Lamela : "Sólo se dimite
cuando alguien se equivoca"
PSOE, IU, UGT y CC OO piden
que el consejero madrileño
deje su cargo
Manuel Lamela,
actual consejero de
Transportes de
Madrid y responsable
de Sanidad
cuando se llevó a
los tribunales el
caso de las
supuestas sedaciones
irregulares en el
hospital Severo
Ochoa de Leganés,
regresó ayer a
Madrid, después de
haber disfrutado de
cinco días de
vacaciones con su
familia en la
estación de esquí de
Baqueira Beret, en
el Pirineo de
Lleida. Preguntado
sobre si piensa
dimitir después de
que la justicia haya
archivado las
acusaciones contra
los médicos, Lamela
respondió:
"Evidentemente, no",
para precisar a
continuación que
"sólo se dimite
cuando alguien se
equivoca o hace las
cosas erróneamente.
Creo que en este
caso ocurrió
exactamente lo
contrario".Tras el
breve retiro en la
nieve, Lamela
asistirá hoy a la
inauguración de unas
cocheras, donde hará
las primeras
valoraciones
políticas sobre la
sentencia. El
consejero afirmó que
no ha considerado
procedente hablar de
ningún tema de
trabajo mientras
estuviera de
vacaciones con su
familia y señaló que
"estará encantado"
de atender a todos
los medios de
comunicación hoy.
Vacaciones en
familia
El ex responsable de
Sanidad hizo estas
declaraciones al
mediodía de ayer en
la puerta del hotel
en el que ha estado
alojado desde el
pasado domingo. Poco
antes, su mujer y
dos de sus hijos (la
hija mayor también
estaba esquiando en
la misma estación
con una expedición
del colegio) habían
salido a esquiar en
una mañana
desapacible. "A mí
no me apetecía mucho
y me han dejado
recogiendo las
maletas", explicó
con mucha amabilidad
el consejero de
Transportes.
A Lamela también se
le preguntó si en
los últimos días ha
hablado de la
sentencia que
exculpa a los
médicos del Severo
Ochoa con la
presidenta de la
Comunidad, Esperanza
Aguirre. "Yo con mi
presidenta hablo
todos los días
varias veces, y no
sólo ahora sino que
también lo he hecho
durante los últimos
cuatro años, y en lo
que llevamos de
legislatura, del
mismo modo que
también hablo con
todos los miembros
del Gobierno",
concluyó.
Los grupos
parlamentarios de IU
y PSOE han reclamado
la dimisión del ex
consejero de Sanidad
por su
incomprensible
desaparición en
medio de la crisis y
por considerarle
como uno de los
responsables
políticos de los
expedientes incoados
a cuatro médicos,
entre ellos el
responsable del
servicio Luis
Montes, y de la
posterior acción
judicial a partir de
una denuncia
anónima.
El portavoz del
Grupo Parlamentario
Socialista, Diego
López Garrido,
destacó la
"irresponsabilidad"
y "falta de
valentía" del PP.
"Ya ocurrió con el
Prestige,
cuando [el ministro
de Fomento Francisco
Álvarez] Cascos
estaba de cacería, y
ahora con el caso
Lamela, que está
en la nieve. Esto es
un escándalo
absoluto, de
principio a fin.
Aguirre tendría que
haberle dicho a los
cinco minutos: 'Deja
la nieve y vente
para acá", afirmó.
El coordinador
general de Izquierda
Unida, Gaspar
Llamazares, afirmó
que Lamela es "un
cobarde". "Ha sido
muy valiente cuando
tenía entre manos el
juicio inquisitorio,
pero cuando hay una
sentencia
democrática, no da
la cara", afirmó.
Los sindicatos CC OO
y UGT reiteraron su
apoyo a los
trabajadores del
hospital. "Al final
teníamos razón.
Nunca hemos dudado
de los
profesionales.
Sabemos que el
consejero está de
vacaciones. No
dudamos de que en el
momento en el que se
incorpore pedirá
perdón", dijo la
secretaria de
Políticas
Sectoriales de UGT.
El secretario
general de CC OO en
Madrid, Javier
López, pidió la
dimisión de Lamela y
de su número dos,
Arturo Canalda.
También la
presidenta de la
Federación de
Asociaciones para la
Defensa de la
Sanidad Pública
(FADSP), Carmen
Ortiz, pidió que
Lamela dejara el
Gobierno regional.
"Ha demostrado un
absoluto desprecio
hacia todo el mundo.
Pero la
responsabilidad
última es de
Esperanza Aguirre.
Ella es la que está
tapando a Lamela,
mientras éste sigue
de vacaciones",
dijo.
Por su parte, los
grupos sociales de
Leganés (federación
de asociaciones de
vecinos, asociación
por la defensa del
hospital,
sindicatos)
revivirán el próximo
día 14 las
manifestaciones que
periódicamente han
celebrado en defensa
de la sanidad
pública y los
trabajadores del
centro.www.elpais.es
02.02.08
Ni mártir ni
héroe
El
Partido
Popular
ha
enviado
a los
dirigentes
madrileños
un
argumentario
plagado
de
falsedades
sobre la
crisis
del
hospital
Severo
Ochoa.
-
Comunidad
de
Madrid.
"Miente
quien
pretenda
presentar
a la
Comunidad
como
perdedora
de un
litigio
en el
que
simplemente
no ha
participado".
La
Comunidad
fue la
que
denunció
en el
juzgado
a sus
médicos.
- Mala
praxis.
"Miente
quien
afirme
que el
auto
niega la
existencia
de malas
prácticas".
El auto
lo
niega.
-
Sanidad.
"Miente
quien
pretenda
afirmar
que el
cese del
Doctor
Montes
es un
ataque a
la
Sanidad,
porque
es
exactamente
lo
contrario,
ya que
ha
servido
para
mejorarla".
El
atasco
en las
urgencias
aumentó
un 55%
tras la
marcha
de
Montes.
www.elpais.es
02.02.08
ENTREVISTA INTEGRA A
LAMELA : Esperaba este
fallo"
El jueves, Manuel
Lamela regresó a su
hotel de Baqueira
con su esposa y sus
tres hijos a las
23.05. Lo que sigue
es la conversación
íntegra que mantuvo
con EL PAÍS.
Pregunta.
¿Qué opinión tiene
de la sentencia de
la Audiencia de
Madrid?
Respuesta.
Estoy con mi familia
de vacaciones y
cuando llegue a
Madrid con mucho
gusto atenderé a
todo el mundo.
P. Se le ha
criticado que esté
de vacaciones y no
haya dado
explicaciones sobre
este asunto.
R. Yo ya no
soy consejero de
Sanidad.
P. ¿Cuándo se
hizo pública la
sentencia usted ya
estaba de
vacaciones?
R. Llegué ese
día a Baqueira.
P. ¿Piensa
dimitir de su actual
cargo?
R. Les digo
lo mismo, les
atenderé como
siempre encantado en
Madrid. Ese día
tengo un acto, la
inauguración de unas
cocheras, y allí les
atenderé a ustedes.
P. ¿Se
arrepiente usted de
algo, de cómo actuó
su departamento?
R. Yo me
remito a las
declaraciones del
vicepresidente de la
Comunidad de hoy
[por ayer], que han
sido espléndidas,
claras y limpias.
P. ¿Piensa
pedir perdón al
doctor Montes?
R. Insisto,
hablaré el sábado.
P. ¿Esperaba
que la Audiencia de
Madrid fallara en
los términos que lo
ha hecho?
R. No me ha
sorprendido el fallo
de la Audiencia,
porque no dice nada
nuevo. Era lo que
esperaba, porque
confirma lo que
había dicho otro
tribunal. Ya me
disculparán de que
no quiera hacer más
declaraciones.
Comprenderán que
estoy aquí con mi
familia de
vacaciones y las
vacaciones son
sagradas. Es la
primera vez en 15
años que puedo
disfrutar de
vacaciones con mi
mujer y mis hijos.www.elpais.es
02.02.08
A trabajar, sin miedo
El archivo del 'caso Leganés' zanja
incertidumbres y dudas entre los
profesionales de los centros médicos
Han pasado casi tres años
desde que el pánico de las
sedaciones irregulares
cundiera por los pasillos
del Severo Ochoa de Leganés,
Madrid. Tres años, hasta que
se ha archivado el caso, en
que los profesionales
sanitarios españoles han
comentado y especulado cuál
sería la suerte del ex jefe
de su servicio de Urgencias,
Luis Montes. La
incertidumbre se ha vivido
con distinta intensidad en
los hospitales españoles.
En el epicentro de la
polémica, Madrid, habrá sin
duda un antes y un después
del caso Leganés. Una
decena de profesionales
consultados esta semana
relataban la dureza de los
últimos años. Todos hablaban
de haber sufrido miedo. Pero
junto con la sentencia han
archivado también el temor.
Hoy en día, asegura un
médico con muchos años de
experiencia en el hospital,
los enfermos ya no temen a
las urgencias. "Al
principio, muchos
preguntaban. Ahora sólo
sucede con algún paciente
singular".
El doctor Francisco Barón,
experto en cuidados
paliativos y oncólogo en el
Hospital Clínico de
Santiago, afirma que la
turbación se extendió hasta
Galicia. Tanto entre los
médicos como entre los
pacientes. Los enfermos y
sus familiares reaccionaron
con reticencias hacia estos
tratamientos de alivio en
situaciones terminales y
otros expresaron su temor a
que se les negase el derecho
a no sufrir en los últimos
momentos de su vida. En su
caso, la situación se salvó
gracias a la guía con la que
contaba el Servicio de
Oncología de este centro
gallego.
Combatir la psicosis
Los facultativos del Clínico
compostelano decidieron
revisar el documento para
combatir la psicosis de
Leganés y reducir las
dudas. También él cree que
ahora, zanjado el asunto en
los juzgados, desaparecerá
el miedo.
Germá Morlans que lleva 11
años dedicado en exclusiva a
este tipo de cuidados y
afirma que el caso no ha
alterado el sistema en su
centro, el Hospital
Granollers de Barcelona.
Destaca una diferencia
fundamental respecto al
Severo: "Desde que creamos
la unidad, los pacientes que
llegan a urgencias y están
en fase terminal acceden
directamente a la unidad de
cuidados paliativos. Los
pacientes de urgencias
representan el 33% de las
personas ingresadas. En
Leganés no disponían de esta
unidad".
La polémica no ha afectado a
Andalucía. Así lo afirma, al
menos, el director de una de
estas unidades. José Luis
Royo, encargado de del
servicio de cuidados
paliativos en el hospital
Virgen Macarena, de Sevilla,
señala que no se ha
detectado "ninguna clase de
miedo por parte del personal
encargado" a la hora de
aplicar los tratamientos.
"Tampoco hemos visto a las
familias de los pacientes
más reticentes".
Quizá las palabras que mejor
resumen el sentir de los
médicos españoles son las de
la jefa de cuidados
paliativos del hospital de
Txagorrtxu (Vitoria). Está
segura de que el caso
Leganés ha servido para
profundizar en el tema de la
sedación. "Surgieron en
diferentes hospitales
inquietudes de cómo
organizar protocolos que
sirvieran a los médicos que
no trabajan en cuidados
paliativos para tener las
ideas más claras sobre la
sedación". Para todas las
comunidades la sentencia
abre una nueva etapa.
www.elpais.es 02.02.08
ENRIQUE
GIMBERNAT Catedrático de Derecho Penal :
"Comete delito el médico que deja morir a un paciente con dolor"
El catedrático
de Derecho Penal de la Universidad Complutense de Madrid
Enrique Gimbernat no tiene dudas: "Comete un delito de
lesiones el médico que se niega a sedar a un paciente
terminal que sufre, no el que lo seda para evitar el dolor".
Gimbernat es miembro del consejo editorial del diario El
Mundo, que insiste en la culpabilidad de Luis Montes, y
está indignado con la información del diario al que asesora.
Pregunta.
¿Es delito sedar a un paciente terminal?
Respuesta.
No. La legislación sólo contempla que es delito la eutanasia
activa, matar a otro mediante una acción.
P. ¿Y si
un médico se niega a sedar a un paciente que sufre?
R. El
médico que deja morir a un paciente con dolor sí que comete
un delito de lesiones. La mala praxis médica es dejar que
alguien muera sufriendo.
P. ¿Y si
la sedación acorta la vida?
R. Da
igual. La sedación es un tratamiento admitido desde hace
años para aliviar el dolor cuando no se puede hacer nada.
P. ¿Es
necesario el consentimiento de la familia?
R. Es
necesario el consentimiento del paciente y si éste no puede
darlo no hace falta el de la familia. Si los hijos deciden
que su padre debe sufrir 24 horas más, eso no prima sobre el
derecho a morir dignamente.
P. ¿Y si
esa persona quiere sufrir, considera que el dolor le
dignifica?
R. Que lo
deje dicho antes. Si no, la gente no es masoquista, no
quiere sufrir y el tratamiento adecuado es la sedación.
P. ¿Qué
le ha parecido la instrucción del caso Severo Ochoa?
R. Un
atropello. Porque se ha basado en informes parciales. El
único informe independiente es el de la clínica médico
forense, hecho por funcionarios de Justicia. El informe de
los expertos designados por el ex consejero Manuel Lamela es
parcial, ya que sus miembros, por muy prestigiosos que sean,
dependen, cobran y fueron designados por la consejería, que
luego les puede premiar o represaliar. Además ese informe
contiene errores de bulto, como se ha demostrado.
P. ¿Y el
informe del Colegio de Médicos?
R.
También es parcial, porque sus miembros son médicos de la
sanidad pública de Madrid. El único informe independiente es
el de los peritos de la Administración de justicia, que no
vio caso y que apenas fue tenido en cuenta.
P. ¿Qué
opina de la instrucción del juez de Leganés Rafael Rosel,
que archivó el caso aunque dijo que había mala práctica?
R. Ha
sido parcial, porque ha mantenido abierto el procedimiento
más tiempo del necesario y cuando los médicos fueron a
defenderse no los dejó. Ha cerrado la instrucción sin
permitir que se defendieran.
www.elpais.es 02.02.08
LAMELA
EN EL HOTEL DE BAQUEIRA: "YA NO SOY
CONSEJERO DE SANIDAD"
Ya no
soy consejero de Sanidad. Estoy con
mi familia de vacaciones. Y las
vacaciones son sagradas. Así
despachó ayer Manuel Lamela a los
periodistas de EL PAÍS y la Cadena
SER que le encontraron en la
estación de esquí de Baqueira Beret
(Lleida). Lamela se remitió a las
declaraciones realizadas los últimos
cuatro días en el PP. Y prometió que
opinará el sábado, en la
"inauguración de unas cocheras",
sobre el auto que exculpa al Doctor
Luis Montes y su equipo de las
falsas sedaciones irregulares de las
que él y la Consejería que dirigió
hicieron bandera política.
Desde
el lunes, la portavoz de Lamela en
la Consejería de Transportes, que
ahora encabeza, aseguró que su jefe
estaba de viaje de trabajo. Pero en
realidad pasaba el día esquiando en
Baqueira con su familia. Anoche,
alrededor de las nueve, Manuel
Lamela, ex consejero de Sanidad de
la Comunidad de Madrid y principal
impulsor del falso caso de las
sedaciones del hospital Severo
Ochoa, fue fotografiado al salir del
hotel de cinco estrellas en el que
se hospeda, junto a su mujer y sus
tres hijos. Subió a un Mercedes
gris. También fue fotografiado al
regresar al hotel, a las once de la
noche.
El
actual consejero de Transportes,
desaparecido en la montaña, pasó
ayer de estar de "viaje de trabajo"
a encontrarse de "vacaciones
familiares programadas desde hace
tiempo". Ignacio González,
vicepresidente regional y mano
derecha de Esperanza Aguirre, le
delató para justificar la ausencia
del alto cargo en el Consejo de
Gobierno.
El
inmediato subordinado de Lamela en
Sanidad y hoy Defensor del Menor,
Arturo Canalda, aseguró a este
periódico, que tiene la conciencia
"tranquila". La batalla política del
caso Leganés ya se libra en el
terreno nacional.La resolución del
caso Leganés ha desatado una batalla
política en Madrid que cada día
eleva más el tono de la discusión
entre la izquierda y la derecha. Los
primeros, PSOE e IU, acusan al
gobierno regional de mentir y piden
dimisiones. El PP lo rechaza y
asegura que actuó correctamente
retirando a los médicos de las
Urgencias del Severo Ochoa en 2005.
La
batalla política ha dado un salto a
la escena nacional. En el PP hay
varias consignas. Niegan que la
Comunidad de Madrid denunciase el
caso ante los tribunales y aseguran
que el auto no reconoce que no
hubiera mala praxis, sino que no se
ha podido demostrar que la hubiera.
Ambas son falsas. Dicen que no
pedirán perdón por el daño moral y
profesional a los médicos del Severo
Ochoa. Ni les devolverán el puesto
que les quitaron, aunque lo
prometiera Aguirre hace tres años
cuando dijo: "Todo es reversible".
Ahora dicen que los ceses se
produjeron "por falta de
confianza".
Con ese
guión, el portavoz del PP en el
Congreso, Eduardo Zaplana, dijo:
"Los tribunales han fallado de una
forma pero no dicen si hacían mal
las sedaciones, sino que no se puede
acreditar cómo se hacían". Su
homólogo en el PSOE, Diego López
Garrido, mostró su perplejidad: "La
sanidad pública sufrió un ataque
furibundo. Y han tenido que ser los
tribunales los que censuren la
política sanitaria". Gaspar
Llamazares, coordinador general de
IU, calificó la actitud del PP de
"desacato" por negarse a devolver a
Montes el puesto que se le quitó por
algo que era mentira. Llamazares
pidió al ministro de Sanidad, Bernat
Soria, que acuda a la Abogacía del
Estado para "defender" a los
médicos. Precisamente, Soria exigió
al gobierno de Aguirre que deje "de
negar la evidencia y el Estado de
Derecho".
En el
ámbito regional, Tomás Gómez,
secretario general de los
socialistas, solicitó la
comparecencia de Esperanza Aguirre
en la Asamblea. Y exigió dos
dimisiones. La de Lamela y también
la del actual consejero de Sanidad,
Juan José Güemes. Antonio Beteta,
portavoz popular en la Asamblea, las
rechazó.
Fuera
de la política, la Federación de
Asociaciones para la Defensa de la
Sanidad Pública se unió a la
petición de la oposición. "Deben
depurarse responsabilidades por el
ataque y desprestigio a la sanidad",
aseguró su presidenta, Carmen
Ortiz.
(www.elpais.com,
01/02/08)
EL
ARGUMENTARIO DE LOS POPULARES MIENTE
SOBRE EL ORIGEN DEL CASO
El PP
envía cada día un breve documento,
que llama Argumentos para ganar,
comentando los asuntos de
actualidad. Se trata de que los
diputados, senadores y cargos
públicos den el mismo mensaje en sus
intervenciones en los medios. El que
distribuyó ayer se detenía en el
caso del Severo Ochoa para exculpar
al Gobierno de Esperanza Aguirre.
"Conviene recordar que la Comunidad
de Madrid no ha sido parte en este
juicio y en nada le afecta la
sentencia sobre el caso de las
sedaciones en el Hospital de
Leganés. La Comunidad recibió una
denuncia e hizo lo mismo que el
Ministerio de Sanidad; esto es, la
puso en conocimiento del Fiscal;
ambas Administraciones cumplieron su
obligación para garantizar la salud
de los pacientes".
"Los
informes de los peritos
independientes concluyeron que se
habían producido irregularidades en
las sedaciones; también el informe
de los forenses puso en duda algunos
aspectos. El auto de la Audiencia se
limita a señalar la irrelevancia
jurídico-penal de la existencia o no
de mala praxis y, en consecuencia,
ha ordenado eliminar cualquier
referencia a la misma", señala el
texto del PP.
