EL CHOQUE CON SAN GIL REFUERZA AL POLO ANTI-RAJOY QUE AMENAZA AL LÍDER DEL PP
Cada vez más dirigentes del PP, especialmente en el entorno del líder, Mariano Rajoy, empiezan a tener claro que la crisis provocada por el portazo de María San Gil tendrá mucho recorrido. La ponencia política -cuyo contenido es más duro que nunca contra los nacionalistas- empieza a parecer a este grupo más bien una excusa que aglutina a un polo creciente de anti-marianistas.
"Si no hay candidatura alternativa es porque no hay candidato, al menos de momento, pero el caldo de cultivo está claro, el partido está dividido", sentencia un relevante diputado, en una tesis muy extendida ayer en los pasillos del Congreso habitados por populares, donde se vive con enorme preocupación la deriva de la situación interna y, obviamente, no se habla de otra cosa.
Detrás de San Gil, asume el equipo de Rajoy, está Jaime Mayor, que ayer ejerció de portavoz de la presidenta vasca y realizó unas durísimas declaraciones contra el líder: "En mi partido hay quienes realmente quieren cambiar la estrategia. María y yo y otras muchas personas vamos a dar la batalla. El PP tiene que decidir entre rendición o resistencia. Yo apuesto por la resistencia" frente a los nacionalistas.
En el entorno de Rajoy se da por hecho que Mayor está no sólo detrás de la dirigente vasca sino que encabeza una conspiración para derribar al líder. Con el apoyo de medios conservadores como la Cope y El Mundo, sostienen los marianistas, este grupo pretende debilitar el liderazgo de Rajoy e incluso forzarlo a dimitir, algo que no va a suceder en ningún caso, señalan los que han hablado con él estos días.
San Gil se ha unido así al polo de los enemigos de Rajoy, liderados por Esperanza Aguirre, y en el que muchos empiezan a colocar a Ángel Acebes y todo el aznarismo, desplazado del poder en el nuevo PP.
La distancia entre la dirigente vasca y el líder ha quedado en evidencia ahora, sobre todo después de la conversación que ambos mantuvieron el lunes en la que él no logró convencerla de que rectificara ni siquiera después de demostrarle que la ponencia ha quedado al final tal como ella la redactó.
Sin embargo, hay un dato que demuestra que esa distancia viene de lejos. La jefa de gabinete de San Gil, Olivia Bandrés -hija de Juan Mari Bandrés, ex líder de Euskadiko Ezkerra-, su auténtica mano derecha, se ha negado a firmar el aval de Rajoy para el congreso de junio. A Bandrés, compromisaria guipuzcoana, el gerente de su sede provincial le solicitó la firma hace dos semanas, como han hecho los gerentes en toda España para enfado de algunos dirigentes. San Gil, que públicamente ha mostrado su apoyo a Rajoy, sí firmó el aval, pero su mano derecha se negó. Bandrés confirmó ayer a EL PAÍS este extremo en conversación telefónica, aunque no quiso hacer ningún tipo de declaración.
Este dato de la persona de máxima confianza de San Gil muestra hasta qué punto llega la distancia entre el mundo de la presidenta vasca y el del líder del PP. Rajoy sigue confiando, sin embargo, en la posibilidad de que San Gil rectifique, aunque ya ha anulado el acto que tenía previsto con ella el jueves en Bilbao porque San Gil ha pedido unos días para reflexionar. Ella comparecerá públicamente en breve, señalan en su entorno, para explicar su posición, pero en ningún caso para rectificar. No es un problema con el texto, sino de desconfianza en Rajoy y en el nuevo PP que está diseñando.
El líder, mientras tanto, ha ordenado a los suyos que no hablen para no fomentar la batalla interna. "A todos los que me preguntan les digo que no hablen de esto, que no se metan en líos. Yo estoy bien, con responsabilidad. Pero soy el presidente del partido y no puedo estar respondiendo a todo lo que pasa y lo que pudiera pasar", sentenció en una conversación informal con periodistas en el Congreso.
Rajoy, con rostro de gran preocupación y abatimiento, trató de quitar hierro con alguna ironía de las suyas: "Bueno, ya sólo queda la mitad de lo que quedaba", señaló en referencia al tiempo que ha transcurrido desde que se convocó el congreso.
Sin embargo, el acoso al líder es casi diario. Además de Jaime Mayor, especialmente agresivo con su presidente, ayer reaparecieron Ignacio González, vicepresidente de la Comunidad de Madrid y mano derecha de Esperanza Aguirre. Señaló que "no hay que parecerse al PSOE para pactar con los nacionalistas", ya que se pueden lograr acuerdos con ellos dentro del marco constitucional "y no sobre otras cuestiones fundamentales sólo por tener el poder".
Dos personas cercanas al líder como Jorge Moragas y Esteban González Pons, que están en todas las quinielas como miembros de su equipo, sólo tuvieron buenas palabras para San Gil. De hecho, ayer se llegó al absurdo de que los otros dos miembros de la ponencia política, Alicia Sánchez Camacho y José Manuel Soria, mostraron su apoyo y respeto a la decisión "personal" de San Gil de no firmar el texto después de insistir varias veces en que el documento estaba "consensuado al cien por cien con ella".
Mientras, algunos en el PP vasco, especialmente los alaveses, comienzan a decir en voz baja que San Gil debe rectificar o dejar paso a otro liderazgo.
