OPERACIÓN KITCHEN
 


LAS NOTICIAS

INTERIOR MANTIENE EN SUS PUESTOS A TODOS LOS POLICÍAS EN ACTIVO IMPUTADOS POR EL ESPIONAJE A BÁRCENAS

VILLAREJO ASEGURA QUE FRANCISCO MARTÍNEZ “COORDINÓ” EL ESPIONAJE A BÁRCENAS

EL EX ‘NÚMERO DOS’ DE INTERIOR PIDE RASTREAR EL MÓVIL DEL FERNÁNDEZ DÍAZ PARA DESMONTAR SU COARTADA EN EL ‘CASO KITCHEN’


ANTICORRUPCIÓN ATRIBUYE A “DIRIGENTES DEL GOBIERNO” DE RAJOY EL ESPIONAJE ILEGAL A BÁRCENAS

 

EL ‘CASO KITCHEN’ DESTAPA EL PLAN DE LAS CLOACAS DEL ESTADO CONTRA EL INDEPENDENTISMO

 

ANTICORRUPCIÓN DETECTA LA TRAMPA PARA CAMUFLAR EL USO DE FONDOS RESERVADOS EN EL ESPIONAJE A BÁRCENAS

 

EL JUEZ DEL ‘CASO KITCHEN’ INVESTIGA EL DESCONTROL EN EL USO DE FONDOS RESERVADOS

 

EL EX NÚMERO DOS DE LA POLICÍA DESCRIBE ANTE EL JUEZ LA IMPLICACIÓN DE ASUNTOS INTERNOS EN LA BRIGADA POLÍTICA DEL PP

 

EL JUEZ INTERROGA A BÁRCENAS PARA SABER QUIÉN DEL PP LE RECOMENDÓ CONTRATAR AL CHÓFER QUE LE ESPIÓ

 

FRANCISCO MARTÍNEZ ADVIRTIÓ AL EXNÚMERO DOS DE INTERIOR DE QUE LA KITCHEN PODRÍA TENER "UN EFECTO DEMOLEDOR SI NO SE LE ENCAPSULABA"

 

EL PORTAVOZ DEL PP ANDALUZ DENUNCIARÁ A SUSANA DÍAZ TRAS IMPLICARLE EN LA OPERACIÓN KITCHEN SIENDO NÚMERO 2 DE INTERIOR

 

EL EX DAO DICE AL FISCAL QUE EL APODO DE VILLAREJO ERA ‘PEPPE PIG’ POR SU PARECIDO A LA CERDITA ‘PEPPA PIG’

 

LOS JEFES DE ‘KITCHEN’ TUVIERON 5 CONFIDENTES: UN AMIGO, UN CONSERJE, UN PRESO, UN EMPRESARIO Y EL CHÓFER

 

EL HIJO DE BÁRCENAS PIDE AL JUEZ PERSONARSE EN 'KITCHEN' CONTRA LA ANTIGUA CÚPULA DE INTERIOR

 

EL EXJEFE DE LA POLICÍA AFIRMA QUE FERNÁNDEZ DÍAZ LE LLAMABA PARA INTERCEDER POR “ALTOS CARGOS RELIGIOSOS”

 

EL EXJEFE DE LA POLICÍA APUNTA EN KITCHEN A MÁS DIRIGENTES DEL PP: “COSIDÓ LO SABÍA TODO”

 

EL EX NÚMERO DOS DE LA POLICÍA APUNTA A IGNACIO COSIDÓ EN EL CASO KITCHEN

 

PINO A MARTÍNEZ SOBRE EL ORIGEN DEL 'CASO VILLAREJO': "INFORMÉ A C.R. Y A S. ROLDÁN DE LA EXISTENCIA DE LAS CINTAS DE CORINNA Y DE AHÍ TODO"

 

UN INFORME DE LA POLICÍA NACIONAL DESVELA QUE EL PORTAVOZ DEL PP DE ANDALUCÍA CONOCÍA LA ‘OPERACIÓN KITCHEN’ PARA ESPIAR A BÁRCENAS

 

EL EX NÚMERO DOS DE LA POLICÍA IMPLICA A RAJOY EN EL 'CASO VILLAREJO'

 

EL POLICÍA DE CONFIANZA DE COSPEDAL A MARTÍNEZ SOBRE EL CHÓFER: "EL 'COCI' HA APROBADO"

 

SERGIO RÍOS AL JUEZ: «VILLAREJO ME PIDIÓ QUE LE CONTARA LO QUE BÁRCENAS DECÍA DE LA BODA DE LA HIJA DE AZNAR»

 

LA 'KITCHEN' DELATA LA ASIGNATURA PENDIENTE DEL CONTROL DE LOS FONDOS RESERVADOS, QUE LLEVAN AÑO Y MEDIO SIN EL EXAMEN DEL CONGRESO

 

FERNÁNDEZ DÍAZ TRATA DE DESACREDITAR AL NOTARIO QUE GUARDABA LOS MENSAJES DE MÓVIL QUE LE ENTREGÓ SU EX ‘NÚMERO DOS’

 

EL PSOE PIDE AL JUEZ DEL ESPIONAJE A BÁRCENAS QUE CITE COMO TESTIGO AL EMPRESARIO CABECILLA DE LA TRAMA PÚNICA

 

'GÜRTEL', 'PÚNICA' Y 'KITCHEN', TRES INVESTIGACIONES QUE AFECTAN AL PP Y UNA CONEXIÓN: EL CHÓFER DE BÁRCENAS

 

PIDEN QUE MARJALIZA CORROBORE SI EL CHÓFER DE BÁRCENAS TAMBIÉN OBTUVO UN PISO POR EL ESPIONAJE

 

UN AUTO DE 'KITCHEN' DESVELA QUE EL MÓVIL DE GARCÍA CASTAÑO NO HA SIDO ANALIZADO DOS AÑOS DESPUÉS DE SERLE INCAUTADO

 

EL EX ‘NÚMERO DOS’ DE INTERIOR BUSCABA DESAHOGARSE TRAS SU IMPLICACIÓN EN KITCHEN, SEGÚN EL CURA QUE INTERMEDIÓ ENTRE ÉL Y FERNÁNDEZ DÍAZ

 

EL CURA DE 'KITCHEN' NO CONFIESA Y EL FISCAL LE ACHACA EL PECADO DE LA MENTIRA

 

EL CHÓFER DE BÁRCENAS AL JUEZ: «VILLAREJO ME DIJO QUE ‘EL BARBAS’, SORAYA Y COSPEDAL ERAN LOS JEFES DE LA KITCHEN»

 

EL JUEZ DA LUZ VERDE A INVESTIGAR OTRO EXPEDIENTE DE 23 MILLONES DE LA ‘ERA AGUIRRE’ EN EL CASO DE LA CAJA B DEL PP

 

LA POLICÍA PONE BAJO SOSPECHA OBRAS DEL GOBIERNO DE AZNAR POR 600 MILLONES EN EL CASO DE LA CAJA B DEL PP

 

VILLAREJO GUARDABA EN SU CASA DOSIERES SOBRE DOS SUPUESTOS DONANTES DEL PP Y LA UDEF LOS RECLAMA PARA INVESTIGAR LA CAJA B

 

“KITCHEN ELUDIÓ EL CONTROL JUDICIAL PARA LOGRAR INFORMACIÓN DE BÁRCENAS”

 

EL JUEZ CITA AL CURA AMIGO DE FERNÁNDEZ DÍAZ QUE ACTUÓ DE ENLACE ENTRE LOS POLÍTICOS Y MANDOS POLICIALES IMPLICADOS EN 'KITCHEN'

 

EL PP INTENTA REBAJAR EL JUICIO DE LA CAJA B REDUCIENDO A UNA LAS SEIS ACUSACIONES POPULARES

 

FERNÁNDEZ DÍAZ SUGIRIÓ ANTE EL JUEZ DE 'KITCHEN' LA CITACIÓN DE RAJOY Y SÁENZ DE SANTAMARÍA PARA QUE RESPALDEN SU VERSIÓN

 

EL CAREO ENTRE FERNÁNDEZ DÍAZ Y MARTÍNEZ: "ES INSOSTENIBLE COMO MINISTRO DESCONOCER LOS FONDOS RESERVADOS"

 

ALGUIEN MIENTE EN LA AUDIENCIA NACIONAL: NADIE ASUME LA X DE LA 'KITCHEN', FINANCIADA POR FONDOS RESERVADOS SIN SUPERVISIÓN

 

UNO DE LOS MANDOS DE LA BRIGADA POLÍTICA PIDE AL JUEZ QUE CITE A COSIDÓ PARA QUE LE EXCULPE DE LA KITCHEN

 

EL JUEZ DEL ‘CASO KITCHEN’ INVESTIGA UN POSIBLE SEGUNDO OPERATIVO EN EL ESPIONAJE A BÁRCENAS

 

EL CORONEL QUE VISABA LOS FONDOS RESERVADOS DECLARA QUE IGNORABA A QUÉ SE DESTINABA EL DINERO

 

SIETE AÑOS EN BUSCA DEL COHECHO EN LA CAJA B DEL PP

 

OPERACIÓN KITCHEN: VILLAREJO USABA NOMBRE FALSO PARA TENER LÍNEA DIRECTA CON EL SECRETARIO DE ESTADO

 

EL DÍA QUE MARTÍNEZ EXPLOTÓ CONTRA FERNÁNDEZ DÍAZ: “A PARTIR DE AHORA VAMOS A TENER QUE HABLAR A TRAVÉS DE LOS ABOGADOS”

 

GARCÍA CASTELLÓN PIDE AL EXMINISTRO FERNÁNDEZ DÍAZ QUE ENTREGUE EL MÓVIL QUE USABA EN 2013

 

PUÑALADAS A DOS METROS, ENTRE FERNÁNDEZ DÍAZ Y SU EX ‘NÚMERO DOS’: “IDIOTA, DEL TODO, NO LO SOY”

 

PSICODRAMA CON ESPIONAJE ILEGAL DE FONDO: RECONSTRUCCIÓN DEL CAREO ENTRE JORGE FERNÁNDEZ DÍAZ Y FRANCISCO MARTÍNEZ

 

TENSO CAREO EN KITCHEN. FERNÁNDEZ DÍAZ: “LOS MENSAJES ESTÁN MANIPULADOS”. MARTÍNEZ: “¿ME ACUSAS DE COMETER UN DELITO?”

 

OPERACIÓN KITCHEN: NIUS ACCEDE AL PERITAJE DE LOS MENSAJES DE MÓVIL DEL EXMINISTRO JORGE FERNÁNDEZ DÍAZ

 

EL EX 'NÚMERO DOS' DE INTERIOR DENUNCIA LA FILTRACIÓN A PODEMOS DE 'KITCHEN' CUANDO ERA SECRETA

PODEMOS Y VOX PIDEN CITAR A RAJOY Y VILLAREJO EN LA COMISIÓN KITCHEN FRENTE A LOS RECELOS DE PSOE Y PP

EL GOBIERNO CONGELA LA COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN DE KITCHEN

CASO KITCHEN: EL JUEZ PONE EL FOCO EN ASUNTOS INTERNOS POR VIGILAR A LA MUJER DE BÁRCENAS

DELGADO PONE BAJO SOSPECHA A LA FISCALÍA ANTICORRUPCIÓN

VILLAREJO, DOLORES DELGADO Y BALTASAR GARZÓN: UN TRIÁNGULO QUE PONE EN JAQUE LA 'CAUSA TÁNDEM'

DOS VERSIONES PARA UN CAREO SOBRE KITCHEN

IMPUTADO UNO DE LOS COMISARIOS DE KITCHEN POR LAS IRREGULARIDADES DE LA CIUDAD DE LA JUSTICIA DE MADRID

EL JUEZ DEL ‘CASO KITCHEN’ ORDENA UN CAREO ENTRE FERNÁNDEZ DÍAZ Y SU ANTIGUO ‘NÚMERO DOS’

FERNÁNDEZ DÍAZ ASEGURA AL JUEZ QUE SUPO DEL ESPIONAJE A BÁRCENAS POR LA PRENSA

FERNÁNDEZ DÍAZ AFIRMA QUE SU 'NÚMERO 2' MINTIÓ AL INVOLUCRARLE EN LA OPERACIÓN KITCHEN

FERNÁNDEZ DÍAZ ACUSA A SU NÚMERO DOS DE MENTIR Y SE ENROCA EN QUE NO FUE INFORMADO DEL ESPIONAJE A BÁRCENAS

FERNÁNDEZ DÍAZ DICE QUE CONOCIÓ LA KITCHEN POR LA PRENSA Y QUE SALUDÓ EN DOS OCASIONES A VILLAREJO

MARLASKA, SOBRE 'KITCHEN': "ES PREOCUPANTE QUE SE HAYA USADO ELEMENTOS PÚBLICOS PARA FINES PARTIDISTAS"

EL EX NÚMERO 2 DE INTERIOR DICE AL JUEZ QUE FERNÁNDEZ DÍAZ ESTABA AL TANTO DE LA 'KITCHEN': "SABÍA MÁS QUE YO"

EL EX ‘NUMERO DOS’ DE INTERIOR AFIRMA QUE FERNÁNDEZ DÍAZ FUE EL PRIMERO QUE LE HABLÓ DEL CONFIDENTE DE KITCHEN

EL EXNÚMERO DOS DE INTERIOR OLVIDA ANTE EL JUEZ SU DESPECHO CON LOS "MISERABLES" DE FERNÁNDEZ DÍAZ, RAJOY Y COSPEDAL

LA POLICÍA INTERVIENE AL CHÓFER DE BÁRCENAS TELÉFONOS Y UN PENDRIVE PARA EL 'CASO KITCHEN'

FRANCISCO MARTÍNEZ SE QUEDÓ DESTROZADO CUANDO EL PP LO SACÓ DE LAS LISTAS, SEGÚN UN EX ALTO CARGO DE INTERIOR

LA FISCAL GENERAL DEJA A STAMPA FUERA DE ANTICORRUPCIÓN

AUGE Y CAÍDA DE IGNACIO STAMPA, EL FISCAL CONTRA VIENTO Y MAREA VAPULEADO POR VOX, VILLAREJO Y EL IBEX35

EL JUEZ CONFIRMA LA IMPUTACIÓN DE FERNÁNDEZ DÍAZ POR LOS “INDICIOS QUE CLARAMENTE LE INCRIMINAN”

SUSPENDIDA LA DECLARACIÓN EN EL ‘CASO KITCHEN’ DEL FALSO CURA QUE ASALTÓ LA CASA DE BÁRCENAS

LA TRAMA KITCHEN SE DESVINCULÓ ANTE EL JUEZ DEL ASALTO DEL FALSO CURA: “ES UNA PELÍCULA DE ALFREDO LANDA”

EL JUEZ CITA AL FALSO CURA QUE ASALTÓ LA CASA DE LOS BÁRCENAS PARA COMPROBAR SI SU ESTADO DE SALUD LE PERMITE DECLARAR

OPERACIÓN KITCHEN: 11 IMPUTADOS EN BUSCA DE COARTADA

3ª PARTE. HISTORIA DE LA POLICÍA POLÍTICA QUE IDEÓ LA 'KITCHEN' : LA CAÍDA EN DESGRACIA DEL CLAN

2ª PARTE. HISTORIA DE LA POLICÍA POLÍTICA QUE IDEÓ LA 'KITCHEN' : LA GUERRA DE COMISARIOS

1ª PARTE. HISTORIA DE LA POLICÍA POLÍTICA QUE IDEÓ LA 'KITCHEN': PINO Y EL PECADO ORIGINAL DE COSIDÓ

EL JEFE DE SEGURIDAD DE COSPEDAL: "SI HOY TUVIERA QUE PAGAR AL CHÓFER DE BÁRCENAS, LO GRABARÍA CON EL MÓVIL"

VILLAREJO: “COMÍA CON CATALÁ Y MARCHENA, A 500 EUROS EL PLATO”

RAJOY ORDENÓ EL BARRIDO ILÍCITO EN EL CONGRESO REALIZADO POR VILLAREJO, SEGÚN EL EXJEFE DE LA UDEF

EL ESPIONAJE A BÁRCENAS SOLO ROZA POR AHORA A RAJOY

CINCO POLICÍAS DE LA OPERACIÓN KITCHEN RECIBIERON DINERO DE LOS FONDOS RESERVADOS

BÁRCENAS: “[MI ABOGADO] PERMANENTEMENTE DECÍA: ‘JORGE FERNÁNDEZ DÍAZ NOS ESTÁ GRABANDO”

EL JEFE DE LA POLICÍA CON EL PP APUNTA QUE EL ‘EXNÚMERO DOS’ DE INTERIOR DESPACHABA PERSONALMENTE SOBRE KITCHEN

FUEGO CRUZADO CONTRA LOS FISCALES ANTICORRUPCIÓN

EL JEFE DE LA BRIGADA POLÍTICA: "HEMOS HECHO OPERACIONES QUE PONDRÍAN LOS PELOS DE PUNTA. POR EL INTERÉS DE ESPAÑA"

AGUIRRE DESVELA QUE VILLAREJO LE CITÓ EN UN HOTEL PARA EXPLICARLE QUE EL GOBIERNO DE RAJOY QUERÍA DARLE "UN SUSTO"

EL INFORME QUE AVALÓ LOS NEGOCIOS DE VILLAREJO SE HIZO A TODA PRISA Y SÓLO CON LOS DATOS QUE ÉL APORTÓ

EL CONGRESO APRUEBA LA COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN SOBRE EL ESPIONAJE A BÁRCENAS CON LOS APOYOS DE LA INVESTIDURA DE SÁNCHEZ, CS Y EL PNV

EL SUMARIO DE KITCHEN REVELA EL DESCONTROL SOBRE LOS FONDOS RESERVADOS TREINTA AÑOS DESPUÉS DE LOS GAL

VILLAREJO "FOTOCOPIABA LOS TACOS DE BILLETES" DE FONDOS RESERVADOS

FERNÁNDEZ DÍAZ APUNTA A COSPEDAL Y KITCHEN SE CONVIERTE EN UN TODOS CONTRA TODOS EN EL PP

EL PRINCIPAL INVESTIGADOR DE GÜRTEL ACUSA A LA CÚPULA POLICIAL DEL PP DE TORPEDEAR LAS PESQUISAS

VILLAREJO Y SU GRUPO CONFESARON UNA OPERACIÓN PARA QUE EL PRIMER CASO GÜRTEL NO ALCANZARA A LA CÚPULA DEL PP

EL COMISARIO GARCÍA CASTAÑO, AL JUEZ: "INTERIOR BUSCABA LA INFORMACIÓN QUE SE HABÍA LLEVADO BÁRCENAS DE LAS DONACIONES Y LOS PAGOS EN B"

TAPAR UN COHECHO: ASÍ EXPLICÓ BÁRCENAS EL POSIBLE "INTERÉS PERSONAL" QUE LA FISCALÍA ATRIBUYE AHORA A COSPEDAL EN 'KITCHEN'

BÁRCENAS, AL JUEZ: “EXISTÍA UNA OPERACIÓN DEL MINISTERIO DEL INTERIOR PARA AMEDRENTARME”

EL ASESOR DE COSPEDAL CONFIESA AL JUEZ QUE PAGÓ CON FONDOS RESERVADOS AL CHÓFER DE BÁRCENAS

EL EXJEFE DE LA UDEF TAPÓ UN PAGO DE 50.000 EUROS DE UN SOCIO DE VILLAREJO A BÁRCENAS

VILLAREJO Y SU GRUPO CONFESARON UNA OPERACIÓN PARA QUE EL PRIMER CASO GÜRTEL NO ALCANZARA A LA CÚPULA DEL PP

EL COMISARIO GARCÍA CASTAÑO, AL JUEZ: "INTERIOR BUSCABA LA INFORMACIÓN QUE SE HABÍA LLEVADO BÁRCENAS DE LAS DONACIONES EN B"

VILLAREJO "INFORMABA" DE SUS MISIONES A RAJOY: EL AUDIO DE GARCÍA CASTAÑO ANTE EL JUEZ

EL EXMINISTRO FERNÁNDEZ DÍAZ ACUSA A SU NÚMERO 2 DE LA OPERACIÓN DE ESPIONAJE A LUIS BÁRCENAS

FERNÁNDEZ DÍAZ ACUSA A SU ‘NÚMERO DOS’ EN INTERIOR DE MANIPULAR LOS MENSAJES QUE LE INCRIMINAN EN KITCHEN

DE LA CAJA B A LA COMISIÓN 'KITCHEN': LA CORRUPCIÓN DEL PP VUELVE AL CONGRESO

"A ESTE HAY QUE MATARLO"... LAS PERLAS DE LAS CONVERSACIONES DE VILLAREJO QUE RETRATAN A TODA UNA GENERACIÓN DE LA CLOACA

EL JEFE DE LA POLICÍA CON RAJOY INTENTÓ “CENSURAR” LAS INFORMACIONES SOBRE KITCHEN

VILLAREJO: "LUIS DE GUINDOS CONOCÍA LAS CUENTAS Y SOCIEDADES DEL REY EMÉRITO"

"COMO NO SALGA, ME PREOCUPARÉ": VILLAREJO QUERÍA A TODA COSTA QUE MOIX FUERA NOMBRADO FISCAL ANTICORRUPCIÓN

EL CORAZÓN DE LA POLICÍA Y ANTICORRUPCIÓN, LAS DOS PLAZAS CLAVE A LAS QUE VILLAREJO QUISO AUPAR A ALIADOS EN BUSCA DE FAVORES

KITCHEN SACÓ LOS AUDIOS DE RAJOY DEL "MUEBLE CHUNGO DE DOBLE FONDO" DE ROSALÍA IGLESIAS

ANTICORRUPCIÓN INVESTIGA LA "PRESUNTA CONNIVENCIA" DEL COMISARIO VILLAREJO CON PERIODISTAS PARA OBTENER INFORMACIÓN

COSPEDAL: UNA PRESENCIA CONSTANTE EN EL SUMARIO DEL ‘CASO KITCHEN’

LA TRAMA DE VILLAREJO BUSCABA MANIOBRAR PARA COLOCAR A MOIX AL FRENTE DE LA FISCALÍA ANTICORRUPCIÓN

LAS TINIEBLAS DEL FALSO CURA QUE SECUESTRÓ A LA FAMILIA DE BÁRCENAS

VILLAREJO AVISÓ A ANA ROSA Y A INDA DE QUE HABÍA DESTRUIDO PRUEBAS DE LA GÜRTEL

EL JUEZ ORDENA INVESTIGAR EL PATRIMONIO DEL EXJEFE DE LA UDEF DURANTE EL ‘CASO GÜRTEL’ POR SU RELACIÓN CON VILLAREJO

LA AUDIENCIA NACIONAL TUMBA EL RECURSO DE BÁRCENAS PARA FRENAR LA INVESTIGACIÓN DE LA CAJA B DEL PP

EL SUPREMO CONFIRMA QUE LA CAMPAÑA MEDIÁTICA CONTRA EL FISCAL STAMPA VULNERÓ SU DERECHO AL HONOR

LA POLICÍA LOGRA DOCUMENTAR EL NEXO DE LOS PAGOS A BÁRCENAS CON LA ADJUDICACIÓN DE CONTRATOS PÚBLICOS

FOMENTO Y LA COMUNIDAD DE MADRID AMAÑARON CONTRATOS A FAVOR DE UN DONANTE EN B DEL PP

EL JUEZ APUNTA A IGNACIO GONZÁLEZ TRAS REACTIVAR EL CASO DE LA CAJA B DEL PP NACIONAL

EL GOBIERNO DE CASTILLA Y LEÓN DESCARTA EL CESE DE IGNACIO COSIDÓ COMO ASESOR DEL PRESIDENTE POR EL 'CASO KITCHEN'

EL GORDO Y EL CURA CON PLACA Y PISTOLA

EL JUEZ MANTIENE QUE INTERIOR REGALÓ UNA PLAZA DE POLICÍA AL CHÓFER COMO PAGO POR SU AYUDA

LA VERDADERA HISTORIA DE 'EL POLLA'

SILENCIO SEPULCRAL DE RAJOY SOBRE LA IMPUTACIÓN DE FERNÁNDEZ DÍAZ Y EL ESCÁNDALO QUE AZOTA SU MANDATO

LAS 10 ACCIONES CLANDESTINAS ORQUESTADAS POR LA POLICÍA DE FERNÁNDEZ DÍAZ

LA CÚPULA DE INTERIOR CON FERNÁNDEZ DÍAZ FUE "EL CENTRO NUCLEAR" DE 'KITCHEN': EL JUEZ, A UN PELDAÑO DE RAJOY

EL PP DESPACHA CON UN EXPEDIENTE INFORMATIVO LA IMPUTACIÓN DE FERNÁNDEZ DÍAZ POR EL ESPIONAJE A BÁRCENAS

JORGE FERNÁNDEZ DÍAZ, ENTRE EL BIEN Y LAS CLOACAS

EL JUEZ IMPUTA A JORGE FERNÁNDEZ DÍAZ POR EL ESPIONAJE POLICIAL A BÁRCENAS

LA SOMBRA MÁS FIEL DE RAJOY DURANTE 30 AÑOS

VILLAREJO COBRA ENTRE 3.500 Y 5.000 EUROS AL AÑO POR DOS MEDALLAS AL MÉRITO POLICIAL QUE SÓLO LA FUTURA LEY DE MEMORIA PERMITIRÁ RETIRARLE

VILLAREJO, SOBRE FRANCISCO MARTÍNEZ: "YO LA INFORMACIÓN SOBRE QUITAR PAPELES Y QUEMAR COSAS SE LA DABA A ÉL"

INTERIOR EVITA INVESTIGAR DE MOMENTO AL TRIBUNAL QUE APROBÓ AL CHÓFER DE BÁRCENAS

EL PP MANTIENE SU "CONFIANZA" EN RAJOY PESE A LAS REVELACIONES DE 'KITCHEN': "FUE UN GRAN PRESIDENTE"

LA MESA DEL CONGRESO DA LUZ VERDE A LA TRAMITACIÓN DE LAS DOS COMISIONES DE INVESTIGACIÓN SOBRE EL ESPIONAJE A BÁRCENAS

EL PP INICIA EL CURSO POLÍTICO EN MEDIO DE UNA TORMENTA PERFECTA EN EL CONGRESO Y LOS TRIBUNALES

GÉNOVA SOSPECHA QUE EL ABOGADO DE LA MUJER DE VILLAREJO ERA EL MEDIADOR DE RAJOY EN LA 'KITCHEN'

LA TRAMA 'KITCHEN' OCULTÓ "INFORMACIÓN SECRETA" SOBRE BÁRCENAS HASTA QUE EL JUEZ YA NO PODÍA SEGUIR INVESTIGANDO LA CAJA B

CASADO ASEGURA QUE “CAERÁ QUIEN TENGA QUE CAER”, PERO CRITICA “LOS JUICIOS PARALELOS QUE QUEDAN EN NADA”

EL PP RECONOCE QUE LAS INFORMACIONES SOBRE LA OPERACIÓN KITCHEN LE “PREOCUPAN”: “LO QUE LEEMOS NO NOS GUSTA”

LA GUERRA SORAYA-COSPEDAL O EL ORIGEN DE LA “OPERACIÓN KITCHEN”

GÜRTEL Y KITCHEN CIERRAN EL CÍRCULO DE LA UTILIZACIÓN DEL ESTADO POR EL PP: PRIMERO PARA FINANCIARSE Y DESPUÉS PARA OCULTAR LAS HUELLAS

FRANCISCO MARTÍNEZ : “VOY A CONTARLE AL JUEZ TODO LO QUE SÉ”

VILLAREJO, UN POLICÍA ILEGAL PARA TODO

¿QUÉ ES LA OPERACIÓN KITCHEN? LAS CLAVES DEL ESPIONAJE A LUIS BÁRCENAS

SERGIO, EL CHÓFER CHIVATO DE BÁRCENAS: DE PORTERO DE UN PROSTÍBULO A POLICÍA NACIONAL GRACIAS A VILLAREJO

LA 'OPERACIÓN KITCHEN', RETRATADA POR EL CHÓFER DE BÁRCENAS

JORGE FERNÁNDEZ DÍAZ, UN MINISTRO VISIONARIO CONTRA EL MISMÍSIMO DIABLO

"LA KITCHEN ES PEOR QUE LA GÜRTEL"

GÜRTEL Y KITCHEN CIERRAN EL CÍRCULO DE LA UTILIZACIÓN DEL ESTADO POR EL PP: PRIMERO PARA FINANCIARSE Y DESPUÉS PARA OCULTAR LAS HUELLAS

'KITCHEN' PONE AL PP FRENTE A UNA NUEVA TORMENTA JUDICIAL JUSTO CUANDO CASADO BLOQUEA RENOVAR EL GOBIERNO DE LOS JUECES

EL POLICÍA ASESOR DE COSPEDAL INTENTÓ BLANQUEAR EL ESPIONAJE A BÁRCENAS A TRAVÉS DE UNA BASE DE DATOS

ÁBALOS AVISA QUE LA DEMOCRACIA NO SE MANCILLA Y CARGA CONTRA EL PP POR KITCHEN: "A POCO QUE ESCARBEN, ES UNA TELARAÑA"

DON SILVERIO, EL CURA DE LA 'KITCHEN' Y SU VIDA DE PELÍCULA: MARINO, POLI, JUEZ Y TRES NOVIAS EN LA IGLESIA

FRANCISCO MARTÍNEZ, EL HOMBRE QUE NO QUISO CAER SOLO

PACO MARTÍNEZ, LA MINA A LA DERIVA QUE AMENAZA AL PP

LA KITCHEN ROBÓ A BÁRCENAS LOS SMS QUE ENVIÓ DURANTE 11 MESES EN PLENO ESCÁNDALO

LA CONVERSACIÓN QUE REVELA CÓMO VILLAREJO Y COSPEDAL PLANEARON QUE COSTA DEBÍA "COMERSE" LA GÜRTEL EN VALENCIA

PABLO CASADO 'ESCAPA' DE LAS PREGUNTAS DE LA PRENSA SOBRE EL 'CASO KITCHEN'

RAJOY, PREGUNTADO POR KITCHEN: “YO NO SOY YA UN PERSONAJE PÚBLICO”

ALMEIDA ADMITE "PREOCUPACIÓN" Y PIDE A PSOE Y PODEMOS QUE DEJEN TRABAJAR A LOS JUECES

EL ESPIONAJE POLICIAL, UN “ARMA PARA NEGOCIAR” CON BÁRCENAS

LA CÚPULA DE FERNÁNDEZ DÍAZ MONTÓ UN ENTRAMADO QUE PROPICIÓ EL SAQUEO DE FONDOS RESERVADOS PARA LUCRO PERSONAL

LA POLICÍA PIDE AL JUEZ RECABAR NUEVA DOCUMENTACIÓN RELACIONADA CON LA CAJA B DEL PP

LA AUDIENCIA NACIONAL DESCUBRE NUEVOS INDICIOS DE PAGOS EN NEGRO AL PP A CAMBIO DE ADJUDICACIONES

LA FISCALÍA NO VE INDICIOS SUFICIENTES PARA IMPUTAR A RAJOY EN 'KITCHEN', EL CASO QUE ATENAZA A SU NÚCLEO DURO

VILLAREJO MEDIÓ PARA QUE EL CHÓFER DE BÁRCENAS APROBARA LAS OPOSICIONES DE POLICÍA: “YO PIENSO EN TU FUTURO”

MARISCADAS, ANCHOAS Y SOLOMILLOS: EL ESPIONAJE GOURMET A BÁRCENAS PAGADO CON DINERO PÚBLICO

LOS SIETE “K” DEL ESPIONAJE A BÁRCENAS: CONFIDENTES UTILIZADOS PARA LA OPERACIÓN KITCHEN

¿QUÉ PUESTOS OCUPABA CASADO EN EL PP DURANTE LOS HECHOS INVESTIGADOS EN LA OPERACIÓN KITCHEN?

LA COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN SOBRE EL ESPIONAJE DEL PP A BÁRCENAS LLAMARÁ A DECLARAR A MARIANO RAJOY Y A PABLO CASADO

LAS PRUEBAS DE LOS PAGOS CON FONDOS RESERVADOS AL CHÓFER QUE ESPIÓ A BÁRCENAS

BÁRCENAS GUARDÓ PRUEBAS DE VIAJES PARA RAJOY PAGADOS POR 'GÜRTEL', SEGÚN EL CHÓFER QUE ESPIABA AL EXTESORERO

“LA RUBIA SE PARA EN UN KIOSKO-ESTANCO Y COMPRA UN CARTÓN DE TABACO”

ASUNTOS INTERNOS APUNTA A QUE RAJOY CONOCÍA EL ESPIONAJE A BÁRCENAS

PACO MARTÍNEZ, EL VICEMINISTRO QUE SE NEGÓ A SER UN "MÁRTIR" POR LA OPERACIÓN KITCHEN

LA TRAMA KITCHEN OCULTÓ PISTAS SOBRE EL BOTÍN DE BÁRCENAS A LOS INVESTIGADORES DE GÜRTEL

TEMOR EN EL PP A QUE EL EX NÚMERO DOS DE INTERIOR INVOLUCRE A GARCÍA EGEA EN ‘KITCHEN’

ACOSO A POLICÍAS, CAMBIO DE JUECES Y ENCARGOS A VILLAREJO: HISTORIA DEL SABOTAJE A LA CAUSA JUDICIAL CONTRA EL PP

EL POLICÍA, JUEZ Y SACERDOTE DE CONFIANZA DEL VATICANO SALPICADO EN LA TRAMA DEL ESPIONAJE A BÁRCENAS

COSPEDAL NOMBRÓ DIRECTOR GENERAL DE "DOCUMENTACIÓN" AL POLICÍA QUE LUEGO CAPTÓ AL CHÓFER ENCARGADO DE ESPIAR A BÁRCENAS

RAJOY ERA EL BARBAS; SANTAMARÍA, LA PEQUEÑITA: LOS APODOS DE LA OPERACIÓN KITCHEN

EL PLAN SECRETO DEL EX ‘NÚMERO DOS’ DE INTERIOR PARA PARALIZAR LA INVESTIGACIÓN JUDICIAL SOBRE EL ESPIONAJE A BÁRCENAS

CASADO SE DESMARCA DEL ESPIONAJE A BÁRCENAS: “YO NO TENÍA NINGUNA RESPONSABILIDAD EN EL PP”

EL ‘EX NÚMERO DOS’ DE INTERIOR DEL PP: “MI GRANDÍSIMO ERROR FUE SER LEAL A MISERABLES COMO JORGE, RAJOY O COSPEDAL”

EL EXSECRETARIO DE ESTADO DE SEGURIDAD IMPLICA A LA ANTIGUA CÚPULA DEL PP EN EL ESPIONAJE A BÁRCENAS

DOCUMENTOS HASTA AHORA SECRETOS DESVELAN QUE VILLAREJO NEGOCIÓ CON EL PP UNA "ESTRATEGIA JURÍDICA" PARA DINAMITAR EL 'CASO GÜRTEL'

EL EXNÚMERO DOS DE INTERIOR CON EL PP: "SI TENGO QUE DECLARAR PORQUE ME IMPLIQUEN, TAMBIÉN IRÁN FERNÁNDEZ DÍAZ Y PROBABLEMENTE RAJOY"

EL PSOE EXIGE A CASADO "MEDIDAS DISCIPLINARIAS EJEMPLARIZANTES" SI FERNÁNDEZ DÍAZ Y COSPEDAL SON IMPUTADOS POR EL ESPIONAJE A BÁRCENAS

"LOS MENSAJES CONLLEVARÁN LA CITACIÓN DE RAJOY": LOS WASAPS DEL EX DOS DE INTERIOR

LA FISCALÍA AFIRMA QUE COSPEDAL TENÍA UN “INTERÉS PERSONAL” EN LA OPERACIÓN DE ESPIONAJE A BÁRCENAS

LA FISCALÍA DICE QUE COSPEDAL APOYÓ ESPIAR A BÁRCENAS POR LOS DATOS QUE TENÍA SOBRE ELLA

EL JUEZ SEÑALA A LOS “ÓRGANOS SUPERIORES” DEL ESTADO COMO LOS RESPONSABLES DEL ESPIONAJE A BÁRCENAS

LOS MENSAJES ENTRE FERNÁNDEZ DÍAZ Y SU NÚMERO DOS APUNTAN A LA IMPLICACIÓN DEL CNI EN EL ESPIONAJE A BÁRCENAS

LOS MENSAJES INTERCEPTADOS AL ‘EXNÚMERO DOS’ DE INTERIOR CERCAN A FERNÁNDEZ DÍAZ

LOS CUATRO MENSAJES DE TEXTO QUE PUEDEN PROVOCAR LA IMPUTACIÓN DEL EXMINISTRO DEL INTERIOR FERNÁNDEZ DÍAZ

EL GOBIERNO DE RAJOY ORDENÓ ESPIAR A BÁRCENAS: "LA OPERACIÓN SE HIZO CON ÉXITO"

EL EXNÚMERO DOS DE INTERIOR DEPOSITÓ ANTE NOTARIO CUATRO MENSAJES HABLANDO CON FERNÁNDEZ DÍAZ DEL ESPIONAJE A BÁRCENAS

EL TELÉFONO DEL EXNÚMERO DOS DE INTERIOR REVELA QUE FERNÁNDEZ DÍAZ CONTROLÓ LA OPERACIÓN DE ESPIONAJE A BÁRCENAS

Anticorrupción pide imputar a Fernández Díaz, a Cospedal y a su marido por el espionaje a Bárcenas

ANTICORRUPCIÓN PIDE AL JUEZ DEL CASO VILLAREJO QUE CITE COMO INVESTIGADOS A FERNÁNDEZ DÍAZ Y COSPEDAL POR EL ESPIONAJE A BÁRCENAS

LA AUDIENCIA NACIONAL AMPLÍA UN MES MÁS EL SECRETO DEL SUMARIO QUE INVESTIGA EL ESPIONAJE A BÁRCENAS

EL JUEZ CITA AL ‘EXNÚMERO DOS’ DE INTERIOR DEL PP TRAS AUTORIZARLE EL GOBIERNO A DAR DETALLES DEL ESPIONAJE A BÁRCENAS

LA ABOGACÍA AVALA QUE EL Nº 2 DE FERNÁNDEZ DÍAZ DECLARE SOBRE LOS FONDOS RESERVADOS PARA ESPIAR A BÁRCENAS

EL JUEZ INCLUYE AL ESTADO COMO PERJUDICADO EN 'KITCHEN' POR EL USO DE FONDOS RESERVADOS

CINCO POLICÍAS TIENEN AUTORIZACIÓN DEL GOBIERNO PARA DAR DETALLES SECRETOS DEL ESPIONAJE A BÁRCENAS

LA POLICÍA NO ENCUENTRA PAPELES SOBRE LOS FONDOS RESERVADOS QUE SE USARON PARA ESPIAR A BÁRCENAS

LA OPERACIÓN KITCHEN SUSTRAJO A BÁRCENAS DOCUMENTOS Y AUDIOS «COMPROMETEDORES» PARA DIRIGENTES DEL PP

INTERIOR CERTIFICA QUE LA ‘BRIGADA POLÍTICA’ OCULTÓ EL ESPIONAJE A LUIS BÁRCENAS

EL JUEZ ALLANA EL CAMINO PARA INTERROGAR AL NÚMERO 2 DE INTERIOR CON RAJOY

EL JUEZ EMPIEZA A LEVANTAR EL SECRETO EN 'KITCHEN', LA PIEZA MÁS POLÍTICA DEL 'CASO VILLAREJO' POR EL ESPIONAJE A BÁRCENAS

EL EX NÚMERO DOS DE JORGE FERNÁNDEZ PIDE PERMISO PARA PODER HABLAR SOBRE EL ESPIONAJE A BÁRCENAS

LA POLICÍA REQUISA AL EX NÚMERO DOS DE INTERIOR MENSAJES CON FERNÁNDEZ DÍAZ SOBRE EL ESPIONAJE A BÁRCENAS

EL JUEZ DEL ‘CASO VILLAREJO’ PREGUNTA POR LA RELACIÓN DE FERNÁNDEZ DÍAZ CON EL ESPIONAJE A BÁRCENAS

RELEVO AL FRENTE DE LA UNIDAD DE ÉLITE DE LA POLICÍA QUE PARTICIPÓ EN EL ESPIONAJE A BÁRCENAS

LA 'OPERACIÓN KITCHEN' VUELVE A PONER EL FOCO SOBRE LA REGULACIÓN Y EL CONTROL DE LOS FONDOS RESERVADOS

EL GOBIERNO DEL PP GASTÓ 500.000 EUROS EN FONDOS RESERVADOS PARA PROTEGER AL PARTIDO DEL CASO DE SU CAJA B

EL NÚMERO DOS DE INTERIOR CON EL PP SE ACOGE AL DERECHO DE NO DECLARAR ANTE EL JUEZ DEL 'CASO VILLAREJO'

EL JUEZ IMPUTA AL ‘NÚMERO DOS’ DE INTERIOR CON FERNÁNDEZ DÍAZ POR EL ESPIONAJE A BÁRCENAS

EL JUEZ VE UN "PANORAMA DEVASTADOR" TRAS SEÑALAR POR PRIMERA VEZ UN EXJEFE DE POLICÍA A RAJOY COMO PROTECTOR DE VILLAREJO

LAS GRABACIONES DE 'KITCHEN' INCAUTADAS POR LA AUDIENCIA REVELAN EL ROBO A BÁRCENAS DE SUS CINTAS CON RAJOY

LA INVESTIGACIÓN POR EL ESPIONAJE A BÁRCENAS CUANDO YA HABÍA DESTAPADO LA 'CAJA B' LLEGA A LA CÚPULA DE INTERIOR DEL PP

EL JUEZ IMPUTARÁ AL ‘EX NÚMERO DOS’ DE INTERIOR DEL PP POR ESPIAR A BÁRCENAS

EL JUEZ HALLA EL RECIBO DEL PORTÁTIL QUE COMPRÓ INTERIOR PARA VER LOS SMS DE RAJOY Y BÁRCENAS

GARCÍA CASTAÑO DECLARÓ ANTE EL JUEZ QUE EL 'NÚMERO DOS' DE INTERIOR CON RAJOY FUE QUIEN LE ORDENÓ INVESTIGAR A BÁRCENAS

BÁRCENAS DENUNCIA AL JUEZ QUE SU EX CHÓFER LE INSTALÓ CÁMARAS DE VIGILANCIA EN SU DOMICILIO

EL JUEZ DE LOS CASOS DE VILLAREJO, 'PÚNICA' Y 'LEZO' DENUNCIA LA ENTRADA DE DESCONOCIDOS EN SU CASA

EL JUEZ BUSCA LAS CINTAS ROBADAS DE BÁRCENAS CON RAJOY Y ARENAS EN LA 'OPERACIÓN KITCHEN'

EL COMISARIO VILLAREJO CITADO A DECLARAR POR EL ‘CASO FONDOS RESERVADOS’

MARTÍN BLAS Y EL ESCOLTA JEFE DE COSPEDAL SE SUMAN A PINO COMO IMPUTADOS POR SOBORNAR AL CHÓFER DE BÁRCENAS

EL JUEZ DE 'KITCHEN' IMPUTA A TODOS LOS JEFES DE LA POLICÍA POLÍTICA DEL PP POR EL ESPIONAJE A BÁRCENAS

EL AGENTE PRINCIPAL DE LA GÜRTEL REFUTARÁ ANTE EL JUEZ LA TESIS DE LOS SOSPECHOSOS

LA FISCALÍA VE DELITOS EN LA CÚPULA DE INTERIOR DEL PP POR EL ROBO A BÁRCENAS EN LA 'OPERACIÓN KITCHEN'

EL JUEZ INVESTIGA SI LA ORDEN PARA EL ESPIONAJE POLICIAL A BÁRCENAS PARTIÓ DE "DIRIGENTES DEL PARTIDO POPULAR"

POLICÍAS DE LA 'OPERACIÓN KITCHEN' SE QUEDARON 600.000 EUROS DE FONDOS RESERVADOS

ANTICORRUPCIÓN CREE QUE "DIRIGENTES DEL PP" USARON A LA POLICÍA PARA DESTRUIR DATOS EN PODER DE BÁRCENAS

LA MUJER DE BÁRCENAS PIDE AL JUEZ ARCHIVAR SU IMPUTACIÓN POR LA OPERACIÓN KITCHEN

BÁRCENAS DICE QUE SU CHÓFER TUVO 3 OCASIONES PARA ROBAR LOS PAPELES DE LA KITCHEN

EL JUEZ PROHÍBE AL EXJEFE DE LA POLICÍA SALIR DE ESPAÑA POR EL ‘CASO KITCHEN’

EL EX 'NÚMERO DOS' DE LA POLICÍA DECLARA QUE EL ESPIONAJE A BÁRCENAS FUE "LEGAL" Y PARA "CAPTAR INFORMACIÓN"

LA 'POLICÍA POLÍTICA' COLOCÓ MICRÓFONOS Y CÁMARAS EN EL ESTUDIO DONDE BÁRCENAS GUARDABA PRUEBAS DE LA CAJA B DEL PP

EL ESPIONAJE A BÁRCENAS REVELA QUE LA BRIGADA POLÍTICA CONTRA LA OPOSICIÓN MANIOBRÓ PARA PROTEGER A RAJOY

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"SEGUÍ ÓRDENES DEL COMISARIO PINO": EL GORDO DECLARA SOBRE LA OPERACIÓN CONTRA BÁRCENAS

INVESTIGAN A VILLAREJO POR EL ALLANAMIENTO DEL 'FALSO CURA' EN CASA DE BÁRCENAS

EL CHÓFER DE BÁRCENAS CONFIESA ANTE EL JUEZ QUE FUE CAPTADO COMO TOPO POR EL POLICÍA DE CABECERA DE COSPEDAL

LA AUDIENCIA NACIONAL IMPUTA AL COMISARIO QUE DIRIGIÓ LA POLICÍA CON EL PP POR EL ESPIONAJE A BÁRCENAS

EL JUEZ PERMITE A BÁRCENAS PERSONARSE COMO ACUSACIÓN EN EL CASO DE LOS FONDOS RESERVADOS

LA POLICÍA TAMBIÉN ROBÓ A BÁRCENAS UNA COPIA DE SUS MENSAJES CON RAJOY EN LA 'OPERACIÓN KITCHEN'

BÁRCENAS EXCULPA A JUANMA MORENO DE LA FINANCIACIÓN ILEGAL DEL PP: "ES UN CHICO ESTUPENDO"

BÁRCENAS DECLARA QUE LOS PAPELES QUE LE ROBARON ERAN SOBRE LA FINANCIACIÓN DE LA CAMPAÑA DE COSPEDAL

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BÁRCENAS Y SU MUJER DECLARARÁN EL VIERNES ANTE EL JUEZ DE LA MATA COMO IMPUTADOS EN LA 'OPERACIÓN KITCHEN'

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EL CHÓFER DE BÁRCENAS SE ACOGE A SU DERECHO A NO DECLARAR POR LA KITCHEN

VILLAREJO PERMANECERÁ EN PRISIÓN POR SU "ELEVADÍSIMO RIESGO DE FUGA"

EL JUEZ OBLIGA A PODEMOS A PURGAR EL SUMARIO DE VILLAREJO

LA OPERACIÓN KITCHEN Y LA CAJA B DEL PP DE MADRID

EL GRAVE DETERIORO FÍSICO EN PRISIÓN DEL FALSO CURA IMPIDE QUE TIRE DE LA MANTA SOBRE EL ASALTO A CASA DE LOS BÁRCENAS

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INTERIOR MANTIENE EN SUS PUESTOS A TODOS LOS POLICÍAS EN ACTIVO IMPUTADOS POR EL ESPIONAJE A BÁRCENAS

 

Los comisarios Andrés Gómez Gordo y Francisco González están al frente de dos distritos en Madrid que suman 260.000 habitantes. El exchófer Sergio Ríos consiguió plaza fija en la capital en 2019

 

El mayor escándalo en el Ministerio del Interior desde el terrorismo de los GAL no tiene por el momento consecuencias disciplinarias para sus principales protagonistas. De los nueve miembros de la Policía Nacional investigados en el espionaje a Luis Bárcenas, seis siguen en sus puestos y otros tres se han jubilado. Uno de los comisarios, Andrés Gómez Gordo, está en estos momentos al frente de la comisaría del distrito de Villa de Vallecas, en Madrid, donde residen cerca de 100.000 personas. Otro de ellos, Francisco González, ha sido nombrado recientemente jefe de la comisaría de San Blas, un distrito con unos 160.000 habitantes.

 

Siete de los nueve imputados por la Operación Kitchen ya lo estaban en febrero de 2019. Próximamente se cumplirán dos años sin que los responsables del Ministerio del Interior y la Policía hayan decidido apartar del servicio activo a los policías, pese a que los indicios contra ellos han crecido, se han conocido al detalle por el levantamiento del secreto del sumario y siguen pesando sobre ellos distintas medidas cautelares, como la retirada del pasaporte en unos casos y en otros la prohibición de salir del país.

 

La Dirección General de la Policía se limita a citar la Ley 4/2010 de Régimen Disciplinario cuando se pregunta oficialmente por la situación de los policías investigados. Un portavoz alude genéricamente al artículo 18, que señala que los procedimientos penales impiden que haya una resolución definitiva de los expedientes hasta que no haya una sentencia firme, pero tampoco precisa qué expedientes han podido abrirse hasta ahora.

 

Además, otro artículo de esa misma ley, el 33, capacita al director general de la Policía, Francisco Pardo Piqueras, para adoptar "medidas cautelares" que faciliten "la tramitación del expediente y asegurar la eficacia de la resolución que pudiera recaer". "El director general de la Policía [dice ese artículo en otro punto] podrá acordar excepcionalmente, como medida preventiva, la suspensión provisional de los funcionarios sometidos a procedimiento penal, si esta medida no ha sido adoptada por la autoridad judicial, y podrá prolongarse hasta la conclusión del procedimiento penal".

 

Andrés Gómez Gordo. Comisario jefe del distrito de Villa de Vallecas

 

Este policía arrancó su participación en la Operación Kitchen siendo inspector jefe en excedencia. Gómez Gordo había dejado el Cuerpo por segunda vez para trabajar a las órdenes de otra administración en manos del PP, en este caso al lado de María Dolores de Cospedal cuando ésta era presidenta de Castilla-La Mancha. Semanas antes de que Cospedal perdiera la Presidencia de la Junta de Comunidades, Andrés Gómez Gordo se reincorporó a la Policía. Entonces se desconocía que lo hacía sirviéndose de un salvoconducto para el éxito en su carrera: el chófer infiltrado en la familia Bárcenas era conocido suyo de la época en la que ambos trabajaban para Francisco Granados en la Comunidad de Madrid y él sería el encargado de "manipular" al confidente.

 

Gómez Gordo fue destinado formalmente como jefe de Sección en la Unidad de Delitos Económicos y Financieros aunque pasaba la mayor parte del tiempo en la Dirección Adjunta Operativa de la Policía, concretamente en un local de la calle Rafael Calvo de Madrid, nido de la brigada política que había montado el comisario Eugenio Pino y que ha fabricado informes contra el independentismo, Podemos y otros rivales del PP. A los seis meses de regresar fue condecorado con la Medalla Roja al Mérito Policial, que lleva asignado un incremento mensual y de por vida del 10% en la nómina.

 

Andrés Gómez Gordo aprobó para el rango de comisario en la época de Juan Ignacio Zoido como ministro del Interior y juró el cargo ya con el PSOE en el Gobierno cuando la Fiscalía Anticorrupción ya había solicitado su imputación por el caso del espionaje a Bárcenas. Fue destinado a Alicante, pero regresó a Madrid con derecho a ocupar una comisaría de distrito. La Dirección de la Policía le envió a Villa de Vallecas, una plaza difícil por sus índices de delincuencia, de las más elevadas de la capital.

 

La participación de Gómez Gordo en la Operación Kitchen está acreditada indiciariamente desde su mismo origen y hasta después de que concluyera. Se trata, de hecho, del policía que intenta blanquear los resultados del espionaje introduciendo en mayo de 2015 una serie de supuestos resultados del mismo en un fichero policial para hacerlo pasar por una investigación más. Con esa maniobra, los responsables de la Kitchen intentaron cubrirse haciendo creer que compartían sus hallazgos con los policías que realmente estaban persiguiendo la financiación irregular del PP a las órdenes del juez Ruz.

 

En su declaración ante el juez del caso Villarejo, Gómez Gordo intentó desvincular a María Dolores de Cospedal y al marido de ésta, Ignacio López del Hierro, de la Operación Kitchen. Gómez Gordo ha podido contratar los servicios del despacho del exjuez de la Audiencia Nacional José Antonio Choclán, uno de los abogados penalistas más reputados de Madrid.

 

Sergio Ríos Esgueva. Policía en la Brigada Móvil de la Jefatura Superior de Policía de Madrid

 

El chófer de la familia Bárcenas cobró, al menos, 48.000 euros y una pistola con cargo a los fondos reservados y un ingreso en la Policía a los 42 años por su labor como topo siguiendo los pasos de la familia del tesorero del PP cuando la cúpula del partido temía que este tirase de la manta. Una vez entró en el Cuerpo, en tiempos de Zoido, fue destinado a Lleida, pero a los pocos meses regresó a Madrid en comisión de servicio, un mecanismo excepcional que se suele aplicar a los investigadores y que, en el caso de Ríos Esgueva, se justificó porque tenía dos hijos en edad escolar que residían en un pueblo de Madrid y estaba divorciado.

 

Además se le destinó a la Brigada Móvil de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana, un destino codiciado por sus complementos y condiciones de trabajo por muchos policías. Según han informado a elDiario.es fuentes policiales, ese no es el destino de Ríos Esgueva en la Policía actualmente. En 2019 accedió por un procedimiento ordinario a la misma especialidad pero ya dependiendo de la Jefatura Superior de Policía de Madrid, lo que le evita desplazamientos fuera de la Comunidad. Fuentes oficiales de la Policía confirman que Sergio Ríos Esgueva continúa en servicio activo, pese a todo lo que consta en el sumario sobre él.

 

Recientemente, el juez del caso Villarejo, Manuel García-Castellón, ha abierto una subpieza de la Kitchen que mantiene en secreto a raíz de los hallazgos en el registro del piso de Ríos Esgueva. El exchófer ha cambiado de estrategia con un nuevo abogado y ha declarado en las dos últimas ocasiones que le ha requerido el juez. En el marco de esa subpieza, García-Castellón tomó declaración a Bárcenas en dos ocasiones con un lapso de tres días hace dos semanas.

 

Inspectores jefe José Ángel Fuentes Gago y Bonifacio Díaz Sevillano. Jefatura Superior de Policía de Madrid

 

Los dos actuaron como una suerte de jefes de gabinete de Eugenio Pino, en distintos momentos dentro del organigrama de la Dirección Adjunta Operativa de la Policía, en tiempos de la brigada política. Eran el núcleo de confianza de Pino y están investigados como él por su participación en el espionaje a Bárcenas. A ambos los recompensó Pino con medallas rojas pensionadas y destinos dorados en embajadas. Y los dos fueron cesados de sus puestos con el cambio de Gobierno.

 

El actual Ministerio del Interior les envió a un puesto sin exposición en la Jefatura Superior de Policía de Madrid, donde continúan. Ni Interior ni la Dirección General de la Policía revelan el trabajo que desempeñan Fuentes Gago ni Díaz Sevillano si bien elDiario.es publicó en febrero pasado que el primero había participado en las reuniones con la consultora que colaboraba en las tareas de aplicación de la subida salarial a los policías y se relacionaba con los sindicatos. Como con el resto, el hecho de que sigan en servicio activo supone mantener unas condiciones laborales sobre todo económicas que perderían en parte si fueran apartados temporalmente.

 

Fuentes Gago llegó a cobrar 14.000 euros brutos mensuales por el ‘premio’ de su destino en La Haya, a donde había sido enviada con un sueldo similar su mujer, también policía. Ambos traslados fueron decisión de Eugenio Pino. Durante su estancia en La Haya, Fuentes Gago viajó a Nueva York en abril de 2016 para intentar obtener información contra Podemos de un exministro de Hugo Chávez. El inspector jefe dijo a Rafael Isea que se presentaba ante él con "un mandato" de Mariano Rajoy y del entonces ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, también investigado por el uso de fondos públicos para espiar a Bárcenas. En su nueva etapa en la Jefatura Superior, Fuentes Gago ha intentado ascender a comisario sin éxito. "Si nos ayuda a que Podemos no llegue al Gobierno, mejor para todos", dice Fuentes Gago durante esa cita con el alto cargo venezolano, según un audio publicado por moncloa.com.

 

Por su parte, Díaz Sevillano fue enviado a la embajada de México con una retribución parecida a la de Fuentes Gago. Recientemente fue juzgado y absuelto por la Audiencia de Madrid en el caso del intento de introducción de un pen drive de Jordi Pujol Ferrusola, con información robada, en la causa que sigue la Audiencia Nacional. La defensa del hijo del expresident ha recurrido el fallo.

 

Inspector jefe Jesús Vicente Galán. Jefe de sección operativa en una comisaría de distrito de Madrid

El que fuera jefe de Vigilancias y Seguimientos de la Unidad de Asuntos Internos es el imputado más reciente. La declaración el pasado 23 de noviembre de una subordinada, que admitió haber cumplidos órdenes de seguimientos a la mujer de Bárcenas, Rosalía Iglesias, propició que Galán pasara de testigo a imputado en la causa y que los investigadores obtuvieran un nuevo indicio de cómo el Gobierno de Rajoy utilizó a la unidad que debe dedicarse a investigar a policías corruptos para otro tipo de encargos, de tipo político, ya sea el intento de sabotaje del caso de la caja B del PP o la Operación Catalunya contra dirigentes independentistas.

 

Esa perversión en las funciones de la Unidad de Asuntos Internos y, en particular, del cometido de Jesús Vicente Galán aflora en un documento incluido entre los miles de la pieza denominada 7 o Kitchen del caso Villarejo. En la misma aparece el atestado que elabora el jefe de la Unidad de Sistemas Especiales cuando en julio de 2016 se le involucra en la representación de ir a comprobar si hay micrófonos en el despacho del ministro Fernández Díaz. Acababan de aparecen las conversaciones entre éste y Daniel de Alfonso desveladas por publico.es y el ministro mantenía entonces la versión, que cambió después, de que no sabía que le habían grabado. Los mandos policiales enviaron a Sistemas Especiales a hacer un "análisis radioléctrico y barrido electrónico" al Ministerio. En el citado documento, el jefe de Sistemas Especiales escribe que sus especialistas "fueron recibidos por el IJ D. Jesús Galán, que dijo ser de la UAI (Unidad de Asuntos Internos), el cual les indicó las dependencias que tenían que ser examinadas".