El
argumentario está plagado de
inexactitudes. La Comunidad de
Madrid sí es parte del proceso,
porque el entonces viceconsejero de
Sanidad, Arturo Canalda, interpuso
la denuncia el 24 de mayo de 2005.
Medidas
cautelares
El
escrito al juez decía: "Teniendo en
cuenta la presunta trascendencia de
los hechos dictaminados por la
comisión de expertos y la posible
concreción de indicios de presuntas
irresponsabilidades en determinados
facultativos, se interesa del órgano
jurisdiccional competente que
previos los trámites que pudiera
estimar oportunos dictamine, sobre
la eventual adopción de medidas que
por parte del propio órgano
judicial, de la administración
autonómica o colegio profesional
debieran adoptarse, en su caso, de
manera cautelar".
La
Comunidad llevó el caso al juzgado
cuando la fiscalía iba a archivar el
caso. Así, desactivó la
investigación del fiscal jefe de
Madrid, ya que cuando un juez entra
en un caso lidera la investigación y
el fiscal se aparta.
La denuncia de
la Comunidad de Madrid recayó en el
juzgado 7 de Leganés, que archivó el
caso, aunque admitió que hubo "mala
práctica médica". La Audiencia
ordenó eliminar cualquier referencia
a la práctica médica y archivó el
caso.
(www.elpais.com,
01/02/08)
EL PP RECHAZA LAS DIMISIONES DE LOS
CONSEJEROS LAMELA Y GÜEMES POR EL
'CASO SEVERO OCHOA'
El
portavoz del PP en la Asamblea,
Antonio Beteta, ha rechazado hoy la
dimisión del actual consejero de
Sanidad, Juan José Güemes, y del
consejero de Transportes e
Infraestructuras y ex titular de
Sanidad, Manuel Lamela, por el caso
de las sedaciones irregulares en el
hospital Severo Ochoa de Leganés,
archivado el lunes. Además, ha
asegurado que la interpretación del
reglamento que la Mesa de la
Asamblea lleva haciendo desde 2001
impide la comparecencia de la
presidenta autonómica en el pleno.
El PSM había hecho poco antes estas
tres peticiones, mientras que IU ha
pedido a Sanidad que recurra a los
tribunales para obligar a Esperanza
Aguirre a devolver a los médicos a
los puestos de los que fueron
apartados.
En
rueda de prensa en el Parlamento
regional, Beteta ha afirmado que la
Comunidad "siempre actuó
correctamente" en el caso del Severo
Ochoa y que "siempre ha tomado las
medidas para defender la sanidad
pública y para ofrecer el mejor
servicio a los pacientes". En su
opinión, "se obró conforme a
derecho" en el cese del ex
coordinador de Urgencias del Severo
Ochoa, Luis Montes, y que "siempre
se ha actuado legal y
correctamente". Beteta ha sostenido
además que el Gobierno de Aguirre
"nunca ha formado parte en el
proceso sino que se limitó a poner
en conocimiento de la Fiscalía los
hechos". En consecuencia, rechaza
cualquier petición de cese de Lamela
y Güemes, al entender que "siempre
han actuado lealmente con los
ciudadanos y correctamente con los
médicos y con los pacientes
madrileños".
Por
último, ha asegurado que "tal
antirreglamentaria petición" sólo
responde a la desesperación de los
socialistas por la apertura de los
siete nuevos hospitales en el mes de
febrero. En opinión de Beteta,
"Tomás Gómez y el PSM tiemblan con
la entrada en funcionamiento de los
hospitales" y sostiene que ésta es
la razón por la que atacan a Lamela,
"que además fue el promotor de la
reducción de la espera quirúrgica,
que es la más eficiente de España".
Beteta respondía así a la exigencia
hecha poco antes en rueda de prensa
por el líder de los socialistas
madrileños, que ha exigido a Aguirre
que "no siga con el autismo" y dé
explicaciones en la Asamblea.
También le ha pedido que "asuma sus
responsabilidades" tras la
resolución judicial que niega la
mala praxis en el Severo Ochoa y
cese a Güemes y Lamela.
(www.elpais.com,
31/01/08)
SORIA
ACUSA A AGUIRRE DE "NEGAR EL ESTADO
DE DERECHO"
"Hemos
esperado que se produjera una
reacción de la presidenta", ha dicho
Gómez, "después del ataque brutal
del Gobierno a los médicos del
Severo Ochoa. Nadie puede ya
compensar por su sufrimiento al
equipo médico, tan injustamente
acusados, ni a los pacientes ni a
sus familias que han padecido" esa
conmoción. En su opinión, el
Gobierno regional "se ha equivocado"
porque ha dañado, no sólo a médicos
y pacientes, sino "al sistema
sanitario público. No vamos a cesar
en el empeño de que Aguirre responda
por esas responsabilidades porque es
de justicia", ha aseverado Gómez,
quien ha advertido de que apoyarán
"todas las movilizaciones sociales y
ciudadanas encaminadas a hacer
justicia".
Por su
parte, el líder de Izquierda Unida,
Gaspar Llamazares, ha ido más allá
al instar al ministro de Sanidad,
Bernat Soria, a activar mecanismos,
tanto políticos como legales, para
obligar al Gobierno de Madrid a
reponer en sus puestos a los
médicos. En concreto, ha urgido a
Sanidad a utilizar la Abogacía del
Estado para "defender" a estos
profesionales. En su opinión, al
negarse a readmitirlos, el Gobierno
regional está "vulnerando la
orientación" de la sentencia dictada
por la Audiencia Provincial de
Madrid por la que se archivó
definitivamente el caso. "Están en
una actitud de desacato", ha
apostillado, citando a Aguirre y a
Güemes. Tras recalcar que el PP "da
más importancia al juicio
inquisitorial" que inició contra
estos profesionales que al "juicio
real", Llamazares ha subrayado la
necesidad de que el ministro
intervenga en este asunto, haciendo
uso de los "resortes" de la Alta
Inspección del Estado.
El
propio Soria ha vuelto a pedir hoy a
Aguirre que "dé la cara" y la ha
acusado de "cuestionar el Estado de
Derecho" al decir que no se ha
demostrado que los médicos acusados
de mala práctica médica no sean
culpables. "Hay que dar la cara" y
no hay "que negar la evidencia",
como están haciendo los miembros del
Ejecutivo de Aguirre cuando dicen
que no tienen nada que ver en el
caso del Severo Ochoa, ha afirmado
Soria. "La actitud de decir que no
tenemos nada que ver (con las
denuncias a médicos del Severo
Ochoa) y decir que no se ha
demostrado" que estos facultativos
no sean culpables "es cuestionar el
Estado de Derecho", ha insistido
Soria. El único que no se ha
pronunciado hasta el momento es
Lamela, que según se ha sabido hoy
está de vacaciones en la estación de
Baqueira-Beret. Hasta hoy, su
departamento aseguraba que estaba en
viaje de trabajo para justificar su
ausencia.
(www.elpais.com,
31/01/08)
LAMELA, DE VACACIONES TRAS EL REVÉS
DE LA JUSTICIA EN EL SEVERO OCHOA
Manuel
Lamela, consejero de Sanidad de la
Comunidad de Madrid cuando estalló
la noticia de las supuestas
sedaciones ilegales en el Hospital
Severo Ochoa, ya está localizado.
Tras encontrarse desaparecido al
menos desde el pasado lunes, cuando
se conoció la sentencia, la Cadena
SER ha podido saber, de fuentes de
la Consejería de Sanidad, que se
encuentra de vacaciones en la
estación de esquí de Baqueira
Beret.
Así lo
ha confirmado el vicepresidente y
portavoz de la Comunidad de Madrid,
Ignacio González, que cambiaba el
discurso sostenido hasta ahora:
Manuel Lamela ya no estaba de viaje
de negocios, sino que está de
vacaciones. "Unas vacaciones
familiares que tenía programadas
hace ya tiempo", según Ignacio
González.
Esta
redacción también ha conocido que el
Gobierno de Esperanza Aguirre tenía
decidido relevar al gerente del
Hospital Severo Ochoa, después de
que la Audiencia Provincial de
Madrid hubiera negado tajantemente
que en este centro sanitario se
hubieran producido sedaciones
irregulares, tal y como denunció la
Consejería de Sanidad.
César
Gómez, iba a abandonar su puesto en
los próximos días, según fuentes de
la Consejería de Sanidad consultadas
por la SER. Gómez fue nombrado
máximo responsable del Severo Ochoa
justo cuando estalló la presunta
crisis de las sedaciones
irregulares.
La
Consejería de Sanidad se echa atrás
En un
primer momento, la Consejería de
Sanidad ni confirmó, ni desmintió
esta información a la Cadena SER.
Sin embargo, casi dos horas después
de hacerla pública, un portavoz
oficial ha negado que el relevo vaya
a producirse. Un relevo para el que
ya había sustituto: Juan José
Erquiza.
El caso
de las sedaciones irregulares quedó
visto para sentencia el pasado
lunes. La Audiencia Provincial de
Madrid negó que se hubieran
producido sedaciones irregulares en
las urgencias que dirigía el doctor
Montes. El fallo ordenó además
eliminar cualquier sombra de duda
sobre mala praxis médica en el
Severo Ochoa. Un caso que se inició
a raíz de una denuncia anónima a la
que la Consejería de Sanidad que
dirigía Manuel Lamela dio
credibilidad hasta el punto de
relevar a toda la cúpula del
Hospital. Desde el lunes Lamela,
actual consejero de Transportes, no
ha ofrecido ninguna explicación
sobre este asunto. Está de
vacaciones en Baqueira.
(www.cadenaser.com,
31/01/08)
SANIDAD
MANTIENE LOS EXPEDIENTES CONTRA
MÉDICOS DE LEGANÉS
Todo el
mundo es culpable si lo decide la
Comunidad de Madrid. Ni el auto de
la Audiencia Provincial de Madrid
que ordenó retirar cualquier
referencia a la mala práctica en las
sedaciones del hospital Severo Ochoa
de Leganés es suficiente para el
Gobierno regional. "Que no haya
podido probarse y de que se haya
archivado no excluye que no se
hicieran prácticas inadecuadas",
sostuvo ayer el consejero de
Sanidad, Juan José Güemes, del PP a
preguntas de este periódico en un
acto público.
La
prueba de que la justicia no cambia
los planes del PP es que la
consejería mantiene los expedientes
que abrió a cuatro médicos de las
urgencias de Leganés el 30 de mayo
de 2005. Los expedientados son Luis
Montes, su mano derecha, Miguel
López Varas, Jorge Olalla y Mar
Medivil. El expediente y sus
posibles sanciones quedaron en
suspenso hasta que la justicia
decidiera. Ahora, con el caso
archivado, Sanidad los mantiene
abiertos y se reserva el poder de
sancionar a Montes, el único que
sigue en el centro.
El
consejero que instigó el caso,
Manuel Lamela, hoy responsable de
Transportes, seguía ayer sin dar
explicaciones. "No va a comentar lo
que digan los jueces", justificó una
portavoz. "Si no se deriva
irregularidad actuaremos contra los
denunciantes falsos y los que han
participado en una denuncia falsa",
dijo Lamela en marzo de 2005. Nada
queda hoy de aquello.
Esperanza Aguirre, de visita en
Vigo, defendió el silencio de
Lamela: "Tiene poco que decir en
este asunto porque ya me he
pronunciado yo y el consejero de
Sanidad. ¿Cree que tiene que hablar
porque lo diga la cadena SER, EL
PAÍS o La Sexta?", inquirió airada.
Uno de
los expedientados, Miguel López
Varas, definió con un ejemplo la
actuación de la consejería: "Es como
si yo acuso a Lamela o a Güemes de
pederastia. Tomo los recortes de los
menores fallecidos en Madrid de las
esquelas y mediante un anónimo los
denuncio. Les hacen la vida
imposible durante tres años y cuando
la justicia lo archiva y dice que no
son pederastas, yo insisto y digo
que no se ha demostrado que no lo
sean".
El PP
insiste en mentir cuando dice que no
denunció el caso. Ayer fue Güemes
quien declaró: "La consejería no ha
tomado parte de ese procedimiento
sobre el que se ha pronunciado la
Audiencia Provincial". Sí lo hizo.
Fue en mayo de 2005 y la denuncia
ante el Juzgado de Instrucción
número 7 de Leganés va firmada por
el entonces viceconsejero de
Sanidad, Arturo Canalda. Lamela
declaró cuando dio pábulo a la
denuncia: "Los papeles son ciertos y
han sido aportados a la fiscalía".
La
actitud del PP ha hecho que el PSOE
insista en uno de los mensajes clave
de su campaña electoral: la
derechización de los populares.
Ayer, el ministro de Sanidad, Bernat
Soria, declaró en Antena 3:
"Esperanza Aguirre y el Gobierno de
Madrid han judicializado la relación
entre el médico y el paciente. Algo
a lo que no se atrevió ni Franco".
El
presidente del Gobierno, José Luis
Rodríguez Zapatero, en un acto
electoral, también se pronunció: la
actuación del PP, dijo, "es un
ejemplo clarísimo de una derecha
cada vez más reaccionaria y más
alejada de lo que sienten la mayoría
de los españoles".
(www.elpais.com,
30/01/08)
UNA
MALA PRAXIS PERIODÍSTICA
La
ultraderecha mediática resuelve con
pretendido humor lo que antes
revolvía con inquina. Un día después
de que la Justicia diera la razón a
los profesionales del hospital
Severo Ochoa de Leganés, acusados de
sedar de manera irregular a
pacientes terminales, los focos del
supuesto escándalo se apagaron en la
Cope.
Uno de
sus locutores estrella, César Vidal,
resolvía su única valoración con
ligereza, al sentenciar el pasado
martes que "lo peor" que le puede
pasar a un hospital en España es
"tener de director a Bernat Soria y
a Luis Montes de adjunto". Tres años
antes, Vidal había descargado sobre
el mismo asunto artillería de mayor
calibre tan grosera como
intencionada. El locutor contratado
por los obispos llamaba Terminator
al doctor Montes ante el micrófono
en el que otras voces, igual de
viscerales, lo tachaban de asesino,
homicida o nazi.
En la
misma estrategia se unieron las
voces del director de El Mundo y de
herramientas de la derecha en la Red
como Libertad Digital o la
plataforma de agitación virtual
HazteOir.org. Una vez que la
Justicia ha echado por tierra los
argumentos de la Comunidad de
Madrid, todos han puesto sordina al
caso.
La
querella criminal que el doctor Luis
Montes presentó contra la Cope y sus
tres voces estrella han enmudecido
la acidez volcada en antena tres
años antes por los locutores
Federico Jiménez Losantos, Cristina
López Schlichting y César Vidal.
Luis
Montes les pide 300.000 euros por
dos delitos continuados de injurias
y calumnias en la demanda que
presentó el pasado 15 de marzo de
2006. La transcripción de sus
insidias, que reproducimos a
continuación, es la principal prueba
de cargo.
(www.publico.es,
31/01/08)
MIGUEL ÁNGEL RODRÍGUEZ LLAMA REITERADAMENTE “NAZI” AL DOCTOR MONTES
El
que fuera portavoz del primer Gobierno de Aznar, Miguel Ángel Rodríguez,
protagonizó un desagradable incidente durante el programa 59 segundos cuando
al
llamar reiteradamente “nazi” al doctor Montes, que acaba de ser
absuelto por la Justicia después de que la Comunidad de Madrid presentará
ante la Fiscalía denuncias contra él y le cesara de sus responsabilidades. A
pesar del veredicto de la Justicia, otro popular, Eduardo Zaplana, definió
también durante el programa como “correctísima” la actuación de la
presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre, y del entonces consejero de
Sanidad, Manuel Lamela.
Rodríguez inició sus ataques al doctor absuelto por el caso de las
sedaciones haciendo un llamamiento a la audiencia: “Si alguna vez caigo en
manos del doctor Montes, por favor llamad a la policía”. Tras estas
palabras, Enric Sopena, director de El Plural, le emplazó a rectificar y le
recordó que la Justicia ha absuelto al doctor de la acusación de mala praxis
por la que fue llevado a los Tribunales y cesado de su cargo.
Las
“payasadas” de Rodríguez
Sin
embargo, Rodríguez siguió frivolizando sobre el asunto y reclamó que durante
la campaña electoral “apareciera abrazado al doctor Montes y al fondo los
féretros”. Cuando el periodista Isaías Lafuente le indicó que “hay cosas con
las que no se puede hacer payasadas”, Rodríguez llamó hasta en cuatro
ocasiones “nazi” al doctor Montes y concluyó asegurando que “el que decide
matar a alguien es un nazi”. Lafuente no quiso entrar en las
descalificaciones del popular y recordó a “la gente que ha muerto en paz
gracias al doctor Montes” evitando sufrimientos inútiles.
El silencio de Lamela
En
el programa estaba como entrevistado otro popular, Eduardo Zaplana, que
insistentemente defendió el proceder del Gobierno de Aguirre en este asunto.
“La actuación de la CAM y su presidenta ha sido correctísima, puso en
conocimiento del Fiscal una serie de denuncias”, defendió. Comentario al que
Lafuente replicó con ironía: “Lamela lleva 72 horas mudo, tan claro no lo
debe tener”. (www.elplural.com,
31/01/08)
Soria afirma que "ni
Franco se atrevió" a intervenir entre médico y paciente como el PP
El Gobierno de Madrid "no excluye que no se hicieran
prácticas inadecuadas".- Zapatero considera la actitud del PP como "un
ejemplo de una derecha cada vez más reaccionaria"
El ministro de Sanidad, Bernat Soria, ha acusado hoy al
PP de haber intervenido directamente en la relación médico-enfermo, en el
caso del hospital Severo Ochoa de Leganés (Madrid), "algo que", dicho "con
mucha brutalidad, ni Franco se atrevió". Mientras tanto, el Gobierno
madrileño sigue sin pedir perdón, sin asumir responsabilidades y casi sin
admitir el fallo judicial. El consejero de Sanidad, Juan José Güemes, ha
insistido en esta línea al declarar que "el hecho de que no haya podido
probarse y que se haya archivado" el caso "no excluye que no se hicieran
unas prácticas inadecuadas" en el servicio de Urgencias.
Esperanza Aguirre: "¿Cree usted que tiene
que hablar Lamela porque lo diga la Cadena SER, El País o La
Sexta? Ya está hablando el Consejero de Sanidad y yo misma,
con lo que el señor Consejero de Transportes poco tiene que
decir en este asunto" -
Soria, en declaraciones a Antena 3 Televisión, ha
considerado que las acusaciones vertidas sobre el ex coordinador de
Urgencias de ese hospital, el doctor Luis Montes, y otros profesionales de
su equipo, en las que se cuestionaba su calidad profesional y humana, es
"uno de los atentados más graves" contra la sanidad publica. A su juicio, lo
más grave es que, después de este caso sobre supuestas sedaciones ilegales,
algunos médicos se negaron a aplicar estos cuidados paliativos para
"intentar curarse en salud", lo que ha supuesto que "muchos pacientes hayan
sufrido mucho". El ministro ha insistido en la obligación de la presidenta
de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, de disculparse y pedir perdón,
y ha criticado la tónica del PP de "no dar la cara", aunque ha precisado que
no pide "la dimisión de nadie".
