LA NOTICIA DEL DÍA (*)

Los peritos de Leganés ignoraron datos clave de los pacientes en las sedaciones "contraindicadas"

Y fedeguico GIMÉNEZ Losantos con su querella particular

Los peritos del Colegio de Médicos ignoraron varios datos clave de los historiales clínicos de los cuatro pacientes del hospital de Leganés cuyas sedaciones terminales calificaron de "contraindicadas" y que investiga el juez. Los informes médicos entregados al juez, a los que ha tenido acceso este periódico, revelan graves errores de interpretación en aspectos que luego sirvieron de base a los peritos para argumentar que estos enfermos fueron sedados cuando sufrían enfermedades que podían ser tratables. En un caso los peritos confundieron la hora de ingreso -creyeron que fue a las once de la mañana en lugar de las once de la noche- y acusaron a los médicos de haber dejado deteriorar la salud del enfermo durante ese tiempo.

La crisis del hospital Severo Ochoa de Leganés se originó hace 19 meses, cuando el consejero madrileño de Sanidad, Manuel Lamela, decidió dar credibilidad a una denuncia anónima que acusaba a su jefe de Urgencias, Luis Montes, y a otros médicos de haber cometido 400 "homicidios" en el centro. Los supuestos homicidios resultaron ser sedaciones de enfermos terminales, y el caso Leganés reveló así su verdadera naturaleza: un pulso entre el conservadurismo religioso, con el que se alinea Lamela, y los médicos que alivian el dolor de los agonizantes, con el apoyo de las sociedades científicas y los organismos internacionales. Desde el inicio de la crisis, las 400 sedaciones sospechosas se han quedado reducidas a 15 tras los sucesivos descartes hechos por expertos, peritos, forenses, fiscales y jueces que han visto el caso hasta hoy. De ellas, 11 corresponden a enfermos agonizantes e inconscientes que ya "se encontraban al final de la vida", según los peritos del Colegio de Médicos de Madrid que las analizaron por orden del juez. Los peritos critican las dosis y fármacos usados por los médicos y consideran innecesarias las sedaciones porque dicen que se trataba de enfermos en coma que no sufrían. Pero no cuestionan que la muerte de los enfermos era inminente, lo que descarta la responsabilidad penal de los médicos, según dos catedráticos de Derecho Penal consultados.

La principal base de la acusación contra los médicos queda reducida así a las cuatro sedaciones que los peritos han calificado como contraindicadas. El juez que instruye el caso se refirió a ellas como "los casos más serios" durante la declaración de los peritos. Uno de ellos los resumió como "pacientes que aunque tenían una enfermedad grave, podían tener alguna posibilidad que fue limitada totalmente por las sedaciones".

Los 11 peritos del Colegio de Médicos de Madrid cometieron, sin embargo, errores al interpretar las historias clínicas. Así se desprende de los informes médicos y las declaraciones de los peritos ante el juez, a los que ha tenido acceso EL PAÍS.

El primer caso corresponde a un hombre de 78 años que murió el 2 de febrero de 2004, un día después de ingresar en el hospital por múltiples patologías. Los peritos afirman ante el juez que el enfermo ingresa a las 11 de la mañana del día 1 de febrero y que no es sometido a ninguna prueba diagnóstica ni tratamiento hasta ser sedado a las 2 de la madrugada del día siguiente. Murió seis horas después.

"La sedación se inicia 14 horas y 15 minutos después de que el enfermo ingrese en urgencias", destaca un perito, "y en ese tiempo su salud se deteriora sin que se inicie ningún estudio que permita hacer un diagnóstico e iniciar un tratamiento", critica. El perito, sin embargo, confunde la hora de ingreso, que no es las 11 de la mañana sino a las 11 de la noche. Se equivoca porque se fija en una anotación manuscrita de una médica residente -escribe 11.45, en lugar de 23.45- y no tiene en cuenta la hoja de ingreso impresa en ordenador, donde figuran los datos del paciente, la fecha y hora -con el día dividido en 24 horas- de llegada a urgencias.

En el segundo caso, la paciente ingresa, entre otras dolencias, con oliguria (no orinaba), hinchazón o distorsión abdominal, taquipnea (respiración acelerada), taquicardia, azúcar en sangre alto y leucocitosis (glóbulos blancos elevados, signo de infección). El perito insistió ante el juez en que la enferma es sedada sin que se le hubiera hecho un diagnóstico que permitiera tratarla. Censura especialmente que no se le realizara una ecografía abdominal. "La distorsión abdominal puede deberse a una infección, a una obstrucción o muchas otras causas. En cambio, le sedan porque creen que sufre una infección que no ha quedado acreditada".

En la historia clínica, sin embargo, consta la anotación "no valorable" en referencia a la ecografía abdominal. De sus declaraciones ante el juez se desprende que el perito la interpreta como la negativa de los médicos a hacérsela, cuando en realidad es la anotación del radiólogo que realizó la prueba que, ante la cantidad de gas acumulado en el abdomen -signo de infección y muerte de tejidos-, se ve incapaz de obtener un diagnóstico.

Además, el médico que sedó a la paciente mostró al magistrado que, según los protocolos médicos, la enferma sí sufría de sepsis. Los protocolos -ejemplificados por el médico con un manual para residentes- dicen que si un paciente con hinchazón abdominal presenta dos o más de los siguientes cuatro síntomas -taquicardia, taquipnea, leucocitosis y fiebre-, el diagnóstico es de sepsis. La enferma, según la historia clínica, presentaba los tres primeros. En la historia también figura una anotación escrita media hora antes del inicio de la sedación terminal: "Aumento distorsión abdominal, paciente estuporoso y agitado, la familia pide no realizar medidas agresivas e iniciar tratamiento paliativo".

El tercer caso se refiere a una mujer de 91 años diabética y que sufre sepsis, posiblemente de origen urinario. El perito considera que el coma hipoglucémico (por falta de azúcar) que sufría era reversible con la administración de glucosa y la sepsis tratable con antibióticos. Y critica con dureza que la paciente fuera "sedada cuando aún estaba en coma hipoglucémico". En la historia clínica y en las hojas de enfermería, sin embargo, consta que la paciente recibió dos tipos de glucosa y que el coma hipoglucémico había sido remontado (alcanzó un nivel de 200 de azúcar en sangre, considerado alto).

