PPrestige : Aquí no ha pasado nada

 

LAS NOTICIAS NO OFICIALES


FEBRERO 2003

MARTÍN VILLA ADMITE QUE LA SITUACIÓN ACTUAL POR EL 'PRESTIGE' SÓLO ES "MENOS MALA"   

El comisionado del Gobierno para enfrentar los efectos de la catástrofe ocasionada por el buque Prestige, Rodolfo Martín Villa, compareció ante la Comisión Constitucional del Congreso y se mostró extraordinariamente cauto en sus apreciaciones sobre la situación actual en torno a la catástrofe ecológica. La situación "es menos mala que en los momentos más graves", dijo. Martín Villa cifró la situación de máxima gravedad en las fechas del "puente de la Constitución", es decir, en la primera semana de diciembre pasado. El naufragio se produjo el 13 de noviembre.

La situación actual, dijo el comisionado, es ahora "mejor, o mejor dicho, menos mala, aunque es difícil y compleja". El mismo tono de cautela lo utilizó Martín Villa al asegurar que, muy probablemente, la mayoría de las playas gallegas estarán listas para el inicio de la próxima campaña turística y, de igual modo advirtió de que los trabajos que puedan llevarse a cabo para extraer el petróleo de los restos del Prestige, hundidos en el fondo del mar, dependen mucho de la meteorología.

No es seguro, dijo, que los próximos meses de relativa bonanza en el mar esté lista la tecnología necesaria para iniciar los trabajos de extracción y, si llega el invierno y el mal tiempo tendrán que retrasarse esos trabajos.

En todo caso dijo que "no hay datos que permitan alertar sobre la llegada de una nueva marea negra a las costas". Y anunció que se ha acordado un plan para restaurar el Parque Nacional de las Islas Atlánticas, que podría dejarlo limpio en 70 días.

Confió en que las playas estén "suficientemente bien" este verano y avanzó que se hará una clasificación de playas en función de su grado de afección, con un código de colores.

Diego López Garrido, en nombre del Grupo Socialista, le afeó unas declaraciones del Comisionado en la Cadena Ser en las que afirmó que si de su trabajo al frente de la Comisión se dedujese alguna responsabilidad pública se la tendría que callar.

En su contestación Martín Villa admitió abiertamente que "no sería lógico" que "el comisionado se dedicara a pedir responsabilidades al Gobierno que lo ha nombrado".

En su informe al Congreso Martín Villa insistió en la necesidad de recurrir "a despachos especializados" en el extranjero que tienen que orientar al Gobierno para exigir indemnizaciones a las personas responsables del buque -armador, propietario de la carga, propietario del buque y otros- y anunció que el Gobierno cuenta con una oferta gratuita del despacho Uría-Menéndez que ayudará en la acción exterior.

Adelantó también que las compañías petroleras TotalFina, British Petroleum, Shell y Petrobras cooperarán con la española Repsol en el estudio de viabilidad para determinar qué solución final se pone en marcha en el buque Prestige, según anticipó Martín Villa en la comisión.

La oposición trató al Comisionado con respeto personal pero le otorgó muy poco crédito político. Francisco Rodríguez (BNG), Juan José Otxoa (PNV) y López Garrido le trasladaron su convencimiento de que juega el papel de pantalla política para desviar la atención y tratar de parar los golpes al Ejecutivo. Los socialistas insistieron en la necesidad de una Comisión de Investigación que aclare todo lo ocurrido en torno al Prestige, algo a lo que Martín Villa respondió que no era de su incumbencia, si bien el comisionado abogó por "la transparencia hasta el final", ya que "el Gobierno no tiene que tener temor alguno porque sus decisiones han sido las acertadas".

Pese a ello, el PP ha decidido hacer caso omiso de la petición de los 240.000 manifestantes que, convocados por Nunca Máis en Madrid, reclamaron el pasado domingo una comisión parlamentaria de investigación sobre el desastre del Prestige. El portavoz parlamentario del Grupo Popular, Luis de Grandes, confirmó que no se creará dicha comisión porque el PP ya tiene decidido impedirlo.

Explicó que el PP no va a poner trabas para que el debate llegue a la Cámara Baja "porque cumple los requisitos," pero otra cosa es que el PP tenga "dudas sobre cuál va a ser el sentido" de su voto. Para De Grandes la catástrofe del Prestige es "ya un tema viejo", y su partido considera que "no hay nada que investigar" y que lo único que intentan los promotores de la comisión parlamentaria es "imputar al Gobierno" responsabilidades que corresponden a otras personas, como pueda ser el armador del petrolero.

Desde la Xunta de Galicia, el conselleiro de Medio Ambiente, José Manuel Barreiro, admitió en el Parlamento autonómico que el Ejecutivo gallego cometió errores en la gestión de la catástrofe del petrolero, pero añadió que no es el único responsable, porque tanto el Bloque Nacionalista Galego como el Partido Socialista de Galicia se han equivocado con la orientación de sus objetivos políticos por intentar "desunir" a los gallegos. "No es precisamente un acto de responsabilidad", dijo.

Los representantes de la oposición criticaron la "frivolidad" del conselleiro por apelar a la solidaridad cuando, tanto la Xunta como el Gobierno central se "niegan sistemáticamente" a que se investiguen los errores que se cometieron en la gestión de la crisis y a que se depuren las posibles responsabilidades políticas (26.02.03). 

FRAGA ADVIERTE DE QUE NADIE ESPERE DE ÉL "INDICIOS DE DEBILIDAD"   

El Partido Popular gallego no negó el éxito de la manifestación de Nunca Máis el pasado domingo en Madrid y bajó considerablemente el tono de las críticas a sus convocantes, a quienes hace sólo unos días el presidente de la Xunta, Manuel Fraga, había acusado de impulsar un proceso de "batasunización" de Galicia. Fraga prefirió reclamar unidad a todas las fuerzas políticas para hacer frente al desastre del Prestige, aunque de inmediato advirtió de que en ese ofrecimiento "nadie vea indicios de debilidad" por su parte. El presidente de la Xunta aseguró que "la historia les pasará factura" al PSOE y al Bloque Nacionalista Galego por acudir a la manifestación de Madrid.

"El BNG y el PSOE tienen el empeño de contribuir a una sensación general de deterioro, que podrá afectarnos a nosotros, pero que a ellos no les va a beneficiar", arguyó el presidente de la Xunta. Fraga coincidió en Galicia con el ministro de Fomento, Francisco Álvarez-Cascos, uno de los miembros del Gobierno cuya dimisión se pidió en la marcha de Madrid con mayor insistencia. Cascos respondió a esa exigencia con una actitud retadora: "Lo que me preocuparía es que me aplaudiese la oposición. Por tanto, estoy muy satisfecho. Lo que yo vi en la manifestación fue, detrás de las pancartas, a los señores Zapatero, Beiras y Llamazares, juntos y revueltos".

Xosé Manuel Beiras, líder del BNG, calificó de "histórica" la manifestación de Madrid (25.02.03). 

LA XUNTA PREPARA UNA APERTURA INMINENTE PERO LIMITADA DE LA PESCA EN LAS RÍAS BAJAS  

La Xunta promulgará de inmediato el decreto que permitirá la reanudación de la pesca en el interior de las rías de Muros, Arousa, Pontevedra y Vigo después de casi tres meses de paro forzoso por la marea negra causada por el vertido de fuel del Prestige. El inminente levantamiento de la veda, anunciado por el consejero gallego de Pesca, Enrique López Veiga, tendrá, de momento, una incidencia muy limitada. La autorización para volver a faenar se ceñirá exclusivamente a un grupo de unas 350 embarcaciones que emplean entre uno y tres tripulantes cada una.

A diferencia de lo ocurrido hace tres semanas, cuando se decretó el regreso a las faenas de marisqueo con la oposición de algunas cofradías, esta vez la medida anunciada por la Xunta cuenta con el pleno respaldo del sector, que alcanzó un acuerdo con el Gobierno gallego la pasada semana. Será una reanudación de la pesca muy gradual y limitada, como había prometido el consejero gallego de Presca, Enrique López Veiga. Aunque faltan por definir algunos detalles, el levantamiento de la veda afectará exclusivamente a las embarcaciones que faenan con las artes del trasmallo y el butrón en el interior de las rías. Esos aparejos suelen utilizarse para capturar especies como el choco o la anguila. Ninguno de los barcos que volverán al mar tiene un registro bruto de más de dos toneladas y media.

Frente a esta tímida apertura de la pesca, el marisqueo ya ha empezado a recuperar cierta normalidad. Como la mayor parte de la captura de marisco a pie se concentra en las Rías Bajas, en estos momentos ya han vuelto a trabajar 4.312 del total de 5.153 personas que se dedican a esa actividad en toda Galicia.

Este retorno al trabajo ha permitido aliviar considerablemente la carga financiera que supone para la Xunta el pago de las indemnizaciones a los afectados por la catástrofe ecológica. En marzo, casi el 25% del total de damnificados directos -18.429 personas, según el censo del pasado enero- dejarán de percibir el subsidio. Esos mariscadores ya sólo cobrarán la mitad de la ayuda correspondiente al mes de febrero -600 euros-, tal como habían pactado la Xunta y las cofradías para facilitar el retorno paulatino a la actividad.

López Veiga justificó el inicio de la pesca en las Rías Bajas por los resultados negativos de los análisis de las aguas y la necesidad de abastecer cuanto antes un mercado "ansioso de recibir productos gallegos". El consejero garantizó que la Xunta mantendrá "a resguardo" las zonas en las que se han detectado concentraciones de chapapote. El caso más claro es el de las islas Atlánticas, donde una parte de los fondos marinos está cubierta por restos de fuel. Mientras no se limpie por completo la contaminación en esas zonas, la actividad pesquera seguirá siendo limitada en las Rías Bajas, ya que en las inmediaciones de las islas, especialmente en las Cíes y en Ons, están algunos de los caladeros más productivos. La Armada comenzó su plan para retirar el chapapote del fondo marino. La tarea estará terminada en unos 70 días, según López Veiga.

Por otra parte, el portavoz del Grupo Socialista en el Congreso, Jesús Caldera, pidió a CiU y a Coalición Canaria que la próxima semana apoyen con sus votos la moción del PSOE en la que reclamará al Gobierno la creación de una comisión de investigación en el Congreso sobre las consecuencias de la catástrofe causada por el Prestige. El coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, exigió asimismo al PP que permita la creación de esa comisión de investigación. El secretario general de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, replicó que su grupo no ha cambiado de opinión y mantuvo que "será la ciudadanía" quien depure las responsabilidades políticas (25.02.03). 

"GALICIA SE LE HA IDO DE LAS MANOS AL GOBIERNO DEL PP"   

Emilio Pérez Touriño (A Coruña, 1948) vio hace sólo un año como Manuel Fraga repetía la mayoría absoluta en Galicia y el BNG seguía siendo el segundo partido, pese al crecimiento del PSdeG. Ahora, tras la crisis del Prestige, está convencido de que todo ha cambiado en Galicia y defiende que su partido ha estado siempre donde los ciudadanos lo necesitaban, por lo que confía en que haya comenzado el fin del ciclo del PP.

