LA NOTICIA DEL DÍA (*)

Nuevo desfile del PP en la manifestación de la AVT

" Lo tengo muy pensado...mi partido es el que moviliza todas las manifestaciones. Es el que respalda, moviliza y las llena "
( Dixit Mariano Rajoy al pequeño talibán de sacristía en la COPE.01.06.06 )

La plana mayor del PP volvió ayer a desfilar entre la multitud de los convocados por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), por quinta vez desde que gobierna el PSOE y tercera desde el alto el fuego permanente decretado por ETA en marzo, para protestar contra la política antiterrorista del Gobierno. Las primeras consignas que se escucharon fueron las de “Zapatero dimisión”, mientras que a Mariano Rajoy, presidente del PP, se le vitoreó con gritos de “Rajoy presidente”. Uno de los primeros dirigentes del PP en llegar fue Ignacio Astarloa, secretario ejecutivo de Seguridad y Justicia del principal partido de la oposición. Declaró que en esta ocasión “hay más motivos que nunca” para manifestarse porque, en su opinión, “los malos augurios se han cumplido y hay un proceso de negociación con una banda terrorista que reclama impunidad”.

El PP, comprometido con las víctimas

Después, llegó Mariano Rajoy seguido de Eduardo Zaplana, Ángel Acebes, María San Gil, Pío García Escudero, Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz-Gallardón. Estos políticos recorrieron la calle Velázquez tras la pancarta que ponía “Comprometidos con las víctimas”. Una vez más, la oposición se sirvió de las víctimas del terrorismo para atacar al Gobierno.

“Lo que la gente pide”

El presidente del PP dijo que la manifestación organizada por la AVT es "un grito para que el Gobierno no ceda al chantaje y a la presión de una organización terrorista". Además, exigió a Zapatero que escuchase “lo que la gente pide: que no se ceda al chantaje”.

“No hay que verificar nada”

Por su parte, el eurodiputado Jaime Mayor Oreja también se encontraba entre los manifestantes, como suele ser habitual. Afirmó que “en este proceso no hay que verificar nada de ETA, sólo lo que está dispuesto a ceder el Gobierno”.

La tardanza de Aznar

José María Aznar, ex presidente del Ejecutivo, y Ana Botella, concejala de Empleo y de Atención al Ciudadano del Ayuntamiento de Madrid, se incorporaron a la marcha una vez comenzada.

¿Más de 1,3 millones de personas?

En otra cabecera de la manifestación se congregaban las víctimas. El lema “Rendición en mi nombre, no” se leía en su pancarta. José Alcaraz, presidente de la AVT, señaló que “con quienes negocia Zapatero son menos de los que están aquí”. No quiso entrar en una guerra de cifras respecto al número de personas que secundaron la manifestación. Los técnicos de la Dirección General de Seguridad, adscrita a la Vicepresidencia Segunda y Consejería de Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid, presidida por la popular Esperanza Aguirre, han cifrado en más de 1,3 millones de personas la asistencia. Nada que ver con la cifra de menos de 130.000 facilitados con todo lujo de detalles por la Delegación de Gobierno en Madrid a través de la Dirección General de la Policía.

Irene Villa niega la politización del acto

Irene Villa y su madre, María Jesús González, también mostraron su rechazo a la política antiterrorista del Gobierno, en la cabecera de las víctimas. Villa lamentó que la presencia de los miembros del PP “hace que los medios de comunicación crean que el acto está politizado”, algo que negó rotundamente. Además, señaló que era “muy importante” pedir que “no se escuche a los terroristas, sino a la sociedad española”.

Acto de rebeldía cívica

Agapito Maestre, escritor y ensayista habitual en libertaddigital.com y en los medios del Grupo Intereconomía, fue el encargado de presentar a Alcaraz para que leyera un comunicado. Maestre dio la “enhorabuena” a los presentes “por participar en este acto de rebeldía cívica”. Acusó al Gobierno de realizar tres “iniquidades”: “querer montar un nuevo Estado sobre el sufrimiento de los españoles, exigir el silencio de las víctimas y negar el sentido democrático de las víctimas”.

¿Un discurso político?

