ELPLURAL.COM.24.10.06
PARA ACCEDER A SU DESPACHO, SITUADO EN LA SÉPTIMA PLANTA DE LA AUDIENCIA NACIONAL, HAY QUE PASAR UNAS CONTUNDENTES MEDIDAS DE SEGURIDAD, LO CUAL ES LÓGICO TENIENDO EN CUENTA QUE POR SUS MANOS PASAN LOS ASUNTOS DE ESTADO MAS IMPORTANTES DE NUESTRO PAIS Y LOS QUE marcan la agenda política un día sí y otro también: ETA y el 11-M. Por su cargo y condición, presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional -donde se juzgan los grandes delitos de terrorismo y corrupción-, está permanentemente en el ojo del huracán, hasta el punto de que su nombramiento sigue recurrido por «defectos formales», dos años después de que se produjera. Pero él, al menos en apariencia, no se inmuta, tal vez porque a pesar de su edad -44 años- tiene una amplia experiencia y un currículo que sería la envidia de muchos jóvenes juristas.
PREGUNTA.- Usted, por su cargo y condición, tiene en sus manos buena parte del peso de la política judicial antiterrorista. ¿Eso es un inconveniente en los tiempos que corren? Admita que puede ser muy incómodo para el Gobierno, según las sentencias que dicte, ¿no?
RESPUESTA.- En los tiempos que corren, el ser el órgano en el que se concentra toda la lucha jurídica contra el terrorismo supone una gran carga, desde luego, a la vez que un trabajo muy gratificante. Es posible que mi trabajo como presidente de sala pueda ser incómodo para algunos en determinados momentos, pero se trata de aplicar la ley, no del momento político de su aplicación, ni mucho menos.
P.- Pues su nombramiento está recurrido entre otros, por Garzón, que aspiraba a tener su plaza, y en ese asunto sí hay una sombra de interés más político que jurídico...
R.- El Supremo lo único que estima del recurso son defectos formales del Consejo, es decir, ni se cuestionan mis méritos, ni mi capacidad, ni mi gestión. Aunque, naturalmente, lo que subyace al denunciar esos defectos formales es evitar que yo sea presidente.
P.- ¿Ser presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia es un cargo político?
R.- En absoluto, no es un cargo político, sino un cargo jurisdiccional. Yo me dedico a poner sentencias. Un cargo político es ser vocal del Consejo, secretario de Estado o parlamentario por un determinado partido político, como otros jueces lo han sido, el propio Garzón por ejemplo. Yo, desde luego, jamás he actuado en política, ni activa ni pasivamente.
P.- ¿Qué le parece esta decisión del fiscal de proponer que se reduzca de 96 a seis años de prisión la petición de condena para De Juana Chaos, teniendo en cuenta que usted es uno de los amenazados en esas cartas por las que se le va a juzgar?
R.- El fiscal todavía no ha hecho una rebaja de pena, y por tanto no puedo opinar de algo que no se ha producido, salvo señalar que si las razones que van a llevar a esa rebaja de pena son técnicas, bienvenidas sean. Lo único que yo discutiré siempre, sea el caso que sea, es que se intente torcer la ley para llegar a un resultado práctico previamente decidido. El Estado de Derecho da mecanismos para corregir los excesos que la aplicación literal de la ley conduce. La ley jamás se puede torcer al arbitrio de una coyuntura política determinada.
P.- ¿Y entonces cómo entiende que el fiscal general diga que la Justicia debe adaptarse a los tiempos que corren, e incluso afirme en el Senado que quienes no piensan como él no quieren la paz?
R.- Yo respecto a la intervención del fiscal general del Estado en el Senado no tengo mucho que decir. Ahora bien, la única garantía que tiene un ciudadano de que el juez no va a ser arbitrario es que el juez aplique la ley, le guste o no.
P.- ¿El hecho de que la Fiscalía sea un nombramiento político y sea un estamento jerárquico puede ser un elemento de distorsión en asuntos como el llamado proceso de paz?
R.- En el sistema español la política criminal la dirige el Gobierno, el mecanismo más directo de ejecución de la política criminal es el fiscal del Estado, y la Fiscalía en sí, como institución, es jerárquica porque tiene que serlo. Podrá gustar o no, y se podrá cambiar, pero el sistema es coherente, y como garantía se prevé que si el fiscal general del Estado no cumple una indicación del Gobierno éste no puede cesarle en el cargo.
P.- De usted se dice que es partidario de aplicar una línea dura con los etarras, y por eso forzó el cambio doctrinal del Supremo para que presos sanguinarios como Parot no fueran puestos en libertad por acumulación de condenas. ¿Es así?
R.- Yo no sé que es la línea dura o blanda. En todo caso podríamos discutir si la ley es dura o blanda, pero la ley no la hago yo, la hace el Parlamento. Yo aplico la ley, la que me da el Parlamento de mi país, de España. Si esa ley se estima que es dura deberán modificarlo. Sobre los sentenciados por delitos anteriores no es que sea partidario de que se modifique, es que la interpretación correcta es la que ha dado el Supremo ahora con el caso Parot.
P.- Oiga, ¿la Justicia puede ser un obstáculo en el proceso de paz?
R.- Es imposible que la Justicia sea una obstáculo ni en el proceso de paz ni en nada que esté dentro del Estado de Derecho. Y es siempre, por supuesto, un obstáculo para lo que está fuera del Estado de Derecho.
P.- Vamos, que con proceso de paz o sin él los etarras sanguinarios se pudrirán en la cárcel...
R.- Yo no quiero que nadie se pudra en la cárcel, de hecho en España no existe la cadena perpetua. Lo que sí digo es que la ley exige que en determinados delitos se cumpla un mínimo de pena, sin los cuales es imposible considerar que el individuo está reeducado, que es el paso previo a la reinserción.
P.- ¿Cabría la posibilidad de realizar un indulto generalizado?
R.- No, está prohibido por la Constitución. Habría que modificar la Constitución.
P.- Pero, llegado el caso, ¿habría alguna forma de saltarse esa modificación, dando indultos individuales?
R.- La ley lo que exige es que cada expediente de indulto sea individualizado. Si se hace un estudio preso por preso, naturalmente podrán conceder 2.000 indultos individuales. Pero lo que no se puede hacer es utilizar el esquema de indultos individuales para cometer un fraude de ley concediendo en la práctica un indulto general.
P.- ¿Si ETA desaparece tiene sentido que se mantenga la Audiencia Nacional? Porque su eliminación es una vieja reivindicación nacionalista
R.- La reivindicación de los nacionalistas, como de muchos otros, es que esta casa desaparezca cuando no les viene bien, porque cuando se juzgó al ex general Galindo no querían que se suprimiera, de hecho, se presentaron como acusación popular. Dicho esto, el sentido de la Audiencia es la lucha contra el crimen organizado, no sólo el terrorismo. La Audiencia Nacional no tiene fecha de caducidad.
P.- Usted también presidirá la sala del juicio oral del 11-M. ¿Se dan las condiciones necesarias para que el juicio comience en este momento, con la cantidad de agujeros negros que están apareciendo?
R.- Las condiciones para ir a juicio se dan. En febrero celebraremos el primer juicio por los terribles hechos del 11-M. Ahora lo que se va a juzgar es a 29 personas y se va a decidir si han intervenido o no en esos hechos, pero sin ir más allá. Tenga en cuenta que hay cuatro o cinco personas en busca y captura, y el día que aparezcan habrá que celebrar un nuevo juicio. No estamos hablando de un único juicio universal sino de un juicio concreto.
P.- Vamos, que la celebración del juicio no significa que se dé carpetazo al asunto y pueda haber nuevos procedimientos, como ocurrió con el GAL...
R.- Todavía hay algún asunto del GAL coleando. Y lo mismo ocurrirá con el 11-M. Siempre que aparezca un hecho nuevo, con independencia de que aparezca antes, durante o después del juicio, se podrá abrir una nueva investigación. Ése es el sistema procesal español.
P.- ¿Cree que se sabrá la verdad?
R.- Estoy seguro de que se descubrirá la verdad, se tarden más o menos años. La Justicia puede ser lenta, pero es segura. Somos un remolcador de altura, somos capaces de arrastrar grandísimas cargas a grandísimas distancias. Eso sí, a una velocidad moderada.
