U.T.E : ABASCAL  & VOX


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FINANCIACIÓN PECULIAR

11.11.19


LOS FRENTES ABIERTOS DE VOX: DE LAS DUDAS SOBRE SU FINANCIACIÓN A LAS INCÓGNITAS SOBRE EL ALQUILER DE SU SEDE

EX ALTOS CARGOS DE VOX: "LA DIRECCIÓN NOS ORDENÓ CAMUFLAR DONACIONES DE EMPRESARIOS A TRAVÉS DE TESTAFERROS"

EL DESPEGUE ECONÓMICO DE VOX: DE LA FINANCIACIÓN IRANÍ A CUATRIPLICAR EL ÚLTIMO AÑO LAS DONACIONES DE MÁS DE 1.000 EUROS

EL REPRESENTANTE GENERAL DE VOX EN LA CAMPAÑA FINANCIADA POR LOS IRANÍES FUE EL ACTUAL NÚMERO DOS DEL PARTIDO ULTRADERECHISTA

EL TRIBUNAL DE CUENTAS SOLO PODRÁ FISCALIZAR LA FINANCIACIÓN IRANÍ DE VOX SI SE LO PIDEN LAS CORTES

VOX ALQUILA SU NUEVA SEDE A UNA EMPRESA VINCULADA A SU VICEPRESIDENTE Y QUE HABÍA COMPRADO EL LOCAL UN MES ANTES

LA EMPRESA DUEÑA DE LA SEDE DE VOX Y LIGADA A SU VICEPRESIDENTE ESTÁ CONTROLADA POR UNA COMPAÑÍA DE LUXEMBURGO

EL DISCURSO DE VOX CONTRA LA "INVASIÓN ISLÁMICA" TRAS RECIBIR CIENTOS DE MILES DE EUROS DE EXILIADOS IRANÍES

LOS IRANÍES DE VOX USARON RECAUDADORES PARA CANALIZAR LAS APORTACIONES DE DONANTES NO IDENTIFICADOS

VOX SE FUNDÓ CON UN MILLÓN DE EUROS DEL EXILIO IRANÍ

DESCENSO A LAS CUENTAS DE VOX

LA OCULTACIÓN DE DATOS POR PARTE DE VOX IMPIDE SABER SI LAS DONACIONES IRANÍES FUERON LEGALES

VOX SE INVENTA QUE EL TRIBUNAL DE CUENTAS FISCALIZÓ Y DECLARÓ "LEGALES" LAS DONACIONES IRANÍES QUE RECIBIÓ EN LAS EUROPEAS DE 2014

ALEJO VIDAL-QUADRAS: "ABASCAL CONOCÍA EL APOYO ECONÓMICO DE OPOSITORES IRANÍES A VOX Y LE PARECÍA BIEN"

VOX NO ENTREGÓ AL TRIBUNAL DE CUENTAS LA LISTA DE SUS 146 DONANTES IRANÍES

VOX ADMITE QUE SE FINANCIÓ CON FONDOS IRANÍES PERO DEFIENDE LA LEGALIDAD DE SUS CUENTAS

EL TRIBUNAL DE CUENTAS NIEGA HABER AUDITADO LAS CUENTAS DE VOX

EL EXILIO IRANÍ FINANCIÓ EL 80% DE LA CAMPAÑA DE VOX DE 2014


 



LOS FRENTES ABIERTOS DE VOX: DE LAS DUDAS SOBRE SU FINANCIACIÓN A LAS INCÓGNITAS SOBRE EL ALQUILER DE SU SEDE

Las declaraciones de varios ex altos cargos provinciales acusando a la dirección del partido de instruirles para "camuflar" donaciones de empresarios vuelve a poner en la palestra la financiación del partido ultraderechista Las donaciones de origen iraní para las europeas de 2014, la trama empresarial ligada al alquiler de su nueva sede o el paso de Abascal por la Fundación para el Mecenazgo y el Patrocinio Social completan la lista de frentes abiertos de Vox

Las sombras alrededor del partido de extrema derecha Vox no dejan de aumentar. Este martes, con las elecciones generales, autonómicas y europeas a la vuelta de la esquina, varios exresponsables provinciales de la formación que dirige Santiago Abascal han denunciado en declaraciones a la Cadena SER que desde la cúpula del partido se les aleccionó para camuflar a través de intermediarios las donaciones que empresarios quisieran hacer a Vox. El objetivo principal del sistema ideado era evitar que las identidades de todos ellos pudieran trascender. Aunque por el momento no se ha hecho público ningún documento que acredite dichas acusaciones, las declaraciones realizadas por estos antiguos miembros del partido vuelven a sembrar dudas sobre la financiación de la formación de extrema derecha, muy cuestionada en los últimos meses por las donaciones de origen iraní, y abren otro nuevo frente, uno más, para un partido que se resiste a aclarar, entre otras cosas, algunas cuestiones relacionadas con la trama empresarial vinculada al alquiler de su nueva sede central.

Los tres exdirigentes coinciden en señalar al actual vicepresidente primero de Vox, Víctor González Coello de Portugal, como la persona que se encargó de trasladarles las directrices. “Se dirigió a los presentes [de unas jornadas de coordinación de la formación] indicándonos que debíamos ofrecer a los empresarios que quisiesen donar dinero una vía indirecta para hacerlo sin que su identidad se viese expuesta: utilizar testaferros, parientes o amigos”, ha señalado a la emisora de radio el ex vicepresidente de Vox en Badajoz Carlos Aurelio Caldito. “Formas de camuflaje”, siempre según su declaración, para vencer las “reticencias” de “empresarios locales, profesionales liberales o autónomos” que pudieran estar “receptivos” para efectuar donaciones a la formación. Con esta técnica, el partido ultraderechista habría tratado de sortear los “temores” que todos estos donantes pudieran tener “a la hora de que alguien pudiera conocer sus simpatías políticas” y eso pudiera afectar negativamente a “sus perspectivas de negocio”.

La misma versión de los hechos han relatado el expresidente provincial de Vox en Toledo Daniel Molina y un tercer ex alto cargo que sigue vinculado a la formación y que ha preferido mantenerse en el anonimato. “Se nos dijo que (…) los directores del Comité Ejecutivo Provincial cogiésemos el dinero de los empresarios y lo dividiéramos entre gente de confianza y lo metiésemos en el partido”, ha señalado Molina, que incluso ha narrado cómo un constructor le dio un sobre de 15.000 euros y le dijo que ya sabría cómo meterlo en las arcas de Vox. Las primeras directrices sobre el sistema de camuflaje, según los testimonios, se remontan a diciembre de 2017. Durante ese ejercicio, el último del que se tienen datos oficiales, la formación ingresó por la vía de las donaciones y legados 189.763 euros. Desde el partido ya han anunciado que no harán ninguna valoración sobre las informaciones. Y han reducido la noticia a “declaraciones de personas rebotadas” realizadas sin “pruebas que señalen alguna irregularidad”.

Donaciones iraníes y mentiras

A pesar de ello, las declaraciones de estos ex altos cargos de la formación que preside Abascal agrandan la sombra de duda que en los últimos meses se ha ido extendiendo alrededor de la financiación de Vox. Sobre todo, después de conocerse que la formación ultraderechista recibió durante sus primeros meses de vida 971.980 euros en donativos procedentes de simpatizantes del denominado Consejo Nacional de Resistencia de Irán (CNRI), un colectivo que a día de hoy se define como un “parlamento en el exilio” que busca establecer “una república democrática” en Teherán pero que tiene su origen en una organización que tanto la Unión Europea como Estados Unidos incluyeron en su momento en la lista de grupos terroristas. Con esos fondos, el partido que entonces lideraba el expresidente del PP catalán Alejo Vidal-Quadras costeó tanto sus gastos habituales –desde los salarios de los trabajadores al alquiler de la sede– como los derivados de la campaña electoral para los comicios al Parlamento Europeo de 2014.

Estas cantidades se ingresaron en las arcas de Vox a través de 141 transferencias. La cantidad mínima aportada por los simpatizantes del CNRI fue de 60 euros, mientras que la máxima ascendió a los 35.560 euros –el límite anual establecido entonces por la Ley de Financiación de Partidos era de 100.000 euros–. Todos estos fondos procedentes de un millar de personas diferentes, según explicó en su momento a infoLibre Vidal-Quadras, llegaron a través de intermediarios, lo que impide conocer la identidad de todos los donantes reales. “Por poner un ejemplo, si en el séptimo distrito de París hay 2.000 iraníes que quieren un cambio democrático, entonces uno de ellos hace un poco la recolecta. Uno, por ejemplo, da mil euros, otro cincuenta, otro veinte, y entonces este recolector es el que enviaba el dinero con su nombre”, explicó el que fuera presidente de Vox, que en más de una ocasión ha asegurado que Abascal tenía conocimiento del apoyo económico de los opositores iraníes y que “le parecía bien”.

A diferencia de lo que ha sucedido con las declaraciones de los exresponsables provinciales, en aquella ocasión el partido ultraderechista intentó atajar la crisis. Y, en lugar de la cada vez más habitual callada por respuesta, algunos dirigentes de la formación decidieron recurrir a la mentira. Así, mientras que Abascal insistía en que la financiación era “absolutamente legal”, su número dos, Javier Ortega Smith, aseguraba que se había remitido toda la documentación al Tribunal de Cuentas y que éste había dicho que los donativos “habían sido legales, totalmente transparentes”. Una afirmación que tardó pocas horas en ser desmentida por el órgano fiscalizador: “No consta en el Registro del Tribunal de Cuentas entrada alguna que tuviera por remitente o asunto la formación Vox en el año 2014, en relación con las citadas elecciones”. Unos comicios en los que Ortega Smith fue el encargado de designar ante la Junta Electoral Central (JEC) a la persona que gestionó la contabilidad del partido para la cita con las urnas europeas.

De Luxemburgo al chiringuito de Abascal

El crecimiento exponencial de la formación dirigida por Santiago Abascal en el último año ha obligado a Vox a mudarse a una nueva sede central en el distrito madrileño de Chamberí. Y es, en este asunto, donde han vuelto a surgir otras tantas incógnitas que el partido político continúa sin aclarar. El local, de 387 metros cuadrados y sito en la calle Nicasio Gallego, es propiedad desde el pasado mes de septiembre de la empresa inmobiliaria Covarest SL, directamente vinculada al vicepresidente González Coello de Portugal. Sin embargo, esta sociedad es a su vez propiedad en un 99,97% de Fincora Group Sárl, una firma afincada en Luxemburgo, tal y como publicó el pasado mes de enero este diario. Es decir, que los 42.000 euros anuales que le costará a la formación de extrema derecha el alquiler de su sede central –según los datos que dio en su momento el gerente de Vox– acabarán en una empresa matriz radicada en el Gran Ducado, que funciona como un verdadero paraíso fiscal en pleno corazón de la Unión Europea.

Tanto el partido de extrema derecha como su vicepresidente primero rechazan aclarar los motivos de una operación que implica, en la práctica, el trasvase de fondos fuera de las fronteras españolas. Tampoco quieren pronunciarse sobre una segunda empresa del sector inmobiliario de la que también ha sido apoderado González Coello de Portugal, al que la Audiencia de León condenó en 2015 a tres años de inhabilitación para “administrar bienes ajenos” por “irregularidades contables relevantes” en la gestión de una de sus compañías –fallo que confirmó el Tribunal Supremo el pasado mes de diciembre–. Energreen Capital SL, que posee una cartera inmobiliaria valorada en casi 20 millones de euros, es propiedad de la sociedad Certus Energy Group, creada en Bahamas hace una década y cuya sede se encuentra en la actualidad en Luxemburgo, según los datos del Registro Mercantil del Gran Ducado a 31 de diciembre de 2017 obtenidos por infoLibre.

La formación de extrema derecha también recurre a la callada por respuesta cuando se le pregunta por la Fundación para el Mecenazgo y el Patrocinio Social de la Comunidad de Madrid, el chiringuito público en el que el Gobierno de Ignacio González colocó en abril de 2013 a Santiago Abascal con un sueldo de 82.491 euros anuales brutos. Durante su época al frente de la entidad, que bajo el Gobierno de Esperanza Aguirre gastó un millón de euros en “8.500 encuestas” sociales de las que apenas hay información, la Fundación para el Mecenazgo y el Patrocinio Social no cumplió con ninguno de los objetivos que se había marcado para su último ejercicio de vida –en diciembre de 2013 se acordó su disolución–. De hecho, la opacidad con la que funcionó la entidad fue total. Hace apenas unos meses, un informe de la Cámara de Cuentas de Madrid reveló que la fundación ni siquiera rendía cuentas ante el organismo fiscalizador: “Dada la insuficiencia de datos aportados no se ha podido examinar la fiabilidad de las cuentas durante el periodo en que la referida fundación se encontraba en activo”.

https://www.infolibre.es/noticias/politica/2019/03/20/vox_frentes_abiertos_93062_1012.html

EX ALTOS CARGOS DE VOX: "LA DIRECCIÓN NOS ORDENÓ CAMUFLAR DONACIONES DE EMPRESARIOS A TRAVÉS DE TESTAFERROS"

“Entre el 15 y el 17 de diciembre de 2017 nos reunieron a todos los responsables provinciales del partido en Soto del Real; fueron las primeras jornadas de coordinación de Vox. Allí, el vicepresidente y responsable de captación de recursos del partido, Víctor González Coello de Portugal, se dirigió a los presentes indicándonos que debíamos ofrecer a los empresarios que quisiesen donar dinero a Vox una vía indirecta para hacerlo sin que su identidad se viese expuesta: utilizar testaferros, parientes o amigos”. Carlos Aurelio Caldito, ex vicepresidente de Vox en Badajoz hasta hace 10 meses, relataba en estos términos a la SER la indicación que, asegura, se dio desde la dirección del partido para la captación de fondos en las distintas provincias.

Escuchar / Pausar 00:21 Carlos Aurelio Caldito: "Habló de recurrir a parientes o amigos para pasar desapercibidos"
Según Caldito, la justificación dada entonces por González Coello de Portugal hacía referencia “a los temores que ciertos empresarios pudieran tener a la hora de que alguien pudiera conocer sus simpatías políticas y eso perjudicase sus perspectivas de negocio”.

De acuerdo con el relato de Caldito los líderes provinciales del partido recibieron la consigna clara de dirigirse a “empresarios locales, profesionales liberales o autónomos que pudieran estar receptivos (para donar) y que se buscaran formas de camuflaje” para “vencer sus reticencias”.

Según el que fuera dirigente de Vox en Badajoz, el encargado de dar esta consigna a los presentes, el vicepresidente del partido Víctor González Coello de Portugal, “fue presentado ante los cargos provinciales del partido como alguien de la máxima confianza de Santiago Abascal”.

“Un empresario me dio un sobre con 15.000 euros”

Daniel Molina, que fue presidente provincial de Vox en Toledo hasta hace seis meses ha confirmado a la SER haber recibido la misma directriz por parte del partido. “Si es cierto, se dijo y me he visto involucrado además” asegura. “Se nos dijo que, para evitar que los empresarios tuviesen miedo de quedar asociados a un partido que puede parecer de extrema derecha, los directores del Comité Ejecutivo Provincial cogiésemos el dinero de los empresarios y lo dividiéramos entre gente de confianza y lo metiésemos en el partido”.