Pregunta. Cuatro meses de batalla del Prestige. ¿Comienzan a decaer los ánimos?

Respuesta. Esta impresionante manifestación ha sido una prueba de que esto no decae. Ha cubierto las mejores expectativas. La gente lo ha dicho claramente: no se puede pasar página, queremos saber la verdad, y quedan muchas cosas por hacer. Galicia ha cambiado, y sale de su resignación histórica. Ése es otro de los nunca máis: al silencio gallego.

P. ¿No hay entonces cansancio?

R. El termómetro no puede estar siempre en la misma temperatura. Pero no hay síntomas de esa saturación. La sociedad quiere hacer valer sus derechos, quiere que se la escuche y tenga en cuenta. Y no para. Hay una reacción muy evidente al intento de silenciar, de ocultar la verdad. Eso no quiere decir que haya manifestaciones continuas, que estemos todo el rato en la calle. Ahora debería pasarse a la política, llevar esa respuesta de los ciudadanos al Parlamento.

P. Muchos de los jóvenes que se manifiestan dicen que no creen en ninguno de los políticos. ¿Ha estado la oposición a la altura de los que se les pedía?

R. En esta crisis se vuelve muy complejo el vínculo entre la gente y los políticos. Pero yo creo que la sensación de abandono se vincula con el Gobierno, con quien toma las decisiones. El pasado día 15, en la manifestación contra la guerra en Santiago, el público nos aplaudió a [Xosé Manuel] Beiras, [líder del BNG] y a mí. Eso quiere decir algo.

P. ¿Cómo piensa representar a esa marea crítica?

R. Cuando nosotros tomamos una difícil decisión, muy discutida, de presentar una moción de censura en el Parlamento gallego, buscábamos representar a la calle. Llevar allí esa movilización de cientos de miles de personas que exigían responsabilidades. Por eso tratamos de hacer oposición útil, con propuestas concretas para regenerar Galicia. El Gobierno intenta que los ciudadanos desacrediten a todos los políticos y a la política misma, pero los ciudadanos saben que precisamente estas crisis demuestran lo necesario que es un buen modelo de política.

P. Y esta idea de Galicia trasladándose a Madrid para manifestarse, ¿qué significado tiene?

R. Venimos a la capital que sentimos como nuestra a pedirle a toda España que se solidarice con nuestra catástrofe, porque es un problema de todos. Ya se vio con los voluntarios que vinieron de todas partes. Es un encuentro de todas las Españas en Madrid. No es, ni mucho menos, una toma de la capital.

P. ¿Puede el paso del tiempo y la política de subsidios e inversiones, hacer que el PP recupere el terreno perdido?

R. Es demasiado obvio lo que intentan. Aznar va a Galicia y dice 'hemos acabado con el Prestige'. Pretende pasar página por decreto. Pero es imposible. No se sabe qué quieren hacer con el barco. No hay planes de emergencia para otra catástrofe, ni de recuperación de la costa. Ni siquiera dan la batalla en Europa para cambiar el modelo de transporte marítimo, el verdadero nunca máis. Y el Plan Galicia, esa propuesta millonaria, no tiene plazo ni presupuesto. Ya nadie les cree, y menos a Fraga.

P. Pero esos subsidios de 200.000 pesetas que llegan todos los meses, ¿aplacan los ánimos?

R. En vez de arreglar la crisis, se reparten subvenciones. Pero Galicia es un país maduro, donde hay miles de ciudadanos que no viven del presupuesto público. En un momento de crisis, hay mucha gente afectada que mira con miedo al poder porque depende de él, pero a largo plazo eso no es así. Lo que van reflejando los estudios de opinión, e incluso el sentimiento del PP, y te lo cuentan sus diputados, es que Galicia se le ha ido de las manos. Tienen mucho miedo porque no controlan la situación.

P. La crisis de Irak ha dejado el Prestige en segundo plano. ¿Le preocupa?

R. Yo no pretendo que Galicia se instale durante años en la crisis del Prestige. Es un tema que sigue vivo, pero hay otras cosas. Y la guerra también es muy importante. Además todo se relaciona. Una cosa no anula a la otra, y buena prueba de ello es esta manifestación de hoy.

P. ¿Hasta qué punto esto influirá en las elecciones locales, que tienen sus propias claves?

R. Las locales deben ser locales, y no primarias de otras. El electorado distingue. Ahora, en este caso es tan fuerte el distanciamiento entre la gente y el PP, que se va a llevar un buen castigo en mayo.

P. La Galicia rural, a la que no ha afectado directamente la crisis, ¿seguirá siendo el granero invencible del PP?

R. A pesar de la manipulación, del apagón informativo, la gente se entera de las cosas. La gente joven que vive en la ciudad le cuenta a los abuelos, y no creo que sea invencible pese a la red de clientelismo que han montado. Esto es imparable.

P. Nunca Máis nació auspiciada por el Bloque Nacionalista Galego. ¿Por qué llegó tarde el PSOE?

R. Yo no lo diría así de categórico. Estuvimos desde el primer momento, en torno a la manifestación histórica del 1 de diciembre. Lo apoyamos desde el principio. Pero siempre pensamos que en las plataformas el protagonismo debe corresponder a las ONGs, las asociaciones o las personas, y no a los partidos. Por eso no estamos como partido de Nunca Máis, aunque apoyamos todo sin cesar, y cientos de militantes nuestros están ahí de manera personal.

P. La imagen que queda es que surge en el Bloque.

R. Cada vez menos. En cualquier caso, no voy a cambiar mis ideas por ningún rédito electoral. Puede que en un primer momento se identificara con el BNG, pero la amplitud del movimiento y nuestra vinculación total han despejado a esa idea. Y así ha quedado claro que esta plataforma no está controlada por ningún partido.

P. ¿Ha calado el mensaje agresivo del PP contra Nunca Máis?

R. El Gobierno estaba desaparecido durante la crisis. Y luego viene esto. Lo que más le ha dolido a la gente no es la falta de medios, sino el talante de un Gobierno que pasa de la gente, insulta y le da la espalda. La movilización ha sacado de quicio al PP. No han entendido nada y han entrado en la descalificación grosera. Han pretendido acabar con Nunca Máis, pero se han equivocado porque querían ahogar lo mejor de un pueblo en un momento de crisis. Sólo quieren dividir a los gallegos. Por eso es muy grave que alguien como [Jaime] Mayor Oreja hable de batasunización, porque sólo pretende dividir. Han fracasado. Nunca Máis es y será un gran valor de Galicia. Han jugado además a ese temor al nacionalismo que hay en una parte de la sociedad, y es un error.

P. Esa es la postura de Francisco Vázquez, el alcalde de A Coruña, que ataca a Nunca Máis.

R. Comprendo que sea difícil de entender. Pero el PSOE es muy plural y diverso. No es una secta ni una organización disciplinaria. Vázquez tiene su forma de ver el mundo y la respetamos. Tiene un apoyo muy grande de sus ciudadanos. Es su opinión y no condiciona la marcha del partido ni su línea general.

P. ¿No supone eso una merma de credibilidad del PSdeG?

R. Somos el partido más unido, con los deberes mejor hechos. El PP acaba de hacer la remodelación más fuerte del Gobierno en 12 años, y está claramente dividido. El BNG aún tiene que decidir cómo va a resolver la sucesión de Beiras. Vázquez, por encima de todo, es el alcalde socialista de A Coruña, un referente, con su forma particular de ser. El PSOE siempre fue así, desde Pablo Iglesias. A Paco [Vázquez] le preocupa el nacionalismo. El trabajo que tengo que hacer es saber integrar eso, aunque no comparta esos valores.

P. El Prestige ha unido al PSdeG y el Bloque. ¿Han asumido ya que están condenados a entenderse?

R. La crisis nos ha hecho coincidir. El Bloque apoyó nuestra moción de censura y nosotros la suya. Esto refleja la situación que vive el país. A partir de ahí, a nadie se le oculta que somos un partido socialista de clave galleguista. Por eso somos el eje de referencia de la alternativa al PP. Pero ese cambio pasa por un entendimiento con el nacionalismo. Y eso se hará de la forma que manden los ciudadanos con su voto. No somos un partido de minorías, tenemos la vocación de representar un proyecto mayoritario. Pero conozco la realidad y sé que debemos contar con la componente nacionalista para ese proyecto de cambio de Galicia.

P. Esto es: si el BNG le superara en votos, ustedes aceptarían un presidente nacionalista.

R. Esa forma de presentarlo es muy periodística, pero no es la mía. Nuestra aspiración es liderar el cambio. Tenemos una alternativa concreta preparada. Si hay cambio y los ciudadanos echan al PP se dará con el PSdeG al frente o no se dará. Lo que digo es que acepto el voto de los ciudadanos.

P. ¿Y eso no podría provocar polémica en el PSOE gallego y español?

R. Mi partido está comprometido con el cambio, y tengo todo el apoyo de Zapatero y de la Ejecutiva federal. Además, la política no es un juego de acertijos. Estamos aquí para defender lo que creemos. No veo esa hipótesis en el escenario.

P. ¿Qué piensa cuando Fraga dice que le pide a Dios no retirarse con una derrota electoral?

R. Que está alcanzando ya un nivel patético. Y eso que yo siempre lo he respetado políticamente. Pero lo peor es que no le preocupa Galicia. Sólo piensa en la búsqueda desesperada de su lugar en la historia. Es un muy mal final (24.02.03). 

MARTÍN VILLA ESTUDIA CAMBIOS LEGALES PARA AFRONTAR CRISIS   

El comisionado para la catástrofe del Prestige, Rodolfo Martín Villa, adelantó que está estudiando la posibilidad de proponer al Gobierno cambios legislativos para fijar actuaciones concretas para casos similares a los del vertido del buque. Aunque no fue preciso, anticipó que las reformas legales que estudia afectarían, en primer lugar, a los tres estados especiales, que contempla la Constitución: el de alerta, excepción y de guerra. Martín Villa hizo este adelanto a sólo dos días de comparecer en la Comisión Constitucional del Congreso en la que explicará su gestión para la que fue nombrado por el Consejo de Ministros hace un mes.

"A lo mejor tenemos que efectuar algunas propuestas para realizar cambios en la legislación que sean eficaces para que el Gobierno afronte estas situaciones de crisis", declaró Martín Villa.

El comisionado para la catástrofe del Prestige adelantó también su intención de avanzar en las reformas legislativas en el ámbito internacional para lograr que la circulacion de embarcaciones como el Prestige no tenga el grado de permisibilidad que tiene actualmente.

Martín Villa anunció que el miércoles se reunirá con el ministro de Defensa de Portugal, tras los contactos mantenidos con las autoridades francesas, para coordinar "de la mejor forma posible" las acciones que puedan llevar a cabo en la Unión Europea para recibir fondos comunitarios a fin de paliar la catástrofe.

El comisionado confió en que las costas puedan estar suficientemente limpias para la campaña turística veraniega, si bien admitió que todo iba a depender del estado del tiempo.

Martín Villa recordó, respecto al coste de la limpieza y regeneración de las playas, que el presupuesto inicial es de 1.000 millones de euros, a los que se añadirá "un capítulo no desdeñable" para costear las propuestas del comité científico sobre la operación del rescate del fuel del interior del buque o del encoframiento del barco. A este respecto, se reunirá el lunes con los representantes de Repsol para avanzar en la toma de decisiones (24.02.03). 