"Quien
ha llevado adelante esa denuncia, quien depositó esa denuncia en el juzgado,
quien ha estado calumniando a estos profesinales, creo que tiene la
obligación de disculparse, de pedir perdón", ha reiterado, para recordar en
que la sentencia dice es que estos profesionales "actuaron correctamente en
lo humano y profesional". Pero el Ejecutivo de Aguirre está lejos de esta
exigencia. El que fuera consejero de Sanidad cuando se produjo la denuncia,
Manuel Lamela, sigue de vacaciones. El actual responsable de Sanidad ha
dicho que "el hecho de que no haya podido probarse" relación entre la
aplicación de sedantes y las muertes de pacientes en el Severo Ochoa ni se
hayan encontrado responsabilidades penales "es evidente que no excluye el
que hubiera unas prácticas que no debían haberse llevado a cabo en las
Urgencias de Leganés".
www.elpais.es
30.01.08
Montes: "Se
sigue mintiendo"
"Y, por tanto, todas las decisiones que tomó la
Consejería de Sanidad en su momento son acertadas, como se ha demostrado
además con la evolución del funcionamiento de Urgencias a lo largo de estos
años", ha afirmado Güemes. Otro consejero regional, Francisco Granados,
responsable de Interior y además secretario general de los populares
madrileños, ha asegurado que la sentencia "no dice que no haya habido mala
praxis", sino que "no que no tiene consecuencias desde el punto de vista
penal". Sin embargo el auto ordena ordena eliminar toda alusión a mala
praxis: "Debiendo tener por suprimida de su fundamentación jurídica toda
mención realizada en el auto recurrido respecto a la mala praxis médica".
Granados ha criticado la demagogia por parte del PSOE, los sindicatos y "la
gente interesada en desgastar al Gobierno de la Comunidad de Madrid" en este
caso sobreseído por la justicia. "Yo como paciente potencial y como
ciudadano, me siento muy cómodo viendo como mi Gobierno si recibe una serie
de denuncias y con una serie de indicios sobre una irregularidad que se
pueden estar produciendo en un hospital, lo ponga en conocimiento de la
justicia para que se investigue", ha apuntado Granados.
Sobre el asunto ha hablado hoy el presidente del
Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que lo ha aprovechado para criticar
la falta de talante del PP. Zapatero ha señalado que, a pesar del fallo
judicial, el PP "no acepta ni la responsabilidad política" ni "pide perdón a
esos profesionales que trabajaban tan dignamente". Además, ha considerado
que "la actitud del PP es un ejemplo clarísimo de una derecha cada vez más
reaccionaria y más alejada de lo que siente la mayoría de los españoles". En
una entrevista esta mañana en la cadena SER, Luis Montes ha asegurado que
desde que se desató el caso, hace ya tres años, se han llevado a cabo malas
prácticas médicas en el Severo ochoa y en muchos hospitales del país "porque
no se han atendido los síntomas terminales" y ha deseado que la sentencia de
la Audiencia Provincial que archiva el caso sirva para retomar el
tratamiento de todos los síntomas que presenten este tipo de pacientes, como
el dolor, la fatiga o los vómitos.
"No
vale decir que una persona se va a morir, que no se puede hacer nada más y
abandonar. Que se termine la práctica así es una omisión de actitudes
terapéutica al final de la vida. Es una mala praxis", ha advertido. Estas
afirmaciones fueron apoyadas por la enfermera Maribel Teiguell, quien ha
apuntado que "es muy duro" ver que, tras la destitución de Montes, los
pacientes "morían solos, mal sedados o poco sedados y sin su familia". El ex
coordinador del servicio de Urgencias del Severo Ochoa ha declarado que, a
pesar de las resoluciones judiciales, "se sigue mintiendo" cuando se dice
que fue cesado por "cuestiones administrativas". "Se me cesó del servicio de
Urgencias por 400 homicidios. El que también se mienta en el motivo del cese
es como seguir la campaña de mentir", ha añadido.
www.elpais.es
30.01.08
Aguirre: "¿Cree que Lamela tiene que hablar por qué lo diga EL PAÍS, la SER
o la Sexta?"
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza
Aguirre, se ha pronunciado sobre el silencio de su anterior consejero de
sanidad, Manuel Lamela.
Ante la
pregunta de un periodista sobre si no creía que Manuel Lamela, consejero de
Sanidad de la Comunidad de Madrid en esos momentos, debería comparecer, la
presidenta de Madrid ha respondido de forma airada: "¿Cree usted que tiene
que hablar porque lo diga la Cadena SER, El País o La Sexta?".Aguirre ha
sostenido que "ya está hablando el Consejero de Sanidad y yo misma, con lo
que el señor Consejero de Transportes poco tiene que decir en este
asunto".De esta forma, Aguirre quiso justificar que Lamela, actual consejero
de Transportes, se encuentre ausente en estos momentos donde el caso del
Hospital Severo Ochoa de Leganés está de plena actualidad.
www.elpais.es
30.01.08
El atasco en
urgencias de Leganés subió un 55% tras la marcha de Montes
Sanidad manipula la cifra de muertos para sostener que
el servicio ha mejorado
La Comunidad de Madrid volvió ayer a usar datos falsos
contra Luis Montes y los médicos del hospital Severo Ochoa de Leganés,
exculpados por la Audiencia Provincial de practicar sedaciones irregulares.
Por un lado, negó que el Gobierno regional denunciase el caso al juzgado -lo
hizo el 27 de mayo de 2005- y, por otro, manipuló la mortalidad en urgencias
para sostener que el servicio ahora es mejor. La realidad es que el atasco
de 2007 es un 55% superior al que tuvo con Montes en 2004.
"El sustituto que puso la consejería fue un desastre",
dice un pediatra
El consejero de Sanidad, Juan José Güemes, sostuvo por la
mañana que el relevo de Montes fue una decisión "bien tomada", y que "la
situación en urgencias ha mejorado mucho" desde que no está el médico
(2005). Para justificar a Güemes, Sanidad dio horas después el dato de
fallecidos en urgencias, que ha bajado de 203 en 2004 a 99 en 2007. Las
muertes en el hospital se redujeron en ese tiempo un 12%, según una
portavoz, que no supo dar las cifras precisas.
En realidad, Sanidad hace una interpretación torticera,
ya que en la última mitad de 2004 abrió el hospital de Fuenlabrada y la
población atendida en el Severo Ochoa bajó en más de 180.000 personas. Así
que es lógico que muera menos gente en el hospital. El descenso en urgencias
se explica en que tras la salida de Montes, si un paciente estaba a punto de
morir lo subían a planta por orden de la consejería. Según fuentes del
centro, uno llegó a fallecer en el ascensor.
Contando con el efecto de la población, la mortalidad en
el Severo Ochoa subió: de 262 muertes por cada 100.000 pacientes atendidos
en 2004 a 319 en 2005, según datos del hospital aportados por el Comité de
Empresa y Comisiones Obreras. Esto tampoco significa que la atención fuera
peor. La población de Fuenlabrada es mucho más joven que la de Leganés y al
irse, el porcentaje de fallecidos subió.
Lo que sí empeoró con la marcha de Montes fue la estancia
de los pacientes en urgencias. En 2004 (en el periodo de enero a septiembre,
el único que CC OO pudo comparar antes de que la dirección retirase el
acceso del personal a los datos), sólo el 6,99% de los que acudían a
urgencias pasaba allí más de 24 horas. En 2007, ese porcentaje subió un
55,3%. El porcentaje de los pacientes que permanecieron más de 12 horas
subió el 42,1% y los de más de seis horas, un 16,9%. El atasco ha ido a más.
Pese a ello, Güemes sostuvo que la destitución no se debió a "causas
disciplinarias" sino a "razones organizativas" y negó que Montes pueda
volver, en contra de lo que dijo Aguirre en 2005.Lo más sorprendente del
atasco es que el número de pacientes atendidos en urgencias en los primeros
meses de 2004 fue de 62.774 y en el mismo periodo de 2007 bajó a 48.112, un
descenso del 23%, achacable a la apertura del hospital de Fuenlabrada. El
número de médicos creció de 15 a 24 en este tiempo. Conclusión: con más
médicos y menos pacientes, el atasco creció con la marcha de Montes y su
equipo.
Los trabajadores del hospital tienen su explicación. Tres
enfermeras con más de treinta años de experiencia así lo manifiestan.
"Montes estaba en el hospital a las 7.30. Preparaba todo para que a las ocho
el equipo lo tuviera todo listo. Organizaba las derivaciones a otros
hospitales, los ingresos...", relataba una. Las otras dos lo confirmaban.
Una de ellas añadía: "Es muy importante tener a un coordinador que moviera
bien la urgencia, como hizo Montes". En la nueva etapa, coinciden todas, "al
coordinador ni se le veía".
Una decena de trabajadores del hospital consultados ayer
afirmaban que tras la destitución de Montes, aumentó la plantilla, las
pruebas se eternizaban y el nuevo jefe (Teodoro Grau) apenas peleaba por
subir los pacientes a planta como suelen hacer los jefes de urgencias. Grau
dejó el cargo hace unos días.
Fernando Pérez Iglesias, pediatra en el Severo Ochoa, ha
sido hasta hace poco y durante 16 años el jefe de los médicos residentes.
Según cuenta, Montes tenía "muy bien organizada y supervisada" su área. "Con
Grau fue un desastre", recuerda. "Con Montes ha sido la única etapa en la
que nunca hubo una denuncia contra un médico residente. Porque organizó muy
bien los turnos. Los residentes siempre estuvieron bien supervisados",
explica. Ahora, dice, "sobre todo por las noches y los fines de semana"
haría falta más personal.
El
portavoz popular en la Asamblea, Antonio Beteta, y el propio Güemes
reiteraron ayer que la Comunidad no denunció a los médicos, algo falso, ya
que el 27 de mayo de 2005 la consejería de Sanidad denunció a sus médicos en
el juzgado. Beteta sostuvo: "La Comunidad no demandó a Montes, sino que puso
en conocimiento del fiscal" un anónimo que había llegado a sus manos. Cuando
llegó la denuncia, el ex consejero de Sanidad, Manuel Lamela (desaparecido
tras el archivo del caso) pidió una inspección, relevó a Montes y denunció
el caso a la fiscalía. Ésta pidió un informe a la Clínica Médico Forense,
que dijo que la causa de las 400 muertes no se podía atribuir a las
sedaciones. Cuando Lamela vio que la fiscalía iba a archivar el caso,
denunció a sus médicos. Los responsables del PP parecen querer olvidarlo
ahora.
www.elpais.es 30.01.08
LUIS MONTES : "
Espero ver a Lamela en el banquillo
El calvario de
Luis Montes Mieza (Arribes del Duero, Salamanca, 1949) ha
terminado. "Ahora comienza el tiempo de la venganza", dice
convencido. Acaba de brindar con cava ante la puerta del
hospital Severo Ochoa de Leganés, donde sus compañeros
coreaban su nombre. Ya más calmado, toma un menú del día en
el bar de la esquina.
- "Que pidan perdón por toda la gente que ha
muerto con dolor estos años"
Pregunta.
¿Y ahora, qué?
Respuesta.
Ahora es el tiempo de la venganza. Que tengan el mayor
desgaste posible.
P.
¿Quiénes?
R.
Todos los que desprestigiaron la sanidad pública, que
acusaron a los profesionales del hospital por una denuncia
anónima que hablaba de 400 eutanasias y que ya se había
investigado.
P.
¿Entre ellos el ex consejero de Sanidad de Madrid, Manuel
Lamela, hoy de Transportes?
P. Sí,
espero sentar a Lamela en el banquillo. No sé si por
denuncia falsa o por unas declaraciones en las que hablaba
de sedaciones no indicadas y en dosis excesivas con
resultado de muerte. Eso es llamarnos asesinos.
P. ¿Y si
le piden perdón?
R. A mí
que no me pidan perdón, que no se lo voy a conceder. Que
pidan perdón a los familiares de tantas personas que han
muerto con dolor por su culpa. Porque después del caso
Lamela, la gente ha muerto peor, sufriendo y con los
familiares pasándolo mal.
P. Dice
que se muere peor.
R. Sí,
eso nos dicen. Morir dormido debería ser un derecho cívico,
pero hay médicos que se encarnizan, que insisten cuando no
hay nada que hacer y el paciente sufre. Y eso también es un
delito. Recuerdo que en 2000 leí en el New England
Journal of Medicine, una de las revistas médicas más
importantes, que en el siglo XX se había avanzado en curar
la enfermedad y en el XXI el reto era mejorar la muerte. Y
estamos lejos.
P. En
2002 hubo una denuncia anónima y la consejería la archivó
tras una investigación interna. ¿Por qué en 2005 la
consejería, también del PP, actúa de distinta forma?
R. En mi
opinión, hay factores políticos, económicos e ideológicos.
En esa época triunfaban las películas Mar adentro y
Million dollar baby, de Clint Eastwood, que ganó un
oscar, y que iban sobre la eutanasia. Las encuestas
del CIS decían que la gente estaba a favor de la eutanasia,
pero aun así el Gobierno socialista dijo que en esta
legislatura no tocaba. Pero el PP decidió que claro que
tocaba, y abrió un nuevo frente en su oposición total. Por
eso se inventó que eran centenares de eutanasias, cuando en
realidad eran casos de sedación terminal, una práctica
admitida hasta por la Iglesia.
R. ¿Y los
económicos?
R. La
semana siguiente a mi destitución y a que se hiciera público
el caso, la Comunidad de Madrid privatizó el hospital Puerta
de Hierro y luego anunció la construcción de ocho hospitales
públicos con gestión privada. Además, privatizó los cuidados
paliativos a la orden religiosa de San Juan de Dios. Pero
para llevar a cabo tanta privatización tenía que
desprestigiar antes la Sanidad pública. Era la ocasión
perfecta. Así que todo se mezcla con intereses políticos y
religiosos.
P. ¿Qué
queda de la Urgencia que dirigía?
R. Nada.
Salieron 15 médicos, a los que no les renovaron el contrato
o les hicieron la vida imposible hasta que se tuvieron que
ir. No queda nadie ni nada. Muchas enfermeras tampoco están.
www.elpais.es 29.01.08
Güemes dice que
no tiene "por qué pedir perdón" a Montes
Para el
consejero de Sanidad, la destitución no se debió a "causas
disciplinarias" sino a "razones organizativas"
El
consejero de Sanidad de Madrid, Juan José Güemes, ha
señalado esta mañana que el Gobierno regional, no
tiene "por qué pedir perdón" al ex responsable de
las Urgencias Sanitarias del
Hospital
Severo Ochoa, Luis Montes, ya que su antecesor,
Manuel Lamela, lo destituyó, hace dos años, por
"razones organizativas" y no por las acusaciones de
mala praxis médica interpuestas contra Montes.
Güemes
ha acompañado a la presidenta de la Comunidad de
Madrid, Esperanza Aguirre, a la inauguración de un
simposio sobre envejecimiento. Ella no ha querido
hacer declaraciones al salir del acto pero su
consejero, ha asegurado que el funcionamiento de las
urgencias del Severo Ochoa "ha mejorado notablemente
desde que el doctor Montes fue apartado" del cargo
de coordinador y, en todo caso, ha insistido en que
se trataba de un puesto "de libre designación".
Fue
"correcta y acertada"
El
actual consejero de Sanidad apoya así la decisión
que adoptó su predecesor, Manuel Lamela. Y razona su
postura en "la mejora" que ha experimentado este
servicio desde que se produjo aquel cese. La
decisión de destituirle, ha apuntado, estuvo "bien
tomada" y fue "correcta y acertada".
Sobre la
exigencia del Gobierno central y la oposición
regional de que el Ejecutivo madrileño pida perdón a
los sanitarios del Severo Ochoa, después de que la
Audiencia Provincial de Madrid haya archivado el
caso, el consejero ha insistido en que la Comunidad
"nunca" les acusó pública ni judicialmente, sino que
fue el PSOE el que "llegó a hablar" de que en el
hospital se practicaban "eutanasias masivas".
El líder
del PP, Mariano Rajoy, también se ha referido al
caso del Severo Ochoa durante una entrevista en
Antena 3. Ha asegurado que "no conozco bien el
asunto", aunque ha añadido que "que hubo una
denuncia y las denuncias no siempre te dan la
razón".
Por su
parte, el ministro de Justicia, Mariano Fernández
Bermejo, ha señalado esta mañana en Punto Radio, que
"hay que regular con precisión" la asistencia a los
enfermos terminales para que "los médicos tengan
seguridad jurídica", y las autoridades médicas sepan
"exactamente a qué atenerse". El ministro ha añadido
"debemos pensar que si el marco jurídico ha
permitido esta situación de conflicto es que este
marco no está claro. Aclarémoslo".
www.elpais.es
29.01.08
Aguirre, en
2005: "Una equivocación es reversible",La presidenta
rechaza readmitir a los médicos expulsados
Es
lo que tienen las hemerotecas. Ponen a cada uno
en su justo lugar y resucitan declaraciones del
pasado que hoy pueden resultar incómodas. En
abril de 2005, cuando comenzó el calvario de los
médicos del hospital Severo Ochoa de Leganés, la
presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza
Aguirre, lanzó un mensaje para los profesionales
afectados. "El consejero de Sanidad [Manuel
Lamela] se puede haber equivocado y yo misma
también me puedo haber equivocado", tranquilizó
la presidenta. Ante ese riesgo de haber metido
la pata con unos médicos que fueron destituidos
de sus puestos, Aguirre capeó el temporal: "Pero
esa equivocación es reversible. En cuanto esto
se aclare, se vuelve a reponer a esas personas".
Las
afirmaciones de Aguirre entonces ya no suenan
tan tajantes tres años más tarde. "Nunca dije
que Lamela se había equivocado", afirmó ayer
cuando se le preguntó si se readmitiría a los
médicos expulsados. "Los cargos de confianza que
no se han ganado por oposición, que fueron
nombrados por un determinado Gobierno, fueron
relevados en ese momento", se excusó.
Hace
tres años, la presidenta de la Comunidad de
Madrid justificó que su Gobierno creyera las
acusaciones de un particular: "Es cierto que no
lleva firma, pero tiene los nombres y dos
apellidos de los pacientes y una serie de datos
sobre las historias clínicas. No tengo más
remedio que dar traslado al fiscal". A pesar del
perjuicio causado, Aguirre insistió ayer en que
hizo lo correcto: "Se había puesto en tela de
juicio la actuación de estos médicos". Y añadió,
muy tranquila, que no tenía "nada personal
contra esta gente", informa Carlos E. Cué.
Aguirre, que se excusó dos veces en que aún no
había leído el auto de la Audiencia Nacional
para esquivar las preguntas, sólo concedió: "Me
alegro de que no hubiera mala praxis". La
presidenta regional no quiso comprometerse a
reincorporar a los médicos. "No quiero aventurar
nada. Se hará lo que corresponda", señaló.
El
que no se contradijo fue el ex consejero de
Sanidad, Manuel Lamela. Simplemente porque ayer
se negó a decir una palabra. Así no tuvo que
enfrentarse a su contundente declaración de
2005, cuando aseguró: "Las acusaciones recibidas
indican que se han producido sedaciones
irregulares con resultado de muerte". Lamela
evitó responder también a la pregunta más
evidente: ¿Dimitirá usted? Sobre este asunto él
dijo en 2005: "La dimisión se plantea cuando uno
está cansado o cuando uno se equivoca. De
momento creo que es evidente que yo no me he
equivocado". Mariano Rajoy, presidente del PP,
tampoco dijo nada ayer, aunque sí respaldó a
Lamela en 2005: "El consejero Lamela es uno de
los políticos más importantes de nuestro
partido. Él no es el prototipo de persona que
toma sus decisiones sin saber por qué las toma o
sin conocimiento de causa".
Quien sí opinó fue el ministro de Sanidad,
Bernat Soria, que exigió a Aguirre y a sus
consejeros "que acusaron a los profesionales"
del Severo Ochoa de "mala praxis" que pidan
"perdón públicamente". Soria dijo que "una
acusación sin base causa daño a las personas,
ciudadanos, profesionales y también al Sistema
Nacional de Salud".