La cuarta y última "sedación contraindicada" es uno de los casos más confusos. Se trata de una paciente de 83 años que ingresa con múltiples patologías -entre ellas una infección generalizada y un infarto cerebral extenso- a la que en las primeras horas se le realizan "pruebas diagnósticas y tratamientos adecuados", afirman los peritos. En los dos días siguientes, sin embargo, sucesivos turnos de médicos en urgencias le aplican morfina, se la retiran, inician tratamiento con antibióticos o la sedan.

El caso denota discrepancias entre los propios médicos de Leganés. Algunos la consideraron una enferma terminal y que debía ser sedada. Pero la facultativa del segundo turno optó por administrarle antibióticos y retirarle la morfina. Ante el juez, los peritos alabaron esta decisión, mientras los médicos de Leganés la criticaron con dureza. "Fue una decisión equivocada. La paciente tenía todos los puntos en la escala de mortalidad tras haber sufrido un infarto masivo. Si la médica quería tratar la sepsis, que lo hubiera hecho bien, con un tratamiento de rehidratación, monitorización y soporte vital. Hacerlo sólo con antibióticos sí que es mala praxis médica", afirman los médicos imputados. www.elpais.es 04.11.06

ENTREVISTA: ANTONIO CUERDA Catedrático de Derecho Penal

"El médico tiene la obligación de prestar cuidados paliativos"

Pregunta. ¿Es delito aplicar una sedación a un enfermo terminal que morirá en cuestión de horas?

Respuesta. No. Esa sedación puede ser innecesaria, pero no punible desde el punto de vista penal.

P. ¿Por qué?

R. Porque no se le inflige ningún daño al paciente.

P. ¿Aunque se incurra en mala praxis?

R. La mala praxis en sí misma no constituye delito. Si no hay daño ni relación directa y demostrada entre la actuación del médico y el daño, la mala praxis no es castigable. Puede ser una cuestión médica o administrativa, pero no penal.

P. Los peritos del Colegio de Médicos de Madrid afirman en su informe que no puede demostrarse la relación entre las sedaciones y la muerte del paciente.

R. Entonces no hay delito.

P. Pero en cuatro casos sugieren que los médicos sedaron a enfermos en lugar de atenderles de las patologías que sufrían.

R. Entonces sí puede haberlo si la muerte no era irreversible. Pero no por las sedaciones, sino por no haberles atendido de las enfermedades que sufrían.

P. ¿No sedar a un paciente que sufre dolores o angustia ante la muerte puede ser delito?

R. Sí. Los cuidados paliativos son jurídicamente obligatorios si la muerte es irreversible. Dejar morir a alguien que sufre es infligir un daño. Es delito

www.elpais.es 04.11.06

Un informe del Colegio de Médicos concluye que no se pueden atribuir las muertes a la sedación  

Un informe del Colegio Oficial de Médicos de Madrid exculpa a los médicos de Hospital Severo Ochoa de Leganés (Madrid) al concluir que "no es posible afirmar o negar con certeza absoluta si la causa directa de la muerte de alguno de los pacientes sedados fue la medicación administrada". Sin embargo, al mismo tiempo el documento confirma la existencia de casos de mala praxis en la sedación de pacientes terminales. Concretamente habla de 20 casos de sedación a pacientes en coma profundo, diez en las que se hizo la sedación sin identificar el síntoma y cuatro en las que este procedimiento estaba contraindicado. La Consejería de Sanidad de Madrid cesó en sus cargos en 2005 a varios responsables del centro hospitalario a causa de este caso.El informe, cuyas conclusiones ha avanzado la presidenta de la Asociación de Víctimas de Negligencias Sanitarias (AVINESA), María Antonia Moral, fue encargado por el juzgado número 7 de Leganés, que lleva el caso, que ha citado a la presidenta del Colegio de Médicos de Madrid, Juliana Fariña, el próximo día 12 para informar sobre su elaboración. El estudio ha sido realizado sobre 72 historias clínicas del Severo Ochoa, "la mayoría" de ellas, indica, de "pacientes con una patologías muy graves y una expectativa de muerte a muy corto plazo".

"Dosis injustificadamente altas"

Entre las conclusiones figura que "existe una identificación errónea entre la instauración de medidas paliativas justificadas en la mayoría de los pacientes y la aplicación de sedación terminal" y que "se han realizado sedaciones terminales con dosis injustificadamente altas de medicamento y en asociaciones potencialmente peligrosas, lo que ha generado una situación de riesgo innecesario adicional a los pacientes de muerte por depresión respiratoria"."Pese a ello -dice también- no es posible afirmar o negar con certeza absoluta si la causa de la muerte de alguno de los pacientes sedados fue la medicación administrada". Del análisis caso a caso, el informe señala que "existen 20 historias clínicas en las que se ha hecho sedación terminal en pacientes que, por estar en coma profundo, eran innecesarias si no están indicadas" y que "ello constituye una mala práctica médica". Sin embargo, la Sociedad Española de Cuidados Paliativos acepta esta práctica.Añade que "existen 10 historias clínicas en las que se ha hecho sedación terminal sin identificar el síntoma refractario o no se emprendía tratamiento específico de control antes de iniciar la sedación terminal, y por tanto no estaban indicadas". Dice además que "existen cuatro historias clínicas en las que la sedación estaba contraindicada", 24 "en las que consideramos que la sedación terminal estaba indicada", cinco "en las que no se llegó a realizar sedación terminal" y nueve sobre las que los médicos que han realizado el informe no han llegado a "un consenso sobre indicación o no indicación de sedación terminal". Por último, en los 24 casos restantes la sedación era la indicada.