P.- Algunos piensan que si cada vez que alguien critica a un juez, éste se siente limitado en su independencia, como ha dicho Garzón, la libertad de expresión no existiría.
R.- No me gusta opinar sobre magistrados que dependen de la Sala, por tanto no me voy a referir al tema Garzón. Pero muchísimos magistrados han sido insultados, ofendidos y criticados y no se han sentido perturbados en su independencia.
P.- ¿Llamar a un juez presunto prevaricador en un medio de comunicación es un delito, sí o no?
R.- Llamar a un juez presunto prevaricador, así dicho, no tiene por qué ser un delito. Tiene que quedar claro que la libertad de expresión y el derecho a la información, que es un derecho de los ciudadanos, es un derecho indispensable, esencial de la democracia. Por tanto, el único límite al ejercicio de ese derecho son las leyes que tenemos: el Código Penal y las demandas de protección al honor.
P.- Una curiosidad. ¿Por qué cree que Garzón estaba tan interesado en meter mano a los peritos del 11-M?
R.- Yo no estoy en la mente de mis compañeros, lo que sí digo es que el sistema ha funcionado. Garzón no era competente en este caso, y ha pasado a manos de la juez que lo es. Ése es el sistema. Ahora, ¿por qué lo quiso hacer? No lo sé.
P.- Pues algunos piensan que ha metido la nariz en este asunto para sacar al Gobierno de un apuro, y eso cuestiona su independencia...
R.- Habrá quien interprete que una persona que ha sido parlamentario del PSOE; que ha sido secretario de Estado, que luego ha vuelto a la judicatura, está contaminada por su paso por la política y no es independiente. Y habrá quien entienda que con cosas como ésta demuestra que es independiente. Lo sorprendente es que se hable de jueces independientes cuando han estado en la política, y de otros, que lo único que hemos hecho en nuestra vida es dictar sentencias, se diga que no lo somos.
P.- Sea como fuere, la juez ha llamado como imputado al jefe de los peritos, lo cual tira por tierra toda la instrucción realizada por Garzón, que imputó a los testigos, ¿no?
R.- No necesariamente. La juez Gallego lleva ahora dos temas relacionados: uno el de los documentos remitidos por EL MUNDO al juez Del Olmo, que es del que deriva la toma de declaración como imputado del jefe de los peritos, y otro en el que son imputados por Garzón los peritos, a quienes la juez podrá o no levantar la imputación.
P.- Algunos creen que el juez Del Olmo está desbordado por esta investigación, por la complejidad de la misma...
R.- Al juez Del Olmo se le pusieron todos los medios, los que pidió y los que no pidió. Éste es sin duda el juicio al que más medios y tiempo en exclusiva se ha destinado en la Justicia, excepción hecha del de la colza.
P.- Le digo esto porque hasta dejó libre a un imputado del caso por un olvido administrativo, y eso es muy fuerte... Se habló de que podrían haberle retirado del cargo.
R.- Un error lo puede cometer cualquiera, cuestión distinta es que de ese error derive o no responsabilidad. Y este matiz es importante. Lo que no puede ser es que el régimen disciplinario de jueces se haya convertido en una especie de tribunal de honor prohibido por la Constitución, en el que dependiendo del sí o no de la mayoría de la comisión disciplinaria y dependiendo del juez en concreto la resolución es una u otra. Hay jueces que por mucho menos han sido trasladados de esta casa y hay otros que por mucho más siguen en esta casa y seguirán largos años.
P.- Un inciso. ¿Usted cree que la investigación de EL MUNDO es un juicio paralelo al asunto del 11-M?
R.- El periodismo de investigación, que es el que busca nuevas fuentes y abre vías de conocimiento que no están en la instrucción, históricamente ha sido importantísimo, y en España más. Su periódico fue el artífice del asunto de los GAL, y sin sus informaciones eso jamás se hubiera descubierto. Otra cosa son las instrucciones y juicios paralelos. La prensa libre siempre será una ayuda y no un estorbo a la Justicia.
P.- Tal vez para ustedes no, pero sí para los políticos.
R.- Para la Justicia, no es un obstáculo, todo lo contrario. Puede que lo sea para los políticos, pero no para los jueces.
El Mundo.23.10.06
El Gobierno en funciones de los jueces elige de nuevo a Bermúdez para un cargo clave
El Poder Judicial -el órgano de Gobierno de los jueces que lleva dos meses en funciones al haber expirado su mandato- volverá a nombrar hoy, por tercera vez consecutiva y a propuesta de los vocales conservadores, a Javier Gómez Bermúdez como presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional. Bermúdez, cuyo nombramiento ha sido rechazado en dos ocasiones por el Supremo, que entendió que su nombramiento carecía de motivación, constituye la terna de aspirantes junto a los también jueces de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón y Félix Guevara.
A la terna se sumará un cuarto nombre, el de José Ricardo de Prada, también magistrado de la Audiencia Nacional. De Prada fue quien impugnó ante el Supremo, que le dio la razón, los dos anteriores nombramientos de Gómez Bermúdez. En esta ocasión, De Prada ha retirado su candidatura, si bien se sumará a la terna a propuesta del vocal Félix Pantoja, propuesto para el Consejo por IU. El cargo de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional no es baladí, porque en ella se instruyen y juzgan asuntos de gran calado nacional. Gómez Bermúdez será, además, el juez que presida el futuro juicio por la matanza del 11-M.
Los vocales conservadores volverán a nombrar muy previsiblemente a Gómez Bermúdez, pese a que el mandato del actual Consejo General del Poder Judicial expiró hace dos meses y ahora, por tanto, sus vocales están en funciones. Para el nombramiento de los vocales del Poder Judicial, cuyo mandato es por cinco años, se requieren los tres quintos del Parlamento. Esto obliga, dada la actual correlación de fuerzas políticas, a que el PP y el PSOE alcancen un acuerdo, cosa que, de momento, no hay visos de que se produzca.
Consenso
Fuentes de la minoría progresista del Consejo entienden que la plaza de presidente de la Sala de lo Penal es "un nombramiento muy importante" que no debe adoptar este Consejo porque su mandato ya ha expirado y se halla "en funciones". Los mismos medios instan al consenso de las fuerzas parlamentarias para que, agotado el plazo, se renueve el Consejo.
En este sentido, el vocal progresista Juan Carlos Campo opina que el actual Consejo "está deslegitimado y carece de cobertura legal" para efectuar esta designación. Recuerda que la ley nombra a los vocales para "un mandato de cinco años" y que fuera de ese período sólo puede "comprometer la acción del próximo Consejo con decisiones de gran calado". Campo señala, además, que el tercer varapalo del Supremo al nombramiento de Gómez Bermúdez "parece que no ha adquirido aún total firmeza". El portavoz del Consejo, y miembro de la mayoría conservadora, Enrique López, discrepa: "Sí es firme; hay un recurso de amparo, pero este recurso no quita firmeza a una resolución". López añade: "Legalmente, no existe la figura del Consejo en funciones. No estamos ante un gobierno ejecutivo que deba atender a la lógica partidista; es un gobierno de jueces pleno en sus funciones y totalmente legitimado hasta que se produzca la renovación".
Respecto a los dos varapalos judiciales que ha dado el Supremo, por falta de suficiente motivación, a los sucesivos nombramientos de Gómez Bermúdez, López aclara: "El Consejo ha tenido que acomodar en dos ocasiones la forma de producir los nombramientos a la nueva jurisprudencia del Alto Tribunal".
Comisión de calificación
La terna para el nombramiento de presidente de la Sala de lo Penal fue aprobada el pasado mes de diciembre con los votos de los tres vocales conservadores de la Comisión de Calificación del Consejo: Enrique Míguez, José Merino y Carlos Ríos. Los magistrados seleccionados fueron de nuevo Javier Gómez Bermúdez, Baltasar Garzón y Alfonso Guevara. Los dos vocales progresistas, Javier Martínez Lázaro y Félix Pantoja, se opusieron por considerar que en esa terna debía estar el magistrado José Ricardo de Prada.