El discurso de Alcaraz fue más político que nunca. Citó a socialistas como Juan Alberto Belloch, Txiqui Benegas o Felipe González. Arremetió contra Zapatero por “permitir que Patxi López se reúna con una banda terrorista” mientras “dice que están con las víctimas”. Y concluyó que “no se puede ser pastor de ovejas y pastor de lobos”. Por último, amenazó con una “rebelión cívica en aumento” a la vez que exigió “saber la verdad” sobre el 11-M.

También estaba Gotzone Mora

Gotzone Mora, concejala socialista altamente crítica con la política de Zapatero, sostuvo que “el clamor popular pide que no se negocie con ETA”. Preguntada por el hecho de que el presidente del Gobierno expresase su “respeto, comprensión, apoyo y consideración” a las víctimas del terrorismo horas antes de comenzar esta manifestación, Mora contestó que “da la sensación de que el proceso está roto”.

Presencia de estrellas de la COPE

Durante la manifestación, se repartió cartulinas con las bandera de España y el texto “Zapatero, en mi nombre no negocies con asesinos = ETA”. También pegatinas que decían “COPE = Verdad y libertad. La COPE somos todos". Precisamente, los locutores de la radio de los obispos César Vidal y Cristina López Schlichting no faltaron a la cita.

Agapito Maestre, la nueva estrella de Alcaraz :“Los terroristas, los primeros en votar en las últimas elecciones”

La manifestación que tuvo lugar ayer, convocada por la Asociación de Víctimas del terrorismo, contó con la cobertura de la televisión autonómica, Telemadrid –en la que la mano intervencionista de Esperanza Aguirre se ha dejado notar demasiadas veces ya-, así como con la emisora de los obispos, la COPE, con unos Jiménez Losantos y Nacho Villa que, rebosantes de euforia, retransmitían gustosos lo que Alcaraz definió como una “rebelión cívica” contra el Gobierno de Zapatero. Estos dos apoyos mediáticos confirmaban la connivencia entre ciertas víctimas del terrorismo y los sectores más conservadores y derechistas de la sociedad española, cuando no la dirección de los primeros por los segundos.

El discurso final
Pero no sólo de modo manifiesto se dejó sentir la cobertura conservadora sobre la quinta manifestación de la AVT, pues la lectura del manifiesto final corrió a cargo de Agapito Maestre, la nueva estrella de la constelación Alcaraz. Catedrático de Filosofía Política en la Universidad Complutense de Madrid, Maestre es colaborador habitual del diario El Mundo, de Pedro J. Ramírez, y del periódico digital Libertad Digital, editado por Federico Jiménez Losantos y de Intereconomía.

En la línea de Losantos
Leer a este profesor y comentarista político puede convertirse, en ocasiones, en toda una experiencia. Su penúltimo artículo publicado para Libertad Digital es un vivo ejemplo de ello. Titulado “Salvemos al presidente del terror”, el dramático escrito del profesor Maestre riza el rizo en lo relativo a relacionar a Zapatero con los terroristas. El colaborador de Losantos afirma que “los terroristas fueron los primeros en votar en las últimas elecciones. Tres días antes de que fueran convocados los españoles, ellos echaron sus negras papeletas para cambiar el signo del Gobierno de la nación. Lo consiguieron. 192 muertos en el camino”.

El profesor Maestre deja, como no podría ser de otro modo, una vía abierta a la teoría de la conspiración –hipótesis jaleada por los medios que lo tienen contratado-: “A los tres años de la tragedia, por desgracia, aún no han sido despejadas las dudas respecto a algún tipo de intervención de ETA”.

Blaspiñarismo
Zapatero sería, por tanto el presidente del “Terror”, totalmente “entregado” a la banda terrorista ETA. El tono del artículo nos hace recordar al Blas Piñar de la Transición, cuando, al pedir la negativa a la Constitución Española, afirmaba que “la Virgen María llora al ver a España…”. Un modelo de discurso que se ha convertido en la tónica general de los colaboradores de medios como la COPE y Libertad Digital, así como, cada vez más, el diario El Mundo.

Todo queda en casa
De este modo, la cobertura oficial de medios como COPE o Telemadrid, la llamada a manifestarse de sitios web y grupos de orientación ultraconservadora completarían, con la intervención del polémico Agapito Maestre, un completo cuadro de la manifestación de ayer, respaldada por los medios de comunicación más conservadores de la sociedad española. Teóricos de la conspiración, jaleadores del “se rompe España” y demás. Demasiados protagonistas en la manifestación de ayer.
 