Cita a la presidenta del Colegio

El informe se ha realizado sobre 72 de las 73 historias clínicas en las que una comisión de expertos creada por la Consejería de Sanidad encontró en mayo de 2005 sedaciones "inadecuadas o no indicadas", después de que el anterior mes de marzo se recibieran dos denuncias anónimas sobre supuesta mala práxis en la administración de fármacos a pacientes terminales del Hospital de Leganés. El magistrado titular del juzgado número 7 de Leganés dictó más tarde, el 27 de marzo de este año, una providencia en virtud de la cual se excluyó de la investigación uno de los casos, después de que el ministerio fiscal pusiera en conocimiento del juez la decisión del Juzgado número 3 de esta localidad de sobreseer la querella por un supuesto delito de imprudencia profesional relacionada con la sedación de un paciente de 78 años.Por otra providencia, dictada hoy mismo, el magistrado cita a la presidenta del Colegio Oficial de Médicos de Madrid para el 12 de junio próximo "a los fines de poder informar, al Juzgado y a las partes, del proceso de selección de peritos y de elaboración del informe". Para ese mismo día ha citado a los peritos que firman el informe "para ratificación del mismo y aclaración de cuantos extremos les puedan plantear las partes o este Juez instructor". Para todo ello, y "dada la previsible extensión de la diligencia acordada", señala también los días 13 al 16 y 19 de junioPublicado en el www.elpais.es   02.06.06

El fiscal no ve delito en el informe de la inspección sobre el hospital de Leganés

La Fiscalía de Madrid no ve "infracción penal" imputable a nadie en los dos informes que por ahora le ha remitido la Consejería de Sanidad de Madrid sobre una supuesta mala praxis cometida en las urgencias del hospital madrileño de Leganés por sedaciones inadecuadas a pacientes terminales. La Fiscalía, que dirige Manuel Moix, negó ayer que Sanidad le hubiera enviado los historiales clínicos de 25 pacientes a los que supuestamente se habrían administrado "sedaciones dudosas o inadecuadas". El fiscal está a la espera de que una comisión de expertos analice y dictamine sobre esos 25 casos.

El caso de las supuestas sedaciones inadecuadas o excesivas en el hospital de Leganés ha sido destapado por el propio consejero de Sanidad de Madrid, Manuel Lamela. A mediados de marzo, Lamela remitió al fiscal jefe de Madrid, Manuel Moix, sendas denuncias -anónimas- en las que se daba cuenta de supuestos casos de mala praxis en los tratamientos paliativos a enfermos terminales.

De momento, Sanidad sólo ha enviado al fiscal dos informes sobre sendas investigaciones hechas por inspectores en las urgencias del hospital en 2003 y a mediados del pasado marzo. El informe 2003 fue elaborado por los inspectores tras un informe interno que también avisaba de la posible existencia de muertes excesivas en las urgencias por sedaciones inadecuadas. Los inspectores archivaron la investigación hecha en 2003 por entender que no había irregularidades en los tratamientos paliativos que se aplicaban en las urgencias.

El otro informe remitido a la fiscalía es de marzo de este año (fue elaborado a raíz de destaparse de nuevo el caso). En él, los inspectores hablan de "irregularidades administrativas" y "caos organizativo" en la gestión de las urgencias pero concluyen que "no se puede afirmar ni descartar" que haya habido mala praxis en las sedaciones. Del análisis de ambos informes, señalaron ayer fuentes de la fiscalía, no cabe deducir ninguna "infracción penal". La Fiscalía admite que Sanidad también le ha enviado un escrito informándole de que se ha creado una comisión de expertos para que analicen y dictaminen sobre 25 casos de pacientes tratados en las urgencias en los que se observa "una sedación inadecuada".

"A la Fiscalía no se han remitido historiales clínicos de ningún enfermo", señalaron ayer fuentes de la investigación, que añadieron: "Estamos esperando a que la comisión analice esos casos y nos envíe un informe con las conclusiones. En función de lo que diga ese informe, se verá si, en su caso, se cita para interrogarles a los médicos que trataron a esos 25 pacientes, porque no estamos hablando de un solo médico, son muchos".

Un portavoz de Sanidad declaró ayer que "ni el fiscal ni el consejero están cualificados para valorar, mientras no dictaminen los expertos, si ha habido o no mala praxis médica en las urgencias del hospital de Leganés",

Lo que sí tiene ya previsto la fiscalía es citar a los inspectores que elaboraron en marzo el informe en el que se habla de "irregularidades administrativas" en las urgencias y cuya conclusión es que, de momento, no cabe afirmar ni descartar mala praxis en los tratamientos paliativos.

El Consejero de Sanidad de Madrid, Manuel Lamela, indicó ayer que lo que su departamento ha remitido a la fiscalía es un parte de incidencias elaborado en 2004 por la Comisión de Mortalidad del hospital de Leganés y que alude a casos de pacientes a los que se aplicó un tratamiento supuestamente inadecuado. "Los papeles son ciertos y han sido aportados a la Fiscalía", señaló ayer Lamela en una comparecencia ante la prensa. A principios de mes, tuvo conocimiento, a través de la Comisión de Mortalidad del Severo Ochoa, de que en este hospital había "indicios extremadamente raros", según explicó el consejero.

Los informes elaborados por la Comisión de Mortalidad señalan que en al menos 25 casos la sedación a los pacientes fue "inadecuada". "Las denuncias no son falsas. Y ahora se está empezando a demostrar", aseguró Lamela. El consejero se refiere a las dos denuncias anónimas que él remitió a la fiscalía y que aludían a una alta tasa de muertes en las urgencias de Leganés por aplicación de dosis de sedaciones excesivas. Las denuncias indicaban que al menos 400 pacientes habían recibido altas dosis de calmantes en los últimos tres años. Lamela también dijo ayer que no había querido hacer públicos antes los informes de la Comisión de Mortalidad por prudencia y para no crear alarma social. Los informes a los que alude son actas de la Comisión de Mortalidad, fechada una de ellas el 6 de octubre de 2004, en la que se enumeran casos de pacientes que supuestamente han sido víctimas de sedaciones inadecuadas.