Según Molina, en el mes de octubre comunicó a Mazaly Aguilar, vicesecretaria de relaciones institucionales de la ejecutiva nacional de Vox su negativa a aceptar un sobre de un constructor de la zona que quería donar 15.000 euros. “Un constructor me ofreció un sobre y me dijo que ya sabría yo como meterlo. Yo le dije que lo donase él, que yo no iba a cogerlo. Inmediatamente lo puse en conocimiento de Mazaly (Aguilar) y del vicepresidente provincial. Les dije que no iba a cogerlo porque eso no era legal”.

Escuchar / Pausar 00:31 Daniel Molina: “Un empresario me dio un sobre con 15.000 euros”
El ex dirigente de Vox en Toledo asegura que dese entonces el partido en Madrid cortó toda comunicación con él y que pocas semanas después fue destituido.

La consigna se repitió en la convención de Valdemoro

Aunque ha pedido expresamente que no se revele su identidad por miedo a represalias dado que sigue vinculado al partido, otro ex alto cargo provincial de la formación de Abascal ha asegurado a la SER haber recibido la misma consigna durante la segunda convención de cargos provinciales que el partido celebró en Valdemoro el 15 de diciembre 2018. Según este ex dirigente provincial, el vicepresidente y responsable de captación de recursos del partido Víctor González Coello de Portugal, repitió la consigna que había lanzado en la convención del año anterior. “Ese fue el mensaje, sí. Que se ofreciese a los empresarios hacer su donación a través de terceros, a través de otras personas”.

vox: "son personas rebotadas del partido"

Vox, a quien la SER ha pedido su opinión desde hace días, asegura que no va a hacer valoraciones de lo que califica como declaraciones de "personas rebotadas del partido". No obstante, la dirigente del partido en Madrid, Rocío Monasterio, sí ha respondido cuando le han preguntado por esta información, defendiendo la legalidad de las donaciones que reconoce que recibe su formación.

https://cadenaser.com/ser/2019/03/18/politica/1552946902_033311.html

EL DESPEGUE ECONÓMICO DE VOX: DE LA FINANCIACIÓN IRANÍ A CUATRIPLICAR EL ÚLTIMO AÑO LAS DONACIONES DE MÁS DE 1.000 EUROS

El importe de las donaciones superiores a 1.000 euros realizadas al partido de extrema derecha pasaron de 49.000 euros en 2017 a más de 213.000 euros en 2018

En 2014, las cuentas del partido de Abascal registraron un saldo negativo de 70.000 euros. Cinco años después, Vox cerró sus cuentas con un saldo positivo de un millón de euros

Las cuentas de Vox reflejan la travesía por la intrascendencia electoral que han protagonizado los fundadores que aún continúan en la formación de extrema derecha. Su nacimiento, financiado por simpatizantes del Consejo Nacional de la Resistencia de Irán, les dejó cerca de conseguir representación la primera vez que concurrieron a unas elecciones. El respaldo de los opositores al régimen de Teherán les permitió comenzar a trabajar con recursos. Cerraron 2014 con 1.200.180 euros de ingresos de origen privado, concepto en el que se incluyen donaciones, legados e ingresos de afiliados y simpatizantes. Las cuentas finales se saldaron con un resultado negativo de 68.277 euros.

Cuatro años después, en el cierre del ejercicio del 2018, que coincidió con su primer éxito electoral, han conseguido un saldo positivo de más de un millón de euros. Durante estos doce meses han logrado que se disparen sus ingresos por aportaciones económicas privadas. Llama la atención el incremento de las donaciones que superan el millar de euros, han pasado de recibir 49.000 euros por esa vía en 2017 a obtener 213.695 euros en 2018.

En su primer año operativo Vox no se quedó lejos de obtener un escaño en las europeas. Este partido fue el primero que más votos consiguió sin haber logrado representación. Obtuvieron 244.929 apoyos (1,56% del total). Por delante se situó Primavera Europea con el respaldo de 299.884 electores y Ciudadanos, que con cerca del doble de de papeletas (495.114) logró dos eurodiputados.

Tras estos resultados, los votos obtenidos y los ingresos recibidos han ido a la par, descendiendo año tras año hasta los meses previos a la eclosión andaluza. En 2015 obtuvieron el 0,45% de votos en las autonómicas de Andalucía. En las nacionales su representación no fue mejor. Ese mismo año consiguieron en las generales 57.733 apoyos (0,23% del total). En las de 2016 perdieron cerca de 10.000, obtuvieron 46.781 votos (0,2%).

A pesar del respaldo económico internacional, en su primer año de vida la formación de extrema derecha registró un balance negativo de casi 70.000 euros en sus cuentas. Las pérdidas —desahorro— continuaron durante el siguiente ejercicio, pero a partir del 31 de diciembre de 2016 los resultados comenzaron a ser positivos. Hasta el millón de euros obtenidos al cierre del 2018.

Las cuentas revelan que mientras encadenaban fracaso tras fracaso electoral, la dirección de Vox aprendió a ahorrar. Tras el millón de euros aportado por los opositores iraníes, los ingresos fueron cayendo. En 2015 pasaron a obtener 689.092 euros en concepto de inyecciones de origen privado; en 2016 anotaron su mínimo con 452.886 euros y en 2017 consiguieron mantener la cifra alcanzando 463.528 euros.

Durante los años en los que fueron intrascendentes, recortaron en gastos de actividad ordinaria y en los destinados a eventos electorales. A lo largo del último lustro, las memorias del partido solo reflejan "gastos de las operaciones de la actividad electoral" en los años 2014 —elecciones al Parlamento Europeo— y 2018 —elecciones al Parlamento de Andalucía—. El gasto en este concepto pasó de algo más de medio millón de euros (582.113 euros en su primera experiencia) a escasos 140.000 euros en la campaña de las pasadas andaluzas. En los comicios intermedios, esa partida está vacía.

El éxito cosechado tras el 2D también ha repercutido en sus cuentas. Vox obtuvo una subvención pública de 613.575,49 euros procedentes de la Junta autonómica. No es la única ayuda que han obtenido a lo largo del 2018. Su memoria económica también recoge 8.318 euros, en concepto de otra ayuda pública por la liquidación de las subvenciones de los gastos electorales de los comicios del 2015, en los que consiguieron 22 concejales en más de una decena de municipios.

En las cuentas que presentaron a sus simpatizantes antes de la asamblea ordinaria del partido celebrada el 23 de febrero también exhibieron su éxito en la afiliación. Comenzaron 2017 con 3.496 y lo finalizaron con 4.792. Sin duda 2018 ha sido el año en que se han disparado entre sus seguidores, terminaron el ejercicio con 23.843 inscritos. Actualmente, la dirección del partido asegura que tienen 35.000.

Este aumento del seguimiento también ha tenido un impacto en las arcas del partido. Pasan de recaudar 272.275 euros por las cuotas del 2017 a 1.077.751 euros en 2018. Asimismo, se disparan las donaciones, consiguiendo 189.763 euros el ejercicio anterior y 459.801 euros este último año.

Las donaciones más altas, las que más crecen

Si atendemos a la cuantía de las donaciones, encontramos que fueron las de tramos más altos las que más aumentaron de un periodo a otro: se multiplicaron por cuatro los donativos superiores a 1.000 euros, pasando de 49.000 euros en 2017 a casi 213.700 euros en 2018. Lo mismo ocurre con los donativos del segundo tramo más elevado —entre 500 y 1.000 euros—, que prácticamente se triplicaron entre uno y otro ejercicio: de 6.200 euros en 2017 se dispararon hasta superar los 17.000 euros al año siguiente.

Según la documentación que Vox aportó a los dirigentes provinciales que acudieron a la asamblea de 23 de febrero, diciembre fue el mes en el que recibieron las aportaciones más elevadas, recaudando más de 120.000 euros. En abril y octubre las donaciones también superaron 80.000 euros. eldiario.es ha solicitado a la formación de Santiago Abascal un desglose mensual de las aportaciones de sus seguidores, sin haber recibido respuesta.

https://m.eldiario.es/politica/economico-Vox-financiacion-cuatriplicar-donaciones_0_873163322.html

EL REPRESENTANTE GENERAL DE VOX EN LA CAMPAÑA FINANCIADA POR LOS IRANÍES FUE EL ACTUAL NÚMERO DOS DEL PARTIDO ULTRADERECHISTA

El actual número dos de Vox, Javier Ortega Smith-Molina, fue el representante general de la formación de extrema derecha ante la administración electoral durante las elecciones al Parlamento Europeo de 2014, una cita con las urnas que el partido ultra afrontó con casi un millón de euros procedente de simpatizantes del denominado Consejo Nacional de Resistencia de Irán (CNRI). Según los datos oficiales a los que ha tenido acceso infoLibre, el hoy secretario general de Vox fue el encargado de designar ante la Junta Electoral Central (JEC) a la persona que gestionó la contabilidad del partido de extrema derecha de cara a los comicios europeos. Ortega Smith-Molina fue el primer dirigente que confirmó la recepción de donaciones de origen iraní durante los primeros meses de vida de la formación. Lo hizo asegurando que el Tribunal de Cuentas había auditado estas aportaciones y las había declarado “legales”, algo que desmintió en las horas posteriores el organismo fiscalizador.

Las elecciones al Parlamento Europeo, en las que Vox concurrió con una lista encabezada por el exlíder del PP catalán Alejo Vidal-Quadras, fueron convocadas oficialmente el 31 de marzo de 2014. Hasta ese día, según la versión del que fuera presidente de la formación de extrema derecha, llegaron a las arcas del partido 141 transferencias por valor de 971.980 euros procedentes de un millar de militantes del Consejo Nacional de Resistencia de Irán, un colectivo que tiene sus orígenes en una organización incluida en su día en el listado de grupos terroristas de EEUU y la UE. Con esos donativos, que fueron canalizados a través de recaudadores de más de una decena de países desde el mismo día que Vox fue inscrito en el Registro de Partidos Políticos del Ministerio del Interior, costeó tanto sus gastos habituales –desde los salarios de los trabajadores al alquiler de la sede– como los derivados de la campaña electoral de los comicios a la Eurocámara.

Una vez convocadas las elecciones, que se celebraron el 25 de mayo, la candidatura de Vidal-Quadras tenía nueve días para designar a su representante general ante la Junta Electoral Central. El elegido para el puesto fue el abogado Javier Ortega Smith-Molina. Los representantes generales ante la administración electoral son, tal y como establece la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (Loreg), los encargados de actuar “en nombre de los partidos, federaciones o coaliciones” que concurran a unos comicios. Además, representan tanto a la propia candidatura como a todos los candidatos incluidos en ella. “A su domicilio se remiten las notificaciones, escritos y emplazamientos dirigidos por la Administración Electoral a los candidatos y reciben de éstos, por la sola aceptación de la candidatura, un apoderamiento general para actuar en procedimientos judiciales en materia electoral”, señala el artículo 43 de la Loreg.

Administradora general

Entre las funciones de Ortega Smith-Molina también estaba la de nombrar a la persona encargada de gestionar la contabilidad electoral de la formación ultraderechista para las elecciones al Parlamento Europeo. Así, el 9 de abril de 2014, el actual número dos del partido designó como administradora general de Vox para los comicios a María Asunción Barona Martín, según los datos que constan en la Secretaría de la Junta Electoral Central. En conversación con este diario, el propio Alejo Vidal-Quadras confirma el nombramiento de la que fuera una de sus asistentes locales durante su etapa en Bruselas como responsable de las cuentas de la campaña para aquella cita con las urnas, unos comicios en los que la candidatura encabezada por el también exvicepresidente de la Eurocámara se tuvo que conformar con menos del 2% de los votos. “Era una de mis colaboradoras”, explica Vidal-Quadras.

La Loreg establece que los administradores generales responden “de todos los ingresos y gastos electorales realizados por el partido, federación o coalición y por sus candidaturas, así como de la correspondiente contabilidad”. Para este cargo, las formaciones pueden designar a “cualquier ciudadano, mayor de edad, en pleno uso de sus derechos civiles y políticos”. No obstante, la ley prohíbe la designación como administrador de “los condenados por sentencia, aunque no sea firme, por delitos de rebelión, de terrorismo, contra la Administración Pública o contra las Instituciones del Estado cuando la misma haya establecido la pena de inhabilitación para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo o la de inhabilitación absoluta o especial o de suspensión para empleo o cargo público en los términos previstos en la legislación penal”. Tampoco podrán ser nombrados para ocupar este puesto los propios candidatos.

Dentro de sus competencias, los administradores están obligados a comunicar a la Junta Electoral Central las cuentas abiertas por una determinada candidatura para la recaudación de fondos de cara a los comicios, una apertura que podrá hacerse en cualquier entidad bancaria o caja de ahorros. Según fija la ley, todos los fondos que se dediquen a sufragar los gastos electorales deberán ingresarse en estas cuentas y todos los gastos tienen que pagarse con cargo a las mismas. Según la información facilitada a infoLibre, Barona Martín comunicó a la Junta Electoral Central el 15 de abril de 2014, seis días después de ser designada administradora general, la apertura de la cuenta electoral utilizada por Vox para la recaudación de fondos a través de donaciones de las elecciones al Parlamento Europeo. En concreto, la formación de extrema derecha utilizó para ello la entidad bancaria Caja Badajoz, integrada entonces en el Grupo Caja 3.

La mentira de Ortega

Ortega Smith-Molina fue el primer dirigente de Vox que se pronunció sobre la financiación de origen iraní utilizada en las elecciones a la Eurocámara. Lo hizo durante un acto en Burgos, en el que confirmó las polémicas aportaciones pero afirmando que contaban con el beneplácito del Tribunal de Cuentas. “Cuando Santiago Abascal asumió el partido, vimos que una parte de la financiación de la campaña europea (…) había recibido donativos provenientes del exterior. Nosotros, inmediatamente, presentamos las cuentas, toda la documentación que teníamos, al Tribunal de Cuentas pidiéndole que las analizase. La respuesta fue clara y contundente: todos los donativos habían sido legales, totalmente transparentes”, afirmó Ortega Smith. Unos segundos después, insistió: “Como desconocíamos si eso tenía o no alguna irregularidad, lo presentamos al Tribunal de Cuentas, que dijo que era perfectamente legal”, apuntó.

Pero pocas horas después, el órgano fiscalizador negó la mayor. Fuentes de la institución explicaron a este diario que, según el artículo 133.1 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General, sólo tienen obligación de presentar la contabilidad electoral ante el Tribunal de Cuentas los partidos que hubieran alcanzado los requisitos establecidos para recibir subvenciones electorales o que hubieran solicitado adelantos con cargo a las mismas. Con la normativa sobre la mesa, desde el órgano apuntaron que en los comicios europeos de 2014 Vox “no obtuvo representación alguna y, por tanto, no estaba obligado a la presentación de la correspondiente contabilidad electoral para su fiscalización”. “No consta en el Registro del Tribunal de Cuentas entrada alguna que tuviera por remitente o asunto la formación Vox en el año 2014, en relación con las citadas elecciones”, sentenciaron.