El
actual consejero madrileño de Sanidad, Juan José
Güemes, le respondió. "Es ridículo", dijo. "El
ministro no se ha enterado de que nosotros no
acusamos a nadie". Güemes, además, dio la
puntilla y reconoció que Montes no será repuesto
en sus antiguas responsabilidades como jefe de
Urgencias: "Fue cesado porque se perdió la
confianza en él y en su manera de gestionar. El
servicio ha mejorado notablemente desde que fue
asumido por otros profesionales".
www.elpais.es
29.01.08
"¡Que sí,
que somos inocentes!"
Júbilo en el
hospital al conocer el fallo
Eran
las 14.14 cuando Luis Montes llegó al hospital
Severo Ochoa de Leganés. Muy aplaudido, el
médico se fundió en un emocionante abrazo con su
compañera, Maribel Teigell, que había dejado su
puesto de trabajo durante unos minutos en
centro. "Han sido tres años horribles. Pero
ahora hay que pedir responsabilidades. Con
calma, a su debido tiempo, pero habrá que
hacerlo", reflexionaba después Maribel.
Junto a ellos estaban los otros médicos acusados
de las supuestas sedaciones irregulares. Y
decenas de trabajadores del Severo que salieron
a la puerta unos minutos para abrazar a Montes y
sus compañeros. No paraban de gritar y de
descorchar botellas de champán. "¡Estamos
orgullosos... de nuestros compañeros... de la
Urgencia... del Severo!", vitoreaban.
En
su rabia se notaba el paso de los años, tres,
desde que comenzó el caso. "¡Que sí, que sí, que
somos inocentes!", seguían. Y pedían las
dimisiones de la presidenta de la Comunidad de
Madrid, Esperanza Aguirre, y del ex consejero de
Sanidad Manuel Lamela.
"Ha
sido muy duro", era la expresión más escuchada
entre los que acudieron a confortar a Montes y
su equipo. Esperanza y Begoña, dos enfermeras
veteranas, brindaban eufóricas: "Se ha creado
una muy mala imagen de nosotros. Se nos ha
puesto en duda. Ya no somos el mismo hospital".
www.elpais.es
29.01.08
Montes: "El
objetivo de la Comunidad era el desprestigio de la sanidad
pública"
El ex
coordinador de urgencias del Severo Ochoa ha charlado con
los lectores de ELPAIS.com
"La
crisis del Hospital Severo Ochoa fue una cortina de
humo que ocultó el debate que se debía de haber
establecido con los nuevos modelos de gestión,
mixtos y privados, de los nuevos hospitales de la
Comunidad de Madrid". Así lo ha explicado el ex
coordinador de urgencias del hospital Severo Ochoa
de Leganés, Luis Montes, a los lectores de
ELPAIS.com.
Montes
ha charlado con los internautas después de conocerse
que la justicia ha archivado el caso de las
supuestas sedaciones irregulares en este centro
hospitalario. Para el doctor, "durante estos tres
años, el Severo Ochoa ocupó el espacio de este
debate y sirvió para un segundo objetivo:
desprestigiar la sanidad pública".
Tras el
archivo de la denuncia, "solicitamos el cese
inmediato del señor Lamela, su viceconsejero, señor
Canalda, su directora general de Insalud Madrid,
señora Pérez, y del director general de Recursos
Humanos", ha señalado. Además, ha dicho que se han
iniciado "querellas de responsabilidades penales y
contenciosas-administrativas", y que "se plantearán
aquellas que los equipos jurídicos nos aseguren que
van a prosperar".
En
cuanto al Gobierno de Esperanza Aguirre, que
destituyó al propio Montes y a su equipo tras una
denuncia anónima, el doctor ha dicho que no confía
en que rectifiquen. "No creo que reconozcan
absolutamente nada de su error. No va a haber
ninguna reposición en nuestros cargos. Si me
equivocase, particularmente yo no aceptaría la
reposición. Para mí han perdido toda la confianza".
Al ser
preguntado por la definición de "sedación
irregular", el doctor ha dicho que se trata de una
cuestión "difícil de contestar". "Yo no sabría
contestar qué es una sedación irregular. Sedación no
es una pura fórmula matemática repetible en cada
paciente, cada paciente necesita sus drogas y sus
dosis, según necesidades, y no hay dosis máxima ni
óptima sino aquella que cesa y calma los síntomas
que presenta el paciente".
Por su
parte, Montes ha añadido que "con la sentencia se va
a ocupar un espacio legal para el tratamiento de los
síntomas al final de la vida". En su opinión, los
pacientes y sus familiares no deben permitir "que se
produzca objeción de conciencia u omisión en la
utilización de las herramientas terapéuticas para
evitar el sufrimiento. Creo que tendríamos que
denunciarlo de forma particular en cada caso".www.elpais.es
29.01.08
La justicia tumba el
bulo de Aguirre sobre las sedaciones de Leganés
La
Audiencia archiva la denuncia de la Comunidad y limpia el nombre de
Montes
Les llamaron
asesinos, fueron represaliados, la Comunidad de Madrid, que
preside la popular Esperanza Aguirre, se escudó en un
anónimo para denunciarles por matar a 400 pacientes
terminales y la Cope y El Mundo los crucificaron.
Nada. No queda nada.
Esperanza Aguirre intenta desmarcarse ahora del caso
que llevó al juzgado
La Audiencia
Provincial de Madrid ha archivado definitivamente el bulo de
las sedaciones en Leganés y ordena restituir el nombre de
Luis Montes, ex coordinador de Urgencias del Hospital Severo
Ochoa de Leganés, y retirar cualquier alusión a mala
práctica médica. No sólo no hubo causa penal, ni siquiera
mala práctica. Y eso, tras mirar con lupa 339 historias de
los muertos en la urgencia de Leganés durante tres años.
En 22 de junio
pasado, el juez de Leganés que desde hacía dos años
investigaba las supuestas sedaciones irregulares en Leganés
archivó el caso. Montes había ganado. Pero no del todo. El
titular del juzgado, Rafael Rosel, daba satisfacción al ex
consejero de Sanidad de Madrid, Manuel Lamela, del PP, al
afirmar en su resolución: "Varios pacientes han muerto tras
mala práctica médica a la hora de sedarles".
Ese archivo
parecía el último capítulo de un caso que comenzó el 11 de
marzo de 2005, cuando Lamela dio pábulo a una denuncia
anónima sobre más de 400 homicidios en Leganés. Dar crédito
a ese escrito suponía pensar que un servicio completo de un
hospital (decenas de médicos y enfermeras) llevaba años
matando a su antojo a los pacientes que por allí pasaban.
Pese a ello, y a que una investigación de la consejería dos
años antes no había encontrado nada, Lamela relevó a Montes
y denunció el caso.
Montes y su
segundo, Miguel Ángel López Varas, (que han dado la cara por
los 14 médicos imputados) pudieron aceptar el archivo. Ya no
podían ser condenados. Pero recurrieron a la Audiencia de
Madrid para que el juez eliminara la alusión a la mala
práctica médica.
En un auto
fechado del pasado 21 de enero, la sección decimoséptima de
la Audiencia accede a la petición de los médicos y ordena
"tener por suprimida toda mención realizada en el auto
recurrido a la mala praxis médica". La sala considera que
"ha sido un exceso" del juez esa mención, ya que no ha
investigado los suficiente para concluir eso.
Además de esa
reparación, la Audiencia arremete contra la comisión de
expertos que designó a dedo Lamela y que detectó 73 casos de
sedaciones excesivas, contra el informe del Colegio de
Médicos que, a instancias del juez, halló 34 sedaciones
irregulares.
La Audiencia
demuestra que cometieron errores de bulto en los análisis.
El auto afirma que las conclusiones del Colegio de Médicos
son "sumamente controvertidas" y pone ejemplos de lo mal que
analizaron las sedaciones. "Se ha puesto de manifiesto
errores en la valoración de las historias clínicas de los
pacientes fallecidos, casos en los que se decía que no se
había tratado la enfermedad de base y que estando en coma
hipoglucémico fue sedada, cuando parece que la glucemia fue
revertida y el coma se produjo por un shock séptico
con paro multiorgánico, momento en el que fue sedada".
También resalta otro cas en el que el informe "dice que el
paciente estuvo 12 horas sin tratamiento base y al que
directamente se aplicó la sedación, cuando en realidad se
produjo un error en la lectura de entrada al hospital,
tomando el perito las 23 horas por las 11 de la mañana". Ese
perito criticó que la mujer falleciera a los minutos de
recibir la sedación cuando estuvo más de 12 horas con el
tratamiento antes de fallecer.
La Audiencia
apoya la tesis de la Sociedad Española de Epidemiología que,
en un informe remitido al juzgado en noviembre de 2005,
desmontó las conclusiones de la comisión Lamela. La
sala critica que el informe no tenga en cuenta el peso y la
talla del paciente para considerar excesiva una dosis, algo
básico, según la Sociedad de Epidemiología.
Además, discrepa
de los expertos de Lamela cuando dicen que no se puede sedar
a un paciente en coma y dice que "es un tema discutido".
Aunque la comisión Lamela dictó que estaban mal sedados, la
Sociedad de Cuidados Paliativos la considera aceptable. La
sedación terminal es aquella que se aplica al paciente
terminal para calmarlo aunque pueda acelerar la muerte. Está
aceptada por la Iglesia católica.
La denuncia
afirmó que los familiares de los sedados nunca dieron su
consentimiento, algo que queda también desmentido. Pero el
auto confirma que si en las historias clínicas faltaban los
consentimientos escritos, era porque los custodiaba Montes y
los aportó al juzgado. Tras una denuncia previa, Montes
estableció una hoja de consentimiento informado que guardaba
en su despacho. En los casos que carecían de este escrito,
prosigue el auto, "en las hojas de enfermería se hace
mención de consentimientos prestados de forma oral, siendo
también discutido si es necesario en momentos críticos
recabar el consentimiento por escrito, motivo por el cual
habría casos en los que no existiese la hoja de dicho
consentimiento". Contra el auto no cabe recurso.
Los médicos del
Severo Ochoa y la oposición pidieron la dimisión de Lamela y
excusas de Aguirre. No obtuvieron ni una ni otra. Lamela no
apareció y Aguirre intentó desmarcarse de la denuncia.
Afirmó que la Comunidad de Madrid "no es parte del proceso"
judicial y que "nunca ha acusado a nadie". Eso no es cierto:
fue la consejería la que el 27 de mayo de 2005 denunció el
caso al juzgado cuando vio que el fiscal iba a archivar la
denuncia que le había remitido Lamela. Las asociaciones de
pacientes Adepa y Avinesa, apoyaron al denuncia aunque sólo
una de las familias de los 339 fallecidos denunció pro su
cuenta en el juzgado y fue archivado.
La presidenta
del Colegio de Médicos de Madrid, Juliana Fariña, cuyo
comité ha quedado desprestigiado, tampoco se dio por aludida
y "se congratula" por el archivo. Montes tiene ya se ha
querellado contra a los principales locutores de la Cope y
estudiamás denuncias. Nadie se hace responsable del calvario
de 14 médicos ni de los pacientes que desde entonces han
muerto con dolor.www.elpais.es
29.01.08
El tribunal confirma el sobreseimiento y archivo del caso de las
presuntas sedaciones irregulares
La Audiencia Provincial de Madrid ha ratificado en un auto
el sobreseimiento y archivo del caso de las presuntas
sedaciones irregulares en el hospital Severo Ochoa de
Leganés y ordena además que se suprima toda referencia a la
posible mala práctica de los médicos denunciados.
Según un
portavoz de los médicos afectados en su día por la denuncia
de la Consejería de Sanidad de Madrid, el auto de la
Audiencia Provincial que ratifica el archivo decidido en
junio pasado por el Juzgado de Instrucción número 7 de
Leganés tiene fecha de 21 de enero y ha sido comunicado hoy
a las partes.
Ahora, el doctor Luis Montes y otros médicos denunciados,
así como la Asociación para la Defensa del Hospital Severo
Ochoa, "estudian formular querellas personales por denuncia
falsa contra los que, engañando a jueces y fiscales,
denunciaron 400 asesinatos por eutanasia activa en el
Hospital Severo Ochoa", ha indicado la misma fuente.
Cómo se va a reparar el daño
Además, el colectivo de sanitarios del Severo Ochoa
preguntará a la presidenta regional, Esperanza Aguirre,
"cómo, cuándo y por parte de quién se va a reparar el enorme
daño producido a los denunciados y al Hospital Severo
Ochoa".
Los médicos que fueron acusados, entre ellos Luis Montes,
han ofrecido una rueda de prensa en el Colegio de Médicos de
Madrid para ofrecer su opinión sobre este auto de la
Audiencia Provincial. Montes ha asegurado que no perdona y
que es "el tiempo de la reparación". Tras la rueda de
prensa, según han informado fuentes sindicales, los
trabajadores del Hospital de Leganés van a brindar con "una
copa de champán" a las puertas de Severo Ochoa "para
celebrar la decisión de la Audiencia Provincial de Madrid".
Para Montes, "hoy es un día de alegría y orgullo porque
el conflicto del Severo Ocho ha terminado en positivo",
aunque eso no impedirá que los profesionales afectados
presenten "denuncias y querellas tanto individuales como
colectivas".
El 22 de junio de 2007, el Juzgado de Instrucción número
7 de Leganés dictó auto de sobreseimiento del caso de las
presuntas sedaciones irregulares en el hospital Severo
Ochoa, en una resolución que consideraba que se produjo mala
praxis médica pero que no se podía acreditar la conexión
entre ésta y las muertes, lo que es imprescindible en
materia penal para apreciar la existencia de delito.
El tribunal recordaba que la responsabilidad que se les
pedía, por vía penal, "no deja de ser la última a la que
acudir, pues es la que sanciona las conductas más graves y
que, por ello, exige de una certeza más allá de las
presunciones". El 19 de octubre, la Fiscalía de Madrid hizo
público un informe en el que consideraba, como finalmente ha
establecido la Audiencia Provincial, que se debía retirar
del auto de archivo "cualquier referencia a mala práctica
médica aplicable a la conducta profesional de los médicos
imputados".
Un calvario de tres años
El calvario para el médico Luis Montes y su
equipo arrancó el 11 de marzo de 2005. El
entonces consejero de la Comunidad de Madrid,
Manuel Lamela, dio crédito a una denuncia
anónima que relataba 400 homicidios en
urgencias. Lamela decidió relevar a Montes y
avanzar en la investigación de las muertes.
Los inspectores del gobierno regional no
hallaron relación entre las sedaciones de los
pacientes -todos, en estado terminal- y la
muerte. La comisión Lamela, sin
embargo,-reevaluó las historias sin entrevistar
a los médicos y halló 73 "sedaciones
irregulares". Con este informe, Lamela denunció
el caso en el juzgado y cerró la investigación
del fiscal.
El juzgado de instrucción de Madrid encargado
archivó el caso el pasado junio, . En su auto,
el juez reconoció que se había practicado "mala
praxis", pero desestimó que las muertes hubieran
sido consecuencia de ello. www.elpais.es
28.01.08
Montes: "Estamos jugando el segundo
tiempo, el de las reparaciones y las
responsabilidades"
El ex jefe de Urgencias del Hospital
Severo Ochoa de Leganés celebra con
champán junto con un centenar de
personas el archivo de la causa por
supuestas sedaciones ilegales
El doctor Luis Montés, ex
coordinador de la Unidad de
Urgencia del Hospital Severo
Ochoa de Leganés, ha brindado
con champán en la puerta del
hospital con medio centenar de
vecinos, mientras sus compañeros
pedían a gritos la dimisión de
la presidenta de la Comunidad de
Madrid, Esperanza Aguirre.
Montes ha querido celebrar así
el fallo de la Audiencia
Provincial de Madrid por el que
se confirma el archivo de la
causa por supuestas sedaciones
ilegales y se pide limpiar el
nombre de los 15 médicos
acusados en 2005 de 400
homicidios.
Entrevistamos al
doctor Luis
Montes: "No
tengo ninguna
duda de que se
tratase de una
operación
política. Estaba
premeditada,
había
antecedentes en
2002."
www.elpais.es
28.01.08
El coordinador
general de IU,
Gaspar
Llamazares,
exige que se
restablezca el
prestigio de la
sanidad pública
tras el acoso al
Hospital Severo
Ochoa de
Leganés.
-
Montes ha manifestado con
emoción: "Hoy es un día bonito,
brillante y resplandeciente, uno
de los días más importantes de
mi vida y ya estamos jugando el
segundo tiempo, tiempo de
reparaciones y de
responsabilidades". Es muy
posible que se presente una
querella contra los responsables
de la Comunidad de Madrid, según
ha explicado Montes. "Ya hay un
equipo de abogados que están
estudiando las bases jurídicas
para ello".
Junto al ex jefe de Urgencias
también han estado en la
concentración médicos acusados
en el caso Severo Ochoa, como
Frutos del Moral, Miguel Angel
López Varas, Joaquín Insausti,
así como el alcalde de la
ciudad, Rafael Gómez Montoya
(PSOE), el primer teniente de
alcalde Raúl Calle (IU), las
diputadas regionales de IU Inés
Sabanes y Caridad García, y
medio centenar de trabajadores y
vecinos.
Los responsables de CC OO y
UGT del hospital, que también se
encontraban en la celebración,
han exigido a Esperanza Aguirre,
que destituya de forma
"inmediata" de sus
responsabilidades públicas al
consejero de Transportes del
Gobierno regional, Manuel
Lamela, titular de la Consejería
de Sanidad cuando hace tres años
se llevaron ante la Justicia las
denuncias anónimas por mala
práctica médica.
Los concentrados en la puerta
del hospital gritaban: "Lo digo
con orgullo, trabajo en el
Severo" o "Esperanza, Lamela,
dimisión". El alcalde de
Leganés, Rafael Gómez Montoya,
pedía "normalizar la situación".
La Comunidad debe decir algo al
respecto de la restitución del
buen nombre de este hospital y
de sus profesionales".
El doctor José Saravia,
primer director del centro hace
15 años, ha afirmado que éste es
"un día positivo y muy hermoso,
porque es un día donde se ha
hecho justicia y ahora toca
restituir el buen nombre y la
credibilidad de sus trabajadores
y profesionales". La diputada
regional de IU Inés Sabanés ha
reclamado también a la Comunidad
que asuma su responsabilidad
política y a Esperanza Aguirre
restaurar cuanto antes "el buen
nombre de ésta institución
médica".
Tres años de calvario
Durante los tres años de
calvario que ha durado el caso,
según las declaraciones de
Montes, en comparecencia al
mediodía en el Colegio de
Médicos de Madrid, cinco jefes
de servicio han sido destituidos
junto a tres supervisores, y
muchos compañeros han sido
coaccionados por unirse a las
protestas.
El "acoso" sufrido por el
equipo de médicos del Severo
Ocoa desde que llegó la denuncia
anónima por 400 muertes en
urgencia en marzo de 2005 ha
sido "terrible", según Montes.
El doctor, tras conocer el auto
de la Audiencia Provincial de
Madrid (fechado en el 21 de
enero) ha exigido a la
presidenta de la Comunidad que
pida perdón a los usuarios por
la pérdida de confianza que ha
provocado el relevo del equipo
de Urgencia y la ha instado a
que cumpla "su palabra" y
rehabilite a todos los
destituidos. Montes ha añadido
que no habrá "perdón".
En abril de 2005, la
presidenta de la Comunidad,
afirmó ante los micrófonos de la
Cadena SER que la destitución de
los afectados en el caso Severo
Ochoa era "reversible", es
decir, que si se demostraba su
inocencia, serían rehabilitados.