"Los informes de la Comisión de Mortalidad indican que se trata de enfermos", precisaron ayer fuentes sanitarias, "en coma reactivo; otros con accidentes cerebrovasculares, de enfermos de alzheimer e incluso de una mujer que fue ingresada con una infección grave de vejiga", apuntaron dichas fuentes. "En los historiales clínicos de esos pacientes no hay nada que justifique la sedación", agregaron. "Pero no queremos prejuzgar, sino que tendrán que ser los expertos los que determinen si hubo irregularidades o no", subrayaron.

El caso del supuesto exceso de dosis de sedaciones en Leganés ha desatado un gran malestar entre los trabajadores y el personal médico del hospital, que están desarrollando paros contra la decisión de Lamela de relevar de sus cargos a toda la cúpula directiva del centro y de destituir al médico coordinador de las urgencias, Luis Montes. Tras ser relevado del cargo, Montes ha asegurado que volvería a actuar igual.Publicado en El País.01.04.05

Más de 10.000 vecinos de Leganés salen a la calle en defensa de los médicos de su hospital  

Una huelga con seguimiento masivo y una manifestación que reunió ayer tarde a más de 10.000 personas en Leganés (población de 180.000 habitantes al sur de Madrid), según la policía, protagonizaron una jornada que se convirtió en la encendida protesta de una ciudad y un hospital contra la Consejería de Sanidad. "En defensa de nuestro hospital y la sanidad pública", podía leerse en la pancarta que encabezaba la concentración. Más de 1.400 consultas, 180 pruebas diagnósticas, 350 extracciones de sangre y una veintena de operaciones fueron suspendidas, según fuentes del centro.

Muchos de los habitantes de Leganés han nacido, han sido operados o han visto morir a familiares en el hospital Severo Ochoa, inaugurado en 1987 y ahora movilizado tras la destitución, por la consejería de Sanidad de Madrid, de Luis Montes, coordinador de Urgencias del centro (además del gerente y el director médico) por supuestas sedaciones irregulares a enfermos terminales. "No hay derecho a lo que están haciendo con el hospital. Está muy mal tanto jaleo. Las cosas hay que investigarlas con cuidado y, si se demuestra algo, actuar. Éstos lo han hecho al revés", se quejó Francisco Gutiérrez, de 69 años. Ayer se sumó a la manifestación desde el interior del hospital. "No te puedes imaginar lo agradecido que estoy. Operaron a mi señora hace dos días de la vesícula. Estaba muy mal y hoy era una mujer nueva", añadió.

María Luisa Iglesias, de 61 años, también se sumó a la protesta. "Lo que han hecho ha sido una exageración. El hospital, que es nuestro hospital, no se merece esto". Como casi todos los vecinos consultados, no duda en relatar que ella misma, su marido, sus hijos, sobrinos, hermanos y demás familiares y amigos han pasado alguna vez por el centro. "Lo que funcionaba mal aquí eran las urgencias, pero porque siempre estaban llenas y no había camas en planta. Lo que faltan son medios, médicos y enfermeras", exclamó Carlos Garriga.

Los líderes sindicales de CC OO y UGT y los miembros de las asociaciones de vecinos convocantes no podían ocultar a las 19.00, en la cabecera de la manifestación, el éxito de la convocatoria. El alcalde de la ciudad, José Luis Pérez Ráez, asistió junto a los regidores de las ciudades cercanas: Pedro Castro, de Getafe, y Enrique Cascallana, de Alcorcón, todos ellos del PSOE. Tampoco faltaron representantes de la izquierda: el coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, el secretario general del PSM-PSOE, Rafael Simancas, y el coordinador de IU-Madrid, Fernando Marín. Más de 700 metros de calzada de la avenida de Guadalajara, de entre seis y ocho metros de anchura, se llenaron de vecinos de la ciudad que portaban pancartas contra el consejero de Sanidad de Madrid, Manuel Lamela.

La manifestación fue el punto final a una intensa jornada de huelga y protestas en Leganés. Según los sindicatos, un 97% de trabajadores secundaron la protesta, cifra que llegó al 100% en el turno de noche. Esto, según fuentes de la dirección del hospital, obligó a suspender 1.400 consultas, 170 pruebas diagnósticas, 350 extracciones de sangre y una veintena de operaciones. Se llevaron a cabo, según estas fuentes, unas 50 consultas, una cifra similar de extracciones de sangre y 10 pruebas diagnósticas a enfermos con cáncer. De los 11 quirófanos que tiene el Severo Ochoa, sólo tres trabajaron, los dos de urgencias y uno para enfermos de cáncer. El número de operaciones suspendidas, según los sindicatos, fue de 20.

Sanidad redujo al 47% la participación en la huelga y no ofreció datos sobre la actividad suspendida. Informó de que había cuatro consultas abiertas (Urología, Neumología, Traumatología y Otorrinolaringología) y que "no se han suspendido operaciones porque se habían programado menos que en un día normal".

Las dos partes sí coincidieron en señalar que los servicios mínimos se cumplieron. Éstos afectaban a un 30% de la plantilla. Urgencias, UCI, maternidad y la atención a los enfermos de cáncer funcionaron al 100%, por lo que la actividad del centro fue la habitual en un domingo o día festivo. El Centro de Especialidades Los Pedroches, dependiente del Severo Ochoa, también se vio afectada porque, según UGT, ningún médico acudió a su puesto de trabajo.

Sanidad, como hace habitualmente, no había desprogramado ningún acto médico con el argumento de que, al tratarse de una huelga, es imposible saber con anterioridad cuántos trabajadores acudirán a su puesto de trabajo.