Las donaciones de militantes del CNRI, una organización que en la actualidad se define como un “parlamento en el exilio” que busca el “establecimiento de una república democrática” en Irán basada en la separación de religión y Estado, saltaron a la arena política a mediados de enero. Los cuatro principales partidos pidieron a la formación liderada por Santiago Abascal que aclarase de una vez por todas si la financiación con la que echó a caminar se ajustó en todo momento a la legalidad. Desde el PP, que todavía no han decidido si llevarán a Vox a la comisión de investigación sobre la financiación de los partidos del Senado, se ha pedido incluso al Tribunal de Cuentas que tome cartas en el asunto. Sin embargo, fuentes del órgano fiscalizador aclararon la pasada semana a este diario que no es algo que puedan hacer de oficio a día de hoy. No obstante, añadieron: “Si las Cortes nos hacen una petición, se podría hacer”.

https://www.infolibre.es/noticias/politica/2019/01/29/el_representante_general_vox_campana_financiada_por_los_iranies_fue_actual_numero_dos_del_partido_ultraderechista_91272_1012.html

EL TRIBUNAL DE CUENTAS SOLO PODRÁ FISCALIZAR LA FINANCIACIÓN IRANÍ DE VOX SI SE LO PIDEN LAS CORTES

Mientras el PSOE reclama al PP la comparecencia de Vox en la comisión sobre la financiación de los partidos del Senado, la formación de Casado cree que es el Tribunal de Cuentas el que "debe tomar cartas en el asunto"

Fuentes del órgano fiscalizador explican que no puede auditar la contabilidad relativa al año 2014 del partido ultraderechista "por iniciativa propia", aunque sí podría hacerlo "si las Cortes Generales" lo solicitan
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La financiación de origen iraní percibida por Vox durante sus primeros meses de vida ha conseguido colarse tímidamente en el debate político. En los últimos días, la práctica totalidad del arco parlamentario ha mostrado su preocupación por el casi millón de euros que entró en las arcas del partido ultraderechista a través de donaciones privadas procedentes de militantes del Consejo Nacional de Resistencia Iraní (CNRI), un colectivo que tiene sus orígenes en una organización incluida en su día en el listado de grupos terroristas de EEUU y la UE. Los cuatro principales partidos han pedido aclarar de una vez por todas si la financiación con la que echó a andar la formación liderada por Santiago Abascal se ajustó en todo momento a la legalidad. Para ello, el PP ha instado al Tribunal de Cuentas a que tome cartas en el asunto. Sin embargo, fuentes del órgano encargado de fiscalizar a los partidos políticos aclaran a infoLibre que sólo podrían auditar las cuentas de Vox relativas al ejercicio en cuestión si así se lo solicitasen desde las Cortes Generales.

Sólo entre diciembre de 2013 y abril de 2014, llegaron a la cuenta bancaria que la formación de extrema derecha había habilitado para las donaciones privadas más de un centenar de transferencias realizadas por simpatizantes del CNRI por valor de 971.980 euros. Con estas aportaciones, el partido que entonces lideraba el expresidente del PP catalán Alejo Vidal-Quadras costeó tanto sus gastos habituales –desde los salarios de sus trabajadores o del propio Abascal al alquiler de la sede o la compra de equipos informáticos– como los derivados de la campaña electoral de Vox para las elecciones al Parlamento Europeo del año 2014, tal y como desveló este lunes el diario El País. Las donaciones, según explicó el propio Vidal-Quadras a infoLibre, fueron canalizadas a través de recaudadores distribuidos por una quincena de países diferentes, lo que impide conocer la identidad de todos los donantes reales.

El PSOE ya ha pedido la comparecencia de Vox en la comisión de investigación sobre la financiación de los partidos del Senado, un órgano parlamentario impulsado por el PP. “Supongo que llamarán a sus socios de Gobierno en Andalucía para que expliquen su financiación iraní”, señaló este lunes la vicesecretaria general de los socialistas, Adriana Lastra, tras la reunión de la Comisión Ejecutiva Federal. En la misma línea se pronunció la semana pasada el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista del Senado en dicha comisión, Tontxu Rodríguez, quien señaló que las noticias publicadas sobre la financiación de Vox “deberían haber motivado ya la solicitud por parte del PP de la comparecencia de los ultraderechistas”. En caso de no hacerlo, completó el senador del PSOE, los conservadores estarán “encubriendo a Vox” y “se demostrará” que la comisión de investigación “es una farsa”.

El partido presidido por Pablo Casado todavía no ha decidido si llevará al órgano parlamentario la financiación de la formación ultraderechista, clave en la investidura de Juan Manuel Moreno Bonilla como nuevo presidente de la Junta de Andalucía. Aunque ve “alarmantes” las informaciones publicadas por la “injerencia de grupos de presión extranjeros en un partido legalmente constituido en España”, considera que Vox debe dar de momento “explicaciones ante los órganos oportunos”. “La fase que procede ahora es que el Tribunal Cuentas valore si es necesario solicitar a Vox respuestas a todas esas informaciones”, aseveró la vicesecretaria de Comunicación del PP, Marta González, que aunque no cerró la puerta a llevar el caso a la comisión de investigación del Senado, insistió en que tiene que ser el órgano encargado de fiscalizar a los partidos políticos el que “debe tomar cartas en el asunto”.

"Si las Cortes nos hacen una petición, se podría hacer"

Fuentes del Tribunal de Cuentas, sin embargo, explican a infoLibre que “por iniciativa propia” no podrían fiscalizar las cuentas del partido. “Son ejercicios ya cerrados y nosotros no podemos irnos hasta el 2014”, apuntan. De todos modos, recuerdan que en su momento no tenían obligación de auditar la contabilidad de Vox porque la formación ultraderechista no consiguió un solo escaño en los comicios europeos. Tanto la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (Loreg) como la Ley de Financiación de Partidos Políticos vigentes en 2014 solo obligaban a presentar sus cuentas ante el órgano a las formaciones con representación parlamentaria.

“Nosotros ponemos el foco en todos aquellos partidos que por su representación parlamentaria puedan obtener subvenciones públicas, que es lo que nos interesa a todos que se controle”, aseveran. No obstante, dicen, el órgano también fiscaliza “a iniciativa de las Cortes Generales o de las Asambleas Legislativas”, por lo que las fuentes del Tribunal de Cuentas consultadas entienden que sí podrían auditar la contabilidad de Vox relativa al año 2014 si así lo solicitase el Congreso o el Senado. “Si las Cortes nos hacen una petición, se podría hacer”, señalan.

Desmentido del Tribunal de Cuentas

Desde el partido que preside Santiago Abascal han insistido por activa y por pasiva en que las donaciones de origen iraní se ajustaron en todo momento a la legalidad, algo que también ha asegurado Vidal-Quadras, que antes de abandonar el partido tras el batacazo electoral de los comicios a la Eurocámara –en los que iba como cabeza de lista– entregó a Vox un documento notarial con “todas las cuentas”. “La financiación fue la que fue, de manera particular, a una persona que se presentó a las elecciones europeas. Está perfectamente documentado, presentado a los tribunales de cuentas”, señaló este lunes el portavoz del comité ejecutivo del partido, Ignacio Garriga, durante una entrevista en Espejo Público.

Una afirmación desmentida por el propio Tribunal de Cuentas hace una semana: “No consta en el Registro entrada alguna que tuviera por remitente o asunto la formación Vox en el año 2014, en relación con las citadas elecciones”. Efectivamente, no hay ni una sola mención al partido de extrema derecha en el informe de fiscalización del Tribunal de Cuentas relativo a las elecciones al Parlamento Europeo de 2014. De hecho, el primer documento en el que consta que la institución ha auditado la contabilidad electoral de Vox es en el informe de fiscalización correspondiente a las elecciones locales de mayo de 2015, comicios en los que consiguió representación en algunos ayuntamientos, lo que le obligaba a presentar las cuentas de aquella campaña.

https://www.infolibre.es/noticias/politica/2019/01/23/el_tribunal_cuentas_solo_podria_fiscalizar_financiacion_irani_vox_si_pidieran_las_cortes_91074_1012.html

VOX ALQUILA SU NUEVA SEDE A UNA EMPRESA VINCULADA A SU VICEPRESIDENTE Y QUE HABÍA COMPRADO EL LOCAL UN MES ANTES

La formación que dirige Santiago Abascal prepara su mudanza a un inmueble propiedad de Coravest SL, donde Víctor González Coello de Portugal figura como apoderado

El partido difundió en octubre que la nueva sede, de 400 metros y en uno de los distritos más caros de Madrid, le costará solo 3.500 euros al mes porque necesitaba una reforma cara

La formación ultraderechista Vox es desde octubre inquilina de Coravest SL, una empresa inmobiliaria directamente vinculada a su vicepresidente primero, Víctor González Coello de Portugal, y que había escriturado la compra del local objeto de arrendamiento menos de un mes antes: exactamente, el 27 de septiembre. El nombre del vicepresidente primero de Vox saltó a la palestra en diciembre cuando El País desveló que el Tribunal Supremo había confirmado su inhabilitación para administrar sociedades durante tres años por "irregularidades contables" en una de sus compañías, Marmolería Leonesa.

En octubre, el partido de Santiago Abascal ya difundió que por la nueva sede, de 387 metros cuadrados según la información registral obtenida por este periódico y situada en el distrito de Chamberí, uno de los más caros de Madrid, solo pagaría al principio "3.500 euros mensuales más IVA": es decir, 9,8 euros por metro cuadrado. Fuentes del portal inmobiliario idealista.com consultadas este miércoles cifraron en 17,6 euros por metro cuadrado el precio medio de las oficinas de alquiler en el conjunto de la capital a diciembre de 2018.

Fue en una noticia publicada el 3 de octubre por elconfidencial.com donde el gerente de Vox, Enrique Cabanas, anunció que el partido había "pactado con el propietario pagar menos al principio" porque el inmueble destinado a convertirse en su nueva sede necesitaba "una reforma en profundidad muy costosa". Pero que el precio se iría incrementando a razón de 500 euros mensuales cada año hasta llegar a los 6.500 euros más IVA.

Para llegar a ese techo de 6.500 euros (16,7 euros el metro cuadrado) deben transcurrir seis años completos desde la firma del contrato de alquiler. La noticia de elconfidencial atribuía al local 450 metros cuadrados. La nota registral la reduce en cambio a 387,49 metros: 258,19 metros cuadrados de superficie más una entreplanta de 129,3 metros cuadrados. El nuevo espacio corporativo de Vox se localiza en la céntrica calle de Nicasio Gallego, a escasa distancia de puntos centrales del mapa madrileño como son la calle Génova o la Glorieta de Bilbao. A 50 metros se levanta la Fiscalía Anticorrupción.

¿Compró Coravest el local de Nicasio Gallego con el fin de alquilárselo a Vox, que de inmediato anunció que asumiría el coste de la reforma, o su arrendamiento al partido donde uno de sus dos apoderados ocupa el segundo puesto del organigrama partidario fue fruto de una mera concatenación de casualidades? ¿Resulta más ventajosa la operación para Vox o para Coravest? De momento, los interrogantes permanecen abiertos en un momento en que arrecian las dudas sobre la financiación de Vox tras las noticias sobre las donaciones recibidas de un grupo iraní.

Constituida en octubre de 2016 con 3.000 euros de capital, a nombre de Coravest SL, cuyo objeto social consiste en la venta y alquiler de inmuebles, no aparece ninguna línea telefónica en las guías y servicios de información de acceso público. Sus cuentas de 2017, que son las últimas disponibles, reflejan nula actividad: ni un euro de cifra de negocio y ni un empleado. La empresa acometió en 2018 una ampliación de capital por 160.000 euros de la que el Boletín Oficial del Registro Mercantil (Borme) dio cuenta el pasado 12 de diciembre.

El caso de la nueva sede no es el único de Vox donde lo privado y lo institucional confluyen en una frontera brumosa. Como publicó infoLibre en octubre, la web del partido pertenecía desde su creación a una promotora de viviendas de lujo que tiene como "socio director" a otra figura clave del partido, Iván Espinosa de los Monteros, vicesecretario de Relaciones Internacionales.

Entonces, Espinosa aseguró a este periódico lo siguiente: "La elección del nombre llegó antes que la constitución del partido, así que cuando reservé el dominio aún no se podía poner a nombre de un partido que todavía no existía. El dominio se reservó por cinco años, plazo que se cumple en estas fechas". Este miércoles, 23 de enero de 2019, la web de Vox continuaba a nombre de su empresa.

infoLibre contactó este miércoles con los portavoces de Vox y con la empresa que asesora en materia contable a Coravest SL, empresa propietaria de la nueva sede del partido de Abascal y donde, según el Registro Mercantil, González Coello de Portugal ocupa el cargo de apoderado solidario mancomunado.

Vox no respondió a ninguna de las preguntas formuladas, entre ellas la de cuánto ha costado finalmente la reforma de la futura sede, a la que el partido prepara ya su traslado. Tampoco Víctor González ni ningún portavoz de Coravest SL devolvió la llamada. Este periódico ignora si el vicepresidente primero de Vox es socio de Coravest SL, pregunta para la que tampoco hubo respuesta.

https://www.infolibre.es/noticias/politica/2019/01/24/sede_vox_91109_1012.html

LA EMPRESA DUEÑA DE LA SEDE DE VOX Y LIGADA A SU VICEPRESIDENTE ESTÁ CONTROLADA POR UNA COMPAÑÍA DE LUXEMBURGO

Las cuentas de 2017 de Coravest SL, propietaria del local y en la que Víctor González Coello de Portugal figura como apoderado, conducen a Fincora Group Sàrl, domiciliada en el Gran Ducado

Los portavoces de Vox y González Coello de Portugal rehúsan explicar el porqué de una operación que en la práctica implica trasvasar a otro país los más 40.000 euros anuales a que asciende el alquiler

La compra de la sede de Vox se realizó sin ningún tipo de hipoteca y el accionista único de la compañía luxemburguesa es un español que declara residir en Suiza

Los más de 42.000 euros anuales que cuesta a Vox la nueva sede central que alquiló en octubre acabarán, literalmente, en Luxemburgo. Porque Coravest SL, empresa propietaria del inmueble y en la que, como publicó este jueves infoLibre, figura como apoderado el vicepresidente primero de la formación ultraderechista, pertenece a su vez en un 99,97% a una compañía domiciliada en el Gran Ducado: Fincora Group Sárl.

Así lo atestiguan las cuentas de 2017 –las últimas disponibles– depositadas por Fincora en el Registro Mercantil de Luxemburgo, que opera como un verdadero paraíso fiscal en el corazón de la UE. Tanto los portavoces de Vox, que ha hecho del "amor a la patria" su mascarón de proa ideológico, como su vicepresidente primero, Víctor González Coello de Portugal, han rehusado responder a la pregunta formulada por este periódico sobre el porqué de una operación mercantil que, en la práctica, implica un trasvase de fondos a otro país.

El contrato de alquiler de la nueva sede de Vox fue suscrito el pasado mes de octubre, apenas semanas después de que, el 27 de septiembre, Coravest SL hubiese formalizado ante notario la compra de este local de 387 metros cuadrados. El inmueble se localiza en la calle de Nicasio Gallego, en pleno distrito de Chamberí, uno de los más caros de la ciudad. El precio que, según difundió Vox en octubre, abonará por el arrendamiento se limita a 3.500 euros mensuales, es decir, solo 9,8 euros por metro cuadrado.