 

En el expediente de Galán hay otro indicio de su participación en la brigada política. Fue, como los anteriores, condecorado con una medalla pensionada y destinado a una embajada, concretamente a Mauritania, donde estuvo percibiendo más de 10.000 euros brutos de asignación mensual. elDiario.es ha podido saber que en la actualidad es jefe de una sección operativa en un distrito de Madrid, pero la Dirección General de la Policía se niega a precisar en cuál.

 

Comisario José Francisco González. Comisario jefe del distrito de San Blas

González está imputado por ser el jefe del Área Especial de Seguimientos de la UCAO durante el espionaje a Bárcenas. La UCAO estaba dirigida por Enrique García Castaño, uno de los tres comisarios imputados que ya están jubilados (los otros dos son Pino y el ex jefe de Asuntos Internos Marcelino Martín-Blas). La AES desplegó a sus cerca de 70 agentes en distintos días y turnos para seguir a Rosalía Iglesias y otros miembros de la familia Bárcenas entre junio y octubre de 2013, después de que el ex tesorero entrara en prisión y confesara la financiación irregular del PP durante al menos veinte años. Hace aproximadamente dos meses y sin que haya trascendido, José Francisco González dejó la UCAO para convertirse en jefe de la comisaría del distrito de San Blas la Jefatura de Madrid.

 

El comisario de distrito Centro y la pieza de la doctora Pinto

 

La más importante de las comisarías de distrito de Madrid, la de Centro, está dirigida por el comisario Alberto Carba. Este mando no está imputado en Kitchen ni en ningún otra pieza del caso Villarejo, pero la defensa de la doctora Elisa Pinto ha solicitado que se incorpore a la número 24, la que indaga en la contratación de Villarejo por parte de Javier López Madrid, el informe de la Guardia Civil en el que se recuperan los mensajes entre el comisario Carba y el empresario. En ellos, el policía le dice al investigado López Madrid: “Este partido lo vamos a ganar”.

 

El comisario Carba había recibido el encargo de revisar el caso de la doctora Pinto y su trabajo derivó en la exculpación de López Madrid y de Villarejo y en el señalamiento de la dermatóloga, que lleva años denunciando un montaje policial. Finalmente, López Madrid y Villarejo están próximos a sentarse en el banquillo de los acusados, en contra de las conclusiones de Carba.

 

La Dirección General de la Policía evitó abrir un expediente a Carba cuando elDiario.es hace un año publicó el informe de la UCO de Guardia Civil con los mensajes de connivencia entre policía e investigado que habían aparecido en el teléfono de López Madrid. Fuentes policiales confirman que con posterioridad tampoco se ha abierto información reservada o expediente al comisario al mando del distrito Centro de la capital.

 

https://www.eldiario.es/politica/interior-mantiene-puestos-policias-activo-imputados-espionaje-barcenas_1_6626452.html

 

VILLAREJO ASEGURA QUE FRANCISCO MARTÍNEZ “COORDINÓ” EL ESPIONAJE A BÁRCENAS

 

El ex comisario aconsejó al ex secretario de Estado de Seguridad que amenazara al PP para conseguir un cargo

 

El ex comisario José Manuel Villarejo aconsejó al ex secretario de Estado de Seguridad del Ministerio del Interior Francisco Martínez que amenazara con contar su participación en la denominada «Operación Kitchen» para espiar al ex tesorero del PP Luis Bárcenas y así obtener un cargo del partido, según consta en una grabación, de 17 de febrero de 2017, a la que ha tenido acceso LA RAZÓN.

 

Villarejo, quien en otro audio reconoce a Sergio Ríos, el ex chófer de Bárcenas, que él era «el director de la orquesta» de la «Kitchen», aseguró a su compañero Enrique García Castaño que había dicho a Martínez lo que debía hacer para que no fuera apartado de las listas del PP: «Yo se lo dije el otro día; Paco, vete a hablar con el otro y le dices ¿cómo?, ¿si yo soy el que ha coordinado toda la operación del «cocinero [Sergio Ríos]»? ¿Qué no me vais a dar a mí no sé qué?, pues bueno...”, relata de forma literal Villarejo en la grabación.

 

La versión del ex comisario contradice la que dio en sede judicial el que fuera «número dos» del Ministerio del Interior entre el 11 de enero de 2013 y el 18 de noviembre de 2016. Tanto en su declaración como en el careo que mantuvo con el ex ministro Jorge Fernández Díaz aseguró que «jamás había oído hablar de una operación llamada ‘Kitchen».

 

Un confidente policial

 

No obstante, Martínez afirmó ante el juez que su entonces jefe en el Ministerio le encomendó que se enterara de la existencia de un confidente policial, en referencia al ex chófer de Bárcenas Sergio Ríos, quien cobró 40.000 euros de fondos reservados. Por su parte, el ex ministro ha negado en varias ocasiones haber realizado este encargo.

 

Martínez sí reconoció haberse ocupado de la interlocución con Villarejo, quien, según dijo, suministraba datos de interés: «Siempre que hablé con él fue porque tenía información relevante», declaró el ex secretario de Estado, quien en el careo trató de responsabilizar a Fernández Díaz de los contactos con el ex comisario : «Yo te dije que me gustaría que de la interlocución con Villarejo se encargara otra persona».

 

Pero esta última aseveración enfadó al ex ministro, quien se dirigió a Martínez: «¿Tú me dijiste eso? ¿Y si tú eras el secretario de Estado y me pides a mí que quieres dejar la interlocución con el comisario Villarejo... yo qué razón tengo para decirte....? Entonces el ex secretario de Estado interrumpió a Fernández Díaz para decirle: «Pues que la información que traía era interesante.... y punto».

 

Le llamaba “mucho”

 

La grabación de 17 de febrero de 2017 también pone de manifiesto que Martínez mantenía contactos continuos con otro comisario imputado: García Castaño. En el audio «El Gordo» explica al presunto cabecilla de la trama que «Paco», en alusión a Francisco Martínez, le llamaba «mucho».

 

«Te llama todos los días para mirarte la temperatura, por si vas a derrotarle [delatarle] o no. Porque es otro mierda», responde a García Castaño el comisario Villarejo quien critica después al PP por no haber apoyado a los responsables de Interior: «Al secretario de Estado y al ministro, «El Barbas» [Mariano Rajoy] ha dicho que no los quiere porque le han fallado. Como le han jodido la historia, pues fuera», concluye Villarejo.

 

En otra grabación, esta de 14 de febrero de 2017, que fue adelantada por «Vozpópuli», Villarejo también alude a su estrecha relación con el ex secretario de Estado de Seguridad, ya que asegura: «Yo la información se la daba al Choco [Francisco Martínez], sobre todas las movidas de quitar papeles y quemar cosas, y él era el que estaba ahí. Y le abandonan, es que son así de cretinos».

“Lealtad y compromiso”

 

El comisario se refiere a que Martínez es excluido de las listas del PP para las elecciones generales de 28 de abril de 2019, por lo que pierde su aforamiento. El «ex número dos» de Interior llegó incluso a escribir un mensaje a Mariano Rajoy para que el partido no le «dejara tirado». No obtuvo respuesta y tampoco consiguió su objetivo, que era ser candidato en la Asamblea de Madrid en «compensación por la lealtad y compromiso demostrado».

 

En otro audio, de 19 de enero de 2017, el empresario Alberto Pedraza ahonda en el descontento de Martínez con el PP. Dice a Villarejo que «está en el equipo. Ha dicho que digamos lo que queremos que diga, que está de funcionario, que no le han hecho embajador y está encabronado».

 

Las declaraciones del comisario García Castaño como imputado también profundizan en la implicación de Martínez en el espionaje a Bárcenas. En concreto, «El Gordo» reconoció la «directa» participación del ex secretario de Estado en la puesta en marcha y control de la «Kitchen». Relató al juez que la información que consiguió tras el «volcado» del contenido de dos teléfonos móviles que le dio el ex chófer de Bárcenas «se la entregó posteriormente al citado Francisco Martínez», según especifica un informe de 4 de septiembre de 2020 de Anticorrupción.

 

La amnesia del ex DAO de la Policía Nacional

 

El abogado del ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Eugenio Pino aportó el 22 de enero de 2019, tras la declaración como imputado de su cliente, un informe médico en el que aseguraba que su defendido había sufrido al menos dos episodios de amnesia, según consta en los documentos, con los que el letrado consiguió que el juez no agravara las medidas cautelares contra el ex mando policial. En el primer informe, de 14 de julio de 2013, se indica que Pino había ingresado en Urgencias tras una siesta, y porque estaba sometido «a mucho estrés laboral durante los últimos días». «Al ir recuperándose», prosigue el documento, «contaba el episodio estresante del día previo. Está pasando una época de mucho estrés, tiene un puesto de responsabilidad y los días previos había tenido tensión laboral importante». El segundo informe, de 18 de enero de 2019, especifica que Pino «no recordaba haber declarado el día anterior».

 

https://www.larazon.es/espana/20210104/nme7zuavuvbzjfbypdxo6nczoa.html

 

EL EX ‘NÚMERO DOS’ DE INTERIOR PIDE RASTREAR EL MÓVIL DEL FERNÁNDEZ DÍAZ PARA DESMONTAR SU COARTADA EN EL ‘CASO KITCHEN’

 

Martínez quiere que se incorporen al sumario las facturas con el tráfico de llamadas y mensajes en los meses en los que se enviaron los SMS que incriminan al exministro en el espionaje a Bárcenas

 

El exministro del Interior con el PP Jorge Fernández Díaz y su antiguo número dos, Francisco Martínez, continúan su enfrentamiento judicial en el caso Kitchen, en el que se investiga el espionaje ilegal en 2013 al extesorero Luis Bárcenas por el que ambos están imputados. El último paso lo ha dado el ex secretario de Estado de Seguridad que, en un escrito presentado en la Audiencia Nacional, ha pedido al juez Manuel García-Castellón que rastree el tráfico de llamadas y mensajes del teléfono móvil de su exjefe durante aquel año en busca de indicios que refuerzan su versión de que fue Fernández Díaz el que le informó de la existencia de aquel operativo clandestino.

 

Para ello, Martínez solicita al magistrado que reclame a Interior copia de la factura correspondiente al número de teléfono que tuvo asignado Fernández Díaz mientras estuvo al frente del departamento, y en la que deben figurar tanto la fecha como la hora de las llamadas y mensajes entrantes y salientes que se efectuaron desde el mismo. En caso de que no se guarde dicho documento, Martínez pide que el ministerio informe de qué compañía de telefonía prestaba el servicio para solicitar a esta la misma información.

 

En el escrito, al que ha tenido acceso EL PAÍS, el ex número dos de Interior delimita el periodo sobre el que pide solicitar la información a los meses de julio y octubre de 2013. En esas fechas, Fernández Díaz supuestamente envió a su mano derecha en Interior los SMS en los que le informaba, en primer lugar, de la existencia de Sergio Ríos, el chófer de Luis Bárcenas que se convirtió en confidente policial; y, en segundo, del éxito en la operación para acceder al contenido de dos teléfonos móviles del extesorero. Martínez levantó dos actas notariales meses antes de su imputación para dejar constancia de la existencia de los mismos. Fernández Díaz siempre ha negado ser el autor de los mismos y ha acusado a su ex número dos de manipularlos para incriminarle.

 

En los últimos meses, el juez García-Castellón ha intentado aclarar qué cargos políticos estaban presuntamente al tanto del espionaje ilegal a Bárcenas después de que la cúpula policial de entonces admitiera su participación en el operativo y algunos de ellos señalaran a Martínez y este, a su vez, a Fernández Díaz como sus muñidores. El exministro ha negado tajantemente conocer la existencia de la Operación Kitchen, pero su antiguo número dos ha admitido que la conocía, aunque ha insistido en que se enteró de la misma porque fue el propio Fernández Díaz quien le telefoneó para contárselo. El juez ya celebró un careo entre ambos para aclarar las contradicciones de uno y otro, pero el mismo se saldó con descalificaciones entre ambos.

 

En este escenario, los teléfonos móviles de los dos ex altos cargos de Interior se han convertido en pieza clave de la investigación. El juez los llegó a calificar en una resolución de “verdadero cuerpo del delito” y, de hecho, se los requirió al exministro el pasado noviembre. García-Castellón pretendía examinar si en ese terminal de Fernández Díaz están los mensajes que Martínez le entregó al notario. Esa comprobación, según el juez, es “esencial” para confirmar si el entonces ministro estaba al tanto del espionaje al extesorero popular, que fue financiada con fondos reservados y que se acometió a espaldas del juez Pablo Ruz, instructor en aquel momento de la pieza separada del caso Gürtel sobre los papeles de Bárcenas.

 

De hecho, tras el careo del 13 de noviembre, el juez requirió el teléfono al exministro. Fernández Díaz aclaró que ya no tenía el terminal que usó entonces, pero sí el que lo sustituyó. No obstante, la defensa del político optó por no depositarlo en ese momento, aunque se mostró dispuesta a hacerlo en los días siguientes. Sin embargo, fuentes jurídicas aseguran que, hasta la fecha, no consta la entrega de dicho terminal. Su defensa declinó este lunes confirmar ese extremo.

 

Lo que sí ha hecho en las últimas semanas Fernández Díaz es presentar escritos en los que intenta desacreditar a los notarios que protocolizaron las actas con los SMS, poniendo énfasis en la amistad que unía a uno de ellos con Francisco Martínez. El exministro también ha presentado un informe pericial informático, elaborado a instancia suya, que concluye que los mensajes recogidos en los documentos notariales presentan “notables irregularidades” y tienen “una alta probabilidad de manipulación”. Fernández Díaz ha pedido también que el perito comparezca ante el juez para que ratifique el mismo. Su antiguo número dos no se ha opuesto a esta última diligencia, pero reclama que antes se haga, precisamente, el rastreo a los teléfonos del exministro que ha solicitado ahora.

 

https://elpais.com/espana/2020-12-28/el-ex-numero-dos-interior-pide-rastrear-el-movil-del-fernandez-diaz-para-desmontar-su-coartada-en-el-caso-kitchen.html

 

ANTICORRUPCIÓN ATRIBUYE A “DIRIGENTES DEL GOBIERNO” DE RAJOY EL ESPIONAJE ILEGAL A BÁRCENAS

 

La Fiscalía insiste en señalar a la cúpula política y descarta que la trama se urdiera solo dentro de la Policía

 

La Fiscalía está convencida de que cargos políticos del Gobierno de Mariano Rajoy están detrás de Kitchen, la operación de espionaje a Luis Bárcenas sin control judicial. El ministerio público insiste en esa idea en un nuevo escrito enviado al juez después de que Jorge Fernández Díaz, exministro del Interior, y su ex número dos, Francisco Martínez, declararan que nunca ordenaron o supervisaron ese operativo. Un testimonio que contradice la versión de la cúpula policial, que afirmó al magistrado que sus superiores políticos estaban al tanto.

 

Ni las reiteradas negativas del exministro Jorge Fernández Díaz ni las excusas de Francisco Martínez, ex secretario de Estado de Seguridad, convencen a la Fiscalía Anticorrupción. El ministerio público no se cree que la Operación Kitchen, la trama parapolicial urdida en 2013 para espiar al extesorero Luis Bárcenas con el objetivo de arrebatarle papeles comprometedores para altos cargos del PP, se gestara solo en la cúpula de la Policía, cuyo máximo responsable en aquella época, el comisario Eugenio Pino, también se halla imputado. Los investigadores apuntan más alto. E insisten en su tesis: detrás se encontraban “dirigentes del Gobierno” de Mariano Rajoy.

 

Los fiscales, en un escrito del pasado 10 de diciembre y al que tenido acceso EL PAÍS, recalcan el papel protagonista de miembros del antiguo Ejecutivo popular. “Entre 2013 y 2015, tanto por parte de dirigentes del PP en el Gobierno como desde la cúpula del Ministerio del Interior, se habría puesto en marcha un dispositivo coordinado desde la Dirección Adjunta Operativa de la Policía, internamente denominado Kitchen o Cocinero”, subraya el ministerio público, que añade: “Este estaba dirigido a la obtención de información sobre el lugar o lugares en los que Bárcenas y su esposa, Rosalía Iglesias, ocultarían material comprometedor para el PP y altos dirigentes del mismo”.

 

El presunto objetivo: hacerse con esos documentos antes que el juez Pablo Ruz, que ya investigaba en ese momento la contabilidad opaca del partido conservador. EL PAÍS había publicado en enero de 2013 los bautizados como papeles de Bárcenas que reflejaban la existencia de una caja b en el PP y el extesorero había mostrado su predisposición a colaborar con el magistrado de la Audiencia Nacional. Para financiar el despliegue ilegal de espionaje se desviaron fondos reservados.

 

El juez Manuel García-Castellón, instructor del caso Kitchen, mantiene desde hace tiempo una línea similar a la Fiscalía. En un auto de septiembre, el magistrado ya afirmó que detrás de la operación se encontraban “órganos superiores o directivos de la Administración General del Estado” de la etapa de Rajoy. De hecho, a continuación, imputó a Fernández Díaz, que acudió a declarar el pasado octubre —además de participar, semanas después, en un careo con Martínez, su antigua mano derecha en Interior—. Eso sí, no ha aceptado, de momento, la solicitud de la Fiscalía de imputar también a María Dolores de Cospedal, ex secretaria general del PP y exministra de Defensa. El ministerio público le atribuye un “interés personal” en la operación de espionaje a Bárcenas.

 

Los subordinados

 

En su escrito del pasado 10 de diciembre, enviado al juez, la Fiscalía describe también el presunto organigrama de la trama Kitchen. Inmediatamente por debajo de la cúpula política de Interior se encontraba supuestamente el comisario Pino, entonces director adjunto operativo y que fue señalado en 2017 por el dictamen de la comisión de investigación del Congreso como el muñidor de la policía patriótica que, en la etapa de Fernández Díaz como ministro del Interior, se dedicó a “obstaculizar la investigación de los escándalos de corrupción que afectaban al PP” y perseguir a los “adversarios políticos”. Según Anticorrupción, este alto mando policial habría “abusado de sus funciones” para encargar el operativo ilegal a un grupo de agentes de la Policía.

 

El ministerio público insiste en señalar a los comisarios José Manuel Villarejo, Enrique García Castaño y Marcelino Martín Blas; así como al entonces inspector jefe Andrés Gómez Gordo, quien trabajaba como asesor para Cospedal durante su etapa de presidenta de Castilla-La Mancha. A ellos se sumaron los inspectores jefe Miguel Ángel Fuentes Gago y Bonifacio Díaz Sevillano. Y, por supuesto, Sergio Ríos, alias El cocinero, el chófer de Bárcenas captado por la trama y que después ingresaría en el Cuerpo.

 

Todos ellos conocieron, según insiste el ministerio público, detalles de Kitchen: supieron de los contactos con Ríos para que trabajara para la trama a cambio de dinero sacado de los fondos reservados —la Audiencia Nacional ya ha acreditado el pago de más de 50.000 euros— y de facilidades para que ingresara en la Policía. Unas cantidades “desviadas de los estrictos fines legalmente previstos para su autorización y uso”, según apostilla la Fiscalía. De hecho, la acusación pública ha pedido al juez García-Castellón que recabe más datos sobre ello. Y el magistrado, a través de un auto dictado este 21 de diciembre, ha aprobado más diligencias para investigar “disfunciones e irregularidades” en el uso de esos fondos ante “las posibles responsabilidades penales” de los entonces encargados de la gestión de esta partida.

 

Los dos máximos responsables políticos de Interior en la etapa bajo sospecha, Jorge Fernández Díaz y Francisco Martínez, han echado siempre balones fuera al respecto. Durante su declaración ante el juez, el exministro del Interior señaló al exsecretario de Estado de Seguridad como el responsable de su control y apuntó que él no participó en nada, insistiendo en que se enteró de la existencia de Kitchen por la prensa. Su vieja mano derecha, por su parte, aseguró al juez que ambos tenían una “información muy general” sobre los fondos reservados. Martínez reconoció al magistrado, además, que en 2013 supieron de la existencia del dispositivo para captar al chófer de Bárcenas, pero que siempre creyó que era legal.

 

La incógnita sobre el alcance de la comisión

 

La comisión de investigación del caso Kitchen arrancará este enero si se cumplen las previsiones del Congreso. Será a partir de entonces cuando comiencen a despejarse las dudas sobre el alcance de esta iniciativa, sobre la que PSOE y Podemos mantienen posiciones divergentes. Aún falta por cerrar la lista de comparecientes y los socialistas no han verbalizado, de momento, su predisposición a apuntar ya a lo más alto. Quieren que, en un principio, acudan solo a declarar cargos y directores policiales operativos para que expliquen qué políticos les daban las instrucciones. Para que, una vez se les escuche, decidir si se apunta más arriba. Pero la coalición liderada por Pablo Iglesias aspira, en cambio, a citar desde un primer momento a Mariano Rajoy, expresidente del Gobierno; Pablo Casado, actual presidente de los populares; y a María Dolores de Cospedal, ex secretaria general del partido.

 

https://elpais.com/espana/2020-12-27/anticorrupcion-atribuye-a-dirigentes-del-gobierno-de-rajoy-el-espionaje-ilegal-a-barcenas.html

 

 

EL ‘CASO KITCHEN’ DESTAPA EL PLAN DE LAS CLOACAS DEL ESTADO CONTRA EL INDEPENDENTISMO

 

Un comisario alude en su última declaración ante el juez a otros operativos parapoliciales de los que Villarejo poseía documentación

 

Seis informes hallados entre la documentación intervenida en 2017 al comisario jubilado José Manuel Villarejo apuntan a las supuestas maniobras de las cloacas del Estado contra dirigentes independentistas catalanes. El comisario Enrique García Castaño sugirió en su última declaración ante el juez Manuel García-Castellón por el caso Kitchen, el pasado 14 de diciembre, que la cúpula de Interior del Gobierno de Mariano Rajoy estuvo informada sobre “otros” operativos clandestinos más allá del espionaje a Luis Bárcenas. Se refería, según fuentes próximas al comisario, a la bautizada como Operación Cataluña. Nadie le preguntó por ello. Hasta ahora, ni la Fiscalía Anticorrupción ni el magistrado han iniciado pesquisas sobre este operativo al considerar que “no encaja en ningún artículo del Código Penal”.

 

El último interrogatorio en la Audiencia Nacional al comisario García Castaño, conocido como El Gordo, estaba a punto de terminar. Tras contestar a las preguntas del representante de la Fiscalía Anticorrupción, el policía, que compareció como imputado, respondía a las cuestiones que le planteaba el abogado defensor de uno de los principales damnificados por su colaboración con la justicia, el ex secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez. El letrado intentaba desmontar anteriores testimonios del comisario y, en concreto, aquel en el que aseguró que, en 2013, se compró con fondos reservados un equipo informático para que Martínez consultara la documentación que la trama parapolicial había conseguido arrebatar en la Operación Kitchen al extesorero del PP Luis Bárcenas tras sustraerle dos teléfonos móviles antiguos. Pese a la insistencia del abogado, el policía se mostró firme. “Ese ordenador se compró para llevarlo a su despacho [el de Martínez] y se llevó a su despacho”, dijo García Castaño, que a continuación afirmó: “No solo [ERA]para el tema de Bárcenas, sino para otras cosas”. El abogado del ex alto cargo de Interior no intentó saber qué eran esas “otras cosas”. Tampoco preguntaron al comisario ni la Fiscalía ni el juez García-Castellón.

 

Fuentes policiales del entorno de García Castaño aseguran a EL PAÍS que, con esta genérica expresión, el comisario se refería a la llamada Operación Cataluña, la campaña de intoxicación informativa supuestamente gestada en el seno del Ministerio del Interior a través de la llamada brigada política para, mediante supuestos informes policiales cargados de graves acusaciones de corrupción, desacreditar a los principales dirigentes del independentismo catalán. “Si le hubieran preguntado más, el comisario hubiera aportado más datos sobre estas maniobras”, se muestra convencida esta misma fuente.

 

La Operación Cataluña ha planeado desde el inicio de la investigación del caso Villarejo. El 3 noviembre de 2017, el día en el que agentes de la Unidad de Asuntos Interinos de la Policía detenían al comisario jubilado y varias personas de su entorno, ya se localizaron documentos que apuntaban a la existencia de estas maniobras contra el independentismo catalán y a la participación en la misma del policía, actualmente encarcelado. Un documento judicial de 121 páginas, denominado “diligencia índice” e incorporado al sumario a finales de 2018 con una enumeración de toda la documentación en papel intervenida en un total de 14 registros de viviendas y oficinas, entre ellos varios vinculados a Villarejo y su socio, el abogado Rafael Redondo, confirma el hallazgo de, al menos, seis informes sobre este operativo clandestino.

 

”Empresa Partido Popular”

 

Así, en las oficinas que Cenyt, la empresa sobre la que Villarejo hacía pivotar todo su entramado societario, tenía en la céntrica plaza Pablo Ruiz Picasso, de Madrid, la policía localizó, al menos, tres. Junto a los recibís que reflejan los pagos con fondos reservados que la trama policial hizo al chófer de Bárcenas o 50 folios sobre “movimientos bancarios” atribuidos a “empresa Partido Popular”, la policía intervino un informe de 34 páginas “relativo a diversas personas”, entre ellas el expresidente catalán Artur Mas, según destaca el documento judicial, recientemente trasladado a las partes personadas en el sumario. En los meses previos a las elecciones autonómicas del 25 de noviembre de 2012, con las que pretendía obtener una mayoría soberanista, Mas fue objeto de una campaña de intoxicación informativa mediante supuestos informes policiales en los que se afirmaba que tenía dinero oculto en Suiza. Aquellas acusaciones nunca se demostraron ciertas.

 

En las oficinas de Cenyt, los investigadores también localizaron un documento, de un folio de extensión y fechado el 7 de enero de 2014, con el nombre del empresario y político David Madí, quien fuera secretario de Comunicación de la Generalitat con Mas como presidente y hombre de su máxima confianza. Madí fue detenido por la Guardia Civil el pasado octubre dentro de la Operación Voloh, en la que se investiga el supuesto desvío de fondos públicos al procés. Esta investigación atribuye a Madí haber creado una “unidad clandestina” de contraespionaje en el seno de los Mossos d’Esquadra y estar vinculado a la plataforma Tsunami Democràtic, que dirigió de manera anónima las protestas de octubre de 2019 contra la sentencia del procés.

 

El tercer documento localizado en las oficinas de Villarejo fue un “conjunto de folios” sobre la financiación de Unió Democrática de Catalunya, la formación política ya extinta y que, junto a Convergència, integró la federación de partidos CiU, hegemónica durante años en el Parlament. Unió reconoció, en 2013, a raíz del denominado caso Pallerols, que se había financiado de forma ilegal a través de unas subvenciones para la formación de parados procedentes de la Unión Europea (UE).

 

La policía también localizó papeles sobre la Operación Cataluña en el domicilio que el comisario tiene en la localidad madrileña de Boadilla del Monte, según el documento judicial. Allí, los investigadores intervinieron al menos tres sobre Cataluña. El primero, de cinco páginas, era un informe fechado el 26 de septiembre de 2017 sobre el referéndum ilegal que días después se celebró en esa comunidad autónoma. Los otros dos se refieren a personas concretas cercanas al independentismo: el exdiputado de ERC Ramón Viñals Soler (tres folios) y Xavier Viñals Capdepon (dos). Este último, presidente de la Plataforma ProSelecciones Deportivas Catalanas, fue cesado de su cargo de cónsul honorífico de Letonia en Barcelona tras exhibir una bandera independentista durante la celebración de una Diada. El excónsul, a quien también se le atribuye un papel destacado en el acto reivindicativo que inundó, en 2015, de esteladas el Campo Nou durante un partido de la Champions del Fútbol Club Barcelona, pidió el pasado julio personarse en la causa al considerarse víctima de Villarejo.

 

Pese a estos hallazgos, ni el juez García-Castellón ni la Fiscalía Anticorrupción han incluido hasta ahora la Operación Cataluña en la investigación judicial del caso Villarejo ni en la pieza separada que ha destapado el espionaje ilegal a Bárcenas. Tres de esos informes —los referidos a Mas, al excónsul de Letonia y a las finanzas de Unió— fueron clasificados por el juez, el pasado abril, como confidenciales al considerar que podían contener “secretos oficiales”, según adelantó Vozpópuli. Fuentes de Anticorrupción señalan que las actividades de la brigada política que revela esta documentación “no encajan en ningún artículo del Código Penal” y, por ello, hasta la fecha sus representantes no han instado a investigarla.

 

Minutos después de que García Castaño declarara el pasado 14 de diciembre, compareció ante el juez el comisario Eugenio Pino, máximo responsable operativo de la Policía Nacional cuando se produjo el espionaje a Bárcenas. Señalado en 2017 por la comisión de investigación del Congreso como el auténtico muñidor de la brigada política, el comisario Pino también admitió que las actividades de los integrantes de aquel grupo de agentes fueron más allá de la Operación Kitchen. A preguntas del fiscal Miguel Serrano, el exjefe policial señaló que Villarejo, entonces a sus órdenes, “hacía notas de todo” que luego enviaba a un archivo policial llamado GATI. “También sobre Barcelona”, afirmó a continuación, en lo que fue una confirmación implícita de la presunta participación del policía actualmente encarcelado en una Operación Cataluña que aflora poco a poco entre las rendijas del caso Kitchen.

 

“DESMONTAR EL MOVIMIENTO QUE MONTÓ EL CLAN PUJOL”

 

El comisario José Manuel Villarejo ha pedido en varias ocasiones declarar ante el juez sobre la Operación Cataluña, pero hasta ahora no lo ha hecho. En la entrevista que concedió a EL PAÍS el pasado 8 de octubre, la primera desde su ingresó en prisión, el policía jubilado admitió su existencia y participación: “Consistió en desmontar el movimiento independentista que había montado el clan Pujol para zafarse de sus problemas. […] Conseguí durante un año y pico que la gente que no se había atrevido a denunciar a los Pujol, lo hiciera”, aseguró el comisario encarcelado. Villarejo llegó a implicar en la Operación Cataluña al exministro del Interior Jorge Fernández Díaz, y a su entonces 'número dos', Francisco Martínez, ambos ya imputados por Kitchen, con los que aseguró haberse reunido para tratar detalles: “Cuando vi que la información que yo obtenía de inteligencia no terminaba en un juzgado, tuve una reunión dura con el secretario de Estado y con el ministro también, y entonces dije: ‘Si voy como comisario, quiero que termine en un juzgado, y si voy como privado, quiero cobrar”. Llegó a afirmar que “el señor ministro, con la información que yo obtuve, fue a ver al Pujol viejo para negociar con él”. Villarejo llegó a escribir en alguna de las notas informativas que la familia del expresident Pujol tenía en bancos de Andorra 500 millones. El dinero encontrado en aquellas cuentas nunca se acercó ni a una décima parte. También redactó la que acusaba sin pruebas a Artur Mas de cobrar mordidas multimillonarias en cuentas suizas. Pese a ello, el comisario afirmó en esa entrevista que tenía información de hasta 4.000 depósitos bancarios en el extranjero de personalidades catalanas. “Esas cuentas deben constar en los archivos incautados. Hay de todo. Hay grabaciones, documentación de bancos extranjeros… hay de todo”, aseguró sin concretar más. En la documentación incorporada hasta ahora a la causa sobre sus actividades delictivas, al menos sobre la que no pesa el secreto de sumario, no hay rastro de ello. Días después de la entrevista, la policía desmanteló una trama urdida presuntamente por Villarejo desde la cárcel para vender documentación confidencial, en parte procedente de las propias fuerzas de seguridad, y catalogada como secreto oficial. El comisario la había atesorado y pretendía venderla. Fuentes policiales apuntan a que entre ese material había, precisamente, informes de la llamada Operación Cataluña. El pasado 14 de diciembre, inmediatamente después de que el comisario García Castaño sugiriera que el ex número dos de Interior recibió información sobre otras operaciones supuestamente clandestinas más allá del espionaje a Bárcenas, comparecía ante el juez un segundo alto mando policial, el también comisario Eugenio Pino, que cuando se produjo la Operación Kitchen era el máximo responsable operativo de la Policía Nacional. Señalado en 2017 por la comisión de investigación del Congreso como el auténtico muñidor de la brigada política de la policía, el comisario Pino también reconoció que las actividades de aquel grupo de agentes iba mucho más allá de los seguimientos ilegales a Bárcenas. A preguntas del fiscal Miguel Serrano, el exjefe policial señaló que Villarejo, entonces a sus órdenes, "hacía notas de todo" que luego incluía en un archivo policial llamado GATI. "También sobre Barcelona", afirmó a continuación en lo que fue una confirmación implícita de la presunta participación del policía actualmente encarcelado en una Operación Cataluña que aflora entre las rendijas del caso Kitchen que salpica al Gobierno de Mariano Rajoy.

 

https://elpais.com/espana/2020-12-27/el-caso-kitchen-destapa-el-plan-de-las-cloacas-del-estado-contra-el-independentismo.html

 

 

ANTICORRUPCIÓN DETECTA LA TRAMPA PARA CAMUFLAR EL USO DE FONDOS RESERVADOS EN EL ESPIONAJE A BÁRCENAS

 

La Policía se saltaba la normativa y solicitaba el dinero sin aludir a "operaciones policiales concretas"; Interior entregaba los fondos sin comprobar la documentación remitida. El juez acuerda solicitar al actual Ministerio nueva documentación que revele bajo qué conceptos se escondieron los gastos de la Operación Kitchen

 

El cruce de las declaraciones de varios mandos policiales con la documentación desclasificada y remitida a la Audiencia Nacional por el Ministerio del Interior han hecho concluir a la Fiscalía Anticorrupción que las partidas de fondos reservados para sufragar el espionaje a Bárcenas se solicitaron y concedieron de forma irregular, sorteando el cumplimiento de la Ley de Gastos Reservados, para no dejar rastro de la Operación Kitchen.

 

El juez Manuel García-Castellón ha acordado en un auto la petición de documentación que requiere Anticorrupción al actual Ministerio del Interior y que consiste en una nueva batería de documentos que permitan encontrar los agujeros por los que se coló la maniobra de los responsables del departamento en ese momento, en connivencia con los miembros de la brigada política que encabezaba el comisario Eugenio Pino.

 

Anticorrupción concluye que la Dirección Adjunta Operativa solicitaba los fondos a Interior sin vincularlos "a operaciones policiales concretas" de tal modo que no quedara rastro del verdadero uso que les estaba dando, según el escrito al que ha tenido acceso elDiario.es. Esto era posible porque la Secretaría de Estado de Seguridad que dirigía Francisco Martínez concedía esas partidas sin haber recibido antes la documentación justificativa que requiere la orden que desarrolla la Ley de Gastos Reservados.

 

Después, cuando la Secretaría de Estado debía recibir justificación de su uso, ésta tampoco se daba de acuerdo a la normativa. "En algunos casos —añade Anticorrupción— desde la Secretaría de Estado de Interior se libraban los fondos antes de comprobar la documentación que se remitía desde la Dirección Adjunta Operativa que dirigía el comisario imputado Eugenio Pino.

 

Como informó elDiario.es el 3 de octubre pasado, los interrogatorios a los imputados así como a dos secretarios generales (números dos) de la Dirección Adjunta Operativa de Pino y al facultativo Miguel Ángel Bayo, pieza clave en el uso de fondos reservados, permitieron destapar un descontrol en la concesión y manejo de estas partidas de dinero público como no se había conocido desde la trama del terrorismo de Estado de los GAL.

 

50.000 euros para García Castaño en diez meses

 

La Fiscalía se fija ahora en la actuación del comisario jefe de la UCAO Enrique García Castaño, quien recibía fondos reservados sin ser "una unidad autónoma receptora" y que lo hacía "con independencia" de los que recibía la Comisaría General de Información a la que pertenecía. En total, dice el escrito, García Castaño recibió personalmente un total 50.000 euros de la DAO entre el 1 de julio de 2014 y el 18 de mayo de 2015.

 

"Los fondos así entregados al investigado Enrique García Castaño, con periodicidad mensual y por una cuantía fija, no estaban vinculados a ninguna necesidad operativa concreta; y el uso de estos fondos nunca fue justificado documentalmente por su destinatario", describe Anticorrupción, que añade que esto era posible porque estaba autorizado "verbalmente" por Eugenio Pino.

 

Para seguir profundizando en la maniobra, la Fiscalía Anticorrupción pide que Interior determine si los pagos mensuales al chófer Sergio Ríos entre julio de 2013 y septiembre de 2015 debían haber estado reflejados en la casilla de "pago a colaboradores fijos" o en la de "pago a colaboradores ocasionales".

 

A este respecto, el fiscal Miguel Serrano preguntó al que por entonces era director del Gabinete de Coordinación de la Secretaría de Estado de Seguridad, el coronel Diego Pérez de los Cobos, que compareció el pasado 23 de noviembre como testigo. Según la reconstrucción del interrogatorio realizada por elDiario.es, Pérez de los Cobos respondió: "Yo creo que eso no está clasificado en la normativa. Creo que debería ser más lógico que lo respondieran los responsables de las unidades, pero si me pide opinión, en un periodo tan prolongado, no es un colaborador ocasional. Dieciocho meses se aleja de lo ocasional".

 

En esta labor de rastreo de los fondos reservados de la Operación Kitchen, el juez, a petición de Anticorrupción, pide también a Interior que determine en qué apartado de las plantillas de la citada orden debería incluirse la compra de material informático o de una pistola. Estos son dos gastos, de 1.900 euros el primero y de 700 el arma, que Enrique García Castaño reveló que se habían hecho dentro del operativo. El material informático alude al ordenador portátil en el que se debían volcar los avances de la operación para que los consultara el secretario de Estado Martínez. La pistola le fue entregada al chófer como un regalo.

 

Para acotar la petición y que no pueda distraerse el resultado, Anticorrupción ha pedido que se identifique cualquier otra operación que incluya pagos que coincidan con los que se realizaron al chófer o que se puedan corresponder con las cantidades empleadas en el citado material informático y la pistola.

 

García-Castellón rechaza llamar de nuevo a Pino

 

El juez García-Castellón acepta igualmente pedir al Ministerio del Interior si los gastos antes mencionados se pudieron justificar como correspondientes a "información" o en el apartado "operaciones". El primero está reservado por la orden que regula los gastos reservados a pagos no circunscritos a una operación concreta sino a la obtención de información que pueda desembocar más adelante en una.

 

El juez del caso Kitchen ha aceptado la solicitud de los documentos planteados por Anticorrupción aunque ha matizado que debe ser la Unidad de Asuntos Internos, en funciones de policía judicial, quien la curse. Asimismo, García-Castellón ha rechazado una nueva declaración de Pino, como solicitaba la Fiscalía, porque declaró el pasado 14 de diciembre y entonces ya se conocían las citadas conclusiones. El instructor deja abierta la posibilidad a que Pino sea llamado de nuevo más adelante.

 

https://www.eldiario.es/politica/anticorrupcion-detecta-trampa-camuflar-fondos-reservados-espionaje-barcenas_1_6616687.html

 

EL JUEZ DEL ‘CASO KITCHEN’ INVESTIGA EL DESCONTROL EN EL USO DE FONDOS RESERVADOS

 

García-Castellón reclama a Interior nueva documentación sobre los pagos tras constatar “disfunciones e irregularidades” en su gestión

 

Las “disfunciones e irregularidades” en el uso de los fondos reservados durante la etapa de Jorge Fernández Díaz al frente del Ministerio del Interior destapadas por el caso Kitchen han llevado al juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón a investigar “las posibles responsabilidades penales” de los entonces responsables de la gestión de esta partida. Para ello, el magistrado ha dictado un auto en el que requiere al departamento que ahora encabeza Fernando Grande-Marlaska nueva documentación sobre estos fondos, sometidos a la ley de secretos oficiales, tras constatar que la trama parapolicial que espió ilegalmente en 2013 a Luis Bárcenas y su entorno dispuso libremente de ellos para pagar, entre otros, a su chófer, Sergio Ríos.

 

El magistrado quiere saber cómo se ocultó el desvío a una operación ilegal de miles de euros procedentes de una partida que, sobre el papel, está sometida a especiales medidas de control. El juez hace la petición a instancias de la Fiscalía Anticorrupción y tras constatar que, en un anterior requerimiento, Interior no localizó los documentos que justificaran las entregas de fondos con los que la trama pagó al chófer de Bárcenas más de 50.000 euros y le compró una pistola, o adquirió un ordenador para que el entonces secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, supuestamente consultara la información que la trama arrebató a Bárcenas. Martínez y el exministro Fernández Díaz están imputados en la causa.

 

En el auto, García-Castellón destaca que estos gastos debían haberse acompañado de “documentos acreditativos del uso” que se había dado al dinero, circunstancia que las declaraciones de cuatro testigos -entre ellos el coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos, entonces destinado en la Secretaría de Estado- han revelado que no se produjo. En opinión del juez, esto permitió la “utilización ilícita” del dinero, “propiciando tanto la financiación de una operación policial intrínsecamente ilegal, como el enriquecimiento personal de altos mandos”.

 

El juez considera que la documentación que el comisario Eugenio Pino -también imputado y en aquel momento máximo responsable operativo de la Policía Nacional- enviaba a la Secretaría de Estado de Seguridad para justificar el dinero que gastaba con cargo a los fondos reservados “no se ajustaba siempre” a la orden confidencial de 1995 que regulaba su uso. En concreto, no se vinculaban esos pagos a “operaciones policiales concretas” o a lo que se denominaban “gastos de información”, en referencia a la captación de datos que pueden propiciar la apertura de una investigación posteriormente.

 

“En algunos casos, desde la Secretaria de Estado se libraban los fondos antes de comprobar la documentación que se remitía desde la Dirección Adjunta Operativa”, añade García-Castellón, en referencia al puesto que ocupaba el comisario Pino. El juez quiere conocer ahora los conceptos utilizados para esos pagos y si el chófer de Barcenas fue considerado un confidente fijo que justificase que se le hicieran abonos de 2.000 euros mensuales entre julio de 2013 y de septiembre de 2015.

 

El magistrado también hace hincapié en las cantidades que se entregaban a otro investigado, el también comisario Enrique García-Castaño, conocido como el Gordo y entonces jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO), responsable de hacer seguimientos en operaciones antiterroristas. “Los fondos así entregados al investigado Enrique García Castaño con periodicidad mensual y por una cuantía fija no estaban vinculados a ninguna necesidad operativa concreta y el uso de estos fondos nunca fue justificado”, destaca. El juez recalca que este comisario recibió, entre julio de 2014 y mayo de 2015, 50.000 euros en efectivo procedentes de los fondos reservados por orden del comisario Pino.

 

El mando policial ha negado reiteradamente en sus declaraciones judiciales haberse apropiado de estas cantidades e insistido en que se destinaron a operaciones policiales distintas de la Kitchen y de carácter reservado. Lo que sí ha admitido García Castaño, que colabora con la investigación, es que una parte se destinó a la compra de la pistola para el chófer de Bárcenas y del ordenador para el secretario de Estado.

 

El magistrado recoge en el auto su sospecha de que los implicados en la Operación Kitchen no solo dispusieron de fondos reservados “sin cumplimentar debidamente” la documentación requerida para hacerlo, sino que también ese dinero se pudo solicitar “bajo la cobertura de otra investigación policial completamente ajena al operativo conocido como Kitchen o bajo la cobertura de cantidades de información, con objeto de enmascarar un uso desviado de los fondos reservados”, indica.

 

https://elpais.com/espana/2020-12-23/el-juez-del-caso-kitchen-investiga-el-descontrol-en-el-uso-de-fondos-reservados.html

 

 

EL EX NÚMERO DOS DE LA POLICÍA DESCRIBE ANTE EL JUEZ LA IMPLICACIÓN DE ASUNTOS INTERNOS EN LA BRIGADA POLÍTICA DEL PP

 

"Martínez o Cosidó me ordenaron quitar a Asuntos Internos (de Kitchen) y poner a Villarejo porque pudiera parecer una brigada más política", declara el comisario Pino. Habla con naturalidad de cómo implicó a los agentes que tienen que investigar delitos de otros policías en el espionaje a Bárcenas y la Operación Catalunya

 

Con la naturalidad de quien se presenta ajeno a la polémica de su mandato, el ex director operativo de la Policía con el PP, Eugenio Pino, artífice de la brigada política, relató el pasado lunes ante el juez del caso Villarejo las prácticas que implantó en el Cuerpo y sin las que no se puede explicar la “operación parapolicial” de espionaje a Luis Bárcenas por las que él y sus máximos colaboradores están imputados en la Audiencia Nacional.

 

Durante la hora y tres cuartos que se prolongó su última declaración en la pieza Kitchen, Pino se refirió en varias ocasiones a la utilización de Asuntos Internos para cualquier cuestión que él considerara de interés, sin que supusiera un problema pervertir la única función asignada legalmente a la unidad: perseguir los delitos que cometen los agentes del Cuerpo.

 

El comisario Pino y el resto de imputados mantienen que la denominada Operación Kitchen, sufragada con fondos reservados, solo pretendía contribuir a localizar los testaferros de Bárcenas y a recuperar el dinero que escondía. La investigación, sin embargo, ha acreditado que actuaron en todo momento a espaldas del juez de la caja B y de los policías a cargo de éste, y apunta a que su único interés era recuperar y ocultar pruebas de la posible implicación en la financiación irregular y el cobro de sobresueldos en negro por parte de altos dirigentes del PP.

 

En un momento del interrogatorio del fiscal Miguel Serrano, el investigado habla de lo que en términos policiales se llama “manipulación” del confidente, en este caso el chófer de los Bárcenas, Sergio Ríos Esgueva. Según la reconstrucción que ha realizado elDiario.es con fuentes presentes en la declaración, Pino afirma: “En un principio iba a ser Marcelino (Martín-Blas, jefe de Asuntos Internos en ese momento). Luego, por otras razones, se me obliga a que sea Villarejo porque, según me cuentan, Marcelino era Asuntos Internos y pudiera parecer una brigada más política. Yo evidentemente, porque se me ordena, nombro a Villarejo”.

 

El grueso de la Operación Kitchen se llevó a cabo, sin embargo, mucho antes de que saltara del seno de la Policía a la opinión pública la utilización partidista que el Gobierno de Mariano Rajoy estaba haciendo de los agentes. Aún no había trascendido que el mismo grupo de mandos que ahora se encuentra imputado en su totalidad por el espionaje a Bárcenas se dedicaba también en esa época a rastrear información comprometedora de políticos independentistas, de forma prospectiva y extrajudicial, en lo que tiempo después se bautizaría como Operación Catalunya.

 

La investigación paralela a Bárcenas y los seguimientos a su familia se concentraron entre junio y octubre de 2013. No fue hasta noviembre de 2014 cuando elDiario.es publicó la trama parapolicial contra el proceso soberanista y la implicación de la Unidad de Asuntos Internos como policías desplegados sobre el terreno. De la Operación Kitchen no se supo hasta un años después cuando El Español reveló su existencia.

 

“¿Quién le da esa orden?”, preguntó el fiscal Serrano a Pino el pasado 14 de diciembre, en referencia a cambiar a Martín-Blas por Villarejo. “Pues no lo sé”, respondió el comisario con la desmemoria que salpicó toda su declaración y contra la que le advirtieron tanto el fiscal como el juez Manuel García-Castellón. “No sé si es el director (Ignacio Cosidó) o el secretario de Estado (Francisco Martínez) porque tuve relación de este caso con los dos”.

 

El comisario Pino encontró en el secretismo que envuelve a la Unidad de Asuntos Internos, esencial para poder investigar a policías corruptos, la característica ideal para hacerle encargos políticos y que su ejecución escapara a cualquier fiscalización. elDiario.es ha podido saber que en la actualidad cuenta con 120 agentes aunque en la época de Pino eran probablemente bastantes más. Su sede está en unos pisos del centro de Madrid separados de cualquier otra dependencia policial y el comisario que la manda ahora es un veterano de la lucha contra el narcotráfico, Francisco Miguelañez.

 

Paradójicamente, una orden dictada durante el mandato de Eugenio Pino, la 28/2013, establece que corresponde a Asuntos Internos “investigar y perseguir las conductas funcionariales constitutivas de infracciones penales y aquellas otras contrarias a la ética profesional de los miembros del Cuerpo Nacional de Policía y de los funcionarios destinados en el centro directivo”.

 

"Le pasaba las notas de Villarejo a Asuntos Internos"

 

Durante el interrogatorio, el comisario Pino intenta convencer de que el despliegue secreto contra Bárcenas intentaba localizar tres cuentas del ex tesorero del PP ajenas a la que había sido descubierta en Suiza por los auténticos investigadores del caso a través de una comisión rogatoria. Pino asegura que la información venía de Villarejo, entonces una suerte de liberado destinado en la DAO, y que para trasladarlo, como para el resto de asuntos, había escrito una de sus “notas informativas”.

 

Pino: “Cuando Villarejo traía una nota a mi despacho, yo inmediatamente llamaba a un secretario mío que se llama Bayo, cogía la nota, y si había algo de mucho interés me lo transmitía verbalmente y si no, lo pasaba a Asuntos Internos”.

 

Fiscal: “¿Por qué no se derivaron a la UDEF (la unidad investigadora del caso de la caja B)?”

 

Pino: “Pues mire usted, yo era el jefe de 72.000 policías. Si ya se pasa a Asuntos Internos y es un comisario principal (Martín-Blas), y entiende que no lo debe llevar él, debe pasarlo a la unidad investigadora”.

 

Más adelante, Pino insiste a preguntas del fiscal Serrano en que Villarejo “hacía notas de todo”. “Habría 50 en el GATI (un archivo policial), también sobre Barcelona…”, llega a decir Pino reconociendo con naturalidad la participación del comisario hoy encarcelado en la Operación Catalunya y cómo esas notas pasaban por el jefe de la Unidad de Asuntos Internos.

 

Imputado el exjefe de la Unidad

 

Llamado a las más altas responsabilidades cuando gobernara el PP, Martín-Blas se tuvo que conformar con Asuntos Internos y no con una silla en la Junta de Gobierno de la Policía cuando Mariano Rajoy llegó al poder en 2012, por carecer de la titulación requerida. “Hombre de confianza” de Pino, según le describe éste ante el juez, acabó cesado y denostado por su enfrentamiento con Villarejo.

 

El nombre de Martín-Blas había saltado a los medios por primera vez debido a la queja pública y formal del Consejo Fiscal por el hecho de que, junto al comisario José Luis Olivera, Martín-Blas hubiera visitado a los fiscales del caso Palau a finales de octubre de 2012, y en plena campaña electoral catalana los policías les hubieran intentado convencer de la conveniencia de registrar la sede de Convergencia. Ni Martín-Blas, ni Olivera, estaban relacionados con la investigación.

 

Las grabaciones incorporadas a la causa Tándem confirman que Villarejo amenazó al Ministerio del Interior con toda la información que atesoraba de sus irregularidades para elegir entre él o el jefe de Asuntos Internos. Después de haber participado ambos en la Operación Catalunya, el enfrentamiento se desató cuando Asuntos Internos investigó al comisario Salamanca, amigo de Villarejo, en la Operación Emperador contra la mafia china e incluyó en uno de sus informes a uno de sus hijos. Villarejo mantiene que el CNI utilizaba a Martín-Blas y a Asuntos Internos en su guerra contra él.

 

Hasta el momento hay dos antiguos miembros de Asuntos Internos imputados por el espionaje a Bárcenas. Además de Martín-Blas está el jefe de la Sección de Vigilancias y Seguimientos entonces, el inspector jefe Jesús Vicente Galán, por la participación de sus subordinados en el marco del operativo parapolicial a la mujer del ex tesorero. Galán fue recompensado después con uno de los codiciados destinos en el exterior, retribuidos con más de 10.000 euros brutos mensuales. Como Martín-Blas fue concecorado con una medalla roja pensionada.

 

Contra el legado de aquellos mandos de Asuntos Internos luchan desde hace más de tres años la decena escasa de agentes de la Unidad que actúan como policía judicial en el caso Villarejo, en estrecha colaboración con la Fiscalía Anticorrupción, y a las órdenes del juez García-Castellón.

 

El grupo disuelto y la foto desaparecida de la comisaria

 

En la arquitectura que pretendía disimular la actuación de la policía política cobró especial protagonismo un grupo de setenta agentes que, dentro de la Unidad de Asuntos Internos, creó el comisario Pino, la Brigada de Análisis y Revisión de Casos (BARC). Se trataba aparentemente de volver a casos que habría perdido la Policía en detrimento de otros cuerpos o cuyas investigaciones no hubieran prosperado, supuestamente por la dejadez o torpeza de los investigadores. Sirvió, sin embargo, para revolver en casos ya juzgados y con sentencia firme como el 11-M o el Faisán, que el PP había utilizado en la oposición para atacar al Gobierno de Zapatero, o para justificar la presencia en Catalunya coincidiendo con el procés.

 

Con la jubilación de Pino y a sustitución de Fernández Díaz por Juan Ignacio Zoido al frente del Ministerio del Interior, la brigada fue disuelta y sus agentes repartidos por distintos destinos. Al frente de la BARC durante la etapa de Pino había estado la comisaria Núria Mazo, jefa en la actualidad de la Brigada de Policía Judicial en Pamplona. Mazo es la agente que saluda en una foto al ministro Fernando Grande-Marlaska durante su visita a la Jefatura Superior de la capital navarra el 16 de septiembre de 2019. Esa fotografía, subida a la cuenta de Twitter de Interior, desapareció de las redes sociales del Ministerio a las pocas horas.     

 

https://www.eldiario.es/politica/ex-numero-policia-describe-juez-implicacion-asuntos-internos-brigada-politica-pp_1_6517792.html

 

 

EL JUEZ INTERROGA A BÁRCENAS PARA SABER QUIÉN DEL PP LE RECOMENDÓ CONTRATAR AL CHÓFER QUE LE ESPIÓ

 

La declaración se produce dentro de una subpieza secreta en la que el confidente de la policía ha facilitado nueva información

 

El juez de la Audiencia Nacional, Manuel García-Castellón, instructor del caso Kitchen, toma de nuevo declaración como perjudicado este viernes al extesorero del PP Luis Bárcenas, víctima de la trama policial que supuestamente quiso arrebatarle en 2013 la información comprometedora para la formación conservadora que atesoraba tras estallar el escándalo de la caja. Bárcenas declara por videoconferencia desde la prisión de Soto del Real (Madrid), donde cumple condena por el caso Gürtel, para explicar los detalles sobre la contratación como chófer, en febrero de aquel año, de Sergio Ríos, quien se convirtió poco después en el confidente de los agentes que espiaron de manera ilegal tanto a él como a su entorno, según ha adelantado la Cadena Ser y ha confirmado EL PAÍS en fuentes jurídicas.

 

La declaración de Bárcenas se produce dentro de una subpieza del caso Kitchen que está declarada secreta, y en la que se investigan los nuevos datos aportados por el propio chófer, quien recientemente decidió colaborar con la justicia. En un reciente registro de la vivienda de Ríos, la Policía localizó un pendrive con fotografías de personas a las que la trama policial había detectado en sus seguimientos al entorno de Bárcenas para que el confidente los identificase, así como un disco duro con información supuestamente facilitada por agentes implicados.

 

Los investigadores sospechan que fueron personas del propio PP los que aconsejaron al extesorero que contratara a Ríos como conductor personal, tras su despido del partido. De hecho, el chófer conocía a uno de los principales implicados, el comisario Andrés Gómez Gordo, quien finalmente le captó como confidente. Gómez Gordo trabajaba en aquel momento de asesor para la entonces presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal. Para este viernes también está llamado a declarar Guillermo Bárcenas, hijo del tesorero, y que en aquellos meses mantuvo un trato estrecho con Ríos.

 

Sergio Ríos fichó como chófer de Bárcenas en febrero de 2013. El extesorero atravesaba en aquel momento su peor momento en el partido tras haber destapado la investigación del caso Gürtel sus cuentas ocultas en Suiza, donde ha llegado a acumular casi 50 millones de euros; haber publicado EL PAÍS la contabilidad secreta que durante años llevó de su puño y letra; y haber sido despedido “en diferido” por su partido. Cuatro meses después de aquello, Bárcenas ingresó en prisión, y Ríos permaneció al servicio de la mujer del extesorero, Rosalía Iglesias. La trama le pagó durante meses con fondos reservados por su labor de confidente e, incluso, le facilitó después su entrada en la Policía Nacional.

 

Bárcenas ya declaró como perjudicado ante el juez del caso Kitchen en febrero de 2019. Entonces, el ex responsable de las cuentas del PP detalló los seguimientos que supuestamente sufrió en la cárcel de Soto del Real. “Estoy absolutamente convencido de que durante mi estancia en prisión mis conversaciones con Javier Gómez de Liaño [su abogado] se grababan. De todos los locutorios que hay en ese centro hay tres que están preparados para grabar conversaciones y una prueba clarísima de que era así es que yo me iba a otro que no fuese uno de esos tres y un funcionario salía y decía ‘colóquese en este’. Siempre en esos tres”, expuso ante el magistrado.

 

“Ahora que conocemos la existencia de esta operación —prosiguió, en alusión a Kitchen—, no me extrañaría que el ministro del Interior y la institución correspondiente [ordenase] al señor de Instituciones Penitenciarías y él a su vez al que correspondiese para que ese tipo de control se me hiciese”, añadió. Entonces, Bárcenas aseguró que ya intuía entonces que su chófer accedió a su tableta y al móvil. La investigación ha revelado que, efectivamente, Ríos facilitó a la trama Kitchen dos teléfonos para que accedieran a su contenido.

 

https://elpais.com/espana/2020-12-18/el-juez-interroga-a-barcenas-para-saber-quien-del-pp-le-recomendo-contratar-al-chofer-que-le-espio.html

 

 

FRANCISCO MARTÍNEZ ADVIRTIÓ AL EXNÚMERO DOS DE INTERIOR DE QUE LA KITCHEN PODRÍA TENER "UN EFECTO DEMOLEDOR SI NO SE LE ENCAPSULABA"

 

laSexta ha tenido acceso en exclusiva al informe de Asuntos Internos de la Policía Nacional que recoge el volcado del teléfono de Francisco Martínez, el exnúmero dos de Interior imputado por la 'Operación Kitchen'.