Rosa Díez: “Aznar no negoció con ETA”

La eurodiputada socialista Rosa Díez, entrevistada vía telefónica por Telemadrid, durante la manifestación de Asociación de Víctimas del Terrorismo, ha atacado con enorme dureza al secretario de Organización del PSOE, José Blanco. El número 2 de los socialistas había manifestado horas antes en Logroño que “muchos de los que estarán esta tarde en las calles de Madrid aplaudieron las negociaciones de Aznar con ETA/Batasuna”. Díez ha replicado a Blanco con el argumento más utilizado por la cúpula del PP: “Aznar no negoció con ETA. No hubo entonces negociación con ETA”. Tras añadir que tampoco la hubo con Felipe González en la Moncloa, Rosa Díez se preguntó, en tono retórico despectivo, qué hacía y dónde estaba Blanco en aquella tregua de ETA, hace ocho años. 

www.elplural.com  26.11.96
 

120.000 personas protestan contra la "rendición ante ETA" y anuncian una "rebelión cívica"

La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), con el apoyo en la movilización del PP, logró sacar ayer a la calle a casi 120.000 personas -según cálculos de este periódico, y 129.715, según la Delegación del Gobierno- en contra del llamado proceso de paz y de la política antiterrorista del Gobierno de Rodríguez Zapatero, calificada por los convocantes como una "rendición ante ETA". La protesta, celebrada bajo una lluvia fría en la calle de Velázquez de Madrid, fue secundada por la plana mayor del PP, con Mariano Rajoy y José María Aznar a la cabeza. Ya desde antes de que empezara, en el discurso escrito de antemano por el presidente de la AVT, Francisco José Alcaraz, era considerada como la manifestación "más multitudinaria de los últimos tiempos". Los convocantes anunciaron nuevas protestas dentro de lo que denominan "la imparable rebelión cívica" contra la negociación con la organización terrorista.

Los manifestantes fueron convocados bajo el lema "Rendición, en mi nombre no", para protestar contra "la reforma del Código Penal que puede suponer la rebaja de penas para los asesinos de ETA". Los máximos representantes de la AVT abrían la marcha, seguidos a unos 50 metros por el estado mayor del PP, que se agrupaba tras la pancarta que rezaba "Comprometidos con las víctimas del terrorismo". La marcha discurrió sin un sólo incidente, con una discreta vigilancia policial y arropada por cientos de voluntarios de la AVT.

Miles de banderas españolas y cientos de ikurriñas, éstas casi inexistentes en marchas anteriores, tremolaron durante todo el recorrido, entre gritos de "Zapatero dimisión", "España, España", "Zapatero, cero patatero", "Zapatero vete con tu abuelo" y "Libertad, libertad". Las pegatinas de apoyo a la Cope, que retransmitió en directo la protesta incluso con apoyo aéreo, y las 10.000 luces frías (una especie de bengala química) que repartían los organizadores fueron los recuerdos más buscados por los protestantes.

La sombra del 11-M, atentado que ni se mencionaba en la convocatoria oficial, estuvo presente entre los manifestantes. Cientos de pancartas vinculaban a ETA, el PSOE y a Zapatero del Gobierno con la masacre. Incluso Alcaraz, en su discurso final, lanzó un emplazamiento al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba: "Queremos saber la verdad, la verdad de los compromisos adquiridos con ETA, la verdad que, por unos extraños intereses, se oculta en el atentado del 11 de marzo".

Los líderes del PP reclamaron durante el recorrido una rectificación de la política antiterrorista. Así, Rajoy definió el acto como "un grito para no ceder ni al chantaje ni a la presión de una organización terrorista" y reclamó al Gobierno que se dedique a contentar "a la inmensa mayoría de los españoles en lugar de a los terroristas". Su portavoz parlamentario, Eduardo Zaplana, agregó que la cita pretendía cambiar "la política irresponsable" de Zapatero.