Los pacientes afectados por el paro llegaron a formar una larga cola ante la oficina de Atención al Paciente para pedir cita y, en algunos casos, para quejarse. "Si no iban a venir los médicos, que me hubieran avisado. He perdido horas de trabajo y tendré que volver", explicó Antonio, un paciente de unos 50 años que ayer tenía hora con su médico. Otros se mostraron más comprensivos. "Me parece bien que hagan huelga. La Comunidad les ha acusado de haber matado a gente y ellos tienen derecho a defenderse", comentó Marta García, una mujer que acompañaba a su hijo al hospital.Publicado en El País.02.04.05

Los comités de empresa de los hospitales madrileños se unen a las protestas del Severo Ochoa

La asamblea de delegados de las Juntas de Personal de las 11 Áreas de Salud de la Comunidad de Madrid (que aglutinan 25 hospitales y 50.000 profesionales sanitarios) y los comités de empresa de los Hospitales de Alcorcón y Fuenlabrada realizaron hoy un comunicado en el que dan su "apoyo completo" a las movilizaciones que planteen los trabajadores del Hospital Severo Ochoa de Leganés en contra de los ceses decretados por supuestas irregularidades en la sedación de pacientes

Asimismo, pidieron "el esclarecimiento de los hechos hasta sus últimas consecuencias" y subrayaron que "en un estado de derecho es inadmisible la vulneración de la presunción de inocencia". En el comunicado se solicita también la dimisión o cese del consejero de Sanidad, Manuel Lamela, al que se hace responsable de "desprestigiar las profesiones sanitarias, desde las que se ayuda a nacer, a vivir, mediante la curación de los enfermos y a morir dignamente".

Por otro lado, se hace un llamamiento a todos los trabajadores y usuarios de la sanidad pública para que muestren su apoyo a las protestas acordadas por los trabajadores del Severo Ochoa, en particular a la que se celebrará el próximo jueves a las 18.00 horas frente a la Asamblea de Madrid.

La asociación para la defensa de la sanidad pública, que preside el doctor Sánchez Bayle, lleva recogidas cerca de ocho mil firmas de médicos y personal sanitario en contra de la actuación del consejero de Sanidad, al entender que “afecta de lleno al modelo de sanidad pública”.

Para mañana a las 20.00 de la tarde se ha convocando una gran asamblea de médicos en la que se acordará acudir al parlamento regional el jueves mientras comparezca Lamela. Publicado en la Cadena SER.05.04.05

El colegio médico madrileño pide el cese del consejero de Sanidad de la Comunidad

El colegio de médicos de la Comunidad de Madrid, reunido hoy en sesión extraordinaria para analizar la crisis generada en el Hospital del Severo Ochoa (Leganés), ha propuesto un calendario de manifestaciones en apoyo a los médicos cesados por el consejero de Sanidad. También han exigido a la presidenta Esperanza Aguirre que cese a Manuel Lamela y pida excusas a todos los médicos

Los médicos que han asistido a la Asamblea han trazado las recomendaciones que van a transmitir a la Comunidad de Madrid: que la presidenta regional pida excusas a todo el colectivo médico, que se readmita a todos los médicos cesados, entre ellos el doctor Montes, jefe de Urgencias del Hospital de Leganés y finalmente que cese al consejero Manuel Lamela.

Unos veinte médicos han intervenido en la reunión de la que ha salido un calendario de protestas y concentraciones en todos los hospitales públicos y la invitación a que se sume también la sanidad privada. También se ha convocado una manifestación en Madrid capital para la próxima semana.

Por su parte, el presidente del Comité de Ética del Colegio de Médicos, Miguel Casares, ha asegurado en la Cadena SER que "se ha producido una alarma tremenda en la sanidad de Madrid y posiblemente de España, que probablemente no responde a unos hechos reales sino a una serie de denuncias anónimas que no tienen una constatación real. Es una situacion absolutamente increíble e impensable hace dos meses", apostilló.

Casares puntualizó que no sabe "si se hubiera estudiado en profundidad este tema probablemente se hubiera podido resolver dentro de los sistema de control que tiene la Comunidad." Casares apuntó que "probablemente en este caso ha podido haber una confusión y se ha dado pábulo a algo que si se hubiera estudiado a fondo y con cierta prudencia y tranquilidad a lo mejor no habia pasado nada".

En cualquier caso, desde el punto de vista del contenido de la denuncia, este experto aseguró que el Comité de Etica Asistencial de Hospital de Getafe, al que perteneció, investigó las sedaciones que se practicaron en mas de 40 pacientes de 2001 a 2003 "y no se encontró en ese momento que hubiese ninguna indicación incorrecta y que las prácticas de sedación fueran con dosis excesivas, entre otras cosas, los protocolos de tratamiento en la sedación no responden a dosis sino a los síntomas, es decir -explicó-, hay que poner las dosis necesarias para controlar los síntomas".

Por tanto, aclaró que "no se puede hablar de dosis incorrectas, sino que tiene que ver con la evolución de los síntomas".

Respecto a la denuncia de que se haya sedado a los pacientes en el servicio de urgencias, Casares seguró que, además, "se hacen sedaciones en urgencias en todos los hospitales del mundo, no solo en los de Madrid, porque hay que dar una respuesta a pacientes que llegan en esta situación".

Durante su visita al Hospital de La Paz, y en presencia del propio Lamela, la jefa del Ejecutivo autonómico, Esperanza Aguirre, lamentó la "politización" de lo que calificó como "un asunto muy delicado, muy profundo y muy grave" y transmitió a los madrileños "nuestra certeza y seguridad del excelente funcionamiento del sistema sanitario".

El ministra de Sanidad, Elena Salgado, expreso su temor porque "existe el riesgo" de que se quiebre la confianza en los profesionales, lo que en su opinión "sería grave" para el Sistema Nacional de Salud.

La ministra dijo también que la crisis del Severo Ochoa puede provocar que los profesionales encargados de proporcionar los cuidados paliativos "vean entorpecida su actuación o tengan prevención a la hora de aplicar los protocolos que utilizan habitualmente".Publicado en la Cadena SER.06.04.05

Las actas médicas de Leganés no avalan las acusaciones del consejero de Sanidad  

Las actas de la Comisión de Seguimiento del hospital Severo Ochoa de Leganés no avalan las acusaciones lanzadas por el consejero de Sanidad de Madrid, Manuel Lamela, y que han supuesto el cese de la cúpula del centro. Lamela dijo que en las actas había "25 incidencias" en pacientes fallecidos tras recibir "sedación irregular, no indicada, indebida o en exceso". Las actas especifican, sin embargo, que de estas 25 "incidencias", seis se refieren a casos en los que ni siquiera se aplicaron las sedaciones indicadas; siete son casos de discrepancias entre los médicos por los fármacos utilizados; tres, simplemente "dudosos por falta de información", e incluso hay uno que se pone en duda porque cuando se estudió no estaban los responsables médicos para explicarlo. En los ocho restantes se menciona "sedación no indicada" o "dudosa" en enfermos a punto de morir.