El ex responsable de
Urgencias del Severo Ochoa ha
pedido que se ponga en marcha
una campaña similar a la que,
con dinero del gobierno
municipal, se lanzó en su
contra, pero que ahora sirva
para "rehabilitar" al personal
de su equipo. El doctor ha
añadido que el tiempo de la
reparación pasa también por
"asumir responsabilidades
políticas" como el cese del que
era consejero de Sanidad en
2005.
Querellas contra Lamela
Un portavoz de la Asociación
para la Defensa del Hospital
Severo Ochoa presente en la
rueda de prensa junto a Montes y
otro facultativo destituido,
Ángel López, ha reiterado que
los afectados estudian presentar
"querellas por denuncia falsa"
contra Lamela.
Este portavoz ha acusado a
Lamela de "judicializar" un caso
que debería haber ido a la
comisión deontológica del
Colegio de Médicos de Madrid. En
su opinión, el ex consejero de
Sanidad se saltó "todos los
mecanismos" hasta el archivo de
la causa. "Personajes como
Lamela no deberían estar en el
ruedo político", ha sentenciado.
www.elpais.es
28.01.08
Aguirre dice que "se hará lo que se
tenga que hacer"
El consejero de Sanidad se reafirma
en la destitución de Montes por "pérdida
de confianza".- El ministro de Sanidad
pide a Aguirre que se disculpe
públicamente
La presidenta de la Comunidad de
Madrid, Esperanza Aguirre, ha
declarado que ella no tiene nada
"personal en contra de estas
personas", en relación a la
sentencia de la Audiencia
Provincial de Madrid sobre la
destitución de los médicos del
Severo Ochoa. Ha justificado la
destitución porque se había
puesto "en tela de juicio su
actuación". De momento, la
presidenta dice desconocer el
contenido de la sentencia, pero
"se hará lo que corresponda y lo
que se tenga que hacer" y en
cualquier caso, ha comentado, se
alegra de que no haya habido
mala praxis.
En abril de 2005
Aguirre declaró a Cadena SER que
la destitución de estos médicos
era "reversible", y que si la
justicia demostraba que no había
habido mala práctica por parte
de los doctores, éstos serían
restituidos. "El consejero y yo
nos podemos haber equivocado,
pero esa decisión es
reversible", dijo entonces.
Juan José Güemes, consejero
de Sanidad de la Comunidad de
Madrid, ha declarado por su
parte respetar la decisión de la
Audiencia Provincial de
confirmar el sobreseimiento del
caso de las presuntas sedaciones
irregulares denunciadas en el
Hospital Severo Ochoa de
Leganés. Sin embargo, se ha
reafirmado en la corrección del
cese del médico Luis Montes como
coordinador de urgencias del
centro sanitario.
"El cese de Montes se produce
como consecuencia de la pérdida
de confianza en él", ha
declarado. "La Justicia, en
sentencia firme, ha reconocido
que la separación del doctor de
ese puesto de confianza se
ajustó plenamente a derecho".
Juan José Güemes es el
sucesor como titular de Sanidad
de Manuel Lamela, que fue quien
decidió separar a Montes de su
puesto, pero ha decidido
mantener la misma postura que su
antecesor. Lamela ocupa
actualmente la cartera de
Transportes e Infraestructuras
en la Comunidad de Madrid. Tanto
él como la presidenta de la
Comunidad, Esperanza Aguirre, no
han realizado declaraciones al
respecto de momento.
Disculpas públicas y
restitución
Por su parte Bernat Soria,
ministro de Sanidad y Consumo,
ha pedido a Esperanza Aguirre
que se disculpe públicamente
porque "una acusación sin base
causa daño a las personas y al
Sistema Nacional de Salud".
Además, ha expresado su
satisfacción por el hecho de que
los profesionales del Severo
Ochoa acusados de mala praxis
vean ahora "devuelto su
prestigio".
El acalde de Leganés, Rafael
Gómez Montoya, ha instado a
Aguirre a que restaure en sus
puestos de trabajo a todos los
jefes de servicio y
profesionales que fueron
relegados mientras duró la
investigación. "El Gobierno de
Esperanza Aguirre tiene debe dar
una respuesta", ha declarado.
www.elpais.es
28.01.08
Cronología del caso
Severo Ochoa
Una denuncia anónima acusó en 2005 a 15 médicos del hospital
Severo Ochoa de Leganés (Madrid), acusados de haber cometido "400
homicidios" en el servicio de urgencias. El consejero de Sanidad,
Manuel Lamela, dio pábulo a la denuncia, destituyó a cinco jefes y
tres supervisores y el caso llegó a los tribunales. Tres años
después, la Audiencia Provincial de Madrid no solo archiva el caso,
sino que sentencia que no hubo mala praxis médica
www.elpais.es
28.01.08
EN LEGANÉS NO HABÍA CASO
Una denuncia anónima decía que en el hospital Severo
Ochoa de Leganés (Madrid) se habían podido practicar 400 eutanasias mediante
sedaciones indebidas o irregulares a enfermos terminales. Eso sirvió al ex
consejero de Sanidad de Madrid, Manuel Lamela (PP), para elevar a los
tribunales un asunto que ha tenido soliviantados a enfermos y sanitarios de
este hospital madrileño desde 2005.
Tras dos años, el juez ha
archivado el caso.
El Derecho Penal exige "certezas más allá de las
presunciones", señala el juez Rafael Rosel en el auto en el que ordena
archivar las diligencias. "Se ha practicado mal la Medicina, pero no consta
que las muertes sean consecuencias de ello", destaca. Y asegura que no ha
encontrado elementos para determinar si los fallecimientos se debieron "a la
sedación indebida o a su enfermedad inicial". El juez sostiene que "varios
pacientes han muerto tras mala práctica médica a la hora de sedarles",
aunque no hay pruebas de que ello se deba "exclusivamente a los fármacos
prescritos por los doctores".
El caso de las sedaciones de Leganés ha suscitado un gran
debate. Desde sectores conservadores se jaleaba la denuncia como un intento
de frenar tendencias partidarias de la eutanasia. Tendencias que algunos
veían en un grupo de médicos de Leganés a los que se tildaba de "rojos" y
"progres". Desde otros sectores, en cambio, se consideró una ligereza que un
organismo oficial como la Consejería de Sanidad de Madrid denunciase y
airease sin fundamento un asunto que podía frenar a muchos médicos a la hora
de aplicar la sedación a enfermos agónicos.
En 2005, Lamela habló con el fiscal jefe de Madrid,
Manuel Moix, y le comentó que le iba a elevar la denuncia anónima que le
habían hecho llegar. Tras el aviso de Lamela, Moix pidió los historiales de
los casos de posibles homicidios. La criba llegó rápido. Concluyó que sólo
13 de ellos eran susceptibles de ser investigados en la vía penal. Para
asesorarse, reclamó un dictamen a expertos de la Clínica Medico Forense de
los juzgados de Madrid. Los peritos dictaminaron que no cabía establecer una
relación entre la sedación aplicada y los fallecimientos de esos 13
enfermos, todos ellos terminales. Cuando los fiscales iban a archivar el
asunto, el ex consejero de Sanidad dio otra vuelta de tuerca y presentó una
denuncia dando cuenta de sedaciones irregulares en 73 de los 400 casos
iniciales. La idea era arrebatarle el caso a la fiscalía. Lo logró, y
también que la fiscalía se abstuviese de acordar el archivo de las
pesquisas.
Fue entonces cuando el juez, Rafael Rosel, del Juzgado de
Instrucción 7 de Leganés, se hizo cargo del asunto. Rosel encomendó al
Colegio de Médicos de Madrid que eligiera a un grupo de expertos para que
analizase esos 73 casos. La elección de los expertos cosechó críticas por
las tendencias conservadoras de algunos de ellos. Los expertos detectaron 34
casos de supuesta mala práctica médica por sedaciones indebidas,
excesivas o contraindicadas. Explica el juez al respecto: "Se sedó
terminalmente a cuatro pacientes (...) que contaban con posibilidad de
serles ofrecido tratamiento médico". Según el juez, en otros 11 casos de
enfermos, todos ellos terminales, las sedaciones fueron aplicadas "de tal
manera y con tales dosis que sugirieron una posible relación directa con su
muerte o, cuando menos, una contribución muy notable al acortamiento de la
vida". El juez también ve que a una veintena de pacientes se les aplicó
sedación pese a encontrarse éstos en coma profundo, "lo que constituye una
mala práctica médica". Por este motivo, el juez citó como imputados a los
médicos del servicio de Urgencias, entre ellos, Luis Montes.
Con este criterio, el juez asume las conclusiones del
peritaje del Colegio de Médicos de Madrid y de otro informe hecho por una
comisión nombrada a dedo por Lamela: que el tratamiento era innecesario, no
se registró en la historia clínica y, sobre todo, que las dosis de calmantes
eran excesivas. Los expertos en cuidados paliativos rebaten este punto, ya
que no hay una dosis de calmante máxima fijada en ningún protocolo ni, mucho
menos, en una ley.
Concluidos los interrogatorios y demás pesquisas, el juez
ha decidido archivar las diligencias "al no resultar debidamente justificada
la perpetración de delito" ni hay "elementos para responsabilizar
criminalmente a los imputados por las muertes de sus pacientes tras las
sedaciones". El juez deja claro en su auto que, "por más confusión que se
haya querido generar por parte de algunos", lo que él ha juzgado no es el
hecho de si se debe sedar o no a un paciente terminal, ni la forma de
proceder de los médicos de Leganés. El Pais. (23/06/07)
Los peritos de Leganés ignoraron
datos clave de los pacientes en las sedaciones "contraindicadas"
Y fedeguico jIMÉNEZ
Losantos con su querella particular
Los peritos del
Colegio de Médicos ignoraron varios datos clave de los historiales clínicos de
los cuatro pacientes del hospital de Leganés cuyas sedaciones terminales
calificaron de "contraindicadas" y que investiga el juez. Los informes médicos
entregados al juez, a los que ha tenido acceso este periódico, revelan graves
errores de interpretación en aspectos que luego sirvieron de base a los peritos
para argumentar que estos enfermos fueron sedados cuando sufrían enfermedades
que podían ser tratables. En un caso los peritos confundieron la hora de ingreso
-creyeron que fue a las once de la mañana en lugar de las once de la noche- y
acusaron a los médicos de haber dejado deteriorar la salud del enfermo durante
ese tiempo.
La crisis del
hospital Severo Ochoa de Leganés se originó hace 19 meses, cuando el consejero
madrileño de Sanidad, Manuel Lamela, decidió dar credibilidad a una denuncia
anónima que acusaba a su jefe de Urgencias, Luis Montes, y a otros médicos de
haber cometido 400 "homicidios" en el centro. Los supuestos homicidios
resultaron ser sedaciones de enfermos terminales, y el caso Leganés
reveló así su verdadera naturaleza: un pulso entre el conservadurismo religioso,
con el que se alinea Lamela, y los médicos que alivian el dolor de los
agonizantes, con el apoyo de las sociedades científicas y los organismos
internacionales. Desde el inicio de la crisis, las 400 sedaciones sospechosas
se han quedado reducidas a 15 tras los sucesivos descartes hechos por expertos,
peritos, forenses, fiscales y jueces que han visto el caso hasta hoy. De ellas,
11 corresponden a enfermos agonizantes e inconscientes que ya "se encontraban al
final de la vida", según los peritos del Colegio de Médicos de Madrid que las
analizaron por orden del juez. Los peritos critican las dosis y fármacos usados
por los médicos y consideran innecesarias las sedaciones porque dicen que se
trataba de enfermos en coma que no sufrían. Pero no cuestionan que la muerte de
los enfermos era inminente, lo que descarta la responsabilidad penal de los
médicos, según dos catedráticos de Derecho Penal consultados.
La principal base
de la acusación contra los médicos queda reducida así a las cuatro sedaciones
que los peritos han calificado como contraindicadas. El juez que instruye el
caso se refirió a ellas como "los casos más serios" durante la declaración de
los peritos. Uno de ellos los resumió como "pacientes que aunque tenían una
enfermedad grave, podían tener alguna posibilidad que fue limitada totalmente
por las sedaciones".
Los 11 peritos
del Colegio de Médicos de Madrid cometieron, sin embargo, errores al interpretar
las historias clínicas. Así se desprende de los informes médicos y las
declaraciones de los peritos ante el juez, a los que ha tenido acceso EL PAÍS.
El primer caso
corresponde a un hombre de 78 años que murió el 2 de febrero de 2004, un día
después de ingresar en el hospital por múltiples patologías. Los peritos afirman
ante el juez que el enfermo ingresa a las 11 de la mañana del día 1 de febrero y
que no es sometido a ninguna prueba diagnóstica ni tratamiento hasta ser sedado
a las 2 de la madrugada del día siguiente. Murió seis horas después.
"La sedación se
inicia 14 horas y 15 minutos después de que el enfermo ingrese en urgencias",
destaca un perito, "y en ese tiempo su salud se deteriora sin que se inicie
ningún estudio que permita hacer un diagnóstico e iniciar un tratamiento",
critica. El perito, sin embargo, confunde la hora de ingreso, que no es las 11
de la mañana sino a las 11 de la noche. Se equivoca porque se fija en una
anotación manuscrita de una médica residente -escribe 11.45, en lugar de 23.45-
y no tiene en cuenta la hoja de ingreso impresa en ordenador, donde figuran los
datos del paciente, la fecha y hora -con el día dividido en 24 horas- de llegada
a urgencias.
En el segundo
caso, la paciente ingresa, entre otras dolencias, con oliguria (no orinaba),
hinchazón o distorsión abdominal, taquipnea (respiración acelerada),
taquicardia, azúcar en sangre alto y leucocitosis (glóbulos blancos elevados,
signo de infección). El perito insistió ante el juez en que la enferma es sedada
sin que se le hubiera hecho un diagnóstico que permitiera tratarla. Censura
especialmente que no se le realizara una ecografía abdominal. "La distorsión
abdominal puede deberse a una infección, a una obstrucción o muchas otras
causas. En cambio, le sedan porque creen que sufre una infección que no ha
quedado acreditada".
En la historia
clínica, sin embargo, consta la anotación "no valorable" en referencia a la
ecografía abdominal. De sus declaraciones ante el juez se desprende que el
perito la interpreta como la negativa de los médicos a hacérsela, cuando en
realidad es la anotación del radiólogo que realizó la prueba que, ante la
cantidad de gas acumulado en el abdomen -signo de infección y muerte de
tejidos-, se ve incapaz de obtener un diagnóstico.
Además, el médico
que sedó a la paciente mostró al magistrado que, según los protocolos médicos,
la enferma sí sufría de sepsis. Los protocolos -ejemplificados por el médico con
un manual para residentes- dicen que si un paciente con hinchazón abdominal
presenta dos o más de los siguientes cuatro síntomas -taquicardia, taquipnea,
leucocitosis y fiebre-, el diagnóstico es de sepsis. La enferma, según la
historia clínica, presentaba los tres primeros. En la historia también figura
una anotación escrita media hora antes del inicio de la sedación terminal:
"Aumento distorsión abdominal, paciente estuporoso y agitado, la familia pide no
realizar medidas agresivas e iniciar tratamiento paliativo".
El tercer caso se
refiere a una mujer de 91 años diabética y que sufre sepsis, posiblemente de
origen urinario. El perito considera que el coma hipoglucémico (por falta de
azúcar) que sufría era reversible con la administración de glucosa y la sepsis
tratable con antibióticos. Y critica con dureza que la paciente fuera "sedada
cuando aún estaba en coma hipoglucémico". En la historia clínica y en las hojas
de enfermería, sin embargo, consta que la paciente recibió dos tipos de glucosa
y que el coma hipoglucémico había sido remontado (alcanzó un nivel de 200 de
azúcar en sangre, considerado alto).
La cuarta y
última "sedación contraindicada" es uno de los casos más confusos. Se trata de
una paciente de 83 años que ingresa con múltiples patologías -entre ellas una
infección generalizada y un infarto cerebral extenso- a la que en las primeras
horas se le realizan "pruebas diagnósticas y tratamientos adecuados", afirman
los peritos. En los dos días siguientes, sin embargo, sucesivos turnos de
médicos en urgencias le aplican morfina, se la retiran, inician tratamiento con
antibióticos o la sedan.
El caso denota
discrepancias entre los propios médicos de Leganés. Algunos la consideraron una
enferma terminal y que debía ser sedada. Pero la facultativa del segundo turno
optó por administrarle antibióticos y retirarle la morfina. Ante el juez, los
peritos alabaron esta decisión, mientras los médicos de Leganés la criticaron
con dureza. "Fue una decisión equivocada. La paciente tenía todos los puntos en
la escala de mortalidad tras haber sufrido un infarto masivo. Si la médica
quería tratar la sepsis, que lo hubiera hecho bien, con un tratamiento de
rehidratación, monitorización y soporte vital. Hacerlo sólo con antibióticos sí
que es mala praxis médica", afirman los médicos imputados.
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04.11.06
ENTREVISTA: ANTONIO CUERDA
Catedrático de Derecho Penal
"El médico tiene
la obligación de prestar cuidados paliativos"
Pregunta.
¿Es delito aplicar una sedación a un enfermo terminal que morirá en cuestión de
horas?
Respuesta.
No. Esa sedación puede ser innecesaria, pero no punible desde el punto de vista
penal.
P. ¿Por
qué?
R. Porque
no se le inflige ningún daño al paciente.
P. ¿Aunque
se incurra en mala praxis?
R. La mala
praxis en sí misma no constituye delito. Si no hay daño ni relación directa y
demostrada entre la actuación del médico y el daño, la mala praxis no es
castigable. Puede ser una cuestión médica o administrativa, pero no
penal.
P. Los
peritos del Colegio de Médicos de Madrid afirman en su informe que no puede
demostrarse la relación entre las sedaciones y la muerte del paciente.
R.
Entonces no hay delito.
P. Pero en
cuatro casos sugieren que los médicos sedaron a enfermos en lugar de atenderles
de las patologías que sufrían.
R.
Entonces sí puede haberlo si la muerte no era irreversible. Pero no por las
sedaciones, sino por no haberles atendido de las enfermedades que sufrían.
P. ¿No
sedar a un paciente que sufre dolores o angustia ante la muerte puede ser
delito?
R. Sí. Los
cuidados paliativos son jurídicamente obligatorios si la muerte es irreversible.
Dejar morir a alguien que sufre es infligir un daño. Es delito
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04.11.06
UGT Y CCOO PIDEN LA DIMISIÓN DE LAMELA POR EL CASO LEGANÉS
UGT y CC OO exigieron la dimisión del consejero de Sanidad,
Manuel Lamela, por crear una "injustificada alarma social" en el caso de las
sedaciones del Hospital de Leganés. A las peticiones de cese también se sumó la
Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública que pidió a la
justicia la rápida resolución del caso. En un comunicado conjunto, denunciaron
que las manifestaciones de los responsables del Gobierno regional son
"precipitadas y tendenciosas" y que "dan por sentado" que ha existido mala
praxis en las sedaciones del centro hospitalario. El comunicado también fue
suscrito por la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública
(Fadsp), que pidió a los jueces que instruyen el caso una resolución rápida "en
la medida de lo posible".