 

El exsecretario de Estado de Seguridad en el Gobierno de Mariano Rajoy, Francisco Martínez, aseguró en una conversación con su sucesor, José Antonio Nieto, que la trama de espionaje con fondos públicos a Luis Bárcenas conocida como Operación Kitchen podía tener un efecto "demoledor si no se le encapsula". Esto prueba que el equipo del entonces ministro de Interior y ahora eurodiputado, Juan Ignacio Zoido, estaba al tanto.

 

Así se desprende del informe de 272 páginas de Asuntos Internos de la Policía Nacional al que ha tenido acceso laSexta y que recoge el volcado del teléfono de Martínez. Según dicho documento, "tal es la preocupación de Francisco Martínez que se pone en contacto con el secretario de Estado de Seguridad que le sustituyó en el cargo, a quien transmite, con toda probabilidad en relación a la operación policial en la que Villarejo resultó detenido que 'puede ser demoledor si no se encapsula'".

 

En la conversación, Francisco Martínez escribe a José Antonio Nieto que le había llamado por si finalmente podían verse al día siguiente. Nieto responde: "Mañana nos ha citado el ministro a primera hora preocupado por varios temas (Cataluña, un grave altercado en el CIE de Murcia y, sin duda, el que hablamos el viernes). Te llamo en cuanto tenga referencias de horario y buscamos un hueco".

 

Es ahí cuando Martínez le explica que la investigación podría tener un efecto "demoledor", a lo que Nieto responde: "Totalmente de acuerdo. Ese es el objetivo y de lo que quería conocer tu opinión".

 

Los confidentes de Interior: un escolta, un preso, un empresario y un familiar

 

En otra de las conversaciones recogidas por el informe, esta de noviembre de 2018, el exdirector adjunto operativo de la Policía, Eugenio Pino, informa a Martínez sobre el operativo y quienes lo integraban. Entre ellos, un escolta de Bárcenas, un empresario y un familiar. Este operativo se produjo en 2013, con el entonces extesorero ya en prisión, por lo que también incluye a un preso de Soto del Real.

 

Estos confidentes llegaron a cobrar, presumiblemente de fondos reservados: "Lo máximo fueron 1.500-2.000 euros", le dice Pino a Martínez.

 

Lamentos a Rajoy por no ir en las listas

 

Martínez, que en uno de los mensajes se refiere al juez instructor como "un mal bicho", escribió también a Mariano Rajoy. Fue el 24 de marzo de 2019 y lo hizo para quejarse de su exclusión de las listas electorales, aunque el expresidente del Gobierno ya no tenía ninguna responsabilidad en el PP: "Querido presidente, buenas tardes, soy Paco Martínez. Espero que estés muy bien. Perdona el atrevimiento de escribirte, solo quería decirte que, tal como están las cosas, a día de hoy parece que no iré en las listas".

 

Es solo un mensaje y no hay constancia de que Rajoy respondiera pero Martínez se lamenta de su exclusión en el partido y da a entender que el expresidente sabe la razón: "desde hace unos meses, por razones que conoces, he pasado de ser alguien valioso para el partido a ser apartado como una especie de apestado (...). Tanto tu Gobierno como el partido solo han tenido lealtad y compromiso por mi parte, en momentos muy difíciles. Creo que no me merezco que me dejen tirado en estas condiciones!!".

 

Al día siguiente, Martínez escribe al secretario general de los populares, Teodoro García Egea y le reprocha enterarse de su exclusión de las listas por los periódicos: "Ya me he leído la prensa. La verdad es que pensé que conocería vuestra decisión de otra forma".

 

García Egea le dice que él no se ha leído las informaciones: "No he leído nada de la prensa ni sé a qué te refieres. Hoy estaré todo el día en el Congreso, nos vemos si quieres". Pero García Egea no vuelve a contestar a Martínez.

 

En otra conversación, el antiguo 'número dos' de Jorge Fernández Díaz muestra su profunda rabia contra el Partido Popular: "Así recompensan mi lealtad. Que se metan el carné por el culo".

 

Después del careo con Fernández Díaz

 

El juez de Audiencia Nacional Manuel García-Castellón ordenó estas diligencias después del careo que se produjo el mes pasado entre el exministro de Interior, Jorge Fernández Díaz (2011-2016) y su número dos. Su objetivo era contrastar las versiones contradictorias de los dos en relación con si conocían o no el dispositivo de espionaje ilegal a Luis Bárcenas.

 

"Me has llamado idiota integral, me has llamado cabrón, me has llamado hijo de puta". Es solo uno de los reproches que Jorge Fernández Díaz dirigió al que fuera su número dos, Francisco Martínez, durante el cara a cara que ambos protagonizaron el pasado 13 de noviembre en la Audiencia Nacional.

 

Según la grabación de dicha sesión, en un momento dado el exministro de Interior enumera los insultos que, según dice, Martínez le ha dirigido desde hace años.

 

"Me has llamado miserable, junto con Mariano Rajoy y Soraya Sáenz de Santamaría. Me has llamado bobo, con distintas personas, desde [el comisario Eugenio] Pino, el comisario García Castaño, porque has hablado con media España", le espeta.

 

Versiones contradictorias

 

Durante el careo, que el juez solicitó ante las contradicciones entre las declaraciones ambos, el exministro defendió que los mensajes llevados ante notario por Martínez, que le señalan en la Operación Kitchen fueron manipulados.

 

"Yo tengo un dictamen pericial que acredita que esto ha sido manipulado", afirma, a lo que el ex secretario de Estado, que sostiene que Fernández Díaz estaba al tanto de la trama de espionaje a Luis Bárcenas, le responde con ironía, diciendo que está "ansioso" por conocer ese informe.

 

"Se ha hecho sin mi móvil y entiendo que sin el que tenías tú entonces, entonces no sé qué demonios habrá demostrado ese informe pericial", sentencia.

 

Por otra parte, Martínez mantiene que supo que el chófer de Bárcenas era un informador por el propio Fernández Díaz. "Tengo conocimiento de que existe ese señor porque tú me pides que me informe, esa es la realidad", asegura.

 

Defiende, además, que llevó los mensajes que le implican a un notario porque vio al exministro desmarcarse y señalarle a él. "Me veo no sólo solo, sino también señalado, como si yo fuese el muñidor de no sé qué operación siniestra", le reprocha.

 

Fernández Díaz, por su parte, afirma no creer que existiera un operativo para sustraer información a Bárcenas. "Salvo que se me demuestre lo contrario, no me creo que se haya producido", asevera.

 

Además, ambos se enzarzan por la forma del exministro de escribir mensajes: Fernández Díaz alude, para demostrar que no los escribió, a uno con la palabra "quedado" escrita con "k". "Yo no escribo con 'k'", niega, a lo que su ex número dos responde que tiene a Cañizares guardado con "k".

 

https://www.lasexta.com/noticias/nacional/francisco-martinez-imputado-exnumero-dos-interior-advirtio-que-kitchen-puede-tener-efecto-demoledor-encapsula_202012115fd39507d4aa1e00012956c6.html

 

EL PORTAVOZ DEL PP ANDALUZ DENUNCIARÁ A SUSANA DÍAZ TRAS IMPLICARLE EN LA OPERACIÓN KITCHEN SIENDO NÚMERO 2 DE INTERIOR

 

Varios cargos del PSOE andaluz han exigido la dimisión de José Antonio Nieto después de que su nombre apareciera en un informe policial sobre la investigación en torno al uso de fondos reservados del Gobierno de Rajoy para buscar secretos del ex tesorero del PP, Luis Bárcenas

 

El portavoz del PP-A en el Parlamento andaluz, José Antonio Nieto, ha anunciado este miércoles que emprenderá acciones judiciales contra la secretaria general del PSOE-A, Susana Díaz, y otros cargos socialistas que lo han acusado en los últimos días de "implicación" en la 'Operación Kitchen' durante su etapa como secretario de Estado de Seguridad en el anterior Gobierno de Mariano Rajoy.

 

"Ya no estoy dispuesto a aguantar más esa actitud", según ha dicho Nieto en rueda de prensa en el Parlamento, al hilo de que distintos cargos del PSOE-A hayan exigido su dimisión acusándolo de una presunta "implicación" en la 'Operación Kitchen', haciéndose eco de una información en un medio de comunicación sobre un informe de una unidad de la Policía Nacional que, según ha apuntado el portavoz popular, su contenido no se ha hecho público y, en este sentido, sería "tremendamente grave" que miembros del PSOE-A sí tuvieran acceso a él.

 

"Nací en una familia muy humilde, en un pueblecito muy pequeño de la provincia de Córdoba y mi único patrimonio es mi honor y ya estoy harto de que se manosee", según ha sentenciado Nieto, que acto seguido ha anunciado que emprenderá acciones judiciales', con el fin de defender su "honor", contra Susana Díaz y contra otros cargos del PSOE-A que lo han acusado en los últimos días de "implicación" en la 'Operación Kitchen.

 

"No recibí en ningún momento ninguna información en relación con la 'Operación Kitchen", según ha sentenciado Nieto aludiendo a su etapa como secretario de Estado de Seguridad. Ha agregado que, de hecho, su antecesor en el cargo tuvo una actitud "leal" con él en todo momento y nunca recibió de él ni de ninguna otra persona "información" sobre ese asunto.

 

Ha denunciado que los socialistas se están dedicando a "ensuciar" la política y ha recordado que ya lo intentaron relacionar hace años con la 'Operación Púnica' y con la 'Operación Lezo', sin que él, en ningún momento, fuera llamado a la justicia para declarar ni para requerirle ningún tipo de información.

 

Ha señalado que Susana Díaz sí debería preocuparse más por el asunto de las ayudas de la Junta a Isofotón, que está siendo investigado por la justicia, durante su etapa como presidenta andaluza.

 

José Antonio Nieto se ha mostrado convencido de que si se hace público el contenido del informe de la unidad de la Policía Nacional, del que se han hecho públicas algunas "frases" en un medio de comunicación, se verá como todas las "acusaciones" del PSOE-A contra él se "caen".

 

Ha agregado que, durante todos los años que lleva en política, la única vez que ha tenido que comparecer ante un tribunal fue ante el Tribunal Supremo para defender a este país "en contra del golpe de Estado que se dio en Cataluña".

 

https://www.eldiario.es/andalucia/portavoz-pp-andaluz-denunciara-susana-diaz-implicarle-operacion-kitchen-numero-2-interior_1_6509461.html

 

EL EX DAO DICE AL FISCAL QUE EL APODO DE VILLAREJO ERA ‘PEPPE PIG’ POR SU PARECIDO A LA CERDITA ‘PEPPA PIG’

 

El ex Director Adjunto Operativo (DAO) de la Policía Eugenio Pino matizó en su declaración que las siglas PPK hacían referencia a 'Peppe Pig', apodo que recibió el comisario José Manuel Villarejo por su "parecido con la cerdita Peppa Pig"

 

El ex Director Adjunto Operativo (DAO) de la Policía Eugenio Pino declaró el pasado lunes ante el juez en el marco de la operación Kitchen, el operativo policial montado para sustraer información sensible que obraba en poder del ex tesorero popular Luis Bárcenas. En el interrogatorio, el fiscal anticorrupción Miguel Serrano le preguntó por el nombre en clave «PPK», que aparecía en un mensaje enviado por este policía al ex número 2 de la Policía Francisco Martínez en marzo de 2017. Pino matizó que las siglas PPK hacían referencia a Peppe Pig, apodo que recibió el comisario José Manuel Villarejo por su «parecido con la cerdita Peppa Pig», según explicó Eugenio Pino en sede judicial.

 

El representante del Ministerio Público insistió en que Pino explicara un mensaje que envió al número 2 del Ministerio del Interior, durante la época del ministro Jorge Fernández Díaz, y en el que le decía que «PPK» estaba preparando «un fin de fiesta» y que este era Bárcenas. El fiscal le preguntó: «¿Quién es PPK? ¿Así es como llaman a Villarejo?» El ex DAO le corrigió: «No, es Peppe Pig». Explicó que así era como llamaban al comisario jubilado José Manuel Villarejo porque «se parecía al muñeco de Peppa Pig».

 

Peppa Pig es el personaje, quizás, más de moda entre los más pequeños. Es una cerdita de color rosa, con un voluminoso cuerpo propio de estos mamíferos. El comisario jubilado es robusto y corpulento por lo que, en el ámbito policial, realizaron esta similitud con el dibujo animado. En el argot policial los agentes suelen dirigirse mediante apodos. Por ejemplo, el comisario Enrique García Castaño era conocido como El Gordo y el policías Andrés Gómez Gordo le llamaban Andy o Cospedín (por su proximidad a la ex secretaria general de PP María Dolores de Cospedal).

 

Fin de fiestas

 

Sobre la segunda parte de la pregunta realizada por el fiscal, el fin de fiesta, Pino aseguró que no se acordaba de por qué dijo eso. «Quizás fue porque fue cesado Villarejo», sopesó.

 

Apuntó a Cosidó

 

El ex DAO afirmó ante el juez de la Audiencia Nacional Manuel García- Castellón que el ex director general de la Policía Nacional y ex senador del PP Ignacio Cosidó estaba al corriente de la conocida como operación Kitchen.

 

El titular del Juzgado Central de Instrucción número 6, Manuel García-Castellón, citó en calidad de investigado a Pino este lunes para confirmar si él era el autor de uno de los mensajes intercambiados con el ex secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez, y que este último protocolizó ante notario e incorporó a la causa.

 

La Fiscalía Anticorrupción interrogó sobre estos mensajes a Pino y, en especial, le preguntó por una conversación en la que el policía menciona a Cosidó. El ex DAO aseguró que él mismo informó al ex director de la Policía sobre el espionaje a Bárcenas.

 

Sin embargo, Pino negó haber despachado en alguna ocasión sobre la Kitchen con el ex ministro del Interior Jorge Fernández Díaz, que fue imputado en septiembre.

 

«De arriba»

 

También acudió a declarar el comisario Enrique García Castaño, alias El Gordo, por su participación en la operación Kitchen. Durante el interrogatorio, el ex jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) aseguró que los mensajes protocolizados e incorporados a la causa por el ex secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez, y que supuestamente cruzó con su ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, son una información que «no proviene de la Policía, sino de arriba».

 

El Ministerio Fiscal preguntó concretamente al comisario por un mensaje enviado por el ex ministro Fernández Díaz a su ex número 2 en el Ministerio del Interior, Francisco Martínez, que ha sido incorporado a la causa bajo acta notarial. El sms al que hizo referencia el fiscal fue enviado a las 14.06 horas del 18 de octubre de 2013, en pleno desarrollo de la Operación Kitchen. El ex ministro trasladó presuntamente a su número 2: «La operación ha sido un éxito. Se ha volcado todo (2 iPhone y 1 iPad). Mañana tendremos el informe. Según dice el informador (veremos si es así), ese material lo había dado B [Bárcenas] a los abogados para poder obtener de ellos los teléfonos y otros datos de su agenda, en orden a contactar con ellos para preparar su defensa jurídica…».

 

El comisario García Castaño ha respondido tajante al fiscal: «Esa información no es de la Policía». Ha explicado que ese mensaje enviado por Fernández Díaz no provenía de información que le habían transmitido los agentes al frente del operativo «por varias razones», entre ellas, porque «cualquier policía sabía que nunca se entregó un iPad, conocían el dispositivo y sabían que eso no era cierto», según ha manifestado. Ha recalcado: «Nunca ha existido un iPad».

 

https://okdiario.com/espana/ex-dao-dice-fiscal-que-apodo-villarejo-era-peppe-pig-parecido-cerdita-peppa-pig-6580228

 

LOS JEFES DE ‘KITCHEN’ TUVIERON 5 CONFIDENTES: UN AMIGO, UN CONSERJE, UN PRESO, UN EMPRESARIO Y EL CHÓFER

 

Fuentes cercanas al operativo revelan a este periódico que entre los informantes que colaboraron en el desarrollo del dispositivo, se encuentra un conserje de un edificio cercano a la vivienda familiar de los Bárcenas Interior sobornó con fondos reservados al chófer de Bárcenas para rescatar documentos sensibles de Arenas, Soraya y Cospedal

 

Los policías que llevaron a cabo la operación Kitchen en el año 2013, el operativo policial montado para robar información sensible en poder de Luis Bárcenas, utilizaron hasta cinco confidentes para espiar al ex tesorero del PP y a su familia. Fuentes cercanas al operativo revelan a este periódico que entre los informantes que colaboraron en el desarrollo del dispositivo, se encuentra un conserje de un edificio cercano a la vivienda familiar de los Bárcenas.

 

Los otros cuatro confidentes se conocieron tras desvelarse una conversación entre el ex Director Adjunto Operativo (DAO) de la Policía Eugenio Pino y el ex secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez en noviembre de 2018. Los mensajes intercambiados fueron aportados a la causa por el número 2 del ex ministro Jorge Fernández Díaz, como adelantó El Independiente.

 

La conversación entre el ex DAO y el ex secretario de Estado se produjo justo cuatro días después de que OKDIARIO desvelara en exclusiva que Interior sobornó con fondos reservados al chófer de Bárcenas, Sergio Ríos, para rescatar documentos sensibles que perjudicaban a Javier Arenas, vicesecretario general del Partido Popular; a la ex vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría y a la ex secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal. Esta investigación ocupa la pieza separada número 7 del caso Tándem, conocido como caso Villarejo, que instruye el juez Manuel García-Castellón.

 

Al conocerse que el magistrado de la Audiencia Nacional investigaba este operativo, Martínez trató de recabar información a través del comisario jubilado Eugenio Pino. Este último aseguró al ex secretario de Estado de Seguridad que el operativo contó con «cuatro confidentes en diferentes etapas», entre ellos el chófer y escolta de la familia Bárcenas, Sergio Ríos.

 

A la lista de confidentes formada por el conductor y el conserje se suman otros informantes: un preso, un amigo íntimo de Bárcenas (a quien Eugenio Pino se refiere como «el familiar») y un empresario.

 

El dinero para financiar el espionaje político procedía de los fondos reservados del Ministerio del Interior, unos fondos que son aprobados en los Presupuestos Generales del Estado para combatir el crimen organizado y el terrorismo.

 

Los confidentes

 

Sin duda alguna, el infiltrado más importante era el conductor Sergio Ríos, de ahí que fuera compensado con un salario fijo de 48.000 euros durante dos años y con una plaza en el Cuerpo Nacional de Policía, según la investigación judicial. Villarejo era quien pagaba en mano al chófer de Bárcenas con el dinero de los fondos reservados que le facilitaban sus superiores. Pero todas las autorizaciones pasaron presuntamente por la mesa de Ignacio Cosidó, entonces director general de la Policía. Sobre todo porque eran decisiones de tal calado que requerían el visto bueno del jefe del departamento. Tanto es así que el ex DAO ha asegurado este lunes ante el juez García-Castellón que el ex senador Cosidó estaba al tanto de la operación porque «él mismo le había informado sobre el espionaje a Bárcenas».

 

Durante el tiempo que duró la operación Cuisine –como se conocía internamente-, entre 2013 y el verano de 2014, la Policía contó además con los servicios de un preso suramericano de la cárcel de Soto del Real donde permanecía ingresado Bárcenas desde junio de 2013. El recluso hacía de intermediario con sus familiares cuando salía de permiso del centro penitenciario.

 

Lo que desconocía el ex tesorero del PP era que había sido captado por la Policía para hacer de agente doble. El preso se entrevistaba en secreto con los agentes policiales antes de regresar a la cárcel madrileña. Además de facilitarles las consignas de Bárcenas, recibía instrucciones para espiarlo en la cárcel.

 

Otro de los topos era un amigo íntimo de Bárcenas al que Pino, en su conversación con Martínez, se refiere como «familiar». Fuentes consultadas por OKDIARIO explican que este informante era el hombre de confianza del ex tesorero y le acompañaba en los viajes antes de que ingresara en prisión provisional en junio de 2013. El chivato compartía la gran afición de Bárcenas: el esquí. Juntos subieron las cumbres más altas, según fuentes del entorno.

 

El quinto topo fue un importante empresario madrileño próximo al Partido Popular. Bárcenas mantenía una estrecha relación con el hermano del chivato. El informante utilizó a su pariente, sin éste saberlo, para obtener datos relevantes sobre el ex tesorero y se los trasladaba a la Policía.

 

El Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional, cuyo titular es el juez Manuel García-Castellón, investiga esta causa desde hace dos años. El último imputado ha sido el ex ministro Jorge Fernández Díaz, pero sobre la mesa del juez se encuentra la posible imputación de la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal y la de su marido, el empresario Ignacio López del Hierro.

 

https://okdiario.com/espana/jefes-kitchen-tuvieron-5-confidentes-amigo-conserje-preso-empresario-chofer-6580169

 

EL HIJO DE BÁRCENAS PIDE AL JUEZ PERSONARSE EN 'KITCHEN' CONTRA LA ANTIGUA CÚPULA DE INTERIOR

 

El líder del conocido grupo musical 'Taburete' arguye que tanto él como su familia fueron objeto de investigaciones ilegales por la Policía

 

Guillermo Bárcenas, hijo del ex tesorero del PP Luis Bárcenas, ha solicitado al juez Manuel García Castellón personarse en el sumario de la Operación Kitchen contra la antigua cúpula del Ministerio del Interior.

 

El líder del conocido grupo musical Taburete arguye que tanto él como su familia fueron objeto de investigaciones ilegales por parte de la Policía y pide ser parte en el procedimiento judicial como víctima del operativo parapolicial desplegado para arrebatar a su padre información sensible contra la dirección del PP que presidía Mariano Rajoy.

 

Willy Bárcenas ha presentado un escrito a través de su abogada Marta Giménez-Cassina en el que recalca que él mismo fue también objeto de investigación en Kitchen.

 

No en vano, fue objeto de múltiples seguimientos policiales para intentar determinar si custodiaba documentación sensible de su padre y fue víctima del asalto a su domicilio por parte del falso cura que le maniató a él y a su madre a punta de pistola y les exigió las pruebas que tuviera su padre que pudieran afectar a Rajoy.

 

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Durante aquel episodio, el hijo de Bárcenas logró zafarse de las bridas con las que esposado y consiguió reducir al asaltante.

 

Este suceso está siendo investigado por la Audiencia Nacional para intentar determinar si el individuo que se hizo pasar por sacerdote para robar a la familia Bárcenas fue enviado por el Ministerio del Interior y si percibió

 

https://www.elmundo.es/espana/2020/12/16/5fd9d1f7fdddff969c8b45c9.html

 

EL EXJEFE DE LA POLICÍA AFIRMA QUE FERNÁNDEZ DÍAZ LE LLAMABA PARA INTERCEDER POR “ALTOS CARGOS RELIGIOSOS”

 

Eugenio Pino desvela el interés del exministro por trasladarle peticiones que provenían de la Iglesia

 

El jefe operativo de la Policía Nacional durante el Gobierno de Mariano Rajoy (PP), Eugenio Pino, desveló este lunes que Jorge Fernández Díaz, exministro del Interior, le llamaba personalmente para trasladarle peticiones que le hacían “altos cargos religiosos” cuando ocupaba la cartera. Así lo contó el comisario, a preguntas de la Fiscalía, durante su declaración como imputado en la Audiencia Nacional por la conocida como Operación Kitchen, la trama parapolicial urdida en 2013 para espiar al extesorero popular Luis Bárcenas con el presunto objetivo de arrebatarle documentos comprometedores para destacados dirigentes de la formación conservadora.

 

Pino, jubilado desde 2016, aportó este detalle cuando el ministerio público le interrogaba sobre los cargos políticos que estaban al tanto del despliegue de seguimiento a Bárcenas, según relatan varias fuentes jurídicas presentes en la declaración. La Fiscalía quería saber qué relación tenía con el ministro, que se encuentra imputado. El juez Manuel García-Castellón señaló en un auto que “Interior fue el centro desde el que se desarrolló” toda la trama —varios mensajes interceptados a su antiguo número dos, cuya autoría niega Fernández Díaz, lo señalan—.

 

En este sentido, el exjefe de la Policía se escudó este lunes en que “nunca” habló de la llamada Operación Kitchen con el entonces máximo responsable de Interior, y alegó que su relación se limitaba a que este le “llamaba de vez en cuando, con asuntos de tipo, digamos especial”. “Nada operativo”, apostilló, antes de fijar el tiro: “Si había un alto cargo religioso que pedía una serie de cosas, a lo mejor me lo decía a mí”. Pino fue señalado en 2017 por el dictamen de la comisión de investigación del Congreso como el muñidor de la brigada patriótica que, en la etapa de Fernández Díaz como ministro, se dedicó a “obstaculizar la investigación de los escándalos de corrupción que afectaban al PP” y perseguir a los “adversarios políticos”.

 

La religiosidad del exministro del Interior y su estrecha relación con la Iglesia son de sobra conocidas. En sus memorias cuenta que comenzó su inmersión en el Opus Dei tras un viaje a Las Vegas, cuando un amigo, que pertenecía a este grupo ultracatólico, rechazó sumarse a las actividades lúdicas en la ciudad —“el casino y lo que se terciase”— y prefirió, en cambio, pedir en el hotel el horario de misas. “Aquello cambió no solo mi vida, sino también mi posicionamiento y mi actuación política”. También contó que tiene un “ángel de la guarda” de nombre Marcelo: “Me ayuda en pequeñas cosas, como aparcar el coche. Y también en las grandes, siempre ayuda”.

 

Estas creencias han tenido repercusión en las instituciones. Durante su etapa al frente de Interior, concedió medallas policiales a dos Vírgenes: otorgó la Cruz de Plata de la Guardia Civil a la Virgen de los Dolores de Archidona (Málaga), así como la Medalla de Oro al Mérito Policial, la más alta condecoración de la Policía Nacional, a Nuestra Señora María Santísima del Amor. Fernández Díaz también dijo que, en un encuentro que mantuvo con Benedicto XVI en 2015, cuando el dirigente del PP aún ostentaba la cartera, le preguntó preocupado por la situación de Cataluña, a lo que el Papa emérito contestó: “Mire, el diablo quiere destruir España (…), el diablo sabe los servicios prestados por España a la Iglesia de Cristo, conoce la misión de España, la evangelización de América por España (…), el diablo ataca más a los mejores, y por eso ataca especialmente a España, y la quiere destruir”.

 

Además, el sacerdote Silverio Nieto, fontanero de confianza en la Conferencia Episcopal y para el Vaticano, es amigo íntimo del ministro. De hecho, este religioso intermedió entre Jorge Fernández Díaz y su antiguo número dos, Francisco Martínez, cuando saltó el escándalo de Kitchen y Martínez avisaba de que su declaración en la causa provocaría la imputación del exministro. Su papel resultó tan importante que el magistrado García-Castellón ha llamado a Nieto a comparecer como testigo en la investigación.

 

https://elpais.com/espana/2020-12-15/el-exjefe-de-la-policia-afirma-que-fernandez-diaz-le-llamaba-para-interceder-por-altos-cargos-religiosos.html

 

EL EXJEFE DE LA POLICÍA APUNTA EN KITCHEN A MÁS DIRIGENTES DEL PP: “COSIDÓ LO SABÍA TODO”

 

Pino admite que envió mensajes al entonces secretario de Estado donde “especulaba” con que Cospedal y su marido manejaban a Villarejo

 

El comisario Eugenio Pino, director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional con el Gobierno de Mariano Rajoy, ha regresado este lunes a la Audiencia Nacional para declarar por el caso Kitchen, la operación de espionaje sin control judicial urdida en 2013 en la cúpula del Ministerio del Interior para arrebatar presuntamente al extesorero del PP Luis Bárcenas documentación comprometedora para altos cargos del partido. El antiguo mando del cuerpo policial, que ya reconoció hace meses la existencia de ese despliegue, aunque defendió su legalidad, ha vuelto a señalar a Francisco Martínez, exsecretario de Estado de Seguridad, pero también a Ignacio Cosidó, quien entonces ostentaba el cargo de director general de la Policía y quien, posteriormente, ejerció como portavoz del PP en el Senado tras la llegada de Pablo Casado a la presidencia de la formación conservadora. Fuentes del entorno de Cosidó insistían este lunes que este “nunca tuvo conocimiento” de la operación parapolicial y recuerdan que con anterioridad otros implicados ya habían hecho “insinuaciones” en el mismo sentido.

 

“Cosidó lo sabía todo. Yo despachaba con él”, ha respondido contundente Pino, señalado en 2017 por el dictamen de la comisión de investigación del Congreso sobre la brigada política como el muñidor de este grupo dedicado en la etapa de Jorge Fernández Díaz como ministro del Interior a “obstaculizar la investigación de los escándalos de corrupción que afectaban al PP” y perseguir a los “adversarios políticos”. El comisario lo ha hecho a preguntas de la Fiscalía, que ha inquirido con insistencia al exjefe de la Policía sobre quiénes de la cúpula política de Interior estaban al tanto de la captación de Sergio Ríos, chófer de Bárcenas, como topo de la trama para que les facilitara información. “A mí, el secretario de Estado me llamó preguntándome por si había algún confidente, y yo le dije que sí. Y yo se lo conté al director. O sea, los dos lo sabían”, ha recalcado el comisario, según la reconstrucción del interrogatorio realizado por EL PAÍS a través de los detalles ofrecidos por diversas fuentes jurídicas presentes en el mismo.

 

—¿Lo sabía el ministro?—ha insistido en ese momento el representante del ministerio público, en referencia a Jorge Fernández Díaz, imputado en esta investigación judicial.

 

—Lo desconozco. Yo con el ministro no tenía una relación de poder llamarle—ha contestado Pino.

 

“El ministro me llamaba de vez en cuando, con asuntos..., digamos, especiales, pero nada operativo”, ha apostillado el ex director adjunto de la Policía, que ha centrado el tiro durante su declaración en Martínez y Cosidó. “El ministro no tenía mucho feeling con el señor Cosidó. Había cosas que me contaba el secretario de Estado y que me decía que no le contara a Cosidó”. El fiscal ha insistido en preguntar si Cosidó estaba al tanto de que se había captado al chófer. “Yo se lo contaba”, ha sentenciado Pino, quien ha reconocido también que él autorizó, como DAO, pagar a Sergio Ríos con fondos reservados. La Audiencia Nacional ya ha acreditado que recibió 53.000 euros procedentes de dinero público. Cosidó aún no ha sido llamado a declarar en esta instrucción: ni como testigo ni como imputado.

 

El cruce de mensajes

 

Durante la más de hora y media que ha durado el interrogatorio, el fiscal ha repasado la gran cantidad de mensajes que Pino y Martínez se cruzaron durante años. Unos whatsapps que el exjefe de la Policía ha calificado como “esporádicos”, ante la sorpresa del ministerio público. En esas conversaciones, Pino acusaba a María Dolores de Cospedal, exsecretaria general del PP y exministra de Defensa, y a su marido, el empresario Ignacio López del Hierro, de estar detrás de los movimientos dentro de la trama del comisario jubilado José Manuel Villarejo, también imputado. La Fiscalía ha pedido la imputación en esta investigación de Cospedal y su esposo.

 

Fiscal: ¿Quiénes son M.C. y el “maridísimo”?

 

Pino: Yo me referiría, en tono especulativo, sin ninguna prueba…

 

Fiscal: ¿M.C. es Cospedal y el “marídisimo” es López del Hierro?

 

Pino: Es una especulación en la que yo no afirmo nada.

 

Fiscal: ¿Usted, cuando se refiere a M.C. y al “maridísimo” se refería a estas personas?

 

Pino: A esos me refería. Tengo por costumbre eso.

 

Fiscal: Y, el atribuirle que estaría detrás dando indicaciones a Villarejo, ¿eso es una especulación?

 

Pino: Sí, claro.

 

Según varias fuentes jurídicas presentes en la declaración, el exjefe de la Policía también ha señalado a Mauricio Casals, consejero del grupo Atresmedia. A preguntas del fiscal sobre los mensajes que Pino intercambió con Martínez en los que él aseguraba que Villarejo solo obedecía a “M. Casals y el ‘maridísimo”, Pino ha señalado al empresario y, de nuevo, a López del Hierro como esas personas que “manejaban” a Villarejo.

 

Los SMS de Fernández Díaz

 

Justo antes del ex número dos de la Policía ha declarado también como imputado el comisario Enrique García Castaño, conocido como El Gordo, máximo responsable en 2013 de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO, especializada en labores de seguimiento y captación de información en la lucha antiterrorista). Este grupo se encargó en la práctica de hacer el espionaje al entorno del extesorero del PP, pese a no existir una orden judicial. García Castaño, que colabora con la justicia e informó al juez García-Castellón de la existencia de un documento notarial con los SMS entre Francisco Martínez y Fernández Díaz, ha negado ser el autor de uno de los mensajes supuestamente reenviados que el ministro intercambió con su número dos y en los que se hacía referencia al volcado de los teléfonos de Bárcenas y su esposa.

 

El Gordo ha señalado que, por el lenguaje y la existencia de “errores” en el contenido del mensaje, este no procedía de un agente “operativo”. “Un policía no redacta eso”, ha afirmado, antes de apuntar a su origen político: “La información no es de abajo arriba. Esa información viene de arriba abajo. Son informaciones que recibe el ministro y él transmite hacia abajo para confirmar”, ha asegurado. Pino también ha dicho algo similar en su interrogatorio: “No es un mensaje entre policías. Porque los policías hubieran puesto el tratamiento. Habrían puesto ‘ministro, esto’, ‘secretario de Estado, esto”.

 

García Castaño, que fue interrogado también por su intercambio de mensajes de móvil con el entonces secretario de Estado, ha insistido en que la información que él obtuvo durante los seguimientos a Bárcenas se la transmitía directamente a Martínez, incluido lo que obtuvo del volcado sin orden judicial de los móviles de Bárcenas y su esposa. “Al día siguiente o a los dos días le entrego [a Martínez] el pendrive [con el volcado]”, ha recalcado. En este sentido, el comisario también ha indicado que sobre esta parte del operativo tardó tiempo en informar al comisario Pino, que era su superior, y que “nunca” tuvo interlocución directa ni con el ministro Fernández Díaz ni con el entonces director general de la Policía, el también popular Ignacio Cosidó.

 

García Castaño también ha negado que estuviera ocultando información sobre los seguimientos a Bárcenas y, en concreto, una “agenda” sobre la que habla en uno de sus mensajes con Martínez en 2017, cuando ya había estallado el caso Kitchen en los medios de comunicación. Según el comisario, esa “agenda” era el listado de restaurantes que el extesorero del PP elaboraba porque los había visitado durante sus viajes y que guardaba en el móvil a cuyo contenido accedió. Según explicó al juez, ese documento era información útil para saber dónde se movía Bárcenas cuando salía al extranjero.

 

https://elpais.com/espana/2020-12-14/el-exjefe-de-la-policia-apunta-en-kitchen-a-mas-dirigentes-del-pp-cosido-lo-sabia-todo.html

 

 

EL EX NÚMERO DOS DE LA POLICÍA APUNTA A IGNACIO COSIDÓ EN EL CASO KITCHEN

 

También han declarado el ex jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo, Enrique García Castaño, y los notarios que levantaron acta con los SMS que incriminan a Fernández Díaz

 

El que fuera número dos de la Policía Nacional bajo el mandato de Jorge Fernández Díaz, Eugenio Pino, ha asegurado este lunes en su declaración como imputado en el caso Kitchen que él informaba sobre las operaciones más relevantes al exdirector general del cuerpo, Ignacio Cosidó. Fuentes jurídicas presentes en la comparecencia explican a El Confidencial que la Fiscalía le ha preguntado de forma directa por Cosidó al abordar el dispositivo que se puso en marcha en 2013 para robar documentación al extesorero del PP Luis Bárcenas, cuestión ante la que Pino ha asegurado que él despachada todos los asuntos con su superior y que por tanto estaba al tanto del mismo.

 

Más allá de Pino, este lunes también han pasado por la Audiencia Nacional el ex jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO), Enrique García Castaño, y los dos notarios que levantaron acta con los supuestos mensajes de 2013 en los que Fernández Díaz habla de la operación Kitchen. El juez Manuel García-Castellón citó a los cuatro en un intento de comprobar la tesis del exministro del Interior, que asegura que los SMS han sido manipulados, y las fuentes consultadas apuntan a que tanto Pino como García Castaño han afirmado que nunca hablaron sobre la operación Kitchen de forma directa con Fernández Díaz.

 

Los investigadores dieron con estos mensajes después de el exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez, también imputado, levantara acta con los mismos en 2019 ante los notarios Enrique A. Franch Quiralte y Alberto Vela Navarro-Rubio. Ambos han comparecido este lunes como testigos y se han limitado a confirmar que Martínez recurrió a ellos para dejar negro sobre blanco los SMS, pero han afirmado que no hicieron pantallazos con los mismos y que tampoco cuentan con información complementaria para ratificar su veracidad. Los SMS se erigen como principal indicio de que Fernández Díaz estaba al tanto de la operación, pero él niega su autenticidad.

 

Los SMS de la discordia

 

En junio de 2019, el notario Vela se encargó de levantar acta con los siguientes mensajes que, según sostiene Martínez, le envió el exministro en 2013: “Chófer. B. Sergio Javier Rios Esgueva (ahora hace esa función con su mujer)”, en referencia al conductor de Bárcenas que actuaba como confidente de la trama. “Es importante”. “Entiendo que hablamos mañana en cuanto tengas el contacto Cecilio [CNI en jerga policial]. Yo estaré viajando, pero totalmente en guardia y conectado”. “Yo lo tendré al acabar el Consejo, así hemos quedado. Total coordinación y medios. Hay que conseguir esa info…”. “OK. Espero tu llamada después del Consejo. Buenas noches”.

 

En cuanto al segundo notario, Enrique A. Franch Quiralte, levantó acta con un mensaje que supuestamente fue reenviado por Fernández Díaz a Martínez: "La operación se hizo con éxito. Se ha volcado todo (2 iPhone y 1 iPad). Mañana tendremos el informe. Según dice el informador (veremos si es así), ese material lo había dado B a los abogados para poder obtener a través de ellos los teléfonos y otros datos de su agenda, en orden a contactar con ellos para poder preparar su defensa jurídica… Es decir, que no seria información para el J a efectos publicación…: es lo que ha dicho, insisto y es muy probable que esa fuera la intención... Otra cosa es que nosotros con el volcado efectuado podamos acceder a una gran e interesante información… Veremos. Te informo".

 

A la vista de que Fernández Díaz asegura que han sido manipulados, el magistrado celebró un careo entre él y Martínez el 13 de noviembre, pero ninguno de los dos cedió terreno. "¿De qué me invento yo esto? ¿A santo de qué?", lanzó el exsecretario de Estado de Seguridad ante los ataques del exministro. "Esa es la pregunta que me hago yo... Esa es la pregunta que me hago yo, sinceramente [...]. Hubiera podido ser que alguien me lo hubiera dicho, pero nadie me lo dijo, ni ningún político, ni ningún periodista", respondió el exministro, que ha afirmado en todo momento que no tuvo conocimiento de la operación Kitchen hasta que salió publicado en prensa.

 

Con ambas versiones sobre la mesa, el magistrado citó a los dos notarios como testigos y a Pino y García Castaño como imputados, pero sus declaraciones mantienen la duda en el aire. Según explican las fuentes consultadas, la parte más relevante de las comparecencias ha sido el momento en el que Pino ha apuntado a Cosidó y, ante las preguntas de la Fiscalía sobre la relación que mantenía el comisario José Manuel Villarejo con la exsecretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, ha asegurado no tener conocimiento de la misma. El Ministerio Público ya pidió imputar a la política por el caso Kitchen, pero por el momento, los investigados solo señalan a Cosidó.

 

https://www.elconfidencial.com/espana/2020-12-14/operacion-kitchen-pino-cosido-policia_2871411/

 

PINO A MARTÍNEZ SOBRE EL ORIGEN DEL 'CASO VILLAREJO': "INFORMÉ A C.R. Y A S. ROLDÁN DE LA EXISTENCIA DE LAS CINTAS DE CORINNA Y DE AHÍ TODO"

 

El ex Director Adjunto Operativo de la Policía Eugenio Pino dio al ex número dos de Interior Francisco Martínez su versión sobre el origen del 'caso Villarejo' y la detención del comisario: "Lo de Guinea es una excusa. Se buscaban las cintas", dijo

 

El ex Director Adjunto Operativo (DAO) de la Policía Eugenio Pino, investigado en el caso Villarejo, trasladó al ex número dos de Interior Francisco Martínez, también imputado en la causa, su versión sobre el origen del caso Tándem de la Audiencia Nacional que acumula ya una treintena de piezas de investigación y que tiene como principal investigado al comisario jubilado José Manuel Villarejo.

 

Según Pino, la detención de Villarejo la movilizó el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) con la intención de dar con las denominadas cintas de Corinna, los audios que el comisario ahora en prisión preventiva guardaba sobre la ex amante del rey emérito, de cuya existencia avisó ex número dos de la Policía a Casa Real y al ex director del CNI, Félix Sanz Roldán, según trasladó el propio Pino a Martínez. También le dijo que sabía que Villarejo tenía varias copias y que así se lo trasladó al centro de Inteligencia.

 

Así, según el DAO, la operación contra la entrada ilegal de ciudadanos guineanos en España gracias a la connivencia del comisario del aeropuerto de Barajas Carlos Salamanca en la que Villarejo fue detenido y que dio origen al caso Tándem fue una «excusa» en palabras de Pino. Según él, el CNI convenció al «broker» de Guinea, el empresario Francisco Menéndez también investigado y denunciante del caso, para que delatara a Villarejo y presentara una denuncia en nombre de una falsa ciudadana guineana a través de una carta enviada desde Coruña. Aquél empresario, como publicó este diario en exclusiva, declaró ante los fiscales Anticorrupción que una persona vinculada al CNI se dirigió a él y le dijo que podría arreglar un «problema» tributario que tenía.

 

«Fue una mala actuación de la Casa»

 

Así, en diciembre de 2019 y como una recomendación de cara a su defensa en la pieza Kitchen del caso Villarejo -en la que se investiga si el Gobierno encargó al comisario y la cúpula policial un espionaje ilegal y con cargo a los fondos reservados al ex tesorero del Partido Popular Luis Bárcenas para recuperar documentos en su poder que podían comprometer a altos cargos de su partido- Pino contó su versión del origen de la causa al investigado Martínez «por si lo tienes que utilizar». Así se recoge en un extenso informe de la Unidad de Asuntos Internos (UAI) de la Policía que adelantó esta semana El Independiente y en el que se han recogido los mensajes intercambiados entre el número dos de Interior y distintos interlocutores de la cúpula policial y política durante el Gobierno de Rajoy.

 

Eugenio Pino.- Vamos a ver, por si lo tienes que utilizar. Yo informé a C.R. (Casa Real) y a Sanz R. (Félix Sanz Roldán) de la existencia de cintas de Corinna y a partir de ahí, todo. El esto es una excusa para desviar. Además le dije dónde estaban las cintas. Lo de Guinea es una excusa.

 

Se buscaban las cintas y le dije yo que tenía copias fuera. Fue una mala actuación de la Casa. Se inventaron un anónimo, conocida desde Galicia para implicar a Fiscalía y convencer al broker de Guinea para que les denunciara. Ya te lo contaré. Nuestra actuación fue impecable legalmente hablando.

 

Francisco Martínez.- Eso lo tengo claro. Pero precisamente por eso es todo nulo.

 

Eugenio Pino.- Ya pero hay que demostrarlo. El PP no quiso saber nada nunca. Cospe y la pequeña (Soraya Saénz de Santamaría) lo acapararon todo. Y Casado no se entera ni se va a enterar nunca.

 

Francisco Martínez.- No me hables…Me parecen todos infames.

 

Eugenio Pino.- Ppk (Villarejo) obedecía sólo a M. Casals y al maridísimo [por el marido de Cospedal, Ignacio López del Hierro]. Esos tienen la clave.

 

Podemos, Pujol, Mas, Puig…Todos estaban en cartera.

 

Hay un acta de declaración ante abogado, prescrita la causa, en que Chaves da 7 M de euros a Podemos y…al menos políticamente. Y UGT Cataluña y PSC, etc, etc…De ahí la persecución.

 

Francisco Martínez.- ¿Tú crees que eso explica el interés actual de los fiscales?

 

De esta manera divagaron los dos investigados sobre pormenores de la causa de la Audiencia Nacional y sus propias teorías sobre su origen así como otros encargos a Villarejo que Pino afirmó habían existido y no se investigaron. Tanto Pino como Martínez continúan investigados en la pieza 7 del caso Tándem, la del operativo «parapolicial» montado para investigar a Bárcenas y su esposa Rosalía Iglesias supuestamente en beneficio del partido en el Gobierno entre 2013 y 2015. 

 

https://www.elindependiente.com/espana/2020/12/12/pino-a-martinez-sobre-el-origen-del-caso-villarejo-informe-a-c-r-y-a-s-roldan-de-la-existencia-de-las-cintas-de-corinna-y-de-ahi-todo/

 

UN INFORME DE LA POLICÍA NACIONAL DESVELA QUE EL PORTAVOZ DEL PP DE ANDALUCÍA CONOCÍA LA ‘OPERACIÓN KITCHEN’ PARA ESPIAR A BÁRCENAS

 

La noticia, adelantada por laSexta, pone en aprietos al presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno Bonilla

   

El exsecretario de Estado de Seguridad en el Gobierno de Mariano Rajoy, Francisco Martínez, aseguró en una conversación con su sucesor, José Antonio Nieto, que la trama de espionaje con fondos públicos a Luis Bárcenas conocida como ‘Operación Kitchen’ podía tener un efecto "demoledor si no se le encapsula". Así lo ha adelantado este viernes laSexta en exclusiva. Nieto es en la actualidad portavoz del Grupo Popular en el Parlamento de Andalucía.

 

La información adelantada por laSexta no solo prueba que el equipo del entonces ministro de Interior y ahora eurodiputado, Juan Ignacio Zoido, estaba al tanto. También supone un problema para el presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, debido al importante cargo que Nieto ostenta en la actualidad en el Partido Popular.

 

Así se desprende del informe de 272 páginas de Asuntos Internos de la Policía Nacional y que recoge el volcado del teléfono de Martínez. Según dicho documento, "tal es la preocupación de Francisco Martínez que se pone en contacto con el secretario de Estado de Seguridad que le sustituyó en el cargo, a quien transmite, con toda probabilidad en relación a la operación policial en la que Villarejo resultó detenido que 'puede ser demoledor si no se encapsula'".

 

En la conversación, Francisco Martínez escribe a José Antonio Nieto que le había llamado por si finalmente podían verse al día siguiente. Nieto responde: "Mañana nos ha citado el ministro a primera hora preocupado por varios temas (Cataluña, un grave altercado en el CIE de Murcia y, sin duda, el que hablamos el viernes). Te llamo en cuanto tenga referencias de horario y buscamos un hueco”. Es ahí cuando Martínez le explica que la investigación podría tener un efecto "demoledor", a lo que Nieto responde: "Totalmente de acuerdo. Ese es el objetivo y de lo que quería conocer tu opinión”.

 

Lo adelantado por laSexta ha provocado la rápida reacción del PSOE. Francisco Conejo, secretario de Relaciones Institucionales del PSOE de Andalucía ha apuntado directamente hacía Bonilla: "¿Qué opina el presidente Moreno Bonilla de esta noticia que vincula al portavoz del PP en el Parlamento de Andalucía con la operación Kitchen que espiaba a Barcenas para destruir pruebas de la financiación irregular del PP?".

 

https://www.elplural.com/autonomias/informe-policia-nacional-desvela-portavoz-pp-andalucia-conocia-operacion-kitchen-espiar-barcenas_255173102

 

EL EX NÚMERO DOS DE LA POLICÍA IMPLICA A RAJOY EN EL 'CASO VILLAREJO'

 

Eugenio Pino contó al ex secretario de Estado Francisco Martínez que Villarejo "antes tenía a Rajoy y ¿ahora?, pues tira a todo el mundo" | Martínez pidió a su sucesor en Interior "encapsular" una información dos días después de la detención del comisario

 

Las conversaciones mantenidas entre el ex secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez y el ex Director Adjunto Operativo (DAO) de la Policía Eugenio Pino, ambos imputados en la pieza Kitchen del caso Villarejo, salpican al ex presidente del Gobierno Mariano Rajoy y al ex ministro del Interior Juan Ignacio Zoido en cuanto al conocimiento que tuvieran sobre las actividades del comisario ahora en prisión preventiva, José Manuel Villarejo.

 

La Unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional ha recogido las conversaciones mantenidas entre el ex número dos de Interior y un amplio abanico de interlocutores -entre ellos políticos y miembros de la cúpula policial durante el Gobierno popular– en un extenso informe incorporado al sumario de Kitchen al que ha tenido acceso El Independiente. Dichas conversaciones se extrajeron de los dispositivos móviles que le fueron requisados a Martínez el pasado 14 de marzo, cuando el juez Manuel García-Castellón ordenó un registro en su domicilio.

 

Entre éstas se encuentra un intercambio de mensajes con fecha 12 de diciembre de 2018 en los que Pino dice al ex secretario de Estado de Seguridad en referencia a Villarejo: «Él antes tenía (a) Rajoy ¿y ahora? Pues tira a todo el mundo». A lo que Martínez contestó: «¿La mujer está pidiendo para la fianza?».

 

El cruce de whatsapps se produjo el mismo día que el juez Diego de Egea, anterior instructor del caso Tándem (en el que el principal investigado es el comisario jubilado José Manuel Villarejo), renunció a continuar como juez de refuerzo en el Juzgado Central de Instrucción 6 y, por lo tanto, a ocuparse del caso. También aquél día estaba citado a declarar en la Audiencia Nacional Sergio Ríos, el chófer del ex tesorero del Partido Popular Luis Bárcenas al que la cúpula policial captó para que espiara tanto a éste como a su esposa Rosalía Iglesias para recuperar supuestamente documentación sensible que atesoraba sobre altos cargos del partido y evitar que llegara a manos del juez que ya investigaba la trama Gürtel. Un trabajo por el que cobró 48.000 euros (2.000 al mes) con cargo a los fondos reservados del Estado.

 

El ex DAO continuó informando así a Martínez sobre su declaración:

 

Eugenio Pino.-El chófer no ha declarado.

 

Francisco Martínez.-Ya, mejor.

 

E.P.-Está amenazando a todo el mundo.

 

F.M.-¿La mujer?

 

E.P.-Si es que no ha hecho nada tampoco.

 

El informe recoge multitud de mensajes intercambiados entre ambos investigados a lo largo de los años en los que se aprecia el interés de Martínez por estar al tanto de los movimientos de Villarejo antes incluso de que fuera detenido, preguntando a Pino si lo tenía «controlado».

 

Martínez, como apunta la Policía en su informe, conocía la «directa vinculación de Villarejo con responsables políticos y/o ministeriales y la presión que éste ha ejercido hacia tales responsables». Así se lo transmitió en febrero de 2017 al entonces director de la Oficina de Comunicación y Relaciones Institucionales del Ministerio del Interior: «Y que Zoido [Juan Ignacio Zoido, en ese momento ministro de Interior] = Cospedal sea el ‘salvapatrias’ manda huevos!!! No hace falta que te recuerde quién metió a Villarejo en escena, ¿no? (…) Y si quieres un día te cuento quién daba instrucciones sobre ‘cuidar’ a Villa…y en qué términos…».

 

«Puede ser demoledor si no se encapsula»

 

El 5 de noviembre de 2017, justo dos días después de la detención del comisario ya jubilado José Manuel Villarejo, Francisco Martínez se puso en contacto con el secretario de Estado de Seguridad que le sucedió en el cargo, José Antonio Nieto, y le transmitió su preocupación sobre un asunto que «puede ser demoledor si no se encapsula». Para la Unidad de Asuntos Internos, Martínez hablaba «con toda probabilidad en relación a la operación policial en la que Villarejo resultó detenido». Se comunicó con el número dos de Zoido en los siguientes términos:

 

F.M.-«Te llamé por si finalmente nos vemos mañana. Abz»

 

J.A.Nieto.-Hola, Paco. Perdona pero hoy he tenido el teléfono muy dejado. Ha tenido un accidente un amigo y he estado todo el día en el hospital. Mañana nos ha citado el ministro a primera hora preocupado por varios temas (Cataluña, un grave altercado en el CIE de Murcia y, sin duda, el que hablamos el viernes). Te llamo en cuanto tenga referencias de horario y buscamos un hueco en el que podamos charlar tranquilos. Un abrazo y perdona.

 

F. M.-Ok, gracias. No te preocupes, mañana hablamos. Siento lo de tu amigo. Un abrazo fuerte.

 

Al día siguiente, 6 de noviembre, a las 7 de la mañana, Martínez volvió a escribir con tono de preocupación: «José, sobre lo que hablamos, creo que puede ser demoledor si no se ‘encapsula’…». «Totalmente de acuerdo, ése es el objetivo y de lo que quería conocer tu opinión. En cuanto pueda (hablo con el ministro) te llamo y buscamos un momento», contestó Nieto.

 

PSOE y Podemos piden que Rajoy comparezca

 

El juez y los fiscales continúan acordando diligencias en la pieza Kitchen para saber si el Gobierno de Rajoy encargó dicha operación «parapolicial» -como la define la Fiscalía Anticorrupción- para sacar de la circulación los documentos comprometedores que pudiera atesorar Bárcenas y el conocimiento que tuviera de ésta tanto el ex secretario de Estado Francisco Martínez como el ex ministro Jorge Fernández Díaz, hasta ahora los dos únicos políticos investigados en esta pieza separada del caso Villarejo.

 

Los mensajes intercambiados entre Martínez y otros interlocutores como Pino o Nieto abren el abanico de responsables que pudieron estar al tanto. Precisamente este miércoles PSOE y Podemos se han comprometido a poner en marcha la comisión de investigación sobre la operación Kitchen en el Congreso de los Diputados. Para ello se han reunido los portavoces de ambos partidos, Adriana Lastra y Pablo Echenique, que todavía deben decidir si solicitan que comparezca el actual líder del Partido Popular, Pablo Casado. Ya solicitaron que lo hagan el ex presidente Rajoy y el comisario en prisión preventiva, José Manuel Villarejo.

 

https://www.elindependiente.com/espana/2020/12/10/el-ex-numero-dos-de-la-policia-implica-a-rajoy-en-el-caso-villarejo/

 

EL POLICÍA DE CONFIANZA DE COSPEDAL A MARTÍNEZ SOBRE EL CHÓFER: "EL 'COCI' HA APROBADO"

 

El policía Andrés Gómez Gordo, captado por Villarejo para el operativo de espionaje a Luis Bárcenas, informó al ex número dos de Interior de que el chófer del ex tesorero del PP, confidente en el operativo, entraba en la Policía Nacional

 

Andrés Gómez Gordo, el inspector de Policía que trabajó como jefe de Seguridad de María Dolores de Cospedal mientras fue presidenta de Castilla-La Mancha, informó en julio de 2015 al entonces número dos de Interior (Francisco Martínez) de que el chófer de Luis Bárcenas, Sergio Ríos Esgueva, había aprobado la oposición para ingresar en la Policía Nacional. «Se me pasó decirte que ayer se confirmó que ‘El Coci’ ha aprobado», le indicó.

 

Según se ha conocido en la investigación del caso Kitchen, una de las piezas separadas del caso Villarejo, Ríos Esgueva fue captado por Gómez Gordo como confidente para el operativo policial de espionaje desplegado alrededor del ex tesorero del Partido Popular para recuperar supuestamente documentos comprometedores para altos cargos de dicho partido que estaban en su poder y evitar que llegaran a manos del juez de la Audiencia Nacional que ya investigaba la trama Gürtel, según sospechan los fiscales y el magistrado Manuel García-Castellón.

 

El comisario ya jubilado José Manuel Villarejo, que también trabajó en el dispositivo y pidió a Gómez Gordo que captara al conductor de la familia Bárcenas Iglesias, fue quien bautizó el operativo como Kitchen y apodaba a Sergio Ríos como ‘Cocinero’, ‘Coci’ o ‘K’.

 

El chófer, según confirmó el Ministerio del Interior y consta en las actuaciones, recibió 2.000 euros al mes entre 2013 y 2015 por los seguimientos que hizo a su jefe con cargo a los fondos reservados. Andrés Gómez Gordo reconoció en sede judicial que él mismo le hizo entrega de algunas mensualidades. Además, el juez considera que hay indicios de que sus servicios se premiaron con la plaza en la Policía Nacional.

 

García-Castellón considera que el ingreso en la Policía de Sergio Ríos con más de 40 años no fue posible sin ayuda de cargos del Ministerio con «influencia suficiente». «Resulta reveladora la obtención, por el Sr. Ríos, de una plaza como funcionario del Cuerpo Nacional de Policía tras la superación de un proceso de oposición, extremo que requería necesariamente de la participación [de] cargos con capacidad de influencia suficiente en el Ministerio», expuso.

 

Sobre Bárcenas: «Del Coci no se fía»

 

Los investigadores tratan de despejar si miembros del Gobierno de Rajoy encargaron dicho operativo. De ahí que el juez mantenga investigados al ex ministro de Interior Jorge Fernández Díaz y a su número dos, Francisco Martínez, enfrentados por sus contradicciones sobre el conocimiento de dicho operativo. El primero niega haberlo conocido, ni siquiera haber oído hablar de él. El segundo sostiene que fue un operativo policial legal para dar con fondos de Bárcenas ocultos en el extranjero, así como que no tuvo información del dispositivo hasta que leyó las primeras informaciones en prensa al respecto.

 

Pero el 17 de julio de 2015, Martínez se intercambió unos mensajes con el inspector de Policía Gómez Gordo -apodado ‘Cospedín’- en los que éste le informó de que Ríos Esgueva había aprobado la oposición para entrar en la Policía, así como de algunos de sus movimientos. La Policía considera que dichos movimientos eran parte de su trabajo para el dispositivo Kitchen.

