CASO CALATRAVA 4 CAMPS   : UN NEGOCIO GENOVÉS DE LO + RENTABLE

 

 SANTIAGO CALATRAVA, IMPUTADO POR EL CENTRO DE CONVENCIONES DE CASTELLÓN

El juzgado Instrucción número 5 le cita a declarar el 2 de septiembre

La Generalitat Valenciana pagó 2,7 millones en estudios pero el proyecto nunca se ejecutó

A Santiago Calatrava, el arquitecto estrella del Gobierno valenciano en la era de Francisco Camps y Eduardo Zaplana, se le abre un nuevo frente judicial tras la demanda que la Generalitat le ha interpuesto por no poder garantizar la reparación de la cubierta del Palau de les Arts. Y en esta ocasión los problemas le llegan por una obra que ni siquiera ha ejecutado. Un juzgado de Castellón, tal y como informó ayer el Tribunal Superior de Justicia valenciano, le ha citado a declarar el 2 de septiembre como imputado en una investigación abierta para esclarecer si hubo irregularidades en la contratación del arquitecto para la ejecución del llamado Centro de Convenciones. Este edificio, presentado oficialmente hace siete años, estaba llamado a ser el emblema de la ciudad, a imagen de lo que la Ciudad de las Artes y las Ciencias lo es para Valencia.

La obra se ha quedado solo en una maqueta pero Calatrava cobró de la Generalitat 2,7 millones por honorarios y estudios previos. El juzgado investiga si este pago cumple con la legalidad, pero también si la contratación del proyecto, que se hizo en un proceso negociado sin publicidad atendiendo a un supuesto objetivo artístico, fue justificada. El tribunal ya ha tomado declaración como imputados a dos cargos de la Administración valenciana. El primero es el exsecretario autonómico de Hacienda y Presupuestos, Eusebio Monzó (que fue destituido tras su imputación). El otro alto cargo encausado es Javier de Diego, el ex director técnico de la empresa pública responsable de la contratación, la Sociedad Proyectos Temáticos de la Comunidad Valenciana (SPTCV), Javier de Diego.
También se ha tomado declaración al antiguo responsable de la oficina de Calatrava y actual subsecretario del Ministerio de Educación Cultura y Deporte, Fernando Benzo.

Calatrava visitó Castellón en diciembre de 2007. Acudió a un acto en el Ayuntamiento que escenificó el acuerdo entre Camps y el entonces alcalde de la ciudad, Alberto Fabra (ahora presidente valenciano) para construir el vanguardista edificio. “En realidad no sé cómo será, pero será trascendente”, dijo. Allí improvisó un primer boceto de la obra: un dibujo de una mujer sentada con una paloma en la mano. Al año siguiente regresó para presentar la maqueta por todo lo alto. Le acompañaron Camps, Fabra y el entonces presidente de la Diputación, Carlos Fabra. Calatrava desveló entonces su plan: un diseño de un edificio con una torre de 151 metros de altura, el más alto de la ciudad. El proyecto comprometía el pago de 100 millones de las arcas públicas a pesar de que el Gobierno valenciano había presupuestado 60.

La negociación se hizo, además, sin contar con los terrenos necesarios para su ejecución. El Centro de Convenciones se ideó en una zona de expansión de Castellón, en un solar que el ayuntamiento debía ceder a la empresa pública SPTCV. La obra se incluyó, junto a otra del arquitecto Frank Gehry (tampoco ejecutada), en el PAI Mestrets, un gran proyecto urbanístico que ha sido paralizado por los tribunales. La Generalitat valenciana dejó en suspenso la obra en 2012 por la coyuntura económica.

La Sindicatura de Comptes (el tribunal de cuentas valenciano) alertó años atrás de irregularidades en este proceso. En un informe de 2010 reveló que la SPTCV pagó 2,7 millones por la redacción del anteproyecto y proyecto básico “sin que en el expediente constase la documentación acreditativa de su aprobación por el órgano de contratación”. Para subsanarlo, un consejo de administración celebrado a posteriori (en marzo de 2011) acordó ratificar las decisiones adoptadas. En cuanto a la diferencia del presupuesto, se acordó que en el momento en que se dictara la orden de inicio del proyecto se debían tener las previsiones iniciales del presupuesto. Es decir, 60 millones.

En 2011, la ahora eurodiputada Marina Albiol, de Esquerra Unida accedió al contrato de la Generalitat con el arquitecto y decidió llevarlo a la fiscalía. “El dinero público no puede servir para llenar los bolsillos de arquitectos estrella, ni para pagar los caprichos de Camps o de Carlos Fabra”, dijo entonces. Pero poco después el ministerio público archivó el caso.

La denuncia de un particular ante la Fiscalía Anticorrupción de Alicante (que derivó el caso a Castellón) ha conseguido la reapertura del asunto con el consiguiente paseíllo judicial de quienes participaron en aquel proyecto. La denuncia presentada habla de presuntos delitos de malversación de caudales públicos, prevaricación y fraude a la Administración.

Junto a la declaración de Santiago Calatrava, el Juzgado de Instrucción 5, que lleva el caso, está recabando documentos. El juez exige al estudio del arquitecto que detalle con qué criterios, si del ayuntamiento o de la Generalitat, llevó a cabo los estudios previos. También ha pedido al gobierno valenciano el acta de autorización del presupuesto y el informe que acredite los objetivos artísticos que motivaron la contratación sin publicidad. Finalmente, reclama al Ayuntamiento de Castellón datos sobre la ubicación y la titularidad del solar donde se proyectó el edificio.

Arquitectura en los juzgados

En el palmarés de Santiago Calatrava pesan tanto sus hitos arquitectónicos, que sin duda los tiene, como los problemas que causan. Buena parte de la biografía del arquitecto valenciano está escrita en los juzgados. La imputación en el caso del Centro de Congresos de Castellón viene precedida por un goteo de fricciones judiciales motivadas por los resultados insatisfactorios de sus diseños y por los sobrecostes de las obras. La Generalitat valenciana, que le pagó 100 millones por la Ciudad de las Artes y las Ciencias, lo ha denunciado por no garantizar que la reparación del trencadís (mosaico) de la cúpula del Palau de Les Arts, parte del cual se desprendió hace ocho meses, durara 10 años. Este teatro de ópera, con un precio original de 84 millones, se disparó hasta los 400 millones. Una gota fría en 2007 anegó una sala y varios niveles inferiores y provocó el hundimiento del escenario.

El arquitecto, que acaba de ser desimputado en el caso de la Ópera de Palma, una de las 25 piezas del caso Palma Arena, también ha tenido que afrontar una demanda de Domecq por la construcción de una bodega en la Rioja Alavesa cuya cubierta no soportaba las tensiones del cambio de temperatura, filtraba el agua y ponía en riesgo el proceso vinícola. Y antes tuvo que asumir, tras el oportuno litigio, los 3,5 millones de la reparación de un derrumbamiento en el Palacio de Congresos de Oviedo. Por no hablar de las refriegas judiciales de la resbaladiza pasarela Zubizuri de Bilbao y la sala de espera a la intemperie en el aeropuerto de la lluviosa capital vizcaína. Pero sus tropiezos, como su obra, también tienen resonancias internacionales. El Tribunal de Cuentas de Italia le reclama más de tres millones por los errores en la construcción de un puente en Venecia. Esta pasarela, que se mueve, tuvo un sobrecoste de cuatro millones y en su suelo han resbalado no pocos venecianos y turistas.

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2014/08/06/valencia/1407327086_084244.html

INUNDACIONES, HUNDIMIENTOS, GOTERAS… LAS PIFIAS DE CALATRAVA EN LA CIUDAD DE LAS ARTES DE VALENCIA

EU exige que el arquitecto pague por unos errores que superan ya los 600 millones en sobrecostes

El palau de les Arts ha costado 478 millones cuando el presupuesto inicial era de 109.