(www.elpais.com, 14/05/08)
"MARÍA SAN GIL, YO Y OTRAS MUCHAS PERSONAS VAMOS A DAR LA BATALLA"
Jaime Mayor Oreja, principal valedor de María San Gil, desgranó en una entrevista en Libertad Digital TV, la emisora de Federico Jiménez Losantos, las claves del órdago a Mariano Rajoy, al que atribuye la intención de dar un giro al partido que conduce "a la nada" y apoyarse en dirigentes del partido dispuestos a avalar "la segunda Transición" del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que incluye "la negociación con ETA".
- "O somos un partido light o somos un partido resistente...". "No podemos formar parte de una relación con nacionalistas que quieren avanzar en el derecho de autodeterminación. O nos convertimos en un partido light o es un partido resistente. Algunos queremos que sea un partido resistente".
- "No podemos quedar en la nada". "Espero que Rajoy no haya cambiado de principios. Yo sé el disparate que es dividir un partido pero también sé la tragedia que significa que un partido se convierta en la nada. Hay que vencer los dos riesgos, el de la fractura y el del vacío. Tiene que ser un partido que mantenga sus convicciones, no se puede quedar entre Pinto y Valdemoro, que no diga nada y que de tanto pragmatismo sea incapaz de conectar con millones de españoles, que no sólo quieren un partido para que les hable de impuestos y temas económicos, sino que les hable de España".
- "Si el PP no sirve ni para defender la nación...". "El PP se encuentra en su momento más crítico y difícil desde la refundación. Y no puede permanecer impasible frente al laicismo radical que está impulsando Zapatero. Si el PP no sirve ni para defender la nación, pues ese partido para muchos millones de españoles no servirá".
- "No hay que imitar a Zapatero". "San Gil ha percibido que dentro del partido hay quienes realmente quieren cambiar la estrategia. No hay que fijarse sólo en la literalidad de una ponencia, sino en una actitud que habrá percibido María San Gil. No hay que imitar a Zapatero, que es la táctica de la trampa y del engaño. No hay que contagiarse por el proyecto de Zapatero aunque haya ganado las elecciones".
- "Dentro del partido hay gente que quiere avalar la segunda Transición". "Confío en que Mariano Rajoy no quiera cambiar de posición, y para eso está el congreso, para un debate de fondo pero diciendo la verdad, lo que algunos quieren hacer y no se atreven a decir. Los hay dentro del partido que quieren avalar, apoyar y respaldar la segunda Transición de Zapatero.
Como si esta España fuese gobernable y no es gobernable. Creo que una España en la que hay una inmersión lingüística en el País Vasco, en el que se obligue a todos los niños a hablar vasco, que haya problemas en Galicia, Baleares, Cataluña. Es la culminación de la degeneración del estado de las autonomías por la vía de la confederación, esa España es ingobernable, saltará un día u otro. Yo quiero que el PP esté en la resistencia ante esta perversa España que algunos quieren construir".
- "Vamos a dar la batalla". "En estas semanas las cosas se han hecho mal, eso es evidente. Todavía estamos a tiempo. María San Gil y yo y otras muchas personas vamos a dar la batalla para que el PP sea una garantía. El centroderecha necesita una única gran opción, pero no a cualquier precio. No puede ser la suma de liderazgos autonómicos, tiene que tener una gran dirección nacional y un equipo capaz de pensar exclusivamente en España. Pido a Rajoy que estemos a la altura de las circunstancias, que si hay diferencias las debatamos, que no escondamos proyectos vergonzantes personales y colectivos, y que hagamos participar a todos los que han podido ser algo en el PP. Esto no es un proyecto sólo para una persona".
(www.elpais.com, 14/05/08)
SAN GIL DEJARÁ SU CARGO SI NO RECUPERA LA CONFIANZA EN RAJOY
La presidenta del Partido Popular del País Vasco, María San Gil, ha afirmado que durante el proceso de redacción de la ponencia política ha sentido una "quiebra de confianza" en la dirección nacional de su partido. En consecuencia, ha decidido adelantar la convocatoria del congreso regional del PP País Vasco al mes de julio -su celebración estaba prevista en marzo, una vez celebradas las autonómicas en las que ella iba a ser candidata a lehendakari- en el que, si esta confianza perdida no se ha recuperado durante el tiempo que queda, se retirará para que sea otro candidato quien presida el partido vasco.
San Gil ha asegurado haberse sentido "engañada" a lo largo del "duro" proceso de negociación que ha supuesto la redacción de la ponencia política del PP en la que en todo momento ha habido "discrepancias de fondo y de forma". Ha admitido que, al confrontarse dos planteamientos antagónicos, Rajoy le designó un interlocutor ejecutivo, José María Lasalle, que fue claro y directo, con quien discutía y debatía pero, al no haber una postura clara, el viernes se puso en contacto con Rajoy quien admitió sus enmiendas al texto.
El domingo se dio una lucha por intentar modificar y cambiar determinados artículos que San Gil consideraba "imprescindibles y necesarios", entre ellos lo que se referían al Estatuto catalán y el Estatuto Vasco. "Se me intenta imponer una nueva redacción y como soy muy tozuda, a regañadientes y de mala gana, se admite, al final, el texto de la ponencia", ha relatado, San Gil.
"En este proceso me he sentido engañada", ha añadido. "Sobre todo porque no había una clara voluntad de plasmar de una forma transparente firme y clara lo que nosotros somos y defendemos y aquello por lo que nos han votado diez millones de españoles".
Según la presidenta del PP vasco, el problema que tiene para llegar a no firmar la ponencia "no es el texto" por el que peleó hasta el último minuto y consiguió que, al final, "no quedara más remedio que sacar adelante". Hay un problema de quiebra de confianza en la dirección general, suficientemente grave como para que diera "un paso atrás" y no avalara con su presencia esa ponencia, ha afirmado San Gil.