Las actas, tres documentos de dos folios cada uno, fueron elaboradas por los miembros de la Comisión: el destituido director médico del hospital, Juan Carlos Mattos Antelo, y médicos de los servicios de Oncología, Medicina Interna, la UCI y Urgencias, el también destituido Luis Montes. En ellas se analizaron las historias clínicas de los enfermos muertos en urgencias. Éstos, junto a algunas historias clínicas, fueron los documentos estudiados por el equipo de seis inspectores enviado por Sanidad al Severo Ochoa. Los inspectores concluyeron que no se podía "afirmar o descartar la existencia de mala praxis" de los médicos de Leganés. Este escrito ha sido remitido a la Fiscalía de Madrid, que tampoco ha hallado indicios de responsabilidad penal. Sanidad declinó ayer comentar el contenido de las actas.

La comisión estudió 53 fallecimientos, de los que 25 fueron analizados con detalle al ser considerados como "incidencias". Cada "incidencia" es un fallecimiento en el que, según algún miembro de la comisión, los médicos podrían haber actuado de forma distinta a como lo hicieron. También se incluyen como incidencias aquellos casos en los que falta información para justificar las decisiones médicas tomadas. Las actas están fechadas los días 23 de junio, 6 de octubre y 27 de diciembre de 2004.

Siete de las "incidencias" fueron revisadas precisamente por indicación del destituido coordinador de Urgencias, Luis Montes. Éste consideró que seis enfermos murieron sin recibir la sedación que se les debería haber administrado. Constan en las actas como "sedación indicada no realizada".

En el séptimo caso, correspondiente al 27 de diciembre, la incidencia consiste en un "retraso en el inicio sedación".

En tres casos, la Comisión concluye que no dispone de suficiente información para estudiarlos y en uno, se pospone su estudio por la ausencia de Mattos y Montes en la reunión.

En seis fallecimientos, todos estudiados el 27 de diciembre, las incidencias se limitan a discrepancias médicas sobre los fármacos utilizados en la sedación. Cuatro de ellos por "asociación de Tranxilium y Dormicum" y dos por "utilización inicial de Tranxilium".

Algunos médicos de la Comisión consideraron estos casos como incidencia porque en las Recomendaciones para la sedación del paciente en situación terminal, el documento aprobado tras la investigación realizada en el hospital en 2003, se recomienda utilizar el Tranxilium cuando el uso de Dormicum y/o morfina y un tercer fármaco no fueran efectivos.

Sin embargo, Montes y otros médicos del hospital, como el jefe de Anestesia y de la Unidad del Dolor, Joaquín Insausti, mostraron durante 2004 sus reservas ante esta recomendación. "El efecto del Tranxilium es más prolongado que el del Dormicum. Por eso se utiliza en las sedaciones terminales, para evitar que los enfermos se despierten agónicos si se les suelta el suero o éste se tapona, lo que provoca aún más sufrimiento al enfermo y a la familia", explica Insausti.

Las recomendaciones establecen igualmente que "en pacientes que hayan recibido tratamiento previo con benzodiazepinas, mórficos o neurolépticos se procederá a la modificación de dosis que se considere necesaria", lo que da un margen de actuación a los facultativos.

"Las recomendaciones son una guía para actuar, pero nunca pueden atentar contra el derecho del médico a la libre prescripción de los fármacos que considere adecuados para la atención de sus pacientes", concluye Insausti.

En ocho casos, la Comisión concluyó que las sedaciones que llevaron a la muerte a los enfermos no deberían haber sido administradas por los médicos, en algunos casos por exceso de dosis y en otros porque la patología que sufría el paciente, como el alzheimer, o su estado, coma arreactivo, no las hacían necesarias.

Los médicos de Urgencias y de la Unidad del Dolor, sin embargo, no comparten esta posición y afirman que, ante el sufrimiento de los enfermos en sus últimos momentos de vida, las sedaciones estaban justificadas.El País.07.04.05

Rajoy dice que Lamela es "uno de los políticos más importantes del PP" 

Mariano Rajoy, líder del PP, salió ayer en defensa del consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid. Le preguntaron en los pasillos del Congreso si respaldaba su actuación en la crisis del Hospital Severo Ochoa y contestó: "El consejero de Sanidad, Manuel Lamela, es uno de los políticos más importantes que tiene el PP y no solamente en la Comunidad de Madrid". La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, aseguró que Lamela tiene todo su apoyo. En una visita al Hospital de La Paz, y en presencia de Lamela, Aguirre avaló la decisión de remitir a la Fiscalía las denuncias anónimas sobre mala praxis en la sedación en las Urgencias del Severo Ochoa. La presidenta de Madrid consideró que quien tiene que decidir sobre la cuestión son los técnicos y, si procediera, el fiscal. "Si yo recibo una denuncia que no lleva firma pero no es menos cierto que tiene los nombres y dos apellidos de los pacientes y una serie de datos sobre las historias clínicas, yo no tengo más remedio que trasladarla, como he hecho, al fiscal", afirmó. Aguirre sí recriminó a Lamela que hiciera `pública la denuncia. La presidenta aseguró que "no le habría dado publicidad" a la denuncia porque éste "no es asunto" para políticos: "No soy yo ni es el señor Lamela quien tiene que decidir si el nivel de una sedación es suficiente, insuficiente o no lo es". El 11 de marzo, la Consejería de Sanidad emitió una nota de prensa titulada: "Sanidad remite a la Fiscalía unas denuncias anónimas sobre administración de fármacos en el Severo Ochoa". La nota, de dos folios, precisaba que ese mismo día fue "temporalmente relevado de sus funciones el responsable de urgencias al que se refiere la citada denuncia". Lamela ha asegurado después que la denuncia la hizo pública una asociación de defensa de pacientes.El País.07.04.05