Peligro de desprendimientos

Calificada inicialmente casi como una “ocurrencia” la denuncia de los desperfectos en la fachada del edificio de la ópera que realizó recientemente la diputada de Compromís, MònicaOltra –un efecto óptico de la luz se llegó a decir desde Cacsa- el gobierno valenciano se ha tomado ya en serio los abombamientos producidos en el “trencadís” -mosaico de fragmentos cerámicos con que está recubierta la fachada, típico de la arquitectura modernista utilizada por Gaudí-, hasta el punto de que los técnicos no descartan arrancarlo y volver a reponerlo por temor a que se produzcan desprendimientos.

Doscientas butacas ciegas eliminadas

El Palau de les Arts, con un coste anual de mantenimiento de unos cuatro millones de euros, no ha dejado de dar disgustos desde el primer día. La noche de su inauguración decenas de invitados se deleitaron con la acústica de la sala, pero se encolerizaron porque desde su butaca apenas podían ver el escenario. La falta de visibilidad obligó a que la sala tuviera que reformarse dos años después, reduciéndose el aforo para eliminar 200 butacas ciegas.

La plataforma escénica se hunde

Solo dos meses después de iniciarse su primera temporada, el Palau de les Arts se quedó sin escenario. La avería del sistema hidráulico que mueve las plataformas de la escena ocasionó que una de ellas cediera y se hundiera. Un accidente que provocó la suspensión de varias representaciones y que condicionó toda la temporada operística, por cuanto hubo que cubrir la plataforma hundida para dejar al mismo nivel los 460 metros cuadrados del escenario.

La inundación del Palau de les Arts

La segunda temporada del Palau de les Arts comenzó con mal pie. Las lluvias de octubre de 2007 inundaron completamente el edificio, que permaneció cerrado y sin electricidad durante una semana. La Generalitat se negó en principio a informar sobre los daños, hasta el punto que se impidió el paso a un grupo de diputados socialistas que se personó en el auditorio para intentar comprobar los desperfectos. Hasta que finalmente el grupo socialista municipal accedió a las imágenes del edificio totalmente inundado y las difundió “para que los ciudadanos conocieran la verdad” del desastre.

El agua dañó los motores que mueven los escenarios, la iluminación, los sistemas informático y eléctrico y los proyectores, según reconoció posteriormente Helga Schmidt, la intendente del coliseo. Para evitar nuevas inundaciones fue necesario construir un muro de protección que bordea el Palau para desviar el agua. Una construcción que costó casi 17 millones de euros que el Consell asegura que satisfizo el seguro.

Goteras en un Ágora aún sin terminar

El Palau de les Arts no acapara, ni mucho menos, los problemas. El Ágora, el último de los edificios de  Calatrava en el complejo cultural y sin una utilidad concreta, está aún sin terminar. “El mejillón gigante” –llamado popularmente así este edificio multiusos por su semejanza al molusco- ha sido utilizado esporádicamente hasta ahora para el Open 500 de tenis y para la pasarela de moda Valencia FashionWeek.

El Ágora albergó en el verano de 2011 la última edición de la Campus Party que se celebró en Valencia.  Centenares de jóvenes se vieron sorprendidos por las goteras que caían desde el techo del edificio tras una tormenta de agua y granizo. Los participantes de la Campus tuvieron que proteger sus equipos informáticos con bolsas de plástico, cubos de basura y una sombrilla de playa como se puede ver en el vídeo. Las dos escaleras de acceso y los baños también se encharcaron. La ausencia de las lamas que debían coronar, como si fuera una cresta, el edificio aún sin concluir, fue el origen de las goteras. No era la primera vez que se producían goteras en el Ágora. En el Open de tenis de 2009 hubo que cubrir el techo con grandes plásticos para evitar que el agua se colara.

De 331 millones iniciales a casi 1.300

Con un presupuesto inicial de 331 millones de euros, la Ciudad de las Artes y las Ciencias lleva consumidos ya cerca de 1.300 millones, por lo que ha más que cuadruplicado su coste. Los sobrecostes no se quedan a la zaja y a finales de 2009 la Sindicatura de Cuentas certificaba ya un desfase de 600 millones. Unos desfases que se han producido en todos los edificios del complejo cultural.

Presupuestado en 18 millones, l’Hemisfèric fue el primero de los edificios en inaugurarse no sin antes dispararse su coste hasta los 30 millones. Si el Museo de las Ciencias se proyectó por 62 millones, al final se pagaron 142. Por l’Umbracle se desembolsaron 33 millones cuando el precio inicial era de 14. L’Oceanogràfic elevó su coste de los 29 millones iniciales hasta 172 y el Palau de les Arts se estimó en 109 millones pero al final se desembolsaron 478 por él. El Ágora, aún sin terminar, lleva consumidos 90 millones cuando se licitó por 41. Y el puente de l’Assut, que atraviesa el conplejo, tuvo un coste de 63 millones cuando se presupuestó en 23.

 “No pagaremos ni un euro”

Ante los desperfectos en la fachada del Palau de les Arts, la última de las pifias del arquitecto-ingeniero valenciano en el complejo de mayor proyección internacional de la Comunidad Valenciana, el discurso oficial desde el Palau de la Generalitat ha dado aparentemente un giro total. Con la permisividad absoluta de Zaplana primero y después de Camps, Calatrava había hecho y deshecho a su antojo, cobrando sobrecostes a cada paso que deshacía en un proyecto del que se ha embolsado unos cien millones de euros. Pero del pagar sin rechistar se ha pasado al “no pagaremos ni un euro por los desperfectos” con que desde el Consell se afronta la última de las torpezas de Calatrava.

“Se ha beneficiado de sus errores”

Una firmeza a la que se ha sumado el diputado de EU Ignacio Blanco, que pide al gobierno valenciano que exija “que el arquitecto se haga cargo del coste generado para el erario público por sus errores de diseño o ejecución no solo en el Palau de les Arts, sino también en el resto de los elementos que conforman el complejo”. “Hasta ahora, a Calatrava sus pifias no le han costado ni un solo euro sino todo lo contrario, se ha beneficiado de ellas porque han encarecido la construcción e incrementado sus honorarios, por culpa del trato privilegiado que le ha otorgado el PP”, denuncia Blanco.

“Calatrava se ha forrado a nuestra costa”

Esta misma legislatura el PP se opuso en las Cortes a una iniciativa de EU que pedía la revisión de todos los proyectos de Calatrava para “determinar la cuantía total de los sobrecostes, y exigir que fueran asumidos por el arquitecto o las empresas constructoras en función de quién fuera responsable de los mismos”. En aquel debate, el actual síndico del grupo popular, Jorge Bellver, se opuso a la propuesta diciendo que la existencia de sobrecostes por errores de diseño de Calatrava era “una mentira basada en el prejuicio de Izquierda Unida”. Ignacio Blanco se congratula de que “el PP se dé cuenta ahora de lo que todos los valencianos teníamos claro hace muchos años: que Calatrava se ha forrado a nuestra costa con un trabajo mal hecho”.

http://www.elplural.com/2013/03/15/inundaciones-hundimientos-goteras-las-pifias-de-calatrava-en-la-ciudad-de-las-artes-de-valencia/

CALATRAVA EQUIPARA SU OBRA CON LA ALHAMBRA O EL MUSEO DEL PRADO

 El arquitecto achaca las críticas al coste de la Ciudad de las Artes a una "maniobra comunista"

 El arquitecto valenciano Santiago Calatrava achaca las críticas lanzadas por Esquerra Unida del País Valencià al coste de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia (CACSA) a "una maniobra política de los comunistas". Y añade: "Ellos no atacan a la Alhambra de Granada; ellos no atacan a la Catedral de Santiago de Compostela ni al Prado en Madrid".