Una compra sin hipoteca

Sobre el inmueble no pesa a día de hoy ninguna carga. Dado el escaso tiempo transcurrido desde su adquisición, apunta a que Coravest pudo afrontar la compra con sus fondos propios, aunque no cabe descartar que obtuviera un préstamo bancario sin garantía hipotecaria o desembolsado por otras empresas o personas físicas.

Constituida en octubre de 2016 con 3.000 euros que se incrementaron luego en 160.000 mediante una ampliación de capital suscrita a finales de 2018, las cuentas de la empresa en los dos ejercicios de existencia ya cerrados (2016 y 2017) no registran ni un solo céntimo en ingresos. Tampoco, ningún empleado.

infoLibre ignora el precio de compra del local al que ya Vox prepara su mudanza en un clima de euforia por su rápido crecimiento y mientras persisten las dudas sobre su financiación por las donaciones recibidas de un grupo iraní. Las únicas cifras que han trascendido son las del importe de ese arrendamiento: el partido de Santiago Abascal aseguró en octubre que sólo pagará al principio "3.500 euros mensuales más IVA", lo que equivale a 9,8 euros por metro cuadrado.

Fue en una noticia publicada el 3 de octubre por elconfidencial.com donde el gerente de Vox, Enrique Cabanas, anunció que el partido había "pactado con el propietario pagar menos al principio" porque el inmueble destinado a convertirse en su nueva sede necesitaba "una reforma en profundidad muy costosa". Pero que el precio se iría incrementando a razón de 500 euros mensuales cada año hasta llegar a los 6.500 euros más IVA. Vox no ha accedido a responder cuánto han costado finalmente esas obras.

Anticipo en Luxemburgo "en efectivo y sin intereses"

Es el administrador único de Coravest SL, Ignacio Riva Fierro, quien consta en el Registro luxemburgués como accionista exclusivo de la empresa matriz, es decir, de Fincora Group Sárl. Este periódico tampoco ha logrado localizar a Riva, que comparte presencia con González Coello de Portugal en una segunda mercantil española –Energreen Capital SL– y que en los documentos de Luxemburgo consta domiciliado en un municipio suizo próximo a la ciudad de Ginebra.

En las bases de datos públicas no aparece ningún teléfono a nombre de Coravest ni la empresa ha tenido ni un solo empleado desde su fundación en octubre de 2016. Empleados de la gestoría que asesora a Coravest en materia contable aseguraron que Riva sabe que este periódico lleva intentando contactar con él desde el miércoles.

Constituida en agosto de 2014, el capital social de Fincora se cifra en 12.500 euros, que Riva declara haber suscrito en su integridad. El balance de 2017 aporta el siguiente dato en la nota relativa a los acreedores: "A 31 de diciembre de 2017, el epígrafe 'otros acreedores' se corresponde con un anticipo en efectivo y sin intereses del accionista único. (2016: 50.000 euros [procedentes] de una tercera compañía)". Sobre ese texto, el cuadro reservado al ítem "otros acreedores" consigna 80.000 euros en 2017 y 54.000 en 2016.

La imposibilidad de recabar la versión de Ignacio Riva o la de Víctor González en su doble condición de apoderado de la empresa arrendadora y de alto dirigente del partido arrendatario deja de momento en el aire preguntas sin respuesta. No es factible, por ejemplo, saber si Coravest compró el local de Nicasio Gallego con el objetivo de alquilárselo de inmediato a Vox. Ni si, dado que la organización que dirige Santiago Abascal asume el coste de reforma del inmueble, el pacto resulta más ventajoso para el inquilino o para el propietario.

https://www.infolibre.es/noticias/politica/2019/01/25/la_empresa_duena_sede_vox_ligada_vicepresidente_esta_controlada_por_una_compania_luxemburgo_91153_1012.html

EL DISCURSO DE VOX CONTRA LA "INVASIÓN ISLÁMICA" TRAS RECIBIR CIENTOS DE MILES DE EUROS DE EXILIADOS IRANÍES

El partido de extrema derecha carga continuamente contra la "invasión" tanto "islámica" como "islamista", confundiendo los términos. La consideran problemática por las diferencias culturales

La organización de oposición al régimen iraní que les financió hasta 2014 proviene de un país islámico, y su carácter islamista ha sido señalado por Estados Unidos, aunque se definen como laicos

Las referencias del partido ultraderechista Vox a la “invasión musulmana/islámica/islamista” que , afirman, amenaza la “identidad” no solo española, también europea, han sido constantes: años después de recibir cientos de miles de euros de exiliados iraníes opositores al régimen de Teherán, como parte de la financiación de su campaña para las elecciones europeas de 2014. Pese a que los datos desmienten con terquedad el discurso xenófobo de la formación liderada por Santiago Abascal, sus dirigentes y portavoces han construido un relato basado en una “invasión” que, además, está “orquestada por oligarquías” que buscan destruir Occidente. No les molesta cualquier nacionalidad, procedencia, grupo étnico o religioso: consideran que los realmente peligrosos son los provenientes del mundo islámico, una palabra que intercambian con islamista indistintamente, sin atender a sus diferencias. El partido aceptó sin problemas, sin embargo, el dinero procedente del mismo mundo islámico.

El discurso de Vox contra la “invasión islámica” estaba más presente en los meses y años anteriores al mitin de Vistalegre que supuso su salto a todas las portadas, rematado con el gran resultado que cosechó en las elecciones andaluzas del 2 de diciembre. En la campaña de los anteriores comicios en Andalucía, en 2015, la formación advertía mediante un vídeo del supuesto peligro de que PSOE y Podemos cedieran la Mezquita de Córdoba al rito musulmán. El partido representaba un telediario ficticio de 2018, en el que se aseguraba que “dos millones de musulmanes” se habían trasladado a vivir a la ciudad andaluza con motivo de la dedicación del monumento al culto islámico. “¿Quieres un futuro así? Aún podemos cambiarlo”, rezaba la pieza, borrada del canal de YouTube de Vox pero aún disponible en la web del Heraldo de Aragón.

“¿Integración islámica en Europa? Nos lo advirtieron (mayo, 1993). Y cada año que pase sin atajar el problema lo complicará más”. Con estas palabras tuiteaba en mayo de 2017 Santiago Abascal unas declaraciones de Hassan II, rey de Marruecos desde 1961 hasta 1999, en las que aseguraba que la integración de los marroquíes en Francia era imposible por las diferencias “culturales”. Un año después, en mayo de 2018, Abascal cargaba en una carta al director de El Mundo contra PP, PSOE y Cs por “sus votos en Europa en temas como ignorar la invasión islámica, o imponer de forma totalitaria el modelo multicultural".

El discurso de la “invasión” fue recuperado por el secretario general de Vox, Javier Ortega Smith, en julio de 2018. Días después del salto a la valla de cientos de migrantes en Ceuta, el dirigente de extrema derecha visitó la ciudad autónoma. Calificó el episodio de “una auténtica invasión islamista” en un encuentro. El partido no tiene problemas en identificar a la inmigración islámica como negativa y perniciosa, en contraposición a inmigración de países hispanoamericanos, que comparten “una misma cosmovisión del mundo”, en palabras de Abascal en abril de 2018. En ese acto, el presidente alertó acerca de “ese 4% de musulmanes que hay en España”, que teme que se conviertan “en un problema”.

Pero la “invasión musulmana” preferida de Vox es la que, a su juicio, ocurrió a partir del año 711 en la Península Ibérica y acabó con la llamada Reconquista de los Reyes Católicos, culminada en 1492. Al partido de extrema derecha le encanta recordar y enarbolar este periodo histórico, y de ahí su propuesta de cambiar el Día de Andalucía al 2 de enero. Obviando que, como aseguran multitud de historiadores, ni los acontecimientos sucedidos durante trece siglos son un cuento de buenos cristianos y malos moros, ni la unidad cultural de los cristianos era tal, ni se produjo una invasión: más bien que la población ya residente asimiló, a lo largo de decenas de años, determinadas costumbres de los nuevos pobladores del territorio.

Vox utiliza islamista (doctrina que defiende el islam como parte esencial y estructural de la organización del Estado) e islámico (referente al islam, sin ninguna otra connotación) como sinónimos. Ha defendido en numerosas ocasiones que la inmigración “islámica”, es decir, proveniente de países donde la religión islámica es mayoritaria, es un problema, por las supuestas diferencias culturales que hacen imposible la convivencia. La organización que –apunta El País– donó a Vox desde su fundación un millón de euros, el Consejo Nacional de Resistencia Iraní (CNRI), proviene de un país islámico como Irán, donde el islam es el culto predilecto.

Su carácter islamista, sin embargo, está más en duda. El CNRI proviene de la Organización de los Muyahidines del Pueblo de Irán (Mujahedin-e-Khalq, MeK), un grupo cuya ideología combinaba “islamismo, marxismo y feminismo”, según detalló el Departamento de Estado de EEUU en un informe del año 2010. El consejo actual niega cualquier influencia del MeK, etiquetado como terrorista por varios países, y defiende en sus principios el laicismo: la separación total entre Iglesia y Estado. El FBI sostuvo en 2004 que el CNRI “es, y ha sido, una parte integral del Mujahedin-e-Khalq”.

https://www.infolibre.es/noticias/politica/2019/01/22/el_discurso_vox_contra_invasion_islamica_tras_recibir_cientos_miles_euros_exiliados_iranies_91029_1012.html

LOS IRANÍES DE VOX USARON RECAUDADORES PARA CANALIZAR LAS APORTACIONES DE DONANTES NO IDENTIFICADOS

“Por poner un ejemplo, si en el séptimo distrito de París hay 2.000 iraníes que quieren un cambio democrático, entonces uno de ellos hace un poco la recolecta. Uno da mil euros, otro cincuenta, otro veinte, y este recolector es el que enviaba el dinero con su nombre”, explica a infoLibre el expresidente de Vox Alejo Vidal-Quadras

Preguntado por si quedaban registradas las identidades de los que daban donativos a los recaudadores, señala: “No lo sé, no tengo ni idea, porque ni yo sé quiénes son”

En sus primeros meses de vida, el partido de extrema derecha Vox recibió casi un millón de euros en donativos procedentes de simpatizantes del denominado Consejo Nacional de Resistencia de Irán (CNRI), fondos con los que la formación política que entonces lideraba el expresidente del PP catalán Alejo Vidal-Quadras costeó tanto sus gastos habituales –desde los salarios de los trabajadores al alquiler de la sede– como los derivados de la campaña electoral del partido ultraderechista para los comicios al Parlamento Europeo del año 2014, según desveló este lunes El País. En concreto, solo entre diciembre de 2013 y abril de 2014 entraron en la cuenta de Vox más de un centenar de transferencias procedentes de un millar de militantes del CNRI, colectivo que tiene sus orígenes en una organización que tanto la Unión Europea como Estados Unidos incluyeron en su momento en la lista de grupos terroristas. Sin embargo, la utilización de recaudadores durante el proceso impide conocer la identidad de todos los donantes reales.

La primera aportación procedente de seguidores del Consejo Nacional de Resistencia de Irán, una organización que se define en la actualidad como un “parlamento en el exilio” que busca el “establecimiento de una república democrática” en Teherán basada en la separación de religión y Estado, entró en las arcas de Vox el mismo día que se registró como partido político ante el Ministerio del Interior –el 17 de diciembre de 2013–. Desde entonces, y hasta abril de 2014, la formación ultraderechista recibió otras 140 transferencias más de personas vinculadas al grupo opositor iraní. Ninguna de ellas, siempre según la información publicada, rebasó el límite de 100.000 euros anuales que por aquél entonces fijaba la Ley de Financiación de Partidos Políticos. El donativo mínimo fue de 60 euros, mientras que el máximo ascendió a 35.560 euros. En total, las aportaciones de los militantes del CNRI reportaron a Vox durante sus primeros meses de vida 971.980 euros.

La ley establece que todas las donaciones privadas que reciban las formaciones políticas serán “nominativas”, teniendo que quedar constancia “de la fecha de imposición, importe de la misma y del nombre e identidad fiscal del donante”. En conversación con infoLibre, Vidal-Quadras asegura que las aportaciones recibidas están perfectamente identificadas: “Todas fueron con nombre, apellidos y origen”. Sin embargo, también explica que los fondos llegaron a través de recaudadores. “Por poner un ejemplo, si en el séptimo distrito de París hay 2.000 iraníes que quieren un cambio democrático, entonces uno de ellos hace un poco la recolecta. Uno, por ejemplo, da mil euros, otro cincuenta, otro veinte, y entonces este recolector es el que enviaba el dinero con su nombre”, detalla. Preguntado por si quedaban registradas de algún modo las identidades de todos los que daban su aportación a los recaudadores, responde: “No lo sé, no tengo ni idea, porque ni yo sé quiénes son”.

“Se utilizó para los gastos del partido”

La normativa de Financiación de Partidos Políticos también fija, en su artículo 4.2 e), que “las cantidades donadas” deberán abonarse en cuentas en entidades de crédito “abiertas exclusivamente para dicho fin”. En este sentido, el también exvicepresidente del Parlamento Europeo, que mantiene una estrecha relación con el CNRI desde su etapa en Bruselas como eurodiputado, asegura que todas las aportaciones privadas, “vinieran de donde vinieran”, eran ingresadas en “una cuenta para donaciones”, tal y como marca la ley. Preguntado por el uso que hicieron del casi millón de euros recibidos por parte de militantes de la oposición al régimen de Teherán, el expresidente de Vox responde: “Se utilizó para los gastos del partido. Cogimos una sede, hubo que amueblarla, se compraron ordenadores… Después, lo que quedó se utilizó para la campaña [de las elecciones a la Eurocámara]”.

En los comicios europeos, la candidatura encabezada por Vidal-Quadras –en la que Santiago Abascal, entonces secretario general provisional del partido, ocupaba puestos de cierre– se tuvo que conformar con el 1,56% de los sufragios. Tras el batacazo electoral, el que fuera peso pesado del PP catalán decidió abandonar el partido ultraderechista. Pero antes de hacerlo, confirma a este diario, entregó al partido un documento notarial con “todas las cuentas” de Vox. “Las entradas, las salidas, las facturas, todo eso lo entregué cuando me fui”, explica Vidal-Quadras, que asevera que “se llevaba la contabilidad con todo rigor” y reitera que “todo estaba perfecto”. El exvicepresidente de la Eurocámara también niega que el partido se haya puesto en contacto con él tras la publicación de las informaciones relativas a la financiación de origen iraní: “No, no he tenido ningún contacto con ellos”.

Vox insiste en que “no hay ilegalidad”

La financiación de Vox ha entrado de lleno en la agenda política española. Este lunes, la vicesecretaria de Comunicación del PP, Marta González, calificó como “alarmantes” las informaciones sobre las donaciones de origen iraní recibidas por la formación de extrema derecha y ha pedido al Tribunal de Cuentas que intervenga y pida explicaciones. Mientras tanto, desde el partido que preside Santiago Abascal insisten en que “no hay ilegalidad” por su parte. “La financiación fue la que fue, de manera particular, a una persona que se presentó a las elecciones europeas –en referencia a Vidal-Quadras–. Está perfectamente documentado, presentado a los tribunales de cuentas”, ha señalado el portavoz del comité ejecutivo del partido, Ignacio Garriga, durante una entrevista en Espejo Público. Con estas palabras, el dirigente político insistía en la versión dada hace una semana por el secretario general de Vox, Javier Ortega Smith.