 

Dichos mensajes, que Martínez guardaba en su móvil, han sido recogidos por la Unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional en un extenso informe sobre las conversaciones mantenidas entre el ex número dos de Interior y distintos interlocutores de la cúpula policial y la política y al que ha tenido acceso El Independiente. Aquél día, 10 días antes de que se publicara la lista de los aprobados en las oposiciones a la Policía Nacional en el Boletín Oficial del Estado (BOE) en la que Sergio Ríos quedó en el penúltimo puesto, compartieron los siguientes whatsapps:

 

Andrés Gómez Gordo.- Se me pasó decirte que ayer se confirmó que ‘El Coci’ ha aprobado… Hoy se ha visto con el del hotel en la planta -2 del garaje de calle Ayala. L [en referencia a Luis Bárcenas] quiere que para septiembre haga de testigo en los seguimientos. Duda de él pero sobre todo de Sepúlveda… Estaba muy cabreado por lo del juicio de lo laboral. Un saludo.

 

Francisco Martínez.- ¿Cabreado con intención de hacer daño?

 

A. G. G.- No puede, lo intenta con los periodistas pero ya no le hacen casi sin pruebas ni a él ni a la mujer… Les queda Marisa Gallero y poco más. Lo de la grabación lo pensaba utilizar para la negociación del juicio pero… De ‘El Coci’ no se fía. El martes durmió en el domicilio donde hizo el intercambio del famoso cuadro??? Dice que para que no le vieran salir la prensa para ir al juzgado.

 

Hablaban por un sistema de cifrado militar

 

Martínez y Gómez Gordo intercambiaron dichos mensajes por Whatsapp, pero la Policía repara en su informe en que «ambos utilizaban de forma paralela para sus comunicaciones una aplicación que se anuncia en internet como un servicio de mensajería con seguridad de ‘grado militar’, con cifrado de extremo a extremo denominada WICKR».

 

Las conversaciones entre los dos comenzaron en 2015 y la última registrada se remonta a 2017. Así lo recogen los agentes en el informe basado en el volcado de los dispositivos que Martínez entregó durante el registro de su domicilio ordenado por el juez el pasado 14 de marzo.

 

https://www.elindependiente.com/espana/2020/12/11/el-policia-de-confianza-de-cospedal-a-martinez-sobre-el-chofer-el-coci-ha-aprobado/

 

SERGIO RÍOS AL JUEZ: «VILLAREJO ME PIDIÓ QUE LE CONTARA LO QUE BÁRCENAS DECÍA DE LA BODA DE LA HIJA DE AZNAR»

 

El conductor de Luis Bárcenas, Sergio Ríos, explicó al juez que el comisario José Manuel Villarejo –en prisión provisional– le ordenó que le reportara todo lo que le escuchaba al ex tesorero sobre la boda de la hija del ex presidente del Gobierno José María Aznar

 

El chófer de Bárcenas al juez: «Villarejo me dijo que ‘el Barbas’, Soraya y Cospedal eran los jefes de la Kitchen»

 

El ex chófer de Luis Bárcenas, Sergio Ríos, detalló el pasado miércoles en un interrogatorio que prosiguió el jueves, en calidad de investigado por la operación Kitchen, el operativo policial montado para robar información sensible al ex tesorero del PP. Según ha podido saber OKDIARIO en exclusiva, el conductor explicó al juez que el comisario José Manuel Villarejo –en prisión provisional– le ordenó que le reportara todo lo que le escuchaba a Luis Bárcenas sobre la boda de la hija del ex presidente del Gobierno José María Aznar.

 

La orden fue directa. El comisario jubilado se reunía frecuentemente con el ex chófer de Bárcenas para que le informase sobre las novedades del operativo policial montado en 2013, en el que Ríos ejercía la labor de infiltrado. Villarejo, según ha asegurado el conductor al juez, le ordenó que anotase todo lo que decía el ex tesorero popular cuando se encontraba en el vehículo, durante los trayectos, sobre la boda de Ana Aznar Botella, la hija del ex presidente del Gobierno. El comisario también se interesó por saber quiénes eran los interlocutores con los que Bárcenas comentaba este tema. El ex chófer ha confesado esto tras una pregunta realizada por su abogado, Javier Vasallo.

 

Fuentes solventes consultadas por OKDIARIO, y conocedoras de cómo actuaba el comisario, aseguran que Villarejo ordenó a Sergio Ríos que le informara sobre el enlace de Ana Aznar porque el comisario recibió ese encargo desde La Moncloa –en aquel momento el presidente del Gobierno era Mariano Rajoy– o desde la cúpula del Partido Popular, mientras se estaba desarrollando la operación Kitchen.

 

Tensión entre ex presidentes

En aquel momento, mientras se estaba desarrollando la operación policial para robarle documentos a Bárcenas, la relación entre Mariano Rajoy y José María Aznar no pasaba por su mejor momento. El primero llevaba en el poder desde diciembre de 2011 y, en noviembre de 2013, casi dos años después de tomar posesión, sólo se había reunido en una ocasión con su antecesor en el cargo para hablar de asuntos políticos.

 

La tensión que vivían ambos era una realidad muy comentada en los corrillos, tanto es así que Rajoy se vio obligado a salir en público para decir que su relación con Aznar era «muy buena». Pero esto no se parecía a la realidad. La ruptura era clara. Mientras que un año antes de estas declaraciones, en 2012, el dirigente gallego acudió a la presentación del primer tomo de las memorias de Aznar -a pesar de que en ellas se dejaba claro que la primera opción como sucesor era Rodrigo Rato- en la segunda entrega, presentada en 2013, no hubo rastro de ningún miembro del Ejecutivo de Rajoy.

 

Ni el entonces presidente ni la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, ni nadie de la cúpula del PP acudió a la presentación del libro El compromiso del poder (2013) de Aznar. Un gesto que éste no dudó en reprochar: «Si querían lanzar un mensaje de ruptura, tomo nota», espetó.

Pese a que Rajoy y Sáenz de Santamaría aseguraban en público que no existía ruptura, en privado nadie lo negaba. Aznar se había convertido en un problema para el Gobierno porque criticaba al presidente en cuestiones sensibles como la política antiterrorista.

 

Asimismo, el ex presidente Aznar criticó duramente en una entrevista a su sucesor tras su reacción ante la sentencia del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo que anuló la doctrina Parot, con la que se había conseguido alargar la permanencia en prisión de decenas de etarras. El fallo de la Gran Sala del TEDH impedía aplicar la doctrina por hechos cometidos antes de 1995.

 

Tras conocerse la sentencia, Rajoy eludió responder a los periodistas que le preguntaron hasta en cinco ocasiones sobre la decisión del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo de anular la doctrina Parot. En una de ellas, respondió: «Está lloviendo mucho en Madrid».

Aznar se mostró indignado ante esta respuesta y no dudó en mostrar públicamente su malestar. En una entrevista concedida a Antena 3, manifestó: «No me preocupa que Rajoy acierte, no me preocupa que sea o no simpático. Quiero que acierte, que tome decisiones y las haga. Cuando oigo decir que el tema de España es intocable me gusta, cuando dice que llueve mucho me preocupa».

 

Cintas del sumario

 

Las cintas transcritas por los agentes de la Unidad de Asuntos Internos (UAI) de la Policía Nacional incorporadas al sumario de la trama Kitchen incluyen una conversación mantenida entre el ex chófer de Bárcenas y el comisario Villarejo en la que ambos hablan de la boda de la hija del ex presidente Aznar.

 

En el encuentro comienzan comentando la entrada del ex tesorero en la cárcel. Villarejo le dice a Sergio Ríos que fue el Ministerio Fiscal el responsable de la decisión de decretar la prisión provisional para Luis Bárcenas y señala al entonces ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón. Ambos califican esta decisión judicial como «una jugada» y el comisario jubilado asegura que «a Aznar le interesaba montar la bronca para provocar un congreso extraordinario». El conductor del ex tesorero le dice a Villarejo: «Si éste (Bárcenas) suelta todo lo del yerno, Aznar se va a tomar por culo».

 

Conversación transcrita por los agentes que obra en la causa:

 

Sergio: Deja las cosas arregladitas y deja tal, es que le estuvieron engañando, es que yo le llevé en el coche y le iba diciendo: «No, no, hombre, este juez te puede amenazar pero no…» ¡Coño! Le hizo una vistilla y ¡para arriba!

Villarejo: Ahí fue la Fiscalía, ¡eh! Fueron los fiscales.

Sergio: Sí, sí, pero que…

Villarejo: Fueron los fiscales porque fue Gallardón, ¡eh!

Sergio: Sí, pero…

Villarejo: Ahí la jugada…

Sergio: …lo que tengo entendido es que ya lo tenía escrito.

Villarejo: ¿Eh?

Sergio: Tardó solamente dos horas y eran no sé cuántas páginas.

Villarejo: Hombre, pero ya estaba pactado, estaba pactado antes. Pero eso es una traición que hace Gallardón. ¿Por qué? Porque a Aznar le interesaba… pues Gallardón que entrara para adentro y preparara una bronca, provocar un congreso…

Sergio: ¿A Aznar le interesa…?

Villarejo: Claro, Aznar quiere provocar un congreso, quiere provocar un congreso extraordinario…

Sergio: Pero es que si éste suelta lo del cuñao se va a tomar por culo Aznar.

Villarejo: Claro, pero… el yerno, el yerno.

Sergio: El yerno. ¡Se va a tomar por culo!

Villarejo: Claro, pero, pero…

Sergio: Es que está todo lo del dinero, todo lo de la fórmula, es que, es que, es que lo ha dicho, lo ha dicho, vamos a ver… y la boda, todo lo llevó éste, las gestiones con el otro, si es que…lo que pasa que estará prescrito, pero la imagen de Aznar puede caer por…

Villarejo: Sí, sí, sí, no, toda la boda lo llevo él, ya lo sé.

Sergio: Toda la boda la llevo él, él y Arenas, entonces…

Villarejo: Sí, ahí el problema es que alguien, yo creo que Pedro J. que tiene una gran ascendencia sobre Aznar, le han convencido a Aznar de que provoque un congreso extraordinario, como el que hubo en su día…

 

https://okdiario.com/espana/sergio-rios-juez-villarejo-pidio-que-contara-lo-que-barcenas-decia-boda-hija-aznar-6547540

 

LA 'KITCHEN' DELATA LA ASIGNATURA PENDIENTE DEL CONTROL DE LOS FONDOS RESERVADOS, QUE LLEVAN AÑO Y MEDIO SIN EL EXAMEN DEL CONGRESO

 

Investigados y testigos hablan de apuntes a mano de los que no se comprobaba si el dinero que pedían las unidades policiales se destinaba a los objetivos marcados

 

Los investigadores han constatado la existencia de un "clan policial mafioso" y una operación de espionaje ilegal que fue posible gracias a las "disfunciones e irregularidades" en la gestión del dinero, del que nadie en Interior se hace responsable

 

El Gobierno mantiene congelados en los Presupuestos los gastos reservados, que el año que viene ascenderán a 27,86 millones de euros

 

Pocas causas judiciales revelan tantas cosas como la operación Kitchen. Un extesorero imputado por la Justicia y espiado para saber si se había llevado información sensible sobre una supuesta contabilidad opaca del partido del que había sido despedido. Un grupo de comisarios que hicieron de la Policía Nacional su cortijo particular para supuestamente enriquecerse. Una cúpula del Ministerio del Interior imputada, la primera desde la época de los GAL. Y sospechas y más sospechas sobre la utilización de dinero público para presuntos fines personales y, además, ilegales porque habrían estado destinados a ocultar información a los tribunales. Ese dinero público son los fondos reservados que manejan tres departamentos del Gobierno y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y cuyo control, ahora se ha visto, sigue siendo una asignatura pendiente para evitar que se destinen a fines espurios. La inestabilidad política no ayuda: estos gastos llevan año y medio sin ser controlados por el Congreso.

 

Que se sepa, para la operación Kitchen se destinaron al menos 53.000 euros entre 2013 y 2015 salidos de los fondos reservados destinados a Interior para pagar a Sergio Ríos, antiguo chófer de Luis Bárcenas, fichado como confidente de la Policía para ayudar en la tarea de espionaje. Según la investigación que se sigue en la Audiencia Nacional desde hace dos años, Ríos habría cobrado 2.000 euros al mes por su trabajo justificados con recibís rellenados y firmados a mano, un modo de hacer no poco sorprendente teniendo en cuenta que hablamos de un ministerio tan sensible, una documentación que la Fiscalía Anticorrupción constata que "no se ajustaba a la normativa legal que regulaba esos fondos desde 1995".

 

Tirando del hilo, el juez Manuel García Castellón y los fiscales anticorrupción encargados del caso han destapado, según el sumario de la causa, un “clan policial mafioso” y una operación policial "intrínsecamente ilegal" que fue posible gracias "a las disfunciones e irregularidades en la gestión y el control" de los fondos reservados. Los antiguos responsables de la Policía de este dinero público –uno de ellos se autodenominó “cajero”– fueron preguntados en sede judicial por la Kitchen, pero sus respuestas revelaron un modus operandi que han ido heredando unos de otros, por lo que cabe deducir que esta forma de trabajar no se circunscribió a los años de espionaje a Bárcenas, sino que es la habitual desde hace tiempo, tanto con gobiernos del PP como del PSOE.

 

Los sucesivos escándalos de uso fraudulento de fondos reservados que se hicieron públicos en la primera mitad de los noventa llevó al Gobierno de Felipe González a promulgar en 1995 una nueva Ley reguladora de la utilización y control de los créditos destinados a gastos reservados, así como una posterior orden ministerial del entonces jefe de Interior, Juan Alberto Belloch, con las normas internas de gestión, documentación que obra en el sumario de la pieza que investiga la operación Kitchen. En esa orden se deja muy claro que “toda la información relativa a los créditos destinados a gastos reservados, así como la correspondiente a su utilización efectiva, tendrán la calificación de secreto”.

 

Casi 28 millones de euros para 2021

 

Obviamente, nadie duda de que operaciones como las que se sufragan con gastos reservados no deben ser de dominio público, pues se trata de operativos antiterroristas o relacionados con la seguridad del Estado. Sin embargo, lo que la Kitchen ha revelado es que la orden ministerial no ha servido para evitar que personas concretas manejen irregularmente unos fondos que este año han alcanzado los 27,86 millones de euros, cantidad que prevé mantenerse en 2021, según el proyecto de Presupuestos Generales del Estado que se está tramitando en el Congreso.

 

Reveladoras sobre ese descontrol han sido las declaraciones de los mandos policiales imputados y no imputados que han pasado por la Audiencia Nacional y que se conocieron tras el levantamiento del secreto de la pieza 7 del caso Villarejo que investiga la operación ilegal para espiar a Luis Bárcenas y su entorno familiar. Lo que dijeron José Manuel Benavides, secretario general de la Dirección Adjunta Operativa (DAO) a lo largo de siete años hasta el otoño de 2013, y su sucesor, Enrique Lacasa, revelaron un modo de trabajar y gestionar los fondos reservados nada escrupuloso y sobre el que juez y fiscales no pudieron esconder su sorpresa.

 

La orden ministerial de 1995 habla de “cajas” en las que se reparten los fondos reservados solicitados por las unidades operativas y cuyo control consiste en comprobar que, “a partir del saldo del mes anterior, más las entradas menos las salidas, la cifra resultante coincide con las existencias”, y que “tanto la entrada está justificada con el recibí del responsable de la caja como las salidas están soportadas con los recibís de las personas receptoras, cuadrando todas las cifras”. Igualmente “se verificará que la justificación del empleo de los fondos está firmada por la persona autorizada”.

 

Benavides explicó el sistema que él manejó. Según él, “las unidades operativas comunicaban a la secretaría general la cantidad que necesitaban para el mes siguiente” y ese dinero era el que él solicitaba a la Secretaría de Estado de Seguridad. El que entregaba los fondos era el director del Gabinete de Coordinación y Estudios, cargo que desempeñó el coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos durante parte del tiempo en el que se extendió la operación Kitchen. Los fondos se entregaban en metálico y el propio Benavides firmaba el “recibí”, tras lo cual los repartía a las unidades que los habían reclamado para sus operaciones.

 

Ni preguntaba ni quería saber

 

De su explicación se desprende que nunca tenía el detalle del destino del dinero. Lo que hacía era justificar lo solicitado en un libro de contabilidad, pero sin especificar para qué. Tanto Benavides como Lacasa subrayaron este detalle: “Ni quería saber ni preguntaba para qué era ese dinero”, dijo el segundo. Lo que se pedía, lo que se recibía de Interior y lo que se gastaba era apuntado en un libro de contabilidad con conceptos genéricos que impiden saber si el dinero reclamado era gastado en el desarrollo de las operaciones para las que en teoría iba destinado.

 

Miguel Ángel Bayo, asesor jurídico de la DAO durante más de treinta años que declaró como testigo, confirmó este modo de hacer: “Te dan cuarenta y tienes que responder de cuarenta. Y que cada palo aguante su vela”, dijo sobre el funcionamiento de la salida y entrada de fondos reservados, que gestionó durante un tiempo tras la jubilación de Lacasa, en referencia a que no se daban detalles del destino del dinero.

 

Los recibís son firmados a mano y el dinero entregado se apunta en unos cuadros diseñados y anexos a la orden ministerial de Belloch en los que se indican importes, fechas, conceptos o la unidad receptora. Para solicitar los fondos, hay otro cuadro en el que se deben escribir conceptos como “pagos a colaboradores fijos”, “pagos a colaboradores ocasionales”, “actividades de investigación”, “adquisición de equipos y materiales”, “gastos de exterior”, “gastos por servicios extraordinarios”, “bases operativas en Madrid”, “bases operativas en el resto de España” o “bases operativas en el extranjero”, entre otros. De lo declarado por los secretarios generales del DAO, se deduce que este trabajo no se cumplió, al menos en lo que respecta a Kitchen.

 

Para empezar, el nombre de la operación no aparece por ninguna parte en la documentación que el magistrado García Castellón solicitó al Ministerio del Interior que ahora dirige Fernando Grande-Marlaska. "Revisada la documentación obrante en este centro gestor de fondos reservados de los servicios centrales, y correspondiente a la Dirección Adjunta Operativa (DAO) de la Policía Nacional para los años 2013 a 2015, no consta ninguna correspondiente o que haga referencia a una operación policial denominada KITCHEN, COCINERO, COCINA o K", explica el oficio, de fecha 15 de noviembre de 2019.

 

Pero los investigadores tienen constatado que el operativo para espiar a Bárcenas y su familia se puso en marcha, se desarrolló y tuvo éxito en la medida en que hubo seguimientos, le robaron material como dispositivos electrónicos y disponen de grabaciones incautadas a Villarejo en las que se escucha a los implicados hablar del asunto. Así lo reflejan juez y fiscales en todos sus escritos, en los que remarcan el carácter ilegal y al margen del control judicial del operativo.

 

Aparte de esa contabilidad tan poco exhaustiva, la investigación de la operación Kitchen ha revelado que el propio DAO en aquellos años, Eugenio Pino, daba sus propias órdenes a sus secretarios generales para que entregaran determinadas cantidades a altos mandos policiales como los comisarios imputados José Manuel Villarejo y Enrique García Castaño, éste último exjefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO), cantidades que también quedaban reflejadas en un recibí, pero ni Benavides ni Lacasa sabían a qué destinaban ese dinero. Al ser preguntado, el segundo destacó que se trataba de “un policía de mucho prestigio” y no tenía por qué dudar de que tuviese una asignación especial.

 

Cuestión de confianza

 

Si los que debían gestionar los fondos no tenían el detalle, los mandos superiores del Ministerio del Interior alegan que ellos, mucho menos. Ni el exministro Jorge Fernández Díaz ni el ex secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez, ambos imputados, se hacen responsables: ambos han negado por dos veces al juez que nunca conocían el detalle de lo que se gastaba o dejaba de gastar en las operaciones policiales. Es decir, que una cosa es que el dinero saliese de su departamento y otra cosa que estuvieran en el pormenor de cada desembolso. Ni siquiera el hombre encargado de dar el dinero a las solicitudes que se hacían desde la DAO, el coronel Pérez de los Cobos, estaba al tanto de las particularidades, tal y como dijo en la Audiencia Nacional en su declaración como testigo.

 

Según el coronel de la Guardia Civil, el sistema funciona de abajo a arriba y si la información que se iba transmitiendo desde las unidades hasta el ministerio contaba con las autorizaciones oportunas, el dinero se entregaba. Lo mismo que declaró Enrique Barón, jefe de la Comisaría General de Información entre 2012 y 2017: “Hay que apelar a la honradez, buena fe y legalidad del funcionario”, explicó, para aclarar también que él nunca supo nada de una operación Kitchen.

 

En la orden ministerial de Belloch también se establece un control parlamentario de los fondos reservados. “Semestralmente, se informará a la comisión parlamentaria, creada para el control de estos fondos, sobre la aplicación y el uso de los correspondientes fondos presupuestarios. Dicha información se referirá a los gastos efectuados durante el período, clasificados orgánicamente, hasta el nivel de Dirección General”, explica. Son tres departamentos del Gobierno los que gestionan este tipo de dinero público, Interior, Exteriores, Defensa, además del Centro Nacional de Inteligencia (CNI).

 

Desde su creación, la Comisión de control de los Gastos Reservados del Congreso de los Diputados, a la que acude un representante de cada grupo parlamentario, se venía reuniendo cada seis meses y acudían los distintos responsables de los departamentos encargados, siempre a puerta cerrada por la sensibilidad de la información que se transmite. Sin embargo, la última vez que se convocó fue el 3 de marzo de 2019, justo antes de la disolución de las Cortes antes de las elecciones generales de abril.

 

Ya no ha habido más comparecencias, según informó Europa Press. El Congreso surgido de esos comicios, que dio paso a una legislatura de apenas cinco meses, ni siquiera se llegó a plantear la posibilidad de constituir la citada comisión, pero tampoco en la presente, que arrancó hace diez meses. Así las cosas, ya va para un año y medio que la Cámara no controla la labor de los servicios de inteligencia españoles y los fondos reservados. El problema es que, según el Reglamento de la Cámara Baja, para poder conocer materias clasificadas es necesario contar con la autorización del Pleno del Congreso obteniendo el respaldo de tres quintos, esto es, de 210 votos, algo que resulta muy complicado porque requiere de apoyos mutuos entre los grupos parlamentarios y el clima político actual no parece muy propicio: los vetos de unos y otros hacen imposibles formar la comisión creada para controlar la labor de los servicios de inteligencia españoles y los fondos reservados.

 

La comisión del Congreso, un “paripé”

 

Controlar o al menos parecer que lo hace. Según un antiguo miembro de la comisión consultado por infoLibre, los comparecientes solían hacer “intervenciones muy genéricas” de los temas sobre los que trabajaban sus respectivos departamentos con cargo a los fondos reservados, la mayoría de los cuales se referían a estrategia antiterrorista o de seguridad nacional. No se entregaba nunca documentación y los portavoces podían preguntar algunos asuntos concretos, pero raramente se daban datos muy específicos. En ningún caso se daban los nombres de las operaciones en marcha ni detalles sobre informantes.

 

En su opinión, la comisión no sirve para lo que fue creada, es decir, controlar la gestión de los fondos reservados. “Al final, la sensación que nos quedaba es que todo era un paripé. Era algo bastante protocolario y nunca nos quedaba claro a qué se estaba dedicando el dinero”, subraya. Tampoco percibió grandes diferencias entre el funcionamiento y la información que se daba en la comisión con gobiernos del PSOE y del PP.

 

https://www.infolibre.es/noticias/politica/2020/11/28/la_kitchen_delata_asignatura_pendiente_del_control_los_fondos_reservados_que_llevan_ano_medio_sin_examen_del_congreso_113723_1012.html

 

FERNÁNDEZ DÍAZ TRATA DE DESACREDITAR AL NOTARIO QUE GUARDABA LOS MENSAJES DE MÓVIL QUE LE ENTREGÓ SU EX ‘NÚMERO DOS’

 

El exministro, en un nuevo escrito enviado al juez que investiga el ‘caso Kitchen’, subraya la “estrecha relación” entre el fedatario y Francisco Martínez

 

La intensa batalla entre el exministro Jorge Fernández Díaz y su ex número dos, Francisco Martínez, escribe un nuevo capítulo en el caso Kitchen, la investigación judicial de la trama parapolicial urdida en Interior para espiar al extesorero Luis Bárcenas con el presunto objetivo de arrebatarle documentos comprometedores para altos cargos del PP. Tras el duro careo vivido a mediados del pasado noviembre, donde se cruzaron reproches e insultos, los dos viejos compañeros del partido conservador se enfrentan ahora por la decisión del juez de citar a declarar a uno de los notarios ante los que Martínez depositó los mensajes de móvil que cercan al exministro y que provocaron su imputación. El ex secretario de Estado protestó por esta iniciativa, lo que rápidamente ha llevado al exministro a aprovechar esa actitud: “No hace más que confirmar lo que venimos sospechando, la estrecha relación que une al notario y a Martínez, y a las extrañas circunstancias en las que se otorgaron las actas notariales protocolizadas por este”, dice Fernández Díaz en un nuevo escrito enviado a la Audiencia Nacional.

 

La intrincada madeja de Kitchen se centra desde hace unas semanas en tratar de aclarar qué cargos políticos de Interior estaban al tanto del espionaje a Bárcenas sin control judicial. La cúpula de la Policía que impulsó el operativo apunta sin paliativos a Fernández Díaz y Martínez. El primero, en cambio, lo niega. Mientras que el segundo asegura que se enteró de su existencia porque el exministro le telefoneó para comentarle que se había captado un confidente en el entorno del extesorero popular —su conductor, Sergio Ríos— y, como prueba, esgrime una serie de SMS y whatsapps que su exjefe supuestamente le envió, donde se habla de detalles de la trama. Dos versiones opuestas que el juez Manuel García-Castellón desgrana en busca de incoherencias.

 

Esos mensajes resultan, por tanto, fundamentales. Son el principal sostén de la imputación de Fernández Díaz, que niega su veracidad y los intenta desacreditar. El exministro ya ha asegurado en varias ocasiones que están “manipulados” y, en línea con ello, arroja más sospechas a raíz de la relación de amistad que Martínez mantiene con uno de los notarios donde se protocolizaron esos textos, Alberto Vela, a quien García-Castellón ya ha puesto bajo sospecha. “Existen indicios que apuntan hacia una conducta irregular de [ambos]”, recalca la defensa del exministro en un escrito presentado al juez este 2 de diciembre, al que ha tenido acceso EL PAÍS.

 

El juez decidió citar a Vela, notario de Mahón (Menorca), a declarar como testigo —aunque acompañado de un abogado—, además de abrirle una investigación tras averiguar que se intercambió una serie de mensajes y llamadas con el ex número dos de Interior el pasado 11 de marzo, después de que, según el juez, la Policía le reclamase por orden judicial los mensajes que Martínez le había dado y le hubiese advertido de que, al ser una causa secreta, no podía informar a nadie de ella. En el cruce de whatsapps, el notario supuestamente le pregunta a Martínez “cómo se borra” una conversación mantenida mediante mensajes de móvil. “Se borra el chat y ya está”, le responde el ex secretario de Estado. Inmediatamente después, el notario le pide hablar por teléfono y el ex alto cargo acepta.

 

La comparación con Goebbels

 

Tras esta iniciativa del magistrado, que ha fijado el interrogatorio del notario el próximo 14 de diciembre, Martínez contraatacó y reprochó a los investigadores que le hayan comprado la teoría a su exjefe. “El origen de la decisión adoptada no es otro que el intento de sembrar dudas sobre el otorgamiento de las actas notariales por parte de mi patrocinado y en los que se recogen los mensajes que, sin duda alguna, remitió el exministro”, afirmó el abogado del ex número dos de Interior en un recurso, donde también defendía a Vela y acusaba a Fernández Díaz de intentar que “la mentira cale” en el juez y en la Fiscalía. “No estamos de acuerdo con la afirmación atribuida a Goebbels de que ‘Una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad’, que es lo que ha pretendido y conseguido el [exministro]. Y menos cuando ello conlleva manchar el honor de mi patrocinado y del notario”, apostilló el letrado.

 

Martínez defendió que la conversación con el notario la tuvo antes de que este recibiese el requerimiento judicial y que, además, versaba sobre un ”chiste con imágenes subidas de tono y que Vela quería borrar porque en ocasiones sus hijos hacen uso de su terminal móvil”. La defensa de Fernández Díaz no se cree esa versión, que califica de “absurda e inverosímil”.

 

https://elpais.com/espana/2020-12-04/fernandez-diaz-trata-de-desacreditar-al-notario-que-guardaba-los-mensajes-de-movil-que-le-entrego-su-ex-numero-dos.html

 

EL PSOE PIDE AL JUEZ DEL ESPIONAJE A BÁRCENAS QUE CITE COMO TESTIGO AL EMPRESARIO CABECILLA DE LA TRAMA PÚNICA

 

David Marjaliza declaró en 2018 que Francisco Granados le pidió ayuda para localizar al chófer del extesorero

 

David Marjaliza llega a la Audiencia Nacional, en una imagen de archivo.© CARLOS ROSILLO / EL PAÍS

El PSOE, personado como acusación popular en el caso Kitchen, quiere que el empresario David Marjaliza testifique en la investigación abierta en la Audiencia Nacional sobre la operación parapolicial de espionaje al extesorero del PP Luis Bárcenas para arrebatarle documentos comprometedores. Marjaliza es el supuesto cabecilla del caso Púnica, otra gran trama de corrupción centrada en la Comunidad de Madrid, y lleva colaborando desde 2015 con la justicia. En 2018, el empresario, en una declaración ante el juez Manuel García-Castellón, que instruye ambas causas, manifestó que el exconsejero madrileño Francisco Granados contactó con él para que intentara localizar al chófer del extesorero popular, Sergio Ríos, por indicación del comisario jubilado José Manuel Villarejo. El conductor Ríos fue supuestamente captado por la llamada policía patriótica para la red de espionaje a Bárcenas.

 

Con esta iniciativa, la acusación trata de establecer el nexo entre dos casos de corrupción que cercan a los populares. Según recoge el documento presentado por el PSOE, fechado el 11 de noviembre y al que tuvo acceso EL PAÍS, Marjaliza declaró el 17 de diciembre de 2018 que Granados, exconsejero de la Comunidad de Madrid con Esperanza Aguirre y ex secretario general del PP regional, le comentó en una ocasión que requería ayuda para localizar a su anterior conductor, Sergio Ríos, que ejercía entonces para Bárcenas. Se lo pidió porque, según su versión, sabía que el chófer de Marjaliza era amigo del chófer del extesorero. “Dijo que a Granados se lo había pedido, a su vez, Villarejo. Porque lo necesita para interceptar una documentación”, explican los socialistas.

 

Ríos es un personaje clave en Kitchen. La trama lo captó como confidente para arrebatar al extesorero documentos que guardaba tras estallar el escándalo de los papeles de Bárcenas. De hecho, según el sumario, la cúpula del Ministerio del Interior le pagó durante meses con fondos reservados e, incluso, le facilitó después su entrada en la Policía Nacional. Según la versión de Marjaliza, se podría haber producido otra contraprestación. Según dijo el cabecilla de Púnica, Granados también intermedió para que le vendiera al chófer un piso con una rebaja de 3.000 euros, “que no procedía porque era de una subvención municipal”.

 

Por ello, el PSOE pide incorporar la declaración de Marjaliza de 2018 a la investigación del espionaje a Bárcenas y citarlo para que ofrezca más detalles de aquellas supuestas indicaciones del exconsejero de Madrid. “Y que se le requiera para que aporte la documentación que manifiesta tener sobre este particular, consistente en correos electrónicos facilitando los DNI de Sergio Ríos y su esposa para los trámites de adjudicación de vivienda, así como los datos de la notaría en la que se firma la escritura pública”, subraya el escrito de los socialistas.

 

https://elpais.com/espana/2020-12-03/el-psoe-pide-al-juez-del-espionaje-a-barcenas-que-cite-como-testigo-al-empresario-cabecilla-de-la-trama-punica.html

 

'GÜRTEL', 'PÚNICA' Y 'KITCHEN', TRES INVESTIGACIONES QUE AFECTAN AL PP Y UNA CONEXIÓN: EL CHÓFER DE BÁRCENAS

 

Sergio Ríos ejerció como conductor del extesorero y fue captado por comisarios para sustraer información sensible para el PP También trabajó para Francisco Granados, quien habría pedido datos sobre él porque Villarejo quería interceptar una documentación Así lo declaró el constructor David Marjaliza, por lo que el PSOE ha solicitado su comparecencia en la Audiencia Nacional Este artículo está disponible sólo para los socios y socias de infoLibre, que hacen posible nuestro proyecto. Si eres uno de ellos, gracias. Sabes que puedes regalar una suscripción haciendo click aquí. Si no lo eres y quieres comprometerte, este es el enlace. La información que recibes depende de ti.

 

Tres investigaciones actualmente abiertas en la Audiencia Nacional y que afectan directamente al PP tienen un nexo en común, un nombre que viene saliendo a colación en las tres causas: Sergio Ríos, el que fuera chófer del extesorero Luis Bárcenas y antes del ex secretario general del partido en Madrid Francisco Granados. Las tres investigaciones son la supuesta caja B del PP, que se abrió a raíz de la instrucción del caso Gürtel, la trama de corrupción Púnica y la pieza 7 del caso Villarejo en la que se indaga sobre la operación Kitchen.

 

En todas estas causas, el nombre de Sergio Ríos ha salido a relucir en algún momento. La que investiga el operativo parapolicial sin control judicial para espiar al extesorero y averiguar si se había llevado información sensible que podía afectar al PP cuando fue despedido del partido fue la primera en la que salió a relucir al ser un personaje crucial en la trama, pues habría sido el confidente captado por los comisarios implicados debido a su condición de conductor en aquellos momentos y a su estrecha relación con Bárcenas y su familia.

 

De lo investigado en los dos años que lleva abierta la pieza 7 del caso Villarejo en el Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional, la operación Kitchen costó a las arcas públicas al menos 53.000 euros procedentes de los fondos reservados, lo que le habrían pagado al entonces chófer y ahora policía nacional: 2.000 euros al mes durante dos años por facilitar toda la información que pudiera sobre los movimientos de Bárcenas, lo que sirvió para robarle dispositivos electrónicos como teléfonos móviles.

 

La sospecha de los investigadores es que esa información sensible que querían sustraer a Bárcenas hacía referencia a la presunta contabilidad opaca del PP que el extesorero habría controlado durante años. De ahí que la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional haya requerido todas las pruebas recabadas por la investigación de la operación Kitchen que pudieran ser de interés para la causa que todavía instruye el Juzgado Central de Instrucción número 5 sobre esa caja B del PP.

 

En su último informe, la Policía destaca, entre otras cosas, la importancia de los soportes digitales que le fueron intervenidos recientemente a Sergio Ríos, en una parte de la investigación de la Kitchen que continúa secreta y por la que el chófer estuvo declarando en la Audiencia Nacional la semana pasada. También solicita la recopilación de información del disco duro en el que Ríos y uno de los comisarios imputados, Andrés Gómez Gordo –hombre de confianza de la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal–, descargaron información conseguida con el espionaje al extesorero del PP.

 

David Marjaliza facilitó el nexo con la Púnica

 

La conexión entre ambas investigaciones está, pues, clara. Pero no son las únicas causas en las que ha aparecido el nombre de Sergio Ríos: poco después de la apertura de la pieza 7 del caso Villarejo, el constructor David Marjaliza, uno de los principales investigados en la trama Púnica, otra de las macrocausas de corrupción de la Audiencia Nacional, declaró en sede judicial que su exsocio Francisco Granados le pidió dar con Sergio Ríos porque el comisario José Manuel Villarejo quería interceptar una documentación.

 

De ahí que el PSOE, personado como acusación popular en las tres mencionadas causas de corrupción, haya solicitado al juez de la Púnica, Manuel García Castellón –el mismo a cargo del caso Villarejo–, que cite a declarar como testigo a Marjaliza para que explique esas afirmaciones, en las que también aseguró que consiguió un piso con rebaja en la localidad madrileña de Valdemoro para el que fuera chófer de Bárcenas.

 

Fue a preguntas del abogado de Granados cuando el empresario afirmó que Granados le comentó que necesitaba localizar a su anterior conductor, Sergio Ríos, porque así se lo había pedido a su vez el comisario Villarejo, ya que le necesitaba para interceptar una documentación. Los conductores de Granados y Marjaliza, según apuntó éste, eran amigos íntimos porque habían pasado largas horas esperando por ellos. Según explica el PSOE en su escrito, Marjaliza indicó al juez que el exdirigente del PP madrileño también le dijo que debía vender a Ríos un piso en el mismo bloque en el que se lo había vendido a su conductor. Marjaliza así lo hizo y además le hizo una rebaja de 3.000 euros que no procedía legalmente porque era de una subvención municipal.

 

"De ser cierta la información, es absolutamente relevante, pues da indicios de cómo se contrata a Sergio Ríos y que no sólo se le recompensa con pagos mensuales y una plaza en la Policía, sino también con el acceso a la propiedad de un piso, ya de por sí complicado, pero además, con rebaja", señala el PSOE en el escrito remitido a García Castellón.

 

La representación legal de los socialistas solicita, por tanto, la testifical de Marjaliza y que se le requiera toda la documentación que tenga sobre el asunto. En concreto, hace referencia a los correos electrónicos en los que se facilitaba los DNI de Sergio Ríos y su esposa para los trámites de adjudicación de la vivienda, así como los datos de la notaría en la que se firmó la escritura pública a los efectos de requerir la misma. También pide al juez que el constructor aporte los datos necesarios para poder citar a declarar como testigo al que había sido su chófer y supuestamente amigo y vecino de Ríos.

 

https://www.infolibre.es/noticias/politica/2020/12/03/gurtel_punica_kitchen_tres_investigaciones_que_afectan_una_conexion_chofer_barcenas_114054_1012.html

 

PIDEN QUE MARJALIZA CORROBORE SI EL CHÓFER DE BÁRCENAS TAMBIÉN OBTUVO UN PISO POR EL ESPIONAJE

 

El PSOE reclama al juez que declare como testigo el colíder de la Púnica para que acredite si, además del sueldo con fondos reservados, pagaron al chófer de Bárcenas con un piso con rebaja

 

El PSOE, acusación popular en la operación Kitchen, el supuesto robo ordenado por el Ministerio del Interior al extesorero del PP Luis Bárcenas de documentos que pudiesen perjudicar al partido o sus dirigentes en el caso de su caja b, ha solicitado al juzgado de la Audiencia Nacional que investiga la causa la declaración como testigo de uno de los colíderes de la trama Púnica, el empresario David Marjaliza, para que corrobore con datos y documentos una de sus anteriores declaraciones, en la que implicó en el operativo al exsecretario general del PP Francisco Granados y sostuvo que al chófer que espió a Bárcenas, Sergio Ríos, se le pagó, además de con un sueldo mensual de 2.000 euros con cargo a fondos reservados, con la propiedad de un piso en el municipio madrileño de Valdemoro.

 

Esta acusación popular considera "muy relevante" que Marjaliza acredite mediante los contratos suscritos con Ríos, correos electrónicos o la documentación que posea, la veracidad de la transacción así como la fecha en la que tuvo lugar, con el objetivo de certificar o descartar que el chófer recibiera esa dádiva como compensación por sus servicios.

 

Facilitar los datos

 

Además, el PSOE también quiere que Marjaliza facilite los datos de quien fuera su conductor, Pedro Horta, para citarle como testigo, pues según la declaración del responsable de la Púnica, era amigo y vecino del chófer de Bárcenas.

 

En su comparecencia del 17 de diciembre de 2018, David Marjaliza afirmó de manera espontánea ante el juez que a petición del comisario Villarejo, Francisco Granados le solicitó el contacto del chófer de Bárcenas, para "intervenir documentación que Rosalía [la esposa del extesorero] estaba llevándole a Soto" [la cárcel donde ingresó el 27 de junio de 2013 de forma provisional].

 

Eran amigos

 

Marjaliza, quien afirmó que Granados le hizo tal solicitud porque sabía que su conductor y el de Bárcenas eran amigos, declaró además que vendió un piso en Valdemoro a Ríos con un descuento de 3.000 euros. Aseveró no recordar si la venta tuvo lugar durante la operación Kitchen o con anterioridad, pero que también fue Granados quien le solicitó el favor.

Francisco Granados siempre ha negado estas afirmaciones de quien fuera su amigo, David Marjaliza.

 

https://cadenaser.com/ser/2020/12/03/tribunales/1606994455_040389.html

 

UN AUTO DE 'KITCHEN' DESVELA QUE EL MÓVIL DE GARCÍA CASTAÑO NO HA SIDO ANALIZADO DOS AÑOS DESPUÉS DE SERLE INCAUTADO

 

El juez ordena ahora el volcado de los móviles de Enrique García Castaño (El Gordo) y del expolicía Antonio Bonilla, dos estrechos colaboradores del comisario Villarejo e investigados en varias piezas de Tándem. Sus terminales les fueron incautados el 11 de julio de 2018, pero su contenido no solo no ha sido investigado, sino que ni siquiera ha sido extraído de los teléfonos, en contra de lo que prescribe la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Los mensajes de García Castaño podrían aclarar si Fernández Díaz estaba o no al tanto del Operativo Kitchen.

      

 Tras el lamentable espectáculo del careo entre el exministro de Interior Fernández Díaz y su exsecretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez Vázquez, el titular del Juzgado Central de Instrucción número 6, Manuel García Castellón, ha dictado un auto en el que dispone nuevas diligencias de investigación a petición de Anticorrupción, para esclarecer de una vez por todas si Fernández Díaz envío en 2013 unos mensajes de texto a Martínez que revelarían un conocimiento y participación del exministro en el tejemaneje conocido como Operación Kitchen. O si, por el contrario, resultan ser una invención o manipulación, por Martínez en solitario o en connivencia con su exjefe, para generar contradicciones y provocar el archivo. Como en el caso del Pendrive.

 

El cara a cara se hizo necesario tras oír a los dos en declaración desmintiéndose el uno al otro y ser imposible una verificación simple, sencilla y eficaz cotejando los terminales desde los que se enviaron los dichosos mensajes (supuestamente por Fernández Díaz) y recibieron (por Martínez). ¿Por qué fue imposible ese cotejo? Porque el juzgado no disponía de los dispositivos: ni tenía el de Fernández Díaz, que declaró que ya no usaba el mismo terminal que en 2013 aunque sí la tarjeta SIM, ni tampoco el de Martínez.

 

Esto, si atendemos al escrito del fiscal de septiembre de 2020, que dice en su apartado VI que el elemento de prueba es un pendrive incautado en el registro al domicilio de Martínez, que contenía un volcado de su móvil efectuado por él. Las últimas personas que vieron el terminal del exsecretario de Estado fueron los notarios a quienes llevó en julio y octubre de 2019 los mensajes supuestamente recibidos de su entonces jefe para dejar registro de ellos. Ambos notarios escriben en sus actas que Martínez les enseña mensajes dentro de un terminal, si bien solo uno de ellos lo identifica por la marca y ninguno escribe el IMEI, pero ambos coinciden en identificarlo por el mismo número de línea de teléfono.

 

Para tratar de aclarar el asunto, los fiscales solicitaron (y el juez así lo ha ordenado) oír en declaración como testigos a los dos notarios (uno de ellos acompañado de letrado) y, también se hizo comparecer, una vez más, al exjefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO), Enrique García Castaño (alias El Gordo), y al exDirector Adjunto Operativo (DAO) Eugenio Pino, por si algún mensaje enviado por Fernández Díaz a Martínez fuera en realidad un reenvío de un mensaje previamente recibido por el exministro procedente de Pino o García Castaño. Concretamente, el mensaje que usa una grafía desenfadada ("k" por "qu") que Fernández Díaz asegura que no es propia de él y que sí es, en cambio, la forma de escribir mensajes de "un operativo" (cargo policial).

 

Pero el auto del juez ordena algo más; algo tan sorprendente que se convierte en la nota a destacar de este auto, porque atañe a la macrocausa entera de Tándem: pide ahora el volcado de los móviles de Enrique García Castaño y del expolicía Antonio Bonilla, terminales que les fueron incautados hace ahora dos años y cuatro meses (el 11 de julio de 2018) y cuyos contenidos no solo no ha sido investigados hasta hoy, sino que ni siquiera han sido extraídos de dichos terminales, a tenor del auto. Una demora inexplicable por parte de los sucesivos magistrados del caso, habida cuenta del protagonismo de ambos personajes en la macrocausa como colaboradores fijos del comisario encarcelado José Manuel Villarejo.

 

El volcado es un paso obligado tras la incautación de un dispositivo

 

El enorme retraso en el volcado de los móviles de Bonilla y García Castaño es de todo punto inexplicable si se tiene en cuenta, por un lado, que se trata de dos de los personajes más activos en las aventuras de Villarejo y que ambos están investigados en varias piezas de Tándem, y ya en dos (Land y Iron), a las puertas de juicio oral.

 

Por otro lado, sin nada que lo justifique, se ha puesto en riesgo la conservación del contenido de dichos teléfonos. Según el propio auto —que dedica buena parte de sus trece folios a explicar lo inexplicable—, el clonado o volcado es un paso obligado tras la incautación de un dispositivo electrónico para el "aseguramiento" de su contenido y eliminar así el riesgo de que se pierda por deterioro sobrevenido del dispositivo o por extravío del mismo. Cita un artículo de la Ley de Enjuiciamiento Criminal: "En el caso de los dispositivos de carácter electrónico, una vez ocupados [incautados] los efectos o instrumentos del delito, deberá procederse a su aseguramiento lo que se consigue a través del clonado o volcado de datos [...]".

 

Solicitud de volcado del móvil de Enrique García Castaño tras dos años y cuatro meses de su incautación.

Solicitud de volcado del móvil de Enrique García Castaño tras dos años y cuatro meses de su incautación.

 

Su teléfono constituye, además, una de las escasas fuentes de prueba potenciales y más directas que hay con respecto de García Castaño. De hecho, es la única que se encontró en el registro de su domicilio: advertido El Gordo con antelación, los agentes policiales se encontraron con un domicilio impoluto y solo pudieron echar a la cesta el móvil que llevaba Castaño encima, un justificante de una transferencia por 105 euros, dos tarjetas de visita de Cenyt (una de las empresas de Villarejo) y nueve relojes.

 

En cuanto a las razones del retraso de dos años y cuatro meses en el acceso a su contenido, una vez que éste ha sido asegurado, para incorporarlo a la investigación, el juez inserta en el auto toda una serie de cautelas legales con referencia al acceso a comunicaciones y protección de derechos fundamentales y la obligación de "motivarlo".

 

Para un profano (y mucho jurista que Público ha consultado a la vista de este auto) es difícil entender qué es lo que tenía de no motivado el hecho de volcar los móviles de dos de los principales investigados para garantizar su "aseguramiento", así como el franqueo de dicho volcado como fuente de prueba para el esclarecimiento de los hechos. Se aprecia una clara contradicción entre la desidia mostrada con el móvil de García Castaño y la querencia de los investigadores y magistrados por los audios grabados por Villarejo de sus conversaciones con El Gordo: audios, sí y tripas del móvil de El Gordo, no.

 

No figuran solicitudes del tráfico de comunicaciones de Villarejo a las compañías telefónicas

 

Dos de las muchas diferencias del caso Villarejo con la forma en que se han instruido otros conocidos sumarios como Púnica, Lezo o el del Pequeño Nicolás, es que en Tándem no se han visto aún incorporados a ninguna pieza (no secretas) del sumario los tráficos de comunicaciones entre Villarejo y cualquier otra persona de interés en la causa. No se ven tráficos solicitados a las compañías telefónicas, ni durante las diligencias de investigación de la Fiscalía antes de la apertura del sumario ni tras ella. Ni de Villarejo ni de ningún otro investigado. Y el momento para solicitar dicha información era en el inicio de la investigación porque, teóricamente, las operadoras guardan esos datos solo durante un año.

 

Mas allá de los audios grabados por el propio Villarejo, no se incorporan a las piezas, por tanto, contactos del comisario (llamadas o mensajes) con los implicados y/o afectados a través de las varias líneas de teléfono que utilizaba, bien del ministerio del Interior (de cuatro dígitos) o bien civiles (nueve dígitos) contratadas a su nombre, a nombre de alguna de sus identidades dobladas o a nombre de terceros. No figuran tampoco datos procedentes del volcado de los varios dispositivos telefónicos que le fueron incautados cuando fue detenido y registrado; ni un mísero mensaje. Tampoco se ha geoposicionado ninguno de sus móviles, una diligencia que hubiera ayudado mucho en varias piezas en las que situarle geográficamente en tiempo y lugar era y es clave para esclarecer lo ocurrido.

 

Por no pedir, ni siquiera se ha pedido al juzgado de instrucción nº 2 —donde recayó el celebérrimo sumario del Pequeño Nicolás y la Grabación Ilegal al CNI—, el tráfico de comunicaciones de Villarejo durante 60 días del último trimestre de 2014 que contiene el procedimiento. Esos datos resultarían muy útiles para entender la verdadera naturaleza de sus "proyectos" y la razón de sus cobros, así como para permitir una mejor identificación de los colaboradores, intermediarios, clientes, extorsionados y una mejor comprensión del papel jugado por su ejército mediático en la comercialización de sus servicios y ejecución de sus tejemanejes, dada la constatación progresiva del rol y peso que la pata mediática tiene en su mafioso negocio.  

 

El Caso del Pequeño Nicolás y la Grabación Ilegal al CNI no es el único sumario en el que figura un tráfico de comunicaciones del comisario que no ha sido objeto de exhorto (cuando un juzgado pide a otro todo o parte de un sumario para incorporarlo al suyo) por el juzgado de Tándem.

 

Así, en la causa abierta en un juzgado de Fuenlabrada por el chivatazo al cabecilla de la Operación Prima o Caso Varma, un oficio recoge el análisis de otros dos meses enteros (marzo y abril de 2014) del tráfico de dos líneas telefónicas de Villarejo y lo que muestra es que ese intercambio se producía principalmente con periodistas y medios de comunicación.

 

Este oficio no puede ser desconocido para los investigadores de Tándem porque lo firma el mismísimo jefe de Grupo III de Asuntos Internos que investiga en esta macrocausa.

 

Ante dicho hallazgo, el jefe de Grupo III no promovió en aquella ocasión investigación alguna sobre el porqué de tan intensa relación con ciertos medios de comunicación, en contraposición con el interés que sí exhibió para que se le adjudicase la investigación de la pieza del chivatazo a Varma de la que Villarejo era sospechoso y de la que salió exonerado.

 

Aunque para que se abriera la causa Tándem quedaban aún tres años, el Jefe de Grupo III se desentendió de las intensas relaciones mediáticas del comisario y no las relacionó siquiera con las ficciones publicadas sobre el asunto de Varma. Quizás olvidó que la Policía tiene un departamento de prensa del que Villarejo no formaba parte y que el primer expediente disciplinario que se le conoce al comisario encarcelado, y que se remonta a 1979, fue precisamente por filtrar a la prensa lo que no debía, perjudicando una investigación por asesinato a base de comerciar con el sacrificado trabajo de funcionarios honrados y pagado con el dinero de todos.

 

https://www.publico.es/politica/auto-kitchen-desvela-movil-garcia.html

 

EL EX ‘NÚMERO DOS’ DE INTERIOR BUSCABA DESAHOGARSE TRAS SU IMPLICACIÓN EN KITCHEN, SEGÚN EL CURA QUE INTERMEDIÓ ENTRE ÉL Y FERNÁNDEZ DÍAZ

 

El sacerdote, íntimo del exministro, resta importancia a los mensajes que se cruzó con los implicados

 

Convertido en otro personaje más de la intrincada madeja del caso Kitchen, Silverio Nieto —expolicía, exjuez y sacerdote de confianza del Vaticano— ha declarado finalmente este lunes ante el juez Manuel García-Castellón, que investiga la operación de espionaje al extesorero Luis Bárcenas para arrebatarle supuestamente documentos comprometedores para altos cargos del PP. El cura, amigo del imputado exministro Jorge Fernández Díaz, se ha sentado esta mañana como testigo para explicar por qué, tras saltar el escándalo, hizo de intermediario entre el antiguo miembro del Gobierno de Mariano Rajoy y otros dos implicados en la trama: Francisco Martínez, ex secretario de Estado de Seguridad; y el comisario Enrique García-Castaño. Una cita que Nieto ha aprovechado para desentenderse de cualquier asunto turbio gestado en la cúpula del Ministerio del Interior.

 

Dos meses y medio después de que García-Castellón lo citase a declarar, el sacerdote ha repasado, a preguntas del fiscal Miguel Serrano, los mensajes que se cruzó con Martínez. Tal y como recoge el sumario, el ex secretario de Estado le envió un whatsapp a Nieto donde le informaba de los entresijos de la investigación judicial que entonces le cercaba: “Según me dice mi abogado, además de cuestiones formales, la defensa mañana exige entregar en el juzgado las actas notariales en las que constan los mensajes recibidos a lo largo de 2013 y 2014 con instrucciones muy claras y explícitas sobre los supuestos operativos policiales de las que trata todo esto (cuya legalidad siempre me pareció clarísima) y que necesariamente conllevarán la citación de Jorge y probablemente de Rajoy. Desde luego nada más lejos de mi deseo”, le indicó el antiguo número dos de Interior. Un mensaje que el cura reenvió entonces a Fernández Díaz y García Castaño.

 

Nieto le ha restado importancia a todo ello, según fuentes jurídicas presentes en la causa. Ha insistido en que Martínez se puso en contacto con él como desahogo, ya que se sentía abandonado por su antiguo jefe y por el PP. El exsecretario de Estado había sido su alumno en ICADE —aunque no le recordaba de entonces— y su relación, realmente, había renacido durante su paso por el Ministerio del Interior como mano derecha de Fernández Díaz, con quien mantenía una amistad desde hace muchos años. Así que, según el sacerdote, Martínez solo buscaba consuelo. De hecho, ha dicho que este llegó a decirle: “Gracias Silverio por tus consejos”.

 

Pero, entonces, ¿por qué reenvió esos mensajes con los detalles de la investigación a Fernández Díaz y García Castaño? Nieto ha recalcado que, en relación al primero, lo haría porque el ex secretario de Estado mencionaba al exministro en su whatsapp. Al comisario, de quien era amigo de su etapa como policía y con quien estaba en el momento de su arresto, porque aparecía mucho en la prensa. De hecho, según él, García Castaño le respondió: “Supongo que [Martínez] contará lo que sabe”. García Castaño ha sido el agente que, precisamente, ha apuntado a la cúpula de Interior en Kitchen. En su declaración ante el juez, el antiguo efectivo de la Policía relató que los cargos políticos estaban al tanto de la operación y que, de hecho, él entregó un ordenador y un pendrive a Martínez con el contenido del material sustraído a Bárcenas.

 

Pese a esa estrecha relación con los imputados, Nieto ha recalcado que no tenía conocimiento de los asuntos que se trataban en el Ministerio. Según él, no hablaba con Fernández Díaz de cosas de su cargo. Tampoco conversaba con Martínez o García Castaño sobre temas de su trabajo. Solo charlaban sobre temas personales. Porque, según ha reiterado el cura, a él solo le preocupan los “problemas humanos personales” desde que se hizo sacerdote en 1999.

 

https://elpais.com/espana/2020-11-30/el-ex-numero-dos-de-interior-buscaba-desahogarse-tras-su-implicacion-en-kitchen-segun-el-cura-que-intermedio-entre-el-y-fernandez-diaz.html

 

EL CURA DE 'KITCHEN' NO CONFIESA Y EL FISCAL LE ACHACA EL PECADO DE LA MENTIRA

 

Dice que no sabe nada de las actas notariales que incriminaron al exministro Fernández Díaz Asegura que no tiene una relación estrecha con Francisco Martínez a pesar de que éste le escribió contándole su estrategia de defensa Publicamos esta información en abierto gracias a los socios y socias de infoLibre. Sin su apoyo, nuestro proyecto no existiría. Hazte con tu suscripción o regala una haciendo click aquí. La información que recibes depende de ti.

 

El sacerdote Silverio Nieto, quien supuestamente habría ejercido como enlace entre el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz y su ex número dos Francisco Martínez así como con mandos policiales imputados en la operación Kitchen, ha negado este lunes en la Audiencia Nacional haber ejercido algún tipo de influencia entre ellos o conocer el operativo parapolicial puesto en marcha en 2013 para supuestamente espiar al extesorero del PP Luis Bárcenas. Tras escucharle, el fiscal anticorrupción encargado del caso le ha recriminado que su versión "no se ajusta a la realidad".

 

Nieto, exdirector de los Servicios Jurídicos de la Conferencia Episcopal y que antes de ser cura ejerció como policía y juez, es amigo personal de Fernández Díaz y según la investigación, recibió un mensaje de Martínez a principios de este año en el que éste contaba cuál iba a ser su estrategia de defensa tras ser imputado en esta pieza 7 del caso Villarejo. El sacerdote, a su vez, lo reenvió al exministro y al comisario jubilado Enrique García Castaño, a quien conoce desde principios de los años ochenta.

 

“Según me dice mi abogado, además de cuestiones formales la defensa mañana exige entregar en el juzgado las actas notariales en las que constan los mensajes recibidos a lo largo de 2013, 2014 con instrucciones muy claras y explícitas sobre los supuestos operativos policiales de los que trata todo esto (cuya legalidad siempre me pareció clarísima) y que necesariamente conlleva la situación de Jorge y probablemente Rajoy. Desde luego, nada más lejos de mi deseo”, decía el mensaje del ex secretario de Estado de Seguridad.

 

Fue García Castaño, alias El Gordo, quien en sede judicial el pasado mes de marzo exhibió al juez y los fiscales anticorrupción mensajes de Whatsapp que se había intercambiado con Nieto en fechas recientes, aunque no consta la fecha exacta. Nieto, además, estaba con el comisario ya jubilado cuando éste fue detenido en el marco del caso Villarejo en julio de 2018. En otro mensaje, se indicaba que también había sido enviado a “JF”, lo que según García Castaño significaría que el mismo remitente lo habría podido enviar a Fernández Díaz.

 

El sacerdote declarado este lunes, por videoconferencia desde Valencia, en calidad de testigo y ha explicado la relación que mantiene con los tres investigados por la operación Kitchen. Del exministro del Interior, ha dicho que tiene una amistad desde hace muchos años; de García Castaño, que le conoció a principios de los ochenta cuando fue policía hasta que sacó la plaza de juez; y de Martínez ha asegurado que la relación es menor. Según ha dicho, no se acordaba de que había sido alumno suyo en ICADE.