En la votación de hoy, lo previsible es que el nombramiento de Gómez Bermúdez se adopte con los 10 votos (incluido el del presidente) de los vocales conservadores. Los vocales restantes suman nueve votos. Constituyen una mayoría de bloqueo para los nombramientos de los jueces del Tribunal Supremo, pero para los presidentes de sala basta con la mayoría de votos. Y los 10 conservadores suman mayoría frente a los nueve restantes: siete de la minoría progresista, el independiente Agustín Azparren y Alfons López Tena, vocal propuesto por CIU. Es posible que los vocales progresistas repartan sus votos entre Baltasar Garzón y José Ricardo de Prada.www.elpais.es 17.01.07
Un auto de firmeza discutible
En el pleno del Poder Judicial que se celebrará hoy, el debate entre las dos fuerzas más representativas (progresistas y conservadores) se centrará en si es posible en este momento volver a nombrar (por tercera vez consecutiva) a Gómez Bermúdez como presidente de la Sala Penal o si hay que esperar a la firmeza total del auto de la Sala Tercera del Supremo que tumbó por segunda vez la designación de Gómez Bermúdez.
Ramón Trillo, presidente de la Sala Tercera, ha informado a última hora, por escrito, al presidente del Consejo, Francisco José Hernando, de que su Tribunal ha desestimado el recurso de súplica que pesaba sobre el auto en el que se volvía a anular por falta de motivación la designación de Gómez Bermúdez.
En ese escrito, Trillo anuncia que el auto en el que se desestima el recurso de súplica será entregado al Consejo "una vez que esté redactado y firmado". Es decir, que hay una decisión adoptada pero no escrita ni oficialmente comunicada.
La minoría progresista defenderá, pues, que la decisión no es firme y que hay que esperar a que lo sea para poder efectuar el nombramiento de Gómez Bermúdez. Los conservadores, en cambio, sostienen que sí hay firmeza y que el proceso sólo está pendiente de un recurso de amparo ante el Constitucional, pero que al ser éste un recurso extraordinario no quita firmeza a la decisión del Supremo.
Entre los tres miembros de la terna que hoy estudiará el Supremo y que fue elevada por la comisión de calificación del Consejo no habrá ninguna preferencia. Sus nombres aparecen por orden alfabético. Junto a cada uno estará la valoración sobre sus currículos, tal y como exigió el Tribunal Supremo en las dos resoluciones que ha adoptado sobre este mismo asunto y en las que anula los sucesivos nombramientos de Gómez Bermúdez para el cargo.
En los resúmenes de los méritos de los tres candidatos no se establecieron preferencias por este último como ocurrió en su última designación, de cuya votación se ausentaron los siete vocales progresistas y el de consenso entre PSOE y PP, Agustín Azparren, por considerar el procedimiento viciado.
El vocal a propuesta de IU, Félix Pantoja, formuló un voto particular a la terna y añadió a ella el nombre del magistrado José Ricardo de Prada.
www.elpais.es 17.01.07
Elisa Beni, primera jefa de prensa del Tribunal Superior de Madrid


La Comisión de Comunicación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha elegido, por tres votos contra uno, a la periodista Elisa Beni , mujer del magistrado Gómez Bermúdez como primera jefa de prensa del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, institución que hasta ahora no había tenido ningún responsable de comunicación. Elisa Beni ha desempeñado labores como periodista en la revista 'Época' y en el desaparecido periódico 'Diario 16'. Su elección contó con los votos favorables de los vocales Enrique López, Adolfo Prego y José Luis Requero, pertenecientes a la mayoría conservadora del CGPJ, mientras que la vocal Montserrat Comas, de la minoría, votó en contra de esta designación. Comas propuso para este puesto a las periodistas Josefa Rodríguez, de 'La Razón', y a Catherine Mordos, de la revista 'El Siglo', que fueron rechazadas por los otros tres miembros de la Comisión de Comunicación del Consejo. Por otra parte, a Comisión pospuso la elección del responsable de prensa del TSJ del País Vasco hasta después de la toma de posesión de Fernando Ruiz Piñeiro como presidente de esta institución, ceremonia que tendrá lugar el próximo 7 de febrero. www.elmundo.es Lunes, 26 de Enero de 2004
El Poder Judicial destituye a la esposa del juez Bermúdez por su libro sobre el 11-M
El presidente del Consejo del Poder Judicial ha decidido hoy cesar de su puesto como jefa del prensa del Tribunal Superior de Justicia de Madrid a la esposa del Juez Bermúdez, Elisa Beni, por su libro La soledad del juzgador, en el que narra la experiencia de su marido como presidente del tribunal del 11-M.El pasado 9 de enero, la comisión de Comunicación del Consejo General del Poder Judicial (integrada por cinco vocales, tres conservadores y dos progresistas) decidió proponer al presidente del organismo, Francisco José Hernando, la destitución de Beni, hasta ahora jefa del prensa del Tribunal Superior de Justicia de Madrid.El puesto que ocupaba hasta ahora Beni era de los llamados de confianza en la administración de justicia, y depende orgánicamente del presidente del Poder Judicial, Francisco José Hernando, que ha hecho efectiva la destitución de la esposa del juez Bermúdez, tras aceptar la propuesta de la Comisión de Comunicación del Consejo.www.elpais.es 16.01.08
El CGPJ propone la destitución de la mujer de Gómez Bermúdez por su libro sobre el juez
La comisión de Comunicación del Consejo General del Poder Judicial (integrada por cinco vocales, tres conservadores y dos progresistas) ha decidido esta mañana proponer al presidente del organismo, Francisco José Hernando, la destitución de Elisa Beni, jefa del prensa del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad de Madrid y esposa del juez Javier Gómez Bermúdez.
La decisión se fundamenta en las indiscreciones e inadecuaciones que, según esta comisión, cometió Beni al escribir el libro La soledad del juzgador en el que relataba algunos episodios relacionados con el juicio del 11-M y con su marido, que presidió el tribunal.
Beni ocupa un puesto de confianza en la administración de justicia y depende orgánicamente del presidente del Poder Judicial, Francisco José Hernando, que deberá hacer efectiva la destitución si acepta la propuesta de la Comisión de Comunicación del Consejo. Ni Hernando, que la contrató como personal de confianza, ni el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, para quién trabaja, han sido oídos por la comisión de comunicación para tomar su decisión. www.elpais.es 10.01.08
El
Consejo
sugiere
a la
esposa
de
Bermúdez
que
dimita
por su
libro
El
Consejo
General
del
Poder
Judicial
ha
perdido
la
confianza
en Elisa
Beni,
jefa de
prensa
del
Tribunal
Superior
de
Justicia
de
Madrid,
esposa
del
presidente
del
tribunal
del
11-M,
Javier
Gómez
Bermúdez,
y autora
del
libro La
soledad
del
juzgador.El
Poder
Judicial
cree que
ha dado
mala
imagen
de los
jueces y
magistrados.
Así lo
decidieron
los
vocales
de la
comisión
de
comunicación
del
órgano
de
gobierno
de los
jueces
que,
tras su
reunión
de ayer,
le
sugirieron
oficiosamente
que
dimitiera
antes de
que
ellos
aprueben
su
destitución.
Oficialmente,
los
consejeros
sólo
acordaron
darle
audiencia
antes de
decidir
sobre su
futuro.
Los
vocales
aprobaron
por
unanimidad
solicitar
a Beni
un
informe
sobre su
libro,
muy
criticado
en
medios
judiciales
por su
aparición
el
pasado
26 de
noviembre,
inmediatamente
después
del
juicio
por los
atentados
y por
las
alusiones
y
omisiones
sobre
los
otros
dos
miembros
del
tribunal
y a
otros
jueces,
a
miembros
de la
Fiscalía
y hasta
del
propio
Poder
Judicial,
que
acordó
en tres
ocasiones
el
nombramiento
de su
marido
como
presidente
de la
Sala de
lo Penal
de la
Audiencia
Nacional.
La
comisión
da de
plazo a
Beni
hasta el
7 de
enero
para
plasmar
por
escrito
sus
alegaciones.
El 9 de
enero,
los
vocales
se
volverán
a
reunir.