El arquitecto realiza estas declaraciones en una entrevista publicada el 27 de junio por la revista especializada Architectural Record, en la que se le pregunta por las críticas de la coalición de izquierdas por los honorarios de 100 millones de euros que ha cobrado de la Generalitat valenciana por el proyecto de la Ciudad de las Ciencias y los sucesivos sobrecostes de la obra.

No es la primera vez que Calatrava se queja de las críticas por sus altos honorarios. En una nota emitida el pasado junio afirmó que eran “incluso modestos”. Días después, el presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, replicó a este comentario: “Ya nos gustaría a todos cobrar como Calatrava”.

En la entrevista, el arquitecto destaca que ha estado trabajando en el complejo cultural durante 20 años e insiste en que sus honorarios son “modestos” si se tiene en cuenta que ha sido "el responsable de todo", desde la arquitectura a la ingeniería.

Cuando el periodista le plantea si el coste total del complejo de ocio —unos 1.000 millones de euros— no es "mucho dinero para esta economía", el arquitecto lo compara con el rescate europeo a la banca y dice que España "ha recibido 100.000 millones de la Unión Europea”. “La gente dice que se necesitará un billón. Comparado con esto, los 1.000 millones de mis edificios no son nada", añade.

"Es equivocado decir que yo he hecho mucho dinero ahí. No es verdad", asevera. Cuando el entrevistador le hace notar que le ve "muy apasionado" en este asunto, el autor valenciano explica que le gusta mucho esa palabra, pasión, "porque viene del latín passio, que quiere decir sufrimiento". "He trabajado muy duro, esa es la verdad", recalca.

Finalmente, sobre si cree que su proyecto en Valencia superará el examen del tiempo, se muestra convencido de que sí "porque no es algo volátil, como el rescate a los bancos". "Es algo que ha sido construido y que permanecerá como testimonio de que España ha encontrado su lugar en el mundo como país libre y democrático", señala.

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/07/13/valencia/1342177557_083900.html

CALATRAVA COBRÓ 100 MILLONES POR LA CIUDAD DE LAS ARTES

El arquitecto Santiago Calatrava cobró 100 millones de euros por la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia. La cifra, que el diputado de Esquerra Unida del País Valencià (EUPV) Ignacio Blanco calificó este jueves de "altamente simbólica", redondea los honorarios que hasta ahora se habían hecho públicos. "Hasta ahora teníamos certificados de pago a Calatrava para la Ciudad de las Artes y las Ciencias (CACSA) por importe de más de 94 millones de euros que, sumados a los prácticamente seis millones que le pagó el Instituto Valenciano de la Vivienda (IVVSA), dan un total de 100 millones de euros".

En concreto, son 5,9 millones de euros los que el arquitecto valenciano cobró del IVVSA durante la etapa de construcción del complejo bajo el Gobierno del socialista Joan Lerma, antes de que CACSA se hiciera cargo del mismo, con el acceso del PP a la Generalitat. Así lo recoge una respuesta de la consejera de Turismo, Cultura y Deporte, Lola Johnson, a una pregunta del parlamentario de EUPV. Esos honorarios corresponden a L’Hemisfèric, el Museo de las Ciencias y los proyectos de la Torre de Telecomunicaciones, que después sería sustituida por el Palau de les Arts, y L’Umbracle.

En referencia al comunicado de Calatrava de esta semana en el que defendía su trabajo y consideraba incluso modestos sus honorarios, Blanco aseguró: "Yo no calificaría en ningún momento de modesta la cifra, sino todo lo contrario".

El presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, coincidió con la opinión del diputado de Esquerra Unida. Fabra dijo este jueves que "ninguna persona puede entender" que el arquitecto Santiago Calatrava afirme que los honorarios que cobró por el proyecto de la Ciudad de las Artes y las Ciencias son "modestos".

Las declaraciones fueron realizadas por Fabra durante la inauguración del paseo marítimo de la zona del Torreón de Benicàssim donde los periodistas le preguntaron por las declaraciones de Calatrava en las que consideró que los importes de sus facturaciones "son incluso modestos", informa Europa Press.

"Ya nos gustaría a todos cobrar esos honorarios", indicó el presidente de la Generalitat, que aseguró que a "cualquier persona que le digan lo que un profesional ha cobrado, que estaba pactado, le parece muchísimo dinero".

El presidente explicó que la obra de construcción de la Ciudad de las Artes y las Ciencias fue "muy importante y muy cuantiosa". De hecho, Calatrava la cifró, sin contar el Ágora, en 1.100 millones de euros. Sin embargo, Fabra aseguró que, "desde luego, hablar de que esos honorarios son modestos, ninguna persona lo puede entender". "Ya nos gustaría a todos cobrar esos honorarios", subrayó el jefe del Consell.

Los sobrecostes registrados en el complejo cultural y de ocio, que en algunos casos, como el del Palau de les Arts, cuadruplican los presupuestos iniciales, levantan desde hace años una intensa polémica, que se ha recrudecido cuando, finalmente, los diputados de la oposición, en este caso de Esquerra Unida, han podido acceder a los expedientes y contratos que habían venido reclamando sin éxito al Consell.

Especial debate han generado, a partir del momento en que se han conocido los detalles de la relación contractual de Calatrava con la Generalitat, las condiciones que vinculaban los honorarios del arquitecto al coste final de las obras, de manera que percibía más dinero en relación directa al incremento de los costes de la construcción.

Esquerra Unida se felicitó por "el trabajo de investigación realizado, que está permitiendo dar a conocer a toda la sociedad valenciana de qué manera se gastó su dinero en un proyecto ruinoso". El Consell apela a la rentabilidad en imagen de la ciudad de Valencia y al número de visitantes para defender el más emblemático de sus grandes proyectos.

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/06/21/valencia/1340305515_906193.html

 

Blanco (EUPV) responde a Calatrava: "Vamos a seguir denunciando el despilfarro"

El portavoz adjunto de EUPV en las Corts, Ignacio Blanco, se ha mostrado "tranquilo" ante las declaraciones efectuadas por el arquitecto Valenciano Santiago Calatrava, en las que ha manifestado que se reserva la posibilidad de emprender acciones legales contra la formación por difamación, y ha anunciado que su grupo "va a seguir denunciando el despilfarro" a pesar de esta "velada amenaza".

En declaraciones a Europa Press, el diputado ha señalado que no ve "por ningún sitio" el motivo por el cual el arquitecto podría emprender acciones judiciales, ya que EUPV tan sólo "ha cumplido su función fiscalizadora", ha hecho uso de su libertad de expresar opiniones políticas y ha difundido información veraz proporcionada por CACSA.

Blanco anunció el jueves, después de pasar cuatro jornadas en CACSA consultando los proyectos, contratos, informes previos a la contratación, pagos y facturas-- que la Generalitat pagó al arquitecto un total de 94 millones de euros en concepto de honorarios por el proyecto de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, un proyecto que contempló una inversión final cifrada algo más de 1.100 millones de euros.

Este sábado, el arquitecto ha salido al paso de la polémica generada en torno a los pagos y ha señalado que "pretender aprovechar la coyuntura económica para criticar un proyecto cuyas bondades nadie ha discutido es una actitud incalificable". Asimismo, ha lamentado la "falta de interés" de EUPV por conocer los hechos" y ha anunciado que se reserva "las posibles acciones judiciales que puedan proceder".

Ignacio Blanco ha asegurado, por su parte, que "no entiende" a qué se refiere Calatrava con esta "velada amenaza", ya que la información aportada por EUPV se basa en documentos reales. Por ello, ha insistido en que continuarán con su labor fiscalizadora de los documentos públicos, "máxime cuando se trata de contratos que son tan onerosos para las arcas públicas". "No nos va a callar", ha agregado.

El diputado de la formación de izquierdas ha precisado también que no están acusando a Calatrava de nada, sino a la Administración por haber suscrito los citados contratos para ejecutar un proyecto que se ha convertido en "un pozo sin fondo". "Él saca lo que puede, negocia", ha apuntado Blanco, que ha señalado que es la Generalitat quien debe defender los intereses de los valencianos a la hora de firmar un contrato.