"Si en julio yo siento que esa quiebra de confianza sigue existiendo y tengo dudas serias o evidencias claras de que aquí hay un giro en determinadas posturas que a mí me parecen esenciales, no me presentaré al congreso y daré paso a que sea otra persona quien lidere el partido", ha aclarado San Gil quien ha dicho que, efectivamente, ese congreso deberá ratificar o elegir a quien optará por presentarse a candidato a lehendakari por el PP.
La presidenta del PP vasco convocó por sorpresa a los medios de comunicación esta mañana y tres días después de expresar a través de un comunicado su marcha de la ponencia política del PP para el congreso nacional de junio por mantener "diferencias fundamentales".
(www.elpais.com, 14/05/08)
LA CÚPULA DEL PP CULPA A MAYOR OREJA DE CONSPIRAR CONTRA RAJOY
Ayer era muy difícil encontrar a algún dirigente popular que avalase la tesis de que el documento político que el PP llevará a su congreso de junio no recoge las ideas defendidas por María San Gil. Y resultaba aún más complicado hallar a alguno de los actuales colaboradores de Mariano Rajoy que no señalase a Jaime Mayor Oreja, exministro de Interior y mentor de la propia San Gil, como el urdidor de una supuesta conspiración, una maniobra de desgaste contra el actual presidente. Complot cuya primera fase sería el portazo dado por la dirigente del PP vasco.
La noche del pasado domingo, San Gil emitió un comunicado en el que anunciaba que abandonaba la ponencia que elaboraba el documento político del 16° congreso del PP por discrepancias con sus compañeros Alicia Sánchez Camacho y José Manuel Soria.
El lunes, al difundirse el texto por vías extraoficiales, se comprobó que en realidad sí recogía sus aportaciones, y entonces San Gil dio otra versión: dijo no desconfiar de la literalidad de la ponencia que plasma la estrategia del PP, sino de la disposición de la nueva dirección a ceñirse al documento.
Ayer, el propio Rajoy comentaba a un grupo de periodistas, en una conversación informal en los pasillos del Congreso, que quería actuar con responsabilidad y, por eso, no respondería públicamente a la dirigente vasca. Pero sus colaboradores sí acusaban a Mayor Oreja de haber utilizado a San Gil.
De hecho, el ahora portavoz del PP en el Parlamento Europeo salió ayer a la palestra, llegando a dar más explicaciones que la propia afectada. Oreja afirmó que San Gil "no sabe mentir" y que dejó el grupo con el que estaba elaborando la ponencia porque existía "una idea de modificar sustancialmente su posición".
"Todos aquellos que tratan de decir que María San Gil no tiene ninguna razón en hacer lo que está haciendo, no están diciendo la verdad", sentenció Mayor Oreja en Bruselas, para quien lo importante no es la redacción, sino "la verdad de las personas".
En la misma línea, agregó que la presidenta de los populares vascos ha constatado que algunos de sus compañeros --el alusión a Soria y José María Lassalle, el diputado a quien Rajoy encargó mediar entre los ponentes-- querían "modificar sustancialmente su posición". "Ha creído que era mejor que ella no estuviera en la ponencia. Eso es lo que hay, esa es la verdad. Insisto. Espero que no vayamos a entrar en el PP en la carrera de quién miente mejor", espetó.
De paso, Oreja recordó su teoría de que, en los últimos meses, el PP "no está enfocando bien" el debate sobre la situación política que vive España. Por ello, abogó por usar el próximo congreso para buscar fórmulas que eviten el "contagio" del proyecto socialista. "Yo no quiero un PP arrastrado en la segunda transición", advirtió. ¿Y en qué consistiría esa segunda transición?, se le planteó. En caminar hacia un modelo confederal "o parecido", contestó el exministro. "España se convertirá en una nación ingobernable, donde el vasco solo hable vasco, y el catalán también, y no haya movilidad", vaticinó.
Rajoy aconseja silencio a los más allegados a Rajoy no les disgusta, contra todo pronóstico, ese tipo de declaraciones. A su entender, "que Mayor Oreja o Esperanza Aguirre hablen en esos o similares términos ayuda a centrar la imagen pública del jefe".
Por su lado, el propio Rajoy solicitó a sus compañeros de partido responsabilidad y que no entren al trapo de provocaciones ni fomenten lo que él llama líos internos. Aseveró que no hará ahora lo contrario de lo predicado en los últimos cuatro años y sostuvo que, en unos días, volverá a hablar con San Gil en busca de paz. De momento, ha suspendido la visita que iba a realizar mañana a Vitoria porque ella sale de viaje. Para pensar.
Además, Rajoy se mostró satisfecho con el documento político que ayer presentaron, en rueda de prensa, Soria y Camacho (sin San Gil). Texto que, entre otras cosas, acusa al PNV de "no colaborar" para derrotar a ETA.
Ambos repitieron una y otra vez que el texto había sido pactado también con la líder del PP vasco. Es más. Camacho desveló que ella misma cerró el texto con su compañera de partido el domingo por la tarde, horas antes del polémico comunicado de San Gil. "Respetamos su decisión. Pero nos hubiera gustado que estuviera defendiendo una ponencia de la que es coautora", se lamentó. Aún más sorprendentes fueron las palabras del portavoz popular en Euskadi, Leopoldo Barreda. Concluyó que el texto es impecable y que, "si alguien ha pretendido realizar un asalto a ese documento para ir contra Rajoy, este lo ha resistido" ¿A quién se referiría?