Los
consejeros
conservadores
Adolfo
Prego,
José
Luis
Requero,
Enrique
López; y
los
progresistas
Montserrat
Comas y
Juan
Carlos
Campo,
coincidieron
además
en la
sesión
de ayer
en que
la
publicación
del
libro,
en el
que se
revelan
conversaciones
privadas
de
jueces
que se
produjeron
durante
el
juicio,
"es
incompatible
con el
ejercicio
de su
cargo
como
responsable
de
comunicación
del
TSJM".
"Entre
las
obligaciones
que
tienen
los
jefes de
prensa
nombrados
por el
Consejo
para los
Tribunales
Superiores
de
Justicia
se
encuentra
la de
dar una
buena
imagen
de los
jueces y
magistrados,
algo que
Beni ha
incumplido
con las
críticas
que
contiene
su
libro",
aseguró
una
fuente
de la
comisión
de
comunicación.
"Desde
que el
libro
apareció
hemos
asistido
a un
goteo de
quejas
desde la
Audiencia
Nacional.
También
nos han
hecho
llegar
protestas
algunos
jueces y
magistrados
que
prestan
servicio
en
Madrid
(donde
Beni
desempeña
su
tarea)",
señaló
otra
fuente.
Sin
embargo,
su
destitución
no se
acordó
ayer por
dos
razones.
En
primer
lugar,
porque
es
necesario
conocer
antes la
versión
de Beni,
que
plasmará
en su
informe.
Pero
también
porque
los
vocales,
según
fuentes
de ambas
sensibilidades
del
Consejo,
"no
quieren
hacer
sangre"
con este
asunto.
Por eso
decidieron
sugerirle
oficiosamente
que
fuera
ella la
que
presentara
su
dimisión
para
evitar
que se
acordara
el cese.
Este
periódico
intentó,
infructuosamente,
preguntar
a Beni
si
dejará
voluntariamente
el
cargo.
La
comisión
disciplinaria
ya
archivó
el
pasado
martes
la
investigación
abierta
al
propio
Bermúdez
por el
libro de
su
esposa.
Los
vocales
consideraron
tras su
lectura
que su
contenido
no
revelaba
hechos o
datos
del
juicio
no
contenidos
en su
documentación.
www.elpais.es 21.1.207
El inspector pide el archivo de la investigación a Bermúdez por el libro de su mujer
La inspección del Consejo General del Poder Judicial ha propuesto al órgano de gobierno de los jueces el archivo de la investigación abierta el 27 de noviembre contra el presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, Javier Gómez Bermúdez, por el libro de su esposa, Elisa Beni, sobre el juicio del 11-M titulado La soledad del juzgador. El inspector, tras proceder a "una lectura y análisis del libro" que dio origen a la investigación interna, concluye "que no existe hecho alguno" que pueda considerarse falta disciplinaria. "Ello seguiría siendo así aunque Gómez Bermúdez asumiera como propias todas las manifestaciones contenidas en los diversos relatos que configuran el texto del mencionado libro que, no podemos olvidar, ha sido escrito por su esposa", relata en su informe. Ni siquiera podría imputársele, según el documento, la falta de revelación de hechos conocidos en el ejercicio de su función (en sus modalidades grave y muy grave) que conllevan sanciones que van desde la multa de 300 euros hasta la suspensión, el traslado forzoso o la separación de la carrera. "Las posibles manifestaciones contenidas en el libro objeto de estudio resultan amparadas por la publicidad de las actuaciones judiciales" impuesta por la Constitución, según el servicio de inspección.
Simple crítica
También se descarta que, como fuente principal de su esposa, Bermúdez hubiera cometido una falta grave de desconsideración hacia los ciudadanos o una desconsideración con iguales o inferiores en el orden jerárquico o con los ciudadanos, en referencia a los capítulos que hacen referencia al compañero de tribunal Alfonso Guevara, cuya aparición éste consideró una "deslealtad personal y profesional". "No podemos confundir lo que es una simple crítica a una persona en el ejercicio de una actividad con un atentado o lesión a su honor", advierte el informe.La comisión disciplinaria del Consejo estudiará esta propuesta -que muy probablemente se archivará, según fuentes judiciales- el próximo martes. Dos días después, el jueves, la comisión de comunicación decidirá si Elisa Beni, jefa de prensa del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, sigue ocupando ese cargo de confianza del órgano de gobierno de los jueces, donde su libro ha causado un profundo malestar. www.elpais.es 14.12.07
Pilar Manjón renuncia a actuar contra el juez Gómez Bermúdez por el libro de su esposa sobre el 11-M
"No vamos a entrar en el linchamiento del juez Gómez Bermúdez", asegura
La presidenta de la Asociación 11-M Afectados por el Terrorismo, Pilar Manjón, ha anunciado hoy que renuncia a actuar contra el juez de la Audiencia Nacional Javier Gómez Bermúdez por el libro sobre el 11-M La soledad del juzgador, escrito por la esposa del magistrado, Elisa Beni.
A su llegada a la Audiencia Nacional, en la que se iba a reunir con la Fiscalía para estudiar posibles acciones contra el juez, Manjón ha señalado que desde su asociación no van a participar "en el linchamiento del juez Gómez Bermúdez".
Una de las razones esgrimidas por Manjón para explicar su decisión de no actuar contra el magistrado es el hecho de que el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ya ha tomado cartas en el asunto y anunció ayer que está estudiando el libro para determinar posibles responsabilidades disciplinarias de Gómez Bermúdez y de su esposa, quien depende del CGPJ al ser jefa de prensa del Tribunal Superior de Justicia de Madrid.
Confianza en el trabajo del CGPJ
"El Consejo ya ha actuado, por lo tanto ya no tenemos nada que hacer", ha dicho Manjón, que ha añadido: "para mí este tema está olvidado desde el mismo momento en que el juez me llamó", en referencia a la llamada que Gómez Bermúdez hizo para pedirle disculpas en el caso de que el contenido del libro de su mujer le pudiera haber ofendido.Además, la asociación de Manjón ha decidido pasar página porque no quiere participar en el "linchamiento" que dijo está sufriendo el presidente del tribunal del 11-M. "Nunca, ni como persona ni como asociación, entraremos en el lichamiento de nadie", ha asegurado Manjón.
Un ataque "injusto"
Ha señalado que no les parece "justo" el ataque público a Gómez Bermúdez y ha indicado que "ya hemos sufrido lo suficiente nosotros como para que ahora a nadie se le someta a un linchamiento".Manjón ha explicado que, a pesar de haber renunciado a actuar contra el juez, finalmente ha decidido presentarse en la Audiencia Nacional porque "ya estaba previsto" y era "un compromiso adquirido" pero "no porque vaya a tomar nigun tipo de acción al respecto".Por último, Manjón ha asegurado que seguirá tratando con normalidad al juez, y seguirá visitándole "todas y cada una de las veces que sean necesarias por cada uno de los sumarios que hay abiertos por el 11-M".
www.elpais.es 29.11.07
El Poder Judicial investiga el libro de la mujer de Bermúdez

El magistrado del 11-M acompañando a su mujer periodista en Elche en horario laboral
El presidente del Consejo General del Poder Judicial, Francisco José Hernando, ordenó ayer a los Servicios de Inspección de este órgano la apertura de una información previa para investigar si del contenido del libro La soledad del juzgador escrito por Elisa Beni, podría derivarse alguna responsabilidad disciplinaria por parte de su esposo, el presidente de la sala de lo penal de la Audiencia Nacional, Javier Gómez Bermúdez. El libro había provocado una gran polémica por revelar detalles del juicio del 11-M que sólo podía conocer el juez Bermúdez. Agunos de los aludidos en la publicación han expresado su malestar por la publicación del mismo, entre ellos Pilar Manjón quien había denunciado a la autora por revelar datos reservados una conversación suya con el magistrado.
Consecuencias para Beni
Según datos recogidos por Europa Press, la la comisión de información del CGPJ discutirá también en su próxima reunión si la publicación del libro puede tener también consecuencias para la autora, Elisa Beni, cuyo cargo como directora de Comunicación del Tribunal Superior de Justicia de Madrid también depende del CGPJ.