Por otra parte, respecto a las declaraciones del arquitecto en las que defiende que los honorarios percibidos han sido "siempre, desde el primer contrato, ajustados a la calidad del trabajo desarrollado" y al volumen de la obra, ha indicado que desde EUPV no han entrado a valorar la calidad del proyecto, sino que se centran en la fiscalización de los pagos.

BENEFICIOS DEL COMPLEJO

Asimismo, en cuanto a los beneficios económicos generados por el complejo esgrimidos por Calatrava, ha apuntado que se trata de una cuestión "opinable" y ha recalcado que, en cualquier caso, lo que es indudable es "el magnífico beneficio que ha obtenido él personalmente".

También ha recalcado que, a pesar de tener la residencia familiar y profesional en Suiza, dado que el arquitecto realizó la mayor parte del trabajo de diseño y el seguimiento de la ejecución de la obra de la CAC desde Valencia, donde tiene una oficina, la facturación debería haberse realizado en esta ciudad.

Por último, ha aclarado que el pasado año el abogado del arquitecto se puso en contacto con el abogado de la diputada de EUPV Marina Albiol para mantener una reunión "de abogado a abogado", a lo que la formación "nunca se ha negado". No obstante, ha agregado Blanco, el interés por parte del letrado de Calatrava "desapareció". "Nosotros estamos abiertos al diálogo, nos interesaría conocer su opinión", ha concluido.

 

http://www.lavanguardia.com/local/valencia/20120505/54289423161/blanco-eupv-responde-a-calatrava-vamos-a-seguir-denunciando-el-despilfarro.html

 

Calatrava se defiende: «El coste de la Ciudad de las Ciencias se ajusta a la obra ejecutada»

El arquitecto Santiago Calatrava ha rechazado las críticas de EU a los honorarios cobrados por la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, que ascienden a 94 millones de euros, al asegurar que son "ajustados" tanto a la calidad del trabajo desarrollado como al volumen de obra ejecutada. Así lo señala el arquitecto valenciano en un comunicado remitido por su abogado tras las declaraciones realizadas el pasado jueves en Les Corts por el portavoz adjunto de Esquerra Unida Ignacio Blanco, que amplió ayer en una rueda de prensa en el citado complejo cultural y de ocio.
 

Blanco cifró en cerca de 1.103 millones de euros el coste total de CACSA y en más de 94 millones los honorarios de Calatrava por participar en este proyecto, todo ello tras consultar durante cuatro días toda la documentación que la Generalitat le ha facilitado sobre el proyecto, y en la que se incluía también los contratos y la relación de pagos.
 

En su comunicado de hoy, en el que anuncia reservarse emprender "posibles acciones judiciales" contra EU, Calatrava arremete contra Blanco y su grupo parlamentario por su "nulo conocimiento" tanto del arquitecto como de "su aportación a la ciudad de Valencia" durante más de veinte años, "contribuyendo a que se haya convertido en un referente mundial de la cultura y el turismo".
El arquitecto recuerda que en abril de 2011 intentó, sin éxito, reunirse con la diputada de EU Marina Albiol para "aclarar" cuestiones relacionadas con los contratos de CACSA que ese grupo parlamentario comenzaba a fiscalizar dentro de una "campaña de ataque" contra su persona. La "misma táctica difamatoria" se ha repetido, a su juicio, un año después por parte del mismo grupo y, en concreto, con las comparecencias ante los medios de ayer y anteayer de su portavoz adjunto en el Parlamento valenciano.
Ética profesional
 

Calatrava, quien en su nota repasa la cronología, composición y usos del proyecto, reivindica que este complejo, al margen de sus cualidades artísticas y culturales, ha revitalizado la zona urbana donde está asentada y favorecido la construcción de viviendas, centros comerciales y servicios. También valora su aprovechamiento turístico y publicitario, y agradece las declaraciones hechas ayer por el vicepresidente del Consell, José Císcar, sobre el valor estratégico de CACSA y la legalidad de todos los contratos y pagos efectuados.
 

Santiago Calatrava incide en que en todos sus proyectos preside la misma filosofía de trabajo: "Absoluta seriedad y ética profesional, independencia del 'signo político' que coyunturalmente dirige la Administración pública contratante, y constante preocupación por el interés de los ciudadanos". Así, los honorarios percibidos "han sido siempre, desde el primer contrato, ajustados a la calidad del trabajo desarrollado, sin que en el transcurso de estos años nadie los haya cuestionado o discutido por considerarlos abusivos o lesivos para el interés público".
S

u importe, añade, "se ajusta al volumen de obra ejecutada, que ha sido siempre auditada por los órganos de control competentes", por lo que discutir la "oportunidad política" de la inversión realizada es una cuestión que afirma no le corresponde a él aunque ve "evidente" que "ha contado con el apoyo popular de los votos en las urnas y, por tanto, con la legitimidad que ello le otorga". En su opinión, "nadie" ha discutido hasta ahora las "bondades" de un proyecto donde la inversión pública realizada "será recuperada con creces, si no lo ha sido ya".
 

http://www.laverdad.es/albacete/rc/20120505/cultura/calatrava-defiende-coste-ajusta-201205051612.html
 

EL PP INCREMENTÓ A CALATRAVA SUS HONORARIOS Y LOS VINCULÓ A LOS COSTES

 

EUPV pide responsabilidades por el “derroche” de la Ciudad de las Artes

Calatrava ha cobrado 94 millones por la Ciudad de las Artes

 

El arquitecto Santiago Calatrava vio mejorados sus honorarios cuando el PP llegó a la Generalitat. Y eso que no eran modestos durante la época socialista. Así lo revelan los datos obtenidos por el diputado de Esquerra Unida Ignacio Blanco tras consultar la documentación de la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Si en la primera mitad de los años noventa Calatrava empezó a diseñar y dirigir las obras del complejo con un 6,5% sobre el presupuesto y un 4,5% del coste real de la obra, que después se convirtió en un 7,5% sobre presupuesto y un 3,5% sobre coste real por la dirección de la obra, a partir de 1996 pasó a cobrar un 7,5% del coste final por el proyecto básico y un 4,5% también del coste final por la dirección de obra.

 

El diputado de EUPV, que ofreció frente al Museo de las Ciencias información a los periodistas sobre los costes del complejo, destacó las “cantidades multimillonarias” que se pagaron a Calatrava (94 millones en total) por la Ciudad de las Artes, con unas condiciones contractuales que tras el acceso del PP al Consell fueron “mucho más ventajosas”, al pasar del 11% calculado sobre el presupuesto de la obra y, solo en una parte, sobre el coste real de los trabajos, al 12,5% del gasto final, mientras los sobrecostes llegaban al 400% en algunos casos. De este modo, señaló Blanco, “los errores, modificaciones e incluso improvisaciones le benefician directamente porque se gasta más en la construcción y él cobra más”. El parlamentario criticó también que no pague el IVA ya que, pese a que Calatrava tiene residencia fiscal en Suiza, “ha trabajado muchos años en Valencia”.