EL LÍDER SOCIALISTA CONSIDERA "ELOCUENTE" QUE NO HAYA CESES  

El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, afirmó en la manifestación de Nunca Máis que "después de lo que ha pasado, el que a estas alturas no haya habido la asunción de ninguna responsabilidad, es muy elocuente de qué tipo de Gobierno tenemos". El líder socialista dijo también que "la inmensa mayoría de los gallegos, y de los españoles en general, quieren saber la verdad" sobre la sucedido con el hundimiento del Prestige para evitar que se vuelva a repetir. Zapatero, que encabezó la delegación socialista que asistió a la protesta, exigió nuevamente una comisión de investigación en el Congreso. "Saber la verdad es imprescindible en un país democrático ante situaciones como la que hemos vivido con el caso Prestige" .

- Gaspar Llamazares. El coordinador general de IU pidió al Gobierno dimisiones para demostrar que ha asumido responsabilidades y utilizó el nombre de la plataforma convocante de la manifestación para reclamar "nunca más a la irresponsabilidad del Gobierno, nunca más a la caza de brujas de cualquiera que piense de forma diferente y nunca más a la falta de soluciones a los problemas".

- Cándido Méndez. El secretario general de UGT reclamó al Gobierno que reconozca "la verdad de lo que ha sucedido, su insensibilidad y que hasta el momento sólo ha desarrollado actividades de propaganda". El líder de UGT demandó, como el secretario general socialista, la creación de una comisión de investigación en el Parlamento y que el Gobierno asuma responsabilidades. Méndez criticó el que no haya compromisos efectivos para reactivar económica y socialmente Galicia y la zona afectada por la marea negra.

- José María Fidalgo. El secretario general de Comisiones Obreras advirtió al Gobierno de que "o escucha a la opinión pública, o la opinión pública le pasará por encima y le superará". "No entiendo por qué el Gobierno no ha arbitrado las medidas suficientes. Este Gobierno va sobrado de soberbia, de capacidad de manipulación, pero no de nueces y de trigo".

- Xosé Manuel Beiras. El portavoz del BNG lamentó que no haya "ninguna dimisión sobre la mesa" y aseguró que las soluciones que el Gobierno ha planteado para paliar los efectos de la catástrofe son "planes fantasmas". Beiras consideró además que el presidente del Gobierno, José María Aznar, "se equivoca" al afrontar el problema.

- Conselleiro de Pesca. Enrique López Veiga anunció que "a mediados de esta semana" comenzará la apertura "gradual y controlada" de la actividad pesquera en Galicia para abastecer a un mercado "ansioso de recibir productos gallegos" (24.02.03). 

EL GOBIERNO DESCARTA DIMISIONES PORQUE YA HA PAGADO POR EL DESASTRE DEL 'PRESTIGE'   

El Gobierno respondió a los organizadores de la manifestación en Madrid que no habrá dimisiones y que considera que ya ha pagado por la crisis del Prestige. . El Ejecutivo estima que la participación se mantuvo por debajo de sus previsiones, que tuvo un cariz diferente a la celebrada el sábado de la pasada semana contra la guerra y que "lo más preocupante" es que "se pase de la reclamación legítima a la crispación social", de la que "el más beneficiado electoralmente es el Bloque Nacionalista Galego, y no el PSOE", con el "consiguiente impulso del nacionalismo radical".

La principal preocupación del Gobierno era que la manifestación de Nunca Máis en Madrid se convirtiera en una segunda edición de la celebrada el sábado de la pasada semana contra la guerra, que congregó a un millón de participantes y le causó una fuerte conmoción. Pero estima que no fue así ni por las cifras de manifestantes ni por la participación de los madrileños. El vicepresidente primero, Mariano Rajoy, siguió la jornada desde Madrid y el secretario general del PP, Javier Arenas, desde Jarandilla de la Vera (Cáceres), donde participó en un mitin preelectoral, mientras José María Aznar regresaba de Estados Unidos.

La conclusión del Gobierno es que así como la guerra contra Irak es una preocupación nacional, la crisis del Prestige ya no tiene el impacto que tuvo hace unas semanas y está limitada a Galicia y algunas comunidades del Cantábrico porque, a su juicio, ha entrado en vías de solución. Lo atribuye a las medidas que ha adoptado, al Plan Galicia, aprobado por el Consejo de Ministros el 24 de enero y que supone una inversión de 12.000 millones de euros en cinco años para la comunidad gallega, aunque más de la mitad ya estaba prevista antes de la tragedia.

También recuerda que, en su momento, el Gobierno reconoció que inicialmente rebajó la importancia de la crisis por temor a causar alarma social y que al comienzo faltó presencia del Estado en Galicia. Pero, más allá de esos reconocimientos, el Ejecutivo estima que lo importante es adoptar medidas prácticas para paliar la situación y que "eso es lo que se está haciendo desde hace meses". De ahí que, a su juicio, no sea necesaria la asunción de responsabilidades ni del presidente de la Xunta, Manuel Fraga, ni del ministro de Fomento, Francisco Alvarez-Cascos, como reclamaban los convocantes de Nunca Mais. "Han hecho lo que debían y tienen el total respaldo del Gobierno. Fraga sigue siendo el líder más creible en Galicia", dijo el secretario general del PP, Javier Arenas.

El cierre de filas del Gobierno en torno a Fraga y Cascos es debido, según otras fuentes, a la imposibilidad de que Aznar les sacrifique por la crisis de incalculables consecuencias que abriría en el PP .De ahí que el Gobierno centre la atención en el ataque al secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, al que responsabiliza de contribuir, al participar en la manifestación, al auge del BNG, porque para el Ejecutivo trás Nunca Mais está el BNG. Aznar dijo que "a un dirigente político [por Zapatero] le es exigible no tanto andar de manifestación en manifestación y de pancarta en pancarta como ser responsable y tener criterio sobre los asuntos importantes de España y el mundo".

El Ejecutivo admite que la crisis del Prestige la puede acusar en las elecciones municipales en los núcleos urbanos más importantes de Galicia, aunque estima que no sucederá lo mismo en las zonas rurales. También dice que del retroceso del PP en los grandes núcleos urbanos el beneficiario no será el PSOE sino el BNG (24.02.03). 

600 MANIFESTANTES EN BRUSELAS Y LISBOA   

Medio millar de personas en Bruselas y un centenar en Lisboa se manifestaron para apoyar la masiva concentración en Madrid y exigir responsabilidades por la catástrofe del Prestige. En Bruselas, la cabecera de la manifestación inició el recorrido a las 13:00 horas a la altura de la Place Rogier llevando una pancarta en la que se podía leer en flamenco y valón el lema "Mareas negras: nunca más". Durante hora y media, los manifestantes, en su mayoría vestidos de negro y procedentes de Galicia y otras comunidades españolas, centraron sus críticas en la labor del Ejecutivo durante la crisis. En Lisboa, cerca de un centenar de personas se concentraron ante el Consulado de España, en la céntrica Avenida da Liberdade, para corear consignas contra el Gobierno de Madrid y de solidaridad con Galicia por el desastre ecológico. "El Gobierno español manipula la información" y "Mareas negras nunca más" fueron algunos de los gritos que corearon los manifestantes (24.02.03). 

LOS GALLEGOS VIAJARON TODA LA NOCHE EN 1.200 AUTOBUSES PARA PROTESTAR EN LA CAPITAL   

Los alrededores del parque del Retiro y la estación de Atocha se convirtieron en un enorme aparcamiento de autobuses. Más de 1.200, según los organizadores, llegaron desde todos los pueblos de Galicia para traer a unos 65.000 manifestantes, la mayoría jóvenes. Su presencia, la buena organización y las ganas de armar ruido, convirtieron el recorrido de la marcha, sobre todo al final, en una gran fiesta. Incluso las consignas críticas con el Gobierno, centradas en el presidente José María Aznar y muy duras en el fondo, tenían un toque irónico y juerguista: "Aznar: solidifícate".

Los movimientos contra la globalización, expertos en las nuevas y espectaculares formas de protestar, lo llaman la mani-fiesta-acción. Es una mezcla: consignas originales, individuales -cada manifestante lleva una pancarta personal o una camiseta pintada- música y actividades diversas, como ponerle banderas de Nunca Máis a Neptuno, el dios del mar. Un joven se sorprendió porque no esperaba lo que llamó una "discomanifa". Así se cumple con el objetivo básico, que es la protesta, pero no necesariamente de una forma aburrida. Nunca Máis siempre se ha destacado como movimiento ligado a la creatividad cultural, y se notó mucho en la manifestación. Carrozas, disfraces, coches con música a todo volumen, charangas, gaiteiros, bongos, tecno, muñeiras y jotas gallegas con letras para ridiculizar al Gobierno se mezclaron a lo largo de toda la marcha.

Los jóvenes gallegos, más organizados en cuanto a consignas e instrumentos musicales, animaban la fiesta de los madrileños que se solidarizaron con ellos. Apenas se les notaba en la cara la paliza que suponía un viaje de hasta siete horas de noche en autobús, para llegar a la capital a primera hora de la mañana. Muchos bailaron durante más de cuatro horas, lo que tardaron en llegar a la Puerta del Sol. Y de allí, poco después, de vuelta a Atocha, para subirse otra vez al autobús.

La manifestación cumplió con otra norma que se está repitiendo en las últimas: un mejunje pacífico de reivindicaciones dispares coincide en la misma calle con un objetivo común. Es la única manera en la que pueden coincidir independentistas, republicanos, pacifistas, ecologistas, comunistas, socialistas, sindicalistas de Sintel, y gente sin filiación.

Otra de las curiosidades de la marcha fue el dominio aplastante del gallego en los cánticos y lemas. Tanto que el consabido "con este Gobierno, vamos de culo" -que se canta caminando hacia atrás- lo transformaron algunos al castellano al darse cuenta de que algunas personas no podían seguir ese grito en un idioma que no conocen. De hecho, los discursos en la Puerta del Sol, que se prolongaron durante una interminable hora y media, fueron mitad en castellano mitad en gallego.

Los blancos de los ataques fueron Aznar, Francisco Álvarez-Cascos -también llamado monocascos y muy abucheado cuando se le citó- y Mariano Rajoy, "el señor de los hilillos". A Manuel Fraga los más radicales le recordaban su edad con cánticos muy duros. Pero no se olvidaron del presidente de EE UU: "Bush: si quieres petróleo, limpia el chapapote". Ya metidos en la juerga, el estribillo de Guantanamera fue transformada en "incompetencia, incompetencia total". La gente llegó a ladrar a coro para ridiculizar la acusación de Aznar, que dijo "ladran su rencor por las esquinas". También hubo espacio para la lírica: "Cuando el último mar sea contaminado y el último animal exterminado, os daréis cuenta de que el dinero no se come". Al final, madrileños, vascos y gallegos cantaron juntos el Miña Terra Galega de Siniestro Total (24.02.03). 