El Tribunal de Cuentas, sin embargo, negó la mayor. Fuentes de la institución explicaron en su día a este diario que, según el artículo 133.1 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General, sólo tienen obligación de presentar la contabilidad electoral ante el órgano las formaciones que hubieran alcanzado los requisitos establecidos para recibir subvenciones electorales o que hubieran solicitado adelantos con cargo a las mismas. Con la normativa sobre la mesa, añadieron que en los comicios europeos de 2014 la formación “no obtuvo representación alguna y, por tanto, no estaba obligada a la presentación de la correspondiente contabilidad electoral para su fiscalización”. “No consta en el Registro del Tribunal de Cuentas entrada alguna que tuviera por remitente o asunto la formación Vox en el año 2014, en relación con las citadas elecciones”, sentenciaron las fuentes consultadas por infoLibre.

El partido liderado por Abascal tampoco presentó ante la institución auditora su contabilidad anual de 2014. De nuevo, no tenían obligación de hacerlo. La Ley Orgánica 8/2007 sobre financiación de los partidos políticos establecía que sólo debían presentar sus cuentas anuales ante el órgano fiscalizador todas aquellas formaciones que “recibieran algún tipo de subvención pública” de las previstas en la citada norma –es decir, las que reciben los partidos en función de su representación parlamentaria–, explicaron desde el Tribunal de Cuentas.

Tras la entrada en vigor de la reforma del año 2015, dicha obligación de depositar su contabilidad se extendió a todas las formaciones inscritas en el Registro de Partidos Políticos del Ministerio del Interior. “Por consiguiente, (…) el primer ejercicio en el que la formación Vox ha presentado las cuentas anuales a esta institución ha sido el ejercicio de 2016”, aseveraron fuentes del Tribunal de Cuentas.

https://www.infolibre.es/noticias/politica/2019/01/22/los_iranies_vox_usaron_recaudadores_para_canalizar_las_aportaciones_donantes_no_identificados_91032_1012.html

VOX SE FUNDÓ CON UN MILLÓN DE EUROS DEL EXILIO IRANÍ

EL PAÍS accede a las donaciones secretas del Consejo Nacional de la Resistencia de Irán. El dinero acabó en una caja común del partido ultraderechista que sirvió para abonar salarios, fianzas y alquileres desde 2013

El exilio iraní no financió solo la campaña electoral europea de Vox de 2014, sino que costeó también el día a día del partido ultra desde su creación hasta la llegada de esos comicios. Gastos como la fianza y el alquiler de la céntrica sede de la formación en la calle Diego de León de Madrid, los salarios de la plantilla, el sueldo del líder, Santiago Abascal —que en 2014 ocupaba el cargo de secretario general—, muebles y ordenadores corrieron a cargo del caudal económico extranjero. Vox ingresó las transferencias internacionales de los seguidores del Consejo Nacional de la Resistencia de Irán (CNRI) en una caja común que sufragó gastos corrientes desde el primer día, según la hoja de cálculo secreta de las donaciones a la que ha tenido acceso EL PAÍS.

El CNRI —un grupo que tuvo un brazo armado que figuró hasta 2012 en la lista de organizaciones terroristas de EE UU— apoyó a Vox desde su génesis. El partido recibió la primera transferencia de los opositores iraníes (1.156,22 euros) el mismo día que se inscribió en el registro de partidos políticos del Ministerio del Interior: 17 de diciembre de 2013. “Los fondos de los exiliados iraníes no solo sirvieron para pagar la campaña europea de 2014, sino también para poner en marcha Vox”, admite el primer presidente y fundador de la formación, Alejo Vidal-Quadras.

Los simpatizantes de la organización iraní enviaron 971.890,56 euros a la cuenta de Vox entre diciembre de 2013 y abril de 2014. “Santiago Abascal estuvo al tanto de todo, le expliqué mi relación con el CNRI y le dije que nos financiarían. Le pareció bien. Estaba encantado. No puso ninguna pega”, relata Vidal-Quadras. Vox ha declinado responder a este periódico.

La fuerza ultra recibió la primera transferencia del grupo iraní el día que se inscribió en el registro de partidos

Durante casi cinco meses, seguidores del CNRI de una quincena de países —entre ellos Alemania, Italia, Suiza, EE UU y Canadá— regaron la cuenta del partido. La aportación mínima fue de 60 euros. La máxima, de 35.560,32 y llegó en febrero de 2014 de un potentado constructor iraní radicado en EE UU. El hijo de este donante contribuyó también a la causa con 21.522,35 euros, según los movimientos bancarios.

El millón de euros iraní aterrizó en la cuenta del partido a través de 35 recaudadores. Una figura que encarnaron opositores al régimen de Teherán diseminados por el mundo. Su misión: recoger fondos para Vox en sus países. Solo uno de estos cobradores ordenó seis transferencias a la cuenta de la fuerza ultra por valor de 14.800 euros entre enero y febrero de 2014.

Los recaudadores canalizaron centenares de donaciones de personas anónimas cuyas identidades no figuran ni en la cuenta bancaria abierta por Vox en una entidad catalana ni en la contabilidad interna del partido.

Un potentado constructor iraní residente en EE UU y su hijo donaron 57.000 euros a Vox

Vox recibió en sus cinco primeros meses de vida 141 transferencias de fondos procedentes de un millar de iraníes, según las mismas fuentes. Ninguna de estas aportaciones superó el límite de 100.000 euros anuales fijado por la Ley de Financiación de Partidos de 2012. A la cuenta específica abierta por Vox para recibir el dinero de los opositores solo llegaron dos donativos de personas ajenas al movimiento de resistencia iraní. Y sus aportaciones no rebasaron los 2.000 euros. El grifo financiero de los disidentes se cortó antes del inicio de la campaña europea de mayo de 2014.

El análisis del Excel confidencial de Vox confirma que la relación entre los ultras y el grupo opositor a Teherán se inició durante la gestación del partido. El fundador y primer presidente de la formación, Alejo Vidal-Quadras, pidió entonces auxilio económico a los responsables de la organización iraní tras anunciar sus planes de abandonar el PP y embarcarse en la nueva aventura política, según reconoce el que fuera también vicepresidente del Parlamento Europeo entre 2004 y 2014.

Vidal-Quadras confirma así que el CNRI organizó la colecta mundial para respaldar la creación de Vox. Y puntualiza: "Los donativos no vinieron de la organización, sino de simpatizantes del CNRI. De una comunidad en el exilio muy variopinta". La Ley de Financiación de Partidos Políticos prohíbe las donaciones de partidos u organizaciones extranjeras.

La organización iraní recurrió a 35 recaudadores de una quincena de países para recolectar fondos

La conexión entre este político y la entidad iraní se remonta a la etapa del dirigente conservador como eurodiputado (1999-2014). Tras aterrizar en Bruselas, Vidal-Quadras recibió a una delegación de los opositores al régimen islámico. E inició una relación que cristalizó después en la participación del parlamentario en más de 14 ediciones del encuentro anual que el CNRI celebra en París. Una cita que concentró el pasado año a 4.000 personas y por la que han desfilado los expresidentes del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, José María Aznar o la exvicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega.

Documento notarial para Abascal

Vidal-Quadras abandonó Vox en 2015 tras no hacerse con el escaño en el Parlamento Europeo al obtener solo el 1,56 % de los votos (244.929). Antes de marcharse, entregó al partido un documento notarial con las transferencias del CNRI y los gastos de la formación, según fuentes conocedoras de la contabilidad de Vox. El grupo opositor cortó el caudal de fondos a la formación ultra después de que Vidal-Quadras dejara el partido.

El dinero iraní de Vox ha originado malestar en el seno de la formación. Este periódico desveló la pasada semana que el CNRI costeó con 800.000 euros el 80% de la campaña europea de 2014. Una convocatoria donde concurrieron Abascal y el actual vicesecretario de Relaciones Internacionales, Iván Espinosa de los Monteros.

Abascal aseguró tras conocer la noticia que los donativos fueron legales porque su partido entregó la lista al Tribunal de Cuentas. Una afirmación que el organismo fiscalizador niega.

Las nuevas revelaciones elevan los fondos extranjeros de Vox al millón de euros. Y confirman que el caudal iraní resultó clave para alumbrar la fundación del primer partido ultra que ha desembarcado con fuerza en el tablero político español.

La carrera por salir de las listas del terrorismo internacional

Fundado en Teherán en 1965 por tres estudiantes universitarios, el brazo armado del Consejo Nacional de Resistencia de Irán (CNRI), el Muyahidin-e Jalq (MJ), protagonizó entre 2003 y 2014 una batalla en los tribunales para salir de las listas de organizaciones terroristas de Reino Unido, la Unión Europea y Estados Unidos.

La carrera por convencer a las instituciones internacionales del carácter político de este grupo que contó hasta 1979 con una rama marxista fue ardua. Y recibió asesoramiento legal del exjuez de la Corte Europea de Justicia Lord Slynn de Hadley. Y la ayuda de expertos en derecho internacional humanitario, según el documento de esta organización 50 años de resistencia por la libertad y la democracia.

El MJ abandonó la lista de organizaciones terroristas de EE UU en 2012 tras un viraje “legal y político” de 15 años. Reino Unido dejó de considerar al grupo terrorista en 2008 tras un procedimiento impulsado un año antes por 35 parlamentarios.

El grupo adquirió notoriedad en 2002 al revelar la existencia de dos instalaciones nucleares secretas en Arak y Natanz, según un documento de esta organización. Y presume en sus informes internos del respaldo de 4.000 parlamentarios de 43 países.

El diario The Guardian vinculó en noviembre del pasado año la salida del MJ de las listas de organizaciones terroristas con una campaña a golpe de talonario para ganarse el respaldo de mandatarios internacionales.

El CNRI, que en agosto de 2014 tenía 2.800 milicianos en una antigua base militar estadounidense cercana al aeropuerto de Bagdad, enmarca estas afirmaciones en declaraciones a este periódico en una campaña de noticias falsas de Irán. También se desmarca de la información difundida por la cadena NBC en 2012 que relacionaba al MJ con el con el asesinato de cinco científicos iraníes.

https://elpais.com/politica/2019/01/18/actualidad/1547834274_728411.html

DESCENSO A LAS CUENTAS DE VOX

La fuerza de extrema derecha triplica sus donaciones tras un centenar de reuniones con pequeños empresarios. Simpatizantes de una asociación iraní en el exilio donaron al partido 500.000 euros en 2014

Una legión anónima de pequeños empresarios ha contribuido desde su fundación a la eclosión de Vox. Dueños de pymes, ejecutivos de firmas ganaderas y aceiteras y profesionales liberales han nutrido en silencio desde su nacimiento, en enero de 2014, las arcas de esta fuerza ultra que ha aterrizado por sorpresa con 12 diputados en el Parlamento de Andalucía.

Vox ha triplicado las donaciones que recibe de particulares desde 2016. La formación ha captado este año 13.000 aportaciones privadas. El caudal suma 548.000 euros, un 65% más que en 2017, según sus cuentas internas.

El donativo más suculento llegó en 2016. Un septuagenario empresario catalán con negocios en Madrid entregó entonces 50.000 euros, el límite que fija la Ley de Financiación de Partidos de 2012. La aportación más cuantiosa este año se redujo a la mitad, según fuentes de esta fuerza política que protege con celo la identidad de quienes contribuyen a la causa.

“Si me viene un empresario que quiere dar 100.000 euros y la ley fija un tope de 50.000 anuales, la aportación se camufla a través de su hijo, su mujer,…”, apunta un ex alto cargo de Vox enfrentado a la actual dirección que reconoce que en 2014 gestionó donaciones de simpatizantes.

El presidente de la formación, el exdirigente del PP vasco Santiago Abascal, ha participado desde 2014 en más de un centenar de desayunos con pequeños empresarios. Uno de cada diez asistentes a estos encuentros, adonde no acudió ningún ejecutivo del Ibex 35, acabó sacando la cartera, según el gerente de Vox, Enrique Cabanas. “En este tiempo hemos salido a pedir dinero”, confiesa el guardián de las cuentas.

El amigo iraní

Cabanas admite que su partido recibió medio millón de euros en 2014 de iraníes en el exilio. Y que esta inyección costeó la mitad de la campaña a las elecciones europeas de Vox que ese año encabezó el exdiputado del PP Alejo Vidal-Quadras, que formó parte de un grupo de eurodiputados de apoyo a la oposición iraní durante su etapa como vicepresidente del Parlamento Europeo. Tras no conseguir representación, Vidal-Quadras abandonó la formación ultra en 2015.

El partido recibió 500.000 euros de simpatizantes de un grupo iraní que tuvo un brazo armado para la candidatura de Vidal-Quadras en las elecciones europeas de 2014

EL PAÍS ha confirmado con dos fuentes de la primera dirección de Vox que el partido se nutrió antes de los comicios europeos de 2014 de “miles de aportaciones de entre 200 y 5.000 euros” de simpatizantes del Consejo Nacional de Resistencia Iraní (CNRI), un grupo opositor al régimen de los ayatolás. De inspiración anticapitalista, el CNRI tuvo un brazo armado, el Muyahidin-e Jalq (MJ), que Estados Unidos sacó en 2012 de su lista de organizaciones terroristas tras el respaldo de dos exdirectores de la CIA y uno del FBI. La decisión llegó después de una campaña de apoyos políticos para persuadir a Washington y Bruselas de que el grupo renunciaba a la violencia. Y que debía ser reconocido como oposición legítima al régimen iraní.

Las aportaciones de los partidarios del CNRI a Vox en 2014 se comunicaron al Tribunal de Cuentas, según fuentes próximas a la primera dirección de este partido. Hoy, la formación reclama la deportación de inmigrantes “ilegales” a sus países de origen.

La fuerza de extrema derecha insiste en que ya no recibe financiación extranjera. Y que el juego de alianzas que pretende trenzar en Europa Steve Bannon, jefe de campaña del presidente de EE UU, Donald Trump, y gurú de una cruzada ideológica de tintes xenófobos a la que se ha sumado Vox, no se ha traducido en generosidad externa.

La pujante hucha del partido se alimenta en España. Y ha permitido sufragar los más de 100.000 euros que el grupo desembolsó el pasado octubre en un acto en el madrileño Palacio Vistalegre al que acudieron más de 9.000 simpatizantes. Y también costear los 150.000 que el partido dice haberse gastado en la campaña de las elecciones andaluzas. El dinero se fue en escenarios, sonido y miles de rojigualdas. Y 83.000 euros llegaron a través de crowdfunding, según los ultras.

El milagro del 'crowdfunding'

Y es que, tras las cuotas, las campañas de financiación colectiva son la principal fuente de ingresos. Vox ha recurrido al micromecenazgo en las redes sociales para comprar una furgoneta de 40.000 euros. Pero también para abonar las fianzas de las causas judiciales donde ejerce la acusación popular. Así, recaudó 40.000 euros para impulsar sus querellas ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) contra el Gobierno catalán y la mesa del Parlament.

El partido de Abascal también tiró de crowdfunding para reunir los 12.000 euros que le exigió el Supremo para empujar la querella por las supuestas irregularidades en la tesis doctoral de Pedro Sánchez. Tardó 71 minutos en reunir la suma.