 

Ciscar dice que el complejo ha tenido 342 millones en ingresos

 

Blanco anunció que Esquerra Unida pedirá responsabilidades al PP por permitir “el derroche” que ha supuesto la Ciudad de las Artes y las Ciencias, que se ha convertido en “el símbolo de una época de despilfarro, de irresponsabilidad y de delirios de grandeza de unos gobernantes que nos han arruinado como pueblo y han dejado a la Generalitat al borde de la quiebra técnica y que, sin embargo, invirtieron alegremente más de 1.102 millones en la construcción”. De la información recogida por Blanco se deduce que la Ciudad de las Artes y las Ciencias ha costado casi 1.103 millones de euros. Desglosado por edificios, L’Hemisfèric costó 32,2 millones de euros (de los que 1,3 fueron honorarios de Calatrava); el Museo de las Ciencias costó 168,4 millones (14 millones para el arquitecto); L’Umbracle supuso un coste de 35,6 millones (3,3 para Calatrava); el Palau de les Arts costó 478,5 millones (44,3 millones en honorarios de Calatrava); L’Oceanogràfic alcanzó los 201,4 millones (18 millones de diseño pero que no cobró Calatrava porque no fue el autor); el Pont de l’Assut de l’Or ha costado 68,8 millones (6,2 millones para el arquitecto), y el Ágora, 102 millones (9,3 para el arquitecto). A ellos hay que sumar las denominadas “torres de Calatrava”, que no se han construido pero por las que el arquitecto cobró 15,2 millones.

 

Blanco ha presentado una proposición no de ley en las Cortes Valencianas para que se retire a Calatrava la distinción honorífica de la Generalitat “por su más que evidente perjuicio a las arcas valencianas”.

 

Desde el Consell, salió al paso de las críticas de Esquerra Unida por el coste de la Ciudad de las Artes y las Ciencias el vicepresidente de la Generalitat, José Ciscar. En la rueda de prensa posterior al pleno, Ciscar justificó el “cumplimiento estricto” de los contratos con Calatrava y defendió que la inversión se ajusta “a la envergadura y singularidad” de un proyecto que, según sus datos, han visitado 47 millones de personas desde su apertura. Ciscar añadió que el complejo ha generado ingresos por 342 millones y que contribuye a mantener 40.000 puestos de trabajo.

 

Edificios y costes

 

www.elpais.es 04.05.12

 

CALATRAVA HA COBRADO MÁS DE 94 MILLONES POR LA CIUDAD DE LAS ARTES Y LAS CIENCIAS

 

El arquitecto Santiago Calatrava ha exprimido bien a su ciudad natal como cliente. Los honorarios que ha cobrado a la Generalitat por el diseño y la dirección de obras en la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia desde 1995 superan los 94 millones de euros. Así lo ha podido comprobar el diputado de Esquerra Unida del País Valencià Ignacio Blanco tras consultar la documentación en las dependencias de la empresa pública Cacsa. El diputado explicó ayer, en la conferencia posterior a la Junta de Portavoces de las Cortes Valencianas, el resultado de cuatro jornadas (los días 20, 23, 27 y 30 de abril) que pasó consultando documentos que, en la mayoría de los casos, no le fue permitido copiar porque corresponden a proyectos sometidos a derechos de autor, según la argumentación de la directora general de Cacsa, Henar Molinero.

 

La cifra no incluye otros honorarios que Calatrava ha cobrado a la Generalitat, como 2,7 millones de euros percibidos de la Sociedad Proyectos Temáticos de la Comunidad Valenciana por un centro de convenciones en Castellón que no se ha llevado a cabo, aunque sí los más de 15 millones que cobró por las denominadas “torres de Calatrava”, proyecto también descartado. Tampoco incluye lo que el arquitecto cobró con anterioridad a 1995 del Instituto Valenciano de la Vivienda y de la empresa Vacico, en el periodo de gobierno del socialista Joan Lerma en la Generalitat, que fue el primer impulsor del complejo. De hecho, cuando se le hizo el encargo, además de L’Hemisfèric, Calatrava diseñó una torre de telecomunicaciones que, tras la llegada del popular Eduardo Zaplana al Consell, se desestimó y fue sustituida por el Palau de les Arts.

 

El parlamentario de Esquerra Unida se declaró “satisfecho de haber podido acabar con tantas décadas de opacidad”, tras haber solicitado reiteradamente la información, y señaló que la construcción de la Ciudad de las Artes y las Ciencias ha costado cerca de 1.103 millones de euros. Esa cantidad es la que suman los 1.257 certificados de pagos que Blanco pudo consultar en las dependencias de la empresa Cacsa, correspondientes tanto a los honorarios del arquitecto como a los trabajos pagados a las empresas y uniones temporales de empresas que han participado en la construcción del complejo de ocio. El diputado advirtió de que la Sindicatura de Comptes eleva a 1.298 millones el coste total de la Ciudad de las Artes y las Ciencias porque incluye en ese cálculo también los equipamientos.

 

A Santiago Calatrava le quedan pagos por percibir de la Ciudad de las Artes y las Ciencias si acaba completándose L’Àgora, el único de los siete edificios del complejo que está por terminar, algo que no parece probable hoy por hoy. “Las condiciones contractuales eran muy favorables”, señaló el diputado Ignacio Blanco, que añadió que fueron mejorándose con el tiempo y calificó de “altísimos, sin parangón en el mercado”, los honorarios del arquitecto.

 

El arquitecto ganaba más en proporción a los sobrecostes

 

En la línea de la denuncia que ha reiterado Esquerra Unida por lo que considera un despilfarro, el diputado anunció que su grupo estudia iniciativas parlamentarias que propongan reducir el “perjuicio económico” causado a las arcas públicas por los encargos a un arquitecto que ha visto aumentar sus retribuciones en la misma proporción en que lo han hecho los sobrecostes de los edificios cuya construcción ha dirigido. Los porcentajes que Calatrava ha cobrado por la redacción del proyecto y la dirección de obras han ido aumentando hasta alcanzar el 12% del coste final de algunos edificios.

 

La formación de izquierdas llevó en su momento a la fiscalía los contratos de la Generalitat con Calatrava para proyectos que no han llegado a ejecutarse, como el Centro de Convenciones de Castellón o las torres que debían levantarse en una parcela junto a la Ciudad de las Artes. En aplicación de esos contratos cobró por la redacción de anteproyectos y proyectos básicos. La denuncia fue desestimada por el ministerio público, que respondió que no apreciaba indicios de delito.

 

Blanco, que dedicó unas 30 horas a consultar la documentación a la que finalmente le fue permitido acceder, destacó que solo había dos estudios previos en ella, correspondientes al puente de L’Assut de l’Or y a las obras del edificio del Ágora. Por ello, reclamó los informes previos del resto del complejo.

 

Desde el inicio del proyecto de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, en 1991, Santiago Calatrava siempre facturaba sin IVA debido a que tiene su domicilio fiscal en Suiza. El diputado de Esquerra Unida consideró que se trata de un procedimiento de “dudosa legalidad” y, en todo caso, “reprobable ética y políticamente”.

 

La Ciudad de las Artes y las Ciencias fue una iniciativa de la Generalitat gobernada por los socialistas que los Gobiernos del PP modificaron y convirtieron en un emblema de su política de grandes proyectos. Blanco ironizó con esa evolución y dijo que el Consell de Joan Lerma “puso el huevo”, luego Eduardo Zaplana “lo que hizo fue romperlo, darle de comer a la criatura”, y después Francisco Camps “lo que generó fue un gran monstruo que se ha llevado muchos millones de euros de las arcas públicas”.

 

www.elpais.es 04.05.12

 

1.388 TONELADAS DEL ÁGORA DE CALATRAVA, EXPUESTAS AL DETERIORO Y AL PILLAJE

 

EU denuncia que hay 1.388 toneladas de material del arquitecto “abandonadas”

 

Las 163 lamas de la cubierta móvil que proyectó Santiago Calatrava para terminar de cubrir el edificio del Ágora, en el macrocomplejo de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia, están en un solar en condiciones precarias y sin ningún tipo de seguridad. Así lo pudo comprobar sobre el terreno el miércoles pasado el diputado de Esquerra Unida (EU) en las Cortes Ignacio Blanco. Las piezas, que pesan en conjunto 1.388 toneladas, “están abandonadas a su suerte, cubiertas de maleza, oxidadas y, en algunos casos, siendo desvalijadas por chatarreros”, explicó ayer el parlamentario en rueda de prensa en las Cortes. Blanco aseguró que tuvo que esquivar a los chatarreros mientras se llevaban piezas desguazadas.