240.000 VOCES CLAMAN 'NUNCA MÁIS' EN MADRID   

Una gigantesca ola humana anegó el centro de Madrid con el color del mar y el olor del chapapote. Fue un 23-F cívico y festivo, al que se unieron las víctimas directas del Prestige, los marineros de las Rías Bajas, de la Costa da Morte y de algunas zonas del Cantábrico, y decenas de miles de ciudadanos. Al peregrinaje de los gallegos se sumó la solidaridad de los madrileños, que respondieron en masa, y de otros afectados: vascos, asturianos y cántabros. El grito unánime de ¡Nunca Máis! recordó al Gobierno que, 100 días después del accidente, la marea negra no ha desaparecido. Unas 240.000 personas plantearon una exigencia muy clara al Ejecutivo de José María Aznar: que se esclarezca la verdad de lo ocurrido desde que el pasado 13 de noviembre el Prestige sufrió una vía de agua frente a Finisterre y que abandonen sus cargos los responsables de las decisiones que agrandaron la magnitud de la catástrofe.

"¡Aquí está el mar! Es el primer manifestante de esta marea humana", clamó el escritor Manuel Rivas ante la multitud congregada en la Puerta del Sol, mientras varios miles de personas trataban de abrirse paso desde las calles adyacentes. El testimonio del océano herido compareció en Madrid con las primeras luces del día. Una riada de 1.200 autobuses había partido a medianoche desde todos los puntos de Galicia y dos horas antes del inicio de la manifestación, prevista para las 12, el bullicio ya se había apoderado de las calles próximas a la estación de Atocha. Y allí se fueron uniendo sucesivas oleadas humanas: los gallegos que habían preferido desplazarse en coches particulares, jóvenes vascos que exhibían ikurriñas, pescadores cántabros, voluntarios andaluces que limpiaron el chapapote embutidos en camisetas de Nunca Máis y muchos miles de madrileños que acudieron a solidarizarse con los que padecen directamente las consecuencia de la catástrofe.

La Delegación del Gobierno en Madrid calculó que los manifestantes no superaban los 100.000, una cifra que los organizadores elevaron a un millón. Las estimaciones realizadas analizando el espacio ocupado y el número medio de personas por metro cuadrado en cada zona del recorrido ofrecen un resultado aproximado de unas 240.000 personas. La cabecera de la manifestación tardó en arrancar porque la muchedumbre apenas le permitía moverse. En primera línea iban los representantes de la plataforma Nunca Máis, escritores, artistas y pescadores, que portaban una gran pancarta con los lemas "Queremos conocer la verdad. Exigimos responsabilidades". Tras ellos se situó un camión simulando el casco del Prestige que daba el tono festivo que imperó en la marcha. Sobre el vehículo se apostó un grupo de actores gallegos, disfrazados de piratas, con dos grandes cabezas de Aznar y Manuel Fraga, caretas de todos los miembros del Gobierno gallego y una efigie de un cormorán ennegrecido. El camión tenía instalado un equipo de megafonía que combinaba ritmos de rap y música de baile con declaraciones de miembros del Gobierno minimizando el alcance de la marea negra.

La segunda línea de la cabecera la ocuparon representantes de organizaciones ecologistas con una pancarta que repetía el nunca máis en los cuatro idiomas oficiales del Estado. Los políticos y los sindicalistas se situaron discretamente unos metros más atrás. Allí estaban representadas prácticamente todas las fuerzas políticas, salvo el PP.

Codo con codo avanzaron junto a los manifestantes el secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero; el líder del BNG, Xosé Manuel Beiras; el coordinador de IU, Gaspar Llamazares, y los máximos dirigentes de CC OO, José María Fidalgo, y de UGT, Cándido Méndez. El Gobierno vasco envió a su consejero de Medio Ambiente, Sabin Intxaurraga. CiU, que votó contra la creación en el Congreso de los Diputados de una comisión de investigación sobre el accidente y que tampoco accedió a que el Parlamento catalán se sumase a las reivindicaciones de Nunca Máis, estuvo presente en esta ocasión con su secretario general adjunto, Pere Macias. El PNV, Eusko Alkartasuna, Coalición Canarias, Chunta Aragonesista, Esquerra Republicana de Catalunya y Los Verdes completaban la representación política.

La exigencia de que dimitan los responsables políticos que gestionaron la crisis acaparó los textos de las pancartas y la mayoría de los lemas coreados, algunos de ellos ya convertidos en clásicos, como "el chapapote que lo limpie el del bigote" y otros de nuevo cuño. Gran parte de los manifestantes se afanaron en responder a los dirigentes del PP, que han atribuido a la plataforma el propósito de "batasunizar" Galicia. "No soy radical, no soy violento, no soy batasuno", proclamaban algunas pancartas. "No somos capaces de ser violentos. Es que a los gallegos no nos sale", ironizó, ya en el palco instalado en la Puerta del Sol, el actor gallego Miguel de Lira, miembro del grupo Burla Negra. "Si Galicia está batasunizada, ¿quién la desbatasunizará?", retumbaba la megafonía desde el camión de los artistas.

Entre las numerosas banderas gallegas -teñidas de negro o con la estrella roja nacionalista-, los jóvenes tiznados de chapapote o vestidos de voluntarios y los carteles con las fotografías de Aznar, Fraga, Mariano Rajoy y Francisco Álvarez-Cascos, rotuladas con consignas como "100% incompetente", "100% ausente" o "100% prepotente", se dejaron ver algunos de los actores que se han significado en las movilizaciones contra la guerra en Irak. Por allí desifilaron Javier Bardem, Juan Diego Botto -que leyó uno de los comunicados finales-, Imanol Arias o el argentino Federico Luppi. Las alusiones al posible conflicto en Irak abundaron durante todo el recorrido, así como las referencias a las causas más dispares, desde la lucha contra el terrorismo a la solidaridad con los perseguidos políticos en Guinea Ecuatorial. Los propios convocantes incidieron en que la marea negra es una especie de metáfora de todos los peligros que acechan al mundo de hoy. "Nuestro nunca máis se hace extensible a todos los actos de inhumanidad", señaló Rivas durante la lectura del manifiesto final. "Es un nunca máis al terrorismo que destroza vidas y convivencia, a las dictaduras y a los fanatismos, a los mandatarios poseídos por el ardor guerrero y un nuevo espíritu imperial".

A las 13.30 horas, la manifestación se estiraba ya a lo largo de todo el recorrido, de casi dos kilómetros. La pancarta principal entró en la Puerta del Sol a las 13.55, casi dos horas después de haber partido. En los rostros de los dirigentes de Nunca Máis se dibujaba la alegría contagiada por el ambiente festivo de la marcha y por la nueva demostración de fuerza que supuso el acto .

Cien días después del accidente del Prestige, la protesta social sigue viva. La gran manifestación del pasado 1 de diciembre en Santiago, una de las mayores de la historia de Galicia, no se quedó en un estallido repentino de rabia coincidiendo con los peores días de la marea negra. La plataforma había querido ir a Madrid para demostrar que no es un grupo marginal de alborotadores, para agradecer a toda España su solidaridad y para dejarle claro al Gobierno que el problema no se ha acabado y los marineros no están dispuestos a ser "unos eternos recolectores de chapapote", como dijo en uno de los discursos el patrón mayor de O Grove, Francisco Iglesias, uno de los que se declaró en huelga de hambre para reclamar más medios a las autoridades.

Pero, sobre todo, Nunca Máis y los grupos políticos que la apoyan quisieron subrayar que la crisis no estará concluida hasta que el Gobierno no permita investigar lo sucedido desde el 13 de noviembre y las razones que aconsejaron llevarse el buque a alta mar en vez de darle refugio en puerto. "No nos fiamos de ustedes", advirtió Rivas, "porque la confianza básica se rompió desde el momento que rechazaron sistemáticamente la apertura de una investigación. No serán creíbles mientras no permitan esa comisión de investigación en las Cortes del Estado. Y que se televise en directo". En el mismo asunto incidió Rodríguez Zapatero en sus declaraciones a los periodistas.

Eran casi las cuatro de la tarde cuando la multitud comenzó a abandonar la Puerta del Sol poniendo fin a lo que sus organizadores habían llamado la marcha por la dignidad. Los gallegos, sin tiempo para quedarse en Madrid, se iban desempaquetando sus bocadillos, a meterse de nuevo siete horas en un autobús. Detrás quedaban las últimas palabras del manifiesto: "No somos perros que ladran su rencor por las esquinas, señor Aznar. Tienen que asumir de una vez que Galicia ya despertó y no se cree cuentos para mantenerla dormida. Que Galicia ya no tiene precio. Que no somos un país de siervos. Que queremos sacudirnos de una vez el caciquismo" (24.02.03). 

LOS LETRADOS DEL PARLAMENTO GALLEGO DEFIENDEN QUE EL EJECUTIVO COMPAREZCA POR EL NAUFRAGIO  

Los servicios jurídicos del Parlamento gallego defienden que la comisión de investigación creada en la Cámara a fin de esclarecer el accidente del Prestige tiene atribuciones legales para reclamar la comparecencia del delegado del Gobierno en Galicia, vetada por la Administración central. Los letrados del Parlamento autonómico, en un dictamen no se pronuncian sobre la posibilidad de que el delegado haya incurrido en un delito de desobediencia por negarse a dar explicaciones. Pero, como existen dudas legales sobre esa cuestión, el informe señala que cualquier diputado puede aclararla recurriendo a la fiscalía.

La comisión investigadora sobre el Prestige, creada en diciembre en la Cámara gallega, está en vía muerta desde hace varias semanas después del abandono de los dos grupos de la oposición, BNG y PSOE. Ambos sostienen que el PP ha impedido de antemano llegar al fondo del asunto al prohibir el Gobierno central que comparezcan ante la Cámara gallega sus altos cargos y funcionarios. Tras el abandono de socialistas y nacionalistas, el PP ha propuesto disolver la comisión.

Uno de los altos cargos de la Administración central a los que se ha impedido prestar testimonio es el delegado del Gobierno en Galicia, Arsenio Fernández de Mesa, quien actuó como portavoz del gabinete de crisis constituido inmediatamente después del accidente. Los abogados del Estado alegaron en su día que los cargos de la Administración central no estaban obligados a dar explicaciones ante una Cámara autonómica. El argumento es rebatido ahora por los servicios jurídicos del Parlamento gallego, que entienden que la catástrofe del Prestige afecta de lleno a materias que son competencia exclusiva de la comunidad autónoma, como la pesca y el marisqueo, y a otras compartidas con el Estado, entre las que figura el salvamento marítimo.

Los letrados deducen de ahí que la Cámara gallega puede "legítimamente" investigar actuaciones relacionadas con esas materias e inciden en el "deber de auxilio y colaboración recíprocos entre el Estado y la comunidad autónoma" cuando se trate de facultades compartidas entre ambos. Sin embargo, los servicios jurídicos de la Cámara gallega no se pronuncian sobre la posibilidad de que los altos cargos de la Administración central hayan incurrido en un delito de desobediencia, establecido por el Código Penal para los que se nieguen a colaborar con una indagación parlamentaria.