“Se escudan en el crowdfunding para generar presuntos ingresos de microdonaciones, yo lo califico de pitufeo [modalidad de blanqueo]. Ningún fiscal ha tomado cartas en el asunto, pero debería”, critica el que fuera hasta 2016 vicepresidente primero de Vox, Juan Jara.

Las cuotas son la principal inyección de fondos. Los 18.700 militantes —más de la mitad han desembarcado en los últimos seis meses— abonan nueve euros. Los jubilados pagan cinco y los estudiantes, tres.

Por las aportaciones de los afiliados, el partido ha ingresado este año casi 800.000 euros, cuatro veces más que en 2015. Vox presume de haber incrementado su militancia en 1.000 personas en los dos días siguientes a su aterrizaje en el Parlamento andaluz. Y pregona que sus afiliados se han multiplicado por veinte en Cataluña desde septiembre de 2017, cuando los independentistas aprobaron en el Parlament la ley para convocar el referéndum.

El partido se prepara para redibujar su estructura. Un engranaje que, hasta el mes pasado, tenía en nómina a seis empleados: el gerente, un periodista, un administrativo y dos auxiliares. También a Abascal, que cobra 3.500 euros netos al mes.

Pero esta estampa es ya el pasado. La formación encara una nueva era marcada por el vigor financiero tras su eclosión andaluza. Solo el organigrama que perfila en el Parlamento autonómico sumará 30 empleados. Cada uno de sus 12 diputados tendrá derecho a un asesor.

Dos operarios trabajaban esta semana contra reloj para remozar el futuro cuartel general de Vox. Un bajo de 400 metros en el céntrico barrio madrileño de Chamberí. La formación ha firmado un acuerdo de arrendamiento por cinco años. Pagará 3.500 euros de alquiler mensual, que se convertirán en 6.000 en 2023. Y correrá con la factura de la reforma.

El partido de Abascal presume de no tener propiedades. Asegura que su docena de sedes provinciales son alquiladas. Y que no ha recibido donaciones de inmuebles. Una circunstancia que permite la ley de partidos si se comunica al Tribunal de Cuentas. El gerente conecta el milagro del éxito con la gente corriente.
Un exvicepresidente: "hay opacidad en la contabilidad"

“Vox incumple la ley de partidos. Sus cuentas anuales son aprobadas por el presidente, Santiago Abascal, y su amigo y gerente, Enrique Cabanas, en un despacho o en cualquier hotel de lujo de Madrid”. El que fuera vicepresidente primero de la formación hasta 2016, Juan Jara, denuncia así las presuntas irregularidades en la contabilidad de la fuerza ultra. “Hay opacidad y un oscurantismo deliberado”, añade este médico que ocupó la gerencia del Servicio Madrileño de Salud bajo la presidencia regional de Alberto Ruiz-Gallardón (PP).

Según Jara, la dirección del partido muestra “un desprecio absoluto por el dinero ajeno” y maneja “tarjetas green" para supuestos dispendios. Vox sostiene que solo su gerente tiene tarjeta de crédito y zanja así las acusaciones de su antiguo dirigente: “[Jara] Empezó a preguntar nombres, teléfonos, direcciones y correos de los donantes. Eso queda en la tesorería, gerencia, Hacienda y el Tribunal de Cuentas".

https://elpais.com/politica/2018/12/05/actualidad/1544039867_516671.html

LA OCULTACIÓN DE DATOS POR PARTE DE VOX IMPIDE SABER SI LAS DONACIONES IRANÍES FUERON LEGALES

Mantiene en secreto el periodo exacto en el que se recibieron las aportaciones de personas extranjeras, un dato fundamental para dilucidar si el partido incurrió en una ilegalidad en las elecciones europeas de 2014

La Junta Electoral Central interpreta que la prohibición legal de recibir fondos "procedentes de entidades o personas extranjeras" se limita a los 54 días del periodo electoral

El partido de extrema derecha no aportó la información al Tribunal de Cuentas, en contra de lo que afirmó su número dos, y tampoco atiende la solicitud de información de medios como infoLibre

La opacidad de Vox impide conocer si el partido de extrema derecha se financió legalmente en las elecciones al Parlamento Europeo de 2014. El Tribunal de Cuentas desmintió haber fiscalizado y declarado “legales” las donaciones recibidas por Vox de seguidores del denominado Consejo Nacional de Resistencia Iraní (CNRI), con las que se habría pagado hasta el 80% de la campaña electoral. Y la formación presidida por Santiago Abascal también rechaza facilitar información a los medios de comunicación que se han interesado por aclarar el tema. Así lo indicó uno de los periodistas de El País que publicó informaciones sobre la financiación de Vox y el mismo resultado negativo han obtenido las peticiones de información planteadas por infoLibre. Entres otras cuestiones, este periódico trasladó a los responsables de Vox una pregunta sobre el periodo en el que recibió las aportaciones de los iraníes, un dato que es fundamental para dilucidar si Vox incurrió en una ilegalidad en aquellos comicios, en los que el expresidente del PP catalán Alejo Vidal-Quadras se presentó como cabeza de lista. Abascal era el secretario general del partido.

En las elecciones al Parlamento Europeo de 2014, el partido recurrió para financiarse al conocido como micromecenazgo. Gracias a este mecanismo, consiguió ingresar alrededor de 800.000 euros a través de 146 donaciones procedentes de una quincena de países distintos –Alemania, Italia, Suiza, EEUU o Canadá, entre otros–, aportaciones que realizaron seguidores del CNRI, un colectivo heredero de una organización que en su momento fue incluida en varias listas de grupos terroristas. Aunque desde Vox dicen estar “absolutamente tranquilos”, el resto de formaciones han pedido que aclare las cuestiones surgidas en torno a estos donativos. Este martes, la portavoz de Unidos Podemos en el Congreso, Irene Montero, ha instado a Vox a resolver “todas las dudas”. Mientras tanto, el PP está estudiando llevar a la formación ultraderechista a la comisión de investigación sobre la financiación de partidos del Senado.

¿Son legales las donaciones de personas extranjeras?

La Ley de Financiación de Partidos Políticos, aunque prohíbe expresamente aceptar cualquier aportación procedente “de Gobiernos y organismos, entidades o empresas públicas extranjeras”, sí que permite a las formaciones, en su artículo 7.1, recibir “donaciones no finalistas" –es decir, que no tengan un fin concreto– de personas extranjeras. No obstante, tales aportaciones tienen que respetar ciertos límites, requisitos y condiciones. En la actualidad, las donaciones procedentes de un mismo individuo no pueden superar los 50.000 euros anuales, y todas aquellas superiores a 25.000 euros deberán ser notificadas obligatoriamente al Tribunal de Cuentas “en el plazo de tres meses desde su aceptación”; en 2014, esos límites cuantitativos se situaban en 100.000 y 50.000 euros, respectivamente. Además, tendrán que ser nominativas, es decir, deben estar perfectamente identificadas por los partidos dejando constancia de “la fecha de imposición, importe de la misma y del nombre e identificación fiscal del donante”.

De cara a un proceso electoral, sin embargo, la cosa cambia. El artículo 128 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (Loreg), además de prohibir tajantemente la aportación a las cuentas electorales de fondos provenientes de cualquier Administración, organismo autónomo o empresa del sector público, entre otros, tampoco permite aquellos “procedentes de entidades o personas extranjeras, excepto los otorgados en el Presupuesto de los órganos de las Comunidades Europeas para la financiación de las elecciones al Parlamento Europeo”. Sin embargo, según aclaró la Junta Electoral Central en un acuerdo del 10 de octubre de 2013, dicho artículo 128.2 de la Loreg “no resulta aplicable a las aportaciones de fondos que puedan realizarse fuera del periodo electoral”. Es decir, que la prohibición sólo rige durante los 54 días que separan la convocatoria de elecciones y la cita con las urnas.

Falta de transparencia

Teniendo en cuenta que el decreto de convocatoria de los comicios se publicó en el Boletín Oficial del Estado el 31 de marzo de 2014, y que las elecciones fueron el 25 de mayo, cualquier aportación procedente del extranjero que Vox hubiera recibido en ese marco temporal habría sido irregular. Vidal-Quadras, que mantiene una relación estrecha con los opositores iraníes desde 1999, aseguró este lunes en declaraciones a eldiario.es que no percibió ni un solo euro de los seguidores del CNRI cuando los comicios ya estaban convocados. “Si lo hubiera hecho habría contravenido la ley y yo siempre cumplo con la ley”, apuntó el también exvicepresidente del Parlamento Europeo, que aseveró que todo se respetó “escrupulosamente”. Pero el partido se niega a aportar dato alguno al respecto.

Tanto la Junta Electoral Central (JEC) como las Provinciales son las encargadas, en cualquier proceso electoral, de velar por el cumplimiento de las normas, pudiendo pedir la colaboración del Tribunal de Cuentas. Para desarrollar su función fiscalizadora, según la Loreg, “podrán recabar en todo momento de las entidades bancarias y de las cajas de ahorro el estado de las cuentas electorales, números e identidad de los impositores”, así como solicitar a los administradores electorales “las informaciones contables que consideren necesarias”. Sin embargo, fuentes de la JEC consultadas por infoLibre explican que a día de hoy, cinco años después de las europeas, no pueden hacer nada. “Una vez transcurrido el plazo que va desde la convocatoria hasta los cien días siguientes a la celebración de las elecciones, la Junta Electoral ya no tiene ninguna competencia, por lo que no puede hacer absolutamente nada en relación con el tema”, explican.

El Tribunal de Cuentas desmiente a Vox

En las últimas horas, varios dirigentes del partido de extrema derecha reconocieron las aportaciones de seguidores del CNRI en aquellos comicios, aunque asegurando que el Tribunal de Cuentas había afirmado que eran “legales”. “Cuando Santiago Abascal asumió el partido, vimos que una parte de la financiación de la campaña europea (…) había recibido donativos provenientes del exterior. Nosotros, inmediatamente, presentamos las cuentas, toda la documentación que teníamos, al Tribunal de Cuentas pidiéndole que las analizase. La respuesta fue clara y contundente: todos los donativos habían sido legales, totalmente transparentes”, afirmó el secretario general de Vox, Javier Ortega Smith. Unos segundos después, volvió a insistir: “Como desconocíamos si eso tenía o no alguna irregularidad, lo presentamos al Tribunal de Cuentas, que dijo que era perfectamente legal”.

El órgano encargado de fiscalizar a los partidos, sin embargo, negó la mayor. Fuentes de la institución explicaron a este diario que, según el artículo 133.1 de la Loreg, sólo tienen obligación de presentar la contabilidad electoral ante el Tribunal de Cuentas las formaciones que hubieran alcanzado los requisitos establecidos para recibir subvenciones electorales o que hubieran solicitado adelantos con cargo a las mismas. Con la normativa sobre la mesa, desde el órgano apuntan que en los comicios europeos de 2014 la formación “no obtuvo representación alguna y, por tanto, no estaba obligada a la presentación de la correspondiente contabilidad electoral para su fiscalización”. “No consta en el Registro del Tribunal de Cuentas entrada alguna que tuviera por remitente o asunto la formación Vox en el año 2014, en relación con las citadas elecciones”, sentenciaron.

El partido liderado por Abascal tampoco presentó ante la institución auditora su contabilidad anual de 2014. De nuevo, no tenían obligación de hacerlo. La Ley Orgánica 8/2007 sobre financiación de los partidos políticos establecía que sólo debían presentar sus cuentas anuales ante el órgano fiscalizador todas aquellas formaciones que “recibieran algún tipo de subvención pública” de las previstas en la citada norma –es decir, las que reciben los partidos en función de su representación parlamentaria–. Tras la entrada en vigor de la reforma del año 2015, dicha obligación de depositar su contabilidad se extendió a todas las formaciones inscritas en el Registro de Partidos Políticos del Ministerio del Interior. “Por consiguiente, (…) el primer ejercicio en el que la formación Vox ha presentado las cuentas anuales a esta institución ha sido el ejercicio de 2016”, señalaron fuentes del Tribunal de Cuentas.

https://www.infolibre.es/noticias/politica/2019/01/16/la_ocultacion_datos_por_parte_vox_impide_saber_si_las_donaciones_iranies_fueron_legales_90797_1012.html

VOX SE INVENTA QUE EL TRIBUNAL DE CUENTAS FISCALIZÓ Y DECLARÓ "LEGALES" LAS DONACIONES IRANÍES QUE RECIBIÓ EN LAS EUROPEAS DE 2014

Según el órgano fiscalizador, en su registro "no consta" ninguna entrada "que tuviera por remitente o asunto la formación Vox en el año 2014, en relación con las citadas elecciones"

"Presentamos las cuentas al Tribunal pidiéndole que las analizase. La respuesta fue clara y contundente: todos los donativos habían sido legales, totalmente transparentes", aseguró este domingo el secretario general de Vox

Vox se sirvió del exilio opositor iraní en su primer intento para acceder a la política comunitaria. La formación de extrema derecha financió el 80% de la campaña electoral de los comicios al Parlamento Europeo de 2014 con aportaciones que hicieron los seguidores del Consejo Nacional de la Resistencia de Irán (CNRI), colectivo que tiene sus orígenes en una organización que tanto la Unión Europea como Estados Unidos incluyeron en su momento en la lista de grupos terroristas, según reveló este domingo el diario El País. En las últimas horas, el partido ultraderechista, que se presentó a los comicios con el expresidente del PP catalán Alejo Vidal-Quadras encabezando la candidatura, ha confirmado tales donaciones, asegurando que el Tribunal de Cuentas afirmó que habían sido “legales”. Sin embargo, fuentes del órgano que fiscaliza a las formaciones políticas niegan, en conversación con infoLibre, haber auditado la contabilidad de Vox relativa a aquellos comicios, en los que el partido de extrema derecha se tuvo que conformar con menos del 2% de los votos.

En las elecciones al Parlamento Europeo de 2014, Vox recurrió, al igual que otras formaciones políticas, al conocido como micromecenazgo –crowdfunding en inglés–, un mecanismo de financiación a través de pequeñas aportaciones económicas procedentes de gran cantidad de personas. A través de esta técnica, habría recibido, siempre según la información publicada, 146 donativos de seguidores del Consejo Nacional de la Resistencia de Irán. Las aportaciones, procedentes de más de una quincena de países –Alemania, Italia, Suiza, EEUU o Canadá, entre otros–, permitieron a la formación ingresar en sus cuentas alrededor de 800.000 euros, una cantidad que habría sido utilizada para financiar el 80% de la campaña electoral. El actual presidente de Vox, Santiago Abascal, era entonces secretario general provisional del partido y ocupó uno de los puestos de cierre de la candidatura capitaneada por Vidal-Quadras.

El PP, que ha conseguido que tanto Ciudadanos como Vox apoyen la investidura de Juan Manuel Moreno Bonilla en Andalucía, tilda el caso de “preocupante” y no descarta que la formación de extrema derecha tenga que explicar su financiación en la comisión que investiga las cuentas de los partidos políticos en el Senado. Desde Vox se defienden con el siguiente argumento: “Lo tendrá que aclarar el Tribunal [de Cuentas], que tiene todas nuestras cuentas. Nosotros, en todo caso, no tenemos fondos iraníes, hemos recibido donaciones de personas que pueden ser extranjeras. La financiación de Vox es absolutamente legal, ha sido auditada por una empresa, ha sido depositada en el Tribunal de Cuentas y estamos absolutamente tranquilos con esa cuestión. (…) Y además disfrutamos con la desesperación de los medios de comunicación intentando hurgar en el pasado de Vox”, señaló este lunes el propio Abascal durante un desayuno informativo en Madrid.