Bermúdez informará voluntariamente
Sin conocer aún la apertura ayer de estas investigaciones, el propio Gómez Bermúdez se puso en contacto a primera hora de hoy con Hernando a quién manifestó su voluntad de informar voluntariamente a este órgano de todo lo que precise para dilucidar si con la publicación del libro de Beni, él hubiera podido incurrir en una responsabilidad.
Analizarán el libro
El portavoz del Consejo, Enrique López, aseguró en la Cadena SER que el Poder Judicial tendrá que analizar el libro y posteriormente elaborar un informe para despejar si de la redacción se deriva algún tipo de responsabilidad. López ha dejado claro que de entrada el CGPJ no parte de la base de que existan este tipo de reponsabilidades.
www.elplural.com 28.11.07
La mujer de Bermúdez creó una editorial cuando aún se celebraba el juicio del 11-M
Elisa Beni Uzábal, esposa del juez Javier Gómez Bermúdez, ha creado su propia editorial: la sociedad Uzabal Comunicación. Beni es administradora única y fue inscrita en el Registro Mercantil el pasado mes de junio, en pleno juicio del 11-M.
Entre el objeto social de la sociedad figura "la edición, creación, comercialización, publicación, promoción, distribución y venta de material didáctico e informativo, así como libros, revistas, folletos, en cualquier tipo de soporte".
Cuando Uzabal Comunicación se incorporó al Registro Mercantil de Madrid, el pasado 6 de junio, la esposa del presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ya había firmado con la editorial Temas de Hoy el contrato para escribir el polémico libro 'La soledad del juzgador', presentado el lunes en Madrid. Un mes después, el 2 de julio, el juicio del 11-M quedó visto para sentencia.
Además de la polvareda que se ha levantado por la supuesta revelación de secretos del juez que presidió el juicio por la masacre, la creación de la editorial puede acarrearle a Elisa Beni problemas de incompatibilidad en su actual puesto de trabajo como directora de Comunicación del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM).
El artículo 11 de la Ley 53/1984, que regula las incompatibilidades del personal al servicio de las Administraciones Públicas, prohíbe a los funcionarios ejercer actividades privadas, incluidas las de carácter profesional, que se relacionen directamente con las que desarrolle el departamento, organismo o entidad donde estuviera destinado.
Fuentes del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) afirmaron que el hecho de que Beni tenga una editorial entra de lleno en la incompatibilidad recogida por la norma. Situación que se agrava por ser administradora única.
La esposa de Bermúdez, que fue nombrada por el CGPJ en enero de 2004, rechazó hacer comentarios sobre su editorial a este periódico. "Si tienes la información, publícala, qué quieres que te diga yo", afirmó por teléfono. "No hago comentarios de nada".
www.elmundo.es 28.11.07
El juez Gómez Bermúdez pide disculpas a Pilar Manjón
El juez Javier Gómez Bermúdez, presidente y ponente del tribunal del 11-M, llamó por teléfono en la tarde de ayer a Pilar Manjón, presidenta de la Asociación 11-M Afectados por el Terrorismo, para presentarle disculpas en el caso de que el libro de su esposa, Elisa Beni, pudiera haber resultado ofensivo para ella. Bermúdez anticipó que su mujer pediría más tarde, en el acto de presentación del libro, perdón a las víctimas por si pudiesen sentirse heridas. Manjón le respondió que estaba indignada.
Poco después, Bermúdez entraba junto a su esposa en una sala del Círculo de Bellas Artes donde se presentaba el libro La soledad del juzgador, en el cual su mujer, que es también jefa de prensa del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, aborda el juicio del 11-M desde la perspectiva de su marido, el juez, quien, además de los artículos de prensa, ha sido su exclusiva fuente de información.
Del acto desertaron la mayor parte de colegas de Bermúdez, a quienes él había invitado personalmente durante las últimas semanas. Ni jueces de instrucción, ni fiscales, ni magistrados de sala acudieron al acto. Ya finalizado el evento, se presentaron las magistradas Ángela Murillo y Manuela Fernández de Prado, de la Sala de lo Penal.
La editorial Temas de Hoy explicó que cerró el acuerdo para publicar el libro antes del verano y que otros grupos rivales entraron en competencia. A primeros de octubre, a raíz de la conmoción comercial causada por la información de que saldría el libro, la fecha de la sentencia, el 31 de octubre, podía ser "aprovechada" para el lanzamiento la editorial. Sin embargo, "decidimos separar ambas cosas", dijo la responsable editorial.
Maite Pagazaurtundua, que formaba parte del panel que presentaba el libro, habló antes con Pilar Manjón, a quien informó de que no le habían enviado el libro con tiempo para leerlo y que por ello no conocía algunos de los detalles que, según Manjón, han aumentado sus riesgos de seguridad personal. En particular, el libro relata un encuentro privado entre Manjón, el juez Bermúdez y una víctima del primer atentado yihadista en España, en 1985.
Casi al finalizar el evento, Endika Zulueta, el abogado que defendió a El Egipcio, considerado terrorista pero absuelto en la sentencia, se acercó a Elisa Beni, que estaba acompañada por las magistradas Murillo y Fernández Prado:
-¿Qué, Endika, el despacho, ¿tirando para arriba? ¿Llegando casos con todo esto?, preguntó Elisa Beni.
El libro narra, precisamente, la excelente relación entre el abogado y el juez Gómez Bermúdez. "No cabe duda de que la realidad supera con mucho a la ficción", dijo un abogado presente.
Antes de concluir el acto, Elisa Beni pidió perdón por si ha ofendido a alguien con el libro. "Si alguno se ha sentido ofendido, mi intención no era herir a nadie; y si lo he hecho, pido perdón por ello", dijo www.elpais.es 27.11.07
40.000 ejemplares, poca venta
La secuencia se repetía varias veces durante el fin de semana en la sección de libros de la Fnac de Callao, en pleno centro de Madrid. "Mira, el libro del juez del 11-M", le decía una chica al joven que la acompañaba. "¿Pero no lo había escrito su mujer?", respondía él. Acto seguido, cogían el libro, comprobaban su duda, y lo volvían a depositar en el estante. Así, una y otra vez. Pocos decidían llevárselo.
La imagen contrastaba con la disposición de la clientela a adentrarse en los libros del fallecido reportero Ryszard Kapuscinski o 13 rosas, del también periodista Carlos Fonseca, que se encuentran próximos al escrito por Elisa Beni.
Aunque no sea indicativo, sí es orientativo el comentario de uno de los dependientes de la tienda. "Nos han llegado bastantes ejemplares, pero yo no he visto que se hayan vendido muchos; no hemos tenido que reponer mucho el mostrador, aunque sólo lleva una semana a la venta", aseguraba.
Temas de Hoy, la editorial que publica el libro, aseguró ayer que aún no tiene datos de ventas. "En una semana no da tiempo a recoger datos de libros vendidos, es imposible". Aseguran que también es pronto para calibrar la repercusión del libro. El único dato que dieron es el de la distribución. En total se han impreso 40.000 ejemplares, una tirada "bastante importante" para un libro de no-ficción.www.elpais.es 27.11.07
Pilar Manjón, Rodríguez Zapatero y el juez Gómez Bermúdez
Mientras Elisa Beni, esposa del juez Javier Gómez Bermúdez, presentaba el pasado lunes su libro La soledad del juzgador en el Círculo de Bellas Artes, en el otro extremo de la ciudad, en el Palacio de Exposiciones de Madrid, diversas personalidades de la política, el sindicalismo y la cultura animaban un homenaje al líder histórico de Comisiones Obreras, Marcelino Camacho.
Antes, sobre las dos de la tarde, el juez Gómez Bermúdez llamó a Pilar Manjón, presidenta de la Asociación 11-M Afectados por el Terrorismo. Según fuentes consultadas por este periódico a las que Manjón narró la conversación, el juez se deshizo en disculpas y perdones. Lamentaba profundamente haber podido herir a Manjón y a las víctimas de manera involuntaria. Y le adelantó que su esposa haría públicas las disculpas en el acto de presentación del libro. Así fue.
La manzana de la discordia: un capítulo del libro en el cual la esposa del juez narra una reunión privada entre Manjón, su abogado y una víctima del atentado yihadista en el restaurante El Descanso, en abril de 1985.