(www.elperiodico.com, 14/05/08)
FABRA: "YO SOY DE FABRA Y HARÉ LO QUE CREA QUE ES MEJOR PARA LA PROVINCIA Y EL PARTIDO"
Definitivamente, Carlos Fabra va por libre. Ayer, en su enésimo vaivén, el presidente del PP en Castelló volvió a salirse del guión dictado por Valencia y evitó explicitar su apoyo a Mariano Rajoy para el congreso de junio. "Soy de Fabra", proclamó el líder provincial, defendiendo su autonomía y jugando a la ambigüedad, pese a que ya ha dado su aval a la candidatura de Rajoy.
El entorno de Carlos Fabra alimentó hace unas semanas la idea de que éste vería con agrado una candidatura alternativa a la de Mariano Rajoy encabezada por Esperanza Aguirre. Unos días después, Fabra negó la mayor y acató la directriz de la cúpula regional de apoyar a Rajoy. Posteriormente, supeditó este respaldo a la composición de la nueva ejecutiva. En el acto de Onda, volvió a brindar su apoyo incondicional y ayer se salió por la tangente y manifestó que sólo se debe a sí mismo y a la provincia.
El presidente de la Diputación se pronunció sobre la decisión de María San Gil de no suscribir la ponencia política que se debatirá en el congreso del PP de Valencia. Según dijo, "no tendrá ninguna consecuencia y me parece bien que tome la decisión que quiera". Y añadió: "El otro día me preguntaron de quién era y yo respondí que soy de Fabra.
Haré lo que crea en beneficio del partido y de la provincia. Cualquier militante debe hacer lo que crea conveniente dentro del estatuto del partido". Unas declaraciones que en apariencia suponen un desmarque respecto a la tesis de la dirección regional que preside Francisco Camps, que ha dado un cheque en blanco a Rajoy. Fabra, sin embargo, ha avalado ya la candidatura del líder nacional para el cónclave de junio. En el entorno del presidente matizaron que sus declaraciones fueron en tono "jocoso", en un acto de presentación de los mojones del Camino de Santiago desde Castelló.
Como viene explicando este diario, Fabra ha decidido tensar la cuerda con Valencia, cansado de que sus demandas caigan en saco roto y consciente de que cada vez cuenta menos en el partido en ámbito autonómico. Prueba de esta estrategia de confrontación es el desplante que hizo a Camps en el acto del agua de Orihuela de la semana pasada. Se borró de la cita y prefirió viajar a la ciudad francesa de Nimes para presenciar una novillada.
Asimismo, al líder provincial del PP le disgusta que Mariano Rajoy se muestre esquivo con Castelló. De los tres actos programados en la Comunitat para homenajear a las bases del partido, el presidente nacional del PP sólo faltó al de Onda. Rajoy tampoco visitó Castelló en la campaña electoral de las pasadas generales, mientras que sí que acudió a Valencia y Alicante.
Por otra parte, el presidente provincial del PP rechazó la celebración de primarias, tal y como propone un sector del PP. Fabra recordó que este mecanismo corresponde al funcionamiento interno del PSOE. "Ellos lo empezaron una vez y ya no han vuelto a hacerlo nunca más. Yo no recuerdo que hayan tenido primarias para elegir al señor Zapatero ahora, ni han tenido primarias para elegir a la señora Fernández de la Vega por Valencia, ni al señor Sevilla por Castelló, ni al señor Bernat Soria por Alicante", apuntó. "De hecho -añadió- quieren buscar la misma estructura provincial del PP y mi partido no debe de funcionar tan mal cuando hemos ganado en Castelló 18 veces consecutivas".
(www.levante-emv.com, 14/05/08)
RAJOY SE ENROCA CON SU CÍRCULO DE FIELES
Cada día que pasa, aumenta el número de dirigentes del PP que ven a Mariano Rajoy más encerrado en sí mismo.
Tienen la sensación de que el líder de los conservadores sólo se relaciona con un reducido grupo de personas, entre los que se encuentran José María Lassalle, artífice de varios de sus discursos durante la legislatura pasada; Jorge Moragas, su asesor en política internacional; Pedro Arriola, el sociólogo del partido y para muchos el “cerebro” de la nueva estrategia del PP; la mujer de éste, la diputada Celia Villalobos; José María Michavila, su fiel escudero, y Soraya Sáenz de Santamaría, la portavoz del Grupo Parlamentario Popular.
A ellos se suman su jefa de Comunicación, Carmen Martínez Castro, y el “fichaje” Esteban González Pons, que aún no sabe su destino en el futuro organigrama.
Para un buen número de miembros del partido, Rajoy está como apagado o fuera de cobertura, porque tratan de ponerse en contacto con él para darle su visión de la crisis interna del PP, pero no lo consiguen. No lo ven y muchos ni si quiera tienen su nuevo número de móvil, que cambió hace seis meses.
Desde la dirección aseguran que Rajoy habla permanentemente con todo el mundo y que “está disponible” para todo aquel que quiera comentarle algo. Lo que ocurre es que mucho de lo que se cuenta por ahí, “no se lo dicen a la cara”. Él está dispuesto a escuchar y no se ve encerrado en una burbuja. Sabe que las seis semanas que quedan hasta el congreso serán las más duras, pero está dispuesto a plantar batalla y aguantar. Además, sus próximos afirman que va tomando buena nota de todo cuanto ocurre.
Lo que parece evidente es que la comunicación con los suyos deja mucho que desear. Buena prueba de ello es lo que ha ocurrido con María San Gil. La líder de los conservadores vascos finalmente no estuvo ayer presente en la presentación de la ponencia política de su partido. Ya se sabe que, a veces, una imagen vale más que mil palabras.