 

Según su versión, el ex secretario de Estado le envió ese mensaje para desahogarse tras su imputación en este caso porque lo estaba pasando mal, según fuentes jurídicas consultadas por infoLibre. Preguntado por las respuestas que tanto García Castaño como Fernández Díaz le dieron al recibir los 'whatsapps', Nieto ha respondido que el primero afirmó que suponía que el ex secretario de Estado contaría todo lo que sabe al respecto de la operación, mientras que el segundo le contestó que no había enviado ningún mensaje en ese sentido sobre operativos policiales. Así lo ha venido sosteniendo el exministro tanto en los escritos remitidos al juez como en su declaración como investigado y en el careo que le enfrentó al que fuera su 'número dos' el pasado 13 de noviembre.

 

El sacerdote ha defendido que con Fernández Díaz mantiene una relación sólo de índole "espiritual" y que no comentaron nunca cuestiones relacionados con su cargo de ministro. En lo que respecta a Martínez, ha mantenido que su relación no era tan estrecha y que no sabe nada de las actas notariales que reflejan mensajes que se habría intercambiado con Fernández Díaz en 2013 y que incriminaron al exministro. En cualquier caso, ha negado que ejerciera algún tipo de mediación entre ambos.

 

Y sobre García Castaño, ha dicho que no hablaban de cuestiones laborales y ha justificado haberle reenviado el mensaje de Martínez porque estaba muy señalado en la prensa. Ha afirmado además que desde 1999, desde que se dedica al sacerdocio, sólo le preocupan los problemas "humanos y personales".

 

Tras todas estas explicaciones, el fiscal anticorrupción Miguel Serrano, que es el que ha dirigido el interrogatorio, ha tomado la palabra para decirle que su “versión no se ajusta a la realidad”, según las fuentes jurídicas presentes en la declaración.

 

https://www.infolibre.es/noticias/politica/2020/11/30/el_cura_kitchen_no_confiesa_fiscal_achaca_pecado_mentira_113869_1012.html

 

EL CHÓFER DE BÁRCENAS AL JUEZ: «VILLAREJO ME DIJO QUE ‘EL BARBAS’, SORAYA Y COSPEDAL ERAN LOS JEFES DE LA KITCHEN»

 

El chófer de Luis Bárcenas ha asegurado que 'el barbas' (Mariano Rajoy), la ex vicepresidenta del Gobierne Soraya Saénz de Santamaría; y la ex secretaria general María Dolores de Cospedal eran los jefes de la operación 'Kitchen' Interior sobornó con fondos reservados al chófer de Bárcenas para rescatar documentos sensibles de Arenas, Soraya y Cospedal

 

El ex chófer de Luis Bárcenas, Sergio Ríos, ha declarado este miércoles en un interrogatorio que prosiguió el jueves, en calidad de investigado por la operación Kitchen, el operativo policial montado para robar información sensible al ex tesorero del PP. Según ha podido saber OKDIARIO de fuentes judiciales, el conductor ha señalado a altos cargos de la cúpula del PP.

 

Ríos ha declarado que, según le dijo el comisario Villarejo, el Barbas (en alusión, presumiblemente, a Mariano Rajoy), la ex vicepresidenta del Gobierno Soraya Saénz de Santamaría; y la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal eran los jefes del operativo y estaban al tanto de todos los movimientos.

 

El chófer ha manifestado que el comisario jubilado y en prisión provisional José Manuel Villarejo y el ex jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) de la Policía Nacional, Enrique García Castaño, en innumerables ocasiones hicieron referencias sobre estos altos mandos del partido como personas que estaban al corriente de todo el operativo diseñado en 2013 y puesto en marcha por el Ministerio del Interior.

 

En el operativo se pagaron sobornos con dinero de los fondos reservados – partida presupuestaria destinada para combatir el terrorismo y el crimen organizado– al chófer de Luis Bárcenas. A cambio éste debía ejercer la labor de topo y conseguir los documentos sensibles que escondía el ex tesorero. El conductor fue premiado con 48.000 euros (2.000 euros mensuales durante dos años) y el acceso a una plaza de Policía Nacional.

 

La Fiscalía Anticorrupción y la Unidad de Asuntos Internos (UAI) abrieron una pieza secreta, que fue desvelada en exclusiva por OKDIARIO, a finales de 2018 para investigar un operativo policial que fue financiado con fondos reservados del Ministerio del Interior.

 

Las pistas para iniciar las pesquisas fueron facilitadas, involuntariamente, a los agentes de la Unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional por el propio Villarejo. Los policías de la UAI encontraron durante el registro del domicilio del ex comisario en noviembre de 2017, además de documentos y cintas, las facturas y los recibí firmados por Ríos con las cantidades percibidas que ahora obran en la causa.

 

Según consta en el sumario, era el propio Villarejo quien pagaba en mano al chófer de Bárcenas con el dinero de los fondos reservados que le facilitaban sus superiores.

 

Imputación de Cospedal

 

El titular del Juzgado Central de Instrucción número 6 imputó al ex ministro de Interior Jorge Fernández Díaz en esta causa, pero tiene sobre la mesa la posible imputación de María Dolores de Cospedal, que fue solicitada por el Ministerio Fiscal.

 

La declaración de Sergio Ríos ante el juez hace que ahora sea más probable la imputación después de señalar directamente a la ex secretaria general del partido.

 

La operación ‘Kitchen’

 

La operación contra Bárcena desvelada en noviembre de 2018 por OKDIARIO, señalan fuentes judiciales, supone uno de los escándalos más graves del espionaje político en España: el uso de medios del Ministerio del Interior para satisfacer los intereses de un partido político que entonces estaba siendo investigado por la misma Policía por corrupción en la trama Gürtel. El Ministerio del Interior se sirvió de la infraestructura policial y del dinero de los fondos reservados para ocultar pruebas que afectaban al entonces presidente del Gobierno Mariano Rajoy.

 

El objetivo final no era la localización de las pruebas para judicializarlas, sino retirarlas de la circulación para evitar que llegaran a manos de la Justicia.

 

El operativo contra Bárcenas, según una fuente judicial consultada por OKDIARIO, sería equiparable al de las escuchas del CESID –el anterior organismo del espionaje al CNI–, que estalló en la época de Felipe González, o el caso Faisán, mientras era ministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba, bajo la presidencia de José Luis Rodríguez Zapatero. Entonces, desde Interior se perpetró un chivatazo a ETA, en el bar Faisán de Irún, para facilitar las negociaciones que había emprendido el Gobierno de Zapatero unos meses antes.

 

https://okdiario.com/espana/chofer-barcenas-juez-villarejo-dijo-que-barbas-soraya-cospedal-eran-jefes-kitchen-6482294

 

EL JUEZ DA LUZ VERDE A INVESTIGAR OTRO EXPEDIENTE DE 23 MILLONES DE LA ‘ERA AGUIRRE’ EN EL CASO DE LA CAJA B DEL PP

 

El magistrado ordena, a petición de la UDEF, recabar más documentación sobre nuevos contratos para gestionar depuradoras concedidos por la Comunidad de Madrid

 

El caso de los papeles de Bárcenas coge más cuerpo todavía. El juez José de la Mata ha dado luz verde a otra de las líneas de investigación propuestas por la Policía en esta parte de las pesquisas que aún siguen vivas, donde se trata de acreditar el nexo entre la adjudicación de obra pública a empresarios a cambio del pago de donaciones en b al PP, recogidas durante años en la contabilidad paralela que llevó el extesorero Luis Bárcenas. El magistrado de la Audiencia Nacional ha autorizado que se recabe la documentación relacionada con un expediente de 2008 de la empresa pública Canal de Isabel II, dependiente de la Comunidad de Madrid y gobernada entonces por Esperanza Aguirre, a través de la cual se sacó a concurso la gestión de varias depuradoras por más de 23 millones de euros.

 

Según consta en un auto, fechado el 25 de noviembre y al que tuvo acceso EL PAÍS, el juez adopta esta iniciativa tras recibir a principios de mes un nuevo informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), que pone el punto de mira en este millonario proyecto. En ese documento policial, según añade la Fiscalía, se evidencia que Rafael Palencia, un empresario del sector de las depuradoras, mostró su interés por esta adjudicación en una conversación que tuvo en 2008 con Ildefonso de Miguel, entonces director general del Canal y hombre de confianza del posterior presidente Ignacio González, que atendió a su interlocutor tras recibir una llamada de Bárcenas para pedírselo. Esa charla, grabada por De Miguel, se encuentra incorporada a la causa.

 

El proyecto salió a concurso con el nombre de “procedimiento abierto para la contratación de los servicios de gestión indirecta en las estaciones depuradoras de aguas residuales del Canal de Isabel II”; y se dividió en cinco lotes —Lote II Grupo Alcalá Este, Lote III Grupo Alcalá Oeste, Lote IV Grupo Sotogutierrez, Lote V Grupo Guadarrama Medio y Lote VI Grupo El Plantío—, que sumaban en total un presupuesto base de licitación de 23,59 millones. “[La UDEF] quiere comprobar el alcance de las pretensiones que mostró Palencia sobre la adjudicación de alguno de los lotes, especialmente el Lote VI Grupo el Plantío, y de las ofertas realizadas sobre otros dos lotes más”, subraya el ministerio público en un escrito del 24 de noviembre, donde respalda esta iniciativa de la Policía “por ser pertinente y de utilidad”.

 

Palencia, que estaba al frente de la sociedad Degremont, no es un personaje cualquiera. Desde que el juez reactivó esta parte de las pesquisas destinada a probar el delito de cohecho, su nombre se repite de forma constante en el sumario. Los investigadores consideran que existe “una correlación objetiva, subjetiva y temporal” entre la adjudicación de proyectos por parte de entidades públicas a su empresa y los presuntos pagos efectuados por responsables de esta compañía al PP. De hecho, desde hace semanas, tienen otros tres contratos bajo sospecha: el de explotación de la depuradora Viveros de La Villa, otorgada por Canal; el de mantenimiento y conservación de la depuradora La Gavia, en el que Bárcenas habría mediado ante el Ayuntamiento de Madrid; y la redacción del proyecto de construcción de la depuradora Monte Boyal (Toledo), adjudicada por la Entidad Pública Empresarial de Suelo (Sepes) del Ministerio de Fomento.

 

Documentación a recabar

 

Tras recibir el informe de la UDEF, el juez dictó el auto del 25 de noviembre, donde no solo da luz verde a esta línea de investigación, sino que ordena al Canal de Isabel II que entregue en formato digital toda una batería de documentación sobre el concurso que ascendía a 23,59 millones. Según su escrito, De la Mata quiere los siguientes papeles:

 

—El pliego de cláusulas administrativas particulares y el pliego de condiciones técnicas, así como sus anexos.

 

—La oferta presentada por la empresa Degremont a los lotes en los que concurrió, aunque la Fiscalía indicó que esta empresa no fue adjudicataria bajo esa denominación de ninguno de ellos.

 

—Las actas de la mesa de contratación y el informe de valoración de las propuestas de los licitadores.

 

—La resolución de adjudicación.

 

—Certificación de las actuaciones en las que intervino Ildefonso de Miguel, que se encuentra procesado junto a Ignacio González en el caso Lezo, “así como los documentos justificativos de las mismas”.

 

Con esta decisión, la Policía trata de recabar más pruebas del cohecho que investiga De la Mata desde que reabriera hace tres años esta parte de la causa. Hasta ahora se habían centrado en adjudicaciones, principalmente en la Comunidad de Madrid, a Degremont. Aunque, como avanza este lunes EL PAÍS, los agentes han dado un nuevo salto al pedir permiso al juez para recabar expedientes de concesiones de cinco ministerios, Renfe y Adif, entre otros organismos, durante el Gobierno de José María Aznar (2000-2004) a la Constructora Hispánica, de Alfonso García Pozuelo.

 

https://elpais.com/espana/2020-11-29/el-juez-da-luz-verde-a-investigar-otro-expediente-de-23-millones-de-la-era-aguirre-en-el-caso-de-la-caja-b-del-pp.html

 

LA POLICÍA PONE BAJO SOSPECHA OBRAS DEL GOBIERNO DE AZNAR POR 600 MILLONES EN EL CASO DE LA CAJA B DEL PP

 

La UDEF propone al juez del ‘caso Bárcenas’ investigar 23 expedientes de cinco ministerios, Adif y Renfe adjudicados a un constructor donante del partido

 

La reactivación del caso de los papeles de Bárcenas da un nuevo salto. La Policía Nacional, que investiga la relación entra la concesión de contratos públicos y las donaciones de empresarios a la caja b del PP, ha enviado un informe al juez donde pone bajo sospecha hasta 23 adjudicaciones de cinco ministerios, Adif, Renfe y la Agencia Tributaria, entre otros, durante el último mandato de José María Aznar (2000-2004). La Audiencia Nacional debe aprobar ahora si se indaga sobre estos proyectos, que suman casi 600 millones de euros.

 

El informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), fechado este 24 de noviembre y al que ha tenido acceso EL PAÍS, centra el tiro en Alfonso García Pozuelo, dueño de la Constructora Hispánica y condenado a dos años de cárcel en el juicio principal del caso Gürtel, conocido como Época I. Los agentes se fijan en las donaciones en dinero negro que este empresario hizo al PP y, ante la sospecha de que pagó comisiones ilegales a cambio de contratos amañados, quieren analizar los expedientes de esos 23 proyectos otorgados entre 2002 y 2004 a su compañía. “Es posible establecer de forma indiciaria una correlación entre las entregas de fondos realizadas por García Pozuelo, ya sea a través de Francisco Correa o directamente a Luis Bárcenas, y las adjudicaciones públicas recibidas por Hispánica de poderes adjudicadores gobernados por el PP”, subraya el documento incorporado al sumario.

 

El juez Pablo Ruz, primer instructor del caso sobre la supuesta financiación ilegal de los populares entre 1990 y 2009, ya imputó a los empresarios que aparecían en la contabilidad paralela. Todos ellos declararon en la Audiencia Nacional y negaron los pagos que el extesorero Luis Bárcenas apuntó en sus papeles. El juez pidió entonces un informe sobre la posible vinculación entre las donaciones y los contratos adjudicados por distintas administraciones gobernadas por el PP, pero la Intervención General del Estado sostuvo que era imposible acreditar las sospechas. Así que la causa se estancó durante años, hasta que ha revivido con nuevos descubrimientos.

 

García Pozuelo confesó en el juicio de Época I que pagó a Correa, cabecilla de la trama, a cambio de obras en Castilla y León y en Pozuelo de Alarcón. Correa era el intermediario entre las administraciones del PP y los constructores. En el interrogatorio, la fiscal preguntó a García Pozuelo con qué finalidad entregaba el dinero, a lo que este contestó:

 

—Era para Organismos Centrales, no recuerdo ni para qué ni para quiénes, porque hace muchos años. Me está usted hablando de hace muchísimos años.

 

Fiscal: “¿Usted sabe si iban a ser destinados parcialmente a Bárcenas o a Jesús Merino?”

 

Pozuelo: “Una vez, Correa me dijo que de esos fondos participaba Bárcenas. A Merino no lo conozco, ni he hablado con él”.

 

A esta confesión le puso la guinda Correa en el mismo juicio con una información adicional: “García Pozuelo lo dijo claramente aquí el otro día. Dijo Administración central porque eran obras de la Administración central. No porque él hablaba directamente con la Administración central. Eran obras de la Administración central… obras importantes de la Administración central. En las que yo esas, sí las gestionaba con Luis Bárcenas”.

 

Cinco ministerios

 

García Pozuelo, presidente de Constructora Hispánica entre 1992 y 2009, fue condenado en ese juicio a dos años de prisión, sustituibles por multa, por un delito de “cohecho continuado”. Su nombre aparece en nueve ocasiones en los papeles de Bárcenas entre 1998 y 2006 con aportaciones de entre 12.000 y 60.000 euros, que suman más de 258.000 euros. Según destaca el informe de la UDEF, en el periodo bajo sospecha, su empresa recibió 224 contratos de la Administración central por un valor superior a 1.000 millones de euros. También, “231 contratos de órganos públicos gobernados por el PP” por más de 1.400 millones.

 

Con todos esos datos como anclaje, la UDEF sostiene que hay elementos “objetivos, subjetivos y temporales” que evidencian el nexo entre las donaciones y la concesión de proyectos. “Las entregas de dinero realizadas entre 2002 y 2006 son coetáneas con los procesos de tramitación de los expedientes de contratación de los que resultó adjudicatario”, insisten los agentes, que piden al juez José de la Mata que aprueba esta nueva línea de las pesquisas. Y quieren que, entre otros documentos, exija a Fomento (actual Ministerio de Transporte) los expedientes de cinco carreteras; a ADIF, de cuatro tramos del tren de alta velocidad; a Interior, de la comisaria de Xirivella (Valencia); a Defensa, de un nuevo acuartelamiento en Paracuellos del Jarama; a la Agencia Tributaria, de un edificio en Avilés; a Turespaña, del parador de Lorca; a Educación, de la rehabilitación de la nueva sede del archivo histórico nacional; y a Medio Ambiente (actual Ministerio de Transición Ecológica), de la restauración de las marismas de Santoña y Noja.

 

Otros proyectos bajo sospecha son, por ejemplo, la construcción de un aparcamiento otorgada por Renfe o una plataforma del aeropuerto de Barajas (Madrid) dado por Aena.

 

La UDEF intenta así sumar nuevas pruebas del cohecho que investiga De la Mata desde que reabriera hace tres años esta parte de la causa. De momento, sus pesquisas se habían centrado en adjudicaciones, principalmente en la Comunidad de Madrid, a la empresa Degremont, encabezada por Rafael Palencia. Pero los agentes dan ahora un salto mayúsculo y ponen la diana en la Administración central. Y lo hacen cuando faltan apenas unas semanas para que comience otro juicio contra el PP por Gürtel: sobre la parte de la investigación de los papeles de Bárcenas relativa a la reforma de la sede de la calle Génova. En esa vista oral, que está prevista que arranque el 8 de febrero, se sentarán en el banquillo Bárcenas, el exgerente popular Cristóbal Páez y tres responsables de la compañía contratada para la obra, además del partido como persona jurídica como responsable civil subsidiario.

 

https://elpais.com/espana/2020-11-29/la-policia-pone-bajo-sospecha-obras-del-gobierno-de-aznar-por-600-millones-en-el-caso-de-la-caja-b-del-pp.html

 

VILLAREJO GUARDABA EN SU CASA DOSIERES SOBRE DOS SUPUESTOS DONANTES DEL PP Y LA UDEF LOS RECLAMA PARA INVESTIGAR LA CAJA B

 

La Policía quiere los archivos del comisario sobre las empresas de Alfonso García Pozuelo y Joaquín Molpeceres para seguir indagando en la contabilidad opaca que manejaba Bárcenas

 

Los investigadores también solicitan datos de la 'operación Kitchen' para esclarecer si el extesorero guarda dinero en el extranjero

 

Los nombres de los empresarios Alfonso García Pozuelo y Joaquín Molpeceres no son desconocidos para la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional. En concreto, para Manuel Morocho, el investigador del caso Gürtel, que les ha situado como supuestos donantes del PP. En el último informe que ha entregado al juzgado de la Audiencia Nacional que indaga en la supuesta contabilidad opaca del partido conservador, el inspector solicita que se requiera a otro juzgado del mismo tribunal, el encargado del caso Tándem, los dosieres que el comisario jubilado José Manuel Villarejo guardaba en su domicilio sobre los presidentes de las empresas Constructora Hispánica, S.A. y Licuas, S.A.

 

En el informe, al que ha tenido acceso infoLibre, la UDEF quiere examinar los "archivos documentales conteniendo dosieres sobre las empresas Constructora Hispánica, S.A. y Licuas, S.A. con información mercantil y de vinculaciones, cuyos presidentes Alfonso García Pozuelo y Joaquín Molpeceres Sánchez, respectivamente, constan como aportantes de dinero en metálico a la cuenta analítica de ingresos por donativos y su aplicación en concepto de gastos". Estos documentos le fueron incautados a Villarejo en el registro de su domicilio cuando fue detenido en noviembre de 2017.

 

Ambos empresarios aparecieron vinculados con las donaciones que el extesorero del PP Luis Bárcenas iba anotando en la contabilidad opaca del partido. A raíz del levantamiento del secreto de sumario de la pieza 7 del caso Tándem, la relativa a la operación Kitchen, la UDEF ha tenido conocimiento de información que sería relevante para su investigación sobre la caja B, pieza desgajada del caso Gürtel que es la única de la macrocausa de corrupción que continúa abierta. En concreto, el Juzgado Central de Instrucción número 5 que hasta hace sólo un par de días dirigía José de la Mata –acaba de dejar el puesto al haber sido designado representante de España en Eurojust– sigue indagando en la posible financiación irregular del PP a través de donaciones de empresarios a cambio de adjudicaciones de contratos públicos.

 

De hecho, García-Pozuelo ya confesó el pago de comisiones millonarias a cambio de obras públicas y fue condenado a dos años de cárcel sustituibles por una multa por los delitos de cohecho y prevaricación continuada, una pena que no le obligaba a entrar en la cárcel. Fue en 2015, cuando admitió haber abonado 4,1 millones de euros entre 2002 y 2004 al cabecilla de la Gürtel, Francisco Correa.

 

Además de los dosieres sobre Constructora Hispánica y Licuas, la Policía Nacional pide al Juzgado Central 5 –que asumirá el magistrado Santiago Pedraz hasta que se designe a un nuevo titular– que solicite todas las pruebas recabadas en torno a la operación Kitchen, ya que este operativo parapolicial ajeno al control judicial se habría puesto en marcha en 2013 para sustraer a Bárcenas información sensible que se habría llevado del partido y que podría comprometer a sus dirigentes, documentación que podría estar relacionada con la caja B.

 

Dinero oculto de Bárcenas

 

Entre esa información sustraída, los investigadores de la caja B quieren también acceder a datos que podrían contener la ubicación de patrimonio oculto del extesorero del PP, por lo que reclaman los interrogatorios practicados en 2019 al que fuera chófer de Bárcenas y confidente policial, Sergio Ríos, y de los comisarios imputados José Manuel Villarejo y Enrique García Castaño. Este último le dijo al juez Manuel García Castellón que el objetivo de Kitchen era identificar a posibles testaferros de Bárcenas y que informó al ex secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez de que había descubierto que el extesorero disponía de fondos en Cracovia (Polonia) y las Antillas Holandesas.

 

Los investigadores de la UDEF ven acreditado que la Kitchen, en la que participaron altos mandos policiales como el ex director adjunto operativo Eugenio Pino, aparte de Villarejo y García Castaño, se llevó a cabo "extramuros del procedimiento judicial eludiendo el control judicial que corresponde de manera exclusiva y excluyente al juez de instrucción", y que tuvo éxito. Según el informe, de 40 páginas, existe una "relación directa" entre el espionaje a Bárcenas y la investigación de la caja B , "tanto desde el punto de vista temporal por cuanto su planteamiento, ejecución y finalización son coincidentes, como en cuanto al sujeto, puesto que la persona de Luis Bárcenas y su entorno constituyen el elemento subjetivo en torno al cual se construye la investigación".

 

La UDEF destaca que entre ambas investigaciones hay un "elemento objetivo de esclarecimiento de unos hechos subyacentes" que son los llamados papeles de Bárcenas, documentación que habría sido la finalidad última de la operación Kitchen. Operativo que no se puso en conocimiento del juez del Central 5, que era el que investigaba esa supuesta caja B del PP, y de la propia unidad policial que se encargaba de las indagaciones desde el principio, todo ello para "impedir su incorporación al procedimiento judicial".

 

https://www.infolibre.es/noticias/politica/2020/11/27/villarejo_guardaba_casa_dosieres_sobre_dos_supuestos_donantes_del_udef_los_reclama_para_investigar_caja_b_113802_1012.html

 

“KITCHEN ELUDIÓ EL CONTROL JUDICIAL PARA LOGRAR INFORMACIÓN DE BÁRCENAS”

 

La unidad policial que investiga la caja b del PP reclama nuevas pruebas sobre la actuación de la cúpula de Interior para robar documentación

 

La unidad policial que investiga las tramas corruptas del caso Gürtel quiere indagar ahora las andanzas de los jefes del Ministerio del Interior que supuestamente intentaron robar y esconder pruebas sobre una caja b (contabilidad paralela a la oficial) que funcionó casi 20 años en el PP controlada por el extesorero Luis Bárcenas.

 

Un informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) remitido al juez que investiga la financiación ilegal del PP destaca que esa actuación policial para intentar sustraer pruebas, pagada con fondos reservados del Ministerio del Interior y conocida como Operación Kitchen, pretendió “eludir el control judicial” para conseguir información y documentación del extesorero Luis Bárcenas e “impedir su incorporación” al procedimiento abierto en la Audiencia Nacional.

 

Ese operativo, en el que según las pruebas del sumario participó parte de la cúpula policial de Interior, se hizo a espaldas de la UDEF, la unidad que investigaba por orden judicial la presunta financiación ilegal del PP, una pieza separada del caso Gürtel que se abrió a raíz de la publicación en EL PAÍS de los denominados papeles de Bárcenas en enero de 2013. El extesorero del PP recogió en esos papeles de su puño y letra una especie de contabilidad paralela. En ella se registraron entradas y salidas de dinero por ocho millones de euros entre 1990 y 2009.

 

Al pie del informe policial remitido ahora al juez aparece la firma de Manuel Morocho, el inspector que desde 2008 investiga el caso Gürtel y quien mejor conoce todo el sumario, según sostienen las partes que participan en el procedimiento.

 

Morocho, que asegura haber sido represaliado por el Ministerio del Interior por su trabajo, llegó a declarar como testigo ante el juzgado que lleva la Operación Kitchen y denunció que durante año y medio, entre 2013 y 2015, la dirección del ministerio bajo mandato del PP le retiró a un despacho para impedir que siguiera investigando el caso.

 

Era una maniobra más de las que supuestamente puso en marcha Interior en aquellas fechas para impedir el avance de las pesquisas abiertas en la Audiencia Nacional contra una trama corrupta dentro del PP vinculada a las empresas de Francisco Corra, que recibieron cientos de contratos amañados de Gobiernos populares.

 

El inspector Morocho escribe en el informe de la UDEF que el caso Kitchen que investiga el juzgado número 6 de la Audiencia Nacional está relacionado con el sumario abierto en el juzgado número 5 en el caso papeles de Bárcenas. Tanto es así que Manuel García Castellón, titular del juzgado 6, remitió hace meses una parte incompleta del sumario del caso Kitchen al juzgado número 5, cuyo titular era hasta ayer mismo José de la Mata.

 

El informe de la UDEF sostiene que el operativo policial pagado con fondos reservados para espiar a Bárcenas y robarle documentación comprometedora se hizo a espaldas del juez y de los policías que investigaban el caso. Y que el objetivo de ese operativo ilegal era evitar que nuevas pruebas de la caja b del PP pudieran llegar al sumario. De hecho, la documentación robada a Bárcenas por esos jefes policiales no se ha incorporado al caso que investiga el juzgado número 5 hasta hace unos meses. Ahora la UDEF quiere incorporar más pruebas al sumario abierto en el juzgado 6 para apuntalar la financiación ilegal del PP que se investiga desde abril de 2013.

 

Documentación sobre la ‘policía patriótica’ del PP

 

La unidad policial contra la delincuencia económica y fiscal (UDEF) propone al juez instructor del caso Bárcenas pedir al titular del juzgado 6 de la Audiencia Nacional pruebas sobre la actuación de la cúpula policial de Interior durante el mandato del PP, la conocida como polícia patriótica. Esta es la documentación que reclama:

 

— Las declaraciones de dos policías, Enrique García Castaño y José Manuel Villarejo, y del confidente de estos, Sergio Ríos, exchófer de Bárcdenas.

 

— El contenido del volcado de los teléfonos móviles y una tableta Ipad de Bárcenas.

 

— Las actas notariales que recogieron los mensajes del teléfono de Francisco Martínez, ex secretario de Estado de Interior.

 

— Dosieres de empresas donantes del PP que elaboró Villarejo y guardó en su casa.

 

— Los documentos intervenidos en el domicilio de Sergio Ríos.

 

— El resto de la documentación propiedad del extesorero del PP que fue robada por el operativo policial.

 

https://elpais.com/espana/2020-11-27/kitchen-eludio-el-control-judicial-para-lograr-informacion-de-barcenas.html

 

EL JUEZ CITA AL CURA AMIGO DE FERNÁNDEZ DÍAZ QUE ACTUÓ DE ENLACE ENTRE LOS POLÍTICOS Y MANDOS POLICIALES IMPLICADOS EN 'KITCHEN'

 

El sacerdote será preguntado por los mensajes que se intercambió con Martínez y con el comisario imputado Enrique García Castaño En una de las comunicaciones, el ex secretario de Estado le explicaba que iba a entregar al juzgado mensajes que se habría intercambiado con el exministro en 2013 con "instrucciones" sobre el operativo ilegal El magistrado también interrogará a los notarios del ex número dos de Interior y a dos mandos policiales Publicamos esta información en abierto gracias a los socios y socias de infoLibre. Sin su apoyo, nuestro proyecto no existiría. Hazte con tu suscripción o regala una haciendo click aquí. La información que recibes depende de ti.

 

El juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón se ha quedado con más interrogantes que respuestas tras el careo al que sometió al exministro del Interior Jorge Fernández Díaz y el ex secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez, ambos imputados por la operación Kitchen, el operativo ilegal sufragado con fondos reservados que se puso en marcha en 2013 para supuestamente sustraer al extesorero del PP Luis Bárcenas información sensible para el partido que se habría llevado tras su despido. Por eso, ha acordado nuevas diligencias, una de ellas la citación como testigo de Silverio Nieto, un cura amigo del primero y que habría ejercido de enlace entre los dos investigados, así como con mandos policiales también bajo el foco de la instrucción.

 

Según la diligencia de ordenación a la que ha tenido acceso infoLibre, el titular del Juzgado Central de Instrucción número 6 ha citado a Nieto el próximo 30 de septiembre a las 10.45 horas. Tras él, comparecerá, también como testigo, la que fuera asistente de Martínez en la Secretaría de Estado, Icíar Castro, a quien confesó a principios de 2019, unos meses después de que estallara el escándalo del supuesto espionaje a Bárcenas, que no valoró “bien los riesgos” y que el Ministerio del Interior era una “piscina de tiburones”.

 

Silverio Nieto ya había sido citado por el magistrado, pero finalmente su declaración se suspendió. El sacerdote habría actuado como correa de transmisión entre Martínez y uno de los comisarios presuntamente implicados en la operación Kitchen, Enrique García Castaño, alias El Gordo. Fue éste quien en sede judicial el pasado mes de marzo exhibió al juez y los fiscales anticorrupción encargados del caso mensajes de Whatsapp que se había intercambiado con Nieto en fechas recientes, aunque no consta la fecha exacta. Nieto, además, estaba con el comisario ya jubilado cuando éste fue detenido en el marco del caso Villarejo en julio de 2018.

 

Según expuso el instructor en el primer auto de citación, “estos mensajes al parecer fueron reenviados por Silverio Nieto a Enrique García Castaño tras haber sido recibidos previamente de Francisco Martínez. “Según me dice mi abogado, además de cuestiones formales la defensa mañana exige entregar en el juzgado las actas notariales en las que constan los mensajes recibidos a lo largo de 2013, 2014 con instrucciones muy claras y explícitas sobre los supuestos operativos policiales de los que trata todo esto (cuya legalidad siempre me pareció clarísima) y que necesariamente conlleva la situación de Jorge y probablemente Rajoy. Desde luego, nada más lejos de mi deseo”, decía el mensaje.

 

Enviado a "JF"

 

En otro mensaje, se indicaba que también había sido enviado a “JF”, lo que según García Castaño significaría que el mismo remitente lo habría podido enviar a Jorge Fernández Díaz. Fue a partir de esta revelación cuando el juzgado requirió los mensajes que Martínez se había intercambiado con el exministro en 2013 en los que habrían hablado de la operación Kitchen y que había protocolizado ante notario. Si parece que el sacerdote Nieto actuó de enlace entre mandos políticos y policiales, el magistrado instructor quiere que comparezca como testigo “a fin de esclarecer qué sabe de los hechos objeto de la presente pieza separada, atendida la cercanía con Francisco Martínez, y el contenido de los mensajes que le reenvió al señor García Castaño, tal y como éste mostró en su declaración”.

 

Los mensajes protocolizados por el ex secretario de Estado también están siendo objeto de investigación por parte del juez, sobre todo a raíz de que Fernández Díaz negara en las dos ocasiones en las que ha comparecido en sede judicial que él fuese el otro interlocutor y acusara a su ex número dos de manipularlos. En un auto al que ha tenido acceso infoLibre, García Castellón cita a declarar en calidad de testigos a los dos notarios que dieron fe de los SMS. Tras el careo del pasado 13 de noviembre para enfrentar las versiones que el exministro y el ex secretario de Estado habían manifestado en sus respectivas declaraciones como investigados sobre su conocimiento del operativo parapolicial, la Fiscalía Anticorrupción concluyó que no se había conseguido aclarar ninguna de las contradicciones vertidas, por lo que ha solicitado las declaraciones de los notarios.

 

Enrique A. Franch, en Madrid, y Alberto Vela, en Mahón (Menorca), levantaron sendas actas notariales de los mensajes enviados en el verano de 2013 en los que supuestamente Fernández Díaz pedía a Martínez que averiguara si Sergio Ríos, el chófer del extesorero del PP Luis Bárcenas, era un confidente policial, y el ex secretario de Estado le encominaba al exministro a hablar después de que éste "tenga el contacto Cecilio", que es como se denomina al Centro Nacional de Inteligencia (CNI) en el argot policial. Para los fiscales, esta diligencia permitiría "acreditar plenamente la identidad del emisor/receptor de los mensajes obrantes en su teléfono móvil y que fueron protocolizados en los meses de junio y octubre de 2019 por el investigado Francisco Martínez", pues el exministro niega ser autor de los mismos e incluso ha aportado un informe pericial de parte que afirma que están manipulados.

 

Posible imputación por violación de secretos

 

Así, en aras de "una mejor averiguación de los hechos", el magistrado accede a citarles a declarar para conocer sus versiones. No obstante, el juez constata que Alberto Vela mantiene una relación de amistad con Francisco Martínez, por lo que podrá ir asistido por un letrado por si pudiera verse perjudicado de cara a que un juzgado de instrucción de Mahón acordara investigarle por violación de secretos, tal y como ha solicitado la Fiscalía.

 

El auto explica que este presunto delito se habría cometido el pasado mes de marzo cuando el notario se puso en contacto con Martínez para preguntarle cómo se borrarían unos mensajes, tras ser requerido judicialmente, a través del Consejo General del Notariado y con la expresa advertencia del carácter secreto de las actuaciones, para que entregara una copia del acta notarial de los mensajes protocolizados. El exsecretario de Estado defendió ante el juez que la eliminación de estos whatsapps estarían relacionados con unos "chistes de mal gusto".

 

Y además del sacerdote, la asistente y los notarios, el juez también llama a declarar de nuevo al ex director adjunto operativo (DAO) Eugenio Pino y al ex jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) Enrique García Castaño, ambos imputados en esta pieza separada del caso Villarejo, para corroborar si alguno de ellos era el autor de otros de los mensajes protocolarizados. En una de esas comunicaciones se informaba de que "la operación se hizo con éxito", en referencia al volcado de la información que contenían "2 iPhones y iPad", que presuntamente serían del extesorero del PP. El auto recuerda que Francisco Martínez aclaró que se trataba de un reenvío y Fernández Díaz expuso que es "inverosímil" que él como ministro lo hubiera redactado, ya que es un "texto de un operativo".

 

"Parece razonable inferir que ese mensaje pudiera haber sido enviado en origen por alguno de aquellos miembros de la cúpula policial", con los que, además, el exministro admitió haber tenido "frecuentes contactos", explica el juez de la Audiencia Nacional en su auto, que recuerda que el exjefe de la UCAO afirmó en una de sus declaraciones que el volcado de los citados dispositivos se hizo bajo sus órdenes en octubre de 2013 y así lo corroboraron agentes policiales adscritos a dicha unidad policial.

 

https://www.infolibre.es/noticias/politica/2020/11/26/el_juez_cita_cura_amigo_fernandez_diaz_que_actuo_enlace_entre_mandos_politicos_policiales_implicados_kitchen_113760_1012.html

 

EL PP INTENTA REBAJAR EL JUICIO DE LA CAJA B REDUCIENDO A UNA LAS SEIS ACUSACIONES POPULARES

 

Pide a la Audiencia Nacional que se unifiquen a partir de ahora y tengan una sola voz siete años después de que arrancara la causa. El PP intentó ser acusación popular en el caso pero Ruz se lo impidió por pervertir esa figura en Gürtel y actuar en realidad como defensor de Bárcenas

 

El Partido Popular se prepara ya para el juicio de la caja B que arrancará en febrero del próximo año. Su representación legal ha pedido a la Audiencia Nacional que a partir de ahora los seis partidos y asociaciones que ejercen la acción popular sean unificados en una sola acusación, de tal manera que el peso de la vista oral se vea drásticamente reducido, por ejemplo, en los interrogatorios a testigos y acusados. "La convergencia de intereses es más que clara pues persiguen los mismos hechos y acusan a las mismas personas", justifica la representación del PP en el citado escrito, al que ha tenido acceso elDiario.es.

 

En representación del partido, el abogado Jesús Santos pide reducir los "cuatro meses de pena de banquillo" que supondría un juicio con seis acusaciones populares, al tiempo que admite la "relevancia mediática considerable" que tendrá una vista en la que se expondrá la financiación irregular del partido durante al menos dos décadas.

 

El PP tienta a los magistrados de la Sección Segunda con que el "el tiempo del pleito se vería reducido significativamente" si de quince togados participantes entre acusaciones y defensas (el fiscal, el abogado del Estado, los seis letrados de la defensa, los seis de la acusación popular y el suyo propio, como responsable civil) se pasa a diez. También advierte a los jueces de que deberán tramitar muchos menos recursos ante una eventual absolución.

 

La agrupación de las acusaciones populares en una sola es una decisión que suelen tomar los jueces de instrucción al inicio de la causa y que no se adopta siempre. No ha ocurrido, por ejemplo, en ninguna de las piezas del caso Gürtel, al que también pertenece la caja B del PP, ni fue el caso de la destrucción de los ordenadores de Bárcenas, donde las distintas acusaciones populares tuvieron voz propia en el juicio, el primero a un partido político como acusado, y del que la formación de Pablo Casado resultó absuelta.

 

Se da la circunstancia de que el Partido Popular pretendió convertirse en una de esas acusaciones populares del caso de la caja B cuando éste arrancó en 2013 como una pieza separada de Gürtel. El juez Pablo Ruz, sin embargo, se vio obligado a expulsar al PP de la acusación popular que había ejercido durante cuatro años en Gürtel y rechazar su personación en la pieza de la Caja B. El magistrado alegó mala fe procesal del PP al actuar en realidad como abogado defensor de Luis Bárcenas. Ocurrió unos meses antes de que el extesorero confesara la financiación irregular del partido durante al menos dos décadas.

 

El PP argumenta ahora: "La previsible reiteración en los interrogatorios durante la práctica de la prueba, la multiplicación de trámites y la proliferación de recursos interpuestos por las mismas razones y con las mismas finalidades; en definitiva, el número de acusaciones populares, nada menos que seis, con idénticas pretensiones, contribuyen a dificultar el adecuado manejo de la causa, lo que generalmente redunda en un indeseable retraso en su tramitación".

 

Las seis acusaciones populares personadas en el caso de la caja B son de dos particulares, que representan a los socialistas valencianos y al Partido Socialista de Madrid, respectivamente, Izquierda Unida, las asociaciones Observatori Desc y Adade, y el pseudosindicato Manos Limpias, juzgado en la actualidad como parte de una presunta organización criminal.

 

El abogado del PP hace un repaso de sus respectivos escritos de acusación y concluye que las seis acusaciones populares coinciden en describir el funcionamiento de la caja B durante casi 20 años y acusan por ello al PP de falsedad, a diferencia de la Fiscalía y la Abogacía del Estado; señalan en qué consisten las obras de Génova que se pagaron presuntamente con dinero negro, lo hacen "planta por planta" y "año por año"; distinguen pagos "oficiales" de los que no lo fueron; reiteran que el partido dejó de pagar a Hacienda 220.167,04 en 2008, el único ejercicio fiscal que no está prescrito; y reproducen el "supuesto apoderamiento de dinero" por Lapuerta y Bárcenas de fondos de esa supuesta caja B para comprar acciones de Libertad Digital.

 

Esto es, el abogado del PP se queja de que las seis acusaciones coinciden en incluir en sus escritos todos los hechos que siete años de instrucción ha dejado acreditados de forma indiciaria si bien difieren en la calificación de los delitos que hacen Fiscalía y Abogacía. "La convergencia de intereses es más que clara pues persiguen los mismo hechos y acusan a las mismas personas", concluye el escrito de la defensa del PP.

 

En este sentido, y para apuntalar su petición, el PP reclama su derecho a un proceso sin dilaciones indebidas, como marca la Ley de Enjuiciamiento Criminal, y añade que con seis acusaciones se va a dar "un escenario de artificial complejidad que difícilmente va a ser el ámbito sereno que requiere la adopción de una respuesta justa".

 

Por si pareciera una conculcación de derechos, el PP defiende su petición en que no se niega la acción penal a nadie y que la acusación popular, según la Ley, está para "coadyuvar a la función pública de acusar". "No está en juego su derecho fundamental a la tutela judicial ni a su derecho fundamental a la defensa", añade.

 

Asimismo, el abogado del PP hace referencia al Anteproyecto de Ley para la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal que acaba de aprobar el Gobierno de PSOE y Unidas Podemos en el sentido de que elimina del ejercicio de la acción popular a partidos y sindicatos como los que integran la acción popular del caso de la caja B.    

 

https://www.eldiario.es/politica/pp-rebajar-juicio-caja-b-reduciendo-seis-acusaciones-populares_1_6460705.html

 

 

FERNÁNDEZ DÍAZ SUGIRIÓ ANTE EL JUEZ DE 'KITCHEN' LA CITACIÓN DE RAJOY Y SÁENZ DE SANTAMARÍA PARA QUE RESPALDEN SU VERSIÓN

 

El ex secretario de Estado insiste en que se sintió "abandonado" por el PP por no meterle en las listas electorales, lo que califica de "inmoral e indigno" "Te digo una cosa y mirándote a los ojos, si hubiese podido hacer algo por ti lo hubiese hecho", dijo el exministro

 

El exministro del Interior Jorge Fernández Díaz sugirió ante el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón que se cite a declarar en calidad de testigos al expresidente del Gobierno Mariano Rajoy, la exvicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría y el exdirector del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) Félix Sanz Roldán para que respalden parte de su versión en la investigación sobre la operación Kitchen, el operativo policial ilegal que se puso en marcha en 2013 para supuestamente espiar al extesorero del PP Luis Bárcenas y robarle información que se habría llevado del PP cuando fue despedido.

 

Durante el tenso careo que mantuvo el pasado 13 de noviembre en la Audiencia Nacional con el que fuera su número dos en el ministerio, Francisco Martínez, Fernández Díaz le acusó de manipular los mensajes de texto que ambos se cruzaron supuestamente a mediados de 2013 y que el ex secretario de Estado llevó ante notario en el verano de 2019 y que son parte del enfrentamiento que ambos sostienen. "Entiendo que hablamos mañana en cuanto tengas el contacto Cecilio", preguntó Martínez en un SMS, a lo que la contestación fue: "Yo lo tendré al acabar el Consejo, así hemos kedado (sic). Total coordinación y medios. Hay que conseguir esa info".

 

Tras negar por activa y por pasiva haber respondido así, basándose en que no es su forma de escribir y que él no sustituye nunca la C por K, Fernández Díaz afirmó durante el careo que le parecía "absolutamente surrealista" que se le atribuya un mensaje así y que se dé a entender que alguien en el Consejo de Ministros le iba a dar el contacto de un miembro del CNI. "Si hay que pedir, que yo no pido nada, pero si hubiera que pedir una testifical, a ver si al presidente del Gobierno, a la vicepresidenta o al general Sanz Roldán yo les pedí el contacto cecilio", dijo visiblemente exaltado.

 

Además, el exministro repitió en varias ocasiones que él no sabía en aquel momento lo que signficaba cecilio, lo cual fue puesto en duda por su ex número dos: "Es radicalmente falso que tú no supieses a que a las personas del CNI se les llamara cecilio". Según Martínez, el contexto de ese SMS, que fue enviado la noche del 1 al 2 de agosto de 2013 fue que unas horas antes había intervenido Rajoy en el Congreso para dar explicaciones sobre el escándalo de los papeles de Bárcenas. "No me extraña nada que después de eso me dijeras con quién tengo que hablar del CNI, en un asunto que no era de los habituales de los que hablábamos", señaló.

 

El careo entre Fernández Díaz y Martínez, a cuyo audio ha tenido acceso infoLibre, estuvo marcado por la tensión constante y los reproches mutuos entre los dos imputados. El magistrado acordó esta diligencia para enfrentar las contradicciones que ambos habían manifestado anteriormente en sus respectivas declaraciones como investigados por la operación Kitchen, sufragada con fondos reservados del Ministerio del Interior. Al inicio del encuentro, el titular del Juzgado Central de Instrucción número 6 les rogó que mantuvieran la "calma suficiente" a sabiendas de que "no es una diligencia agradable". "Soy consciente de ello, la realizo pocas veces, pero he considerado oportuno en esta ocasión realizarla por el pico de contradicción", explicó.

 

"Acción inmoral e indigna del PP"

 

El ex secretario de Estado aprovechó el careo para incidir en varias ocasiones en lo "abandonado" que se había sentido después de las declaraciones que hizo el exministro el año pasado asegurando que nunca supo nada de ninguna operación Kitchen y de que el PP no le incluyera en las listas electorales en 2019. "Lo que no te voy a reprochar a ti es que el PP decidiese apartarme y señalarme. Una acción inmoral e indigna del PP, que, sinceramente, si ese PP del señor Pablo Casado no sabe cuidar a la gente que ha trabajado bien, mucho me temo que no sabrán cuidar nunca a los españoles que no conoce", remarcó.

 

"Te digo una cosa y mirándote a los ojos, si hubiese podido hacer algo por ti lo hubiese hecho. En ese momento no estabas investigado, y no me constaba que hubieras cometido nada ilegal. ¿Paco, me puedes decir de qué te tenía que proteger y cómo te podía proteger?", le preguntó Fernández Díaz, a lo que Martínez contestó: "Para empezar, no declarando cosas que a mi me perjudicaban". En su opinión, lo que hace "un líder con un subordinado que ha trabajado bien, fiel, leal y, ademas le tiene afecto" es llamar y decir: "oye vamos a hablar de esto" y "no decir nada a la prensa". "O incluso decirle a la prensa que todo esto no tiene dada que ver con el relato que se ha creado de las fanfarronadas del señor (Enrique) García Castaño y de (José Manuel) Villarejo, que no tenía que ver. Eso es lo que le podías haber dicho a la prensa y no 'yo no sé nada, yo no pasaba por ahí, no tenía que ver nada con Villarejo", dijo.

 

La tensión durante el careo fue aumentando a lo largo de la casi hora y media que duró. Precisamente, llegando a la hora de declaración, el que fuera titular del Ministerio del Interior afeó al ex secretario de Estado de Seguridad que le llamase "idiota integral". "Ha sido para mí afectivamente doloroso (...) los epítetos que desde el año 2017 me diriges", admitió Fernández Díaz. "Me llamaste idiota integral por haber dicho que yo no gestionaba los fondos reservados", recordó en referencia a los mensajes que Martínez registró ante notario y que obran en el sumario de la causa. "Me has llamado idiota integral, me has llamado cabrón, me has llamado hijo de puta, me has llamado miserable junto a Mariano Rajoy y Soraya Sáenz de Santamaría, me has llamado bobo... con distintas personas, desde Pino, desde García Castaño, porque has hablado con media España", continuó.

 

Martínez replicó que se arrepentía de "haber dicho esas cosas", pero aclaró que fueron expresiones que dijo a causa del "calentamiento" y porque se encontraba "dolido". Sin embargo, el que fuera ministro durante el primer Gobierno de Mariano Rajoy no dio credibilidad a las palabras de su ex número dos y le culpó de su imputación en esta pieza 7 del caso Tándem. Asimismo, confesó que pensaba que el careo se iba a resumir en que el ex secretario de Estado le pediría perdón por afirmar que le requirió información sobre la Kitchen y que él admitiría las disculpas porque entendía que en ese momento Martínez se encontraba "en una situación de estrés". "Somos humanos y cometemos errores", añadió Fernández Díaz.

 

Pero el ex secretario de Estado no compartió su visión y le preguntó de qué se tenía que "arrepentir", al tiempo en que insistió en que el exministro le llamó para pedirle que se interesara por una información que le había llegado sobre unos confidentes policiales y que uno de ellos podía ser el chófer de Bárcenas. Esto llevó al exministro a demostrar su enfado hacia él: "Estamos en este careo por ti. Estamos ante un juez y unos fiscales como investigados. Que no tiene ninguna importancia, será para ti", exclamó.

 

https://www.infolibre.es/noticias/politica/2020/11/25/fernandez_diaz_sugirio_ante_juez_kitchen_citacion_rajoy_saenz_santamaria_para_que_respalden_version_113689_1012.html

 

EL CAREO ENTRE FERNÁNDEZ DÍAZ Y MARTÍNEZ: "ES INSOSTENIBLE COMO MINISTRO DESCONOCER LOS FONDOS RESERVADOS"

 

"Alguien te pidió" la operación, sostuvo Martínez, ante la negativa del exministro. "Me has llamado cabrón, hijo de puta y miserable junto a Rajoy y Sáenz de Santamaría", le reprochó Fernández Díaz

 

La Cadena SER ha accedido al audio del careo ordenado el pasado 13 de noviembre por el juez instructor de la operación Kitchen, Manuel García Castellón, entre el exministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, y quien fuera su mano derecha, el exsecretario de Estado de Seguridad del mismo ministerio, Francisco Martínez.

 

En casi hora y media de cruce de acusaciones y reproches, Martínez refuta la versión del exministro respecto a que desconociera la operación, que jamás le ordenara realizar averiguaciones sobre el chófer de Luis Bárcenas, o que no le escribiera los mensajes de texto que incriminan al exministro, y que el exsecretario de Estado protocolizó ante notario.

 

Martínez aseveró que era insostenible que como ministro, desconociese a qué se destinaban los fondos reservados.

"De los fondos reservados tú no te enterabas de nada"

 

Porque tal y como establece la ley 11/95 es el ministro el último responsable de estos fondos y está obligado por ley a conocer su situación.

 

Martínez también dijo estar convencido de que el ministro no tenía ningún interés especial en el caso porque no le afectaban personalmente las revelaciones de Bárcenas ni éste tenía nada comprometedor suyo, pero aseveró que alguien se lo pidió.

 

00:16

 

Martínez: "Alguien te lo pidió"

 

Fernández Díaz lo negó y reprochó a Martínez los insultos que le ha dedicado, cuando según dice, hubiera hecho cualquier cosa por él.

 

00:28

 

Insultos de Jorge Fernández Díaz

 

Y Jorge Fernández Díaz le espetó que hubiera esperado de él otra actitud y le instó a arrepentirse golpeando la mesa. Le acusó de estar imputado por su culpa.

 

00:20

 

Jorge Fernández Díaz le pide que se arrepienta

 

Francisco Martínez manifestó que si acudió al notario a protocolizar los mensajes inculpatorios en los que supuestamente, Fernández Díaz le escribe que habían logrado el volcado de los dispositivos móviles de Bárcenas y que tenía interés en que averiguase lo posible sobre el chófer del extesorero, era para protegerse, y lamentó en dos ocasiones el trato de la actual dirección del Partido Popular, que en su opinión, ha abandonado a ambos. En primer lugar dijo sentirse dolido por el abandono.

 

00:36

 

Martínez: "Me duele de ti y del PP"

 

Y en segundo término fue más duro en sus críticas hacia la actitud "indigna e inmoral del PP" y de Pablo Casado, de quien llegó a decir que si "no sabe cuidar de la gente que ha trabajado bien, mucho me temo que no sabrán cuidar nunca a los españoles que no conocen"

 

00:26

 

Careo Martínez Casado

 

El exministro intentó desacreditar la posición de Francisco Martínez. Respecto a los mensajes atribuidos a Fernández Díaz, éste aseguró que no podían ser ciertos porque en uno de ellos la palabra "quedamos" estaba escrita con "k" y él no escribe de ese modo. Martínez le interrumpió e instó sin éxito a que mostrara la agenda de su teléfono al juez, para que comprobase cómo el contacto del cardenal Cañizares, lo tenía escrito con "k"

 

Para exculparse, Jorge Fernández Díaz también sostuvo que los operativos no le informaban sobre la marcha de los casos, en contra de lo que dejan entrever sus supuestos mensajes ante notario. El exsecretario de Estado afirmó por el contrario que le pedía cuentas hasta al "capitán de puesto de Cítenos (SIC)"

 

00:34

 

Todos le enviaban novedades

 

El exsecretario de Estado negó la versión de Fernández Díaz respecto a que su relación era prácticamente esporádica. Afirma que le llamaba a todas horas, en cualquier día de la semana, y que era su "mano derecha", su "persona de confianza"

 

00:23

 

Martínez, en el careo: "Yo era persona de tu confianza"

 

El exsecretario de Estado llegó a quejarse durante el interrogatorio de la diferencia de trato del magistrado instructor, quien ofreció a Fernández Díaz detener el interrogatorio a su voluntad.

 

00:27

 

Diferencia de trato del juez (careo entre Jorge Fernández Díaz y Francisco Martínez)

 

 

https://cadenaser.com/ser/2020/11/25/tribunales/1606335272_442586.html

 

ALGUIEN MIENTE EN LA AUDIENCIA NACIONAL: NADIE ASUME LA X DE LA 'KITCHEN', FINANCIADA POR FONDOS RESERVADOS SIN SUPERVISIÓN

 

El coronel Pérez de los Cobos gestionaba los seis millones de euros que maneja Interior, pero asegura que no conocía el pormenor de las operaciones

 

Exime al exministro Fernández Díaz al afirmar que nunca le preguntó o comentó nada sobre un operativo de seguimiento a Bárcenas

 

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La X de la operación Kitchen sigue sin despejarse. Si acaso, las últimas diligencias practicadas en la Audiencia Nacional en forma de declaraciones de imputados y testigos no han servido para aclarar nada acerca de quién dio la orden y dirigió el operativo parapolicial sin control judicial para espiar al extesorero del PP Luis Bárcenas. Pero lo que sí se ha revelado con esta pieza 7 del caso Villarejo es el descontrol en la gestión de los fondos reservados en el Ministerio del Interior, seis millones de dinero público al año de los que los máximos responsables del departamento que dirigía Jorge Fernández Díaz no sabían ni preguntaban a qué operaciones se destinaban.

 

La cifra de seis millones la ha dado este lunes el coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos, quien ha declarado en calidad de testigo ante el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón, pues durante siete años fue director del Gabinete de Coordinación y Estudios de la Secretaría de Estado de Seguridad y se encargaba de visar los gastos de fondos reservados que le iban llegando de la Policía Nacional y la Guardia Civil. Su cometido, ha dicho, era como el de un "tesorero", pues se encargaba de revisar y autorizar los pagos, pero no de dar el visto bueno ni conocer el detalle de las operaciones que se sufragaban con los gastos reservados, pues esto correspondía al jefe de la unidad que solicitaba el dinero, según han informado a infoLibre fuentes jurídicas.

 

Por eso, ha negado haber tenido conocimiento de una operación llamada Kitchen o cocinero o algún apelativo similar, pues ha asegurado que su función no era conocer los pormenores de los operativos, sino la de ir controlando los pagos para que el presupuesto destinado a los fondos reservados cuadrara y no se sobrepasaran los límites asignados al Ministerio del Interior. Si no sabía del detalle de las operaciones, mucho menos de los confidentes para llevarlas a cabo. En el caso de la pieza 7, uno de los confidentes era Sergio Ríos, el chófer de Bárcenas, captado a razón de 2.000 euros al mes por el comisario José Manuel Villarejo para supuestamente sustraer información comprometedora del partido o sus dirigentes que se habría llevado el tesorero al ser despedido. El conductor, que está imputado, ha pedido declarar de nuevo ante el juez y lo hará este miércoles.

 

El testimonio de Pérez de los Cobos cierra de momento la puerta a despejar la vinculación de la operación Kitchen con los dirigentes de Interior del primer Gobierno de Mariano Rajoy, pues su versión coincide con la aportada por el exministro Jorge Fernández Díaz y el ex secretario de Estado Francisco Martínez. El primero dijo que se enteró por la prensa de este operativo cuando se empezó a investigar hace dos años en la Audiencia Nacional, y el segundo, que no estaban en los pormenores de la administración de los fondos aunque su departamento los gestionase. Señaló al coronel de la Guardia Civil como el encargado de visarlos, pero éste ha relegado su labor a mera contabilidad.

 

Un testimonio sin ningún resultado

 

El nombre de Diego Pérez de los Cobos –pieza fundamental en la acusación por rebelión a los líderes del procés catalán y al mayor de los Mossos d'Esquadra Josep Lluís Trapero– ya venía rondando la pieza 7 del caso Villarejo desde hace meses por haber ocupado la dirección del gabinete que firmaba los fondos reservados. Dos secretarios generales de la Dirección Adjunta Operativa (DAO) de la Policía Nacional, José Manuel Benavides y Felipe Eduardo Lacasa, hablaron de él como la persona que debía tener conocimiento de las operaciones sufragadas con fondos reservados, pues a él se le reclamaba el dinero y se le entregaba justificación de lo gastado, según obra en el sumario de la causa. El comisario Enrique García Castaño, exjefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO), también le mencionó de pasada durante una de sus declaraciones.

 

Sin embargo, el testimonio del coronel no ha aportado ninguna nueva luz a las pesquisas. Durante su comparecencia, de una hora y media aproximadamente, ha detallado cómo se gestionan los fondos reservados en Interior, a los que aportaba su firma final a medida que le iban llegando las carpetas con informes de las unidades policiales solicitantes. Lo que hacía era revisar que se cumplieran los elementos mínimos exigibles, esto es, meras cuestiones formales, y también se ocupaba de advertir a las unidades cuando se estaban excediendo en los gastos, puesto que se podría sobrepasar el presupuesto y en principio no disponían de ampliación de fondos. A preguntas del fiscal Miguel Serrano, ha manifestado que Fernández Díaz en ningún momento le preguntó o se interesó por una operación llamada Kitchen o sobre un espionaje a Luis Bárcenas o sobre cualquier otra operación, eximiéndole de cualquier tipo de conocimiento.