¿Por qué tanto lío? Porque Manjón aportó en la reunión el testimonio de la víctima, que se salvó milagrosamente del atentado pero perdió a su marido. Pues la señora reconoció un día de 2006 al terrorista que habría colocado la bomba en el restaurante y se puso en contacto con Manjón para ver cómo se podría reabrir el caso. Así fue como Manjón llevó a la víctima al despacho de Gómez Bermúdez. Y la mediación de éste, que tuvo conocimiento del hecho precisamente por ser magistrado-juez y presidente de la sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, llevó a que la víctima prestase declaración ante el juez Ismael Moreno y se reabriera el sumario.
Estos hechos están en un capítulo del libro. La fuente: el juez Bermúdez. Pilar Manjón está indignada y denunciará los hechos el jueves ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional. Hoy, martes, se cruzó con Bermúdez en el bar-restaurante Timón, a tiro de piedra de la Audiencia Nacional. El juez volvió a pedirle disculpas.
¿Pero qué tienen que ver los actos del libro de Beni y el de Marcelino Camacho? Pues hay un hilo interesante que los une.
He aquí la historia. Pilar Manjón, que ha sido dirigente sindical, acudió al acto de Marcelino. Allí se encontró con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. En un rincón, ambos sostuvieron una conversación.
Pilar, aseguran fuentes conocedoras del diálogo, explicó a Rodríguez Zapatero lo mal que se sentía por el libro de Elisa Beni y lo injustificable que era aumentar su riesgo personal con la historia de El Descanso. Se preguntó ante el presidente quién la va a proteger. Tiene protección en estos momentos. ¿Pero es suficiente? ¿No la han colocado al pie de los caballos? Una cosa es que maten a tu hijo junto con otros que van en el tren y otra que te signifiques buscando testigos contra los yihadistas, como es el caso de El Descanso.
El presidente miraba con sus ojos de agua. “Claro, a vosotros el juez os ha dado un trozo de caramelo al haber hecho trizas la teoría conspirativa; y al partido Popular le ha dado otro trozo quitando todo lo de Irak que había salido en el juicio oral. Y estáis todos contentos. Pero nosotros vamos a seguir hasta el final con nuestros recursos”, advirtió Pilar.
Fue una conversación larguísima por su intensidad. Quizá diez o quince minutos. Lo suficiente.
www.elpais.es 27.11.07
Bermúdez se considera perseguido por los 'derrotados' en su sentencia
El juez Javier Gómez Bermúdez se siente castigado. ¿Por quién? Fuentes que han mantenido estos días contactos con el juez señalan que el presidente y ponente del tribunal del atentado del 11-M atribuye los ataques que sufre a cuenta del libro de su esposa, Elisa Beni, La soledad del juzgador, a aquellos que vieron defraudadas sus expectativas de que la sentencia diera cobertura a la teoría de la conspiración que han mantenido contra viento y marea durante más de tres años y medio.
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"La campaña busca hacer picadillo a quien no se pliega", dice una fuente
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No se reunió con el presidente de la Audiencia ni le habló del libro de su mujer
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El libro expone informaciones que sólo tienen una fuente: el juez
Esas fuentes señalaron a este periódico que Gómez Bermúdez no se reunió, según la versión ofrecida por uno de los puntales de la teoría conspirativa, el diario El Mundo, y sus apoyos -la cadena Cope y el portal Libertad Digital- con el presidente de la Audiencia Nacional, Carlos Dívar. "Ni Gómez Bermúdez acudió al despacho de Dívar ni han hablado por teléfono recientemente. Nunca comentaron el asunto del libro", dijo una fuente consultada.
La misma fuente precisó que otro de los miembros del tribunal, el magistrado Alfonso Guevara, escribió una nota manuscrita dirigida a Gómez Bermúdez en la que excusa su ausencia en el acto de presentación del libro en Madrid, previsto para mañana, por entender que la aparición del libro supone un acto de deslealtad personal y profesional. "Guevara y Gómez Bermúdez estuvieron reunidos en su despacho el viernes pasado y se despidieron con un abrazo. Es verdad que Guevara envió una copia de la carta al presidente de la Audiencia Nacional, Carlos Dívar, para su conocimiento. Eso es todo", señaló la fuente.
La polémica aflora por todos los rincones. El pasado jueves, en el Juzgado número 52 de Primera Instancia de Madrid se ventilaba en una misma sesión una demanda de protección del honor del periodista Federico Jiménez Losantos contra el juez Baltasar Garzón y otra de éste contra el periodista. El locutor explicó que Garzón había sido el juez estrella "hasta ahora", momento en que ha aparecido en escena el juez Gómez Bermúdez. El periodista, que ha acusado a Garzón de ocultar datos que hubiesen permitido evitar el atentado del 11-M -las cintas de conversaciones telefónicas de terroristas islamistas, por ejemplo-, cambió su teoría sobre la marcha y dijo que estaba por ver si la matanza del 11-M es obra del terrorismo yihadista.
La sentencia del 11-M, y sobre todo el resumen escogido por el propio juez Gómez Bermúdez para leer el pasado 31 de octubre, provocaron una gran irritación en aquellos medios que han sembrado durante más de tres años y medio el desprestigio de la investigación policial y judicial. ¿Por qué? Porque el juez desmontó uno por uno todos los engranajes del mecanismo de la conspiración.
"Es posible que el juez pensara que otros aspectos de la sentencia, como la exculpación de algún miembro del grupo terrorista, como es el caso de El Egipcio, podía ser un hueso sabroso para los conspiradores. Pero el hecho es que colocada esa exculpación en un lugar secundario de la lectura quedó desdibujada, un mensaje para iniciados", dijo una fuente judicial.
Ese "hueso sabroso" -junto con una frase de la sentencia en la que, según afirma, "las acusaciones", sin más, sostenían que Mohamed El Egipcio se atribuía en las conversaciones grabadas en Italia la autoría intelectual del 11-M, algo que "las acusaciones" jamás han escrito- sirvió, según fuentes consultadas, para salvar la cara de los conspiradores -y del Partido Popular- el primer día y los siguientes. "Pero la procesión iba y va por dentro", añadió una fuente jurídica. "Es la que ahora aflora con un pretexto perfecto: el libro de la esposa del juez".
En su libro, la periodista Elisa Beni expone algunas informaciones que sólo tienen una fuente: Gómez Bermúdez. Es el caso, por ejemplo, de una conversación entre la fiscal Olga Sánchez y el juez. La autora menciona ambas partes del diálogo. Lo que allí manifiesta la fiscal se lo ha contado el juez a su esposa. En ningún momento, la autora consultó con la fiscal Sánchez lo que en esa conversación ella le había manifestado al juez.
Hay otros ejemplos que pueden haber afectado al estado de ánimo de otro de los integrantes del tribunal, el magistrado Alfonso Guevara, amenazado por la banda terrorista ETA, sobre cuya esposa también se da algún detalle en el libro. O el caso de Pilar Manjón, presidenta de la Asociación 11-M Afectados de Terrorismo, quien en una reunión con el juez Gómez Bermúdez, en su calidad de presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, aportó una víctima del primer atentado islamista en España, el del restaurante El Descanso, en 1985, que permitió reabrir el caso al juez Ismael Moreno tras la intervención de Gómez Bermúdez.
"Claro que soy muy conocida. Soy la madre de un hijo asesinado. Pero para los yihadistas soy ahora, también, una persona dedicada en cuerpo y alma a reunir testigos y pruebas contra ellos por otros crímenes. Nunca podré perdonar el miedo que me están obligando a pasar por un asunto infantil, de protagonismo y glamour, como se lleva ahora", dijo Manjón a este periódico. Fuentes jurídicas apuntan a que el juez tuvo conocimiento de estas informaciones por su oficio o cargo y según estipula el artículo 471.1 del Código Penal su revelación puede constituir un delito de violación de secreto.
Si bien la sentencia en la cual Gómez Bermúdez ha sido ponente supone un ataque en regla a la teoría de la conspiración -desmontando las fábulas sobre la furgoneta Renault Kangoo, la presunta colocación intencionada de la bolsa bomba en la estación El Pozo, la posible manipulación y utilización de pruebas falsas, la utilización del explosivo Goma 2 ECO, la inexistencia de prueba alguna sobre la participación de ETA, y todas las demás- no es menos cierto que se ha advertido un intento de reducir o minimizar la dimensión internacional del atentado del 11-M.