Tras conocer el dictamen, BNG y PSOE van a pedir al PP que reactive la comisión investigadora llamando a declarar al delegado del Gobierno. Los nacionalistas también propondrán que se consulte a la fiscalía para que determine si los representantes del Estado han incurrido en delito por su negativa a comparecer (22.02.03). 

ZAPATERO Y LLAMAZARES SE UNIRÁN A LA MANIFESTACIÓN DE NUNCA MÁIS   

El secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, encabezará la delegación del PSOE en la manifestación organizada por Nunca Máis y otros colectivos, y Gaspar Llamazares, la de Izquierda Unida. Los políticos irán en segundo plano, tras las organizaciones sociales. El PSOE provocará en el Congreso la votación de una moción en la que se pide una comisión de investigación sobre el Prestige.

De nuevo Zapatero estará en una manifestación. Lo hará mañana domingo, siete días después de que lo hiciera en contra de la guerra en Irak. En la dirección socialista se recuerda que es un acto lógico y coherente con el interés de Zapatero sobre esta catástrofe desde su inicio.

Todas las intervenciones públicas y preguntas al Gobierno en torno al hundimiento del buque, su propuesta de un plan integral para Galicia, su apoyo al colectivo Nunca Máis, cuando empezaron los ataques, ponen de manifiesto un hilo conductor que sólo puede conducirle a la manifestación, según explican en la dirección socialista. Pero en este caso, al igual que ocurrió el pasado sábado en la manifestación contra la guerra, Zapatero y el resto de los políticos ocuparán puestos discretos. El protagonismo es de las organizaciones sociales y un intento de los partidos por superponerse a ellas hubiera resultado estéril. No obstante, el PSOE no disimula su implicación y, como partido, ha hecho una campaña de publicidad convocando a la manifestación de mañana a las doce del mediodía desde la Ronda de Atocha. La manifestación irá por el paseo del Prado, plaza de Cibeles, calle de Alcalá y terminará en la Puerta del Sol. La cantante Uxía Senlle y el escritor Manuel Rivas leerán el Manifiesto de la plataforma.

El lema de la manifestación será  Máis, con los sublemas "queremos conocer la verdad" y "exigimos responsabilidades". El PSOE ha querido recoger en el Parlamento ese espíritu y por eso defenderá una moción, presentada por el diputado y miembro de la ejecutiva federal Diego López Garrido, en la que se pide la creación de una comisión de investigación parlamentaria para "que se conozca la verdad" y exigir las responsabilidades políticas oportunas. Esa moción tendrá que votarse.

Los convocantes están convencidos de antemano de que la manifestación va a ser un éxito aunque la cercanía con la celebrada la pasada semana pueda minusvalorarla numéricamente. Pero más de 1.000 autobuses se han puesto en marcha sólo desde Galicia y esperan que el pueblo de Madrid y de otras partes de España responda. Tras los miembros de la coordinadora de Nunca Máis y después de los grupos ecologistas, los organizadores han hecho hueco a los políticos; pero sólo a tres de cada partido; los demás irán más atrás. Xosé Manuel Beiras, Anxo Quintana y Francisco Rodríguez, del BNG; junto a José Luis Rodríguez Zapatero, Emilio Pérez Touriño y José Blanco, del PSOE, así como Gaspar Llamazares de IU y representantes del PNV, CiU, EA, CHA, ERC, IC-Verdes, Coalición Canaria, y los máximos dirigentes de los sindicatos CC OO, José María Fidalgo, UGT, Cándido Méndez, y Confederación Intersindical Galega, Xesús Seixo (22.02.03). 

"AZNAR VINO A GALICIA A MENTIR Y AMENAZAR A LOS GALLEGOS" 

Xosé Manuel Beiras afirma que el BNG no utiliza la estrategia de la tensión y admite que será difícil que el desastre del Prestige se traduzca en un batacazo electoral del PP en las próximas elecciones municipales. Beiras cree que la gran batalla contra el PP se va a dar en las ciudades y advierte que la mayoría de los gallegos no son "comprables".Xosé Manuel Beiras, de 66 años, afirma que si el movimiento ciudadano Nunca Máis no encuentra una traducción política positiva no tendrá salida. El líder del BNG revela que su acercamiento institucional a Fraga le ha causado graves problemas dentro del Bloque y que algunos que no compartían ese comportamiento le torpedearon.

Pregunta. Las mareas y el paso del tiempo se le están llevando el chapapote, señor Beiras. Y no sé yo si se van a llevar también su sueño de un vuelco electoral en Galicia...

Respuesta. Yo no sé, y no es mi cálculo, lo que puedan hacer las mareas con el chapapote. Pero lo que sí le puedo asegurar es que precisamente el paso del tiempo le está dando a la gente la oportunidad de reflexionar sobre lo que han sido estos 13 años de fraguismo para esta tierra. Y eso es lo que explica la vigencia del movimiento ciudadano Nunca Máis, más allá de una bonanza o una encalmada, más allá de si llega más o menos chapapote a las costas, que, por cierto, sigue llegando.

P. Va a hacer usted buena la acusación del PP de que los del Bloque están felices de poder vivir políticamente del desastre.

R. Quienes están viviendo del desastre son los intereses que existen en el entramado del PP. Por ejemplo, Tragsa o la historia de Xosé Cuiña... Pero, sobre todo, el poder del Estado que intenta, sistemáticamente, arrojar toda su capacidad de coacción sobre la ciudadanía, ejerciendo una presión realmente insoportable. El Bloque no sólo no está viviendo políticamente del chapapote sino que lo que hemos hecho es ayudar a que la catástrofe no se extendiera en algunos lugares en los que pudimos echar una mano. Trabajamos de forma muy activa en el tejido ciudadano y desde ahí impulsamos determinadas cosas de las que luego surgió la dinámica en la que, a través de una autoconvocatoria, nació Nunca Máis. Gracias a las estructuras de poder municipal que mantuvieron intactas sus responsabilidades y sus competencias se pudo hacer frente a una situación tan límite como ver que el Estado se desmoronaba en los momentos más graves. Le puedo asegurar que el Bloque nunca se va a beneficiar de los desastres del país, porque nosotros no somos caníbales.

P. O sea, que no están practicando la doctrina del buen marxista: "Cuanto peor, mejor..."

R. Eso es lo que hace el PP atrincherado en posiciones numantinas, mientras todo se les derrumba a su alrededor.

P. Ustedes han estado listos a la hora de acoger las protestas de la Galicia airada que no sabía para dónde mirar. Pero no sé si les va a ser fácil mantener todo el cabreo que han conseguido juntar hasta las elecciones municipales...

R. Tengo claro que el movimiento ciudadano que ha aglutinado Nunca Máis es algo que se mueve en un determinado plano, pero, que si no tiene el trasunto profundo, si no tiene una traducción en una instancia política, en positivo, no tendrá salida. En el Bloque tenemos muy claro que el movimiento ciudadano es algo muy importante, que nutre... pero al que hay que dar respuesta en términos políticos y positivos. El Bloque no va a ganar las elecciones municipales porque haya una movilización ciudadana y nosotros tengamos una cierta presencia en esa movilización. Ganaremos si hacemos aquello que es necesario para que las alternativas que presentamos en los gobiernos municipales sean creíbles como gobierno municipal. Por lo demás, el Bloque no está empeñado en mantener la tensión de aquí a las elecciones municipales. Es la ciudadanía la que sigue manteniendo la tensión. Es verdad que nosotros no somos cuatro gatos metidos en un despacho, pero no somos los que estamos dirigiendo el proceso ciudadano; sólo participamos. El movimiento ciudadano que representa Nunca Mais no es la correa de transmisión de las consignas del Bloque... ¡Ojo con esa confusión! El Bloque no utiliza la estrategia de la tensión, porque incluso se podría volver contra nosotros. Lo tenemos muy claro, porque si se nos ve como los que estamos manipulando por detrás Nunca Mais, la gente se alejará de nosotros.

P. Mientras usted se empeña en hacer la cuenta de la lechera, el PP se ha puesto las pilas y le pueden romper el cántaro a golpe de talonario...

R. Por supuesto... Pero no tengo intención de hacer la cuenta de la lechera; lo que no me impide tener muy claro que el primer reto que tenemos por delante son las elecciones municipales. Pero también sé que no son unas elecciones al Parlamento de Galicia o unas elecciones generales, en las que la actitud de la gente tendría una traslación política mucho más fácil. Sabemos que es más difícil que el impacto del Prestige se traduzca ahora en un batacazo electoral del PP. En cuanto al golpe de talonario... ¡pero si no tienen cuartos, no tienen nada!

P. ¿Y esos 12.000 millones que trajo Aznar a Galicia?

R. Es pura fantasía, porque no hay compromiso presupuestario alguno. Es una declaración de intenciones, ¡es una estafa! ¿Por qué el consejero de Pesca quería abrir la veda a todo trance? Pues porque se comprometió a dar las subvenciones a todo el sector contando con que sólo sería en la Costa da Morte. Y hoy es toda la costa, y eso supone que la Xunta tiene que soltar cada mes 30 millones de euros. La Xunta no tiene ese dinero, y por eso quieren que se salga a faenar cuanto antes; para dejar de pagar las subvenciones. Si hay algo claro en todo esto es que Aznar vino a Galicia a mentir, a tratar de engañar a los gallegos, una vez más. Porque, al final, la aportación real del Estado se reduce a 300 millones, de los cuales sólo 36 son para el sector pesquero. Le aseguro que la gente no se ha creído nada de lo que dijo Aznar, salvo las amenazas y las agresiones a los perros que ladramos por las esquinas, incluidas muchas cofradías que están en la órbita del PP y que están indignadas.

P. Pero no creo que pueda evitar ni pueda reprochar a la gente que vuelva a las andadas, que tome resignadamente lo que les den y, encima, que den las gracias.

R. No excluyo que se produzca, pero en muy pequeña magnitud. Fue lo que pasó al principio en la Costa da Morte. Pero luego, el movimiento de protesta en las ciudades removió a las gentes de allí, que se dieron cuenta de que no se resuelve nada a base de ayudas engañosas. Y le aseguro que la mayoría de los gallegos no son "comprables".

P. Pero la vida es dura, señor Beiras. Y ustedes no van a solucionarles la vida a la gente con soflamas de resistencia, ¿no le parece?

R. Es que no hay que presionarlos para la resistencia. Hay que orientarlos e incentivarlos para el voto. Lo que le digo a la gente es algo muy claro: no tengáis miedo a impulsar el cambio en Galicia, porque ahora el que tiene miedo es el poder. Con que vean eso, ya está... Todo habrá cambiado. Por lo demás, es muy probable que el PP obtenga sus mejores resultados en la Galicia que controlan Cuiña y el sector castigado del PP, que se van a frotar las manos viendo cómo los señoritos se llevan un batacazo en zonas que controla el Bloque. Porque la batalla psicosocial se va a dar en las ciudades. La Galicia rural representa sólo un tercio del electorado. Los mismos dirigentes del PP rural dicen: "Cada vez que muere alguien perdemos un voto, y cada vez que nace alguien se lo llevan los del Bloque". Ellos lo tienen muy claro y yo también. ¿O es que si no tuvieran las cosas tan oscuras habría venido Aznar a lanzar la consigna de reactivar o montar una especie de somatenes como las famosas "secciones de asalto" de la Alemania de los años treinta? ¿Cuánta gente del PP ha salido a dar la cara desde que Aznar les invitó a que lo hicieran "sin vergüenza"? ¡Nadie!