 

Este descontrol del dinero público destinado a operaciones secretas ya fue puesto de manifiesto en declaraciones ante el juez de otros imputados de la llamada policía patriótica. Significativo es lo dicho, por ejemplo, por el inspector José Ángel Fuentes Gago, que estaba adscrito a la DAO que comandaba Eugenio Pino: "Los fondos reservados los coge cada uno, firma y ya está. La regla general es no justificar para qué se usan los fondos reservados".

 

¿Significa todo esto que en Interior, según la versión del coronel, confiaban en el buen hacer de las unidades policiales a la hora de solicitar fondos reservados y por eso se les autorizaba lo que solicitaban para sufragar sus operativos? Es lo que parece. De hecho, Pérez de los Cobos ha explicado que el sistema funcionaba de abajo a arriba y que las solicitudes de dinero ya le llegaban con todas las firmas necesarias de los mandos policiales responsables de los operativos. Si el juez se quedara sólo con las últimas versiones recabadas, cabría deducir que la responsabilidad de la Kitchen no pasó de los mandos policiales ya imputados y que han reconocido, en mayor o menor medida, haber participado en una operación para espiar a Bárcenas.

 

La vinculación de los dirigentes políticos parece, de momento, confusa, pero el instructor mantiene imputados a Fernández Díaz y Martínez, ya que sus declaraciones fueron muy contradictorias y García Castellón ha encargado diligencias para saber quién de los dos miente: ordenó al exministro que entregara en el juzgado su antiguo teléfono móvil para tratar de saber si intercambió los mensajes que el ex secretario de Estado le atribuyen y en los que habrían hablado de la operación.

 

Un nuevo policía imputado

 

Todo esto en lo que respecta al Ministerio del Interior. Pero el juez continúa indagando en la pata policial de la operación Kitchen y este lunes ha imputado al que fue jefe de vigilancias y seguimientos en la Unidad de Asuntos Internos de la Policía Vicente Galán. Según las fuentes consultadas, ha acudido a la Audiencia Nacional para comparecer como testigo, pero a medida que se desarrollaba el interrogatorio ha decidido cambiar el estatus jurídico del mando tras avisar la Fiscalía Anticorrupción de que podía estar incurriendo en afirmaciones que le incriminasen.

 

Todo porque previamente una agente de esta misma unidad había declarado que Galán le encargó –aunque no ha sabido precisar cuándo– dos operativos: uno para verificar la presencia de un vehículo negro en las inmediaciones del domicilio de Bárcenas y otro para comprobar si la mujer del extesorero, Rosalía Iglesias, se encontraba "en peligro". Ante esta declaración, Galán ha confirmado el primer operativo y que se lo ordenó su superior, Marcelino Martín Blas –también imputado–, y que éste le advirtió de que debía tener cuidado porque el vehículo se encontraba cerca de casa de Bárcenas, pero el jefe de seguimientos ha desvinculado totalmente esta vigilancia en una operación dirigida a espiar al extesorero del PP.

 

https://www.infolibre.es/noticias/politica/2020/11/23/alguien_miente_audiencia_nacional_nadie_asume_la_kitchen_financiada_por_fondos_reservados_sin_supervision_113598_1012.html

 

UNO DE LOS MANDOS DE LA BRIGADA POLÍTICA PIDE AL JUEZ QUE CITE A COSIDÓ PARA QUE LE EXCULPE DE LA KITCHEN

 

El exjefe de Asuntos Internos Marcelino Martín-Blas asegura que Villarejo y el ex director operativo Eugenio Pino han mentido al asegurar que Ignacio Cosidó, ex director de la Policía, conocía su participación en el espionaje a Bárcenas

 

El comisario jubilado Marcelino Martín-Blas, imputado por el espionaje a Luis Bárcenas, ha solicitado a través de su defensa que declare como testigo el director general de la Policía en el momento de los hechos, Ignacio Cosidó. Martín-Blas es uno de los comisarios próximos al Partido Popular que participó en las maniobras policiales contra el procés y que fue destituido como jefe de la Unidad de Asuntos Internos por su enfrentamiento con el comisario Villarejo.

 

En un escrito al que ha tenido acceso elDiario.es, el abogado de Martín-Blas dice que después de que Villarejo y el ex director adjunto operativo Eugenio Pino afirmaran en sede judicial que Cosidó conocía la participación de su defendido en el espionaje a Bárcenas "se hace imprescindible que afectos de acreditar tal falsedad" se cite como testigo el que fuera máximo responsable del Cuerpo Nacional de Policía, hoy senador del PP.

 

En el caso de que el juez acceda se producirá la primera declaración de Cosidó en la causa Kitchen, que el político del PP había esquivado hasta ahora pese a ser el director genera de la Policía cuando se produjo el espionaje al extesorero. Martín-Blas está considerado en la Policía como un protegido de Cosidó en aquellos años.

 

La segunda declaración de Martín-Blas como investigado en Kitchen estaba prevista para mañana martes, pero su abogado ha presentado otro escrito solicitando que se aplazase para poder consultar un oficio policial al que todavía no ha tenido acceso, solicitud que ha sido atendida por el juez Manuel García-Castellón.

 

https://www.eldiario.es/politica/mandos-brigada-politica-pide-juez-cite-cosido-le-exculpe-kitchen_1_6454448.html

 

 

EL JUEZ DEL ‘CASO KITCHEN’ INVESTIGA UN POSIBLE SEGUNDO OPERATIVO EN EL ESPIONAJE A BÁRCENAS

 

El magistrado García-Castellón imputa a un nuevo mando policial por los seguimientos a la esposa del extesorero del PP

 

El juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón ha imputado este lunes a un nuevo mando policial por su presunta implicación en el llamado caso Kitchen, sobre el espionaje sin control judicial al extesorero del PP Luis Bárcenas y su entorno en 2013 para arrebatarles documentos comprometedores para su partido. Se trata del inspector jefe Jesús Vicente Galán, entonces responsable de la sección encargada de vigilancias y seguimientos en la Unidad de Asuntos Internos. Una de sus subordinadas le ha señalado como el mando que le ordenó acudir en al menos dos ocasiones a las cercanías del domicilio de Bárcenas e informarle del resultado de sus pesquisas. El inspector jefe estaba citado como testigo este lunes, pero, ante las contradicciones en su testimonio, el juez, a petición de la Fiscalía Anticorrupción, ha interrumpido su declaración para que acuda más adelante, ya como imputado por delitos de prevaricación, malversación y obstrucción a la Justicia.

 

El juez indaga la existencia de un posible segundo operativo policial en el espionaje a Bárcenas en el que supuestamente participaron agentes de Asuntos Internos, la unidad policial encargada de investigar casos de corrupción y malas prácticas dentro del cuerpo, y que ahora investiga el caso Kitchen dentro del sumario sobre las actividades el comisario José Manuel Villarejo. Según fuentes conocedoras de la investigación, este operativo es “diferente e independiente” del que realizaron los agentes de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO), que dirigía el comisario Enrique García Castaño, alias El Gordo, también imputado en la causa y que colabora con la justicia.

 

Un informe policial del pasado octubre reveló que un vehículo adscrito a Asuntos Internos fue enviado a vigilar las inmediaciones del domicilio de Bárcenas el 25 de julio de 2013. “La existencia de este vehículo permite inferir que funcionarios policiales adscritos a la Unidad de Asuntos Internos, cuando esta estaba bajo la jefatura del [comisario] Marcelino Martín Blas, [ya imputado en la causa], realizaron labores de vigilancia en un inmueble relacionado con Rosalía Iglesias, la esposa del señor Bárcenas, cometido totalmente ajeno a la función de la Unidad de Asuntos Internos”, recalcaba el juez en el auto del 3 de noviembre por el que citaba como testigo al inspector jefe Galán

 

Las pesquisas revelaron que este vehículo fue utilizado aquel día por una agente del grupo de vigilancias y seguimientos de Asuntos Internos. Esta policía confirmó a sus propios compañeros que había hechos seguimientos a la esposa del extesorero y que había informado de sus gestiones al inspector jefe Vicente Galán. También indicó que mientras vigilaba el domicilio de Bárcenas detectó a otro agente en las inmediaciones y que informó de ello a su jefe. En su declaración de este lunes ante el juez, la agente se ha ratificado y ha añadido que su superior justificó los seguimientos porque Rosalía Iglesias “estaba en peligro”, sin darle más explicaciones. También ha detallado que levantó actas de aquellos seguimientos y que, incluso, tomó fotografías.

 

Tras su declaración, comparecía el inspector jefe Galán, que, según varias fuentes presentes en el interrogatorio, no ha sabido explicar por qué ordenó las vigilancias. Sus dudas y contradicciones en las respuestas al juez y la Fiscalía —que han llegado a recordarle que los testigos están obligados a decir verdad— desembocaron en su imputación. Galán ya había declarado ante la policía por estos hechos con anterioridad. Entonces negó cualquier participación suya en la Operación Kitchen y solo admitió haber desplazado a agentes a las cercanías del domicilio de Bárcenas por orden del que era jefe de Asuntos Internos, el comisario Marcelino Martín Blas, aunque con una misión ajena al extesorero: identificar a los ocupantes de un vehículo que merodeaba por la zona. Martín Blas, que ya declaró como imputado en marzo de 2019, ha negado que diera esa orden. El juez García-Castellón le había citado a declarar este martes, aunque finalmente lo ha retrasado a petición del policía.

 

Fuentes conocedoras de la investigación afirman que este segundo grupo —el de Asuntos Internos— participó en las labores de seguimientos por orden del entonces máximo responsable operativo de la Policía, el comisario Eugenio Pino, ya imputado en la causa. Al parecer, este se mostraba insatisfecho por los resultados que el otro grupo, perteneciente a la UCAO, dirigida por García Castaño, había obtenido. Estas mismas fuentes destacan la cercanía del inspector jefe Vicente Galán con el comisario Pino y, sobre todo, con la mano derecha de este, el inspector jefe José Ángel Fuentes Gago, también imputado en la causa. El ahora investigado Galán fue uno de los supuestos integrantes de la llamada brigada patriótica —el grupo policial que en la etapa de Jorge Fernández Díaz al frente de Interior se dedicaba a elaborar informes sobre adversarios políticos del PP—. Tras la operación Kitchen obtuvo destino en una embajada de España en el extranjero, uno de los puestos más codiciados por los agentes por su elevada retribución económica. En agosto de 2018 el actual ministro, Fernando Grande-Marlaska, lo destituyó de este puesto precisamente por sus supuestos vínculos con este grupo policial.

 

https://elpais.com/espana/2020-11-23/el-juez-del-caso-kitchen-investiga-un-posible-segundo-operativo-en-el-espionaje-a-barcenas.html

 

EL CORONEL QUE VISABA LOS FONDOS RESERVADOS DECLARA QUE IGNORABA A QUÉ SE DESTINABA EL DINERO

 

Los pagos al confidente del espionaje a Bárcenas pasaron inadvertidos entre los seis millones de euros de los fondos secretos

 

Los algo más de 50.000 euros que, según la investigación judicial, se desviaron para pagar los gastos del supuesto espionaje ilegal en 2013 al extesorero del PP Luis Bárcenas eran, en realidad, una mínima parte de los seis millones de euros que el Ministerio del Interior tenía presupuestados anualmente en fondos reservados. El coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos, que entre 2011 y 2018 visó esta partida como director del Gabinete de Coordinación y Estudios de la Secretaría de Estado de Seguridad, ha asegurado este lunes ante el juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón que él nunca tuvo conocimiento ni de esta operación ni de otras, y que su misión era, exclusivamente, autorizar la entrega de dinero a las diferentes unidades de la Policía Nacional y el instituto armado para el pago de confidentes y otros gastos previa justificación de las mismas, aunque sin entrar en los detalles pormenorizados de las mismas.

 

Pérez de los Cobos, que ha declarado como testigo en el caso Kitchen, la séptima de las 25 piezas separadas del macrosumario del caso Villarejo, detalló que su misión era que no se superase el presupuesto anual y, si en algún trimestre se gastaba demasiado, pedir a las unidades policiales que restringieran los gastos para no descuadrar el presupuesto de seis millones, ya que no se autorizaba destinar más dinero a esta partida.

 

El coronel ―cesado en mayo como jefe de la Guardia Civil en Madrid por orden del ministro Fernando Grande–Marlaska―, ha dedicado buena parte de su comparecencia a explicar el mecanismo del control que existía en Interior sobre los fondos reservados. Pérez de los Cobos ha descrito su papel como el de un “tesorero” al que llegaban una serie de carpetas con informes sobre las necesidades de fondos reservados de las diferentes unidades, que él iba autorizando. Él simplemente revisaba que se cumplían los requisitos de carácter formal exigibles, pero no recibía información del origen o alcance de las operaciones, ya que estas habían sido autorizadas previamente por los responsables de las unidades. También ha afirmado que nunca supo nada sobre la existencia de “una Operación Kitchen, cocinero o similar”, y que las veces que despachó con Fernández Díaz tampoco hablaron de seguimientos sin control judicial a Bárcenas y su entorno.

 

La comparecencia de Pérez de los Cobos como testigo se ha producido después de que el propio Fernández Díaz y el que fuera su número dos en el ministerio, Francisco Martínez, ambos imputados en la causa, se desmarcaran en sus declaraciones del desvío de dinero para pagar el operativo. Ambos afirmaron ante el magistrado que tenían “una información muy general de los fondos reservados”. Fernández Díaz llegó a remitirse entonces a lo que pudiera señalar el coronel Pérez de los Cobos. “No tengo ninguna duda de que dirá toda la verdad cuando comparezca”, aseguró.

 

Por su parte, Martínez se escudó en que la legislación para controlar el uso de esos fondos era “muy escueta” y se basaba en “la confianza”, por lo que él se limitaba a avalar con su firma lo que le presentaban los responsables de la Policía y la Guardia Civil sin conocer los detalles de las operaciones en que se habían empleado. Martínez insistió entonces que su única responsabilidad era evitar que se superasen los límites presupuestados. El ex número dos de Interior calificó de “impecable” la labor de fiscalización de Pérez de los Cobos, en quien depositó, dijo, una “confianza absoluta”.

 

La investigación judicial ha acreditado hasta ahora el gasto de 53.000 euros de los fondos reservados en esta operación, la mayor parte para pagar 2.000 euros al mes como confidente a Sergio Ríos Esgueva, que fue chófer de Bárcenas y de su esposa, Rosalía Iglesias. Las pesquisas han destapado otros gastos en restaurantes (2.574 euros), transporte (496 euros) y abonos de otra naturaleza (195 euros). Los pagos fueron efectuados por el comisario José Manuel Villarejo, y su compañero Andrés Gómez Gordo. También recogen la compra de una pistola por 700 euros para el chófer por parte del comisario Enrique García Castaño, y de un ordenador para que, supuestamente, el ex número dos de Interior pudiera consultar los documentos presuntamente extraídos de los móviles de Bárcenas y su esposa durante la operación clandestina.

 

Al menos cinco policías imputados en el caso Kitchen cobraron de los fondos reservados durante los años que duró aquel operativo, según confirmó ante el juez el comisario Felipe Lacasa, quien, desde su puesto en la Dirección Adjunta Operativa (DAO), llevaba el control de las cantidades entregadas a agentes y unidades con cargo a estos fondos. Lacasa detalló que Villarejo, uno de los dos agentes que entregaron dinero al chófer de Bárcenas, “era muy meticuloso” a la hora de justificar los gastos que hacía con estos fondos: “Presentaba factura de todo, hasta del parking de allí [al lado de la Dirección General de la Policía, en la madrileña calle Miguel Ángel], que era de cuatro euros”.

 

Del otro agente que dio fondos al confidente, el también comisario Andrés Gómez Gordo, quien había regresado en 2013 a la policía tras ser asesor de la entonces presidenta de la Junta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, afirmó que acudía con “regularidad” a retirar dinero de los fondos reservados y que solo firmaba el recibí sin aportar documentos acreditativos del destino que daba a esos fondos. El comisario Lacasa también aseguró que en solo una ocasión el entonces responsable de visar los gastos en el ministerio, el coronel Pérez de los Cobos, le pidió que le ampliara datos sobre el dinero de la partida gastada en dos operaciones “menores”, pero nunca de la Operación Kitchen, que ni siquiera aparecía en la documentación.

 

https://elpais.com/espana/2020-11-23/los-pagos-al-confidente-del-espionaje-a-barcenas-pasaron-inadvertidos-en-la-partida-de-6-millones-de-los-fondos-reservados.html

 

 

SIETE AÑOS EN BUSCA DEL COHECHO EN LA CAJA B DEL PP

 

El último informe del inspector Morocho vincula donaciones de los papeles de Bárcenas con obras públicas

 

Al pie del informe fechado el 13 de noviembre de 2020 no hay ningún nombre, solo un número: 81.067. Con eso basta para que el juez José de la Mata sepa que una de sus últimas actuaciones al frente del juzgado de instrucción número 5 de la Audiencia Nacional —dentro de unos días marchará a ocupar un puesto en Europa— llevan la firma del inspector jefe Manuel Morocho que, desde hace muchos años, persigue el rastro de la financiación ilegal del PP. Y es ahora, casi en el tiempo de descuento, cuando el inspector 81.067 cree haber encontrado por fin indicios sólidos para probar el delito de cohecho [soborno a un funcionario público a cambio de concesiones] que se escondía presuntamente tras los papeles de Luis Bárcenas, el encargado durante casi 20 años de la tesorería del PP.

 

Esta historia comienza en 2008, en el despacho de Ildelfonso de Miguel, director general del Canal de Isabel II, la empresa dependiente de la Comunidad de Madrid que gestiona la distribución y el suministro de agua y que, por tanto, adjudica cada año decenas de millones de euros en obra pública. Unos días antes, De Miguel ha recibido una llamada de Luis Bárcenas para que atienda a un tal Rafael Palencia, empresario del sector de las depuradoras. El encuentro tiene lugar el 10 de junio de 2008. La fecha tiene su aquel. En dos semanas se celebrará el Congreso Nacional del PP y por aquellos días se especula con que Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid, está sopesando disputar el liderazgo del partido a Mariano Rajoy. De Miguel, no se sabe si por indicación de su jefe, Ignacio González, por entonces vicepresidente madrileño y mano derecha de Aguirre, o por iniciativa propia, decide grabar la conversación y guardarla en un lápiz de memoria. No se conocerá su existencia hasta mucho después, aunque lo que se dijo en aquel despacho en junio de 2008 es la pieza maestra para completar el puzzle de la caja b del Partido Popular.

 

Rafael Palencia. Yo colaboro permanentemente con el partido.

 

Ildefonso de Miguel. ¿Qué haces? Por ejemplo ¿para cada proyecto de estos les das un...?

 

Palencia. Yo de momento voy haciendo una serie de entregas a cuenta permanentemente.

 

De Miguel. ¿Le entregas dinero?

 

Palencia. Sí, muchas veces.

 

De Miguel. ¿Pero le entregas dinero con independencia de que haya adjudicaciones o no?

 

Palencia. Hombre, un poco relacionado con las adjudicaciones.

 

De Miguel. ¿Y cuánto, y cuántas veces?

 

Palencia. Bueno, pues yo periódicamente le entrego 30, 35.000 euros. Es una cantidad que voy allí y entrego yo

 

De Miguel. ¿Qué se la das, en un sobre o así?

 

Palencia. Se lo doy en un sobre a Álvaro [Lapuerta] y a él [Luis Bárcenas].

 

En enero de 2013, el diario EL PAÍS publica los papeles de Bárcenas dejando al descubierto la caja b del PP. El juez Pablo Ruz abre la investigación. Entre los empresarios que desde 1990 a 2009 donaron en secreto más de ocho millones de euros al PP figura el nombre de Rafael Palencia, el de la empresa de depuradoras. Bárcenas ha anotado varias entregas de 20.000 o 30.000 euros a lo largo de 10 años. En total suman unos 200.000 euros, no demasiado dinero en comparación con los ocho millones que aparecen registrados en los papeles del gerente, pero lo importante para el juez Ruz y para la policía judicial es descubrir la existencia del cohecho. A pesar de que imputa a todos los empresarios que figuran en las anotaciones de Bárcenas, el juez no consigue demostrar el cohecho y en 2015 cierra la investigación y retira la imputación de los empresarios. Solo ha logrado enviar al banquillo a los tesoreros Álvaro Lapuerta ―ya fallecido― y Luis Bárcenas, y a los dueños del despacho de arquitectura encargados de la reforma de la sede del PP en la calle Génova de Madrid. Una parte de las obras se pagó con dinero negro.

 

Pero entonces se producen dos circunstancias que van a cambiar el curso de la investigación. De la Mata consigue la plaza titular del juzgado y se celebra el juicio principal del caso Gürtel. Aunque en esa vista no se juzgan los papeles de Bárcenas, hay varios testimonios —el de Francisco Correa, cabecilla de la trama corrupta, y el de un empresario que donó grandes cantidades al partido— que vinculan las donaciones ilegales a la adjudicación de contratos. De la Mata decide, a petición de las acusaciones populares, reabrir la investigación. A la vez, otro sumario abierto en la Audiencia Nacional en el juzgado vecino al que ocupa De la Mata, destapa corruptelas en el Canal de Isabel II. La intervención de las comunicaciones de los implicados en esa trama y los registros en el domicilio de algunos de los imputados sacan a la luz la conversación entre Ildefonso de Miguel y el empresario Rafael Palencia. El juez De la Mata y el inspector tienen otro motivo para tirar del hilo del cohecho.

 

Ignacio González, que llegó a ser presidente de la Comunidad de Madrid, habla en el segundo semestre de 2017 con su amigo Eduardo Zaplana, exministro y expresidente valenciano. Le cuenta que Ildefonso de Miguel, su hombre de confianza en el Canal de Isabel II, guarda información sensible: “Le sacó una grabación a un empresario diciendo que le daban pasta a Álvaro Lapuerta [tesorero del PP hasta junio de 2008 cuando le sucede en el puesto Luis Bárcenas] y no sé si a Rajoy”.

 

“Le sacó una grabación” es una manera de hablar. Esa grabación podría haber puesto en apuros al PP de Mariano Rajoy en junio de 2008, cuando se jugó la batalla por el poder que Aguirre no quiso dar. Uno de sus hombres de confianza tuvo una carta escondida que, de haberla utilizado, hubiese provocado una gran crisis en el PP.

 

Doce años después, el inspector Morocho sigue tirando del hilo. Ha pedido los expedientes de obras adjudicadas a la empresa de Rafael Palencia y ha descubierto numerosas irregularidades. Las va detallando en amplios informes que entrega a De la Mata. El último es un trabajo en el que destripa la conversación grabada en 2008. Va poniéndola en contexto con todo lo que sabe de los papeles de Bárcenas. El inspector escribe en su informe un párrafo que define perfectamente lo que es un cohecho: “En este sentido se concreta la adjudicación obtenida por Degremont [la empresa de Rafael Palencia] del servicio de Explotación de la Estación Depuradora de Aguas Residuales de Madrid, adjudicado por el Canal de Isabel II, estableciéndose de forma indiciaria una correlación objetiva, subjetiva y temporal entre la entrada de fondos efectuada por el entonces presidente de Degremont y registrada en la cuenta analítica [los papeles de Bárcenas], y la adjudicación del concurso”. De la Mata abandonará el Juzgado de Instrucción número 5 en unos días. A modo de despedida, el inspector 81.067 le acaba de entregar la pieza que le faltaba para intentar cuadrar el círculo de la financiación ilegal del PP.

 

https://elpais.com/espana/2020-11-22/siete-anos-en-busca-del-cohecho-en-la-caja-b-del-pp.html

 

OPERACIÓN KITCHEN: VILLAREJO USABA NOMBRE FALSO PARA TENER LÍNEA DIRECTA CON EL SECRETARIO DE ESTADO

 

El excomisario Jose Manuel Villarejo, pieza clave en los seguimientos realizados al extesorero del Partido Popular Luis Bárcenas por parte de la cúpula policial en el Gobierno de Mariano Rajoy tenía línea directa con el entonces secretario de Estado, Francisco Martínez. Para mantener esas conversaciones y según las grabaciones que aparecen en el libro La España Inventada que ha visto la luz esta semana, Villarejo llamaba al fijo del despacho del número dos del Ministerio del Interior y se identificaba con un alias. Un nombre falso que empleaba para no ser reconocido por nadie en conversaciones tan sensibles.

 

Así, el trabajo de investigación realizado por el detective Francisco Marco y el periodista Manuel Bravo durante tres años describe la llamada que recibió el comisario mientras grababa un encuentro en un restaurante en las fechas en las que se realizaron los seguimientos que ahora investiga la Audiencia Nacional. En ese audio, reproducido ahora por NIUS, se escucha a Villarejo atender la llamada de alguien que se identifica como “Paco” y le comenta que le tiene que comentar unos asuntos, pero mejor por el teléfono fijo. “Nada especialmente preocupante pero unas cosas que es interesante que conozcas”. La respuesta del interlocutor es que tiene “número uno a las cinco y cuarto”, en una clara alusión a una reunión planificada con el entonces ministro Jorge Fernández Díaz, también imputado ahora en esta causa. “Hay algunos matices que quiero comentarte antes de que le demos algunos datillos al Big que quiero que miremos”, contesta de nuevo Villarejo, nombrando el apodo con el que el grupo de agentes y responsables de Interior identifican a otro de los principales investigados, el entonces comisario de la UCAO Enrique García Castaño.

 

“Un tío muy majo. Es el secretario de Estado que es Paco Martínez que es un tipo. Tengo un director muy tonto como te he dicho y este es muy buena gente y ya lo has visto, tengo nombre chungo cuando le llamo. Además me lo recuerda siempre: acuérdate que no te conocen tu nombre.Ya lo se que soy Anselmo Cifuentes”, confirma Villarejo tras colgar el teléfono, identificando plenamente a su interlocutor.

 

Los horarios de llamadas del ministro

 

La pasada semana, tanto el exministro Jorge Fernández Díaz como su número dos, Francisco Martínez, fueron los protagonistas de un careo ordenado por el juez Manuel García-Castellón en la Audiencia Nacional. Allí, tanto uno como otro trataron de echar balones fuera sobre la presunta operación ilegal para seguir a su compañero de partido Luis Bárcenas sin conocimiento judicial y trataron de hacer descansar sobre la espalda del contrario el conocimiento y control sobre estos seguimientos, acreditados ya en el sumario del caso.

 

Desde que se destapó el caso, Fernández Díaz se ha esforzado en acreditar que fue su número dos quien trataba directamente con los agentes, y sobre todo con Villarejo, conociendo los pormenores de este operativo. Otro de los comisarios investigados, García Castaño, explicó incluso en sede judicial que compró un ordenador con fondos reservados para que el secretario de Estado tuviera una copia de la información contenida en tres teléfonos móviles obtenidos por los agentes sin conocimiento judicial.

 

Sin embargo, La España Inventada recoge también otras grabaciones captadas por el excomisario que nivelan la balanza en el otro sentido y colocan a Villarejo teniendo una presunta línea directa también con el exministro Fernández Díaz. “Yo tengo ahora mismo cinco teléfonos encima y un día el ministro, el actual que es muy tonto, dijo oiga usted comisario, me ha dicho el secretario de Estado que le ha llamado a usted a las 10.30 de la noche y no le ha cogido usted el teléfono. Claro mire usted, ¿usted quiere tener una mente que analice la información? Yo soy como un puto ordenador, o me escaneo y me reciclo o ¿usted cree que al día siguiente voy a estar hilando fino? Si es una emergencia, pues qué le vamos a hacer. ahora, la segunda vez que me han llamado ustedes para soplapolleces.. como usted tenía dudas. Pues eso es lo que hay. Además como tengo ya mis años, cuando usted me diga yo paso a la situación absoluta y tal, y en la próxima reencarnación nos veremos”.

 

https://www.niusdiario.es/nacional/tribunales/operacion-kitchen-villarejo-secretario-estado-francisco-martinez-tandem-interior_18_3045270335.html

 

 

EL DÍA QUE MARTÍNEZ EXPLOTÓ CONTRA FERNÁNDEZ DÍAZ: “A PARTIR DE AHORA VAMOS A TENER QUE HABLAR A TRAVÉS DE LOS ABOGADOS”

 

El exsecretario de Estado cuenta que se decidió “proteger” del exministro el 11 de junio de 2019, cuando atribuye a su exjefe maniobras en la prensa

 

El sumario del caso Kitchen dio un volantazo mayúsculo el 11 de junio de 2019 contra el exministro Jorge Fernández Díaz. Aunque él todavía no era consciente de ello y no se enteraría hasta casi un año después. Ese día, el exsecretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, decidió que estaba harto de la actitud de su antiguo jefe. Que no aguantaba más, según explicó él mismo el pasado viernes, durante el tenso careo que se produjo en la Audiencia Nacional entre los dos antiguos altos cargos de Interior. En su opinión, aunque el exministro llevaba semanas negando cualquier conocimiento de la trama, fue entonces cuando traspasó una nueva línea roja y comenzó, según su ex número dos, a maniobrar en la prensa conservadora para tratar de atribuir a Martínez la responsabilidad del operativo parapolicial puesto en marcha para espiar al extesorero popular Luis Bárcenas sin control judicial. Así que se debía “proteger” de él.

 

Según varias fuentes jurídicas presentes en la cita del viernes, Martínez detalló ante el juez que el 11 de junio de 2019 aparecieron dos artículos que provocaron que, solo dos días después, acudiera a un notario de Mahón (Menorca) para registrar uno de los SMS que supuestamente le había enviado Fernández Díaz en 2013 y que demostrarían que el exministro estaba al tanto de la operación de espionaje. Por un lado, esa jornada, el digital Vozpópuli publicó unas declaraciones del exministro donde se desentendía del tema y rechazaba cualquier responsabilidad sobre la gestión de los fondos reservados —que se utilizaron para financiar la trama y que debía autorizar Martínez—. Pero, por otra parte, lo que también le dolió, según aseguró el ex secretario de Estado, fue un editorial de El Mundo que le atribuía la responsabilidad de Kitchen y afirmaba que, según la investigación, él “operó sin el conocimiento del ministro por temor a que éste no autorizase unas actuaciones que violaban flagrantemente la ley”.

 

Según Martínez, Fernández Díaz estaba detrás de esas palabras, pues querría salvarse y dejarlo caer a él. “Yo estoy en Menorca en esas fechas por un asunto personal y profesional [...] Y hay un editorial de El Mundo... Yo sé cómo se forma la opinión de los medios. Y en este caso, nadie tiene dudas de que, por supuesto, tú hablas con El Mundo, como también hablo yo. Y hay un editorial que dice que yo organicé todo este siniestro dispositivo para robar todavía no sabemos qué al señor Bárcenas, ocultándotelo porque tú jamás lo habrías consentido”, le reprochó el secretario de Estado el pasado viernes a su ex jefe.

 

Fue en ese momento cuando, según añadió el ex número dos de Interior, también decide poner fin a su relación y le manda un mensaje al exministro “absolutamente desgarrador y doloroso”, donde le dice: “Creo que a partir de ahora vamos a tener que hablar a través de los abogados”. Según su versión, Fernández Díaz le contestó que él no hacía los editoriales. “Y es verdad que es así, pero los editoriales se forman a partir de las opiniones que les trasladan las personas implicadas”, criticó Martínez en el careo, donde el exministro confirmó que llevaba un año y medio sin ver a su antiguo subordinado.

 

A la espera del teléfono

 

Con la cita del viernes aún coleando, la investigación de la Operación Kitchen prosigue y el exministro se resiste a entregar el móvil que le ha requerido el juez en dos ocasiones. El magistrado quiere examinar el teléfono que Fernández Díaz usaba en 2013 —aunque él dice que ya no lo tiene—, o en su defecto el que utilizó a continuación hasta 2020, cuando cambió al que emplea actualmente. El objetivo es comprobar si en esos aparatos están los mensajes que habría cruzado con Martínez.

 

Durante el careo, el propio abogado de Fernández Díaz indicó que habían llevado a la cita el móvil anterior al actual. Pero, para entregarlo, quería poner como condición que “no se realizara ningún volcado de su contenido”. Unas indicaciones que el juez no aceptó. El exministro accedió entonces a entregarlo voluntariamente, pero su defensa optó por no depositarlo en ese momento y dijo que lo haría en los próximos días. En la tarde del lunes aún no lo había presentado y este martes no quiso aclarar si ya lo había hecho.

 

https://elpais.com/espana/2020-11-17/el-dia-que-martinez-exploto-contra-fernandez-diaz-a-partir-de-ahora-vamos-a-tener-que-hablar-a-traves-de-los-abogados.html?event_log=oklogin&o=CABEP&prod=REG

 

 

GARCÍA CASTELLÓN PIDE AL EXMINISTRO FERNÁNDEZ DÍAZ QUE ENTREGUE EL MÓVIL QUE USABA EN 2013

 

El objetivo es examinar el móvil que usaba en el momento en el que al parecer, según indica García Castellón, se enviaron los mensajes protocolizados por Francisco Martínez, su número dos en Interior

 

El juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón ha requerido al exministro Jorge Fernández Díaz para que proceda a la entrega del móvil que usaba en 2013, momento en el que según la investigación operaba la trama Kitchen.

 

El titular del juzgado Central de Instrucción 6 de la Audiencia Nacional toma esta decisión el mismo día en el que se ha practicado el careo entre el exministro y su número dos en Interior, el ex secretario de Estado Fernando Martínez.

 

El objetivo de esta diligencia era el esclarecimiento de los hechos sucedidos en 2013 en torno a los supuestos mensajes cruzados entre ambos en relación a la operación Kitchen, por la que ambos están siendo investigados. García Castellón acordó el careo tras constatar la contradicción entre sus declaraciones.

 

La operación ‘Kitchen’ es una de las piezas separadas de la macrocausa Tándem o caso Villarejo, en la que se investiga el supuesto operativo policial secreto y sin control judicial dirigido a espirar al extesorero del PP Luis Bárcenas para sustraerle la información sensible del PP que guardaba y así poder ocultársela a la justicia.

 

En el auto, el magistrado explica que durante el careo Fernández Díaz se ha mantenido en su declaración del pasado 30 de octubre en la que negó que los mensajes que se protocolizaron por Francisco Martínez fueran enviados por él, una versión diferente a la que mantiene su número dos.

 

Por ello, García Castellón requiere la entrega del móvil que el ministro del PP usaba en aquella época, y que según el propio Fernández Díaz dejó de utilizar en abril de este año. El objetivo es “corrobar o descartar el envío de los mensajes que fueron protocolizados”.

 

El juez afirma que el terminal “resulta esencial para corroborar la realidad de las actas protocolizadas, constatar si efectivamente los mensajes que aparecen e la documentación notarial aportada a la causa fueron remitidos por Fenández, para lo cual deberá accederse al contenido del teléfono, concretamente a la aplicación de mensajería Whatsapp”.

 

El juez acuerda un careo entre el exministro Fernández Díaz y su número dos Francisco Martínez por la operación Kitchen

 

El juez García Castellón considera oportuno el careo entre ambos “dada cuenta de la importancia de  los mismos y la carga incriminatoria que poseen".

 

Asimismo, recuerda que deberá garantizar la integridad del dispositivo, con apercibimiento de poder incurrir en las responsabilidades que pudieran corresponder en caso de ocultación o destrucción de efectos judiciales.

 

https://confilegal.com/20201113-garcia-castellon-pide-al-exministro-fernandez-diaz-que-entregue-el-movil-que-usaba-en-2013/

 

 

PUÑALADAS A DOS METROS, ENTRE FERNÁNDEZ DÍAZ Y SU EX ‘NÚMERO DOS’: “IDIOTA, DEL TODO, NO LO SOY”

 

EL PAÍS reconstruye la tensa conversación entre el exministro del Interior y el ex secretario de Estado de Seguridad, mediada por el juez: “Les ruego que mantengan la calma” 

 

El escenario, la Audiencia Nacional. Francisco Martínez, con traje azul, se sienta a la izquierda del juez Manuel García-Castellón. Jorge Fernández Díaz, de oscuro, a la derecha. “No es una diligencia agradable... La realizo muy pocas veces”, les reconoce el magistrado instructor: “Son ustedes dos personas educadas [...] Les ruego que mantengan la calma suficiente”. Pero esa petición aguanta poco. Sentados a menos de dos metros, con las mascarillas puestas (que el antiguo máximo responsable de Interior solicitó quitarse), el ex secretario de Estado de Seguridad y el exministro solo tardan unos minutos en comenzar a lanzarse reproches y acusaciones por la Operación Kitchen, la trama parapolicial de espionaje al extesorero Luis Bárcenas. EL PAÍS reconstruye, a través de los detalles ofrecidos por diversas fuentes jurídicas, la intensa charla.

 

Aunque tratan de guardar las formas —Martínez, de hecho, se dirige constantemente a su interlocutor como “ministro”—, los dos no darán su brazo a torcer. Fernández Díaz es el primero en tomar la palabra, pero solo para recalcar que él “está aquí” por culpa de su antiguo subordinado. Así que, ante tal invitación a comenzar la pugna, su viejo número dos pasa a la ofensiva: “Me ratifico en todo”. Cuatro palabras que sirvieron de prólogo para una conversación que se prolongó durante casi una hora y media. Y que marcó picos de enorme tensión. “Idiota, del todo, no lo soy”, le llega a espetar el exministro. “Estoy seguro de que no”, responde rápidamente irónico el ex secretario de Estado.

 

El chófer. El juez se encargó de dirigir la conversación y centrar los temas sobre los que ambos debían hablar. El primero fue la llamada que, según Martínez, le hizo Fernández Díaz para hablarle por primera vez de que se había captado a un confidente en el entorno de Luis Bárcenas —Sergio Ríos, su chófer—. Era 2013 y acaba de ponerse en marcha el dispositivo de seguimiento al extesorero sin control judicial.

 

—Si Bárcenas tenía un chófer o lo tenía su señora, que a ti, en términos personales no te preocupaba, pues seguro que también... Pero alguien te dio esa información y tú querías comprobar si era verdad o no. Porque, si no, ¿de qué me invento yo esto? ¿A santo de qué?— le reprocha el ex secretario de Estado al exministro, que niega que ese charla telefónica se produjese.

 

—Esa es la pregunta que me hago yo. Esa es la pregunta que me hago yo— repite enfadado Fernández Díaz— ¿A mí quién me iba a hablar del chófer de Bárcenas?

 

—Un periodista...

 

—No especules.

 

“A mí me pedías información de absolutamente todo. Y estoy honrado de que fuese así, a pesar de este desagradable desenlace. Pero a mí me preguntaste eso, como tantísimas otras cosas: 'Entérate si eso es verdad”, recordó este viernes Martínez, que subraya al juez que esa llamada telefónica se produjo: “Puedo entender que se haya olvidado. Pero a mí me llama para pedirme una información de un informador del que yo no sabía nada”.

 

—Yo me ratifico en lo que he dicho— acaba Fernández Díaz.

 

Los SMS. Tras unos 20 minutos, el magistrado García-Castellón introduce un segundo tema: los SMS que el ex número dos de Interior guardaba en su móvil y que, según él, le envió Fernández Díaz. Unos mensajes telefónicos a los que los investigadores otorgan veracidad, que demostrarían que el exministro estaba al tanto de Kitchen —aunque no le llaman con ese nombre, que le pondría después el comisario José Manuel Villarejo, también imputado— y que Martínez registró ante notario.

 

—Yo los protocolizo [ante el notario] porque me siento absolutamente abandonado por alguien al que tenía la mayor de las estimas y el mayor de los agradecimientos— le reprocha Martínez en un momento, antes de recordar a su exjefe una entrevista que dio al diario digital Vozpópuli, donde aseguraba que no sabía nada del tema y donde atribuía, además, al secretario de Estado la responsabilidad del uso de los fondos reservados, de donde se sacó dinero para esta operación irregular, como ya considera acreditado el juez.

 

—Eso lo hablaremos después, si no te importa... —le contesta Fernández Díaz.

 

La tensión sube en ese momento y el juez interviene para mediar. García-Castellón admite que este tipo de careos se realizan muy poco “porque alteran mucho a las personas”. “Le pido, por favor, que esté lo más tranquilo que pueda”, le ruega el magistrado al exministro: “Si quieren que haga una paradita, hago una paradita [...] Si quiere salir y beber agua...”, añade el instructor. A lo que Fernández-Díaz contesta: “Estoy, efectivamente, afectado”.

 

Martínez no desiste y vuelve a insistir en por qué llevó al notario los mensajes:

 

—Yo lo único que [hice] fue informarme sobre algo que tú me habías pedido. Claro que me duele. Claro que me siento abandonado, me siento tirado y, además, furioso. [...] Que la nueva directiva del PP empezase a filtrar que nosotros no íbamos a ir en las listas… también me duele. Pero lo tuyo me duele especialmente.

 

“Yo hago el acta, exclusivamente, con la finalidad de protegerme. No de incriminarte. Si hubiera querido incriminarte me habría ido a hablar a la prensa”, prosigue el antiguo subordinado a su jefe, que asegura que esos SMS están “manipulados”.

 

—Ministro, creo que te costará pensar que he pasado de ser secretario de Estado, diputado, letrado de las Cortes... a ser falsificador, a hacker [...] Yo no manipulo mensajes dentro mi teléfono porque no sabría cómo hacerlo. Yo soy usuario de apagar y encender.

 

—Si yo tengo que comunicarte un asunto muy importante, cojo el teléfono y te llamo ‘Oye, Paco, este asunto es muy importante...’. Lo que yo no hago es enviar dos horas después un mensaje de esa importancia— responde Fernández Díaz, que tilda de “surrealista” que él enviase esos SMS.

 

“Cada uno es como es y yo no escribo con ‘k’. A lo mejor mis hijos sí, pero yo no”, ahonda el exministro, que se refiere en concreto al contenido de uno de los supuestos mensajes que le atribuyen: “Si hay que pedir... Que yo no pido nada, pero si hubiera que pedir una testifical... A ver si al presidente del Gobierno, la vicepresidenta, o el general [Félix] Sanz Roldán, [exjefe del CNI], yo los pedí algún contacto cecilio” —término con el que se refieren en el mundo policial a los agentes del Servicio de Inteligencia—. Fernández, además, saca entonces un nuevo informe que su defensa ha aportado a la causa para intentar demostrar que los mensajes han sido adulterados. “Yo tengo un dictamen pericial que dice que han sido manipulados”.

 

—¡Ah!, ¿sí? ¡Que se ha hecho [el informe pericial] sin mi teléfono!— carga Martínez.

 

—Yo digo lo que digo, que acredita que esto está manipulado.

 

Pese a ello, el exsecretario de Estado no se achanta. Niega manipular los mensajes y reitera que hizo el acta notarial cuando está “viendo en la prensa” que le acusan de unas cosas “absolutamente alucinantes e inverosímiles”.

 

—Ministro, ¡que no tengo ni idea de cómo falsificar mensajes!

 

—Perdón, lo dice el perito. No es palabra de Dios, pero en fin...

 

El ex número dos se pasa entonces a la ironía. “[Entonces], cuando todavía no estoy investigado, falsifico, no sé muy bien con qué habilidad, unos mensajes que introduzco en un teléfono y me voy, no a un notario, sino a dos. Y, además, lo hago con unos mensajes que es que hay que explicarlos... Porque si me hubiese dado a mí por hacer una falsificación para incriminar al ministro, pues los habría hecho con otro contenido. Habría [puesto]: ‘Paco, ya he concluido la operación Kitchen’. No sé, alguna expresión de ese calibre”.

 

La ‘K’. Ambos hablan entonces de las palabras escritas con ‘k’ en los mensajes.

 

—Tú sabes que escribes los mensajes con emoticonos, con palabras en inglés… Eres en ese sentido, si me permites la expresión, moderno. Y, simplemente, para demostrárselo, enséñale a su señoría qué contactos tienes en la ‘K’ de tu teléfono. A ver si en la ‘K’ de tu teléfono no está Kañizares, por ejemplo… Conozco muy bien cómo escribes, que he estado cinco años pegado a ti…

 

—Por favor, puedo hablar yo ahora…

 

—Enséñaselo al juez.

 

—Tengo por norma que con las personas que tengo una especial vinculación y, por tanto, uso con frecuencia… si comienzan por la misma letra, como es el caso, pues empieza por Ca, a uno pongo CA y otro KA.

 

—Vaya, ahora si está la ‘K’… Como Casals, como Cañizares… Si es que te conozco muy bien.

 

El PP. Martínez también se queja de que el ministro dijese en una entrevista que nunca habló con Villarejo. “Ah, no, claro porque me mandaste a mí”, le recrimina.

 

—Tú te sientes abandonado por mí— plantea Fernández Díaz.

 

—Absolutamente.

—¿Y qué es lo que yo podía hacer por ti? Porque estamos hablando de julio de 2019… Yo había sido nombrado secretario de Justicia e Interior del PP y dejé de serlo precisamente por esto. Porque te voy a decir una cosa, y te la digo mirándote a los ojos, si hubiera podido hacer algo por ti, lo hubiera hecho. No tenía ningún motivo para desearte ningún mal, lo contrario. [...] ¿Me quieres decir, Paco, de qué te tenía que proteger y cómo?

 

—Para empezar, no declarando cosas que me perjudicaban.

 

Las descalificaciones. El exministro le llega también a reprochar a su antiguo subordinado que, en conversaciones con terceras personas tras estallar el caso, lo calificara de “idiota integral, miserable y bobo”.

 

—Los epítetos que desde 2017 me diriges… —le critica Fernández Díaz— Me llamaste idiota integral por decir que yo no gestionaba los fondos reservados, me has llamado cabrón, me has llamado hijo de puta, me has llamado miserable, junto a Mariano Rajoy y Soraya Sáenz de Santamaría, me has llamado bobo… [...] Por tanto, no había mucho afecto de ti hacia mí.

 

—Yo me arrepiento de haber dicho esas cosas en la parte que tiene de falta de respeto —lamenta el ex secretario de Estado de Seguridad entonces.

 

—Estamos en este careo por ti. Porque tú has hecho estas actas [ante el notario]… Estamos ante un juez y unos fiscales como investigados —prosigue el exministro— Hubiera sido más fácil que me hubiera citado como testigo tu defensa y yo hubiera venido aquí a decir la verdad.

 

—¡Pero si dices que no sabes nada! ¡Dila!

 

—No sé nada de la Operación Kitchen.

 

—Pero qué testimonio vas a dar.

 

Otro de los asuntos espinosos de la trama pasa por los fondos reservados, usados para costear la operación. Utilizados, por ejemplo, para pagar al chófer de Bárcenas. “Evidentemente, tú tenías una información muy general [de ellos], la misma que yo”, se escuda Martínez, que vuelve a criticar a su exjefe por dejarle solo en esta causa: “Me llamabas los viernes, los sábados, los domingos... Por la mañana, por la tarde, por la noche… Y me parece normal. A veces un poco insistente, tú también lo reconocías, pero me parece normal. Es absolutamente falso y de una gran hipocresía venir aquí a decir más o menos...”.

 

—No me añadas calificativos a los que ya me has hecho —le frena entonces Fernández Díaz.

 

—Los que te he hecho están todos retirados… Esa idea de yo, poco más o menos, que teníamos una relación muy esporádica... Es que…

 

—Yo no he dicho eso.

 

—Puede venir cualquiera a decir que tú me llamabas. Daba igual qué hora fuese... Que fuese sábado, que fuese domingo… Yo he dejado de hacer todo. Me he vuelto de vacaciones porque había un asunto… Igual que tú, pero yo era la persona a la que tú llamabas… Yo era tu mano derecha, tu persona de confianza y a mucha honra.

 

—Déjame a mí decir quién era mi mano derecha —ha apostillado entonces el exministro, pronunciando así la última frase que se cruzaron en el careo.

 

Más tarde, al término del intenso choque, ambos se quedaron en una sala de la Audiencia Nacional junto a sus abogados. Separados. Aunque, según detallan varias fuentes jurídicas, en un momento determinado se fueron aparte y mantuvieron una pequeña conversación. Era el epílogo.

 

https://elpais.com/espana/2020-11-13/punaladas-a-dos-metros-entre-fernandez-diaz-y-su-ex-numero-dos-idiota-del-todo-no-lo-soy.html

 

 

PSICODRAMA CON ESPIONAJE ILEGAL DE FONDO: RECONSTRUCCIÓN DEL CAREO ENTRE JORGE FERNÁNDEZ DÍAZ Y FRANCISCO MARTÍNEZ

 

"Te voy a decir una cosa mirándote a los ojos: si hubiera podido haber hecho algo por ti, lo hubiera hecho", afirma el exministro a su segundo. Martínez: "Me vi señalado por ti, por mi amigo, ministro, jefe..."

 

Las expresiones del "dolor" que uno ha causado al otro y viceversa prometieron en algunos momentos del careo de este viernes entre Jorge Fernández Díaz y Francisco Martínez una sesión de terapia grupal que, lejos de ayudar al juez del caso Kitchen a determinar quién de los dos miente, acabaría al menos con el enfrentamiento personal del que fuera ministro del Interior y su segundo. Hasta que Fernández Díaz insistió en que los mensajes depositados ante notario por Martínez están "manipulados" y el ex secretario de Estado de Seguridad concluyera que su antiguo jefe quería añadir un nuevo delito a los que ya le imputa el magistrado Manuel García-Castellón por el espionaje ilegal a Luis Bárcenas con cargo a los fondos reservados. Esa "operación parapolicial", según la describe Anticorrupción, tuvo lugar cuando ambos dirigían la seguridad del Estado.

 

"¿Te costará pensar que he pasado de ser secretario de Estado, diputado, letrado en las Cortes a falsificador… Es un salto cualitativo importante. Aunque quisiera no sabría hacerlo. Soy un usuario (de teléfono móvil) de apagar y encender", replica molesto Martínez ante la citada acusación. Esta y otras afirmaciones son el resultado de la reconstrucción del mismo que ha realizado elDiario.es a partir del testimonio de diversas fuentes presentes en el careo.

 

La cita había arrancado con la mano que Francisco Martínez había tendido a su antiguo jefe durante la declaración como investigado del 29 de octubre y que se resume así: Jorge Fernández Díaz conoció la existencia de un confidente en el entorno de Luis Bárcenas pero, hasta donde ellos sabían, no había nada ilegal. Pese a ello, ni en la declaración del 30 de octubre ni este viernes, Fernández Díaz dio muestras de conformarse: el ministro del Interior durante la Operación Kitchen insiste una y otra vez en que él no sabía nada y que los mensajes son un montaje.

 

El juez había tenido que reiterarles en varias ocasiones, al comienzo de la vista, que no se dirigieran a él, que dialogaran entre sí pese lo "desagradable" de esta prueba judicial. Toma la iniciativa Martínez, que explica por qué acudió a un notario. Califica de "innecesarias" las intervenciones mediáticas de Jorge Fernández asegurando que no tenía ni idea del espionaje a Bárcenas y defendiendo a su número dos solo hasta que no se demostrase lo contrario. Y ahí comienza el psicodrama: "Me veo señalado por ti, mi amigo, ministro y jefe…". Sigue: "Estaba muy enfadado, furioso incluso, y muy dolido. Tenía que defenderme". Más: "Lo hago así (ir al notario) y lo guardo en mi casa. No quería incriminarte en nada porque no hay nada en qué incriminarte".

 

Como si eso fuera a calmar a Fernández Díaz... "Esas actas son las que me tienen a mí como investigado", replica. El ex ministro viene a decir que ya es mayorcito para saber esquivar a la prensa y que su única intervención pública fue la presentación de sus memorias con Mariano Rajoy, hecho éste que repite al menos dos veces, y que allí no habló de la Operación Kitchen. "En la presentación no, pero a la salida sí", apostilla Martínez.

 

En este intercambio tercia el juez García-Castellón, que se preocupa por el estado de Fernández Díaz y propone incluso hacer una pausa. El ministro revela que hace un año y medio que no ve a Martínez pese a que trabajaron muy próximos y reconoce estar afectado.

 

García-Castellón: "Si usted quiere salir y beber un vaso de agua…"

 

Fernández Díaz: "Se lo agradezco".

 

Martínez: "Señoría, yo también, eh".

 

García-Castellón: "Es que veo más intranquilo al señor Fernández Díaz".

 

Jorge Fernández: "Intranquilo no, estoy afectado".

 

García-Castellón: "No voy por ahí, me refiero humanamente".

 

Martínez y Fernández Díaz se tutean, si bien el primero llama al segundo "ministro" en todo momento. Jorge Fernández guarda distancias, pero en uno de los momentos de más indignación le requiere por su nombre. Cuenta que él también fue apartado del puesto que tenía en la Ejecutiva del PP por el escándalo de la Kitchen. Y añade: "Te voy a decir una cosa y te lo voy a decir mirándote a los ojos: si hubiera podido hacer algo por ti lo hubiera hecho (…) Me quieres decir, Paco, de qué te tenía que proteger…". Martínez insiste: "No declarando cosas que me perjudicaban".

 

"Escribes en inglés, con emoticonos... eres muy moderno"

Fernández Díaz tacha varias veces de "surrealista" intentar atribuirle la autoría de unos mensajes por su contenido y también por las formas utilizadas. Dice que él no sabía lo que era un "cecilio" —un agente del CNI en argot policial— y que no escribe mensajes cambiando la C por la K. "A lo mejor mis hijos sí, yo no".

 

Martínez le deja terminar y en la réplica recurre a la proximidad que tuvieron: "Escribes mensajes con emoticonos, con palabras en inglés, eres bastante moderno, si se me permite la expresión. Enséñale a su señoría qué contactos tienes en la K, a Cañizares… que he estado cinco años pegado a ti".

 

Esa proximidad incluye en otro momento el comentario del secretario de Estado asegurando que el ministro le llamaba "día, tarde y noche" y que daba igual que fuera "viernes, sábado o domingo", en ocasiones "con mucha insistencia".

 

Según crece el desencuentro, Fernández Díaz pasa al ataque. Alude a un informe de Asuntos Internos que evidencia que el notario de Mahón, amigo personal de Martínez, le da el chivatazo de que la Policía le ha requerido las actas antes de que los agentes acudieran al domicilio del ex secretario de Estado de Seguridad.

 

"Me has llamado cabrón, hijo de puta, miserable"

En otro momento también recrimina a su antiguo número dos que haya hablado "con media España", pero no con él. Y en esa "media España", recuerda Fernández Díaz, está Rajoy, el presidente de la Audiencia Nacional…

 

"Los epítetos que me has dedicado… el último salió ayer en prensa: me llamas idiota integral. Me has llamado cabrón, hijo de puta, miserable, como a Rajoy y a Sáenz de Santamaría… Me has llamado bobo (…) No había mucho afecto de ti para mí", se queja amargamente Fernández Díaz.

 

El comisario Villarejo también es motivo de disputa. Martínez dice que si hablaba con él es porque se lo ordenó el ministro. Éste reitera que Juan Cotino le había hablado bien del policía y de la información que atesoraba. El secretario de Estado revela que le pidió que, una vez ascendió de jefe de gabinete a número dos del Ministerio, pidió a Fernández Díaz que le liberara de esa tarea. El ministro lo niega.

 

Fernández Díaz intenta presentar a Martínez como un cortafuegos en la información que le llegaba, pero el ex secretario de Estado asegura que al ministro le gustaba que le enviaran informes y actualizaciones directamente los directores adjuntos de Policía y Guardia Civil, el comisario General de Información... "Hasta el capitán de la Guardia Civil del puesto de Fitero", llega a decir. Fernández Díaz se indigna: Fitero es la localidad navarra donde reside su madre y donde el ministro impulsó la construcción del citado puesto durante su mandato.

 

"Déjame decidir quién era mi mano derecha"

 

Pese al volumen de pruebas, Fernández Díaz rechaza la mayor: "Salvo que se demuestre lo contrario, no creo que ese operativo (Kitchen) se produjera". Por su parte, Martínez, que dejó escrito en su móvil que el ministro le repetía que el espionaje a Bárcenas era lo más importante que tenían entre manos en su momento, en el careo dice que no era "algo relevante".

 

Hablan del coste que ha tenido para ambos la Operación Kitchen y es cuando Martínez se refiere al actual Partido Popular y la decisión de dejarle fuera de las listas: "Es una actitud inmoral e indigna del Partido Popular. Si el PP del señor Pablo Casado no sabe cuidar a la gente que ha trabajado bien, mucho me temo que no sabrán cuidar nunca a los españoles que no conocen".

 

En el último intercambio, Martínez afirma: "Yo era tu mano derecha, tu persona de confianza y a mucha honra. Lo último que me podía imaginar es que íbamos a acabar así… decir que yo te he echado una mano con la Ley de Seguridad Ciudadana". El ministro dice la última palabra: "Déjame a mí decidir quién era mi mano derecha".

 

https://www.eldiario.es/politica/psicodrama-espionaje-ilegal-fondo-reconstruccion-careo-jorge-fernandez-diaz-francisco-martinez_1_6429044.html

 

TENSO CAREO EN KITCHEN. FERNÁNDEZ DÍAZ: “LOS MENSAJES ESTÁN MANIPULADOS”. MARTÍNEZ: “¿ME ACUSAS DE COMETER UN DELITO?”

 

El exministro niega la versión del ex secretario de Estado de que le llamó para preguntarle por el confidente captado en la trama para espiar a Bárcenas

 

Jorge Fernández Díaz, exministro del Interior, y su antiguo número dos, Francisco Martínez, han protagonizado este viernes en la Audiencia Nacional un intenso careo sobre el conocimiento que ambos tuvieron de la Operación Kitchen, la trama parapolicial para espiar al extesorero Luis Bárcenas y arrebatarle papeles comprometedores para altos cargos del PP. Los dos se han mantenido en sus trece: Fernández Díaz ha negado tajantemente que conociera el despliegue, ha rechazado la veracidad de los mensajes SMS guardados por su subordinado y ha reiterado que nunca contactó con él por teléfono para hablarle del confidente captado por la trama, según han confirmado fuentes jurídicas. Martínez, por su parte, ha sostenido todo lo contrario.