Los sindicatos convocan una manifestación el 19 de abril para exigir la dimisión del Consejero de Sanidad madrileño

El consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid ha defendido su gestión de la crisis del hospital Severo Ochoa, una labor que ha tenido como objetivo, según su declaración, “evitar alarmas, respetando, en todo momento, la presunción de inocencia”. En su comparecencia, a petición propia en la Asamblea regional, señaló que él nunca ha hablado de "eutanasia masiva" en las Urgencias del hospital, algo -dijo- que sí hizo el secretario general del PSM, Rafael Simancas. No sólo Simancas ha estado en el centro de las críticas de Lamela, sino que estas han sido extensivas a la ministra de Sanidad, Elena Salgado, “la prima de Zumosol de Simancas”, como la ha definido el consejero. “La ministra ha dicho hoy que teníamos que investigar, pero me preocupa que ella guardara en un cajón la denuncia anónima, que recibió antes que nosotros y no remitió hasta el 11 de marzo”.

Esta acusación ha sido desmentida por la ministra de Sanidad en el programa Hora 25, de la Cadena SER. Según Salgado, el día 9 de marzo se recibe en el ministerio la denuncia anónima a través de la asociación de pacientes. La primera decisión que se toma es contestar a la asociación para comunicarles que no iban a mantener ningún tipo de relación por el carácter anónimo de la denuncia. Sin embargo, a la vista de la gravedad de lo denunciado, deciden remitirla a la Secretaría General Técnica del propio ministerio. Este órgano hace un informe jurídico y competencial (a quién corresponde el asunto) y decide dos días después, el 11 de marzo, remitir a la consejería de Manuel Lamela. Además de la acusación a la ministra, Lamela ha asegurado que en todo momento su consejería ha actuado con "cautela y prudencia" en este caso y aseguró que las denuncias anónimas sobre presunta mala praxis médica en el servicio de Urgencias estaban "muy bien documentadas" y eran de "mucha gravedad". La sesión ha sido bastante tensa, con continuas interrupciones de los diputados, incluso se ha iniciado con un incidente protagonizado por los diputados de IU que portaban carteles con el lema “Lamela dimisión”. En algunos momentos la presidenta de la Cámara ha tenido que desalojar a algunos médicos que ocupaban las tribunas de invitados.

Minutos antes, y en la misma Asamblea, la presidenta regional, Esperanza Aguirre, reiteraba su defensa de la gestión de la crisis llevada a cabo por su consejero y pedía a los grupos de la oposición ayuda para “despolitizar” este asunto, “porque éste sólo compete a los médicos”. Sin embargo, PSOE e IU han vuelto a pedir la dimisión del consejero y han responsabilizado a los ‘populares’ de generar el problema “para socavar la sistema sanitario público”. Mensajes como “váyase señor Lamela”, “váyase a Washington”, se han podido oír y leer en el Pleno de hoy, pero antes le han pedido que “restituya el honor del doctor Montes –jefe de Urgencias en el Hospital Severo Ochoa- y de toda la profesión médica y sanitaria de la Comunidad”.Publicado en la Cadena Ser.07.04.05

Lamela puede haber incumplido dos leyes al llevarse 350 historiales del Severo Ochoa

Según la ley, sólo inspectores debidamente acreditados y con mandato judicial pueden retirar historias clínicas. Sin ese mandato judicial, tanto la Consejería como los nuevos responsables del Severo Ochoa podrían haber incurrido en lo que la ley define como "infracciones muy graves". Las leyes 15/1999 y 41/2002 (en su artículo 17) establecen que los centros sanitarios son responsables de velar por la custodia y confidencialidad de expedientes como los que hoy se ha llevado la Consejería de Sanidad. Según la Ley 15/99 sólo podrían retirarse los expedientes por mandato de "Defensor del Pueblo, Ministerio Fiscal o los Jueces o Tribunales, en el ejercicio de sus funciones". La Fiscalía sólo ha reclamado 13 expedientes, frente a los 400 que retiró ayer Sanidad. Eso dejaría una irregularidad en la inspección.

Pero además, la ley 41/2002 (en su artículo 44.3d) añade que la nueva dirección del Severo Ochoa podría haber incurrido en "falta grave" al no garantizar la custodia y confidencialidad de esos historiales. Junto a ambas leyes, la propia Agencia de Protección de Datos de la Comunidad exige que sólo inspectores acreditados puedan consultar las historias -sólo acceder- nunca retirar esos historiales sin mandato judicial. Publicado en la Cadena Ser.13.04.05

La Consejería realiza un nuevo intento de retirar documentos en el Severo Ochoa

Representantes de la empresa privada que custodia los expedientes médicos del Hospital de Leganés, se han presentado esta mañana en el Severo Ochoa para retirar nueva documentación. Fuentes de la Consejería afirman que es una retirada habitual pero los médicos, que se han apostado frente al archivo para evitarlo, creen que se trata de una nueva redada para obtener pruebas contra el ex coordinador de urgenciasAlgunos médicos también han decidido acudir a la puerta del gestor del hospital para pedir explicaciones. Al parecer se trata de unos 60 archivos que quedabana pendientes de la importante incautación que se produjo el miércoles en la que técnicos de la Consejería se llevaron unos 350 expedientes. El lunes que viene serán finalmente retirados, según ha confirmado a la SER la Junta de Personal del Severo Ochoa. Según las mismas fuentes, se trataría de historias clínicas depositadas en el archivo del centro que se refieren a pacientes que fallecieron en urgencias desde 2001, momento en que el Doctor Luis Montes se hizo cargo del departamento. Según fuentes de la Consejería de Sanidad se ha acercado al Hospital una furgoneta de la empresa 'Documentalia' que se encarga de custodiar el archivo histórico del hospital y que periódicamente retira las historias clínicas. Publicado en la Cadena Ser.15.04.05