 

Junto a las lamas que rematan la cubierta, a las que cualquiera puede llegar para rayarlas, pintarlas o robarlas, crece la maleza y se acumulan vidrios rotos de considerable grosor, una grúa desvencijada y estructuras metálicas descerrajadas. Todo ello repartido a lo largo y ancho del solar, sin “ningún tipo de seguridad”, destacó Blanco.

 

Cristaleras abandonadas y rotas del Ágora.

 

El Ágora fue un proyecto aprobado por el Consell de Francisco Camps que se inauguró sin estar acabado en noviembre de 2010 para el Open 500 de Tenis. Más allá del torneo, la monumental “catedral”, como la calificó la alcaldesa Rita Barberá, solo se ha usado para varias ediciones de la Campus Party y algún acto más. Sin estar finalizado el edificio —falta precisamente la cubierta de lamas sobre un arco móvil—, la Sindicatura de Cuentas detectó en 2009 que el presupuesto inicial de 41,3 millones de euros prácticamente se había duplicado al alcanzar los 76,9 millones. “Es el 86% más del presupuesto inicial y no está acabado”, subrayó ayer Blanco.

 

“El dinero de todos los valencianos está abandonado en un solar sin vigilancia”

 

El solar está situado detrás del Centro de Investigación Príncipe Felipe, donde se iban a construir las polémicas Torres de Calatrava, por cuyo diseño Camps pagó 15 millones de euros. Según fuentes de la Ciudad de las Artes, el solar se usa para almacenar material de construcción propiedad de la UTE que construye el Ágora. “Las lamas están colocadas conforme a las condiciones que estipuló la UTE”, afirmaron.

 

El mismo argumento empleó la portavoz del Consell, Lola Johnson. La consejera sostuvo que se trata de “una estructura metálica que pesa toneladas, que está en un solar perfectamente vallado y con seguridad, porque así lo decidió la dirección facultativa de la obra [que corresponde a Calatrava]. Están perfectamente cuidadas y en las condiciones que en su día se acordó”.

 

El arquitecto Santiago Calatrava proyectó un Ágora rematada por una “cubierta móvil” formada por una estructura independiente. Esta cubierta a modo de “cresta”, según se detalla en el proyecto, está compuesta por “163 elementos lineales de acero denominados lamas (82 a un lado y 81 al otro)”, que abiertas se apoyan en dos rótulas: una sobre la estructura fija y la otra sobre un arco tubular”.

 

La famosa cresta no solo tiene la función de coronar el complejo proyecto de ingeniería hidráulica, sino que, además, la ausencia de las 82 lamas que irían en la parte fija de la estructura podría ser uno de los motivos de las reiteradas inundaciones que el Ágora ha sufrido desde noviembre de 2010, según sospecha el diputado de EU.

 

Los chatarreros desguazan piezas amontonadas en el solar y se las llevan

 

La Generalitat, al menos sobre el papel, tiene otra versión. En la última respuesta a las preguntas parlamentarias de Ignacio Blanco sobre las goteras en el edificio, la portavoz del Consell, Lola Johnson, afirma que —contrariamente a lo que pueda parecer— “el edificio del Ágora se encuentra prácticamente ejecutado en su totalidad, quedando pendientes algunos elementos de la cubierta”.

 

Cuando Johnson se refiere a “algunos elementos de la cubierta” está hablando precisamente de las 163 lamas que están aparcadas en el solar que gestiona la UTE constructora del Ágora. Las obras permanecen paralizadas desde hace año y medio. Se trata de un total de 1.388 toneladas de acero expuestas a la oxidación, rotura y saqueo de los chatarreros, como se aprecia en las fotografías que aportó a su relato el diputado.

 

Las características tan “complejas” de la estructura móvil diseñada para abrirse hicieron que Santiago Calatrava se enfrentara a la empresa fabricante Augescon (filial de Ros Casares) por el grosor de las lamas. El arquitecto consideraba que unas 40 piezas no se habían ejecutado conforme a lo que se exigía en los planos.

 

Lamas diseñadas y pagadas a Calatrava, abandonadas.

 

La falta de vigilancia en el solar donde permanecen las piezas, que se revela con la incursión del diputado sobre el terreno, aumentan la incertidumbre sobre “si las condiciones de conservación pueden afectar a la seguridad que tendrán estos elementos móviles, si se colocan”.

 

La visita de Blanco al solar, que la UTE constructora usa como almacén de material de construcción, ilustra el “abandono” del material, que está rodeado de maleza y expuesto al pillaje de los chatarreros que, como se aprecia en las fotografías, han desguazado y robado piezas enteras. “El dinero de todos los valencianos está abandonado en un solar y ni siquiera sabemos cuánto dinero se lleva gastado el Consell en este edificio”, remató Blanco.

 

No obstante, para el Consell, “el edificio del Ágora continuará avanzando, siguiendo el cronograma constructivo pactado y según los planes de obra presentados por la UTE Ágora”, según informó Johnson por escrito en octubre en su respuesta a Ignacio Blanco.

 

http://politica.elpais.com/politica/2011/12/09/actualidad/1323463564_634790.html

EL CONSELL COMPRÓ POR 15 MILLONES EL PROYECTO DE LAS TORRES DE CALATRAVA

La Generalitat pagó al menos 2,6 millones por un diseño inviable- El arquitecto tenía hechos el anteproyecto y proyecto básico antes del contrato

La presentación de la maqueta, en plena fiebre de grandes proyectos y de explosión inmobiliaria, se produjo en noviembre de 2004, pero el contrato no se firmó hasta septiembre de 2005. Según el arquitecto Santiago Calatrava, las formas "esbeltas y helicoidales" de las torres se inspiraban en las columnas de la Lonja y venían a completar el complejo de la Ciudad de las Artes y las Ciencias con una zona de empresas y residentes. Se trataba, dijo, de una iniciativa de "trascendencia mundial". El entonces presidente de la Generalitat, Francisco Camps, anunció que en seis meses habría "una apuesta de inversión económica" y una solución legal a los problemas que planteaba la propuesta, que la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, concretó en modificaciones de la planificación urbanística. Según el arquitecto y sus padrinos políticos, entonces ya había "muchos interesados" en el proyecto de tres torres de 58, 70 y 80 plantas y un bloque poligonal de ocho alturas con 112.000 metros cuadrados de uso residencial y 50.500 metros cuadrados de uso terciario.

Esquerra Unida accede al contrato, que califica de "oneroso"

La realidad, seis años después, es que el proyecto está paralizado y no hay promotor alguno dispuesto a asumirlo. Sin embargo, a las arcas públicas les ha costado al menos 2,6 millones de euros, desembolsados como anticipo, y puede llegar a costarles 15 millones, que es la cifra que recoge el contrato entre la empresa pública Ciudad de las Artes y las Ciencias, SA (Cacsa) y Calatrava, al que tuvieron acceso el pasado viernes los diputados de Esquerra Unida del País Valencià en las Cortes Valencianas. "Las condiciones son absolutamente onerosas para Cacsa, una empresa pública, y completamente favorables para Calatrava", denunció ayer el diputado de esta formación Ignacio Blanco, que facilitó a los medios de comunicación una copia del contrato.

El documento revela que Calatrava ya había redactado los anteproyectos y proyectos básicos muchos meses antes de que se formalizara el encargo, "por procedimiento negociado y sin publicidad".El contrato de las denominadas torres de Calatrava, al que tuvo acceso Esquerra Unida dentro de la nueva política de transparencia implantada por el Consell que preside Alberto Fabra, apunta que sus condiciones son similares a las de otros proyectos encargados al arquitecto valenciano por la empresa pública de la Ciudad de las Artes y las Ciencias y prevé unos honorarios de poco más de 15 millones de euros. Esa cantidad corresponde al 60% del 7,5% del coste total de la obra, que se evaluó en 335 millones de euros y no ha llegado a ejecutarse. El pago se hacía en Suiza, lo que evitaba que Calatrava facturara el IVA. Pese a ello, el mismo contrato, como destacó ayer el diputado de Esquerra Unida Ignacio Blanco, prevé que, en caso de que se produzca cualquier circunstancia, un cambio de legislación o una inspección fiscal que determinen que haya que devengar el IVA, el arquitecto queda liberado de ello.