P. Perdone que se lo diga, pero el castigo de Cuiña le viene a usted de cine, porque le facilita algo más el acceso a su territorio rural y galleguista por el que siempre se han peleado, ¿no?

R. Sin duda, pero eso no puede ocultar que la decapitación de Cuiña representa un punto de inflexión del conflicto de intereses y también ideológico que existe en el PP desde los años 80. Los de la boina, como dicen ellos, los populistas de base, tienen una red de intereses que está en conflicto con los grandes poderes económicos representados por los del "birrete", por el PP de Madrid o por Rajoy. Y, por otra parte, el PP de Cuiña tiene una visión ideológica que les lleva a hablar de galleguismo, que es... una manera de hablar. Pero la cuestión de fondo es que los de la boina necesitan un PP con más autonomía respecto a Madrid, sencillamente porque si no no pueden defender sus intereses. Por ejemplo, en la construcción, en los concursos para obras del Estado o líneas de construcción de viviendas. Por eso, la estrategia de Cuiña es hacerse fuerte en la Galicia rural, para exhibir su fuerza ante quienes le han defenestrado. Y, sobre todo, ante Fraga... que por lo demás ahora ya no es sino un estorbo, una piedra en el camino para que todo este proceso llegue a su fin. Pero tengo claro que si yo hago leña de Cuiña estoy trabajando para Aznar. Y, bueno, comprenderá que es lo último que se me podría ocurrir...

P. Pero sí que ha trabajado para Fraga, o con Fraga. En los últimos tiempos, era público y notorio el idilio político que les unía.

R. Lo que es público y notorio es que he mantenido una intensa relación institucional con el presidente Fraga, aunque no me veía con él ni todos los días ni a todas horas. Fraga desea reforzar el poder político de las instituciones gallegas y dio buena prueba de ello en sus intervenciones publicas. El último gesto que hizo, como expresión de su voluntad de diálogo, fue dar la consigna de que fueran aprobadas ¡nada menos que 17 propuestas de resolución del Bloque! A raíz del encrespamiento entre Gobierno y País Vasco, él empezó a recular, en junio. Luego, su actuación tan incomprensible y penosa en la crisis del Prestige se ha llevado todo por delante. Él podrá decir lo que quiera, pero la verdad es que yo intenté ayudarle en los peores momentos y que he actuado con responsabilidad y mesura.

P. Pues su actuación daba para pensar que lo que le preocupaba sobre todo era alejarse de Fraga como alma que lleva el diablo, como un blanco cormorán luchando para no ser engullido por el chapapote...

R. Nosotros no teníamos intención de plantear una moción de censura. Lo que le planteé a Fraga fue la necesidad de cerrar filas, para hacer frente a la catástrofe. Pero reclamamos una comisión de investigación a cambio, que se hizo de mala gana y acabó como acabó. Estuvimos esperando hasta el último momento un mensaje de Fraga, que nunca llegó. Lo que pasa es que Fraga creyó que el diálogo institucional que habíamos iniciado le daba derecho a esperar de mí una actitud de sumisión a sus deseos. Es algo congénito en él... En cuanto a esa contaminación que me podía producir Fraga, ya la padecí entre enero y octubre de 2002. La padecí entre la ciudadanía, pero sobre todo en mi casa política... A la altura de noviembre o diciembre, le dije a un amigo: mira, a mí me dispararon tantos torpedos a lo largo de este año que hubo muchos que me hicieron daño; lo que pasa es que todavía no me acertaron la santabárbara, pero si algún día me aciertan en la santabárbara, salto por los aires. Así que el efecto contaminación de Fraga lo he aguantado hasta el límite, y en unas condiciones internas muy fastidiadas. No lo he dicho hasta ahora. Mire... le diré que, incluso en los momentos de más tensión que he tenido dentro de mi propia casa, cuando me advertían de la confusión que se podía estar generando en nuestra base y en nuestro espacio electoral, yo les decía: os estáis preocupando mucho por nuestros problemas, pero a ver si pensamos un poco en los problemas que se le están generando a Fraga con su partido. Es que yo soy una persona sensible. No soy capaz de ser feroz.

P. ¡Qué cosas dice, señor Beiras! Como si aquella imagen suya sacándose el zapato en el Parlamento de Galicia hubiera sido un invento. ¿Es que ya ni se acuerda? ¿Tanto ha cambiado?

R. Aquello fue sólo un gesto. Pero Fraga sí es capaz de ser feroz. Y autoritario. Pero, paradójicamente, hizo dejación de su autoridad cuando más le necesitábamos todos. Creo que no tuvo coraje político porque tuvo mucho miedo a Aznar. Y porque está rodeado de pusilánimes (21.02.03). 

LA MARCHA DE NUNCA MÁIS PEDIRÁ DIMISIONES POR LA CRISIS DEL 'PRESTIGE'   

El mundo de la cultura se está volcando en el apoyo a Nunca Máis, como hizo en la reciente marcha contra la guerra. Decenas de intelectuales y artistas están firmando un manifiesto de apoyo a la plataforma, que llama a la manifestación en Madrid el domingo y pide dimisiones de los gestores de la crisis del Prestige por su "ineptitud". Además, anima a la protesta: "La democracia se nos está escapando entre los dedos", reflexiona.

Todos Somos Nunca Máis es el lema del colectivo de apoyo a la plataforma, impulsado por organizaciones como No Nos Resignamos o Ecologistas en Acción. Cientos de asociaciones -sólo en la plataforma hay más de 300-, los sindicatos y los partidos de la oposición están moviendo todos los resortes para lograr que la marcha del domingo sea un éxito.

No sólo para apoyar a los gallegos en su lucha contra el chapapote, sino también como reconocimiento a esta plataforma en la que están, según dice el texto de apoyo, "los mejores ciudadanos de Galicia", que han sido y son "hostigados y difamados desde medios de ultraderecha con el apoyo de la Administración".

Pero la marcha no se quedará en un mero reconocimiento de la labor de Nunca Máis. Los manifestantes pedirán dimisiones de los miembros del Gobierno y de la Xunta que gestionaron la crisis del Prestige, ya que consideran probado que su "irresponsabilidad e ineptitud" agravó la situación.

También se exigirá que el Gobierno concrete qué va a hacer con el petrolero partido en dos y hundido frente a las costas gallegas con miles de toneladas de fuel, y que presente un plan detallado de recuperación de la costa gallega. De hecho, el lema de la primera pancarta, en la que irán los principales responsables de Nunca Máis, prueba que para esta plataforma el problema no ha acabado, ni mucho menos: Queremos conocer la verdad. Exigimos responsabilidades.

La segunda pancarta, en la que irán representantes de cofradías, mariscadores y sindicatos, llevará el lema Menos propaganda y más compromisos para la recuperación de nuestro país. Ambos en gallego.

La complicada organización de una marcha que se hace en Madrid pero estará llena de gallegos ya ha provocado los primeros roces. El responsable de Ferrocarril de UGT, Cándido Rodríguez, aseguró que el Ministerio de Fomento ha prohibido a Renfe reforzar los trenes de Galicia con destino a Madrid que deberían trasladar a un buen número de manifestantes.

Una polémica similar se vivió el pasado sábado con los trenes de cercanías en Madrid. La protesta se hará simultáneamente en Bruselas, París y Lisboa, con marchas frente a las embajadas españolas para mostrar las dimensiones europeas de la catástrofe (21.02.03).

ENCIERRO DE COFRADÍAS PARA QUE SE PRORROGUEN LAS AYUDAS   

Unos 350 miembros de las cofradías de Cangas, Moaña y Arcade, todas de la provincia de Pontevedra, permanecían encerrados para protestar contra la retirada de las ayudas dadas a los mariscadores por la parada de actividad provocada por la catástrofe del Prestige. Fuentes de la cofradía de Cangas indicaron a Efe que el motivo del encierro es pedir que se mantengan las ayudas institucionales que fueron retiradas a las cofradías el 1 de febrero y a los mariscadores el 15 de febrero.

Los miembros de estas cofradías, que faenan en la ría de Vigo, piden el pago de las ayudas hasta marzo y que se respeten los subsidios concedidos a los vigilantes de las cofradías, al personal administrativo de las mismas y al personal de lonja. Además, las cofradías antes citadas abogan por una "apertura gradual" de la pesca en la ría de Vigo.

Unos 200 armadores y tripulantes permanecían por la tarde encerrados en las dependencias de la cofradía de Moaña, a la espera del resultado de la reunión que debían mantener con representantes de la Consejería de Pesca de la Xunta para estudiar la reapertura de la actividad pesquera. En el caso de Arcade son 51 personas las que estaban encerradas, mientras que en Cangas, más de 100 cofrades secundaban la protesta.

Mientras, las cuatro cofradías de pescadores que habitualmente faenan en aguas de la ría de Pontevedra están dispuestas a reanudar la actividad pesquera con el arte denominada trasmallo, tal y como propone la Consejería de Pesca, aunque solicitaron que también puedan hacerlo con otras artes. Los representantes de los pósitos de Raxó, Lourizán, Pontevedra y Sanxenxo se mostraron favorables a que se reanude la pesca en el interior la ría con trasmallos pero siempre que se realice con embarcaciones menores de 2,5 toneladas de registro bruto.

Con el fin de activar con la mayor brevedad la reapertura de pesca con trasmallos en la ría de Pontevedra, las cofradías se comprometieron a remitir a la Xunta de Galicia la relación de embarcaciones dispuestas a participar en el plan (20.02.03). 

MANGOURAS SE TRASLADA A BARCELONA   

El juez de Corcubión que instruye la causa del accidente del petrolero Prestige que provocó la mayor catástrofe ecológica en la historia de España ha autorizado al capitán del barco, Apostolos Mangouras, de 68 años, en libertad provisional tras depositar una fianza de tres millones de euros, a cambiar su residencia de A Coruña por otra en Barcelona.

El juez fijó para Mangouras unas medidas cautelares consistentes en comparecer a diario en la comisaría de policía más próxima a su lugar de residencia. Estas medidas se mantendrán durante su estancia en Barcelona. Tras salir de la cárcel, donde estuvo casi tres meses, Mangouras se trasladó a un hotel de A Coruña, donde residía hasta este momento.

La residencia en una provincia que ha sufrido especialmente los efectos del vertido de miles de toneladas de fuel y que conoce al capitán del Prestige por la constante aparición de su imagen en los medios de comunicación, llevó a Mangouras a pedir el traslado a otra ciudad (20.02.03). 

LOS ECOLOGISTAS PIDEN QUE LAS RESPONSABILIDADES POR LA CATÁSTROFE DEL 'PRESTIGE' ALCANCEN A CASCOS   

Los ecologistas valoraron la decisión del juez de Corcubión de imputar a tres altos cargos en la investigación sobre el naufragio del Prestige y pidieron que las responsabilidades por la catástrofe ecológica alcancen también al ministro de Fomento, Francisco Álvarez-Cascos, como uno de los principales protagonistas en la toma de decisiones. Por su parte, el comisionado del Gobierno para el Prestige, Rodolfo Martín Villa, dejó traslucir sus "sospechas" de que el "petrolero llevaba más fuel del declarado".