En la misma línea se pronunció horas antes el secretario general del Vox, Javier Ortega Smith, durante un acto en Burgos. Sin embargo, el número dos de la formación fue un paso más allá, aseverando hasta en dos ocasiones que el Tribunal de Cuentas había dado su beneplácito a los donativos de procedencia iraní que su formación recibió en 2014. “Cuando Santiago Abascal asumió el partido, vimos que una parte de la financiación de la campaña europea (…) había recibido donativos provenientes del exterior. Nosotros, inmediatamente, presentamos las cuentas, toda la documentación que teníamos, al Tribunal de Cuentas pidiéndole que las analizase. La respuesta fue clara y contundente: todos los donativos habían sido legales, totalmente transparentes”, afirmó Ortega Smith. Unos segundos después, el número dos de Vox volvió a insistir nuevamente: “Como desconocíamos si eso tenía o no alguna irregularidad, lo presentamos al Tribunal de Cuentas, que dijo que era perfectamente legal”.

El Tribunal de Cuentas lo niega

El órgano encargado de fiscalizar a los partidos, sin embargo, niega la mayor. Fuentes de la institución explican a este diario que, según el artículo 133.1 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General, sólo tienen obligación de presentar la contabilidad electoral ante el Tribunal de Cuentas las formaciones que hubieran alcanzado los requisitos establecidos para recibir subvenciones electorales o que hubieran solicitado adelantos con cargo a las mismas. Con la normativa sobre la mesa, desde el órgano apuntan que en los comicios europeos de 2014 la formación “no obtuvo representación alguna y, por tanto, no estaba obligado a la presentación de la correspondiente contabilidad electoral para su fiscalización”. “No consta en el Registro del Tribunal de Cuentas entrada alguna que tuviera por remitente o asunto la formación Vox en el año 2014, en relación con las citadas elecciones”, sentencian las fuentes consultadas por infoLibre.

Efectivamente, no hay ni una sola mención al partido de extrema derecha en el informe de fiscalización del Tribunal de Cuentas relativo a las elecciones al Parlamento Europeo de 2014. De hecho, el primer documento en el que consta que la institución ha auditado la contabilidad electoral de Vox es en el informe de fiscalización correspondiente a las elecciones locales de mayo de 2015, comicios en los que consiguió representación en algunos ayuntamientos, lo que le obligaba a presentar las cuentas de aquella campaña.

Este diario se puso en contacto con la formación para saber en qué escrito el órgano había dejado claro que los donativos recibidos por simpatizantes del CNRI eran “legales”, tal y como apostilló su secretario general. “Todo lo que teníamos que decir ya lo ha dicho hoy Santiago en el desayuno y ayer Javier Ortega en Burgos”, se limitaron a responder.

El partido liderado por Abascal tampoco presentó ante la institución auditora su contabilidad anual de 2014. De nuevo, no tenían obligación de hacerlo. La Ley Orgánica 8/2007 sobre financiación de los partidos políticos establecía que sólo debían presentar sus cuentas anuales ante el órgano fiscalizador todas aquellas formaciones que “recibieran algún tipo de subvención pública” de las previstas en la citada norma –es decir, las que reciben los partidos en función de su representación parlamentaria–, explican desde el Tribunal de Cuentas.

Tras la entrada en vigor de la reforma del año 2015, dicha obligación de depositar su contabilidad se extendió a todas las formaciones inscritas en el Registro de Partidos Políticos del Ministerio del Interior. “Por consiguiente, (…) el primer ejercicio en el que la formación Vox ha presentado las cuentas anuales a esta institución ha sido el ejercicio de 2016”, aseveran fuentes del Tribunal de Cuentas.

“Islamista, marxista y feminista”

Los orígenes del denominado Consejo Nacional de Resistencia Iraní se remontan a hace más de medio siglo. En 1963, un grupo de jóvenes estudiantes de la Universidad de Teherán pusieron en marcha la Organización de los Muyahidines del Pueblo de Irán (Mujahedin-e-Khalq, MeK), una organización cuya ideología combinaba “islamismo, marxismo y feminismo”, según detalló el Departamento de Estado de EEUU en un informe del año 2010. Su razón de ser giraba en torno al derrocamiento de la dictadura del sha Mohammad Reza Pahlavi, al que consideraban un títere a las órdenes de Estados Unidos. Y, para conseguirlo, apostaron por la utilización de la lucha armada. Así, en la década de 1970, Mujahedin-e-Khalq llevó a cabo multitud de atentados contra intereses norteamericanos en suelo iraní, siendo responsable del asesinato de tres militares y otros tres civiles estadounidenses durante ese periodo. También respaldaron el asalto a la embajada de EEUU en Teherán, en el que más de medio centenar de diplomáticos permanecieron secuestrados durante más de un año.

En la actualidad, el CNRI se define como un “parlamento en el exilio” que busca el “establecimiento de una república democrática” en Irán basada en la separación de religión y Estado. Compuesto en un 50% por mujeres, está integrado por veinticinco comités que “forman la base para un gobierno provisional de coalición una vez que los mulás hayan caído”, una suerte de Ejecutivo que estaría en el poder durante seis meses y cuya “responsabilidad principal” sería la celebración de elecciones “libres y justas” para la formación de una asamblea nacional legislativa. Aunque oficialmente se desvinculan del MeK, afirmando que solo es una más de las movimientos que forman parte del proyecto, lo cierto es que el FBI apuntó en una investigación en 2004 que el CNRI “no es una organización separada”. “Es, y ha sido, una parte integral del Mujahedin-e-Khalq”, aseveraron.

La entrada del Consejo Nacional de Resistencia Iraní en la arena política española se produjo de la mano de Vidal-Quadras. “Al poco de estar en Bruselas conocí a un diputado portugués socialista, Paulo Casaca. Él llevaba unos años trabajando con la oposición democrática iraní y me pidió que recibiera a unos representantes de este movimiento. Tenemos una larga conversación, me aportan documentos y me explican las circunstancias en las que está Irán y su historia. Ahí comienza nuestra relación”, explicó el propio Vidal-Quadras en 2014 a Estrella Digital. Tras esto, parlamentarios y dirigentes políticos, de izquierda a derecha, se han dejado ver por las convenciones anuales que cada mes de junio celebra el CNRI en suelo francés. Entre ellos, los expresidentes del Gobierno José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero.

https://www.infolibre.es/noticias/politica/2019/01/15/vox_inventa_que_tribunal_cuentas_fiscalizo_declaro_legales_las_donaciones_iranies_que_recibio_para_las_europeas_2014_90758_1012.html

ALEJO VIDAL-QUADRAS: "ABASCAL CONOCÍA EL APOYO ECONÓMICO DE OPOSITORES IRANÍES A VOX Y LE PARECÍA BIEN"

El exdirigente del PP, que concurrió bajo las siglas de Vox a las últimas europeas sin lograr escaño, asegura que "toda ayuda, dentro de la ley, era bienvenida"

Niega financiación irregular porque los 800.000 euros de los iraníes no se recibieron durante la campaña electoral, que es lo que prohíbe la ley

El grupo iraní que financió a Vox: una organización apoyada por líderes occidentales pese a su pasado terrorista

El que fuera cabeza de lista de Vox al Parlamento Europeo en las elecciones de 2014, Alejo Vidal-Quadras, asegura que el actual líder de la formación de extrema derecha, Santiago Abascal, estaba al tanto de que partidarios del Consejo Nacional de la Resistencia de Irán (CNRI) aportaron fondos para esa campaña y que no puso objeción alguna a ese respaldo. "Santiago Abascal conocía el apoyo económico de opositores iraníes y le parecía bien. Toda ayuda, dentro de la ley, era bienvenida", afirma en declaraciones a eldiario.es.

El CNRI es el nombre adoptado por la Organización de los Muyahidines del Pueblo de Irán (MeK, en sus siglas en inglés) para intentar aparentar que forma parte de una coalición de grupos de oposición al régimen de Irán. Aunque en su origen tuvo inspiración marxista, desde hace años ha sido adoptado por ámbitos neoconservadores como la alternativa al régimen iraní. Según reveló este domingo el diario El País, la formación de extrema derecha recibió 800.000 euros en 146 donativos de personas vinculadas a este grupo para financiar esa campaña. El 80% de los fondos que empleó Vox para intentar tener representación en el Parlamento Europeo provinieron de ese grupo. Vidal-Quadras, que se quedó a 2.600 votos de entrar en la Eurocámara, abandonó Vox tras ese fiasco. Antes había militado treinta años en el PP, formación por la que fue eurodiputado entre 1999 y 2014.

La Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) prohíbe la aportación a las cuentas electorales de "fondos procedentes de entidades o personas extranjeras", es decir, que no tengan nacionalidad española. No obstante, en octubre de 2013, meses antes de estos comicios, la Junta Electoral Central precisó que esta prohibición opera únicamente en período electoral: desde que se convocan formalmente los comicios hasta su celebración.

El decreto de convocatoria de estas elecciones se publicó en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el 31 de marzo de 2014, donde se fijó el 25 de mayo para la cita con las urnas. Es decir, cualquier donación extranjera en este período habría sido irregular. Vidal-Quadras asegura que la ley se cumplió "escrupulosamente". "No recibí un euro cuando las elecciones ya estaban convocadas. Si lo hubiera hecho habría contravenido la ley y yo siempre cumplo con la ley", afirma.

A pesar de que su marcha del PP y fichaje por Vox no se anunció hasta el 27 de enero de 2014, Vidal-Quadras asegura que desde finales de diciembre de 2013 en los círculos de la oposición al régimen iraní ya se conocían sus pretensiones de irse a otro partido e intentar de nuevo ser europarlamentario bajo otras siglas. "Es ahí cuando se empezaron a fraguar esos apoyos porque yo soy una persona archiconocida en ese ámbito", explica. En todo caso, no fue proclamado formalmente candidato de Vox al Parlamento Europeo hasta el 10 de abril, con las elecciones ya convocadas de manera oficial y, por tanto, cuando ya operaba la prohibición de recepción de fondos con origen extranjero.

Colaboración "sin contrapartidas"

Vidal-Quadras encuadra la "colaboración" de opositores iraníes en su frustrado intento por ser eurodiputado de Vox en su vinculación "de años" con el CNRI. Asegura que esa "estrecha relación" empezó a fraguarse en 1999, cuando llegó a Bruselas como europarlamentario del PP. "Me integré entonces en la plataforma Amigos del Irán Libre, donde había otros representantes del PP y también socialistas, liberales, verdes... hacíamos actos públicos, declaraciones o ruedas de prensa para darles su apoyo", detalla. "Cuando dejé el PP y me lancé a Vox, personas de la sociedad civil, no del CNRI como organización, me prestaron su apoyo económico", amplía. Asegura que lo hicieron "sin contrapartidas", por agradecimiento a los 15 años que llevaba colaborando con ellos.

Cuando la Unión Europea decidió retirar de la lista europea de organizaciones terroristas a los Muyahidines del Pueblo de Irán (OMPI), principal grupo de oposición al régimen islámico de Teherán, Maryam Rajavi, presidenta del Consejo Nacional de la Resistencia de Irán (considerado el brazo político de los Muyahidines), agradeció el apoyo de un grupo de miembros del Parlamento Europeo, en especial de Vidal-Quadras. Era frecuente que el entonces político del PP participase activamente en todo tipo de actos del lobby en Bruselas de la oposición iraní en el exilio, informa Marina Estévez.

Vidal-Quadras circunscribe las aportaciones de fondos al período en el que estuvo en Vox y las vincula "totalmente" a su persona. "No hubo donativo alguno mientras estaba en el PP", asegura, si bien reitera que diputados populares también participaban en actos de la oposición iraní. Este lunes, el partido que preside Pablo Casado anunció que estudiaba obligar a Vox a comparecer en la Comisión de Investigación sobre la Financiación de los Partidos Políticos que impulsa en solitario en el Senado para explicar una recepción de fondos de Irán que la vicesecretaria de Comunicación del PP, Marta González, calificó de "preocupante".

Y eso a pesar de que referentes políticos de Pablo Casado como el expresidente del Gobierno José María Aznar también han prestado su apoyo a este grupo de opositores iraníes. De hecho, ni siquiera su pasado terrorista –así lo consideraban hasta hace unos años EEUU y la UE– ha impedido a esta organización contar con el apoyo de dirigentes occidentales. José Luis Rodríguez Zapatero, por ejemplo, acudió a las reuniones anuales que el grupo organizó en París en 2013 y 2014.

https://m.eldiario.es/politica/Alejo-Vidal-Quadras-financiacion-Vox_0_857065255.html

VOX NO ENTREGÓ AL TRIBUNAL DE CUENTAS LA LISTA DE SUS 146 DONANTES IRANÍES

El organismo desmiente las afirmaciones de Abascal y Ortega sobre las elecciones europeas de 2014

Vox no entregó al Tribunal de Cuentas datos sobre las 146 donaciones por valor de 800.000 euros que recibió de un grupo de exiliados iraníes para su campaña de las elecciones europeas de 2014, según indican a EL PAÍS fuentes oficiales del organismo fiscalizador.

Esta revelación contradice las declaraciones del presidente y del secretario general del partido de extrema derecha, Santiago Abascal y Javier Ortega, respectivamente. "No consta en el registro del Tribunal de Cuentas entrada alguna que tuviera por remitente o asunto la formación Vox en 2014, en relación con las citadas elecciones", apunta el organismo fiscalizador.

Después de que este periódico revelara que el 80% de los fondos de las elecciones europeas de Vox de 2014 procedieron del grupo de origen marxista-islámico Consejo Nacional de la Resistencia de Irán (CNRI), Abascal y Ortega se apresuraron a destacar que el Tribunal de Cuentas manejó y aprobó su contabilidad electoral.

"Nosotros inmediatamente presentamos toda la documentación en el Tribunal de Cuentas. La respuesta fue clara y evidente: todos los donativos habían sido legales y totalmente transparentes", precisó Ortega Smith el domingo.

La Ley 9/1985 del Régimen Electoral General (LOREG) establece que solo los partidos que obtienen representación deben presentar sus finanzas al Tribunal de Cuentas. Y Vox no consiguió que su candidato en 2014 a Bruselas, Alejo Vidal-Quadras, consiguiera el escaño. Solo sacó el 1,56% de los votos (244.929). Sin embargo, el partido afirmó que, de forma voluntaria, aportó al órgano fiscalizador su contabilidad, según tres fuentes de la formación.

El Tribunal de Cuentas sí que auditó las cifras de las elecciones locales de mayo de 2015, donde Vox obtuvo 22 concejales y declaró unos gastos de 47.422 euros, según el fiscalizador. Esta es la primera y única ocasión en la que Vox presentó sus finanzas a la institución que analiza la caja de las fuerzas políticas.

Vox recibió 800.000 euros en 2014 del CNRI, un grupo que tuvo un brazo armado, el Muyahidin-e Jalq (MJ), que figuró hasta 2012 en las listas de organizaciones terroristas de EE UU. Estos fondos procedían de más de una quincena de países, entre los que destacan Alemania, Italia, Suiza, EE UU y Canadá.