"Hay una intención muy clara de despolitizar por decirlo en forma elegante, la narración de los hechos probados. El hecho de que la reivindicación de Al Qaeda sólo aparezca en el resumen de efectos hallados en el piso de Leganés o que haya una manifiesta omisión del documento de la yihad iraquí, de septiembre-octubre de 2003, en la que los terroristas recomendaban atentar contra el Gobierno de Aznar antes de las elecciones de marzo de 2004 y en el cual se inspiraron Jamal Ahmidan, El Chino, y Serhane El Tunecino, para hacer el atentado del 11-M, son bastante elocuentes", dijo una fuente judicial.
Esa forma de presentar los hechos, según fuentes jurídicas, permitió al Partido Popular atribuir a la sentencia la afirmación -inexistente, por otra parte- de que la guerra de Irak nada tuvo que ver con el atentado en España.
"Una cosa es que la sentencia pueda contener defectos o errores, que los tiene, o que el juez, al colaborar con el libro de su esposa en su autopromoción, haya cometido un error. Y otra es que sea objeto de una campaña por parte de aquellos que han sido derrotados por la sentencia. Esa campaña busca advertir que el que no se pliega a sus designios será hecho picadillo", dijo una fuente gubernamental.
www.elpais.es 24.11.07
Manjón denuncia riesgo personal por una filtración del juez Bermúdez


La esposa del magistrado narra datos por los que se reabrió el 'caso El Descanso'
Pilar Manjón, presidenta de la Asociación 11-M Afectados de Terrorismo, tiene una cita el próximo jueves en la Fiscalía de la Audiencia Nacional. Allí va a denunciar una situación de riesgo y amenaza a su seguridad personal provocada por la revelación de una reunión reservada en el libro La soledad del juzgador, cuya autora, Elisa Beni, es la esposa del magistrado Javier Gómez Bermúdez.
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"Yo pedí una cita con el juez, no con el marido de la periodista"
Los hechos se remontan no al 11-M sino a otro atentado, el primero impulsado por el yihadismo en España: el del restaurante El Descanso de Madrid el 13 de abril de 1985 en el que hubo 18 españoles muertos y más de 100 heridos.
La reapertura del caso por parte del juez Ismael Moreno fue el resultado de una gestión de Pilar Manjón ante el juez Gómez Bermúdez. Una víctima, cuyo marido murió en aquel atentado, reconoció en julio de 2006, en fotografías de la prensa, a uno de los presuntos autores, el ciudadano sirio Mustafá Setmarian, como el hombre que colocó la bomba en el restaurante. Se dirigió a Pilar Manjón y le aportó la información.
Manjón llamó al juez Gómez Bermúdez, presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, con quien ya había hablado varias veces. El juez la citó. Manjón, su abogado y la testigo acudieron al despacho del juez y se lo transmitieron.
Gómez Bermúdez hizo las gestiones para que la testigo prestara declaración ante el juez Ismael Moreno, quien le otorgó carácter de testigo protegido y reabrió el caso.
El libro de Elisa Beni, esposa del juez, narra en dos páginas la reunión de las dos mujeres con el juez Gómez Bermúdez.
"Yo solicité una cita con el juez. Yo no pedí hablar con el marido de la periodista", explicó ayer Pilar Manjón a EL PAÍS. "Era una conversación reservada. Esta frivolidad irresponsable supone colocarme en la diana de los yihadistas. ¿Es esto justo? ¿Cómo se puede justificar semejante barbaridad? ¿No saben acaso de lo que están hablando? Pues parece que no. O es que simplemente su egolatría les hace tener sin cuidado lo que le pueda ocurrir a los demás. Es increíble que los protagonistas de todo esto crean que están jugado a salsa rosa", dijo la presidenta de la Asociación 11-M Afectados de Terrorismo.
Fuentes jurídicas han señalado que Pilar Manjón acudirá el jueves próximo, día 29, a la Fiscalía de la Audiencia Nacional para narrar los hechos.
"La Fiscalía deberá determinar si el hecho es constitutivo de una falta en cuyo caso deberá decidir sobre su traslado al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ)", dijo la fuente jurídica.
En fuentes judiciales se mantiene cautela ante el revuelo causado por la aparición del libro de la esposa del juez Gómez Bermúdez. "Vamos a estudiar el contenido de las denuncias y cartas sobre este asunto con tranquilidad. Si hay un riesgo de seguridad derivado de la filtración es un tema a considerar. Pero no queremos contribuir a convertir este asunto en un folletín. Hay que leer el libro y ver en qué medida puede haber alguna falta", dijo una fuente del Ministerio Fiscal. "No tenemos todavía un punto de vista adoptado", añadió.El libro se presentará el próximo lunes, en medio de la polémica, en Madrid.
www.elpais.es 24.11.07
Del malestar de Guevara al regocijo general
La mayoría de los magistrados de la Audiencia Nacional pasaron ayer del malestar al regocijo, a propósito de las repercusiones que está teniendo el libro La soledad del juzgador, escrito por Elisa Beni, la jefa de prensa del Tribunal Superior de Justicia de Madrid y esposa del presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional y del tribunal que ha juzgado el caso por los atentados del 11-M, Javier Gómez Bermúdez.
Durante toda la semana había habido notables muestras de malestar entre muchos de los magistrados, ya que el libro contiene varias expresiones de lo que algunos de ellos han calificado como "ajuste de cuentas" con los compañeros rivales de Bermúdez, si bien, ninguno de ellos había querido darse por aludido y responder a las críticas vertidas.
El hecho de que el magistrado Alfonso Guevara, compañero de Bermúdez en el tribunal del 11-M, haya entregado una carta manuscrita al presidente de la Audiencia Nacional, Carlos Dívar, en la que se queja de "deslealtad personal y profesional" por parte de Bermúdez al no haberle comunicado ni a él ni al otro integrante del tribunal, Fernando García Nicolás, que su esposa estaba preparando un libro sobre el 11-M ha oficializado el descontento. La carta no tenía por objeto denunciar a Bermúdez, según comentó ayer Guevara a varios periodistas, sino actuar con lealtad hacia Dívar, e informarle de lo que ya se estaba comentando en los periódicos. El presidente, por su parte, afirmó que la carta no tendrá repercusiones para Bermúdez, quien ayer visitó durante una hora a Guevara en su despacho, presumiblemente para darle explicaciones.
García Nicolás, por su parte, afirmó: "Respeto mucho que la sentencia no sea firme aún", en clara referencia a la inoportunidad de publicar un libro sobre un caso pendiente de recurso.
La mayoría de los magistrados de la Audiencia se relamían ayer con la nada airosa situación en la que ha quedado Bermúdez, cuya carrera profesional -hasta ahora meteórica- ha quedado comprometida, al decir de algunos de ellos. Los compañeros de Bermúdez consideran que el libro de Beni es "inoportuno" e "impúdico, porque revela conversaciones personales y hasta deliberaciones" y no entienden que el magistrado haya tirado a la basura su buen trabajo en la dirección del juicio del 11-M. El libro se presenta el lunes en Madrid.
La mujer del juez
Nadie era menos indicado para escribir un libro sobre un juicio tan sensible como el del 11-M
Hay cosas que ni se pueden ni se deben hacer, y otras que tal vez se puedan pero no se deben. De todos los periodistas que hay en España, ninguno tenía más motivos para no escribir un libro titulado La soledad del juzgador. Gómez Bermúdez y el 11-M que Elisa Beni, responsable de comunicación del Tribunal Superior de Madrid y esposa del presidente del tribunal juzgador de los atentados del 11-M, Javier Gómez Bermúdez. Cualquiera de ambas condiciones hubiera hecho desaconsejable la publicación, pero la suma de ambas la convierte en una iniciativa a la vez inoportuna y oportunista.