En rueda de prensa, representantes de las organizaciones WWF/Adena y de Seo/BirdLife mostraron su satisfacción por la imputación de los tres altos cargos que integraron el gabinete de crisis que acordó el alejamiento del petrolero, según Servimedia. Se trata del delegado del Gobierno en Galicia, Arsenio Fernández de Mesa; del director general de la Marina Mercante, José Luis López Sors, y del entonces capitán general marítimo de A Coruña, Ángel del Real, actual presidente de la Autoridad Portuaria de Ferrol.

Juan Carlos del Olmo, secretario general de WWF/Adena, subrayó la necesidad de aclarar la responsabilidad de la Administración en la toma de decisiones. También reclamó que se llegue hasta el final para determinar la responsabilidad de las empresas que están detrás del Prestige. "Con independencia de los tres imputados", recalcó, "la responsabilidad de la toma de decisiones ha sido asumida desde el primer momento por el ministro de Fomento, y las responsabilidades al final deberán recaer ahí".

En la misma línea, el portavoz del BNG en el Congreso, Francisco Rodríguez, indicó que la decisión del juez hace "inaplazable" la dimisión o el cese de Cascos, ya que se responsabilizó de todas las decisiones adoptadas.

Por su parte, Fernando Barrio, director de Promoción de Seo/BirdLife, se mostró, no obstante, pesimista respecto a los resultados de la investigación. "Apoyaremos cualquier iniciativa para que el desastre del Prestige no quede como el de Boliden, donde finalmente la causa quedó archivada", señaló.

El comisionado del Gobierno para el Prestige, Rodolfo Martín Villa, calificó también de "mala noticia" la decisión judicial. "En este asunto estamos recibiendo malas noticias constantemente", señaló, al tiempo que seguía sosteniendo que las actuaciones de los imputados fueron las "correctas".

Con más optimismo se lo tomó uno de los citados por el juez, Fernández de Mesa, que había desaparecido por completo de la escena del desastre a raíz de la incorporación del vicepresidente Mariano Rajoy como portavoz de la crisis, y que logró no comparecer ni ante el Parlamento gallego ni ante el Congreso de los Diputados. Fernández de Mesa convocó una rueda de prensa para afirmar que el juez "no ha imputado a nadie, lo único que ha hecho es admitir a trámite una querella de Nunca Máis, cuyas connotaciones políticas son ampliamente conocidas, como se admiten a trámite el 99% de las querellas cuando se deposita la fianza exigida".

El delegado del Gobierno, aún sin conocer la providencia del juzgado, señaló estar "muy tranquilo, porque el Gobierno no fue el culpable de que se abriese una vía de agua en el buque, ni de que escorase, ni de la meteorología en la mar, ni de que la tripulación abandonase el petrolero ni se apagasen las máquinas", desgranó, sin hacer mención de las posteriores vicisitudes del Prestige. Fernández de Mesa desmintió que hubiese tenido nunca la intención de dimitir, "porque siempre me he sentido respaldado por el Gobierno, hasta el momento", y describió su papel en el gabinete de emergencia como "coordinador e informador a la prensa".

En relación a la carga real del Prestige, Martín Villa, en declaciones a Cope Galicia, basó sus sospechas de que el petrolero llevaba más carga de lo que se dijo en "declaraciones contradictorias y en opiniones técnicas". "Espero contar en breve con una nota que especifique la cuantía exacta para saber cuánto queda en las bodegas".

El Prestige llevaba una carga oficial de 77.033 toneladas de fuel, tal y como figuraba tanto en el despacho de carga del puerto letón de Ventspils, como en el informe que hizo al control de tráfico marítimo francés. En aguas españolas se habían recuperado hasta 46.400 metros cúbicos de residuos (el porcentaje de fuel recogido en el mar oscila entre el 25% y el 50% del total) y, con datos del pasado lunes, 52.550,08 toneladas (42.550,78 en Galicia) en tierra, en donde el porcentaje de chapapote varía enormemente según el estado del fuel y el método de recogida (20.02.03). 

PREOCUPACIÓN POR LAS COSTERAS DEL VERDEL Y LA ANCHOA 

El comisionado del Gobierno para la catástrofe del Prestige, Rodolfo Martín Villa, anunció en Santander, donde se reunió con consejeros del Gobierno cántabro, que se van a hacer estudios del estado del mar para decidir "con prudencia" qué se hará con las costeras del verdel y de la anchoa, amenazadas por la invasión del chapapote vertido por el petrolero. De momento, como medida cautelar, el Gobierno vasco mantiene la veda del verdel (19.02.03).  

NUNCA MÁIS LOGRA QUE LOS JUECES AVALEN EL TRAYECTO DE LA MARCHA DEL DOMINGO   

La manifestación convocada para el domingo en Madrid por Nunca Máis por el desastre del Prestige efectuará el mismo recorrido que la del pasado sábado contra la guerra en Irak: de Atocha a Cibeles y la Puerta del Sol. Así lo decidió el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, que da la razón a la plataforma gallega frente a la Delegación del Gobierno en la capital, que quería imponer un trayecto más corto y por vías secundarias con la excusa de que la marcha produciría una grave alteración del tráfico.

El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Javier Ansuátegui, ya había intentado restringir la manifestación del pasado sábado por la tarde contra la guerra.

La Delegación, alegando que el itinerario propuesto "crearía graves problemas de movilidad tanto a vehículos como a peatones", sólo permitió que la manifestación fuese por vías secundarias: desde la calle de Atocha, pasando por la de Jacinto Benavente, hasta la Puerta del Sol.

Pero ante la presión de los convocantes (todos los partidos salvo el PP, los sindicatos y decenas de organizaciones sociales) aceptó finalmente que se celebrase la multitudinaria marcha desde Atocha por el paseo del Prado hasta la plaza de Cibeles y de allí a la Puerta del Sol por la calle de Alcalá. Durante la marcha, la mayor que se recuerda en Madrid, con casi un millón de participantes, no se registró ni un solo incidente.

En el caso de la manifestación convocada por Nunca Máis (apoyada como la del pasado sábado por todos los partidos salvo el PP y los sindicatos, y a la que también acudirá el Gobierno vasco) el Tribunal Superior de Madrid ha anulado la orden de la Delegación del Gobierno, de modo que la marcha para exigir responsabilidades políticas por la gestión de la crisis del Prestige transcurrirá a partir de mediodía del domingo por el recorrido propuesto por la plataforma gallega. A su término el escritor Manuel Rivas y la cantante Uxía Senlle leerán un manifiesto.

El portavoz del Ejecutivo de Vitoria, Josu Jon Imaz, anunció que asistirá a esta marcha algún consejero de su Gobierno para sumarse a la "reacción social" ante la situación creado por el naufragio del petrolero, reclamar medidas para que no se repitan estos accidentes y mostrar su solidaridad con el pueblo gallego. Imaz insistió en las críticas al Ejecutivo central por su "nula participación" en la recogida de fuel en el golfo de Vizcaya y en la "incorrreción" de la información que aporta.

La marcha del domingo coincide con los 100 días del accidente del petrolero, pero también recuerda el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, "para reivindicar la democracia y el derecho a la discrepancia". La víspera saldrán cientos de autobuses con la intención de llevar "toda Galicia a Madrid" bajo el lema "100% dignidad".

Hoy finaliza el plazo para adquirir los bonos al precio de seis euros, que dan derecho al viaje de ida y vuelta desde cualquier comarca gallega (19.02.03). 

LA EUROCÁMARA CONVOCA A FOMENTO A UNA SESIÓN SOBRE EL PETROLERO  

El Parlamento Europeo ha desechado formar una comisión de investigación sobre el hundimiento del Prestige pero va a celebrar una audiencia pública a la que ha convocado a un alto cargo del Ministerio de Fomento, que podría ser su máximo responsable, Francisco Álvarez-Cascos. La primera sesión tendrá lugar el 19 de marzo en la comisión de Transportes de la Eurocámara. El ponente que elaborará un informe sobre las causas del accidente del Prestige ha citado para ese día, de acuerdo con el P P -que impidió la creación de una comisión de investigación- a uno de los tres máximos representantes de Fomento: el ministro, el subsecretario de Transportes, Adolfo Menéndez, o el secretario de Estado de Infraestructuras, Benigno Blanco. Será el ministro el que decida quién de ellos acudirá (19.02.03). 

UN SECRETARIO DE ESTADO COMPARECE EN EL CONGRESO EN LUGAR DEL DELEGADO EN GALICIA  

Gabriel Elorriaga, secretario de Estado de Organización Territorial, argumentó su comparecencia en el Congreso en lugar de Arsenio Fernández de Mesa, delegado del Gobierno en Galicia, porque él es su superior jerárquico. Elorriaga calificó de "absurdo constitucional" la hipotética comparecencia de miembros del Gobierno central en la comisión de investigación del Prestige en el Parlamento de Galicia. Lo argumentó con informes de la Abogacía del Estado y, sobre todo, con uno del Consejo de Estado que determina que los cargos del Gobierno deben de dar explicaciones en las Cortes y no en los Parlamentos autónomos.

El secretario de Estado relató que la primera comunicación del Parlamento gallego para pedir la comparecencia del delegado del Gobierno en Galicia y de otros funcionarios que dependen del Gobierno central se produjo el 3 de enero, "en plenas vacaciones navideñas". En esa fecha, según su versión, ya le dijo a Fernández de Mesa, por ser él su superior jerárquico, que era "improcedente" su comparecencia en el Parlamento gallego.

"El control político de las Asambleas legislativas de las comunidades autónomas ha de entenderse necesariamente referidas a su ámbito territorial y competencial", subrayó Elorriaga. Desde la oposición, sin embargo, acusaron al secretario de Estado y, por elevación, al Ejecutivo, de tener "encerrado" en una habitación al delegado Fernández de Mesa "para que no hablara y pudiera decir algo que no interesase" (19.02.03). 

EL JUEZ CITA COMO IMPUTADOS A TRES ALTOS CARGOS QUE ORDENARON ALEJAR EL 'PRESTIGE'   

Un escueto folio ha servido para dar un giro radical en la causa del Prestige. El juez de Corcubión (A Coruña) que investiga el naufragio admitió la querella criminal de Nunca Máis contra los altos cargos que decidieron el alejamiento del Prestige y citó como imputados a tres altos cargos que integraron el gabinete de crisis que acordó la medida. Ante el juez deberán desfilar el director general de la Marina Mercante, José Luis López-Sors; el entonces capitán marítimo de A Coruña, Ángel del Real, y el delegado del Gobierno en Galicia, Arsenio Fernández de Mesa.

Javier Collazo, el juez de Corcubión que investiga el naufragio del Prestige, citó para los próximos días a tres altos cargos integrantes del gabinete de crisis que ordenó el alejamiento del petrolero siniestrado el pasado 13 de noviembre. Deberán testificar como imputados el director general de la Marina Mercante, José Luis López-Sors; el entonces capitán marítimo de A Coruña, Ángel del Real, y el delegado del Gobierno en Galicia, Arsenio Fernández de Mesa.