En el PP nacional no podían dar ayer ningún tipo de explicación convincente sobre su plante. El dirigente canario José Manuel Soria y la senadora catalana, Alicia Sánchez Camacho insistían en que no lo consideraban como una “deslealtad” y repetían sin cesar que el texto había sido “consensuado” por todos los ponentes. Con cara de póker, trataban de escabullirse diciendo que se trataba de una “decisión personal” y que se le debía “preguntar a ella”.
Sánchez Camacho explicó que ella había hablado con la líder del PP vasco la tarde del domingo, para cerrar punto por punto el texto que se iba a mandar a los compromisarios. Según contó, todo parecía estar correcto. Por la noche se enteró, como todos los demás, de que San Gil había decidido lanzar un comunicado retirándose de la ponencia por “discrepancias fundamentales”.
Ayer en el texto figuraban los planteamientos que la dirigente vasca viene defendiendo en los últimos años. Así, en la ponencia se acusa al PNV de “no colaborar” en el intento de derrotar a ETA y se añade que esa actitud “ha contagiado el resto de nacionalismos que hay en España”.
Esta última frase fue muy comentada. Sobre todo teniendo en cuenta que Soria es vicepresidente gracias a su pacto con Coalición Canaria. El líder de los conservadores canarios no sabía cómo salir del atolladero y defendió a sus socios, remarcando que se diferencian claramente del resto porque ellos “se enmarcan en la Constitución” y los demás no.
En cualquier caso con esa redacción, que algunos en el PP creen propia del mismísimo Jaime Mayor Oreja, no había razón para que San Gil no quisiera suscribirla. Entonces, ¿qué había ocurrido? Los ponentes no atinaban a dar una respuesta.
Aunque desde la dirección del PP se insistió ayer en que esta ponencia marcará la acción política del partido durante los próximos tres años, San Gil, tal y como cuentan algunos dirigentes del partido, considera que se quedará guardada en un cajón y que la estrategia de Rajoy se encamina en otra dirección.
Por el momento San Gil se ha quitado de en medio, al irse de viaje hasta el próximo viernes, y Rajoy ha suspendido una visita a Vitoria en la que iban a coincidir. El líder del PP ha dicho que hablará con ella la semana que viene.
En los pasillos del Congreso, Rajoy aseguró que “está bien” y “contento” con el resultado final de la ponencia política. También aseguró que si ha defendido unos principios políticos durante cuatro años, ahora no los va a cambiar de buenas a primeras. Y, sobre San Gil, confesó que había recomendado a quienes le habían llamado que “no digan nada”.
(www.publico.es, 14/05/08)
Rajoy recomienda a los dirigentes del PP "que no se hable" de la situación del partido
El presidente de los populares afirma que está "bien y con responsabilidad" para afrontar la situación creada tras el portazo de San Gil a la ponencia política
"Bien y con responsabilidad", así dice el presidente del PP, Mariano Rajoy, que se siente tras el abandono de la líder del partido en el País Vasco, María San Gil, de la ponencia política para el congreso de junio. Rajoy ha añadido que, dentro del partido, a todo aquel que le pregunta por este asunto le responde que "no hable y que no se meta en líos".
En una conversación informal con periodistas en los pasillos del Congreso, Rajoy ha hablado por primera vez desde que el pasado domingo la presidenta del PP vasco anunciara que abandonaba la ponencia política por diferencias de "criterio fundamentales", lo que ha abierto una sima entre dos bandos en el PP. Hoy José Manuel Soria, del PP canario, y Alicia Sánchez Camacho, senadora por Girona, han presentado la ponencia y han asegurado que San Gil estuvo de acuerdo por completo con el texto del que después de retractó.
Hoy no ha hablado con San Gil
"Estoy bien y con responsabilidad, que es la única forma de actuar en estos momentos. Y punto", ha asegurado Rajoy, quien ha confirmado que ayer lunes habló varias veces con San Gil pero hoy no. Además, ha explicado que, dentro del partido, a todo aquel dirigente que le pregunta por la decisión de San Gil y por la situación del PP, le responde "que no diga nada".
Acerca de la estrategia del Partido Popular, ha apuntado que ésta "no se cuenta, sino que se hace". Por último, Rajoy ha confirmado que no acudirá el jueves a Vitoria al acto que iba a celebrar junto a San Gil porque ésta tiene un viaje previsto en esas fechas.
www.elpais.es 13.05.08
SAN GIL ABRE UN AGUJERO ENTRE LOS DOS PP
El PP ha pinchado en hueso, y ese hueso se llama María San Gil. Hasta ahora, los portazos de varios dirigentes a Mariano Rajoy habían debilitado su liderazgo, pero ayer la crisis abierta por la presidenta del PP vasco, que ha abandonado la ponencia política por "diferencia fundamentales" con el texto, mostró más claramente que nunca la división del PP en dos almas, que amenaza con convertir el congreso de junio en una batalla sin cuartel entre estas dos visiones en las votaciones de las enmiendas. Mientras, Rajoy se mantiene en silencio.
San Gil es, para el principal partido de la oposición, mucho más que una dirigente política, es un símbolo. Ella contempló cómo ETA asesinaba a su jefe, Gregorio Ordóñez, mientras comía con ella en un restaurante. San Gil, protegida por escoltas desde entonces, representa la resistencia del PP en el País Vasco.
Pero sobre todo es heredera política de Jaime Mayor Oreja, y pertenece al ala dura del PP, el grupo de dirigentes que reivindican que el partido debe mantener sus esencias y concentrarse en asuntos como la unidad de España, la lucha por la libertad en el País Vasco y el combate ideológico con los nacionalistas, cuyos objetivos asimilan a los de ETA.