 

“No hice esa llamada”, ha asegurado Fernández Díaz. “Nunca oí hablar de Kitchen. No me creo ese operativo”, ha añadido el exministro. Martínez le ha replicado: “Me llamabas todos los días a cualquier hora, incluso los fines de semana”. El cruce de reproches ha ido en aumento.

 

—Los mensajes están manipulados— ha dicho el exministro.

 

—¿[Me] estás acusando de cometer un delito?— ha respondido Martínez— Me estás llamando falsificador.

 

Los dos antiguos altos cargos han llegado este viernes al juzgado minutos antes de las diez de la mañana, hora a la que estaban citados por el instructor Manuel García-Castellón. El magistrado quería sentar a los dos en la misma sala para cotejar las versiones contradictorias que ambos ofrecieron en sus respetivas declaraciones como imputados. Martínez admitió al juez que conocían la existencia de un operativo policial para seguir a Luis Bárcenas, aunque defendió que creía que era legal, y dijo que incluso Fernández Díaz le comentó que se había captado un confidente en el entorno del extesorero.

 

El exministro niega esta versión. Según él, no solo nunca se produjo esa conversación sobre un operativo, sino que tampoco reconoce los mensajes de móvil que el ex secretario de Estado guardaba en su teléfono y que ahora le cercan. El juez y los fiscales dan veracidad, en cambio, a esos SMS, que demostrarían que el integrante del Gobierno de Rajoy estaba al tanto del dispositivo.

 

—¿A santo de qué me iba a inventar todo esto?— ha insistido Martínez.

 

—Eso me pregunto yo— ha replicado el exministro.

 

En su declaración como imputado, el pasado 30 de octubre, Fernández Díaz aseguró que él no podía haber escrito los mensajes porque en uno de ellos se usaba la letra K (“kedado”) y él nunca lo hacía. El ex número dos de Interior ha insistido en que eso era mentira y ha propuesto al juez que se mirase la agenda del móvil de Fernández Díaz, ya que, ha insistido, algunos nombres de la misma aparecían escritos con K. En concreto, ha asegurado que así estaban recogidos en la terminal los apellidos del cardenal Antonio Cañizares y de Mauricio Casals, consejero del grupo Atresmedia. “Puede ser”, ha admitido el ministro.

 

“No me quedó más remedio”

 

Durante el careo, un medio extraordinario de prueba para aclarar declaraciones contradictorias de testigos o imputados, se han vivido momentos de tensión. El exministro ha acusado a su antiguo número dos de manipular los mensajes, como ya adelantó en un escrito donde pidió que se anulara su imputación. En un momento dado, el juez Manuel García-Castellón incluso ha tenido que llamar la atención a Fernández Díaz, pidiéndole que no se alterase y mantuviera la calma.

El careo, conducido por el juez, ha durado unas dos horas y ha navegado por los diferentes recovecos de la Operación Kitchen. Una trama a la que, en eso sí han coincidido ambos, nunca se refirieron con ese nombre —así la bautizaría el comisario jubilado José Manuel Villarejo, también imputado—. Entre otros aspectos, han abordado cómo el ex secretario de Estado se sintió abandonado por el PP y por su líder, Pablo Casado, cuando saltó el escándalo y él no fue en las listas al Congreso en julio de 2019. Martínez considera que actuaron con él de forma “indigna e inmoral”. “Me sentí tirado, abandonado y furioso”, ha asegurado.

 

El exministro ha llegado entonces a reprochar a su antiguo subordinado que, en conversaciones con terceras personas tras estallar el caso, lo calificara de “idiota integral, miserable y bobo”. Martínez ha retirado esos adjetivos —“estuvo fuera de lugar”—, pero se ha justificado en que lo hizo cuando su exjefe comenzó a hacer declaraciones públicas donde afirmaba que no sabía nada de Kitchen: “No me quedó más remedio”. También ha subrayado que llevó los mensajes de móvil a un notario porque sentía que el PP le había dejado de lado. En ese sentido, Fernández Díaz le ha reprochado que “qué es lo que podía haber hecho” por él y le ha espetado: “Estoy aquí sentado por ti”.

 

La defensa del ministro ha presentado un informe pericial para intentar acreditar que los mensajes fueron manipulados y se ha mostrado dispuesto a entregar a la Audiencia un antiguo móvil de su propiedad para que sea analizado, aunque ha recalcado que ya no guarda el terminal que usaba cuando era a miembro del Gobierno de Rajoy —el juez le ha requerido, de hecho, que se los haga llegar—. Martínez ha puesto en duda el valor de ese informe de parte al recordar que se había confeccionado sin haber tenido acceso a su móvil.

 

Contactos con la cúpula policial

 

Otro de los rifirrafes se ha producido al hablar de los contactos que ambos mantenían con los integrantes de la cúpula de la Policía Nacional implicados en la trama, los comisarios Enrique García Castaño y José Manuel Villarejo, que admitieron el operativo. El exministro ha negado que el primero le informara de Kitchen y ha asegurado que jamás habló con él. Según su versión, ni se cruzó llamadas ni mensajes con ese agente. Martínez ha replicado con ironía que, para mantener esas delicadas conversaciones, ya le mandaba a él; y que su antiguo jefe estaba al tanto de lo que pasaba dentro del ministerio y recibía “información de todos lados”.

 

“El ministro hablaba conmigo todos los días. Yo era la persona de su máxima confianza”, ha recalcado Martínez. “Eso lo tendré que decir yo”, ha contestado Fernández Díaz, que ha negado también que tuviese contactos habituales con Villarejo. Según su versión, solo le dijo una vez a Martínez que contactara con el comisario, pero luego se desinteresó. A eso, el ex número dos ha respondido que hubo muchas conversaciones con Villarejo y que informaba de ellas a su superior.

 

https://elpais.com/espana/2020-11-13/martinez-se-encara-con-fernandez-diaz-sobre-los-sms-que-este-dice-que-manipulo-me-estas-acusando-de-cometer-un-delito.html

 

OPERACIÓN KITCHEN: NIUS ACCEDE AL PERITAJE DE LOS MENSAJES DE MÓVIL DEL EXMINISTRO JORGE FERNÁNDEZ DÍAZ

 

Durante el careo que mantuvieron en la Audiencia Nacional este viernes, el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz acusó al que fuera su segundo, Francisco Martínez, de haber manipulado los mensajes que su subordinado dice que se cruzaron sobre la Operación Kitchen, que investiga el supuesto espionaje al extesorero del PP Luis Bárcenas.

 

Para demostrarlo, Fernández Díaz aportó un informe pericial informático, al que NIUS ha tenido acceso, que habla de las "notables irregularidades" de los mensajes en los que Fernández Díaz le informa supuestamente a Martínez del volcado de los teléfonos móviles de Bárcenas o le facilita la identidad de su chófer para captarlo como confidente.  

 

El informe pericial está firmado por Javier Rubio Alamillo en calidad de perito informático, que en el curso de 53 páginas se esfuerza en demostrar que Martínez quiso engañar al notario que protocolizó esos mensajes por petición del exsecretario de seguridad al comienzo de la investigación. Pero no sólo eso, también critica su praxis profesional.   

 

"El notario no transcribe el nombre o el número de teléfono del remitente, ni en el primero de los presuntos mensajes transcritos ni en ninguno de los dos siguientes presuntos mensajes transcritos", comienza el perito. "Es reseñable, en este punto, que el notario MUTILA (sic) los mensajes que diligencia, reconociendo que desecha los mensajes de la conversación que no son objeto del requerimiento, cercenando la integridad que debe revestir cualquier conversación mantenida a través de mensajería instantánea. Esta mutilación, reconocida por el propio notario, impide que la conversación pueda valorarse en su conjunto".

 

Añade el experto que los pantallazos aportados por Francisco Martínez ante notario no denotan ninguna autoría: "En primer lugar, en ninguno de los pantallazos aparece el nombre de Don Jorge Fernández Díaz, ni su teléfono, motivo por el cual es imposible asegurar que los mensajes procedan de su número de teléfono y mucho menos de la persona de Don Jorge Fernández Díaz. Ninguno de los pantallazos presenta botones o elementos adyacentes, como la hora (no la hora de los mensajes, sino la hora del reloj del teléfono), o la señal de la cobertura telefónica, o las notificaciones de la parte superior de las aplicaciones instaladas en cualquier terminal, o diversos botones de aplicación, como el botón de ir hacia atrás, o el título de la aplicación, etc. Sólo se pueden observar los mensajes propiamente dichos, lo cual es francamente extraño".

 

El perito observa irregularidades en las características de los pantallazos: "El primer pantallazo y el segundo presentan distintas tipologías de aplicación, ya que los pantallazos son morfológicamente distintos. En el segundo pantallazo, aparte de que el tipo de letra es distinto al primero, los mensajes aparecen encerrados en una especie de “bocadillos”, al estilo de un cómic, que es precisamente como se muestran los mensajes en algunas aplicaciones de mensajería, mientras que en el primer pantallazo no se aprecian estos “bocadillos”. Ello es indicativo de que se trata de dos aplicaciones diferentes y que, el notario, al ser requerido para protocolizar mensajes SMS, como exactamente recoge en el acta, pudo ser confundido por el requirente, que posiblemente traía manipulados estos mensajes de algún modo que este perito desconoce (porque no se ha podido analizar el terminal)".

 

El experto informático es muy claro en su crítica a la actuación del notario: "En la imagen o captura aportada, no se observa el número del tal “Jorge”, por lo que puede ser perfectamente mensaje recibido de cualquier número al que el requirente hubiera almacenado en la agenda como "Jorge", ya que el número no puede verse y los nombres de la agenda de un móvil pueden modificarse a placer. Es más, lo más lógico habría sido que el notario hubiera pulsado en el botón “Información” (i), de la esquina superior derecha, para obtener el número del tal "Jorge" y comprobar que era el de Don Jorge Fernández Díaz".

 

Y concluye: "Se aportan meros pantallazos diligenciados en sendas actas notariales, descartados de manera reiterada por el Tribunal Supremo en diversas sentencias (...) Al tratarse de meros pantallazos, no existe prueba digital (terminal móvil), ni adquisición o volcado forense de prueba digital alguna que pudiera ser analizada de contrario. (...) No se puede realizar, por tanto, ningún análisis de contraste sobre las evidencias presentadas, que no pueden ser consideradas tales, ya que se trata de pantallazos en papel y no de evidencias digitales. No existe, pues, pieza de convicción analizada ni tampoco que pueda ser analizada de contrario".

 

Precisamente este viernes, al finalizar el cara a cara entre el exministro y su segundo, el magistrado ha dictado un auto donde requiere al Fernández Díaz ese móvil o, en su caso, el anterior del que ahora dispone, que considera "efecto" del delito, al considerar "esencial" despejar las dudas sobre si envió o no los mensajes, y le advierte de las posibles responsabilidades en caso de ocultación o destrucción de efectos judiciales.

 

https://www.niusdiario.es/nacional/tribunales/operacion-kitchen-nius-accede-peritaje-mensajes-exministro-jorge-fernandez-diaz-francisco-martinez_18_3043170104.html

 

 

EL EX 'NÚMERO DOS' DE INTERIOR DENUNCIA LA FILTRACIÓN A PODEMOS DE 'KITCHEN' CUANDO ERA SECRETA

 

Francisco Martínez pide sin éxito al juez que el careo al que será sometido este viernes con Fernández Díaz sólo pueda seguirse de forma presencial para evitar que alguno de los abogados personados en la causa lo grabe y se filtre luego a la prensa

 

El ex secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez ha denunciado que se filtrara a Podemos la existencia de la investigación sobre la denominada Operación Kitchen cuando estas diligencias se encontraban secretas y tan sólo debían conocer su existencia el juzgado, la Fiscalía Anticorrupción y la unidad policial a la que se asignaron las pesquisas (Asuntos Internos).

 

Martínez hace este reproche en el escrito presentado la pasada semana en el que pedía al juez García-Castellón que acordara que las partes que quieran seguir el careo al que será sometido este viernes junto al ex ministro Jorge Fernández Díaz lo hagan «única y exclusivamente» de forma presencial y no telemática para evitar que pueda grabarse y difundirse posteriormente. En una providencia dictada este jueves, a la que ha tenido acceso este diario, el instructor ha rechazado la petición.

 

El 7 de noviembre de 2018, el titular del Juzgado Central de Instrucción 6 de la Audiencia Nacional decidió desgajar del sumario del caso Tándem una pieza para investigar específicamente el operativo puesto en marcha por el Ministerio del Interior durante la etapa de Mariano Rajoy como presidente a fin de sustraer presuntamente al ex tesorero del PP Luis Bárcenas documentación que comprometía a altos cargos del partido para que no llegara a la Justicia. Fue a raíz de un informe que la Unidad de Asuntos Internos había presentado en el juzgado nueve días antes y en el que analizaban los indicios reunidos hasta ese momento, como la conversación que el 2 de octubre de 2013 mantuvo el comisario Villarejo con Sergio Ríos Esgueva (chófer de la familia Bárcenas-Iglesias al que la Policía captó como confidente) y en la que hablaron de este operativo.

 

En su escrito, el ex número dos de Interior llama la atención sobre el hecho de que, tan sólo ocho días después de que el juez acordara abrir estas diligencias previas y estando secretas las mismas, Podemos solicitara su personación en la causa como acusación popular tras tener conocimiento de esta nueva investigación y que se trataba concretamente de la pieza número 7. Según expone, la existencia de estas pesquisas «única y exclusivamente» debían conocerla el juzgado, los fiscales asignados al caso y Asuntos Internos.

 

«En conclusión, se produjo una filtración a Podemos tanto de la propia existencia de la presente pieza, como del número de autos que se corresponde con la misma, como sobre los hechos que constituyen el objeto de la misma», se queja la defensa de Martínez.

 

Martínez pide sin éxito al juez que el careo con Fernández Díaz no pueda seguirse por videoconferencia para evitar que algún abogado lo grabe

 

El ex alto cargo de Interior censura las «constantes y reiteradas» filtraciones que se han producido desde que fue llamado al procedimiento como investigado en enero pasado, hasta el punto de que conoció por los medios de comunicación «la mayoría de las resoluciones» dictadas en el procedimiento antes de que se le notificaran a su procurador y al resto de las partes personadas.

 

Como ejemplo, Francisco Martínez cita la publicación por parte del diario El País el pasado 2 de noviembre de diversos extremos de un informe policial fechado el 20 de abril de 2020 cuando el propio magistrado había ordenado en septiembre que no se subiera a la plataforma digital y que sólo pudiera consultarse accediendo a la secretaría del juzgado. El objeto de dicho atestado era el volcado efectuado sobre el teléfono móvil del ex secretario de Estado de Seguridad, después de que hubiera aportado a los investigadores las actas protocolizadas de los SMS que recibió de Fernández Díaz con instrucciones sobre el dispositivo policial bajo sospecha.

 

El abogado de Martínez dice que sólo les consta que, además del juzgado y la Fiscalía, hayan accedido a dicho informe ellos mismos y «la acusación popular ejercida por el PSOE», a la que se le concedió tras solicitarlo el pasado 23 de septiembre. «En suma, la publicación efectuada por El País nuevamente supone una indebida filtración de la causa», añade.

 

Grabación del careo

 

Por todo ello, el ex número dos de Interior ha pedido sin éxito al juez que acordara que todos los abogados que vayan a seguir el careo al que se someterá este viernes con Fernández Díaz estén físicamente presentes y no mediante videoconferencia a fin de evitar que ésta pueda grabarse y filtrarse posteriormente a los medios de comunicación. «En especial del vídeo del acto, mismo motivo por el cual el juzgado sólo entrega a las partes audio de las declaraciones que se vienen practicando desde el comienzo de la presente instrucción», indica.

 

El pasado 3 de noviembre, el titular del Juzgado Central de Instrucción 6 de la Audiencia Nacional acordó citar conjuntamente a Jorge Fernández Díaz y a Francisco Martínez a la vista de las «contradicciones» que arrojan sus declaraciones en sede judicial como investigados. Esa diligencia se practicará en la mañana de este viernes.

 

https://www.elindependiente.com/espana/2020/11/12/el-ex-numero-dos-de-interior-denuncia-la-filtracion-a-podemos-de-kitchen-cuando-era-secreta/

PODEMOS Y VOX PIDEN CITAR A RAJOY Y VILLAREJO EN LA COMISIÓN KITCHEN FRENTE A LOS RECELOS DE PSOE Y PP

Los socios del Gobierno y la formación ultra presionan para que arranquen los trabajos frenados de una sesión aprobada hace más de un mes

Vox y Unidas Podemos han avanzado a este periódico que pedirán las comparecencias del comisario José Manuel Villarejo, preso desde noviembre de 2017 por dirigir una trama policial corrupta, y de los máximos responsables políticos del Gobierno de Mariano Rajoy en la comisión Kitchen, creada en el Congreso para investigar el espionaje ilegal ordenado por el Ministerio del Interior al extesorero del PP, Luis Bárcenas. “En todo caso, coinciden ellos”, subrayan fuentes de Vox al hablar del interés que les une con Podemos al considerar “claves e imprescindibles” las comparecencias de Villarejo y Rajoy frente a las dudas y recelos de PSOE y PP.

Las últimas novedades judiciales del caso Kitchen, con acusaciones cruzadas entre los máximos responsables del Ministerio del Interior de los Gobiernos de Mariano Rajoy, y las declaraciones del excomisario José Manuel Villarejo este lunes en EL PAÍS, en las que apuntó contra el expresidente popular, han activado de nuevo a varias formaciones políticas para poner en marcha cuanto antes la comisión de investigación sobre ese escándalo.

Unidas Podemos y otros socios de investidura del Ejecutivo de Pedro Sánchez, como ERC o PNV, reclaman aclaraciones sobre qué sucedió durante años en esa trama pagada con fondos reservados para espiar al extesorero del PP, Luis Bárcenas, la pieza nuclear del caso Gürtel que tanto ha perjudicado a ese partido.

PSOE y Unidas Podemos presentaron el escrito con la petición de la comisión el 10 de septiembre y la portavoz socialista, Adriana Lastra, lo justificó en la necesidad de que el PP de Pablo Casado diera explicaciones, rindiera cuentas y asumiera responsabilidades. El PSOE no avanzó mucho más sobre sus intenciones en esa comisión y la misma se aprobó finalmente en pleno el 1 de octubre con un respaldo mayoritario: 206 votos afirmativos (PSOE, Podemos, ERC, PNV, BNG, EH Bildu, la CUP, pero también UPN y Ciudadanos), 88 noes (PP y Foro Asturias) y 54 abstenciones (Vox y Coalición Canaria).

Desde entonces no se ha dado un paso más en el Parlamento sobre la formación de esa comisión tan relevante, pese a que el caso no para de ofrecer novedades judiciales. El exministro popular, Jorge Fernández Díaz, amigo personal de Rajoy, y su secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, ya han declarado ante el juez.

Martínez apuntó a EL PAÍS, y aportó varios mensajes ante notario para demostrarlo, que quién le ordenó ese montaje fue el ministro Fernández Díaz, aunque éste lo negó. El magistrado ha requerido un careo y el móvil del exministro. Villarejo también señaló en EL PAÍS a Fernández, y “mucho más arriba”, entre los responsables de la “chapuza” de la Operación Kitchen. Y agregó otra enigmática acusación cuando se le preguntó si había hecho algún trabajo para el PSOE: “Muchísimas cosas. Se ha creado la comisión Kitchen y se han puesto de acuerdo el PP y el PSOE para que yo no vaya”.

En la dirección del PSOE en el Congreso rechazan como infundada esa imputación de Villarejo, niegan que la puesta en marcha de la comisión se haya frenado por ningún pacto de silencio con el PP y explican oficialmente que el motivo del retraso es que la presidenta de la Cámara baja, la socialista Meritxell Batet, les ha planteado que querría activar al mismo tiempo otra comisión de investigación pendiente, la del accidente del avión de Spanair que sucedió en Barajas en agosto de 2008. Los trabajos de esa comisión se han interrumpido varias veces en los últimos años por distintas convocatorias electorales.

En Podemos y en Vox, sin embargo, no se acaban de creer esas justificaciones oficiales. El portavoz de Unidas Podemos, Pablo Echenique, ha intercambiado varios mensajes en los últimos días con su homóloga del PSOE para requerir explicaciones y apenas ha conseguido el compromiso de que ambas comisiones se crearán “en breve” y “pronto”. Fuentes de Podemos reconocen que para ellos la comparecencia en esa comisión del excomisario Villarejo es “evidente” e inexcusable “porque es una pieza central de esa trama de corrupción en las cloacas del Estado”. Villarejo es quién captó al confidente para espiar a Bárcenas, le grabó y le pagó un salario mensual con cargo a los fondos reservados. Podemos también ha avanzado que solicitará la presencia de Rajoy y de Casado.

Vox, sin quererlo, coincide. La secretaria general de ese grupo en el Congreso, Macarena Olona, ya apuntó que pedirán que vayan, junto a Villarejo y los altos cargos de Interior del Gobierno Rajoy, el actual ministro de esa cartera, Fernando Grande Marlaska y el llamado comisario Lenin, José Antonio Rodríguez, jefe del Gabinete de Coordinación y Estudios de la Secretaría de Estado de Seguridad. El PP, según fuentes de su dirección, no quiere saber nada de esa cita y no ha planificado aún ni los componentes que enviará a la misma. En Vox acusan al PP y al PSOE de “orquestar” juntos un pacto secreto para aguar esa comisión a cambio de distintos acuerdos judiciales.

https://elpais.com/espana/2020-11-04/podemos-y-vox-piden-citar-a-rajoy-y-villarejo-en-la-comision-kitchen-frente-a-los-recelos-de-psoe-y-pp.html


EL GOBIERNO CONGELA LA COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN DE KITCHEN

Los socialistas dudan sobre las comparecencias de Rajoy, Casado y Villarejo. La del policía jubilado ya fue vetada por el PSOE en 2016 en la comisión sobre la 'policía patriótica'

El Gobierno mantiene congelada la comisión de investigación sobre la operación Kitchen que fue aprobada el pasado 1 de octubre en el pleno del Congreso de los Diputados, con algunas dudas sobre su funcionamiento.

Formalmente, el argumento es que antes debe constituirse otra comisión de investigación sobre el accidente aéreo que en 2008 sufrió un avión de Spanair en el aeropuerto de Madrid-Barajas. Esa comisión, continuidad de otra que trabajó en la anterior legislatura, fue creada a mediados de abril, pero su constitución se ha ido demorando desde entonces. Y los partidos no han mostrado especial voluntad de ponerla en marcha desde abril.

En ambos casos, falta que los grupos pidan a la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, que ponga en marcha su constitución, para que se elijan su presidencia, su mesa y sus normas de funcionamiento, y para que los grupos pidan comparecencias y documentación.

Fuentes socialistas explican que la comisión de Kitchen está pendiente del visto bueno de la Moncloa, en función de la estrategia del Gobierno. Incluso, admiten que es posible que se demore hasta el principio de 2021, ya que ahora el Congreso está dedicado a la elaboración de los Presupuestos. Los portavoces parlamentarios de los grupos que sostienen el Gobierno, PSOE y Unidas Podemos, abordaron la cuestión de la constitución de la comisión, ante la urgencia expresada por los morados, pero sin llegar a concretar plazos.

De Moncloa depende también la decisión política del Grupo Socialista sobre las comparecencias que se autoricen. Especialmente controvertidas por diferentes motivos son las del comisario José Manuel Villarejo, el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy y el actual líder del PP, Pablo Casado. Los dos últimos dependen de una decisión del propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por las implicaciones políticas e institucionales. El de Villarejo provoca muchas más dudas por las acusaciones que puede lanzar en su comparecencia. Para empezar, habría que pedir autorización al juez para que sea citado en la comisión.

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En julio de 2016, se constituyó y trabajó una comisión de investigación sobre la llamada policía patriótica. Entonces, el PSOE se alió con el PP para evitar la comparecencia de Villarejo, pese a la presión de Unidas Podemos y otros grupos. Para los morados, es una línea roja que comparezca Villarejo, además de otros "policías presuntamente corruptos", y consideran también fundamental que lo haga Rajoy.

Ahora, ha vuelto a haber fuertes presiones para que no comparezca el policía jubilado, por temor a las acusaciones que pueda lanzar. Otras fuentes parlamentarias explican que no pueden entenderse Kitchen y el resto de las llamadas cloacas del Estado sin la declaración de Villarejo.

El propio Villarejo, en prisión preventiva, ha advertido en una entrevista en 'El País' sobre ese supuesto veto y, al tiempo, dejó caer la posibilidad de revelar si comparece los trabajos que hizo para gobiernos del PSOE. Ese temor es el que puede frenar la comparecencia.

https://www.elconfidencial.com/espana/2020-11-05/gobierno-congela-comision-investigacion-kitchen_2819643/

 

CASO KITCHEN: EL JUEZ PONE EL FOCO EN ASUNTOS INTERNOS POR VIGILAR A LA MUJER DE BÁRCENAS

Al formar parte de una unidad "cuyo cometido es la investigación de agentes", el magistrado considera que Asuntos Internos "debía permanecer (aparentemente) totalmente ajena" a la operación

La orden que desarrolla la estructura de la Policía Nacional es clara respecto al papel de Asuntos Internos: "Investigar y perseguir las conductas funcionariales constitutivas de infracciones penales y aquellas otras contrarias a la ética profesional de los miembros del Cuerpo Nacional de Policía". Sobre el papel, ese es el objetivo de la unidad, el de controlar al resto de agentes, una competencia que el juez del caso Villarejo investiga si sobrepasaron en 2013, cuando se puso en marcha la operación bautizada como Kitchen para robar documentación al extesorero del PP Luis Bárcenas. Tras más de dos años de pesquisas, el juez no se explica que una agente de Asuntos Internos haya declarado ahora que vigilaron a la mujer del extesorero, Rosalía Iglesias, llegando incluso a trasladarla desde la Audiencia Nacional después de una declaración.

Sus dudas se plasman en un auto notificado este martes, en el que acuerda interrogar una vez más al que fuera jefe de la unidad, Marcelino Martín Blas, como imputado. El juez García-Castellón le tomó declaración en marzo de 2019, pero desde entonces ha recopilado una serie de indicios por los que considera que debe comparecer de nuevo "a fin de que pueda dar explicaciones sobre las labores de vigilancia que se efectuaron desde su unidad policial", citando además como testigos a una agente que participó en los correspondientes seguimientos y al jefe de la sección al que informaba. La tesis del juez se plasma en la séptima página del auto: al ser una unidad "cuyo cometido es la investigación de agentes", considera que Asuntos Internos "debía permanecer (aparentemente) totalmente ajena" a Kitchen.

La investigación, sin embargo, ha demostrado que agentes de la unidad vigilaron los movimientos de Iglesias en 2013, año en el que se puso en marcha el dispositivo en cuestión y los hombres de Villarejo comenzaron a seguir a la mujer del extesorero para localizar la información que este guardaba. Así lo demuestra la documentación presentada por Asuntos Internos ante la Audiencia Nacional en octubre, entrega que se produjo después de que el propio magistrado les solicitara en julio cualquier escrito que "pudiera relacionar a su anterior jefe, Marcelino Martín Blas, tanto con la operación Kitchen como con los hechos por él mismo denunciados". El juez pone así el foco en Martín Blas, que se erige como uno de los mayores enemigos de Villarejo y se presenta como víctima de los tejemanejes del comisario en otras investigaciones del caso.

Tras la documentación entregada en octubre, García-Castellón indaga en la presencia de "un vehículo asignado a la Unidad de Asuntos Internos" en las inmediaciones de uno de los inmuebles que se relacionan con Bárcenas el 25 de julio de 2013: "La existencia de este vehículo permite inferir que funcionarios policiales adscritos a la Unidad de Asuntos Internos, cuando esta estaba bajo la jefatura de Marcelino Martín Blas, realizaron labores de vigilancia en un inmueble relacionado con Rosalía Iglesias, la esposa del Sr. Bárcenas, cometido totalmente ajeno a la función de la Unidad de Asuntos Internos", explica el juez. Con esta incógnita en el aire, se llevaron a cabo unas diligencias para identificar a los policías que conducían el vehículo ese día, llegando entonces hasta la agente a la que ahora se cita como testigo.

El juez del caso Kitchen acuerda un careo entre Fernández Díaz y su ex número dos

También cita como testigo al que fuera director del Gabinete de Coordinación y Estudios de la Secretaría de Estado de Seguridad, el coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos

Una vez localizada, la policía declaró en sede policial el 27 de octubre, comparecencia que se incluye en el auto de este martes: "Sí recuerda haber participado en labores de vigilancia y seguimiento relacionadas con Rosalía Iglesias [y cree recordar que] en torno al verano de 2013, (...) si bien no fue un operativo prolongado". "Los citados servicios eran encomendados por el jefe de sección de Vigilancias (...), que era la persona a la que informaba". "Recuerda haber efectuado en aquella época un seguimiento a Rosalía Iglesias, que condujo hasta un mercado próximo acompañada de otra mujer". "Recuerda haber efectuado una vigilancia en torno al domicilio de Rosalía y Luis Bárcenas (...), en la que detectó a otro funcionario efectuando una vigilancia sobre el mismo portal. Eso le llamó la atención y cree que también el otro funcionario detectó su presencia".

Tras advertir al jefe de sección de su encontronazo con otro agente, este "le confirmó más tarde que se trataba de un policía profesional y que entró en turno de tarde, relevando a otros compañeros de la sección de Vigilancias que trabajaron en el mismo operativo durante la mañana". "Finalmente, puede recordar que la sección de Vigilancias y Seguimientos de esta unidad se encargó de trasladar a Rosalía Iglesias desde la Audiencia Nacional un día que declaró en sede judicial hasta fuera de dichas dependencias, no sabe el lugar exacto, ya que ella no viajaba en el vehículo con Rosalía", incluye la documentación remitida al juez del caso Villarejo. "Este [último] servicio lo dirigió el inspector jefe de la sección de Vigilancias y también estaba al corriente el entonces jefe de la unidad [Marcelino Martín Blas]", concluye la declaración.

Con esta versión como telón de fondo, el magistrado acuerda citar como testigos tanto a la agente como al entonces jefe de Vigilancias y Seguimientos de Asuntos Internos, sección que fue creada después de que el propio Martín Blas asumiera la jefatura de la unidad el 23 de febrero de 2012. El comisario también tendrá que declarar a su vez como imputado para aclarar "algunos de los archivos" que entregó Asuntos Internos el pasado 28 de octubre y para justificar los seguimientos que se realizaron a la mujer de Bárcenas, cuestión que el magistrado considera que quedó en el aire en su comparecencia de marzo de 2019. Tras más de dos años de pesquisas, los investigadores sitúan la cúpula policial del Gobierno de Mariano Rajoy en el centro de la operación Kitchen, sospecha de la que no se libra Asuntos Internos.

https://www.elconfidencial.com/espana/2020-11-04/asuntos-internos-kitchen-mujer-barcenas_2817771/


DELGADO PONE BAJO SOSPECHA A LA FISCALÍA ANTICORRUPCIÓN

La Inspección Fiscal investigará las condiciones de custodia y acceso a los expedientes sobre las diligencias abiertas hace casi un año

El decreto firmado este martes por la fiscal general del Estado para dejar la nueva investigación en torno a Juan Carlos I en manos de la Fiscalía del Tribunal Supremo no es la única orden dictada en la última semana por Dolores Delgado sobre las diligencias que afectan al rey emérito. El pasado jueves, cinco días antes de trasladar las pesquisas al alto tribunal, Delgado remitió el expediente del caso a la Inspección Fiscal para que indague una “supuesta fuga de información”. Esta investigación, según fuentes fiscales, se centrará en conocer si ha habido una filtración de datos desde el ministerio público.

El digital elDiario.es adelantó este martes la investigación sobre las tarjetas de crédito presuntamente usadas por el anterior monarca y varios de sus familiares. Delgado abrió las diligencias el 29 de octubre, lo que da a entender que la fiscal general supo ya entonces que había trascendido información al exterior.

La nota pública difundida por el organismo que dirige Dolores Delgado pone bajo sospecha a la Fiscalía Anticorrupción, en cuyas manos estaba hasta ahora toda la documentación del caso. La decisión de trasladar el expediente a la Inspección Fiscal se “hizo necesaria”, según la Fiscalía General, “tras el informe remitido por el Fiscal Jefe Anticorrupción [Alejandro Luzón]” y “constatada la identidad de algunos de los extremos publicados con el contenido de las Diligencias de Investigación nº 12/2019 de la Fiscalía contra la Corrupción y la Criminalidad Organizada”, las relativas al supuesto uso por parte del rey emérito de tarjetas de crédito vinculadas a cuentas corrientes que no están a su nombre.

El objeto inicial de la investigación interna es “comprobar las condiciones de custodia y acceso de los expedientes”. “Con su resultado se acordará lo procedente. Asimismo, los hechos se han comunicado al Delegado de Protección de Datos de la FGE a los oportunos efectos”, añade la Fiscalía.

Delgado tenía conocimiento desde hace meses, por escrito y verbalmente, de la nueva investigación que implica a Juan Carlos I, pero no ha sido hasta ahora cuando el caso se ha enviado al Supremo. También conoció la investigación su antecesora en el cargo, María José Segarra, que estaba al frente de la Fiscalía General cuando se abrieron las diligencias sobre Juan Carlos I. La información les llegó a ambas en virtud del artículo 25 del Estatuto Fiscal, que establece que los fiscales pondrán en conocimiento del Fiscal General del Estado los hechos “que por su importancia o trascendencia deba conocer”. Uno de los informes enviados a Delgado incluía la petición de una prórroga para seguir investigando el caso, solicitada por Anticorrupción para sortear el plazo máximo para este tipo de diligencias. Esa prórroga, según fuentes fiscales, se concedió.

Los informes enviados a Delgado, según fuentes fiscales, aportaban información muy somera, distinta a la publicada por elDiario.es, que incluye algunos detalles que no constan en la investigación de Anticorrupción.

https://elpais.com/espana/2020-11-03/delgado-pone-bajo-sospecha-a-la-fiscalia-anticorrupcion.html


VILLAREJO, DOLORES DELGADO Y BALTASAR GARZÓN: UN TRIÁNGULO QUE PONE EN JAQUE LA 'CAUSA TÁNDEM'

La Fiscal General del Estado admitió en 2018 tres encuentros con Villarejo, pero la agenda de éste recoge al menos una cuarta coincidencia con Delgado y contradice la versión que ella ofreció. Delgado está estos días en el foco tras apartar de la 'causa Tándem' al fiscal Ignacio Stampa a raíz de la supuesta relación sentimental que éste mantuvo con una abogada de la acusación particular. Un movimiento que ha puesto en cuestión su imparcialidad, dado que ella es pareja de Baltasar Garzón, cuyo bufete ejerce la defensa de varios de los implicados en el 'caso Villarejo'.

La agenda del comisario José Manuel Villarejo que fue incautada en el registro tras su detención —y cuyos apuntes han sido incluidos en el sumario de forma parcial y selectiva y repartidos por distintas piezas— consigna al menos dos encuentros en 2017, año de su detención, entre la actual Fiscal General del Estado, Dolores Delgado, y el policía encarcelado.

Es decir, dos coincidencias a pocos meses de su detención, el 3 de noviembre de 2017, y no una sola como dijo la entonces ministra de Justicia "tener recuerdo" hace ahora algo más de dos años. Lo afirmó en septiembre de 2018, mes en el que se cumplía casi un año de prisión para el comisario y en el que se filtró un audio de un almuerzo celebrado en 2009 en el que se oía a la hoy Fiscal General compartir, como una más, bromas de pésimo gusto y confidencias junto a su novio, Baltasar Garzón, y Villarejo.

La documentación sumarial, más las propias declaraciones públicas del exjuez y ahora abogado, apuntan, además, a una relación estrecha y sostenida en el tiempo entre Baltasar Garzón y el comisario que se extendió hasta al menos el 3 de octubre de 2017, 30 días antes de su detención. En la actualidad, el bufete de Garzón coordina la defensa letrada de destacados mandos policiales con un papel protagonista en la macrocausa Tándem o Caso Villarejo.

Dolores Delgado está en el centro de la actualidad por partida doble. De un lado, por el papel que ha podido desempeñar su Fiscalía en la filtración a la prensa este martes de una investigación de Anticorrupción iniciada en 2019 (DI 12/2019) —y de la que hasta ayer nada se sabía— sobre el uso de medios de pago por miembros de la familia del rey. La publicación de esta filtración ha motivado un confuso comunicado de prensa de su departamento en el que solo han quedado claras dos cosas: que traspasa dicha investigación a la fiscalía del Tribunal Supremo y que el medio agraciado con la filtración la publicó cinco días después de que la Fiscal General ordenase el pasado 29 de octubre el inicio de una inspección a Anticorrupción "sobre las condiciones de custodia y acceso a sus expedientes". El otro motivo por el que Delgado está en el foco es por haber apartado recientemente de la macrocausa Tándem a uno de los dos fiscales anticorrupción del caso, Ignacio Stampa, que fue quien inició la investigación, junto a su colega el fiscal Miguel Serrano, en abril de 2017, que culminó con la detención de Villarejo el siguiente 3 de noviembre y con la subsiguiente apertura judicial en el Juzgado Central nº 6 de la Audiencia Nacional.

Para el sustituto de Stampa no será fácil, por no decir que será casi imposible, ponerse rápidamente al día en un caso que ya acumula 28 investigaciones independientes (o piezas separadas, en la jerga judicial), y miles de folios y horas de audios y de declaraciones de perjudicados, investigados y testigos. De toda la documentación se desprende un abanico de tropelías (extorsiones de varias modalidades, generación de problemas para ofrecerse seguidamente a resolverlos, evasión y blanqueo, estafas, destrucción de competidores, servicios de alzamiento de bienes, interferencia en el mercado bursátil, etc.), ejecutadas por una organización transversal y multidisciplinar, en la que Villarejo es solo una pieza más de un engranaje con varios eslabones que actúan de forma engrasada: el eslabón policial, el judicial y de la abogacía, el empresarial y el mediático.

La pareja Delgado-Garzón y sus vínculos con Villarejo

Distintas fuentes consultadas por Público consideran que, con esta decisión, la Fiscal General perjudica gravemente el esclarecimiento de los hechos investigados y por investigar, echando por tierra los recursos públicos invertidos hasta la fecha. Reputados juristas que prefieren mantenerse en el anonimato califican incluso la decisión de "escandalosa", en tanto en cuanto consideran que Delgado debería haberse abstenido de decidir acerca de Stampa, dado que tanto ella como su pareja, Baltasar Garzón ("Balta" o "BG" para Villarejo), están afectados personalmente por la causa y, al menos, en el caso de su novio, por partida triple:

1) Mantiene una relación personal y de antiguo con Villarejo y sus cómplices más directos, como el comisario Enrique García Castaño.

2) Hay indicios que apuntan a una colaboración del abogado en proyectos del comisario y de Adrián de la Joya, de acuerdo con los apuntes de su agenda y con la tipología de los asuntos que trataba de contratar o contrataba Villarejo.

3) A través de su bufete ILOCAD Baltasar Garzón Abogados, con seis abogados en plantilla, Garzón ejerce la defensa letrada de varios investigados muy relevantes en la causa: nada menos que del comisario exjefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) Enrique García Castaño; del exjefe del puesto fronterizo y exaltocargo de la Comisaría General de Extranjería Carlos Salamanca; y, hasta fechas recientes, también del exmando de ambos, el exDirector Adjunto Operativo (DAO) Eugenio Pino, a quien ahora defiende el letrado de su sindicato policial después de que desde el propio despacho de Garzón se le pusiesen trabas para continuar prestándole asistencia, según ha podido saber Público. Fuentes consultadas no descartan que el movimiento responda a procurar la mejor estrategia de defensa para Enrique García Castaño, íntimo amigo del exjuez.

También ha generado asombro en el mundo de la judicatura la forma en la que se ha triangulado y argumentado la decisión de apartar a Stampa: una votación no vinculante del Consejo Fiscal que no otorgó un solo voto de confianza a Ignacio Stampa basándose en el ruido y la mala imagen que para la Fiscalía suponía, según argumentaron, la campaña de descrédito contra el fiscal, ejecutada con precisión por el ejército mediático del comisario. Con el subordinado directo de la Fiscal General a la cabeza (declaró en la web de Inda que "sentía asco" aunque posteriormente se disculpó), hubo una cascada de acusaciones a Stampa (sin pruebas y con informes oficiales que no lo consideran probado) de haber mantenido una relación impropia con una letrada de Unidas Podemos personada en la causa Tándem (en el lado de la acusación, al igual que el fiscal). Hasta el momento no hay constancia de malestar entre los fiscales por la relación de pareja que mantiene la máxima responsable de los fiscales con Baltasar Garzón, que trabaja en la defensa de algunos de los implicados en Tándem.

Ya en 2017 Villarejo hablaba a sus clientes del ascendiente de Garzón sobre Delgado

La relación sentimental de la hoy Fiscal General era voxpopuli mucho antes de ser "oficializada" este octubre por ella misma. Tanto es así que Villarejo y sus cómplices vendían dicho noviazgo a sus clientes sin pudor como un elemento de valor a la hora de convencerles de una supuesta contratación de los servicios de Baltasar Garzón, contrataciones que éste ha negado. En su promoción de Garzón, el comisario y sus socios destacaban su relación como prueba de su ascendiente sobre Dolores Delgado, a la sazón fiscal en la Audiencia Nacional, y en un puesto, según Villarejo, de sumo interés para los intereses de los clientes.

Baste el ejemplo de una conversación que Villarejo y De la Joya mantienen el 17 de julio de 2017 con Álvaro Pérez Maura, hermano de Ángel Pérez Maura, sobre el que pesa una doble amenaza: por un lado, una petición de extradición desde Guatemala —impulsada por la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG)— por supuestamente pagar un soborno y, por otro, el riesgo de una apertura de la causa en la Audiencia Nacional por la existencia de unos correos electrónicos.

–Álvaro Perez Maura: En Colombia y entonces en las reuniones de aquí, el "Mago" le ve [aquí se refiere a Baltasar Garzón], está con él [se refiere a Iván Velasquez, director de la CICIG], le acompaña aaa la Audiencia...
–Villarejo: Sí, le acom..., le ayuda, le AYUDA a las relaciones, lo que él quería, él quería tener una reunión en vez de a puerta fría, una reunión más razonable con lo que es la Fiscalía de la Audiencia...
–De la Joya: Bueno, no es solamente eso, es que la Lola es la que se mete en la reunión, la Lola es la novia del Balta.
–Villarejo: Bueno, es una amiga joder, no entres en...
–Álvaro Pérez Maura: La Lola es la que está en...
–De la Joya: En la Audiencia Nacional, es la fiscal jefe de extradiciones y yihadismo, que comimos con ella el...
–Villarejo: Lola DELGADO, María Dolores DELGADO, que es la responsable...

Durante la misma conversación, Villarejo y De la Joya insistían a sus clientes en la capacidad y ascendiente con el que se contaba en la Audiencia Nacional y en lo "tronca" (amiga) que era "Lola" de él y, sobre todo, de Baltasar Garzón (alias "Balta"):

-Villarejo: Entonces es, la reunión se mantiene con el fiscal jefe y con la responsable de todo lo que es el tema de extradiciones [Dolores Delgado, según Villarejo] y con lo que es el tema, fundamentalmente de yihadismo, terrorismo etc, etc..., que es esta María Dolores ¿no?, Lola ¿no?, que es muy amiga y muy muy, además yo la conozco también, muy tronca, muy amiga mía, pero vamos, muy amiga de Balta...

Lo explícito de los audios de Villarejo obligó a la Fiscalía a emitir un comunicado exonerando a Delgado

Tan explícito fue Villarejo en sus conversaciones con los hermanos Pérez Maura, protagonistas de la pieza PIT, que la Fiscalía General del Estado se vio obligada a emitir un comunicado en el que afirmaba que Delgado no participó en la tramitación de la solicitud de extradición contra Ángel Pérez Maura. Asuntos Internos descartó transacciones económicas entre Garzón y Villarejo por este asunto u otros, si bien tampoco se detalla qué tipo de diligencias se practicaron para determinar que Garzón no tuvo relación mercantil. En cualquier caso, la no interacción dineraria con Villarejo no sería un elemento concluyente: en la misma pieza PIT, por ejemplo, los cobros y pagos se distribuían entre varios participantes (Villarejo, De la Joya, Enrique Maestre y los hermanos Pérez Maura) y en Nueva York —referido a otro asunto en el que no se nombra a Garzón— Villalonga es el que se ofrece a actuar de cajero por su condición opaca de residente en Mónaco.

La agenda de Villarejo refleja un cuarto encuentro

Ante la filtración en septiembre de 2018 y por el entorno de Villarejo de una grabación que aún no ha sido localizada en la fonoteca incautada al comisario, la entonces ministra de Justicia negó cualquier tipo de relación con el comisario encarcelado en una serie de comunicados sucesivos y contradictorios. En uno de ellos se podía leer en su punto 4: "Tal y como manifestó ayer la propia ministra, Dolores Delgado no ha tenido ningún tipo de relación personal, profesional, oficial o no oficial con José Villarejo más allá de haber coincidido con él en compañía de otras personas en algún evento". En una información que recoge la Cadena Ser el 24 de septiembre de 2018 citando fuentes del ministerio de Justicia, se afirma que Delgado solo "tenía recuerdo" de haber mantenido a lo largo de su vida y por cualquier motivo tres únicos encuentros con Villarejo que viene a definir como no intencionados y/o circunstanciales.

Uno primero que no ubica en el tiempo, en el que su pareja (entonces no oficializada) Baltasar Garzón le presenta a Villarejo durante unas jornadas jurídicas que tampoco identificó [Villarejo comenta en audios ser socio de un foro jurídico llamado Justicia y Opinión "desde hace muchos años", que organiza eventos en el Ateneo de Madrid y donde interacciona, según él, con fiscales de postín].

El segundo, el 23 de octubre 2009 (objeto del audio filtrado), en el restaurante Rianxo de Madrid, junto a también Baltasar Garzón y un grupo de mandos policiales del círculo estrecho del comisario. Se trataba de un almuerzo-homenaje a Villarejo con motivo de la medalla que se le concedió a propuesta de su jefe, también presente y ya fallecido, el DAO Miguel Ángel Fernández Chico. Acerca del motivo de su asistencia, Delgado afirmó que nunca estuvo en la lista de invitados y que acudió en condición de acompañante de Garzón y a petición de éste. No obstante, podía escucharse nítidamente a Delgado compartir, como una más, bromas y comentarios de mal gusto sobre colegas, así como celebrar sin timidez los métodos parapoliciales de Villarejo. No se trataba, además, de una coincidencia en un "evento", sino de una celebración íntima, a la que estaban convocados los amigos de confianza, con los que el comisario interaccionaba con sus empresas hoy bajo investigación.

El tercer encuentro, también en un restaurante, tiene lugar el 4 de julio de 2017, es decir, a tan solo cinco meses de la detención del comisario y de uno de los comensales, Carlos Salamanca. Para este último encuentro reconocido, el más polémico por su proximidad a la detención de Villarejo, Delgado argumentó, según publicó la Cadena Ser citando fuentes de su departamento, que se trató de algo fortuito y circunstancial, alegando que llegó "a los postres" y que obedeció al único propósito de "coordinar con José Luis Olivera, responsable entonces del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO), algunas acciones de la lucha contra el yihadismo radical", asunto que ocupaba entonces su tiempo como fiscal en la Audiencia Nacional.

Para entonces Villarejo ya estaba investigado en dos causas muy mediáticas que la entonces fiscal de la Audiencia Nacional no podía desconocer: el caso Elisa Pinto y el de la grabación ilegal al CNI dentro del caso del Pequeño Nicolás. La agenda de Villarejo desmiente la casualidad que alega Delgado, puesto que en ella constan dos entradas en las que dicho almuerzo se planifica: una del 29 de junio de 2017 en la que figura Baltasar Garzón como asistente pero ella no, y otra del día anterior donde sí está programada su asistencia.

Agenda Villarejo Dolores Delgado y Garzón

Reconstrucción de entradas en la agenda de Villarejo con base en apuntes pantalleados por Asuntos Internos en las piezas PIT y KITCHEN. LEYENDA: SALAS ó SAS (Carlos Salamanca); OLI (Jose Luis Olivera); BG (Baltasar Garzón); LOLA (Dolores Delgado); ANDREU (magistrado de la Audiencia Nacional Fernando ANDREU).

Con respecto del importante asunto de "yihadismo radical" que condujo a Delgado a dicho encuentro, no se dieron explicaciones acerca del extraño lugar elegido y sobre el hecho de que, como apunta la agenda de Villarejo para tal día, al almuerzo asistieron, además de Villarejo, Olivera y Salamanca, personas civiles, ajenas por tanto a asuntos confidenciales de seguridad nacional, como, por ejemplo, su novio, que ejerce la abogacía privada, y Pedro Olivera, el hermano de José Luis Olivera, que trataba de iniciar un negocio con Villarejo, según otros apuntes de su agenda.

Además, un pantallazo de un apunte de la agenda de Villarejo en la pieza PIT —cuyo secreto se levantó en mayo de 2019— desmiente su versión. En una anotación fechada el 4 de julio, día del almuerzo, Villarejo recoge lo que destaca de lo escuchado a "BG" y "Lola". Apunta que en el almuerzo efectivamente se habló de "terrorismo", pero no en los términos que alegó Delgado, sino en relación al aprovechamiento que "Balta" y ella podían sacar de una periodista, sobre la cual se expresaron en términos chabacanos. En este punto conviene, no obstante, extremar la prudencia, ya que así como en general no se detectan invenciones con respecto de fechas, llamadas, reuniones y asistentes en los apuntes de la agenda de Villarejo que figuran desperdigados por el sumario, sí que se aprecian algunas exageraciones o inexactitudes con respecto de lo que dijeron o no dijeron las personas con las que apunta que tuvo contactos.

Por otro lado, la agenda de Villarejo tampoco coincide con la versión de la entonces ministra en cuanto al número de encuentros. El comisario tiene agendada una reunión más, y también a pocos meses de su detención, el 24 de mayo de 2017, a la que, según sus notas, asistirían Delgado, Carlos Salamanca, Baltasar Garzón y "Andreu", en referencia probable al juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu.

Del estudio del contenido sumarial de las diferentes piezas cuyo secreto ya está levantado no se puede concluir que no haya más anotaciones con respecto de "eventos" (así los definió Delgado) agendados o supuestamente celebrados con la hoy Fiscal General del Estado. Los dos mencionados para 2017 pueden no ser los únicos apuntados para ese año o en años anteriores, porque como se indicaba al principio de este artículo, la agenda del comisario no ésta aún incorporada en su totalidad al sumario. Las agendas incautadas en el registro a Villarejo se encuentran etiquetadas por el juzgado como indicios BE33, BE45 y BE54. Las siglas BE indican que la documentación fue localizada en el domicilio habitual de Villarejo, el llamado chalé de Montecillo, enclavado en un encinar de ensueño y frente a los principescos jardines del Palacio del Infante Don Luis en Boadilla del Monte.

La relación de Garzón con los investigados está acreditada

Además de su condición de socio director y fundador del bufete ILOCAD, a cargo de la defensa de varios mandos policiales protagonistas del caso, existen múltiples indicios que evidencian una relación de amistad, confianza y colaboración incluso profesional entre Baltasar Garzón y varios de los investigados. Garzón dibuja a Villarejo como un buen policía en uno de los capítulos de un amable y novelado podcast de Prisa radio emitido el 20 de octubre de 2016; en él afirma que, en todo caso, el comisario cumple órdenes, algo que el exjuez ratificó en el programa Salvados, donde Villarejo aireó sus invenciones y del que salió encantado, según puede deducirse de los archivos informáticos que grabó durante su concepción (bajo una carpeta titulada "cauces") y de su colección de crónicas publicadas tras su emisión.

La agenda de Villarejo indica una relación fluida y de confianza con Garzón hasta al menos el 3 de octubre de 2017, tan solo 30 días antes de la detención del comisario .

Agenda de Villarejo Baltasar Garzón

Apuntes de la agenda de Villarejo pantalleados por Asuntos Internos en sus oficios de la Pieza Pit del Caso Tandem. "BG" son las siglas que el comisario usa para Baltasar Garzón.

El apoyo y preocupación de Garzón por el cerco a García Castaño y a Villarejo y el destape de sus actividades es palpable en los meses anteriores a su detención, y se evidencia en la frecuencia de contactos (llamadas y reuniones, ya sea en solitario o en compañía de su novia) y en la llamada que efectúa a Villarejo el 6 de febrero de 2017 tras el cese de García Castaño y la publicación ese mismo día por Público de parte del inmenso e impactante patrimonio de Villarejo. En dicha conversación, grabada por Villarejo e incorporada a la pieza PIT, Garzón informa a Villarejo de que se ha puesto en contacto con su abogado de cabecera, Ernesto Díaz Bastién, para informarse "objetivamente" sobre sus temas, y le conmina a quedar esa misma tarde en su despacho para hablar tranquilos y en privado. Del tono en el que se expresa Garzón es difícil colegir si la preocupación del exjuez reside en el futuro de García Castaño, en el de Villarejo, en el de ambos o si se preocupa también por sí mismo.

https://www.publico.es/politica/villarejo-dolores-delgado-y-baltasar.html

DOS VERSIONES PARA UN CAREO SOBRE KITCHEN

El juez expondrá las contradicciones de las declaraciones de Fernández Díaz y Francisco Martínez
J. J. GÁLVEZ

El caso Kitchen vivirá el próximo 13 de noviembre una nueva jornada clave. Manuel García-Castellón, juez de la Audiencia Nacional, ha fijado para ese día el careo entre Jorge Fernández Díaz (PP), exministro del Interior, y su antiguo número dos, Francisco Martínez, ex secretario de Estado de Seguridad. Después de que ambos declarasen como imputados la pasada semana y se contradijeran sobre la trama urdida para espiar al extesorero popular Luis Bárcenas, el magistrado quiere ahora que enfrenten sus versiones en la misma sala y con él delante. Cara a cara.

La legislación española, que tasa perfectamente esta peculiar declaración a dos bandas, prevé este tipo de citación para que el instructor pueda escuchar in situ las contradicciones de dos investigados y tenga así otra herramienta más para valorar de primera mano la veracidad de sus palabras. El acto comienza con la lectura de los testimonios de los imputados por parte del secretario del juzgado. A continuación, se ofrece a ambos la posibilidad de que se ratifiquen en su versión o digan si “tienen alguna variación que hacer”. Y, de inmediato, se entra en materia: el magistrado pone sobre la mesa las discrepancias y los implicados deben tratar de explicarse.

Todo es importante en ese careo para la futura interpretación del juez. De hecho, el secretario no solo debe dar fe de las preguntas, contestaciones y posibles acuerdos a los que lleguen durante su conversación; sino que también debe observar “su actitud”, según reza la ley. Desde luego, el 13 de noviembre, todos estarán pendientes de si Fernández Díaz o Martínez modifican en algo su versión sobre alguno de los siguientes puntos.

Los mensajes

Francisco Martínez. Al estallar el escándalo, Martínez se sintió abandonado por su antiguo jefe, que dijo a los periodistas que no sabía nada de Kitchen. El ex secretario de Estado decidió entonces acudir a un notario, donde registró mensajes que guardaba del exministro y a los que los investigadores otorgan toda credibilidad. Dos de ellos, donde supuestamente Jorge Fernández Díaz se refiere al chófer de Luis Bárcenas que sería captado como confidente, fueron enviados en la noche del 13 de julio de 2013, dos días antes de que el extesorero acudiera a la Audiencia Nacional para tirar de la manta sobre la contabilidad paralela del PP. En otros mensajes encontrados al ex número dos de Interior, este afirma que, si él hablara, el magistrado inmediatamente tendría que citar a Fernández Díaz y “probablemente a Rajoy”.

Jorge Fernández Díaz. El exministro retomó el pasado viernes, durante su declaración como imputado ante el magistrado Manuel García-Castellón, la línea de defensa que ya dejó entrever en el recurso que presentó para tratar de anular su imputación. En ese escrito, contratacó y desmintió la versión de su antiguo subordinado. Negó que él fuera el autor de los mensajes de móvil que guardaba su antiguo número dos, a quien acusó además de haberlos manipulado. También calificó el contenido de esas comunicaciones como “totalmente inverosímil y contradictorio”. Alegó posteriormente que el estilo de los whatsapps no es suyo y puso como ejemplo que se utiliza en uno de ellos de forma incorrecta la letra ‘k’.

Pese a ello, el juez planteó este martes a Fernández Díaz que entregue voluntariamente su antiguo móvil “con la finalidad de corroborar o descartar el envío de los mensajes que fueron protocolizados por el señor [Francisco] Martínez”. El magistrado propuso esta opción después de que el pasado viernes, tras la declaración del exministro, la Fiscalía solicitara requisar su teléfono para revisar si aún los contenía. Este aceptó, pero se comprobó que la carpeta con los mensajes relativos a Francisco Martínez estaba vacía. No había ninguno. Fernández Díaz alegó que su móvil se le había roto en abril de 2020 y se compró uno nuevo.

La llamada

Francisco Martínez. El ex secretario de Estado de Seguridad, que declaró el pasado jueves como imputado, relató al juez que el exministro también lo telefoneó un fin de semana de 2013 para hablarle por primera vez de la existencia del confidente que la trama había captado en el entorno de Bárcenas: Sergio Ríos, su entonces chófer. Esta llamada evidenciaría que Fernández Díaz conocía Kitchen. Según Martínez, el exministro también le dijo que le facilitaría un contacto del CNI para que intentase obtener más datos del extesorero, ya que “la prioridad del Gobierno era disponer de información de Bárcenas”.