- Conocer los estudios. Ahora tendrán que explicar ante el juez no sólo la bondad de la medida que ellos han presentado como la mejor de los posibles, el alejamiento del barco, sino cuáles fueron los fundamentos técnicos de su decisión. No en vano, el juez ha querido pertrecharse antes de su citación de toda una batería de documentos de Fomento para desnudar el esqueleto de las decisiones de esos trágicos momentos. Por ejemplo, si el gabinete de crisis al que pertenecían hizo estudios sobre las siguientes cuestiones cruciales: los daños en el Prestige el día del accidente; la posibilidad de que se hundiera dada la grieta que presentaba; los riesgos que entrañaba alejar el petrolero; y detallar su plan para ir solventando el vertido del fuel que transportaba.

El juez tiene otra línea de interrogantes para el gabinete de crisis, a tenor de los documentos que ha requerido a Fomento: quiere que las autoridades aclaren si era posible llevar el buque a alguna zona abrigada; si era viable trasvasar el fuel, cómo se acordó el destino del petrolero -Fomento asegura que sólo ordenó el alejamiento del petrolero sin fijarle rumbo, pero las comunicaciones de Finisterre al Prestige apuntan que sí se le fijó una ruta- y qué otras medidas barajaron distintas del alejamiento.

- Informes verbales. En la medida en que Fomento ha ido apuntando que buena parte de sus decisiones de esos momentos se basaron en informaciones verbales, el juez parece creer llegado el momento de que dichos altos cargos detallen todas sus conversaciones, consejos o asesoramientos de estos días. En este sentido, el juez ya dispone de elementos que evidencian que la decisión de alejamiento, oficialmente tomada el 14 de noviembre y comunicada al barco esa noche, ya estaba tomada, en realidad, por las autoridades desde la víspera, en la noche del mismo día del accidente. Sasemar, la sociedad de salvamento dependiente del ministerio de Fomento, requirió por fax a las 20.30 del día 13 al armador del petrolero para que ordenara hacer firme el remolque al Ría de Vigo "a fin de mantener al buque lejos de la costa española".

- Esclarecer el remolcaje. El remolcaje o salvamento del petrolero siniestrado es otro capítulo que el juez quiere esclarecer hasta sus últimas consecuencias. Lo indica no sólo la batería de documentos que ha requerido recientemente a Fomento (contratos de Sasemar con el remolcador Ría de Vigo, faxes entre Sasemar y la rescatadora privada en torno al acuerdo llegado esa tarde sobre el uso del remolcador público, y conversaciones mantenidas). Para aclarar las contradicciones ha citado a un directivo de Remolcanosa, propietaria del Ría de Vigo, Gonzalo Vidal, pero en calidad sólo de testigo.

- Versiones cambiantes. Algunos de los altos cargos ahora citados como imputados ya han comparecido ante el juez, al que aportaron datos que luego admitieron que eran erróneos. Es el caso del entonces capitán marítimo de A Coruña, Ángel del Real. Declaró ante el juez que el petrolero no podía entrar en el puerto coruñés porque tenía un calado de 21 metros, y que en él sólo se puede entrar con un calado de 18 metros. Luego, Del Real calculó que debía tener sólo 16,5 metros de calado cuando sufrió el accidente que ocasionó la escora de 25 grados. En realidad, el remolcador Alonso de Chaves calculó a las 17 horas del día 14 que el calado del petrolero era de sólo 14,3 metros.Tras difundirse estas contradicciones, el ministerio de Fomento dejó de plantear la imposibilidad física de introducir el Prestige en el puerto de A Coruña. El ministro Francisco Álvarez Cascos explicó que no dependió de su calado, sino de una orden de 1977 que prohíbe la entrada de petroleros de 15,5 metros de calado en dicho puerto. Fomento aseguró que consultó tal decisión con el práctico de A Coruña, Evaristo Landeira, pero este funcionario aseguró a EL PAÍS que nunca se le pidió oficialmente su opinión y que, en todo caso, él ofreció meter el barco si se le eximía por escrito de responsabilidad.

- Defensa del alejamiento. López-Sors llevó la voz cantante en las reuniones del gabinete de crisis, según testigos. Defendió (en permanente contacto con la cúpula de Fomento en Madrid) el alejamiento del petrolero por dos creencias que se revelaron infundadas. Si llegaba a hundirse el buque, prefería que ocurriese lejos de la costa porque en alta mar el fuel se solidificaría en el fondo y la administración ganaría tiempo para preparar la defensa de las costas ante una marea negra. Ninguna de sus apuestas se confirmó: ni el fuel se solidificó ni el Gobierno blindó a tiempo (a pesar de que el petrolero navegó seis días tras el siniestro) la costa frente al chapapote. No fue mejor profeta Fernández de Mesa: "El destino del fuel en el fondo del mar es convertirse en adoquín". Ninguno de ellos compareció ante la comisión de investigación del Parlamento gallego.

La admisión de la querella de Nunca Máis provocó el malestar del Ministerio de Fomento: "Lamentamos la situación personal en la que Nunca Máis quiere situar a los servidores públicos que con su esfuerzo y su dedicación atienden todos los días las emergencias marítimas". El departamento de Álvarez-Cascos reiteró "que las decisiones adoptadas por los altos cargos de Marina Mercante fueron correctas, profesionales, y técnicamente fundadas" (19.02.03).

MÁS DE 300 BARCOS RECOGEN FUEL EN EL CANTÁBRICO MIENTRAS EL VIENTO LLEVA NUEVAS MANCHAS A LA COSTA   

Unos 350 barcos pesqueros del País Vasco, de Cantabria y de Galicia participaron en la lucha en el mar contra la contaminación provocada por el Prestige y recogieron unas 1.500 toneladas de fuel. El viento del Noroeste favoreció la llegada a la costa de manchas de chapapote, que afectaron sobre todo a playas de Vizcaya y de Guipúzcoa, donde se recogieron en total 57 toneladas de fuel. Según fuentes de la confradía de pescadores de Muxía, las aguas próximas a la Costa da Morte están cubiertas de enormes irisaciones, manchas aceitosas que abarcan "áreas kilométricas".

La lucha contra el chapapote ha abierto un nuevo frente de conflicto entre las administraciones vasca y central, tras las declaraciones del consejero de Pesca del Ejecutivo vasco, Gonzalo Sáenz de Samaniego, en las que acusó al Gobierno de entorpecer las labores de limpieza. El PP replicó que el Ejecutivo de Vitoria aprovecha cualquier motivo para enfrentarse al Gobierno central.

En Asturias, donde persisten rastros de fuel en 70 playas (32 arenales y 38 zonas de pedreros), no se constató la llegada de nuevos aportes significativos de combustible procedentes del Prestige, si bien pequeñas bolas y restos de hidrocarburo siguieron apareciendo en los arenales, atribuibles en su mayor parte, según las autoridades autonómicas, al fuel que impregnó en las últimos meses zonas de rocas y que los embates del oleaje acaban arrancando para depositarlos, con las pleamares, en las playas (18.02.03). 

PRESIDENCIA ENVÍA AL CONGRESO PARA EXPLICAR EL 'CASO PRESTIGE' A UN CARGO QUE NO TRATÓ LA CRISIS   

El delegado del Gobierno en Galicia, Arsenio Fernández de Mesa, no pudo comparecer en el Parlamento gallego para explicar su gestión durante la crisis desatada por el accidente del Prestige debido a que era un cargo adscrito a la Administración central y, por tanto, quedaba fuera de la comisión autonómica de investigación. Pero tampoco comparecerá en el Congreso de los Diputados, donde la oposición había solicitado su presencia. El Gobierno ha decidido sustituirle por el secretario de Estado de Organización Territorial, Gabriel Elorriaga, quien no tuvo actuación alguna en la crisis del Prestige.  (18.02.03). 
 

BARCOS DE FISTERRA RECOGEN EN EL MAR 45 TONELADAS DE CHAPAPOTE  

No hay apenas jornada de descanso para los marineros de la Costa da Morte, donde 18 barcos del puerto de Fisterra tuvieron que salir al mar para limpiar una mancha de fuel muy próxima a tierra. Los pesqueros regresaron a última hora de la tarde tras haber recogido unas 45 toneladas de chapapote. Pese a su esfuerzo, algunas galletas de fuel alcanzaron la playa de Mar de Fora, cerca del pueblo de Fisterra.

"La mancha estaba muy compacta, como si fuera el primer día", declaró el patrón mayor de Fisterra, José Manuel Martínez. Según la comisión de seguimiento de la catástrofe, el fuel se había desprendido de uno de los promontorios rocosos de la zona, que aún no se ha podido limpiar por las dificultades de acceso.

En el resto de la costa gallega, se vivió una jornada tranquila, mientras que en el lugar del hundimiento del Prestige aún son visibles los restos de contaminación, pese a que las fugas de los tanques del petrolero se han reducido a dos toneladas diarias. En el último reconocimiento de la zona, los aviones avistaron una irisación de unas 2 millas náuticas de longitud (17.02.03).  

EL GOBIERNO VASCO ACUSA AL EJECUTIVO CENTRAL DE ENTORPECER LA RECOGIDA DE FUEL  

Los Ejecutivos vasco y central han trasladado a la recogida del fuel vertido por el Prestige el clima de enfrentamiento que marca sus relaciones. El consejero de Agricultura y Pesca, Gonzalo Sáenz de Samaniego, acusó en duros términos al Gobierno central de no implicarse en la recogida del chapapote que impregna las aguas del golfo de Vizcaya y mancha la mayor parte del litoral vasco.

El consejero vasco de Pesca agregó que la Administración central obstaculiza, además, la localización y retirada del fuel por las autoridades autónomas, al limitar los vuelos de los dos helicópteros de la Ertzaintza y el avión contratado para esas tareas.

Con ello se eleva el tono de unas acusaciones que hasta ahora el portavoz del Ejecutivo de Vitoria, Josu Jon Imaz, se había limitado a apuntar, al quejarse repetidamente de falta de información y sugerir que la cantidad de fuel vertida al mar por el petrolero accidentado hace tres meses era mayor de la reconocida hasta esta semana por las autoridades de Madrid. (17.02.03).

EL REMOLCADOR DE FOMENTO SE ALEJÓ DEL 'PRESTIGE' EN LAS HORAS CRÍTICAS DEL NAUFRAGIO  

El remolcador de Fomento Ría de Vigo no estuvo "al costado" del Prestige desde las 18.00 a las 21.00 del 13 de noviembre, las horas críticas de la supuesta desobediencia del capitán, en contra de la versión oficial, según la documentación aportada en el juzgado de Corcubión (A Coruña) por el abogado del capitán Apostolos Mangouras. Los gráficos del radar del centro marítimo de Finisterre prueban, según la defensa, que, tras alcanzar al petrolero, el remolcador se alejó varias millas. El abogado del capitán sostiene que tal alejamiento se debió a que el remolcador "no aceptó prestar asistencia alguna" hasta que firmó un contrato de salvamento. Fomento permitió que el Ría de Vigo actuara bajo las órdenes de Smit Tak, la empresa privada encarcada del rescate del petrolero, añade el abogado.

José María Ruiz Soroa, abogado del