El doctor Montes propuso un documento de consentimiento de sedación que fue rechazado por el Severo Ochoa

Novedades en el caso del Hospital Severo Ochoa de Leganés. Según ha sabido la SER, el doctor Luis Montes -apartado de su responsabilidad como jefe de Urgencias por la Comunidad de Madrid- propuso un documento de consentimiento de cada sedación que fue rechazado por el hospital. Fue entonces, cuando Montes estableció un documento de consentimiento, que -al ser de propia iniciativa- no archivó con las historias clínicas

El principal motivo por el que el doctor Luis Montes fue cesado como coordinador de Urgencias por el consejero de Sanidad, Manuel Lamela, fue porque los inspectores no encontraron los consentimientos informados de los familiares de los pacientes sedados. El consejero ha insistido con vehemencia en este tema (la última vez este martes en el programa "Las Cerezas", de TVE).

La SER ha sabido que Luis Montes fue uno de los dos únicos doctores de la comisión creada para elaborar un protocolo de sedación terminal que propuso establecer un documento de consentimiento informado. El documento fue rechazado, entre otros, por uno de los nuevos cargos directivos del hospital, nombrado tras la crisis, por el consejero Lamela.

El día 10 de diciembre de 2003 se reunió esa comisión; el doctor Montes y otro doctor presentaron sendos documentos de propuesta para establecer un consentimiento informado en el hospital que deberían firmar los familiares de los pacientes que van a ser sedados. En esa reunión se decide que no es necesario. La decisiñon es adoptada, entre otros, por el doctor Solís Villa, nombrado por el consejero de Sanidad como director médico tras la crisis.

Pese a todo, y porque se lo había recomendado tras la primera inspección el comité de ética de Getafe, Montes decide establecer un consentimiento informado para urgencias. Se trata de un documento que no archiva con las historias clínicas al haberse decidido que no era necesario. Publicado en la Cadena SER.16.04.05

Casi 9.000 firmas piden el cese de Lamela mientras crecen las denuncias ante la Justicia

Un total de 11.188 firmas de trabajadores de la sanidad pública y de usuarios han sido entregadas esta tarde en la Comunidad de Madrid, de las cuales 8.937 piden la dimisión del consejero de Sanidad, Manuel Lamela, mientras que el resto defiende "la dignidad del hospital" Severo Ochoa de Leganés. Mientras tanto, la Asociación de Víctimas de Negligencias Médicas (Avinesa) ha presentado otra denuncia por sedación irregular y la asociación El Defensor del Paciente (ADEPA) ha anunciado la entrega al fiscal de otros 14 casos. De acuerdo con el registro de la Consejería de Presidencia, donde se ha efectuado la entrega de firmas, se han presentado 11.188 rúbricas, de las cuales 5.986 corresponden a trabajadores de la sanidad pública que exigen el cese de Lamela; otras 2.951 de usuarios que reclaman lo mismo; 1.868 rúbricas más de vecinos que reivindican "la dignidad del hospital" y 286 de trabajadores que demandan este mismo propósito.

La entrega de estos "apoyos" contra Lamela y en favor de la sanidad pública han coincidido con la presentación por parte de Avinesa y de familiares de un enfermo fallecido en las urgencias del Hospital Severo Ochoa de Leganés de la segunda querella contra un médico de este servicio por un presunto homicidio relacionado con su sedación. Los familiares del enfermo F.G.S., de 62 años, que murió el 22 de septiembre de 2003 aquejado de un cáncer, "no dio consentimiento nunca para ser sedado, ni tuvo conocimiento de que se le estaba sedando", ha indicado la presidenta de la asociación, María Antonia del Moral, tras interponer la querella en un juzgado de Leganés.

Por su parte, la presidenta de ADEPA, Carmen Flores, ha indicado que mañana entregará al fiscal los datos de 14 nuevos casos de personas mayores que "ingresaron por su propio pie y con tranquilidad en el servicio de Urgencias del Hospital Severo Ochoa y a las pocas horas murieron". A su juicio, la mayor parte de estos pacientes, fallecidos en 2003, "no tenía una patología de enfermo terminal", al tiempo que ha hecho hincapié en sus consideraciones de que hubo "mala praxis" en este servicio de Urgencias. Flores ha acudido hoy a la Asamblea para respaldar la Ley de Voluntades Previas de la Comunidad de Madrid, que el Parlamento regional aprobará el próximo mes de mayo, con el fin de permitir que todos los ciudadanos puedan dar instrucciones previas sobre la atención sanitaria que les gustaría recibir, en caso de llegar a situaciones en las que no sean capaces de expresarlas ellos mismos.

También recogerá la intención que tengan sobre las donaciones de sus órganos vitales y todas estas "voluntades previas" se adjuntarán al historial clínico de cada persona, según ha explicado el portavoz del PP de Sanidad, Javier Rodríguez. Mientras, los partidos de la oposición, sobre todo IU, han reclamado el "apoyo total y absoluto" a la manifestación convocada mañana por los sindicatos CC OO y UGT bajo el lema En defensa de la sanidad pública y por el cese de Lamela.

El coordinador general de IU-Madrid, Fernando Marín, ha hecho un llamamiento a sus militantes para que apoyen la protesta y acudan "en masa" con el objetivo de que "las mentiras de Lamela y la posición del PP respecto a la privatización de la sanidad pública sea un recuerdo en la mente de todos". La protesta, que partirá a las 19.00 horas de la plaza de Cibeles a la Consejería de Sanidad, en la calle Aduana, contará con la asistencia, entre otros, de los secretarios regionales de CC OO y UGT, Javier López y José Ricardo Martínez, y de los máximos responsables del PSOE e IU en Madrid, Rafael Simancas y Marín. Publicado en El País.18.04.05

VOLVER

© Copyright. 1998 - 2006. www.losgenoveses.net. Ningún derecho reservado. Aquí es todo de gratis y sin comisiones
( Página diseñada para ver con Explorer 5 o superior  a 1024 x 768 píxeles )