Jorge Fernández Díaz. En su declaración ante el juez, el máximo responsable del Ministerio del Interior durante la primera legislatura del Gobierno de Mariano Rajoy rechazó también que él telefoneara a Francisco Martínez en el verano de 2013, cuando la Operación Kitchen se encontraba a pleno rendimiento, para comentarle la existencia del confidente en el entorno de Bárcenas. El exministro aseguró al magistrado que esa llamada nunca se hizo y que él no supo nada del dispositivo de seguimiento al extesorero hasta que se publicó en la prensa, un extremo que no se produjo hasta 2015. Además, aseveró que nadie del Gobierno ni del PP le preguntó nunca por este tema.

https://elpais.com/espana/2020-11-03/dos-versiones-para-un-careo-sobre-kitchen.html

IMPUTADO UNO DE LOS COMISARIOS DE KITCHEN POR LAS IRREGULARIDADES DE LA CIUDAD DE LA JUSTICIA DE MADRID

El juez investiga presuntos delitos de malversación, prevaricación y tráfico de influencias, entre otros

José de la Mata, el juez de la Audiencia Nacional que investiga las presuntas irregularidades que rodearon la obra de la Ciudad de la Justicia en la Comunidad de Madrid, ha imputado al comisario Andrés Gómez Gordo por tres contratos relacionados con la seguridad del recinto firmados cuando él era director de Seguridad de la región, entre 2007 y 2009. Este agente de la Policía Nacional, muy próximo a María Dolores de Cospedal, se encuentra también investigado en el caso Kitchen por su supuesta implicación en la trama urdida en el Ministerio del Interior para espiar en 2013 al extesorero popular Luis Bárcenas con el supuesto objetivo de arrebatarle documentos comprometedores para altos cargos del PP antes de que se hiciera con ellos el magistrado que instruía el caso sobre la caja b del partido conservador.

En esta causa abierta sobre la Ciudad de la Justicia, De la Mata investiga presuntos delitos de malversación, prevaricación, tráfico de influencias y delitos societarios, entre otros, en relación con las distintas prácticas acometidas por la Sociedad Mercantil Campus de la Justicia S. A. Hasta la fecha, constaban como imputados Alfredo Prada, ex vicepresidente segundo y consejero de Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid; el arquitecto y director general técnico del proyecto, Isabelino Baños; el subdirector técnico, Mariano José Sanz Piñar; el director del área financiera del Campus de la Justicia de Madrid, Alicio de las Heras; además de Felix José García de Castro, María Lourdes Manóvel y Paloma Mateo Martín.

A esta lista se suma ahora el comisario destinado en Madrid Gómez Gordo, quien ya está siendo investigado en la operación Kitchen –en la que se espió al entorno del extesorero del PP Luis Bárcenas– de la causa Tándem, en el Juzgado de Instrucción número 6. De la Mata recuerda que el comisario fue el director de Seguridad de diciembre de 2007 a octubre de 2009 y que firmó junto al director técnico Isabelo Baños los informes de valoración de varias ofertas presentadas a los diferentes concursos.

Consultoría para el sistema integral de seguridad

En concreto, el magistrado pone el foco en tres procesos de contratación en los que participó. El primer contrato fue el de la consultoría y asistencia para la implantación de un sistema integral de seguridad en la Ciudad De la Justicia, que fue licitado por procedimiento abierto y adjudicación por concurso en 2007.

El presupuesto base de licitación era de 155.000 euros y el plazo de ejecución 12 meses, y se presentaron hasta nueve empresas, de las cuales dos (Technosafe e IDOM) ofrecieron ofertas económicas más ventajosas que la que resultó finalmente adjudicataria, TECISA 74 S. L. De hecho, la oferta de Technosafe fue calificada como “baja temeraria” y se rechazó sin que el órgano de contratación la citara en audiencia para que explicara o aportara documentación.

El informe de valoración de las ofertas fue realizado por Gómez Gordo en febrero de 2008. El juez apuntó en su auto del 13 de julio de 2020, adelantado por La Razón y al que ha tenido acceso Europa Press, que no utilizó un sistema de puntuación, “sino una calificación demasiado genérica”.

Además, aclara que la Mesa de Contratación permanente del Campus de la Justicia no intervino en esa adjudicación. Tras la firma de ese acuerdo, Gómez Gordo redactó siete días después un informe de ampliación y modifica el contrato aumentándolo en 87.507 euros. Cifra que coincide con la propuesta de ampliación de contrato que presenta Tecisa 74 pocos días más tarde. “Lo que evidencia que la ampliación y modificación habría sido consensuada por ambas partes”, dice el juez. “El órgano de contratación, vulnerando el sentido y la finalidad de la licitación, procedió a modificar el objeto del contrato desde el mismo día en que este se formalizó mediante una ampliación que supuso un incremento del precio del contrato en cuantía superior al 64%”, recuerda el magistrado.

La seguridad del recinto de las obras

El mismo recorrido siguió otra de las licitaciones, la de la contratación del servicio de vigilancia y seguridad en el recinto de las obras de construcción del Campus de la Justicia. Tampoco consta que hubiera mesa de contratación para este caso ni calificación y valoración de las ofertas, cuando el presupuesto base de licitación publicado en el concurso era de 205.170 euros.

El auto de De la Mata señala que se presentaron casi 20 ofertas, y que Gómez Gordo, en enero de 2008, elaboró un informe estimando que la oferta más favorable era la de Serygur S. A. por un importe de 183.552 euros, cuando realmente la oferta más económica era de Seguridad Integral Madrileña por un importe de 172.096 euros, y que fue puntuada con cero puntos como oferta “anormalmente baja o desproporcionada”.

Al igual que ocurrió con la anterior compañía que fue calificada así, no se le requirió información adicional para que documentara la viabilidad de la oferta ni se le solicitó aclaraciones para un informe técnico. De hecho, el contrato se firmó entre Serygur S. Aa y Prada en febrero de 2008 por importe de 183.552 euros, lo que asciende a 205.170 sumándole el IVA.

Gómez Gordo, aproximadamente un año después de esa adjudicación, consideró “imprescindible y justificado” que el servicio se prorrogara por el tiempo estrictamente necesario y por un importe mensual de más de 15.000 euros hasta que se realizara una nueva adjudicación (esta vez con importe de licitación de 318.000 euros). Pero el mismo contrato se prorrogó una segunda vez en marzo de 2010 a propuesta del consejero delegado Miguel Giménez de Córdoba.

El contrato para el control de entradas

En cuanto al contrato para el servicio de gestión de control de entradas y gestión de la base de datos en las obras de la fase 1 del Campus de la Justicia, de igual modo, no consta que se constituyó mesa de contratación para la apertura de la licitación, que de base se estimaba en 59.280 euros.

Al mismo se presentaron solo dos empresas, Serygur Servicios S. L. y CODE Servicios S. A. Gómez Gordo, una vez más, elaboró un informe en marzo de 2008 y estimó que la mejor oferta es la de Serygur y rechazó la otra por no cumplir requisitos de experiencia y conocimientos en prevención de riesgos laborales, a pesar de que la oferta era más de 3.000 euros más barata.

Tal y como ocurrió con el anterior contrato, Gómez Gordo un año después consideró imprescindible prorrogarlo a razón de 4.913 euros al mes, y lo mismo ocurrió en marzo de 2010. Por esos tres contratos, el juez considera que debe ser investigado para que ofrezca explicaciones sobre los mismos, dado que “de las actuaciones practicadas resulta indiciariamente que pudo tener participación en los hechos objeto de investigación de la causa”.

https://elpais.com/espana/2020-11-03/imputado-uno-de-los-comisarios-de-kitchen-por-las-irregularidades-de-la-ciudad-de-la-justicia-de-madrid.html

EL JUEZ DEL ‘CASO KITCHEN’ ORDENA UN CAREO ENTRE FERNÁNDEZ DÍAZ Y SU ANTIGUO ‘NÚMERO DOS’

El magistrado adopta esta decisión después de que ambos ofrecieran versiones opuestas sobre la trama de espionaje a Bárcenas

Nuevo capítulo en el caso Kitchen. Manuel García-Castellón, magistrado de la Audiencia Nacional, ha ordenado celebrar un careo entre Jorge Fernández Díaz, exministro del Interior, y su antiguo número dos, Francisco Martínez, ex secretario de Estado de Seguridad. El juez adopta esta decisión después de que ambos prestasen declaración la pasada semana como imputados y ofreciesen versiones opuestas sobre la trama de espionaje a Luis Bárcenas sin control judicial, que tenía por supuesto objetivo arrebatar al extesorero del PP documentos comprometedores para altos cargos del partido conservador.

El instructor ha fijado la cita para el próximo 13 de noviembre. Ese día, si no se producen nuevos giros de guion, se verán las caras en el juzgado el exministro y su antigua mano derecha, después de que el primero de ellos asegurara el pasado viernes que se enteró de la Operación Kitchen exclusivamente por la prensa y negara la versión de su anterior subordinado. Martínez había dicho solo un día antes que la cúpula política del ministerio estaba al tanto del dispositivo irregular y que, es más, fue el propio Fernández Díaz quien le telefoneó en julio de 2013 para comentarle la existencia de un confidente en el entorno de Bárcenas, Sergio Ríos, entonces chófer del extesorero popular.

Durante su declaración, el exministro de Interior también negó la veracidad de los mensajes de móvil que guardaba el exsecretario de Estado y que lo incriminan. En uno de ellos, presuntamente enviado por Fernández Díaz, se leía: “Chofer B. Sergio Javier Ríos Esgueva (ahora hace esa función con su mujer)”, en referencia al conductor captado para espiar al extesorero y a su esposa, Rosalía Iglesias. En otro, se indicaba que “la operación se hizo con éxito. Se ha volcado todo (2 iPhone y un iPad)”, aludiendo así a los teléfonos de Bárcenas y su pareja que la trama logró sustraer.

“Dada cuenta de la importancia de [los mensajes] y la carga incriminatoria que poseen, atendidas las contradicciones entre las manifestaciones del antiguo secretario de Estado y el ex ministro del Interior, este magistrado entiende necesario volver a citar a ambos investigados para que comparezcan conjuntamente, a fin de someterles a un careo”, explica García-Castellón en un auto dictado este mismo martes. La legislación prevé este tipo de citación para que el instructor pueda enfrentar in situ las versiones de los dos investigados y tenga así otra herramienta más para valorar de primera mano la veracidad de sus testimonios. En su escrito, además, el juez plantea a Fernández Díaz la posibilidad de que aporte voluntariamente su móvil anterior al que usa actualmente “con la finalidad de corroborar o descartar el envío de los mensajes que fueron protocolizados por el señor Martínez”.

Además de esta iniciativa, García-Castellón también ha decidido citar como testigo a Diego Pérez de los Cobos, coronel de la Guardia Civil, por su papel en la gestión de los fondos reservados. El integrante del instituto armado, muy conocido por su labor de coordinación para tratar de frenar el referéndum ilegal del 1-O en Cataluña, ocupó el puesto de director del Gabinete de Coordinación y Estudios de la Secretaría de Estado que encabezaba Martínez. Y precisamente, el ex número dos del Ministerio, lo señaló como la persona encargada de la “contabilidad de los fondos” y de “verificar el destino de los mismos”. Ya se ha acreditado que se utilizaron, al menos, 53.000 euros de ese dinero público para pagar al chófer una retribución mensual de 2.000 euros y comprarle una pistola.

El “centro nuclear” de la trama

Los investigadores sitúan a Fernández Díaz y su ex mano derecha en el “centro nuclear” de la trama, según escribió el propio magistrado en un auto anterior. La antigua cúpula de la Policía Nacional, imputada por los hechos, señaló que los responsables políticos estaban al tanto del plan contra Bárcenas. Así lo aseguró al juez el entonces director adjunto operativo, Eugenio Pino. Y también el comisario jubilado Enrique García Castaño, exjefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) y encargado de coordinar a los agentes que espiaron al extesorero: “A mí se me transmite desde el Ministerio del Interior que era en realidad para descubrir si Bárcenas se había llevado algunos discos duros de la sede del PP en los que aparecía la financiación que había recibido el PP de donaciones, pagos...”.

A través de su auto de este martes, García-Castellón también cita a declarar de nuevo como imputado a Marcelino Martín Blas, el comisario que estaba al frente de la Unidad de Asuntos Internos de la Policía —un grupo que, según sospecha el juez, también pudo poner en marcha seguimientos al extesorero—. El magistrado también llama como testigos a varios agentes de esa unidad y a Oliver Zugel, a quien se identifica como un socio de un fondo de inversión con sede en Delaware y sobre quien se halló numerosa documentación en casa del comisario jubilado José Manuel Villarejo.

https://elpais.com/espana/2020-11-03/el-juez-del-caso-kitchen-ordena-una-careo-entre-fernandez-diaz-y-su-antiguo-numero-dos.html

FERNÁNDEZ DÍAZ ASEGURA AL JUEZ QUE SUPO DEL ESPIONAJE A BÁRCENAS POR LA PRENSA

El juez García-Castellón le dice, irónico, al exministro sobre Kitchen: “Usted no se enteraba de nada”

Balones fuera. El exministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, se ha sentado este viernes ante el juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón con una estrategia de defensa muy clara: reiterar que él no puso en marcha el caso Kitchen y que se enteró de su existencia por la prensa. Para ello, no ha dudado en tildar de falsa la versión que este jueves contó al magistrado su antiguo número dos, Francisco Martínez, quien afirmó que su jefe estaba al tanto de la operación y que fue el propio ministro quien le telefoneó un fin de semana para hablarle por primera vez del confidente que la trama policial había captado, Sergío Ríos, entonces chófer del extesorero del PP Luis Bárcenas. Ante tales evasivas, el juez le ha llegado a espetar al exministro: “Usted no se enteraba de nada”, según detallan fuentes jurídicas.

Martínez se había agarrado el jueves a la misma línea de defensa que ya había marcado antes el comisario Eugenio Pino, entonces director adjunto operativo de la Policía Nacional y también imputado. El antiguo mando policial reconoció que existió el dispositivo de seguimiento a Bárcenas y a su entorno, pero arguyó que era legal y que su objetivo era averiguar quiénes eran los testaferros de Bárcenas y dónde guardaba este su botín: “[El objetivo] eran las cuentas en Suiza”. Todo ello, pese a que en el sumario hay varios testimonios que apuntan a que, en realidad, se puso en marcha para arrebatar al extesorero documentos comprometedores para altos cargos del PP. Además, las pesquisas ya han dilucidado que nunca se informó de ese dispositivo al juez que investigaba en ese momento la caja b del PP, ni a los agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) que estaban bajo las órdenes del magistrado.

Este viernes, Fernández Díaz ha reiterado que todo lo que supo de Kitchen fue por la prensa y ha negado la veracidad de los mensajes de teléfono de los que el ex secretario de Estado levantó actas notariales y que le incriminan. En uno de ellos, presuntamente enviado por el exministro, se leía: “Chofer B. Sergio Javier Ríos Esgueva (ahora hace esa función con su mujer)”, en referencia al conductor contactado por la trama para espiar al extesorero y a su esposa, Rosalía Iglesias. En otro, se indicaba que “la operación se hizo con éxito. Se ha volcado todo (2 iPhone y un iPad)”, aludiendo a la sustracción de los teléfonos de Bárcenas y su pareja para acceder a su contenido, una de las acciones sin control judicial de la Operación Kitchen. En un escrito de defensa enviado al juez para tratar de tumbar su imputación, el exministro ya afirmaba que estos habían sido manipulados y calificó su contenido de “totalmente inverosímil y contradictorio”.

El juez analiza el móvil

Este viernes lo ha vuelto a hacer e, incluso, ha esgrimido que el lenguaje utilizado, en concreto el uso de la letra 'K’ que aparece en alguno, no es suyo. Al término de la declaración, la Fiscalía Anticorrupción ha pedido al juez que se le requisase el terminal. Según la defensa del exministro, Fernández Díaz lo ha entregado voluntariamente para que se constatase que dichos mensajes, de hace siete años, no estaban en el móvil.

El exresponsable del Interior también ha ejercido de cortafuegos para que la investigación no siga escalando en el organigrama del Gobierno y del PP. Según ha repetido, nadie ajeno al ministerio se comunicó con él para interesarse por el operativo y nadie le dio indicaciones al respecto. De hecho, ha recalcado que el único que le podía proponer un despliegue de seguimiento a Bárcenas era el entonces presidente del Gobierno. Pero Mariano Rajoy, según su versión, nunca lo hizo. Tampoco desde la cúpula del PP se le dijo nada. Ni siquiera María Dolores de Cospedal, en ese momento secretaria general de la formación conservadora y a quien la Fiscalía Anticorrupción ha pedido imputar, aunque el magistrado lo ha rechazado de momento.

A lo largo de casi dos horas, en las que el exministro solo ha respondido al juez y a su defensa, la declaración se ha centrado en diversos aspectos que sobrevuelan la causa. Así, al ser preguntado por los fondos reservados, Fernández Díaz ha vuelto a señalar al exsecretario de Estado de Seguridad como el responsable de su control y ha insistido que él no participó en nada. El juez le ha interrogado también por su relación con el comisario José Manuel Villarejo, en prisión desde 2017 y epicentro de este macrosumario. De él, el exministro ha dicho que solo lo ha saludado un par de veces, una de ellas en 2012, cuando fue a ver a Martínez a su despacho y este estaba con el policía. La segunda, en la cena que se ofreció en 2016 al comisario Pino y a la que asistieron tanto el policía como el político.

El ex número dos de Interior había contado este jueves que, a su llegada a Interior, comenzó a tener una relación fluida con Villarejo porque así se lo había pedido su jefe, a quien se lo había recomendado a su vez Juan Cotino, responsable de la Policía Nacional con el Gobierno de José María Aznar. El exministro ha confirmado ahora que habló con Cotino, fallecido hace unos meses por la covid y que estuvo procesado en una pieza del caso Gürtel, y que le recomendó a Villarejo. Este ha sido uno de los pocos detalles que Fernández Díaz ha reconocido de la declaración de su antigua mano derecha, con quien ha dicho que está “muy dolido” por haberle incriminado.

La insistencia de Fernández Díaz en negar todo lo demás ha llevado al magistrado García-Castellón a decir que era “muy deprimente” que él fuera el responsable de un ministerio que, según su versión, parece “un reino de taifas”. “No le diré que no”, ha contestado entonces el exresponsable de Interior, quien ha alegado que esa situación venía de lejos y que él fue el décimo ministro que tuvo bajo sus órdenes a Villarejo. Y como ejemplo de ello ha recordado la grabación que reveló la celebración de una comida multitudinaria entre cuyos comensales estaban el policía y la exministra y actual fiscal general del Estado, Dolores Delgado, que salió a la luz meses después del arresto del comisario en la Operación Tándem.

https://elpais.com/espana/2020-10-30/fernandez-diaz-niega-la-version-de-su-antiguo-numero-dos-y-asegura-que-se-entero-de-kitchen-por-la-prensa.html


FERNÁNDEZ DÍAZ AFIRMA QUE SU 'NÚMERO 2' MINTIÓ AL INVOLUCRARLE EN LA OPERACIÓN KITCHEN

El exministro del Interior niega conocimiento alguno de la operación Kitchen y afirma que se enteraba de todo "por la prensa". Dice que su número 2, Francisco Martínez, mintió al involucrarle y rechaza que recibiera indicaciones de Rajoy

El exministro del Interior Jorge Fernández Díaz ha negado en su declaración como imputado ante el juez Manuel García Castellón, conocimiento alguno de la operación Kitchen, que redactase los mensajes de texto y WhatsApp supuestamente enviados a su secretario de Estado o que supiera de la existencia del chófer de Luis Bárcenas, que actuaba como confidente en la operación de robo de documentos al extesorero que perjudicaban al PP o a sus dirigentes, en el caso de su caja B.

Fernández Díaz dice que el único operativo del que tenía conocimiento para encontrar pruebas de Bárcenas era el que se llevaba a cabo por parte del juzgado central de instrucción número 5 de la Audiencia Nacional, que investigaba el asunto, y que de todo se enteraba y se ha enterado “por la prensa”.

Fernández Díaz ha afirmado que de existir la operación Kitchen, hubiera sido “una gran deslealtad”. Niega que su número 2, el exsecretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez le reportase sobre el operativo, tal y como manifestó este jueves. En varias ocasiones, Fernández Díaz le ha acusado de mentir al involucrarle y ha llegado a manifestar “todavía me pregunto qué mal le he hecho además de nombrarle, no sé por qué hace esto”. Respecto a los sms y mensajes de WhatsApp depositados ante notario por Martínez y que apuntan directamente al exministro como la persona que estaba al corriente del operativo e insistía en la obtención de pruebas de Bárcenas, el exministro del Interior ha negado que los redactase y enviase. Dice que por su formato “no puede haberlos escrito un ministro sino un operativo”, y ha incidido en que el notario “solo acredita que el teléfono es suyo, que se trata de un pantallazo y no de un informe pericial”.

Fernández Díaz ha añadido que jamás recibió ninguna indicación de Rajoy o Cospedal para ejecutar Kitchen. Solo ha concedido que “en 2016” le pidió a Martínez que recibiera a Villarejo al habérselo recomendado Juan Cotino, quien insistió en que podía ser de utilidad.

Como Martínez, Fernández Díaz solo ha contestado a su abogado y al juez, que ha llegado a decirle: “Respeto mucho su trabajo como ministro pero perdóneme, usted no se enteraba de nada y su ministerio parecía un reino de Taifas”.

https://cadenaser.com/ser/2020/10/30/tribunales/1604052973_008800.html

FERNÁNDEZ DÍAZ ACUSA A SU NÚMERO DOS DE MENTIR Y SE ENROCA EN QUE NO FUE INFORMADO DEL ESPIONAJE A BÁRCENAS

Declara ante el juez que los mensajes incautados a Francisco Martínez no fueron enviados ni recibidos por él. El exministro su móvil al juez después de que el fiscal Stampa solicitara al juez la incautación

El ministro del Interior entre 2012 y 2016, Jorge Fernández Díaz, se ha enrocado ante el juez en que nunca supo de la operación de espionaje a Luis Bárcenas, al tiempo que ha acusado a Francisco Martínez de mentir. Los mensajes incautados al secretario de Estado de Seguridad de la época nunca fueron enviados o recibidos por él, ha llegado a asegurar Fernández Díaz en su declaración como investigado, informan a elDiario.es fuentes presentes en la misma.

El exministro ha insistido ante el juez Manuel García-Castellón en que el hecho de que Martínez depositara esos mensajes ante notario no exime de que hayan sido previamente manipulados. Ante esta afirmación, el fiscal Ignacio Stampa ha solicitado al juez que incaute a Fernández Díaz su teléfono móvil. El letrado de Fernández Díaz ha replicado que su actual terminal no guarda esa época de mensajes y que ellos ya los habían buscado sin éxito. Al término de la declaración, el abogado ha asegurado que su cliente ha entregado el teléfono "voluntariamente", siempre después de que lo reclamara Anticorrupción. Stampa no volverá a participar en declaraciones del caso Villarejo después de que la fiscal general del Estado, Dolores Delgado, no le haya asignado la plaza de Anticorrupción que ocupaba en comisión de servicio.

Francisco Martínez, también investigado, declaró la previa que, como muestran esos mensajes, el ministro sabía de la investigación a Bárcenas, pero añadió que ésta era perfectamente legal y que tenía como fin acceder al dinero supuestamente oculto por el extesorero del PP y a sus testaferros.

Durante la de declaración, Fernández Díaz se ha lamentado de la actitud de Martínez y se ha preguntado, ante el juez, qué malo puede haberle hecho a su antiguo secretario de Estado además de nombrarle en el cargo. El exministro ha dicho que si la operación de espionaje existió se trató de “una gran deslealtad” hacia su persona y que tuvo que enterarse por la prensa. El juez le ha espetado: “Usted no se enteraba de nada”. En otro momento, el magistrado ha concluido, de las palabras del exministro, que su departamento era "un reino de taifas". "No le voy a decir que no", ha replicado Fernández Díaz. El imputado se ha negado a responder a la Fiscalía y al resto de las partes. Solo ha contestado al magistrado y a su abogado.

Ni Rajoy ni Cospedal
Asimismo, ha insistido en varias ocasiones en que nunca recibió instrucciones de su superior, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en tal dirección. Para apuntalar esta tesis ha puesto como ejemplo el registro ordenado por el juez Pablo Ruz de la sede de Génova. Rajoy le llamó y él tuvo que responderle que se había enterado por los medios de comunicación.

Fernández Díaz ha dicho que si alguien tuvo interés en obtener supuesta documentación en poder de Bárcenas, a él no se lo dijo nadie, con lo que también ha descartado implicación de María Dolores de Cospedal. La exsecretaria general está pendiente de que García-Castellón decida sobre la citación como investigada que solicitó Anticorrupción en septiembre.

https://www.eldiario.es/politica/fernandez-diaz-acusa-numero-mentir-enroca-no-informado-espionaje-barcenas_1_6374788.html

FERNÁNDEZ DÍAZ DICE QUE CONOCIÓ LA KITCHEN POR LA PRENSA Y QUE SALUDÓ EN DOS OCASIONES A VILLAREJO

Su número dos, Francisco Martínez, aseguró que el exministro de Interior sabía del espionaje a Bárcenas; pero éste lo niega de plano

El exministro del Interior Jorge Fernández Díaz ha llegado a las pasadas las 09:15 horas de este viernes a la Audiencia Nacional para comparecer como investigado ante el juez Manuel García Castellón por la operación Kitchen, operativo parapolicial organizado para sustraer información que guardaba el extesorero del PP Luis Bárcenas y que podría afectar al partido. Tras ser señalado número dos, Francisco Martínez, quien aseguró que Díaz estaba al tanto de la operación de espionaje; lo ha negado de plano y ha dicho que conocía a José Manuel Villarejo únicamente de haberle visto en dos ocasiones esporádicas.

El exministro ha negado la existencia de la operación Kitchen pero ha admitido que conoció un operativo que tenía por objeto averiguar dónde tenía Luis Bárcenas la documentación comprometida de la caja B del PP. Asegura, eso sí, que no fue ordenado por él ni por Mariano Rajoy -a quien por cierto ha mentado en varias ocasiones- y que tan solo conoció los detalles por las informaciones aparecidas en los medios de comunicación.

El magistrado ha llegado ha ironizar con que el ministro no se enteraba de nada de lo que hacían sus subordinados en la escala jerárquica.

Fernández Díaz ha explicado que al polémico comisario Villarejo le saludó en dos ocasiones. La primera en 2012, cuando Francisco Martínez se citó con el entonces ministro para un asunto y, al entrar, les presentó. La segunda data de 2016 en la víspera del 26J, durante la jubilación de Eugenio Pino como DAO (Director Adjunto Operativo de la Policía). Se celebró una comida en un restaurante y se presentó Villarejo.

Según su declaración, el exministro empezó a preocuparse por su figura cuando su nombre comenzó a trascender en informaciones de prensa.

El extitular de Interior también ha negado la veracidad de los mensajes que guardaba el ex secretario de Estado. En uno de ellos, que presuntamente había enviado Fernández Díaz, se podía leer: “Chófer B. Sergio Javier Ríos Esgueva (ahora hace esa función con su mujer)”, en referencia al conductor contactado por la trama para espiar al extesorero y a su esposa, Rosalía Iglesias. En otro, se indicaba que “la operación se hizo con éxito. Se ha volcado todo”

https://www.elplural.com/sociedad/tribunales/fernandez-diaz-conocio-kitchen-prensa-saludo-ocasiones-villarejo_251954102

MARLASKA, SOBRE 'KITCHEN': "ES PREOCUPANTE QUE SE HAYA USADO ELEMENTOS PÚBLICOS PARA FINES PARTIDISTAS"

El ministro de Interior ha explicado que "el Gobierno cooperó con la Justicia para desclasificar los documentos"

Fernando Grande-Marlaska ha asegurado que “es preocupante lo que ha podido acontecer en el Ministerio de Interior". Considera alarmante que "se hayan usado para fines partidistas”, en referencia a la Operación Kitchen y la investigación que ha llevado a Jorge Fernández Díaz, a declarar ante un juez.

En una entrevista en Al Rojo Vivo, el ministro de Interior ha señalado que "dejemos que sea el proceso judicial el que pueda definir correctamente lo que ocurrió”. “El Gobierno, en términos de cooperación, acordó la desclasificación de los documentos para la justicia”, ha apuntado.

Marlaska ha razonado que los documentos que el Ejecutivo central compartió podrían "ser utilizados como hechos que pueden ser dotados de delito”. “Nosotros, siendo conocedores de que se utilizó a los medios públicos, tomamos las medidas. Pero, el 99% del conjunto de los funcionarios públicos muestran una profesionalidad y neutralidad tremenda. Remover esas conductas irregulares es, en cierta medida, factible y fácil”, ha justificado.

https://www.elplural.com/politica/marlaska-tilda-preocupante-usado-elementos-publicos-fines-partidistas_251969102

EL EX NÚMERO 2 DE INTERIOR DICE AL JUEZ QUE FERNÁNDEZ DÍAZ ESTABA AL TANTO DE LA 'KITCHEN': "SABÍA MÁS QUE YO"

Sostiene que Fernández Díaz fue quien le habló de Sergio Ríos, el chófer de Bárcenas y confidente de la Policía

Jorge Fernández Díaz y el que fuera su secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez.
El ex secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, ha afirmado este jueves ante el juez de la Audiencia Nacional, Manuel García-Castellón, que el que fuera ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, estaba al tanto de la operación 'Kitchen'. De hecho, ha apuntado que el ministro del Interior en la primera etapa del Gobierno de Rajoy sabía más que él --"sabía más que yo"-- del asunto puesto que le llegaba información de comisarios y mandos con los que despachaba directamente.

Asimismo, según fuentes presentes en la declaración consultadas por Europa Press, Martínez ha añadido que Fernández Díaz le preguntó por Sergio Ríos, el chófer del extesorero del PP Luis Bárcenas, quien era además confidente en la operación 'Kitchen'. El ministro le pidió que se interesase por el asunto, si bien no ha podido aclarar cómo le llegó esa información a Fernández Díaz.

Durante su comparecencia, que se ha alargado durante aproximadamente tres horas y media, Martínez ha explicado al juez que, siguiendo el mandato del ministro, preguntó por Ríos al entonces director Adjunto de la Policía (DAO), Eugenio Pino, también imputado en esta causa.

Define la legalidad de la operación
La de Martínez, citado en calidad de investigado, era una de las comparecencias más esperadas en el marco de la pieza 7 de la macrocausa 'Tándem'. En ella se investiga la operación parapolicial que se organizó para espiar tanto al extesorero como a su mujer Rosalía Iglesias y que fue sufragada con fondos reservados y al margen del control judicial.

El objetivo, según las pesquisas, era sustraer al extesorero y exgerente del PP la información sensible del partido que tuviera en su poder para así poder ocultársela a la justicia, concretamente al juzgado indagaba sobre la trama Gürtel.

Pero este jueves, el ex secretario de Estado de Seguridad ha defendido durante el interrogatorio que esa operación no ocurrió como tal, sino que se trataba de una actuación "legal" para buscar información de tipo económico y financiero, han indicado las fuentes consultadas. También se ha escudado en la legalidad de los seguimientos, y ha subrayado que él mismo dio órdenes a sus mandos policiales para que la información relevante recabada en la misma se pusiera a disposición del juez.

Cabe recordar que la UDEF en esas fechas investigaba las cuentas en el extranjero de Luis Bárcenas en el marco de la instrucción que investigaba la trama Gürtel.

Los mensajes ante notario
Además, Martínez ha sido preguntado también por su decisión de levantar acta ante notario de los mensajes relacionados con la operación que intercambió con el exministro. El que fuera mano derecha de Fernández Díaz ha explicado que lo hizo porque se sintió dolido por las declaraciones que éste hizo diciendo que desconocía esa operación 'Kitchen'.

Pero, a la par, ha subrayado ante el juez García-Castellón que el hecho de que el exministro manifestase que no sabía nada de ese operativo, algo que ha reiterado que es falso, no significa que las actuaciones fueran ilegales.

Así, ha coincidido con lo que declaró Pino, ya que ha afirmado que no se puede hablar de una 'operación Kitchen' porque esa fue la denominación que le dio el comisario jubilado José Manuel Villarejo, que permanece en prisión preventiva desde noviembre de 2017 por ser el principal acusado de 'Tándem', han apuntado las fuentes presentes en la declaración.

Cómo conoció a Villarejo y el uso de fondos reservados
Precisamente preguntado por cómo conoció a Villarejo, ha indicado que fue en 2012, cuando aún era director de Gabinete del Ministerio del Interior, porque Fernández Díaz le pidió que se reuniera con él. Al ministro se lo había pedido Juan Cotino (fallecido por la covid-19), director de la Policía en el Gobierno de José María Aznar, quien le había traslado su interés en mantener un encuentro con el comisario porque tenía información relevante.

La declaración también se ha centrado en el uso de los fondos reservados para esta operación, después de que varios investigados en esta pieza le apuntaran como el responsable de su gestión. No obstante, el ex número dos de Interior ha ratificado lo que ya han declarado algunos testigos: que él firmaba los talones que venían ya suscritos por el coronel de la Guardia Civil, Diego Pérez de los Cobos, entonces director del Gabinete de Coordinación de Estudios de la Secretaría de Estado de Seguridad.

Asimismo, ha sostenido que su función en este asunto se limitaba a revisar que cuadrasen las cuentas, pero sin conocer detalles concretos de para qué se usaban los fondos más allá de conocer la operación a la que se destinarían y la cuantía.

Tras su comparecencia, Martínez ha abandonado la Audiencia Nacional en compañía de su abogado. Esta era la tercera vez que era citado por el titular del Juzgado Central de Instrucción número 6 desde enero, si bien en las dos anteriores ocasiones no declaró argumentando que la pieza estaba bajo secreto de sumario.

Este viernes será el turno del exministro Jorge Fernández Díaz, quien ahora deberá corroborar o negar lo afirmado por el que fuera su mano derecha en el Ministerio del Interior.

https://www.elplural.com/sociedad/tribunales/numero-2-interior-juez-fernandez-diaz-kitchen-sabia_251907102

EL EX ‘NUMERO DOS’ DE INTERIOR AFIRMA QUE FERNÁNDEZ DÍAZ FUE EL PRIMERO QUE LE HABLÓ DEL CONFIDENTE DE KITCHEN

El ex secretario de Estado de Seguridad cuenta al juez de la Audiencia Nacional que el ministro estaba al tanto de la operación para arrebatar supuestamente documentación comprometedora a Bárcenas

Francisco Martínez, ex secretario de Estado de Seguridad, ha aterrizado a las 9.22 de este jueves en la Audiencia Nacional. Acompañado por su abogado, a paso ligero y en silencio, la antigua mano derecha del exministro Jorge Fernández Díaz llegó al tribunal apenas ocho minutos antes de la cita fijada por el juez Manuel García Castellón, ante quien se sentó a continuación para ofrecer detalles sobre la llamada Operación Kitchen, presuntamente urdida en la cúpula de Interior en 2013 para arrebatar al extesorero del PP Luis Bárcenas documentación comprometedora para altos cargos del partido. Aunque Martínez había asegurado a EL PAÍS hace unas semanas que iba a “contarle al juez todo” lo que sabía, no ha despejado ninguna de las dudas que aún planean en la causa. Aun así, deja un damnificado: su antiguo jefe, del que ha asegurado que fue el primero en hablarle del confidente de la trama, Sergio Ríos, entonces chófer de Bárcenas. Según su versión, el miembro del Gobierno de Mariano Rajoy, y persona de la máxima confianza de este, estuvo al tanto de la operación irregular desde el primer momento.

El testimonio de Martínez era clave para saber si la causa —que este viernes vivirá otro plato fuerte con la declaración como imputado de Fernández Díaz— iba más allá de Interior. Sin embargo, el ex secretario de Estado ha delimitado el daño y se ha ceñido exclusivamente a su inmediato superior, al que varias pruebas incorporadas en la causa ya le salpicaban. Entre ellos, los mensajes de móvil que el propio Martínez guardaba y que asegura que le envió el exministro. “La operación se hizo con éxito: Se ha volcado todo (2 iPhone y 1 iPad). Mañana tendremos el informe […]. Otra cosa que nosotros con el volcado efectuado podamos acceder a una gran e interesante información… veremos. Te informo”, reza uno de ellos, en referencia a los presuntos dispositivos electrónicos que la trama arrebató a Bárcenas y cuyo contenido se descargó en un pendrive, como han contado varios imputados y testigos, todos ellos agentes de la policía que participaron en aquel operativo.

Martínez, según fuentes jurídicas que asistieron al interrogatorio, ha añadido nuevos datos sobre la presunta implicación de Fernández Díaz en el caso Kitchen. Así, aseguró que el ministro le llamó un fin de semana para contarle que le habían dicho que había un confidente en el entorno de la familia Bárcenas. El ex número dos de Interior ha afirmado que le preguntó al comisario Eugenio Pino, en ese momento máximo responsable policial en su condición de director adjunto operativo, para contrastar la información y este se lo confirmó. Según su versión, por tanto, el ministro tenía constancia prácticamente desde el inicio de que había en marcha una operación, de la que recibía información a través de varias fuentes. Fue por ello que, cuando saltó el escándalo a los medios y Fernández Díaz dijo que no sabía nada, Martínez decidió llevar esos mensajes a un notario para que los ratificara. Estaba dolido y quería dejar claro que más arriba conocían la trama Kitchen, ha explicado al juez.

Pero hasta ahí ha llegado Martínez, que solo ha respondido a las preguntas del magistrado y sus abogados. El ex número dos de Interior se ha escudado en que siempre creyó que la operación era legal y que tenía por objetivo localizar los testaferros y el botín oculto de Bárcenas. Incluso ha hablado de que, con ella, se intentaba confirmar la supuesta existencia de contactos entre el extesorero del PP y la mafia italiana, que había publicado un medio. También ha añadido que él nunca autorizó ninguna actuación ilegal, como la entrada clandestina en un taller y un despacho de la esposa de Bárcenas, y que dio órdenes de que cualquier información relevante fuera transmitida a la autoridad judicial. Sin embargo, la investigación ha demostrado que, pese a que la trama se hizo con documentación del tesorero, nunca se entregó al juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz, que entonces investigaba la caja b del PP, ni a los agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) que estaban bajo sus órdenes.

Martínez ha evitado durante todo el interrogatorio, que ha durado cerca de tres horas, acusar a ningún otro miembro del Gobierno del PP o del partido. Así, de Mariano Rajoy se ha limitado a afirmar que una vez le oyó decir que no estaba preocupado por lo que dijera el extesorero. Sin embargo, en uno de los mensajes de su móvil incorporados a la causa, Martínez mostraba su convencimiento a su interlocutor de que los mensajes que había incluido en el acta notarial “necesariamente conllevaran la citación de Jorge [Fernández Díaz] y probablemente de Rajoy”. Sobre María Dolores de Cospedal, entonces secretaria general del partido y presidenta de la Junta de Castilla-La Mancha, a quien la Fiscalía también ha solicitado imputar, solo ha asegurado que otro de los comisarios implicados, Andrés Gómez Gordo, que fue asesor de ella, hablaba mal de la política y de su marido, el empresario Ignacio López del Hierro.

El ordenador de El Gordo

El ex número dos de Interior ha intentado desmontar la declaración del comisario Enrique García Castaño, apodado El Gordo y responsable de la unidad policial encargada de hacer seguimientos en casos de terrorismo y delincuencia organizada, el principal testimonio en su contra. García Castaño había asegurado ante el juez que fue Martínez quien, en 2013, justo después de estallar el escándalo de la caja b del PP recogida en los llamados papeles de Bárcenas, le dijo que el objetivo real del espionaje era arrebatar aquella documentación comprometedora para el PP y sus dirigentes que el extesorero aún pudiera guardar. También que le entregó en un pendrive la documentación que habían conseguido extraer de manera ilegal de tres dispositivos móviles de Bárcenas e, incluso, que le llevó un ordenador portátil comprado con fondos reservados para que pudiera consultarla.

Este jueves, el ex secretario de Estado ha reconocido que tuvo reuniones con este comisario, pero ha negado haber recibido ese pendrive ni el ordenador. Martínez ha insistido en negar cualquier ilegalidad en la operación e, incluso, la existencia de la propia Operación Kitchen con ese nombre. También ha admitido que con el comisario José Manuel Villarejo, otro de los mandos policiales que intervino en el dispositivo y que permanece en prisión desde noviembre de 2017, mantuvo una relación muy fluida porque se lo dijo su ministro. Ha añadido que a este, a su vez, se lo había recomendado Juan Cotino, recientemente fallecido y que durante el Gobierno de José María Aznar había sido director general de la Policía.

El comisario Eugenio Pino, imputado y señalado como el muñidor de la policía patriótica —el grupo de policías surgido en la etapa de Fernández Díaz al frente de Interior para recabar información sobre los rivales políticos del PP— también apuntó a Martínez al afirmar que los gastos de los fondos reservados los autorizaba en persona el entonces secretario de Estado de Seguridad. Entre ellos, los que se destinaron para pagar al chófer de Bárcenas: 2.000 euros al mes por facilitarles información sobre el extesorero y su familia. Sobre estos pagos y otros efectuados dentro de la Operación Kitchen, como la compra de una pistola, Martínez ha asegurado no conocer los detalles y se ha escudado en que la legislación sobre el control de estos fondos era demasiado laxa y basada en la confianza.

https://elpais.com/espana/2020-10-29/el-ex-numero-dos-de-interior-afirma-que-fernandez-diaz-fue-el-primero-que-le-hablo-del-confidente-de-kitchen.html

EL EXNÚMERO DOS DE INTERIOR OLVIDA ANTE EL JUEZ SU DESPECHO CON LOS "MISERABLES" DE FERNÁNDEZ DÍAZ, RAJOY Y COSPEDAL

La imputación de la antigua secretaria general del PP se aleja después de que García-Castellón evite preguntar a Francisco Martínez por ella en el caso del espionaje a Bárcenas

Todo el desencanto y la ira que dejó por escrito en su teléfono el número dos del Ministerio del Interior durante la primera legislatura de Mariano Rajoy contra el expresidente, su jefe el ministro y la secretaria general del entonces partido en el Gobierno se han disipado en Francisco Martínez antes de acudir a declarar a la Audiencia Nacional. El exsecretario de Estado de Seguridad ha dicho que Jorge Fernández Díaz conocía la operación “policial” contra el extesorero del PP Luis Bárcenas, una cuestión que quedaría sin trascendencia penal de acuerdo a su afirmación de que fue un dispositivo dentro de la legalidad.

El instructor dictó el pasado 18 de septiembre un auto en el que aseguraba que antes de decidir si cita como imputada a María Dolores de Cospedal y a su marido, el empresario Ignacio López del Hierro, debía escuchar a Martínez. Sin embargo, en las cerca de dos horas que el antiguo secretario de Estado de Seguridad ha respondido a las preguntas de García-Castellón, éste no formuló ninguna acerca del conocimiento y/o participación de Cospedal y López del Hierro en la trama, según coinciden todas las fuentes presentes en la declaración consultadas por elDiario.es.

Martínez, que había declarado en El País que iba a contar todo lo que sabía, se negó a responder a las preguntas de los fiscales Anticorrupción, las acusaciones populares y los abogados del resto de acusados. Fuentes del Ministerio Público afirman que, de haber accedido a responder a sus preguntas, éstas habrían sido formuladas por el fiscal Ignacio Stampa, quien dejará en los próximos días la acusación del caso Villarejo al haber sido el único de los ocho miembros de Anticorrupción en comisión de servicio al que la fiscal general del Estado, Dolores Delgado, no ha asignado la plaza en propiedad.

En cuanto a Rajoy, la única referencia de Francisco Martínez en más de dos horas y media ha sido la comparecencia del entonces presidente del Gobierno en el Senado el 1 de agosto de 2013. En ella, ha recordado Martínez, Rajoy reconoció haberse equivocado al confiar en Bárcenas y mostró su interés en que se conociera toda la verdad. Por este motivo, ha añadido el imputado, no le extrañó que la Policía investigara “con celo” para poder demostrar que eran “actuaciones” irregulares de Bárcenas y no del PP, como defendía el presidente. “No me parece que los señores Rajoy y Cospedal mostraran públicamente temor por nada”, ha declarado.

En unas notas escritas en su teléfono, incautado por Asuntos Internos el 14 de marzo pasado, Martínez atribuía la situación judicial en la que se ve envuelto a haber sido "leal a los miserables" de Fernández Díaz, Rajoy y Cospedal. En un mensaje aseguraba que si él declaraba también pasarían por la Audiencia Nacional el exministro del Interior y, "probablemente", Mariano Rajoy.

"Muy dolido" con Fernández Díaz
Así las cosas, García-Castellón se ha centrado en la presunta responsabilidad del imputado compareciente y también del que lo hará este viernes, Jorge Fernández Díaz. En su exposición de descargo de cualquier responsabilidad penal en el exministro del Interior, Martínez ha llegado a decir que si fue a un notario en julio de 2019 a depositar cuatro mensajes con Fernández Díaz fue únicamente porque se sintió “muy dolido” por una entrevista del ministro a Voz Populi, en la que daba a entender que él podía ser responsable de algo ilegal.

Ante el juez, Martínez ha dicho este jueves que la afirmación de Fernández Díaz de que no sabía nada son “rotundamente falsas” y que eso fue “muy injusto” con él. Según la reconstrucción que elDiario.es ha podido hacer de su declaración, Francisco Martínez ha afirmado: “(Fernández Díaz) Llega a decir cosas como que confía en mi presunción de inocencia mientras no se demuestre lo contrario. Hombre… que he estado cinco años pegado a él”. También ha declarado que no hizo “fotocopias” sino que fue a un notario por “guardarlos con una cierta garantía" los mensajes que vinculan a Jorge Fernández Díaz con el espionaje a Bárcenas.

Como ya era obvio, el exnúmero dos de Interior ha confirmado que el whatsapp en el que Fernández Díaz le informa de la existencia de un topo en el entorno de los Bárcenas representa eso, que fue el ministro quien le adelantó “algo que había oído”, aunque no ha podido precisar quién se lo pudo contar al ministro. Ha añadido que él pensó que habría sido alguien del Ministerio más que del ámbito político. Ante la incredulidad del juez acerca de que el ministro del Interior reciba una información de no se sabe quién y pida a su número dos que la confirme, Martínez ha respondido que eso ocurría “muchas veces” y que el dato también pudo llegar al ministro a través de un periodista. “Le cueste creerlo o no, señoría, la prensa tenía muchas veces más información del Ministerio que nosotros", ha asegurado.

Una operación "intrascendente"
El ministro le había ordenado que se enterara mejor y le informara acerca del topo. Martínez preguntó al director adjunto operativo de la Policía, Eugenio Pino, quien le confirmó que el chófer, Sergio Ríos, estaba colaborando como confidente, y así se lo trasladó al ministro. A partir de ahí, lo único que fue sabiendo procedente del chófer, y a través de Pino, fue que éste comentaba el estado de ánimo de Rosalía y otras cuestiones “intrascendentes”, y que después de agosto de 2013 dejó de interesarse por el asunto.

Francisco Martínez ha negado haber dispuesto de información alguna de Bárcenas que no fueran los comentarios “irrelevantes” del chófer y mucho menos en soporte digital. Otro de los mensajes que constan en la causa y que él mismo llevó a un notario versa sobre el volcado de información de los teléfonos de Bárcenas que facilitó el chófer al comisario Enrique García-Castaño. El juez, sin embargo, no ha leído a Martínez el contenido de este preciso mensaje para que pudiera explicarlo, precisan las fuentes consultadas.

Francisco Martínez ha pasado apuros al intentar excusar que la Policía introdujera un topo y vigilara al entorno de Bárcenas en busca de supuesto dinero oculto y la identidad de sus testaferros. El juez García-Castellón le recordó que no había ninguna investigación judicial en este sentido aparte de la que instruía Pablo Ruz, al que nunca se informó del espionaje a Bárcenas.

García-Castaño informó a Martínez de que había averiguado que Bárcenas tenía dinero en Cracovia y Antillas Holandesas junto a un presunto testaferro, según el imputado compareciente. El juez le ha preguntado entonces que si esa información había sido puesta en conocimiento de la Fiscalía o del juez de la caja B, a lo que Martínez respondió que él entendió que sí y que jamás desconfió de ello, pero que en cualquier caso controlar eso no estaba entre sus cometidos de número dos de Interior. La investigación ha acreditado que nunca se informó al juez, fiscal y policías del caso de la caja B.

Francisco Martínez ha pasado apuros al intentar excusar que la Policía introdujera un topo y vigilara al entorno de Bárcenas en busca de supuesto dinero oculto y la identidad de sus testaferros. El juez García-Castellón le recordó que no había ninguna investigación judicial en este sentido aparte de la que instruía Pablo Ruz, al que nunca se informó del espionaje a Bárcenas.

Martínez ha recurrido a una información periodística sobre un pinchazo a miembros de la Camorra italiana asentados en España en la que uno de ellos decía que había conocido a Bárcenas y que estaba interesado en colaborar con ellos. Aquel dato, perteneciente a una investigación del Juzgado Central de Instrucción número 4 y la Guardia Civil, nunca pudo confirmarse, ni fue objeto de mayores pesquisas. Sin embargo, sirvió a Martínez para decir al juez del caso Kitchen que no le llamaba la atención que “hubiera seguimientos” de la Policía.

García-Castellón le ha dicho que esa afirmación se estaba volviendo contra él porque en ese caso de la camorra la Fiscalía sí era conocedora de los hechos y en la Operación Kitchen no. Martínez ha insistido en que ni supo ni ordenó seguimientos al entorno de Luis Bárcenas cuando éste entró en prisión y confesó la financiación irregular del PP durante más de veinte años.

Martínez se ha explayado en el funcionamiento de los fondos reservados para concluir que él solo supervisaba la cantidad total que se expedía a cada Cuerpo y que en una ocasión tuvo que advertir de que la Guardia Civil se estaba excediendo. Ha dicho que la instrucción que regula la Ley de Gastos Reservados recoge que al Ministerio no deben llegar detalles de cantidades dedicadas a un confidente concreto ni sus identidades y que ese control se hace en cada Fuerza de Seguridad y sus estructuras correspondientes. El mecanismo establece, ha añadido Martínez, que sea la “confianza” de los policías en sus subordinados la que rija el uso de los fondos reservados estableciéndose así “una cadena de avales”.

El chófer, como "superman" en las pruebas de Policía
El juez ha insistido mucho al exsecretario de Estado en la recompensa que recibió el chófer de ingresar en la Policía a los 42 años después de haber estado dos cobrando de los fondos reservados, hasta 50.000 euros en total. Martínez también se ha desentendido de dicho ingreso y ha defendido que se produjo porque era alguien con vocación, excelente forma física y conocimientos en seguridad. "Supermán", le ha respondido irónico el juez. El exnúmero dos de Interior ha replicado que para que entrara “por la puerta de atrás” deberían haber prevaricado “cientos” de mandos policiales.

Asimismo, Martínez ha rememorado cuando conoció a Villarejo siendo jefe de gabinete de Fernández Díaz, en abril de 2012. El ministro, según él, le dijo que se lo había recomendado el exdirector de la Policía, fallecido el pasado invierno, Juan Cotino, y que le causó muy buena impresión como policía y por sus contactos en el mundo de la judicatura, entre otros ámbitos. A partir de ahí tuvo una intensa relación con él, al igual que con García Castaño, otro de los comisarios imputados.

Otro policía investigado que le causó muy buena impresión fue Andrés Gómez Gordo, según ha relatado al juez. Se trata del policía que captó al chófer cuando trabajaba en excedencia para la presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, motivo por el que regresó a la Policía y fue condecorado con una medalla pensionada. Martínez ha dicho que le conoció en el puesto de Castilla-La Mancha y que ya nunca perdieron el contacto. En ese momento, Gómez Gordo ni siquiera era comisario.

https://www.eldiario.es/politica/exnumero-interior-olvida-juez-despecho-miserables-fernandez-diaz-rajoy-cospedal_1_6374022.html

LA POLICÍA INTERVIENE AL CHÓFER DE BÁRCENAS TELÉFONOS Y UN PENDRIVE PARA EL 'CASO KITCHEN'

El material se suma a las últimas diligencias practicadas en otra de las piezas del 'caso Villarejo' y que llevaron a la detención de cinco personas

Agentes de la Policía Nacional han intervenido recientemente a Sergio Ríos, el que fuera chófer del extesorero del PP Luis Bárcenas, teléfonos móviles y un pendrive en el marco de la investigación de la Audiencia Nacional sobre el 'caso Kitchen'.

La intervención de este material se llevó a cabo hace unos 15 días y ya obra en poder del juez instructor del 'caso Kitchen', una de las piezas de la macrocausa del Juzgado Central número 6 de la Audiencia Nacional abierta a raíz de la detención del excomisario José Manuel Villarejo, en prisión provisional desde su arresto en noviembre de 2017.

El juez instructor del caso, Manuel García-Castellón, ha tomado declaración este jueves al exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez, que ha señalado que el entonces ministro del Interior con el PP Jorge Fernández Díaz le preguntó por Sergio Ríos, el chófer de Luis Bárcenas que era confidente en la operación 'Kitchen' y que luego ingresó en la Policía Nacional.

Francisco Martínez, que aportó a la causa mensajes de Fernández Díaz, ha manifestado este jueves ante el juez de la Audiencia Nacional que el exministro le pidió que se interesara por el asunto del confidente y que trató sobre este asunto con el director Adjunto de la Policía (DAO) Eugenio Pino, según han señalado fuentes jurídicas.

La intervención de este material de Sergio Ríos se suma a las últimas diligencias practicadas en otra de las piezas del 'caso Villarejo', y que llevaron a la detención de cinco personas, entre ellas la mujer del excomisario, Gemma Alcalá, en relación con un supuesto intento de vender información confidencial.

El sumario del 'caso Kitchen' acredita que se utilizaron fondos reservados en un operativo parapolicial para espiar en 2013 tanto al extesorero del PP como a su mujer, con el objetivo de sustraer, al margen de las causas judiciales ya abiertas entonces, documentación sensible que afectaba a la cúpula 'popular' presidida por Mariano Rajoy.

https://www.elplural.com/politica/espana/policia-interviene-chofer-barcenas-telefonos-pendrive-caso-kitchen_251870102

FRANCISCO MARTÍNEZ SE QUEDÓ DESTROZADO CUANDO EL PP LO SACÓ DE LAS LISTAS, SEGÚN UN EX ALTO CARGO DE INTERIOR

Un ex alto cargo del Ministerio del Interior ha ofrecido este jueves más detalles del distanciamiento que se produjo entre Francisco Martínez, ex secretario de Estado de Seguridad, y su antiguo jefe, Jorge Fernández Díaz, cuando los medios de comunicación comenzaron a publicar las primeras informaciones sobre el caso Kitchen, la supuesta operación parapolicial urdida en la cúpula del Ministerio para arrebatar al extesorero Luis Bárcenas documentos comprometedores para el PP. Martínez, imputado y que ha amenazado con tirar de la manta —“voy a contarle al juez todo lo que sé”, dijo en una conversación con EL PAÍS—, se quedó destrozado cuando el partido conservador lo dejó fuera de las listas electorales, según ha detallado Juan José Esteban, director de Comunicación del Ministerio en aquella época.

Fuentes jurídicas presentes en la declaración de Esteban como testigo subrayan que este ha negado cualquier vinculación con Kitchen. Según consta en el sumario, el ex responsable de Comunicación se cruzó varios mensajes con Martínez cuando la trama comenzó a señalarlo. “Quieren joderme la vida y todos de perfil”, le escribió a Esteban, que le dijo: “Lamento muchísimo contemplar con mucha frustración la situación injusta en la que te ves envuelto”.

“Desde mi punto de vista la principal culpable de lo que está pasando es la señora que aupó al líder. Creo que el 1 debería tenerlo muy presente y ayudar un poquito”, añadió Esteban en otro mensaje en referencia, según la Fiscalía, a María Dolores de Cospedal, ex secretaria general del PP. El ex responsable de Comunicación ha afirmado este jueves que aquellos los envió simplemente como muestra de empatía, para seguirle la corriente y darle la razón.

Imputado un ex senador del PSOE

El juez también ha decidido imputar a Francisco Rodríguez Martín, senador del PSOE durante la VIII legislatura (2004-2008), en otra de las piezas separadas del macrosumario del caso Villarejo, según avanzó El Mundo y confirmaron fuentes jurídicas. En esa parte de las pesquisas, García-Castellón investiga un supuesto encargo de espionaje al comisario jubilado José Manuel Villarejo por parte de la empresa de detergentes Persán, donde el exparlamentario socialista habría presuntamente ejercido como intermediario entre ambas partes.

https://elpais.com/espana/2020-10-22/francisco-martinez-se-quedo-destrozado-cuando-el-pp-lo-saco-de-las-listas-segun-un-ex-alto-cargo-de-interior.html


LA FISCAL GENERAL DEJA A STAMPA FUERA DE ANTICORRUPCIÓN

El hasta ahora encargado de investigar a Villarejo no recibe ningún apoyo del Consejo Fiscal para seguir en su puesto

Ignacio Stampa, el fiscal encargado de la investigación sobre el caso Villarejo, no ha recibido ningún voto en el Consejo Fiscal para ocupar una de las plazas fijas en la Fiscalía Anticorrupción. Stampa, por lo tanto, causará baja en dicha Fiscalía, con lo que quedará apartado de la investigación de las distintas piezas del caso Villarejo, en el que ha venido trabajando junto al también fiscal Miguel Serrano en los últimos tres años.

La fiscal general del Estado, Dolores Delgado, no ha propuesto a Stampa, quien tampoco ha recibido el voto de ninguno otro de los miembros del Consejo Fiscal. Stampa es miembro de la Asociación de Fiscales (AF), que no le ha votado. Tampoco lo ha hecho la Unió Progresista de Fiscales (UPF).

Stampa optaba a una de las ocho plazas de Anticorrupción que se asignaban este martes, pero, según las fuentes cosultadas, la fiscal general del Estado ha decidido no otorgarle el puesto. Stampa se ha visto involucrado en los últimos meses en una investigación por un supuesto delito de revelación de secreto después de que trascendieran unas conversaciones de un chat del equipo de abogados de Podemos. Vox, el propio Villarejo y un abogado despedido de Podemos, José Manuel Calvente, le atribuyen una supuesta relación con una abogada del partido de Pablo Iglesias. Pero todas las denuncias a este respecto han sido archivadas, y no hay prueba alguna de que su actuación haya beneficiado a Podemos.

Hace unas semanas, el teniente fiscal del Tribunal Supremo, Luis Navajas, reprochó en una entrevista el comportamiento de Stampa, del que dijo sentir “asco”. Semanas después, se retractó por medio de una carta en la que lamentaba sus declaraciones y pedía disculpas. Tras la polémica, Navajas se ha abstenido en las votaciones de este martes relacionadas con Anticorrupción y con el Tribunal Supremo. También el fiscal jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón, defendió de forma contundente la labor de Stampa y de su compañero durante una declaración en