Tanto los sindicatos como la Federación solicitaron también
la dimisión de la presidenta del Colegio de Médicos de Madrid, Juliana Fariña,
si se confirman las acusaciones de que condicionó los contenidos del informe
pericial y pidieron que se tuviera en cuenta la información aportada por los
médicos imputados para clarificar las actuaciones. Las organizaciones
denunciaron que la alarma creada por la Consejería ha perjudicado la
credibilidad de la sanidad pública. (10/06/06)
Un informe del Colegio
de Médicos concluye que no se pueden atribuir las muertes a la sedación
Un informe del
Colegio Oficial de Médicos de Madrid exculpa a los médicos de Hospital Severo
Ochoa de Leganés (Madrid) al concluir que "no es posible afirmar o negar con
certeza absoluta si la causa directa de la muerte de alguno de los pacientes
sedados fue la medicación administrada". Sin embargo, al mismo tiempo el
documento confirma la existencia de casos de mala praxis en la sedación de
pacientes terminales. Concretamente habla de 20 casos de sedación a pacientes en
coma profundo, diez en las que se hizo la sedación sin identificar el síntoma y
cuatro en las que este procedimiento estaba contraindicado. La Consejería de
Sanidad de Madrid cesó en sus cargos en 2005 a varios responsables del centro
hospitalario a causa de este caso.El informe, cuyas conclusiones ha avanzado la
presidenta de la Asociación de Víctimas de Negligencias Sanitarias (AVINESA),
María Antonia Moral, fue encargado por el juzgado número 7 de Leganés, que lleva
el caso, que ha citado a la presidenta del Colegio de Médicos de Madrid, Juliana
Fariña, el próximo día 12 para informar sobre su elaboración. El estudio ha sido
realizado sobre 72 historias clínicas del Severo Ochoa, "la mayoría" de ellas,
indica, de "pacientes con una patologías muy graves y una expectativa de muerte
a muy corto plazo".
"Dosis
injustificadamente altas"
Entre las
conclusiones figura que "existe una identificación errónea entre la instauración
de medidas paliativas justificadas en la mayoría de los pacientes y la
aplicación de sedación terminal" y que "se han realizado sedaciones terminales
con dosis injustificadamente altas de medicamento y en asociaciones
potencialmente peligrosas, lo que ha generado una situación de riesgo
innecesario adicional a los pacientes de muerte por depresión
respiratoria"."Pese a ello -dice también- no es posible afirmar o negar con
certeza absoluta si la causa de la muerte de alguno de los pacientes sedados fue
la medicación administrada". Del análisis caso a caso, el informe señala que
"existen 20 historias clínicas en las que se ha hecho sedación terminal en
pacientes que, por estar en coma profundo, eran innecesarias si no están
indicadas" y que "ello constituye una mala práctica médica". Sin embargo, la
Sociedad Española de Cuidados Paliativos acepta esta práctica.Añade que "existen
10 historias clínicas en las que se ha hecho sedación terminal sin identificar
el síntoma refractario o no se emprendía tratamiento específico de control antes
de iniciar la sedación terminal, y por tanto no estaban indicadas". Dice además
que "existen cuatro historias clínicas en las que la sedación estaba
contraindicada", 24 "en las que consideramos que la sedación terminal estaba
indicada", cinco "en las que no se llegó a realizar sedación terminal" y nueve
sobre las que los médicos que han realizado el informe no han llegado a "un
consenso sobre indicación o no indicación de sedación terminal". Por último, en
los 24 casos restantes la sedación era la indicada.
Cita a la
presidenta del Colegio
El informe se ha
realizado sobre 72 de las 73 historias clínicas en las que una comisión de
expertos creada por la Consejería de Sanidad encontró en mayo de 2005 sedaciones
"inadecuadas o no indicadas", después de que el anterior mes de marzo se
recibieran dos denuncias anónimas sobre supuesta mala práxis en la
administración de fármacos a pacientes terminales del Hospital de Leganés. El
magistrado titular del juzgado número 7 de Leganés dictó más tarde, el 27 de
marzo de este año, una providencia en virtud de la cual se excluyó de la
investigación uno de los casos, después de que el ministerio fiscal pusiera en
conocimiento del juez la decisión del Juzgado número 3 de esta localidad de
sobreseer la querella por un supuesto delito de imprudencia profesional
relacionada con la sedación de un paciente de 78 años.Por otra providencia,
dictada hoy mismo, el magistrado cita a la presidenta del Colegio Oficial de
Médicos de Madrid para el 12 de junio próximo "a los fines de poder informar, al
Juzgado y a las partes, del proceso de selección de peritos y de elaboración del
informe". Para ese mismo día ha citado a los peritos que firman el informe "para
ratificación del mismo y aclaración de cuantos extremos les puedan plantear las
partes o este Juez instructor". Para todo ello, y "dada la previsible extensión
de la diligencia acordada", señala también los días 13 al 16 y 19 de junioPublicado
en el
www.elpais.es
02.06.06
UN SENADOR DEL PP BROMEA CON QUE EN LEGANÉS "LIQUIDABAN".
El senador y diputado regional Juan Van Halen, del Partido
Popular, es desde hace dos meses presidente de la comisión gestora del PP de
Aranjuez, agrupación que atraviesa una crisis al haberse dividido en varios
sectores. Van Halen cree, no obstante, que es una "exageración" hablar de crisis
para referirse a la situación política del PP local.
Para demostrar que no es lo mismo divergencia que crisis,
utilizó la siguiente frase: "La palabra crisis señala un estado crítico. Un
paciente cuando está en estado crítico, salvo en el caso del Gregorio Marañón
que llegabas con un rasguño y te liquidaban, es que se va a morir. Por eso, yo a
esto no le llamo crisis", dijo. Van Halen quiso bromear con el llamado caso
Leganés, la supuesta sedación excesiva de pacientes en el hospital Severo
Ochoa (Leganés). Pero confundió el nombre del hospital y mencionó al Gregorio
Marañón.
Van Halen ha sido encargado por la dirección del PP madrileño
para pacificar el partido en Aranjuez, donde existen varias corrientes. De
momento, y tras entrevistarse con más de un centenar de personas en la
localidad, la única decisión que ha tomado hasta ahora es sustituir al hasta
ahora portavoz adjunto, Víctor Martínez, por la también edil Sonia Casado,
próxima al ex alcalde José María Cepeda. Esta misma semana Van Halen podría dar
a conocer el nombre de los miembros que junto a él constituirán la gestora que
se encargará de preparar las elecciones para elegir la Ejecutiva local. Mayo
2005
El fiscal no
ve delito en el informe de la inspección sobre el hospital de Leganés
La Fiscalía de
Madrid no ve "infracción penal" imputable a nadie en los dos informes que por
ahora le ha remitido la
Consejería de Sanidad
de Madrid
sobre una supuesta mala praxis cometida en las urgencias del hospital madrileño
de Leganés por sedaciones inadecuadas a pacientes terminales. La Fiscalía, que
dirige Manuel Moix, negó ayer que Sanidad le hubiera enviado los historiales
clínicos de 25 pacientes a los que supuestamente se habrían administrado
"sedaciones dudosas o inadecuadas". El fiscal está a la espera de que una
comisión de expertos analice y dictamine sobre esos 25 casos.
El caso de las
supuestas sedaciones inadecuadas o excesivas en el hospital de Leganés ha sido
destapado por el propio consejero de Sanidad de Madrid, Manuel Lamela. A
mediados de marzo, Lamela remitió al fiscal jefe de Madrid, Manuel Moix, sendas
denuncias -anónimas- en las que se daba cuenta de supuestos casos de mala praxis
en los tratamientos paliativos a enfermos terminales.
De momento,
Sanidad sólo ha enviado al fiscal dos informes sobre sendas investigaciones
hechas por inspectores en las urgencias del hospital en 2003 y a mediados del
pasado marzo. El informe 2003 fue elaborado por los inspectores tras un informe
interno que también avisaba de la posible existencia de muertes excesivas en las
urgencias por sedaciones inadecuadas. Los inspectores archivaron la
investigación hecha en 2003 por entender que no había irregularidades en los
tratamientos paliativos que se aplicaban en las urgencias.
El otro informe
remitido a la fiscalía es de marzo de este año (fue elaborado a raíz de
destaparse de nuevo el caso). En él, los inspectores hablan de "irregularidades
administrativas" y "caos organizativo" en la gestión de las urgencias pero
concluyen que "no se puede afirmar ni descartar" que haya habido mala praxis en
las sedaciones. Del análisis de ambos informes, señalaron ayer fuentes de la
fiscalía, no cabe deducir ninguna "infracción penal". La Fiscalía admite que
Sanidad también le ha enviado un escrito informándole de que se ha creado una
comisión de expertos para que analicen y dictaminen sobre 25 casos de pacientes
tratados en las urgencias en los que se observa "una sedación inadecuada".
"A la Fiscalía no
se han remitido historiales clínicos de ningún enfermo", señalaron ayer fuentes
de la investigación, que añadieron: "Estamos esperando a que la comisión analice
esos casos y nos envíe un informe con las conclusiones. En función de lo que
diga ese informe, se verá si, en su caso, se cita para interrogarles a los
médicos que trataron a esos 25 pacientes, porque no estamos hablando de un solo
médico, son muchos".
Un portavoz de
Sanidad declaró ayer que "ni el fiscal ni el consejero están cualificados para
valorar, mientras no dictaminen los expertos, si ha habido o no mala praxis
médica en las urgencias del hospital de Leganés",
Lo que sí tiene
ya previsto la fiscalía es citar a los inspectores que elaboraron en marzo el
informe en el que se habla de "irregularidades administrativas" en las urgencias
y cuya conclusión es que, de momento, no cabe afirmar ni descartar mala praxis
en los tratamientos paliativos.
El Consejero de
Sanidad de Madrid, Manuel Lamela, indicó ayer que lo que su departamento ha
remitido a la fiscalía es un parte de incidencias elaborado en 2004 por la
Comisión de Mortalidad del hospital de Leganés y que alude a casos de pacientes
a los que se aplicó un tratamiento supuestamente inadecuado. "Los papeles son
ciertos y han sido aportados a la Fiscalía", señaló ayer Lamela en una
comparecencia ante la prensa. A principios de mes, tuvo conocimiento, a través
de la Comisión de Mortalidad del Severo Ochoa, de que en este hospital había
"indicios extremadamente raros", según explicó el consejero.
Los informes
elaborados por la Comisión de Mortalidad señalan que en al menos 25 casos la
sedación a los pacientes fue "inadecuada". "Las denuncias no son falsas. Y ahora
se está empezando a demostrar", aseguró Lamela. El consejero se refiere a las
dos denuncias anónimas que él remitió a la fiscalía y que aludían a una alta
tasa de muertes en las urgencias de Leganés por aplicación de dosis de
sedaciones excesivas. Las denuncias indicaban que al menos 400 pacientes habían
recibido altas dosis de calmantes en los últimos tres años. Lamela también dijo
ayer que no había querido hacer públicos antes los informes de la Comisión de
Mortalidad por prudencia y para no crear alarma social. Los informes a los que
alude son actas de la Comisión de Mortalidad, fechada una de ellas el 6 de
octubre de 2004, en la que se enumeran casos de pacientes que supuestamente han
sido víctimas de sedaciones inadecuadas.
"Los informes de
la Comisión de Mortalidad indican que se trata de enfermos", precisaron ayer
fuentes sanitarias, "en coma reactivo; otros con accidentes cerebrovasculares,
de enfermos de alzheimer e incluso de una mujer que fue ingresada con una
infección grave de vejiga", apuntaron dichas fuentes. "En los historiales
clínicos de esos pacientes no hay nada que justifique la sedación", agregaron.
"Pero no queremos prejuzgar, sino que tendrán que ser los expertos los que
determinen si hubo irregularidades o no", subrayaron.
El caso del
supuesto exceso de dosis de sedaciones en Leganés ha desatado un gran malestar
entre los trabajadores y el personal médico del hospital, que están
desarrollando paros contra la decisión de Lamela de relevar de sus cargos a toda
la cúpula directiva del centro y de destituir al médico coordinador de las
urgencias, Luis Montes. Tras ser relevado del cargo, Montes ha asegurado que
volvería a actuar igual.Publicado
en El País.01.04.05
LAMELA ENVÍA AL FISCAL CON 10 DÍAS DE RETRASO LAS HISTORIAS
CLÍNICAS.
La Fiscalía de Madrid recibió de la Consejería de Sanidad de
Madrid las 13 historias clínicas de pacientes del hospital de Leganés cuya
remisión le había solicitado urgentemente el ministerio fiscal hace diez días.
El envío y recepción de estas 13 historias se produjo por la
mañana, un día después de que la fiscalía advirtiera al consejero de Sanidad,
Manuel Lamela, de que podía incurrir en desobediencia si persistía en la demora.
En la fiscalía de Madrid existía malestar por la tardanza en el envío de las 13
historias, pertenecientes a pacientes cuya sedación "no estaba suficientemente
aclarada".
Sanidad retiró hace dos semanas más de 300 historias clínicas
de las urgencias del hospital Severo Ochoa de Leganés. El 11 de marzo el
consejero destituyó al coordinador de urgencias, Luis Montes, tras entregar al
fiscal jefe de Madrid, Manuel Moix, una denuncia anónima en la que se indicaba
que se habían producido 400 homicidios en las urgencias de este centro
sanitario.
La fiscalía tiene previsto enviar estas 13 historias el lunes
a la Clínica Médico Forense de Madrid. Los forenses emitirán un informe al
margen del que prepara un comité de expertos creado por la consejería, que se
niega a hacer públicos los nombres y la forma de trabajo de este comité. Abril
2005
«POR LA CONFUSIÓN, LAMELA DIMISIÓN».
La jornada de huelga que secundaron los trabajadores del
Hospital Severo Ochoa de Leganés culminó con una masiva manifestación que
recorrió completa la Avenida de Fuenlabrada, principal arteria de la localidad.
Al grito de «Por la confusión, Lamela dimisión», miles de vecinos, personal
sanitario y representases sindicales y políticos pidieron reiteradamente la
dimisión del consejero de Sanidad, Manuel Lamela, al que acusan de crear una
situación de confusión en el caso de las supuestas negligencias cometidas en la
sección de Urgencias del centro. Posteriormente, los portavoces de los distintos
convocantes leyeron un comunicado en el que pedían la «inmediata restitución» en
su puesto del ex coordinador de Urgencias, Luis Montes, cesado por la Consejería
de Sanidad por supuesta mala praxis en la administración de fármacos a enfermos
terminales.
La jornada de paro general comenzó con una gran acogida por
parte de los trabajadores del centro, que secundaron la huelga general en un
100%, según expresó la presidenta de la Junta de Personal del hospital, Isabel
Serrano, una vez finalizada la manifestación de las 19.00 horas. Los sindicatos
corroboraron esta cifra, si bien fuentes de la Consejería de Sanidad y Consumo
estimaron que la huelga fue secundada por el 47,7% de los trabajadores. En
cualquier caso, el hospital funcionó «con total normalidad» y los ciudadanos que
necesariamente tuvieron que acudir al centro fueron atendidos, gracias a los
servicios mínimos prestados durante la jornada.
Para el portavoz de la Asociación de Vecinos de Zarzaquemada,
Angel Sánchez esta crisis «es una artimaña más del Partido Popular para acelerar
el proceso de privatización de la Sanidad». Sánchez se preguntó cómo el señor
Lamela tienen tan poca vergüenza, al tiempo que instaba a la presidenta de la
Comunidad, Esperanza Aguirre a que se pronunciara sobre este asunto.
Mientras tanto, los trabajadores del centro y los vecinos de
Leganés quedaron emplazados a secundar una concentración masiva a las puertas de
la Asamblea de Madrid, donde está previsto que Lamela comparezca para dar
cuentas de su gestión.
Por su parte, la presidenta regional, Esperanza Aguirre, ha
señalado que su consejero de Sanidad puede haberse equivocado y que su Gobierno
rectificará si hay error. La presidenta de Madrid admite la posibilidad de
devolver a sus puestos a los médicos cesados. Mientras, los sindicados continúan
pidiendo la dimisión de Manuel Lamela. El consejero se puede haber equivocado y
yo misma también, pero lo que ocurre es que esa equivocación es reversible y en
el momento en que esto se aclare, se vuelve a reponer a esas personas" dijo la
presidenta, y añadió que "lo que es irreversible o lo sería, es si esas
denuncias tuvieran algo de cierto".
Esta situación ha hecho que el jefe de la Unidad del Dolor
del hospital Severo Ochoa de Leganés, Joaquin Insausti, haya negado que se hayan
producido sedaciones irregulares de enfermos terminales. Su declaración
contradice lo afirmado por el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid,
Manuel Lamela. Insausti asegura que las denuncias forman parte de un plan para
hacer daño "a una persona y a un servicio". El doctor Joaquín Insausti ha
llegado a asegurar que el responsable del servicio de Urgencia del Severo Ochoa,
el doctor Montes, ha sufrido "acoso laboral". Ha explicado que en un primer
momento se le intentó cesar con denuncias anónimas y como no se consigue "se
intenta hacerle la vida imposible para ver si se va".
Mientras, el colegio de médicos de la Comunidad de Madrid,
reunido en sesión extraordinaria para analizar la crisis generada en el Hospital
del Severo Ochoa, ha propuesto un calendario de manifestaciones en apoyo a los
médicos cesados por el consejero de Sanidad y han exigido a la presidenta
Esperanza Aguirre que cese a Manuel Lamela y pida excusas a todos los médicos.
Además, las actas de la Comisión de Seguimiento del Severo
Ochoa no avalan las acusaciones lanzadas por el consejero de Sanidad de Madrid,
Manuel Lamela, y que han supuesto el cese de la cúpula del centro. Lamela dijo
que en las actas había "25 incidencias" en pacientes fallecidos tras recibir
"sedación irregular, no indicada, indebida o en exceso". Las actas especifican,
sin embargo, que de estas 25 "incidencias", seis se refieren a casos en los que
ni siquiera se aplicaron las sedaciones indicadas; siete son casos de
discrepancias entre los médicos por los fármacos utilizados; tres, simplemente
"dudosos por falta de información", e incluso hay uno que se pone en duda porque
cuando se estudió no estaban los responsables médicos para explicarlo. En los
ocho restantes se menciona "sedación no indicada" o "dudosa" en enfermos a punto
de morir.
Pero el Consejero de Sanidad, Manuel Lamela, ha encontrado
dos apoyos: por un lado el Presidente el PP, Mariano Rajoy, quién salió en
defensa del consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid y respaldó su
actuación en la crisis y señaló que : "el consejero de Sanidad, Manuel Lamela,
es uno de los políticos más importantes que tiene el PP y no solamente en la
Comunidad de Madrid". Por otro lado, la presidenta de la Comunidad de Madrid,
Esperanza Aguirre, aseguró que Lamela tiene todo su apoyo.
En una visita al Hospital de La Paz, y en presencia de
Lamela, Aguirre avaló la decisión de remitir a la Fiscalía las denuncias
anónimas sobre mala praxis en la sedación en las Urgencias del Severo Ochoa. La
presidenta de Madrid consideró que quien tiene que decidir sobre la cuestión son
los técnicos y, si procediera, el fiscal. "Si yo recibo una denuncia que no
lleva firma pero no es menos cierto que tiene los nombres y dos apellidos de los
pacientes y una serie de datos sobre las historias clínicas, yo no tengo más
remedio que trasladarla, como he hecho, al fiscal", afirmó.
Además Aguirre defendió la decisión "necesaria y oportuna" de
Manuel Lamela de destituir a la cúpula médica de dicho centro hospitalario e
insistió que Lamela ha actuado desde "la cautela, la prudencia, el respeto y el
apoyo a los profesionales desde la presunción de inocencia". Abril 2005
EL COLEGIO DE MÉDICOS SE DESMARCA DE LA COMISIÓN DE EXPERTOS
NOMBRADA POR LAMELA.