Lo que demostró la protesta es que la AVT y el PP mantienen una fuerte capacidad de movilización, aunque menguante, en contra del proceso de paz. La Comunidad de Madrid, en manos del PP, que únicamente mide las manifestaciones contra el Gobierno de la nación, arrojó la cifra de 1,3 millones de manifestantes, sin dar un sólo dato de cómo lo hizo, simplemente que el cálculo fue hecho por "técnicos de la Dirección General de Seguridad". Esta cifra supone rebajar en 100.000 personas el dato de asistentes de la última manifestación en Madrid, la del 25 de febrero, y elevarla en 400.000 respecto al de la concentración del 10 de junio último, donde dijo que había "alrededor de un millón".

En cambio, la Delegación del Gobierno en Madrid ofreció el dato de 129.715 asistentes, reflejada en el acta policial. Este organismo facilitó los planos de la marcha, divididos en zonas (y éstas en sectores), los sistemas de cálculos, así como decenas de fotos aéreas. La asistencia es la segunda más baja de las seis manifestaciones que hasta ahora ha convocado la AVT contra el proceso de fin del terrorismo, un objetivo que, dijo Alcaraz, es compartido por su asociación, siempre que el Estado "no claudique".www.elpais.es 26.11.06

Rajoy: "Es un grito contra el chantaje"

La plana mayor del PP estuvo presente, como en ocasiones anteriores, en la manifestación convocada por la AVT. El presidente del partido, Mariano Rajoy, encabezó una de las pancartas -que llevaba el lema Comprometidos con las víctimas-, flanqueado por Ángel Acebes, Eduardo Zaplana, Esperanza Aguirre, Alberto Ruiz-Gallardón, María San Gil y Francisco Camps. El ex presidente del Gobierno José María Aznar y su esposa, Ana Botella, se incorporaron a la manifestación cuando ésta ya había comenzado.

Rajoy acusó al Gobierno de preferir entenderse con ETA que con la mayoría de españoles, y aseguró que la manifestación fue "un grito de las víctimas para no ceder al chantaje ni a la presión de una organización terrorista". "Ni el presidente ni los emisarios del PSOE pueden estar negociando políticamente, ni hablando de una mesa de partidos, ni de lo que va a hacer con Navarra... Todo eso es decisión de los españoles, de la soberanía popular", indicó Rajoy, quien avanzó que el próximo miércoles preguntará a Zapatero su opinión sobre la marcha de ayer.

Para Ángel Acebes, con la manifestación se demostró que "los ciudadanos rechazan la política en materia de terrorismo de Zapatero, la negociación y las cesiones a los terroristas". El secretario general del PP pidió al Gobierno "romper cualquier negociación pública o secreta" con los etarras y "volver a la unidad de todos los demócratas" para "derrotar" a los terroristas.

La presidenta del PP en el País Vasco, María San Gil, destacó que las "voces" de la manifestación "no son las de un partido", sino que representan el "sentido común, la dignidad y la voluntad de la democracia de derrotar al terrorismo".

La manifestación se cerró con la lectura de un manifiesto por parte del presidente de la AVT, Francisco José Alcaraz, que acusó al presidente del Gobierno de defender "como hombres de paz a los terroristas y asesinos como Otegi y De Juana Chaos, mientras que desde su Gobierno y aledaños emprenden una campaña de insultos y desprecio a las víctimas del terrorismo".

Alcaraz amenazó con que "la rebelión cívica irá en aumento, porque es imparable" si el Gobierno de Zapatero no rectifica, y se preguntó cuál es "la verdad que, por unos extraños intereses, se oculta en el atentado del 11 de marzo". www.elpais.es  26.11.06

Cuando dos y dos son 22

Dos y dos son cuatro, pero a veces son 22 y otras, dobles parejas. La conocida broma de aritmética y póquer podría ser de aplicación para explicar la guerra de cifras sobre el número de asistentes a las manifestaciones de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT). Lo sería porque donde la Delegación del Gobierno en Madrid, dirigida por el PSOE, contó que el sábado pasado marcharon por la calle de Velázquez 129.715 personas, la Comunidad de Madrid, gobernada por el PP, sumó "más de 1.300.000 personas". Una discrepancia reiterativa, especialmente en las manifestaciones contra el Gobierno, las únicas que mide la Comunidad.

El método de cálculo de la primera se conoce, puesto que el Gobierno facilitó todo lo necesario para saberlo. El sistema del Gobierno de Esperanza Aguirre es desconocido, pese a que se le ha pedido que lo explique en la de ayer y otras marchas. EL PAÍS cifró la asistencia, con cartografía y redactores a pie, en casi 120.000 personas, mientras el blog especializado en contar protestantes (con fotos y cálculos de Google planimeter), dijo ayer que había entre 105.000 y 140.000 personas (http://manifestometro.blogspot.com).