En ese ala dura del PP, dominada en los últimos años por Esperanza Aguirre, Ángel Acebes y Eduardo Zaplana, y representada en los medios por la COPE y El Mundo, se está extendiendo cada vez más la idea de que Rajoy, inspirado por su rasputín, Pedro Arriola, ha decidido cambiar la línea del PP para suavizar su imagen y acercarse a los nacionalistas, imprescindibles para gobernar y sobre todo para evitar la imagen de soledad que tanto daño le ha hecho al PP en Cataluña y el País Vasco, las dos comunidades donde el partido ha obtenido los peores resultados.
Uno tras otro, todos los representantes de este sector esencialista salieron ayer en defensa de San Gil. Las palabras de algunos de ellos muestran la gravedad de la crisis de fondo. Ana Botella, por ejemplo, siempre se cuida mucho de entrar en polémicas internas precisamente porque es la esposa de José María Aznar. Pero ayer no se cortó: "Yo estoy con María San Gil. Si ha abandonado es por un motivo esencial, como que no se estaban respetando los principios del partido".
El entorno de San Gil señala que una de las claves para la abrupta ruptura entre la dirigente vasca y Rajoy hay que buscarla, además de en clave política, en cuestiones personales. La salida de Ángel Acebes, amigo personal de San Gil e inspirador político suyo, como Mayor, ha lanzado el mensaje en ese sector del partido de que Rajoy no está tratando con delicadeza ni siquiera al que ha sido su número dos durante los últimos cuatro años.
Acebes vino ayer a confirmar esta tesis. El aún secretario general no había hablado en público desde que anunció su retirada. Pero ayer bajó desde la séptima planta a atender a los periodistas que estaban en la puerta sólo para apoyar a San Gil y lanzar así una pulla contra Rajoy, máximo responsable de la crisis como presidente del PP. "San Gil es lo mejor que tiene el partido", señaló. Esperanza Aguirre fue más lejos y pidió a Rajoy que reflexione sobre los motivos de este portazo.
Mientras, el entorno de Rajoy insistía en que se están haciendo intentos de resolver la crisis. Sin embargo, según algunas personas que han hablado con San Gil, la inacción del líder ha sido fundamental para la explosión de la crisis. "Mariano está missing", comenta San Gil a quien le llama.
Según fuentes de Génova, ante la disputa de los últimos días entre San Gil y José Manuel Soria, José María Lassalle, hombre de confianza del líder, se encargó de buscar un pacto en el redactado final. La dirigente vasca habló el viernes con Rajoy y le expuso sus preocupaciones sobre la forma en que la ponencia trataría los pactos con los nacionalistas. El líder la tranquilizó: "La ponencia será la que tú has escrito". Pero el domingo, ella vio unas declaraciones en las que Soria -que gobierna con Coalición Canaria- planteaba que la relación con los nacionalistas la decidirá cada dirigente regional, algo inédito en el PP. No era pues tanto un problema de textos sino de cómo se explicaban. San Gil entendió que la estaban traicionando, habló con Lassalle y ante el silencio de Rajoy, dio un portazo.
Ayer ambos hablaron de nuevo pero el líder no logró convencerla para que rectificara, a pesar de que le envió la ponencia que se conocerá hoy y que, efectivamente, es la que ella pedía. San Gil ha decidido escaparse unos días, tal vez hasta el viernes, cuando hay pleno del parlamento vasco, por lo que el líder tendrá que suspender un acto en el País Vasco que tenía previsto para el jueves.
Rajoy intentó convocar hoy en Madrid a San Gil y a todos los presidentes provinciales vascos, pero no logró ninguna de las dos cosas. Todo el partido espera que el líder resuelva la crisis o al menos hable cuanto antes para explicarla, pero él, de momento, guarda silencio público.
(www.elpais.com, 13/05/08)
REACCIONES A LA ‘ESPANTÁ’ DE MARÍA SAN GIL
ESPERANZA AGUIRRE: "Deben reflexionar quienes tienen más responsabilidad"
"El hecho de que un referente moral como María San Gil decida abandonar la ponencia política por discrepancias de criterio nos debe mover a todos a la reflexión, especialmente a quienes tienen en este momento la máxima responsabilidad política", afirmó la presidenta de la Comunidad de Madrid y del PP madrileño, Esperanza Aguirre, quien se mostró "enormemente preocupada".
Tras reiterar que San Gil es un referente moral del partido, Aguirre advirtió de que si la presidenta del PP vasco ha discrepado y ha decidido no firmar la ponencia es porque "tiene sus razones". Y aseguró que el PP de Madrid está con ella. "Lo hemos estado siempre y lo vamos a seguir estando".
NÚÑEZ FEIJÓO: "Participar a veces es discrepar. El PP sólo tiene un alma"
El presidente del PP gallego, Alberto Núñez Feijóo, confió en que los nacionalistas "no van a dividir al PP". "Tenemos la suerte de creer que sólo tenemos un alma. Somos un partido de centro reformista que cree en la igualdad y la solidaridad. Participar a veces significa discrepar", dijo. A su juicio, lo que es un "notición" es que el presidente de la Generalitat, José Montilla, pueda abandonar la Ejecutiva del PSOE por discrepancias sobre la financiación autonómica, y no el hecho de que pueda haber "matices" entre los ponentes del PP encargados de los tres documentos del Congreso. Además, subrayó que son ellos, los ponentes, los que deben resolver cualquier conflicto, no Mariano Rajoy.