La comisión de expertos nombrada por el consejero madrileño
de Sanidad, Manuel Lamela, para investigar las sedaciones del hospital de
Leganés no tiene un solo miembro que no haya sido designado directa o
indirectamente por el consejero, cuando el Colegio de Médicos de Madrid decidió
retirar a su experto. Lamela ha remitido esta semana a la Fiscalía de Madrid y a
dos juzgados de Leganés un supuesto "informe" de esa comisión. El documento, de
un folio y carente de datos, ha sido considerado "irrelevante" por la fiscalía,
y devuelto por uno de los juzgados.
La comisión de expertos iba a tener nueve miembros, seis de
ellos nombrados directa o indirectamente por la consejería, y otros tres
propuestos por los colegios y sociedades médicas. La Organización Médica
Colegial (OMC) anunció que iba a enviar a uno de sus expertos, pero todavía no
lo ha hecho. La Sociedad Española de Cuidados Paliativos declinó intervenir
desde el primer momento. Y el Colegio de Médicos de Madrid, que sí estaba
representado, decidió retirar a su experto en una asamblea celebrada el día 18,
medida que se consumó el pasado lunes.
Esta semana, Lamela ha remitido a la Fiscalía de Madrid y a
dos juzgados de Leganés un supuesto "informe" de la comisión de expertos que
sostiene que en el servicio de Urgencias del Hospital Severo Ochoa se
practicaron sedaciones "inadecuadas" y con "dosis excesivas", lo que apoyaría
las tesis del consejero [véase abajo su texto íntegro]. El informe fue publicado
por varios medios de comunicación. Uno de los dos expertos de la comisión
comentó: "No hay informe. Soy el primer sorprendido por la difusión de ese
texto". Y otro dijo: "Tratándose de un resumen de las actas de la Comisión de
Mortalidad del Severo Ochoa, es lógico que reproduzca algunas de sus
conclusiones".
Las actas de la Comisión de Mortalidad, en efecto, recogían
en su balance de 2004 varios casos de sedaciones "inadecuadas" o de "dosis
excesiva". Entre ellos se cuentan los 25 casos que Lamela remitió a la Fiscalía
de Madrid, que está investigando 13 de ellos. Pero el supuesto "informe" no hace
ninguna aportación nueva.
La comisión se ha limitado a reexaminar las historias
clínicas que les facilitó Lamela, sin profundizar en los casos ni entrevistar a
los médicos que se ocuparon de ellos, ni a las familias.
Fuentes de la Fiscalía de Madrid señalaron que el resumen
remitido por Sanidad "carece de relevancia jurídico-penal". Añadieron que la
fiscalía está desarrollando una "investigación penal" sobre el caso Leganés que
nada tiene que ver con la "administrativa que realiza Sanidad", y dijeron que, a
efectos jurídico-penales, el informe relevante será el que emitan los peritos de
la Clínica Médico Forense de Madrid.
Otras fuentes de la fiscalía interpretan que el documento "es
una injerencia en la investigación penal que desarrolla la fiscalía", y
subrayaron el "poco tiempo" que han debido dedicar los expertos a los 100
primeros casos que dicen haber estudiado. Opinan que con la remisión de este
documento, la consejería trata "de influir en el dictamen de los peritos". "A
efectos jurídicos", señalaron las mismas fuentes, "ese resumen carece de rigor
científico y en él ni siquiera se indica qué metodología se ha empleado en el
estudio de esos 100 casos. ¿Qué explicación tiene que se envíe un resumen sin
esperar al estudio definitivo?", se preguntaron. Según fuentes de la
investigación, uno de los dos juzgados de Leganés a los que también remitió
Lamela el "informe" ha devuelto a Sanidad el documento alegando que la
consejería no es parte en ese proceso. El otro juzgado también estudia hacer lo
mismo.
El Colegio de Médicos de Madrid aseguró que "desconoce" el
informe de la comisión. La presidenta del colegio, Juliana Fariña, se enteró por
los periódicos de su contenido.
La Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Madrid
subrayó que el informe es sólo "un folio en el que se hacen algunas afirmaciones
que en ningún caso están documentadas, y que dan la impresión de tratarse de
juicios de valor que no se comprueban". Añadió: "Esta comisión parece escribir
al dictado de la Consejería de Sanidad, que es quien la nombró".
El secretario general de UGT Madrid, José Ricardo Martínez,
opinó que la comisión es "poco creíble", y añadió: "Hoy, todavía más, el
consejero de Sanidad tiene que dimitir porque cada día, buscando su
justificación, sigue cuestionando la sanidad pública en la comunidad".
Varios trabajadores y médicos del hospital de Leganés
pidieron el amparo del Defensor del Pueblo, el Ministerio de Sanidad y el
Colegio de Médicos de Madrid, y afirmaron que los trabajos de la comisión de
expertos "se han realizado examinando exclusivamente historias clínicas sin
garantía de integridad, y sin los testimonios de los profesionales que
intervinieron en los casos, ni de los familiares; por todo ello, no es extraño
que llegue a unas conclusiones coincidentes con las tesis iniciales del
consejero Lamela". Mayo 2005
MÁS DE 22.000 FIRMAS CONTRA EL CONSEJERO DE SANIDAD.
La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad
Pública (Fadsp) y la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid
(Fravm) han reunido un total de 22.000 firmas para reivindicar la adopción de
medidas con el fin de «garantizar la dignidad y calidad de la asistencia
sanitaria sin abandonar el actual marco de financiación pública». Las firmas
serán entregadas a la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid con el fin
de denunciar «el riesgo de descomposición» al que está expuesta la sanidad
pública, del que a su juicio «constituye un claro ejemplo la crisis provocada
por la interesada gestión de Manuel Lamela», en referencia a la polémica por las
sedaciones terminales en el hospital Severo Ochoa de Leganés.
Sobre esta cuestión, la Fadsp ha reclamado la actuación
obligatoria del Defensor del Pueblo y de la Agencia de Protección de Datos para
investigar el origen de las filtraciones a la prensa de expedientes de enfermos
atendidos en el hospital Severo Ochoa y exigir las responsabilidades legales que
pueda haber. A juicio de la Federación, los datos sobre pacientes hechos
públicos son confidenciales, están protegidos por las leyes de manera especial y
su custodia está confiada a la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid,
por lo que reiteró la petición de dimisión de su máximo responsable, Manuel
Lamela, por la «vulneración del derecho de los ciudadanos a la confidencialidad
de sus historiales clínicos».
En la misma línea, la Asociación Nacional de Consumidores y
Usuarios de Servicios de Salud (Asusalud) alertó de que en este asunto, «en
muchos casos se está vulnerando la ley en todo lo relacionado con los derechos
de los pacientes». Además, Asusalud considera que, «en gran medida los hechos
del hospital de Leganés han venido a poner de manifiesto la escasa diligencia de
las autoridades sanitarias para adoptar las medidas necesarias que permitan
cumplir con la normativa vigente en materia de derechos de los pacientes, sobre
todo en relación con el consentimiento informado y con la declaración de
voluntades anticipadas».
Por su parte, la Fiscalía de Madrid considera que en la
investigación abierta hay que ver qué casos y cuántos se consideran dudosos y
que sean revisados por peritos judiciales independientes. Así lo confirmaron
fuentes fiscales, que añadieron que la Fiscalía pedirá a la Consejería de
Sanidad de la Comunidad de Madrid los 25 historiales clínicos que considera
dudosos de 2004 para determinar en cuáles puede haber indicios constitutivos de
delito.
Por su parte, la Junta de Personal del Severo Ochoa de
Leganés presentó ante la Agencia de Protección de Datos de la Comunidad de
Madrid una denuncia contra la Administración Sanitaria de la Comunidad de Madrid
y los medios de comunicación que han publicado datos protegidos de pacientes del
centro hospitalario. Así, la presidenta de la Junta de Personal, Isabel Serrano,
argumentó que la Consejería de Sanidad es «consentidora» de la filtración de
datos confidenciales. Abril 2005
Más de 10.000
vecinos de Leganés salen a la calle en defensa de los médicos de su hospital
Una huelga con
seguimiento masivo y una manifestación que reunió ayer tarde a más de 10.000
personas en Leganés (población de 180.000 habitantes al sur de Madrid), según la
policía, protagonizaron una jornada que se convirtió en la encendida protesta de
una ciudad y un hospital contra la Consejería de Sanidad. "En defensa de nuestro
hospital y la sanidad pública", podía leerse en la pancarta que encabezaba la
concentración. Más de 1.400 consultas, 180 pruebas diagnósticas, 350
extracciones de sangre y una veintena de operaciones fueron suspendidas, según
fuentes del centro.
Muchos de los
habitantes de Leganés han nacido, han sido operados o han visto morir a
familiares en el hospital Severo Ochoa, inaugurado en 1987 y ahora movilizado
tras la destitución, por la consejería de Sanidad de Madrid, de Luis Montes,
coordinador de Urgencias del centro (además del gerente y el director médico)
por supuestas sedaciones irregulares a enfermos terminales. "No hay derecho a lo
que están haciendo con el hospital. Está muy mal tanto jaleo. Las cosas hay que
investigarlas con cuidado y, si se demuestra algo, actuar. Éstos lo han hecho al
revés", se quejó Francisco Gutiérrez, de 69 años. Ayer se sumó a la
manifestación desde el interior del hospital. "No te puedes imaginar lo
agradecido que estoy. Operaron a mi señora hace dos días de la vesícula. Estaba
muy mal y hoy era una mujer nueva", añadió.
María Luisa
Iglesias, de 61 años, también se sumó a la protesta. "Lo que han hecho ha sido
una exageración. El hospital, que es nuestro hospital, no se merece esto". Como
casi todos los vecinos consultados, no duda en relatar que ella misma, su
marido, sus hijos, sobrinos, hermanos y demás familiares y amigos han pasado
alguna vez por el centro. "Lo que funcionaba mal aquí eran las urgencias, pero
porque siempre estaban llenas y no había camas en planta. Lo que faltan son
medios, médicos y enfermeras", exclamó Carlos Garriga.
Los líderes
sindicales de CC OO y UGT y los miembros de las asociaciones de vecinos
convocantes no podían ocultar a las 19.00, en la cabecera de la manifestación,
el éxito de la convocatoria. El alcalde de la ciudad, José Luis Pérez Ráez,
asistió junto a los regidores de las ciudades cercanas: Pedro Castro, de Getafe,
y Enrique Cascallana, de Alcorcón, todos ellos del PSOE. Tampoco faltaron
representantes de la izquierda: el coordinador general de IU, Gaspar Llamazares,
el secretario general del PSM-PSOE, Rafael Simancas, y el coordinador de
IU-Madrid, Fernando Marín. Más de 700 metros de calzada de la avenida de
Guadalajara, de entre seis y ocho metros de anchura, se llenaron de vecinos de
la ciudad que portaban pancartas contra el consejero de Sanidad de Madrid,
Manuel Lamela.
La manifestación
fue el punto final a una intensa jornada de huelga y protestas en Leganés. Según
los sindicatos, un 97% de trabajadores secundaron la protesta, cifra que llegó
al 100% en el turno de noche. Esto, según fuentes de la dirección del hospital,
obligó a suspender 1.400 consultas, 170 pruebas diagnósticas, 350 extracciones
de sangre y una veintena de operaciones. Se llevaron a cabo, según estas
fuentes, unas 50 consultas, una cifra similar de extracciones de sangre y 10
pruebas diagnósticas a enfermos con cáncer. De los 11 quirófanos que tiene el
Severo Ochoa, sólo tres trabajaron, los dos de urgencias y uno para enfermos de
cáncer. El número de operaciones suspendidas, según los sindicatos, fue de 20.
Sanidad redujo al
47% la participación en la huelga y no ofreció datos sobre la actividad
suspendida. Informó de que había cuatro consultas abiertas (Urología,
Neumología, Traumatología y Otorrinolaringología) y que "no se han suspendido
operaciones porque se habían programado menos que en un día normal".
Las dos partes sí
coincidieron en señalar que los servicios mínimos se cumplieron. Éstos afectaban
a un 30% de la plantilla. Urgencias, UCI, maternidad y la atención a los
enfermos de cáncer funcionaron al 100%, por lo que la actividad del centro fue
la habitual en un domingo o día festivo. El Centro de Especialidades Los
Pedroches, dependiente del Severo Ochoa, también se vio afectada porque, según
UGT, ningún médico acudió a su puesto de trabajo.
Sanidad, como
hace habitualmente, no había desprogramado ningún acto médico con el argumento
de que, al tratarse de una huelga, es imposible saber con anterioridad cuántos
trabajadores acudirán a su puesto de trabajo.
Los pacientes
afectados por el paro llegaron a formar una larga cola ante la oficina de
Atención al Paciente para pedir cita y, en algunos casos, para quejarse. "Si no
iban a venir los médicos, que me hubieran avisado. He perdido horas de trabajo y
tendré que volver", explicó Antonio, un paciente de unos 50 años que ayer tenía
hora con su médico. Otros se mostraron más comprensivos. "Me parece bien que
hagan huelga. La Comunidad les ha acusado de haber matado a gente y ellos tienen
derecho a defenderse", comentó Marta García, una mujer que acompañaba a su hijo
al hospital.Publicado en
El País.02.04.05
Los comités de empresa de los hospitales madrileños se unen a las protestas del
Severo Ochoa
La asamblea de
delegados de las Juntas de Personal de las 11 Áreas de Salud de la Comunidad de
Madrid (que aglutinan 25 hospitales y 50.000 profesionales sanitarios) y los
comités de empresa de los Hospitales de Alcorcón y Fuenlabrada realizaron hoy un
comunicado en el que dan su "apoyo completo" a las movilizaciones que planteen
los trabajadores del Hospital Severo Ochoa de Leganés en contra de los ceses
decretados por supuestas irregularidades en la sedación de pacientes
Asimismo,
pidieron "el esclarecimiento de los hechos hasta sus últimas consecuencias" y
subrayaron que "en un estado de derecho es inadmisible la vulneración de la
presunción de inocencia". En el comunicado se solicita también la dimisión o
cese del consejero de Sanidad, Manuel Lamela, al que se hace responsable de
"desprestigiar las profesiones sanitarias, desde las que se ayuda a nacer, a
vivir, mediante la curación de los enfermos y a morir dignamente".
Por otro lado, se
hace un llamamiento a todos los trabajadores y usuarios de la sanidad pública
para que muestren su apoyo a las protestas acordadas por los trabajadores del
Severo Ochoa, en particular a la que se celebrará el próximo jueves a las 18.00
horas frente a la Asamblea de Madrid.
La asociación
para la defensa de la sanidad pública, que preside el doctor Sánchez Bayle,
lleva recogidas cerca de ocho mil firmas de médicos y personal sanitario en
contra de la actuación del consejero de Sanidad, al entender que “afecta de
lleno al modelo de sanidad pública”.
Para mañana a las
20.00 de la tarde se ha convocando una gran asamblea de médicos en la que se
acordará acudir al parlamento regional el jueves mientras comparezca Lamela.
Publicado en la Cadena SER.05.04.05
El colegio médico madrileño pide el
cese del consejero de Sanidad de la Comunidad
El colegio de
médicos de la Comunidad de Madrid, reunido hoy en sesión extraordinaria para
analizar la crisis generada en el Hospital del Severo Ochoa (Leganés), ha
propuesto un calendario de manifestaciones en apoyo a los médicos cesados por el
consejero de Sanidad. También han exigido a la presidenta Esperanza Aguirre que
cese a Manuel Lamela y pida excusas a todos los médicos
Los médicos que
han asistido a la Asamblea han trazado las recomendaciones que van a transmitir
a la Comunidad de Madrid: que la presidenta regional pida excusas a todo el
colectivo médico, que se readmita a todos los médicos cesados, entre ellos el
doctor Montes, jefe de Urgencias del Hospital de Leganés y finalmente que cese
al consejero Manuel Lamela.
Unos veinte
médicos han intervenido en la reunión de la que ha salido un calendario de
protestas y concentraciones en todos los hospitales públicos y la invitación a
que se sume también la sanidad privada. También se ha convocado una
manifestación en Madrid capital para la próxima semana.
Por su parte, el
presidente del Comité de Ética del Colegio de Médicos, Miguel Casares, ha
asegurado en la Cadena SER que "se ha producido una alarma tremenda en la
sanidad de Madrid y posiblemente de España, que probablemente no responde a unos
hechos reales sino a una serie de denuncias anónimas que no tienen una
constatación real. Es una situacion absolutamente increíble e impensable hace
dos meses", apostilló.
Casares
puntualizó que no sabe "si se hubiera estudiado en profundidad este tema
probablemente se hubiera podido resolver dentro de los sistema de control que
tiene la Comunidad." Casares apuntó que "probablemente en este caso ha podido
haber una confusión y se ha dado pábulo a algo que si se hubiera estudiado a
fondo y con cierta prudencia y tranquilidad a lo mejor no habia pasado nada".
En cualquier
caso, desde el punto de vista del contenido de la denuncia, este experto aseguró
que el Comité de Etica Asistencial de Hospital de Getafe, al que perteneció,
investigó las sedaciones que se practicaron en mas de 40 pacientes de 2001 a
2003 "y no se encontró en ese momento que hubiese ninguna indicación incorrecta
y que las prácticas de sedación fueran con dosis excesivas, entre otras cosas,
los protocolos de tratamiento en la sedación no responden a dosis sino a los
síntomas, es decir -explicó-, hay que poner las dosis necesarias para controlar
los síntomas".
Por tanto, aclaró
que "no se puede hablar de dosis incorrectas, sino que tiene que ver con la
evolución de los síntomas".
Respecto a la
denuncia de que se haya sedado a los pacientes en el servicio de urgencias,
Casares seguró que, además, "se hacen sedaciones en urgencias en todos los
hospitales del mundo, no solo en los de Madrid, porque hay que dar una respuesta
a pacientes que llegan en esta situación".
Durante su visita
al Hospital de La Paz, y en presencia del propio Lamela, la jefa del Ejecutivo
autonómico, Esperanza Aguirre, lamentó la "politización" de lo que calificó como
"un asunto muy delicado, muy profundo y muy grave" y transmitió a los madrileños
"nuestra certeza y seguridad del excelente funcionamiento del sistema
sanitario".
El ministra de
Sanidad, Elena Salgado, expreso su temor porque "existe el riesgo" de que se
quiebre la confianza en los profesionales, lo que en su opinión "sería grave"
para el Sistema Nacional de Salud.
La ministra dijo
también que la crisis del Severo Ochoa puede provocar que los profesionales
encargados de proporcionar los cuidados paliativos "vean entorpecida su
actuación o tengan prevención a la hora de aplicar los protocolos que utilizan
habitualmente".Publicado
en la Cadena SER.06.04.05
Las actas
médicas de Leganés no avalan las acusaciones del consejero de Sanidad
Las actas de la
Comisión de Seguimiento del hospital Severo Ochoa de Leganés no avalan las
acusaciones lanzadas por el consejero de Sanidad de Madrid, Manuel Lamela, y que
han supuesto el cese de la cúpula del centro. Lamela dijo que en las actas había
"25 incidencias" en pacientes fallecidos tras recibir "sedación irregular, no
indicada, indebida o en exceso". Las actas especifican, sin embargo, que de
estas 25 "incidencias", seis se refieren a casos en los que ni siquiera se
aplicaron las sedaciones indicadas; siete son casos de discrepancias entre los
médicos por los fármacos utilizados; tres, simplemente "dudosos por falta de
información", e incluso hay uno que se pone en duda porque cuando se estudió no
estaban los responsables médicos para explicarlo. En los ocho restantes se
menciona "sedación no indicada" o "dudosa" en enfermos a punto de morir.