Inoportuna porque, a menos de un mes de la sentencia, la publicación no puede dejar de afectar a la imagen del juez Gómez Bermúdez, que ha sabido dirigir un juicio complejísimo con una pericia que le han reconocido expertos y profanos. No hay ética sin estética: la falta de elegancia de utilizar la proximidad personal para revelar conversaciones privadas (y hasta supuestas cavilaciones) del juez, lesiona el prestigio de éste, su autoridad moral. Algo que seguramente intentarán explotar a su favor quienes trataron de desprestigiar una vista oral y una sentencia que, por otra parte, no es firme.
Un síntoma del alcance del escándalo es la carta que uno de los otros dos miembros del tribunal, Alfonso Guevara, ha enviado al presidente de la Audiencia Nacional para hacerle partícipe de su malestar por lo que considera "deslealtad personal y profesional" de Gómez Bermúdez; otro, que Pilar Manjón haya anunciado, en nombre de la Asociación 11-M de Afectados de Terrorismo que preside, la posible presentación de una queja ante el Consejo del Poder Judicial por una revelación del libro que podría afectar a su seguridad personal y por otra que interpreta como falta de consideración hacia algunos niños hijos de víctimas de los atentados.
Pero casi peor que la publicación son las razones con que la autora ha pretendido justificarla: decir que, "como periodista, no podía moralmente dejar de contar esta gran historia que ha venido a buscarme", y alegar que "si hubiera sido un hombre quien escribiera sobre su mujer nadie lo hubiera descalificado" revela una dudosa idea sobre lo que son el periodismo, la moralidad, el sentido de la oportunidad y las reivindicaciones de la mujer frente al machismo.
Editorial El País. 24.11.07
JUAN JOSÉMILLÁS
Espectáculo
Si la esposa del juez Bermúdez hubiera sido repostera, habría creado un postre dedicado al juicio del 11-M. Si hubiera sido guionista de televisión, habría hecho una serie. Si hubiera sido intérprete, habría compuesto una canción. Como es periodista, no ha tenido otro remedio que escribir un libro de actualidad. Beni, que así se llama, explicó el otro día en la radio que habiendo vivido tan de cerca el proceso y estando especializada en temas jurídicos, era muy difícil resistirse a la tentación. Cabe suponer, pues, que quizá luchó contra la idea de llevar a cabo una iniciativa tan turbia. Es posible incluso que acudiera a su esposo en busca de ayuda, y que él, ávido también de protagonismo, lejos de desanimarla, le ofreciera su propia pluma estilográfica. La vida es complicada. Beni tenía el privilegio de escuchar al juez cuando hablaba en sueños, o de observar su gesto grave cuando paseaba por la playa (¿en bañador?, ¿en toga?). Conociéndole como se conoce al cónyuge, y aunque él observara una discreción a prueba de bombas, ella era capaz de distinguir cuándo torcía el gesto porque le dolía un juanete y cuándo porque le dolía el alma. ¿Cómo desperdiciar todo ese material que el destino ponía a su disposición? Dime que no lo escriba, suplicó quizá a su marido. ¿Cómo, si es lo que más deseo?, respondería posiblemente él. Durante el transcurso del juicio, tuvimos con frecuencia la impresión de que Bermúdez adoptaba posturas algo peliculeras que acabamos tomando por un rasgo de carácter. No era eso: es que actuaba como el personaje de un libro que se estaba escribiendo sin que ni nosotros ni las víctimas tuviéramos noticia de ello.
Nos hacemos cargo, la carne es frágil, pero alguien, en este circo en el que ha devenido la realidad, debería permanecer fuera del espectáculo. Los jueces, por lo que vamos viendo, no.
Publicado en El País 23.11.07
El presidente de la Audiencia mostró a Bermúdez su 'indignación' por el libro
El presidente del Tribunal del 11-M replicó a Carlos Dívar que se enteró en el último momento, le dijo que su mujer es una «profesional que ha querido realizarse» y que tienen separación de bienes Guevara insiste en su crítica: «Ella tiene todo el derecho a ensalzar a su marido, pero a mí que no me meta» Las tres asociaciones de jueces arremeten contra la publicación de 'La soledad del juzgador'
El presidente de la Audiencia Nacional, Carlos Dívar, sintió «indignación» cuando tuvo noticia de la aparición del libro sobre el juicio del 11 -M escrito por la esposa del magistrado que lo había presidido, y llamó a Javier Gómez Bermúdez a su despacho para pedirle explicaciones.
Según explicaron fuentes jurídicas, el presidente de la Sala de lo Penal le aseguró que él tampoco había tenido noticia de que su mujer, Elisa Beni, estaba escribiendo La soledad del juzgador (Temas de Hoy), y que se había encontrado con el libro prácticamente hecho.
También comunicó a Dívar que se trataba de una iniciativa de su esposa, «una profesional que ha querido realizarse» como periodista. Beni ejerce actualmente como directora de Comunicación del Tribunal Superior de Justicia de Madrid.
Por último, respecto a la posibilidad de que el libro pudiera suponerle un beneficio económico, el magistrado aclaró que el régimen de su matrimonio es de separación de bienes.
Fuentes jurídicas añadieron ayer que Dívar se encuentra especialmente preocupado por la imagen que la obra deja de la sede judicial y lamenta que el buen trabajo acumulado durante los meses de juicio quede «empañado innecesariamente» por un libro «inoportuno».
El presidente de la Audiencia recibió ayer noticia escrita de que no era el único molesto. A su despacho llegó un fotocopia de la carta remitida, también ayer, a Gómez Bermúdez por otro de los magistrados que conformaron el tribunal, Alfonso Guevara.
En los términos recogidos ayer por este diario, Guevara lamenta en unas pocas líneas manuscritas lo que considera una «deslealtad» de Gómez Bermúdez hacia él en lo personal y en lo profesional. Tanto por la aparición de un libro sobre el juicio del que nada supo durante los más de cuatro meses de vista oral como por su contenido, que el magistrado considera «lacerante» hacia su persona.
«Me parece muy bien que ella escriba un libro para ensalzar a su marido, pero a mí que no me meta», declaró ayer Guevara. «No tenía ninguna intención de figurar en ese libro y menos para que me dejaran mal», añadió, según informa Efe.
El magistrado no ha remitido ninguna nota al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), puesto que su intención es, únicamente, informar de su enfado a Gómez Bermúdez y Dívar, y no que tenga algún tipo de consecuencia disciplinaria para el presidente de la Sala de lo Penal.
El escrito de Guevara es su respuesta a la invitación a la presentación del libro que encontró sobre su mesa tras el Pleno de la Sala de lo Penal celebrado el jueves.
Dívar recibió la copia de la carta después de que el original llegase a manos de Gómez Bermúdez. Tras conocer el enfado de Guevara, éste se dirigió al despacho del magistrado, donde mantuvieron una conversación sobre el asunto que concluyó en un abrazo. Era la primera vez que los dos magistrados del 11-M conversaban sobre el libro.
Todo apunta a que La soledad del juzgador sí se producirá en la presentación del libro, a la que tampoco tiene previsto acudir el tercer hombre, Fernando García Nicolás. Este miembro del tribunal del 11-M respondió ayer que es un hombre «muy ocupado» cuando se le preguntó si asistiría al acto, previsto para el lunes. Aun así, no fue tan tajante como Guevara, que sólo contempla una posibilidad de asistir: «Que se habilite una sala de afectados».
El magistrado García Nicolás añadió que no quería opinar sobre el contenido del libro ya que no lo había leído. El magistrado, lector empedernido y con otro libro bajo el brazo, añadió que, si lo podía evitar, tampoco tenía intención de hacerlo.
Entre sus cuidadas palabras sí hubo unas que suenan a reproche: que él mantiene «un gran respeto» por la firmeza de las sentencias, dejando entrever su desacuerdo con que el libro se publique cuando el Tribunal Supremo aún debe pronunciarse.
Además de los dos magistrados que escoltaron a Gómez Bermúdez en el estrado del 11-M, otros jueces de la Audiencia Nacional pueden incluirse en la lista virtual de «afectados» que sugerían las palabras de Guevara. Allí estarían sin duda alguna los instructores Baltasar Garzón y Juan del Olmo, además del recién reincorporado miembro de la Sala de lo Penal José Ricardo de Prada.
En cuanto al contenido de las críticas a Guevara, éstas hacen referencia tanto a su intervención en el juicio por la masacre como en otros