ÁNGEL ACEBES: "Es lo mejor que tiene nuestro partido"
El secretario general del PP, Ángel Acebes, salió en defensa de la presidenta del PP vasco: "María San Gil siempre ha contado y siempre contará con todo mi afecto, con todo mi cariño y con todo mi respaldo. Representa lo mejor de la política y representa lo mejor del PP, con toda la carga de dignidad moral de todo lo que ha hecho durante toda su vida", dijo Acebes a un grupo de periodistas a las puertas de la sede del PP en Madrid.
Tras reiterar el valor de San Gil dentro del partido, Acebes, que ha anunciado que no seguirá como secretario general tras el congreso de junio, remachó en referencia a la presidenta del PP vasco: "Afecto, respaldo, apoyo y cariño".
ANA BOTELLA "Si abandona es que no se garantizan los principios"
La segunda teniente de alcalde de Madrid, Ana Botella, subrayó que ella está "con María San Gil" y opinó que si ésta ha abandonado la ponencia política del PP será por un motivo "esencial": "No se estarán garantizando los principios del partido". "En el País Vasco han muerto muchas personas por defender la idea de España, y creo que la mayoría de los militantes del PP creemos en esa idea".
Preguntada por si esa idea de España es o no la de Rajoy, la concejal respondió: "No lo sé. Pero como sí que defiende la idea de España, tiene que estar reflejada en la ponencia". "La dirección del partido tiene que reflexionar porque San Gil es un referente moral, político y afectivo del PP", concluyó.
CARLOS ARAGONÉS: "Algo está mal; el problema no puede ser María"
El diputado del PP Carlos Aragonés declaró ayer a Europa Press que algo se está "haciendo muy mal" en el partido, cuando la semana pasada Acebes anunció que dejaba la secretaría general, y a la siguiente es María San Gil la que anuncia que abandona la ponencia política. "El problema no puede ser María; las cosas se están haciendo mal", añadió el diputado popular. Aragonés apeló a buscar una solución. "Si María San Gil no firma una cosa, no es ella la equivocada, sino la cosa", añadió. También rechazó, como ha propuesto algún dirigente, que San Gil presente enmiendas, subrayando que la presidenta del PP vasco no puede pasar a ser enmendante como si estuviera en minoría.
(www.elpais.com, 13/05/08)
SAN GIL SE ENFRENTA A LA NUEVA LÍNEA DE RAJOY Y DESATA UN MOTÍN EN EL PP
María San Gil anunció ayer en un comunicado que renunciaba a colocar su firma en la ponencia política del partido para el 16° congreso. ¿Por qué? "Por diferencias de criterio fundamentales en el seno de la misma", apuntó el domingo. En román paladino, porque San Gil se opone a un posible acercamiento a los nacionalistas y, según se especifica desde su entorno, a dar prioridad a los pactos con los socialistas. La actitud de la dirigente vasca desató toda una revuelta en el PP. En menos de 24 horas, dirigentes populares de distintas familias y autonomías salieron a darle respaldo, a sabiendas de que al hacerlo cuestionaban la autoridad de Mariano Rajoy.
Pero si significativo fue el número de compañeros de filas que aplaudieron ayer el gesto de San Gil, aún lo fueron más los nombres de algunos de ellos: el aún número dos del PP, Ángel Acebes; la teniente de alcalde de Madrid y esposa de José María Aznar, Ana Botella; la presidenta madrileña, Esperanza Aguirre; Juan Costa; Regina Otaola... El propio Aznar la llamó para conocer sus argumentos. En medio de este tsunami político, Rajoy trató en vano de frenar una nueva e importante crisis que, a tenor de lo que dicen sus allegados, no vio venir. O no supo valorar "en su justa medida", apostillan. Y es que su insistencia telefónica --habló en varias ocasiones con San Gil-- no dio frutos.
Un portavoz de la presidenta del PP de Euskadi admitía ayer que, más allá de la redacción de la ponencia, existe un problema de desconfianza de San Gil hacia la nueva estrategia que Rajoy quiere imponer a los suyos.
De hecho, esa fuente admitía que el documento que estaba preparando junto a José Manuel Soria y Alicia Sánchez Camacho recogía muchas de las frases que habían salido de la pluma de la dirigente vasca: "Ese no es el problema, sino que, tras distintas conversaciones con Rajoy y sus colaboradores, ella desconfía del espíritu que quiere imprimir al PP."
Para poder dar respuesta al cómo y cuándo nacieron los recelos de San Gil hacia el líder del PP --a quien había dado su apoyo para el congreso de Valencia--, hay que echar la vista atrás un par de semanas. Entonces salió a la luz que la línea política que el partido pretendía aprobar en el próximo cónclave conllevaba, entre otras cosas, acercarse a los nacionalistas. La dirigente vasca dijo desconocer esa parte de la ponencia en cuya redacción, supuestamente, estaba colaborando. Y lanzó una seria advertencia: jamás daría su visto bueno a esa estrategia.
El enfado de San Gil con el canario Soria --autor de este punto del borrador del documento-- llegó a oídos de Rajoy. Con un estilo más salomónico que eficaz, a la vista del resultado, el líder del PP les pidió que enviaran a la sede central del partido sus aportaciones y encomendó a un tercero, el diputado José María Lassalle, hombre de su confianza, que elaborara otro texto que recogiera ambas posturas. Lassalle cumplió con el encargo.