Las actas, tres
documentos de dos folios cada uno, fueron elaboradas por los miembros de la
Comisión: el destituido director médico del hospital, Juan Carlos Mattos Antelo,
y médicos de los servicios de Oncología, Medicina Interna, la UCI y Urgencias,
el también destituido Luis Montes. En ellas se analizaron las historias clínicas
de los enfermos muertos en urgencias. Éstos, junto a algunas historias clínicas,
fueron los documentos estudiados por el equipo de seis inspectores enviado por
Sanidad al Severo Ochoa. Los inspectores concluyeron que no se podía "afirmar o
descartar la existencia de mala praxis" de los médicos de Leganés. Este escrito
ha sido remitido a la Fiscalía de Madrid, que tampoco ha hallado indicios de
responsabilidad penal. Sanidad declinó ayer comentar el contenido de las actas.
La comisión
estudió 53 fallecimientos, de los que 25 fueron analizados con detalle al ser
considerados como "incidencias". Cada "incidencia" es un fallecimiento en el
que, según algún miembro de la comisión, los médicos podrían haber actuado de
forma distinta a como lo hicieron. También se incluyen como incidencias aquellos
casos en los que falta información para justificar las decisiones médicas
tomadas. Las actas están fechadas los días 23 de junio, 6 de octubre y 27 de
diciembre de 2004.
Siete de las
"incidencias" fueron revisadas precisamente por indicación del destituido
coordinador de Urgencias, Luis Montes. Éste consideró que seis enfermos murieron
sin recibir la sedación que se les debería haber administrado. Constan en las
actas como "sedación indicada no realizada".
En el séptimo
caso, correspondiente al 27 de diciembre, la incidencia consiste en un "retraso
en el inicio sedación".
En tres casos, la
Comisión concluye que no dispone de suficiente información para estudiarlos y en
uno, se pospone su estudio por la ausencia de Mattos y Montes en la reunión.
En seis
fallecimientos, todos estudiados el 27 de diciembre, las incidencias se limitan
a discrepancias médicas sobre los fármacos utilizados en la sedación. Cuatro de
ellos por "asociación de Tranxilium y Dormicum" y dos por "utilización inicial
de Tranxilium".
Algunos médicos
de la Comisión consideraron estos casos como incidencia porque en las Recomendaciones para la sedación del paciente en situación terminal, el
documento aprobado tras la investigación realizada en el hospital en 2003, se
recomienda utilizar el Tranxilium cuando el uso de Dormicum y/o morfina y un
tercer fármaco no fueran efectivos.
Sin embargo,
Montes y otros médicos del hospital, como el jefe de Anestesia y de la Unidad
del Dolor, Joaquín Insausti, mostraron durante 2004 sus reservas ante esta
recomendación. "El efecto del Tranxilium es más prolongado que el del Dormicum.
Por eso se utiliza en las sedaciones terminales, para evitar que los enfermos se
despierten agónicos si se les suelta el suero o éste se tapona, lo que provoca
aún más sufrimiento al enfermo y a la familia", explica Insausti.
Las
recomendaciones establecen igualmente que "en pacientes que hayan recibido
tratamiento previo con benzodiazepinas, mórficos o neurolépticos se procederá a
la modificación de dosis que se considere necesaria", lo que da un margen de
actuación a los facultativos.
"Las
recomendaciones son una guía para actuar, pero nunca pueden atentar contra el
derecho del médico a la libre prescripción de los fármacos que considere
adecuados para la atención de sus pacientes", concluye Insausti.
En ocho casos, la
Comisión concluyó que las sedaciones que llevaron a la muerte a los enfermos no
deberían haber sido administradas por los médicos, en algunos casos por exceso
de dosis y en otros porque la patología que sufría el paciente, como el
alzheimer, o su estado, coma arreactivo, no las hacían necesarias.
Los médicos de
Urgencias y de la Unidad del Dolor, sin embargo, no comparten esta posición y
afirman que, ante el sufrimiento de los enfermos en sus últimos momentos de
vida, las sedaciones estaban justificadas.El País.07.04.05
Rajoy dice que
Lamela es "uno de los políticos más importantes del PP"
Mariano Rajoy,
líder del PP, salió ayer en defensa del consejero de Sanidad de la Comunidad de
Madrid. Le preguntaron en los pasillos del Congreso si respaldaba su actuación
en la crisis del Hospital Severo Ochoa y contestó: "El consejero de Sanidad,
Manuel Lamela, es uno de los políticos más importantes que tiene el PP y no
solamente en la Comunidad de Madrid". La presidenta de la Comunidad de Madrid,
Esperanza Aguirre, aseguró que Lamela tiene todo su apoyo. En una visita al
Hospital de La Paz, y en presencia de Lamela, Aguirre avaló la decisión de
remitir a la Fiscalía las denuncias anónimas sobre mala praxis en la sedación en
las Urgencias del Severo Ochoa. La presidenta de Madrid consideró que quien
tiene que decidir sobre la cuestión son los técnicos y, si procediera, el
fiscal. "Si yo recibo una denuncia que no lleva firma pero no es menos cierto
que tiene los nombres y dos apellidos de los pacientes y una serie de datos
sobre las historias clínicas, yo no tengo más remedio que trasladarla, como he
hecho, al fiscal", afirmó. Aguirre sí recriminó a Lamela que hiciera `pública la
denuncia. La presidenta aseguró que "no le habría dado publicidad" a la denuncia
porque éste "no es asunto" para políticos: "No soy yo ni es el señor Lamela
quien tiene que decidir si el nivel de una sedación es suficiente, insuficiente
o no lo es". El 11 de marzo, la Consejería de Sanidad emitió una nota de prensa
titulada: "Sanidad remite a la Fiscalía unas denuncias anónimas sobre
administración de fármacos en el Severo Ochoa". La nota, de dos folios,
precisaba que ese mismo día fue "temporalmente relevado de sus funciones el
responsable de urgencias al que se refiere la citada denuncia". Lamela ha
asegurado después que la denuncia la hizo pública una asociación de defensa de
pacientes.El País.07.04.05
Los sindicatos convocan una
manifestación el 19 de abril para exigir la dimisión del Consejero de Sanidad
madrileño
El consejero de
Sanidad de la Comunidad de Madrid ha defendido su gestión de la crisis del
hospital Severo Ochoa, una labor que ha tenido como objetivo, según su
declaración, “evitar alarmas, respetando, en todo momento, la presunción de
inocencia”. En su comparecencia, a petición propia en la Asamblea regional,
señaló que él nunca ha hablado de "eutanasia masiva" en las Urgencias del
hospital, algo -dijo- que sí hizo el secretario general del PSM, Rafael
Simancas. No sólo Simancas ha estado en el centro de las críticas de Lamela,
sino que estas han sido extensivas a la ministra de Sanidad, Elena Salgado, “la
prima de Zumosol de Simancas”, como la ha definido el consejero. “La ministra ha
dicho hoy que teníamos que investigar, pero me preocupa que ella guardara en un
cajón la denuncia anónima, que recibió antes que nosotros y no remitió hasta el
11 de marzo”.
Esta acusación ha
sido desmentida por la ministra de Sanidad en el programa Hora 25, de la
Cadena SER. Según Salgado, el día 9 de marzo se recibe en el ministerio la
denuncia anónima a través de la asociación de pacientes. La primera decisión que
se toma es contestar a la asociación para comunicarles que no iban a mantener
ningún tipo de relación por el carácter anónimo de la denuncia. Sin embargo, a
la vista de la gravedad de lo denunciado, deciden remitirla a la Secretaría
General Técnica del propio ministerio. Este órgano hace un informe jurídico y
competencial (a quién corresponde el asunto) y decide dos días después, el 11 de
marzo, remitir a la consejería de Manuel Lamela. Además de la acusación a la
ministra, Lamela ha asegurado que en todo momento su consejería ha actuado con
"cautela y prudencia" en este caso y aseguró que las denuncias anónimas sobre
presunta mala praxis médica en el servicio de Urgencias estaban "muy bien
documentadas" y eran de "mucha gravedad". La sesión ha sido bastante tensa, con
continuas interrupciones de los diputados, incluso se ha iniciado con un
incidente protagonizado por los diputados de IU que portaban carteles con el
lema “Lamela dimisión”. En algunos momentos la presidenta de la Cámara ha tenido
que desalojar a algunos médicos que ocupaban las tribunas de invitados.
Minutos antes, y
en la misma Asamblea, la presidenta regional, Esperanza Aguirre, reiteraba su
defensa de la gestión de la crisis llevada a cabo por su consejero y pedía a los
grupos de la oposición ayuda para “despolitizar” este asunto, “porque éste sólo
compete a los médicos”. Sin embargo, PSOE e IU han vuelto a pedir la dimisión
del consejero y han responsabilizado a los ‘populares’ de generar el problema
“para socavar la sistema sanitario público”. Mensajes como “váyase señor
Lamela”, “váyase a Washington”, se han podido oír y leer en el Pleno de hoy,
pero antes le han pedido que “restituya el honor del doctor Montes –jefe de
Urgencias en el Hospital Severo Ochoa- y de toda la profesión médica y sanitaria
de la Comunidad”.Publicado
en la Cadena Ser.07.04.05
Lamela puede haber incumplido dos
leyes al llevarse 350 historiales del Severo Ochoa
Según la ley,
sólo inspectores debidamente acreditados y con mandato judicial pueden retirar
historias clínicas. Sin ese mandato judicial, tanto la Consejería como los
nuevos responsables del Severo Ochoa podrían haber incurrido en lo que la ley
define como "infracciones muy graves". Las leyes 15/1999 y 41/2002 (en su
artículo 17) establecen que los centros sanitarios son responsables de velar por
la custodia y confidencialidad de expedientes como los que hoy se ha llevado la
Consejería de Sanidad. Según la Ley 15/99 sólo podrían retirarse los expedientes
por mandato de "Defensor del Pueblo, Ministerio Fiscal o los Jueces o
Tribunales, en el ejercicio de sus funciones". La Fiscalía sólo ha reclamado 13
expedientes, frente a los 400 que retiró ayer Sanidad. Eso dejaría una
irregularidad en la inspección.
Pero además, la
ley 41/2002 (en su artículo 44.3d) añade que la nueva dirección del Severo Ochoa
podría haber incurrido en "falta grave" al no garantizar la custodia y
confidencialidad de esos historiales. Junto a ambas leyes, la propia Agencia de
Protección de Datos de la Comunidad exige que sólo inspectores acreditados
puedan consultar las historias -sólo acceder- nunca retirar esos historiales sin
mandato judicial.
Publicado en la Cadena Ser.13.04.05
La Consejería realiza un nuevo
intento de retirar documentos en el Severo Ochoa
Representantes de
la empresa privada que custodia los expedientes médicos del Hospital de Leganés,
se han presentado esta mañana en el Severo Ochoa para retirar nueva
documentación. Fuentes de la Consejería afirman que es una retirada habitual
pero los médicos, que se han apostado frente al archivo para evitarlo, creen que
se trata de una nueva redada para obtener pruebas contra el ex coordinador de
urgenciasAlgunos médicos también han decidido acudir a la puerta del gestor del
hospital para pedir explicaciones. Al parecer se trata de unos 60 archivos que
quedabana pendientes de la importante incautación que se produjo el miércoles en
la que técnicos de la Consejería se llevaron unos 350 expedientes. El lunes que
viene serán finalmente retirados, según ha confirmado a la SER la Junta de
Personal del Severo Ochoa. Según las mismas fuentes, se trataría de historias
clínicas depositadas en el archivo del centro que se refieren a pacientes que
fallecieron en urgencias desde 2001, momento en que el Doctor Luis Montes se
hizo cargo del departamento. Según fuentes de la Consejería de Sanidad se ha
acercado al Hospital una furgoneta de la empresa 'Documentalia' que se encarga
de custodiar el archivo histórico del hospital y que periódicamente retira las
historias clínicas. Publicado en la Cadena Ser.15.04.05
El doctor Montes
propuso un documento de consentimiento de sedación que fue rechazado por el
Severo Ochoa
  
Novedades en el
caso del Hospital Severo Ochoa de Leganés. Según ha sabido la SER, el doctor
Luis Montes -apartado de su responsabilidad como jefe de Urgencias por la
Comunidad de Madrid- propuso un documento de consentimiento de cada sedación que
fue rechazado por el hospital. Fue entonces, cuando Montes estableció un
documento de consentimiento, que -al ser de propia iniciativa- no archivó con
las historias clínicas
El principal
motivo por el que el doctor Luis Montes fue cesado como coordinador de Urgencias
por el consejero de Sanidad, Manuel Lamela, fue porque los inspectores no
encontraron los consentimientos informados de los familiares de los pacientes
sedados. El consejero ha insistido con vehemencia en este tema (la última vez
este martes en el programa "Las Cerezas", de TVE).
La SER ha sabido
que Luis Montes fue uno de los dos únicos doctores de la comisión creada para
elaborar un protocolo de sedación terminal que propuso establecer un documento
de consentimiento informado. El documento fue rechazado, entre otros, por uno de
los nuevos cargos directivos del hospital, nombrado tras la crisis, por el
consejero Lamela.
El día 10 de
diciembre de 2003 se reunió esa comisión; el doctor Montes y otro doctor
presentaron sendos documentos de propuesta para establecer un consentimiento
informado en el hospital que deberían firmar los familiares de los pacientes que
van a ser sedados. En esa reunión se decide que no es necesario. La decisiñon es
adoptada, entre otros, por el doctor Solís Villa, nombrado por el consejero de
Sanidad como director médico tras la crisis.
Pese a todo, y
porque se lo había recomendado tras la primera inspección el comité de ética de
Getafe, Montes decide establecer un consentimiento informado para urgencias. Se
trata de un documento que no archiva con las historias clínicas al haberse
decidido que no era necesario.
Publicado en la Cadena SER.16.04.05
Casi 9.000 firmas piden el cese de
Lamela mientras crecen las denuncias ante la Justicia
Un total de 11.188 firmas de trabajadores de la sanidad
pública y de usuarios han sido entregadas esta tarde en la Comunidad de Madrid,
de las cuales 8.937 piden la dimisión del consejero de Sanidad, Manuel Lamela,
mientras que el resto defiende "la dignidad del hospital" Severo Ochoa de
Leganés. Mientras tanto, la Asociación de Víctimas de Negligencias Médicas
(Avinesa) ha presentado otra denuncia por sedación irregular y la asociación El
Defensor del Paciente (ADEPA) ha anunciado la entrega al fiscal de otros 14
casos. De acuerdo con el registro de la Consejería de Presidencia, donde se ha
efectuado la entrega de firmas, se han presentado 11.188 rúbricas, de las cuales
5.986 corresponden a trabajadores de la sanidad pública que exigen el cese de
Lamela; otras 2.951 de usuarios que reclaman lo mismo; 1.868 rúbricas más de
vecinos que reivindican "la dignidad del hospital" y 286 de trabajadores que
demandan este mismo propósito.
La entrega de estos "apoyos" contra
Lamela y en favor de la sanidad pública han coincidido con la presentación por
parte de Avinesa y de familiares de un enfermo fallecido en las urgencias del
Hospital Severo Ochoa de Leganés de la segunda querella contra un médico de este
servicio por un presunto homicidio relacionado con su sedación. Los familiares
del enfermo F.G.S., de 62 años, que murió el 22 de septiembre de 2003 aquejado
de un cáncer, "no dio consentimiento nunca para ser sedado, ni tuvo conocimiento
de que se le estaba sedando", ha indicado la presidenta de la asociación, María
Antonia del Moral, tras interponer la querella en un juzgado de Leganés.
Por su parte, la presidenta de ADEPA,
Carmen Flores, ha indicado que mañana entregará al fiscal los datos de 14 nuevos
casos de personas mayores que "ingresaron por su propio pie y con tranquilidad
en el servicio de Urgencias del Hospital Severo Ochoa y a las pocas horas
murieron". A su juicio, la mayor parte de estos pacientes, fallecidos en 2003,
"no tenía una patología de enfermo terminal", al tiempo que ha hecho hincapié en
sus consideraciones de que hubo "mala praxis" en este servicio de Urgencias.
Flores ha acudido hoy a la Asamblea para respaldar la Ley de Voluntades Previas
de la Comunidad de Madrid, que el Parlamento regional aprobará el próximo mes de
mayo, con el fin de permitir que todos los ciudadanos puedan dar instrucciones
previas sobre la atención sanitaria que les gustaría recibir, en caso de llegar
a situaciones en las que no sean capaces de expresarlas ellos mismos.
También recogerá la intención que
tengan sobre las donaciones de sus órganos vitales y todas estas "voluntades
previas" se adjuntarán al historial clínico de cada persona, según ha explicado
el portavoz del PP de Sanidad, Javier Rodríguez. Mientras, los partidos de la
oposición, sobre todo IU, han reclamado el "apoyo total y absoluto" a la
manifestación convocada mañana por los sindicatos CC OO y UGT bajo el lema En
defensa de la sanidad pública y por el cese de Lamela.
El coordinador general de IU-Madrid,
Fernando Marín, ha hecho un llamamiento a sus militantes para que apoyen la
protesta y acudan "en masa" con el objetivo de que "las mentiras de Lamela y la
posición del PP respecto a la privatización de la sanidad pública sea un
recuerdo en la mente de todos". La protesta, que partirá a las 19.00 horas de la
plaza de Cibeles a la Consejería de Sanidad, en la calle Aduana, contará con la
asistencia, entre otros, de los secretarios regionales de CC OO y UGT, Javier
López y José Ricardo Martínez, y de los máximos responsables del PSOE e IU en
Madrid, Rafael Simancas y Marín.
Publicado en El País.18.04.05
LOS TRABAJADORES PIDEN EL CESE DEL CONSEJERO POR DAÑAR AL
HOSPITAL.
La junta de personal del hospital Severo Ochoa de Leganés
pidió la dimisión del consejero de Sanidad de Madrid, Manuel Lamela, "por su
mala gestión de la crisis y por dañar la imagen del hospital", según un miembro
de la junta, el anestesista Ildefonso García Montes. A mediodía, durante la
concentración que realizan diariamente ante el centro, los trabajadores
comenzaron a gritar "Lamela dimisión". Los médicos apoyan al coordinador de
Urgencias relevado, Luis Montes.
Desde hace una semana, los trabajadores del hospital de
Leganés se concentran a la puerta del hospital. La cita se mantuvo. A mediodía,
unos 300 trabajadores se reunieron y un representante sindical anunció que
Lamela acababa de destituir al gerente, al director médico del centro y al
coordinador de urgencias. "Lamela, dimisión", comenzaron a gritar los
trabajadores. "Una irregularidad administrativa no significa mala práctica y
mientras eso siga así, Luis Montes tiene nuestro apoyo y su buen nombre y el del
hospital debe mantenerse", afirmó el miembro de la junta de personal. Éste
criticó "la mala gestión" de Lamela: "Primero destituyó a Montes pese a no tener
ningún informe y ahora releva al gerente pese a que lleva en el cargo desde
octubre de 2004".
El jefe de la Unidad del Dolor, Joaquín Insausti, afirmó que
el resultado de la auditoría era esperable: "Estaba claro que Lamela no iba a
reconocer su error. Si sólo han hallado irregularidades administrativas es que
no hay nada, pero no lo va a reconocer".
Mientras, la Fiscalía de Madrid considera que los datos con
los que cuenta en la actualidad sobre el hospital Severo Ochoa de Leganés no
permiten deducir la existencia de indicios de responsabilidad penal en relación
con una supuesta mala praxis en la administración de fármacos. Tras conocer la
noticia, el consejero de Sanidad de Madrid, Manuel Lamela, ha afirmado que no
presentará su dimisión porque "a lo mejor", según ha dicho, son los médicos los
que "tienen que pensar en dejar sus responsabilidades actuales y dedicarse a
otra cosa". Marzo 2005
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