Ana Palacio, en el Banco Mundial

" En el desarrollo de la
guerra contra Irak hay algunos indicadores que son relevantes...Las bolsas
han subido y el petróleo ha bajado. Ya los ciudadanos pagan unos céntimos
menos por la gasolina y el gasóleo. Eso son datos. La intervención está
todavía en marcha, y no vayamos más allá ; pero ahí hay datos "
( Dixit nuestra
aguda ex Ministra .23.03.03 )
La ex ministra de Asuntos Exteriores con el Gobierno de Aznar, Ana Palacio, ha sido contratada en el Banco Mundial para trabajar directamente con su presidente Paul Wolfowitz (ambos en la foto), antiguo numero dos del Pentágono y una de las figuras más relevantes de la política neoconservadora de la administración de George Bush.
Mientras Ana Palacio representaba en el exterior la política de José María Aznar, Paul Wolfowitz fue el gran defensor de la intervención militar en Iraq en el giobierno de Geroge Bush.
Asesora del Banco Mundial
La ex ministra de Asuntos Exteriores, Ana Palacio,
ha sido encargada –en calidad de consultora- de
trabajar en el ámbito de los derechos de propiedad,
para elaborar un informe sobre el “apoderamiento de
los pobres”. Cuando ejerció el cargo de ministra,
Palacio dio claras muestras de su apoyo a la
política norteamericana de intervención bélica en
Iraq, siguiendo el guión marcado por el ex
presidente del Gobierno, José María Aznar. Hizo
varios viajes a los EEUU en los que tuvo ocasión de
hablar con Paul Wolfowitz, entonces vicesecretario
de Defensa y número dos del Pentágono.
Palacio y Colin Powell
Era la época en que la ministra de Asuntos
Exteriores del gobierno Aznar mantenía estrechas
relaciones con la administración Bush. La
coincidencia de políticas entre ambos gobiernos
respecto a la guerra de Iraq, por ejemplo, era
absoluta, y los contactos entre Ana Palacio y Colin
Powell eran constantes. Desde entonces, Aznar ya no
está en el gobierno español, y Colin Powell fue
apartado del norteamericano, después de que sus
rotundas afirmaciones -"Sadam Hussein tiene armas
biológicas"- se demostraran inexactas. Con este
nuevo trabajo de Ana Palacio, tal vez se renueve
ahora la amistosa relación entre ambos.
Desembarco de neocons en el Banco Mundial
Paul Wolfowitz es desde hace poco más de un año
presidente del Banco Mundial, a propuesta del
presidente George Bush. Su nominación ya causó
recelos por el temor de que provocara un desembarco
de personas afines a la doctrina Bush en la entidad
financiera, hecho que, según han denunciado diversas
fuentes, se ha visto confirmado.
Nombramientos “a dedo”
La Asociación de Empleados del Banco ha denunciado
reiteradamente los “nombramientos a dedo” de
diversos cargos de la confianza de Wolfowitz, todos
ellos de personas ligadas a la guerra de Iraq. Por
ejemplo, Robin Cleveland, que ahora es el principal
asesor de Wolfowitz, fue uno de sus colaboradores en
la guerra de Iraq, involucrado, además, en el
escándalo de tráfico de influencias que provocó
dimisiones en el Pentágono; Kevin Kellems fue aliado
de Wolfowitz en la planificación de la guerra de
Iraq, y ha sido nombrado director de estrategia del
departamento de Relaciones Exteriores en el Banco; o
Suzanne Rich Folsom, una activista del Partido
Republicano, que dirigirá el Departamento de
Integridad Institucional en la entidad financiera
internacional.
Amiguismo de Wolfowitz
El diario The Washington Post ha calificado
los nombramientos como el traslado de la “guardia de
palacio” desde la casa Blanca hasta la sede del
banco. Y según una información aparecida en La
Vanguardia, un “directivo del banco” acusó a
Wolfowitz de “amiguismo y nepotismo”.
Ana Palacio, otro nombramiento polémico
En este contexto, Ana Palacio es contratada como
asesora. Según Izquierda Unida, su nombramiento le
permitirá trabajar “directamente con el ex
subsecretario de Defensa de Estados Unidos”. Este
partido ha presentado la siguiente pregunta al
Congreso de los Diputados: “¿Ha notificado Ana
Palacio en el Registro de Actividades de Altos
Cargos esta actividad?”, y está a la espera de
recibir respuesta.
El diputado de ICV (Iniciativa per Catalunya- Verds),
Joan Herrera, quien ha presentado la pregunta, opina
que, aún cuando esta nueva actividad de Ana Palacio
esté correctamente registrada, merece ser “censurada
políticamente” porque trabaja con el ideólogo de la
guerra de Iraq, y “fue su partido, el PP, quien
llevó a España a esa guerra”.
Sin experiencia suficiente
El nombramiento de Palacio ha provocado también
reacciones críticas dentro de la entidad financiera.
La Vanguardia cita a un “alto directivo del
banco, responsable de un departamento
internacional”, quien afirma que el nombramiento de
Ana Palacio “es una de las píldoras amargas que
hemos tenido que tragar”, pues considera que “no
tiene experiencia” suficiente para la tarea que se
le encomienda.