La Delegación en Gobierno en Madrid, días antes de la marcha de la AVT, había facilitado a los medios de comunicación una detallada cartografía del recorrido en la que se mostraba una vista general del recorrido y un plano por cada sector en que se había dividido el recorrido. Cada uno de esos sectores, que incluía las calles aledañas al itinerario, aparecía dividido en zonas (38 en total), de cada una de las cuales se daba la longitud, la anchura y la superficie total en metros cuadrados. Los planos habían sido elaborados por la sección de planificación de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana de la Policía.

Es decir, que cuando la marcha se estaba celebrando, bastó con que los policías de a pie situados en cada uno de esas 38 zonas dijera cuántos manifestantes por metro cuadrado había donde ellos estaban. Los datos fueron cotejados con las fotos aéreas tomadas por un helicóptero de la policía.

A las 18.00, la policía hizo el cálculo. Desde la calle de Alcalá a la de Jorge Juan contó 25.350 personas: desde Jorge Juan a Don Ramón de la Cruz, 63.004; desde la última calle citada a la de Juan Bravo, calculó 38.250, y entre esta calle con nombre de comunero y la de María de Molina contó a 3.111 asistentes. La manifestación concluyó a las 19.01, tras la lectura de un manifiesto por el presidente de la AVT, Francisco José Alcaraz. A esa hora, un redactor de ese diario estaba en la cola de la marcha, en la calle de Ortega y Gasset y EL PAÍS hizo su cálculo en los ocho sectores en que dividió la ruta.

La Delegación del Gobierno envió a las 20.21 el informe de la manifestación, tres hojas de cálculos y observaciones, junto a 25 fotos aéreas. La asistencia calculada, 129.715, es el equivalente a todos los habitantes del municipio de Cádiz capital. Estos datos y cálculos, al ser conocidos, pueden ser sometidos a discusión y crítica. No ocurre lo mismo con los de la Comunidad de Madrid. El Gobierno de Esperanza Aguirre envió a las 19.45 una nota de prensa por fax titulada: "La Dirección General de Seguridad de la Comunidad estima en 1.300.000 la asistencia a la manifestación". Es decir, como si todos los vecinos de Barcelona capital hubieran salido a protestar.

El texto decía, según el citado organismo, dependiente de la Vicepresidencia Segunda y Consejería de Justicia e Interior (cuyo titular, Alfredo Prada, estaba en la marcha, junto a la plana mayor del PP, dinamizador de la protesta), que, en realidad, había "más de 1.300.000 personas".

Como toda explicación, afirmaba: "Los expertos determinaron que la superficie ocupada, no sólo la referida al recorrido principal de la calle de Velázquez, sino que todas las calles adyacentes, se han visto ocupadas por la masiva asistencia de ciudadanos [sic]". Cualquier asistente a la manifestación pudo comprobar si eso era así.Para que pudiera haber más de 1,3 millones de personas, a razón de cuatro por metro cuadrado, la superficie que ocuparía esa masa, casi sin poder moverse, sería todo el recorrido oficial, cuatro calles paralelas y todas las perpendiculares (ver gráfico). El equivalente a 18 veces la capacidad del estadio Santiago Bernabéu (75.328 localidades). Eso, o que se considere aplicable para calcular manifestantes la teoría de cuerdas o supercuerdas, con la que la mitad de los físicos teóricos tratan de casar la relatividad general y la mecánica cuántica. Dicha teoría, para validarse, necesita la existencia de 10 dimensiones más el tiempo, en lugar de las tres conocidas. Si no, todas las ecuaciones saltan por los aires. Cuando comenzó a esbozarse, la teoría requería 26 dimensiones. Sólo así, donde por metro cuadrado caben dos y dos, cuatro, podrían entrar 22... dobles parejas. www.elpais.es  27.11.06

VOLVER

© Copyright. 1998 - 2006. www.losgenoveses.net. Ningún derecho reservado. Aquí es todo de gratis y sin comisiones
( Página diseñada para ver con Explorer 5 o superior  a 1024 x 768 píxeles )