El 2 de junio de 2005, tres meses y medio antes de la firma del contrato, Calatrava ya había entregado la documentación del anteproyecto, lo que fue calificado por Blanco de "escandaloso". El parlamentario especuló con la posibilidad de que se tratara de "una faena que ya tenía hecha, no sabemos para dónde, para quién o para qué". Los diputados de Esquerra Unida pudieron tener acceso también al anteproyecto y el proyecto básico elaborados por el arquitecto, aunque no a la maqueta, porque se encuentra en otras dependencias de Cacsa. "¿Por qué el Gobierno valenciano se iba a gastar 15 millones de euros en algo que no iba a ser viable?", se preguntó Blanco, que compareció junto al también diputado de su formación Lluís Torró tras la Junta de Portavoces de la Cortes Valencianas.

Ambos parlamentarios destacaron que, a diferencia del Centro de Convenciones de Castellón, cuyo contrato también desveló Esquerra Unida, en el caso de las torres en la Ciudad de las Artes y las Ciencias se trataba de un proyecto que había que "vender" a la iniciativa privada, dado que ofrecía oficinas y pisos de lujo. De hecho, el contrato ya especifica que el proyecto ha de tener un grado de desarrollo que permita su licitación pública y, en otra cláusula, señala incluso que puede llegar a ejecutarse "en un emplazamiento alternativo".

Blanco explicó que su grupo trasladará a la fiscalía la información sobre el proyecto, recogida en su visita a la sede de Cacsa. Esquerra Unida presentó ante el ministerio público una denuncia por los pagos a Calatrava de proyectos que la Generalitat no ha llegado a ejecutar o que han quedado paralizados. También anunció que su grupo presentará preguntas parlamentarias para esclarecer si se pagó o no alguna cantidad más aparte de los 2,6 millones de anticipo. Según el contrato, el arquitecto debía cobrar el resto en dos plazos de 6,2 millones de euros cada uno en los meses de diciembre de 2005 y diciembre de 2006.

A finales de febrero de 2005, el propio Calatrava presentó públicamente una remodelación de su proyecto para que las torres, alguna de las cuales debía superar los 308 metros de altura, se combinaran con una estación del AVE. Años después, el entonces consejero de Economía y Hacienda, Gerardo Camps, anunció que la Generalitat se planteaba vender el proyecto a un promotor, aunque nunca llegó a hacerse pública oferta alguna sobre el diseño de las torres de Calatrava.

Unas torres imposibles

- Maqueta. En noviembre de 2004 se presentó por primera vez la maqueta de las torres de Calatrava. El proyecto fue publicitado posteriormente algunas veces más como un "hito urbano, un elemento referencial" que marcaría la presencia de la Ciudad de las Artes y las Ciencias.

- Contrato. Se firmó en septiembre de 2005, tres meses y medio después de que Calatrava entregara los proyectos. El arquitecto cobró 2,6 millones de anticipos y debía recibir otros dos pagos de 6,4 millones.

- Un proyecto inviable. La falta de interés de promotores privados en un proyecto de 335 millones lo dejó en vía muerta.

www.elpais.es 26.10.11

CAMPS PAGÓ 15 MILLONES A CALATRAVA POR UNAS TORRES QUE NO SE CONSTRUYERON

 

Las torres, diseñadas por Calatrava y de las que solo existen el proyecto y la maqueta, fueron abonadas con cheques bancarios

 

El Gobierno valenciano, que presidía el popular Francisco Camps, pagó 15 millones de euros al arquitecto Santiago Calatrava por proyectar tres rascacielos en Valencia que, probablemente, nunca se levantarán.

 

Así consta en el escrito de la Fiscalía Provincial de Valencia, que ha decidido archivar la denuncia que presentaron en marzo varios diputados autonómicos de Esquerra Unida (EU). Estos parlamentarios consideran que hubo un supuesto delito de prevaricación y malversación de caudales públicos en el contrato firmado entre la Generalitat y el arquitecto Santiago Calatrava para diseñar un proyecto urbanístico junto al complejo de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia.

 

El fiscal no entra a valorar lo que los propios denunciantes tachan de ruinoso contrato, ya que no existe “la figura delictiva del derroche de dinero público por parte de los gestores de ese dinero”. Pero concluye que, al no existir “indicios bastantes de criminalidad” para ningún tipo de infracción penal, archiva las diligencias abiertas.

 

La fiscalía sí desvela lo que el Gobierno valenciano había ocultado hasta ahora. Es decir, que el Ejecutivo presidido por Francisco Camps abonó “mediante cheques nominativos” 15 millones de euros a Santiago Calatrava a través de la empresa pública Ciudad de las Artes y las Ciencias SA (CACSA). Hasta ahora, el Gobierno valenciano había dado a entender que, aunque el contrato del proyecto era de 15 millones de euros, solo se había desembolsado un anticipo de 2,6 millones de euros.

 

El despacho de Santiago Calatrava se limitó a señalar ayer: “No vamos a hacer declaraciones al respecto”. Según la relación de pagos remitida por el fiscal, el 30 de septiembre de 2005 Calatrava recibió 2,6 millones de euros de anticipo. El 30 de agosto de 2006 se pagaron 137.000 euros por las maquetas y los planos de las torres. El 30 de marzo el abono fue de 6,2 millones por el segundo plazo de redacción del anteproyecto, y el 28 de febrero de 2007 por el tercer plazo otros 6,2 millones. La suma de todos los conceptos asciende a 15, 2 millones de euros.

 

La presentación de la maqueta del proyecto tuvo lugar en el Palau de la Generalitat en noviembre de 2004, aunque el contrato no se firmó hasta septiembre de 2005. El diseño incluyó tres torres, de 58, 70 y 80 plantas, y un bloque poligonal de ocho alturas con 112.000 metros cuadrados de uso residencial y 50.500 metros cuadrados de uso terciario.

 

El diputado de EU Ignacio Blanco reclamó a la Generalitat responsabilidades políticas por el pago de 15 millones de euros a Calatrava por un proyecto que se sabía “prácticamente inviable”.

 

www.elpais.es  08.11.11

 

EL EDIFICIO CALATRAVA SE AGRIETA

 

El éxito internacional del arquitecto e ingeniero valenciano contrasta con los numerosos problemas de sus proyectos con la justicia y los presupuestos públicos

 

En la lejana estirpe de Gaudí, primero, y de Ricardo Bofill, después, Santiago Calatrava (Benimamet, Valencia, 1951) fue, en su día, un arquitecto español que asombraba al mundo. Sigue siéndolo pero ya no únicamente por razones técnico-artísticas, sino también por su capacidad para generar controversia allá donde va y donde construye.

 

Asiduo desde hace tiempo de los procesos judiciales y protagonista de culebrones jurídico-financieros acordes con el calibre de su indudable sabiduría y de sus proyectos, Calatrava da que hablar, aunque él no hable casi nunca. Y todo el argumentario de su prestigio global, ganado durante lustros a base de emocionar a la gente con apabullantes y revolucionarias obras de ingeniera civil -muchas de ellas inspiradas en formas de pájaros- pero también cimentado sobre proyectos multimillonarios gracias a la filantrópica firma de algún que otro político sin escrúpulos, contrasta brutalmente con un inacabable rosario de problemas de todo tipo.