La institución examinadora solo auditó las cuentas de la fuerza extremista de los comicios locales de 2014

Abascal ha asegurado este lunes durante un desayuno organizado por el Club Siglo XXI que todos los fondos del partido han sido auditados por una empresa y entregados al Tribunal de Cuentas, que es el que tendrá que "aclarar" si existe alguna irregularidad. Abascal dedicó una gran parte de su intervención a explicar la financiación de su partido y defenderse de la existencia de irregularidades en las donaciones de exiliados iraníes a la formación en 2014, según informa Nicolás Pan-Montojo. "Lo tendrá que aclarar el tribunal que tiene todas nuestras cuentas, pero nosotros en todo caso no tenemos fondos iraníes, hemos recibido donaciones de personas que pueden ser extranjeras", avanzó Abascal, que aseguró que la financiación de Vox es "absolutamente legal".

Para el líder de Vox, las donaciones tienen que ver con el apoyo que el anterior presidente del partido, Alejo Vidal-Quadras, dio al exilio iraní, con el que tenía "una relación cercana". "Vox no está apoyado por oscuros poderes o extraños movimientos", concluyó el político de extrema derecha, que aseguró que su formación está respaldada por "españoles modestísimos", que no tienen miedo de estar "estigmatizados".

Durante las elecciones europeas de 2014, el actual líder de la formación, Santiago Abascal, ocupaba el cargo de secretario general. Y participó en la campaña de 2014 como miembro de una lista que incluía también como número dos al vicesecretario de Relaciones Internacionales de Vox, Iván Espinosa de los Monteros.

El PP ha abierto este lunes la puerta a solicitar información en el Senado sobre la financiación iraní de Vox, según anunció su vicesecretaria de Comunicación, Marta González.

https://elpais.com/politica/2019/01/14/actualidad/1547487450_173155.html


VOX ADMITE QUE SE FINANCIÓ CON FONDOS IRANÍES PERO DEFIENDE LA LEGALIDAD DE SUS CUENTAS

El secretario general de la formación ultradererechista, Javier Ortega Smith, asegura que los donativos fueron “transparentes” y que se encuentran publicados en la página web del partido

“Los donativos fueron legales y totalmente transparentes”. El secretario general de Vox, Javier Ortega Smith, se ha referido así este domingo durante un acto en Burgos a la información de EL PAÍS que revela que su partido recibió 800.000 euros de simpatizantes de un grupo iraní en el exilio para financiar la campaña de las elecciones europeas de 2014. El dinero de los opositores al régimen islámico supuso el 80 % del presupuesto total de los gastos de la fallida carrera a Bruselas de los extremistas.

Ortega Smith ha insistido en que “presentaron” la documentación sobre estos donativos al Tribunal de Cuentas. Y que el órgano que fiscaliza a los partidos políticos respondió que las aportaciones eran legales. “La respuesta fue clara y evidente”, ha matizado el dirigente.

El Tribunal de Cuentas, sin embargo, confirmó a EL PAÍS que no llegó a analizar la campaña de las europeas de Vox de 2014, según un portavoz de este organismo. La ley no obliga a escrutar la contabilidad de una formación si no obtiene representación. Y la fuerza ultra no se hizo con ningún escaño en Bruselas al registrar solo el 1,56 % de los votos (244.929).

El secretario general de Vox ha señalado que los donativos que en 2014 recibió su formación no superaron el máximo permitido. La Ley de Financiación de Partidos de 2012 fija en 50.000 euros el tope de las donaciones individuales. “Se sabía con nombres y apellidos quién había hecho el donativo”, ha dicho Ortega Smith.

El número dos de Vox ha indicado que este dinero sirvió para "apoyar al entonces vicepresidente del Parlamento Europeo, Alejo Vidal-Quadras, porque querían que recuperase su acta de diputado".

Tras abandonar el PP en 2014, Vidal Quadras intentó sin éxito revalidar su escaño en Bruselas –donde desembarcó en 1999- como cabeza de lista de Vox. El político abandonó este último partido en 2015 tras el fiasco electoral europeo.

Desde una quincena de países, Vox recibió en 2014 un total de 146 transferencias de partidarios del Consejo Nacional de la Resistencia de Irán (CNRI). Un grupo de orígenes marxistas que tuvo un brazo armado que salió en 2012 de la lista de grupos terroristas de EE. UU., el Muyahidin-e Jalq (MJ).

Durante las semanas previas a las elecciones europeas de 2014, el partido de Abascal presumió de haber recaudado a través de micromezenazgo por internet más fondos que otras formaciones. Sin embargo, ocultó que el 80% del dinero procedía de simpatizantes de un grupo iraní en el exilio.

Vidal-Quadras participó durante su etapa como vicepresidente del Parlamento Europeo (2004-2014) en decenas de actos organizados por el grupo que financió su campaña, el CNRI. Llegó a visitar en 2009 el entonces cuartel general del grupo en Camp Ashraf, a 80 kilómetros al noroeste de Bagdad, la capital del vecino Irak, donde residían 3.500 milicianos. Y acudió a más de una decena de encuentros multitudinarios anuales en París bajo el lema de “Irán Libre”. El exalcalde de Nueva York y abogado de Donald Trump, Rudy Giuliani fue el invitado estrella de esta cita el pasado año.

https://elpais.com/politica/2019/01/13/actualidad/1547380061_479106.html


EL TRIBUNAL DE CUENTAS NIEGA HABER AUDITADO LAS CUENTAS DE VOX

El partido reconoció haber recibido en 2014 fondos de la oposición iraní en el exilio para su campaña en las elecciones europeas

Abascal insiste en que las cuentas de Vox fueron auditadas por una empresa externa y entregadas a dicho Tribunal

El Tribunal de Cuentas ha negado haber sometido a auditoría las cuentas de Vox, partido que este pasado domingo admitió haber recibido donaciones del exilio iraní en 2014 para financiar su campaña a las elecciones europeas. En esos comicios presentó como candidato el exvicepresidente del Parlamento Europeo Alejo Vidal-Quadras.

Este mismo lunes, el presidente de Vox Santiago Abascal defendía en un desayuno informativo que el sistema de financiación de su partido es legal y que todos sus fondos han sido auditados por una empresa y entregados al Tribunal de Cuentas, y que este órgano es en todo caso el que debería "aclarar" si existe alguna irregularidad. Pero ha insistido: "No tenemos fondos iraníes, hemos recibido donaciones de personas que pueden ser extranjeras", ha diferenciado.

Sin embargo, fuentes del Tribunal de Cuentas han desmentido a Efe haber auditado las cuentas del partido de extrema derecha, ya que no estaba obligado a hacerlo con un partido que en 2014 carecía de representación parlamentaria.

En las últimas 24 horas, el propio Abascal, el secretario general del partido, Javier Ortega Smith, y la líder de Vox en Madrid, Rocío Monasterio, han defendido que los 800.000 euros que sumaron las 146 donaciones procedentes del Consejo Nacional de la Resistencia de Irán (CNRI), un grupo de presión opositor al régimen iraní, eran legales y se ajustaban a las reglas de financiación de partidos políticos.

Ha añadido que están "absolutamente tranquilos" al respecto y ha incidido en que esas donaciones de 2014 tienen que ver con el apoyo que Alejo Vidal-Quadras, anterior presidente de Vox, dio al exilio iraní.

Abascal ha destacado que Vox es una "gran labor de voluntariado" y, frente a quienes piensan que pueden estar respaldado por "oscuros movimientos", ha subrayado que sus apoyos proceden de españoles "modestísimos".

Las fuentes de financiación del partido, ha explicado, son exclusivamente tres: las aportaciones de sus 27.000 afiliados a través de cuotas mensuales, trimestrales o anuales por una media de nueve euros; donaciones de personas físicas hasta el máximo permitido de 50.000 euros, que según el líder de la formación "no es habitual"; y captaciones puntuales de fondos en redes sociales.

De esto modo, Abascal ha insistido en la claridad de las cuentas de Vox y ha animado con ironía a quienes están intentado "hurgar" en el pasado del partido para tratar de encontrar "algo sucio" a que continúen "perdiendo el tiempo".

http://www.rtve.es/noticias/20190114/tribunal-cuentas-niega-haber-auditado-cuentas-vox-como-defiende-abascal/1868883.shtml


EL EXILIO IRANÍ FINANCIÓ EL 80% DE LA CAMPAÑA DE VOX DE 2014

El partido ultra recibió 146 donaciones de opositores al régimen islámico desde una quincena de países

Los seguidores de un grupo opositor iraní financiaron el 80% de la campaña de las elecciones europeas de Vox de 2014, que costó un millón de euros, según tres fuentes conocedoras de las cuentas de la formación. Desde más de una quincena de países —entre los que destacan Alemania, Italia, Suiza, EE UU y Canadá— partidarios del Consejo Nacional de la Resistencia de Irán (CNRI), una fuerza marxista-islámica en sus orígenes, enviaron durante tres meses 146 donativos a una cuenta de la formación de extrema derecha en España, según revelan las mismas fuentes, por valor de 800.000 euros.

El dinero del exilio iraní costeó la campaña del candidato de Vox a las elecciones europeas de 2014, el exdirigente del PP y exvicepresidente del Parlamento Europeo Alejo Vidal-Quadras, que no se hizo con el escaño en Bruselas al obtener solo el 1,56 % de los votos (244.929). El actual líder de la formación, Santiago Abascal, ocupaba entonces el cargo de secretario general. Y participó en la campaña de 2014 como miembro de una lista que incluía también como número dos al vicesecretario de Relaciones Internacionales de Vox, Iván Espinosa de los Monteros.

El caudal de fondos iraní, revelado por el EL PAÍS el pasado diciembre, llegó a una cuenta de Vox en Madrid después de que Vidal-Quadras anunciara en 2014, vía Twitter —donde tiene más de 66.000 seguidores—su intención de aspirar a un escaño en Bruselas bajo la marca de la fuerza ultra, según ha confirmado el propio político. “Algunos de los donantes eran económicamente muy potentes”, detalla. Tras el fiasco en las europeas, Vidal-Quadras abandonó el partido. Pero antes, dice que informó a Abascal de la procedencia del dinero. Los fondos de la diáspora iraní se emplearon íntegros en la campaña. La dirección de Vox ha declinado atender a este periódico.

A fuerza de rodearse de relevantes figuras políticas y cargos institucionales europeos y estadounidenses, el CNRI ha batallado en las últimas dos décadas para erigirse ante la comunidad internacional como una potente voz de la oposición iraní en el exilio. Y desmarcarse de su brazo armado, el Muyahidin-e Jalq (MJ). EE UU sacó a este grupo de su lista negra de organizaciones terroristas en 2012. El Reino Unido lo hizo en 2009. ¿Cuál era la relación de Vidal-Quadras con el exilio iraní? Durante su etapa como vicepresidente del Parlamento Europeo (2004-2014), el ex- candidato de Vox participó en decenas de actos organizados por el CNRI. Visitó en 2009 el entonces cuartel general del grupo en Camp Ashraf, a 80 kilómetros al noroeste de Bagdad, la capital del vecino Irak, donde residían 3.500 milicianos. Y acudió a más de una decena de encuentros multitudinarios anuales en París bajo el lema de “Irán Libre”. Solo faltó un año para poder asistir a la boda de un familiar, afirma.

El político catalán también escribió cartas a los Gobiernos para arremeter contra el régimen islámico de Teherán y firmó declaraciones conjuntas con decenas de eurodiputados para suscribir las tesis del CNRI. El excandidato de Vox sostiene que su vínculo con el CNRI se remonta a 1999, cuando aterrizó como diputado en el Parlamento Europeo. Fue entonces cuando recibió la visita del socialista portugués Paulo Casaca, que presidía un grupo denominado “Amigos del Irán libre”. “Irán no era una de mis preocupaciones, pero me pidieron que recibiera en Bruselas a la gente del CNRI y lo hice”, reconoce. Y ahí empezó todo.

¿Conocía el grupo iraní el trasfondo ultra de Vox y su posición sobre inmigración? “Sabíamos que era un partido nuevo, pero no de extrema derecha”, explica ahora un portavoz del grupo iraní en el exilio. “Yo, por mi parte, no conocía de nada a los donantes. Eran personas que no tenían nada que ver con Vox. La candidatura era yo. Eran donativos a mi persona. He ayudado a salvar muchas vidas”, indica Vidal-Quadras. El político define así su relación con el grupo iraní: “Es una masa de exiliados que me tiene como un protector. Cuando voy a sus actos, me abrazan, besan y achuchan”.

Vidal-Quadras: "Cuando voy a los actos de los opositores iraníes, me abrazan, besan y achuchan"

El exdiputado del PP sostiene que no cobró por asistir a los actos de la entidad iraní ni por defender su posición en foros internacionales. Precisa que usó una asignación anual del Parlamento Europeo para costearse el avión y el hotel en la decena de ocasiones que visitó París para asistir a los encuentros. El CNRI insiste en que tampoco le pagó.

El diario británico The Guardian reveló el pasado noviembre que este grupo opositor iraní se caracteriza por abonar a sus invitados VIP “elevadas tarifas”. Y apuntó que el asesor de Seguridad Nacional de EE UU, John Bolton, cobró más de 156.000 euros por asistir a varias citas de los disidentes iraníes.

Líderes internacionales

El CNRI alcanzó relevancia cuando reveló en 2002 que Irán tenía un programa nuclear secreto. Por los multitudinarios actos de esta fuerza liderada por la ingeniera Maryam Rayaví (1953), que tomó el relevo de su marido en el cargo, han desfilado mandatarios internacionales. El expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero asistió a uno de sus encuentros en París, según confirman desde el entorno del socialista.

El grupo al que pertenecen los donantes de Vox dice desconocer el trasfondo ultra del partido

También han frecuentado las actividades de esta organización los republicanos John McCain, Newt Gingrich, el exdirector del FBI Louis Free, el exministro francés de Exteriores Bernard Kouchner o la candidata presidencial colombiana en 2002 Íngrid Betancourt.

El invitado estrella en la última edición del acto celebrado a las afueras de París fue el exalcalde de Nueva York y abogado de Donald Trump, Rudy Giuliani. 4.000 personas siguieron su discurso. Cuando Vox presentó su campaña a las europeas de 2014, presumió de su exitosa estrategia de crowdfunding (micromecenazgo a través de Internet). La formación recaudó a través del sistema de donaciones 10 veces más que Podemos. ¿Por qué no informaron entonces de que el 80% de los fondos se nutrían de simpatizantes de un grupo iraní en el exilio? “Nadie nos lo preguntó”, zanja Vidal-Quadras.

El excel de la discordia

Las transferencias por valor de 800.000 euros que Vox recibió de la diáspora opositora iraní para sufragar su campaña a las elecciones europeas de 2014 se reflejaron en una hoja de Excel, según una fuente conocedora de las finanzas de la formación. “En el documento aparecían los nombres y apellidos de los iraníes”, añade.

Vox entregó la relación de donantes al Tribunal de Cuentas, que no auditó la relación, según confirman desde el organismo fiscalizador. La ley solo insta al escrutinio de las aportaciones de aquellos partidos que obtienen representación. Y Vidal Quadras no consiguió el acta de diputado en Bruselas.

https://elpais.com/politica/2019/01/11/actualidad/1547224673_461197.html
 

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