No obstante, San Gil se desayunó el domingo con unas declaraciones de Soria a Europa Press en las que de nuevo abogaba por estrechar lazos con el nacionalismo. A ella le pareció intolerable y se lo hizo saber a sus compañeros de ponencia para ratificar sus discrepancias. Según parece, el propio Lassalle le explicó esa misma tarde, "en una conversación muy tensa", que el documento político recogería literalmente sus ideas, obviando guiños expresos a otros partidos. Pero para la presidenta del PP vasco era insuficiente, porque a su juicio el texto no daba prioridad a la defensa de principios y libertades. Conclusión: desconfianza ante Rajoy y su nuevo equipo. Y, por tanto, renuncia a su cargo en el congreso popular.
Consecuencia: San Gil recibió ayer apoyo de docenas de parlamentarios y dirigentes tan notables como los citados Acebes y Botella. La esposa del expresidente Aznar, habitualmente cauta en razón de su parentesco, llegó a decir: "Si María ha abandonado la ponencia, será que no están garantizados los principios del partido". Aguirre --a quien San Gil comunicó su decisión el domingo por teléfono-- exigió a Rajoy una reflexión al respecto. El presidente del PP, mojado por la lluvia de críticas, intentó que la afectada cambiara de opinión. No lo consiguió. Hoy se presentará oficialmente la ponencia política. Sin San Gil.
(www.elperiodico.com, 13/05/08)
SAN GIL DIO EL PORTAZO AL VERSE ENGAÑADA POR RAJOY
Como en el juego de los barcos, Mariano Rajoy estaba hasta ahora tocado: Esperanza Aguirre, el debate ideológico, el de las primarias, la salida de Zaplana, la de Acebes, las críticas por los nombramientos del Grupo Popular con Soraya Sáenz de Santamaría a la cabeza... Pero el comunicado del pasado domingo, en el que María San Gil anunciaba que dejaba la ponencia política del Congreso de junio por "diferencias de criterio fundamentales", podría haberle dejado hundido.
El líder del PP encargó este trabajo a tres personas de su confianza: la presidenta del PP vasco, María San Gil, el líder de los conservadores canarios, José Manuel Soria, y la senadora catalana Alicia Sánchez Camacho. Cada uno se puso a trabajar en ello. Hasta que hace unas semanas trascendió la noticia de que los conservadores estaban pensando reorientar su estrategia y acometer un acercamiento a los nacionalistas. La filtración a través de un medio de comunicación, a modo de globo sonda, fue muy mal recibida en Euskadi.
A San Gil, que estaba elaborando un texto fiel y coherente con sus principios, le chocó este inesperado y brusco cambio de rumbo. Y pensó que, si no se contaba con su opinión, lo mejor era retirarse de la partida. Lo habló con Rajoy, quien le aseguró, según cuentan en el PP, que desconocía los mecanismos por los que se había guiado Soria. En el partido algunos llegaron a achacarlo a su cargo como vicepresidente del Gobierno canario que preside Paulino Rivero (CC). Pero no. Soria se limitaba a cumplir órdenes de la cúpula del PP. Así fue como Mariano Rajoy se encontró con dos ponencias encima de la mesa y decidió que para que no surgieran más problemas fuera José María Lassalle, uno de sus más estrechos asesores, quien terminara por rematar el contenido del texto.
La presidenta del PP vasco no entendió nada y se sintió, tal y como lo describen muchos de sus compañeros, "engañada" directamente por Rajoy. Por eso mismo el viernes pasado, San Gil presentó su dimisión de la ponencia al presidente del PP a nivel nacional. Era lo que le faltaba al líder conservador.
Los que la conocen bien cuentan que San Gil no puede comprender a qué obedece que ahora se quieran cambiar los planteamientos que se han defendido durante los últimos cuatro años. Ella, desde luego, no se va a prestar a dar bandazos y menos aún, en estos momentos, con las elecciones vascas a la vuelta de la esquina. Según un dirigente de Génova parece que ahora "tenemos que jugar a ser un partido simpático".
Para San Gil era fundamental que en la ponencia se recogieran sus reflexiones sobre la política antiterrorista, señalando que la única vía para el fin de ETA pasa por su "derrota". Además, en su opinión los nacionalismos son una amenaza. Sus detractores creen que Mayor Oreja "está detrás de todos sus mensajes". Los que la defienden explican que no iba a permitir que se removieran los cimientos ideológicos del partido en su nombre.
Ayer, en el partido se extendía la sorpresa. La líder del PP vasco declinó asistir a un acto en Madrid e hizo cero declaraciones. Fueron sus compañeros los que salieron en tromba. Las primeras en lanzarse a ello: Esperanza Aguirre y Ana Botella -de quien afirman que está muy molesta por cómo Rajoy lleva las riendas del partido- han pedido a la dirección nacional "una reflexión".
San Gil es muy querida por todos en el partido. Muchos la consideran "un referente moral de trabajo y valentía" y creen que si ha dado ese paso será porque tiene "buenas razones". Desde luego a muchos nos les convence la ponencia política y han anunciado una enmienda a la totalidad.
De todos modos no es la primera vez que San Gil disiente de la línea de su partido. También lo hizo cuando Rajoy se reunió en secreto con Josu Jon Imaz para intercambiar datos sobre el proceso de paz. En aquella ocasión el PP vasco también lanzó un comunicado para mostrar su malestar y Rajoy tuvo que pedirle disculpas.
Eso parece que ahora no va a servir de nada. Ayer, por lo visto, lo estuvo intentando durante todo el día y fracasó. Hoy durante la presentación de la ponencia en Génova, Soria y Sánchez Camacho se harán la foto solos. A pesar de que al final se recogerán sus planteamientos, tal y como señalaba anoche en Onda Cero Antonio Basagoiti, líder del PP en Vizcaya.