 

Monólogos con dinero público Piezas de la cubierta del Ágora de Calatrava, abandonadas en un solar La última batalla abierta en el variado frente de Santiago Calatrava se ha librado en Oviedo, donde un juez falló recientemente en su contra en el asunto del flamante -y problemático- Palacio de Congresos y Exposiciones. Calatrava, su estudio valenciano Hoc Signo Vinces, la promotora Fiaga y la subcontrata Esdehor deberán pagar tres millones y medio de euros a la aseguradora Allianz. El motivo: el desplome, en agosto de 2006, de parte de la estructura del edificio durante su construcción (lo que causó heridas leves a tres trabajadores).

 

La sociedad promotora y la compañía constructora achacaron el incidente a "un problema de diseño, dirección y ejecución" de la obra, imputable, en su opinión, al estudio de arquitectura. Y sostuvieron además en la vista que "el personal era insuficiente": solo había, dijeron, un arquitecto y un aparejador contratados para la supervisión de una obra de gran envergadura.

 

El equipo arquitectónico, que, cuando sobrevino el derrumbe, alegó que el estudio estaba cerrado por vacaciones, lo atribuyó a la constructora. Por la dirección del proyecto, Calatrava cobró siete millones de euros. Fue llamado a declarar, pero no compareció y presentó un informe médico, aunque el juez consideró "injustificada" su falta.

 

La empresa promotora, de titularidad privada, ha expresado además sus discrepancias con el equipo del arquitecto a causa de uno de los elementos más singulares del edificio: una gran visera diseñada para ser levantada, "un alarde de ingeniería" que no funciona por defectos en el complejo sistema hidráulico, pero que supuso una inversión de al menos cuatro millones de euros de un total de 350.

 

El complejo de Calatrava en Oviedo, que alberga centro comercial, hotel de cuatro estrellas, consejerías de Cultura y Salud del Principado y aparcamiento subterráneo, en suma, la obra privada más cara nunca realizada en Asturias (79 millones de euros), fue polémico desde el principio por su ubicación -está encerrado entre edificios y solo es visible desde las zonas altas de las ciudad- y porque su tamaño es desproporcionado para el espacio en el que se levanta: sus estructuras laterales (sendos brazos en forma de "u" que rodean la cúpula central del Palacio de Congresos) rozan prácticamente con algunas viviendas.

 

El Ayuntamiento de Oviedo, del PP, abonó una factura a Calatrava por un importe de millón y medio de euros por la redacción de tres de los proyectos para esta parcela que nunca se ejecutaron porque el consistorio los acabó desestimando: el Palacio de las Artes, la Facultad de Bellas Artes y el que iba a ser el nuevo palacio municipal.

 

Pero el de Oviedo es tan solo el más reciente de los múltiples quebraderos de cabeza experimentados por el arquitecto valenciano. Diversos incendios en la Comunidad Valenciana han venido a sumarse a los rescoldos aún humeantes de polémicas como la pasarela de Zubizurri, construida en Bilbao (y conocida como "la de los morrazos", por la ilimitada capacidad deslizante del material empleado), y que provocó un cruce de querellas entre el Ayuntamiento y el arquitecto que se saldó en tablas. Como tampoco se han apagado nunca del todo las críticas a su intervención en el aeropuerto de Loiu, en las cercanías de Bilbao: un aérodromo espectacular en el plano estético pero sin zona habilitada para la espera de viajeros. Tampoco su muy discutido puente sobre el Gran Canal de Venecia (se inauguró entre temores de desplome y críticas a su coste, de 11 millones, por parte de la oposición ciudadana) sirvió para que Calatrava viviera tranquilo. El puente acabó siendo inaugurado en septiembre de 2008 casi con sordina, pese a la evidente espectacularidad del proyecto.

 

El arquitecto, verdadero profeta en su tierra, como demuestran los múltiples hitos que llevan su nombre en la Comunidad Valenciana y Baleares, se ha visto envuelto en turbias adjudicaciones de proyectos a dedo por gobiernos del PP, así como asediado por críticas fundadas en los considerables sobrecostes de sus obras. Esquerra Unida denunció en marzo que, en 2006, la Generalitat firmó un contrato sin concurso con el arquitecto para el diseño y la construcción de un Centro de Convenciones en Castellón que iba a costar 60 millones de euros. Por esa iniciativa, Calatrava habría cobrado 2,7 millones. La fiscalía del caso de Castellón recibió además denuncias de otros dos proyectos fantasma del arquitecto: el de unos rascacielos cerca de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia y el de una intervención en el puerto de Torrevieja, también paralizados. En total, Calatrava habría cobrado 5,8 millones por las tres iniciativas.

 

El arquitecto se defendió a través de un comunicado en el que aseguró que los honorarios cobrados a la Generalitat estaban "dentro de la legalidad" y que su despacho había cumplido "en todas y cada una" las cláusulas de los contratos. También afirmaba que se sentía "lesionado en su derecho fundamental al honor".

 

Este asunto se asemejaba al destapado en el caso Palma Arena, donde se investiga el pago en 2006 del entonces presidente balear Jaume Matas de 1,2 millones de euros a Calatrava por el anteproyecto, la maqueta y unos vídeos de un palacio de la ópera.

 

El proyectista acumula en el antiguo cauce del Turia cuatro puentes, un cine Imax, una ópera (el Palau de les Arts, que en septiermbre de 2007 se inundó por fallos de estructura), un museo de las ciencias (de indiscutible éxito social) y un edificio, llamado Ágora, que de momento ha acogido torneos de tenis, algún que otro recital y poco más.

 

Su obra española más famosa, la Ciudad de las Ciencias y de las Artes, iba a costar 150 millones de euros, pero el PP lo modificó y pasó a presupuestarse en 308 millones. Finalmente, 16 años después, el coste ha multiplicado por diez el inicial, para llegar a los 1.282 millones.

 

www.elpais.es 10.06.2011

EL FISCAL INVESTIGA PROYECTOS QUE CAMPS PAGÓ A CALATRAVA Y NO SE HAN HECHO

Un contrato revela que el arquitecto excede los encargos y gana con los sobrecostes

La fiscalía investiga si se ha cometido algún delito en los contratos de la Generalitat valenciana, que preside Francisco Camps (PP), con el arquitecto Santiago Calatrava. Una denuncia presentada por Esquerra Unida del País Valencià -que comparó el asunto con el caso Palma Arena, por el que están imputados el expresidente balear Jaume Matas, también del PP, y el propio arquitecto-, reveló que Calatrava había cobrado 2,7 millones por el proyecto de un Centro de Convenciones en Castellón pese a que está paralizado y "excedía" todas las previsiones en coste y superficie; que cobró 2,5 millones por el proyecto de tres torres junto a la Ciudad de las Artes y las Ciencias, en Valencia, también paralizado, y que recibió unos 600.000 euros por la reforma de la dársena de Torrevieja, que se ejecutó siguiendo otro proyecto.

El arquitecto cobró 5,8 millones por tres proyectos que están paralizados

La Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) derivó cada uno de los casos a la respectiva fiscalía provincial. Si las diligencias implican a cargos aforados, el caso volverá a la Fiscalía del TSJCV. La primera en abrir una investigación ha sido la Fiscalía de Valencia, que ha designado fiscal instructor sobre unos "hechos que pudieran ser constitutivos de delito".

Así lo indica la fiscal jefe, Teresa Gisbert, en un escrito que recuerda que la denuncia se refiere a "los posibles delitos de prevaricación, malversación y defraudación tributaria contra intervinientes en la contratación y edificación de la parcela M3 de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia".

Se trata del proyecto de construcción de tres torres diseñadas por Calatrava que no se han edificado pero por las cuales la Generalitat valenciana pagó al arquitecto 2,5 millones de euros. La Fiscalía de Castellón también ha abierto una investigación por posibles delitos de tráfico de influencias, malversación de caudales públicos y prevaricación en el caso del Centro de Convenciones, el más documentado de los tres.

En ese último caso, la diputada de Esquerra Unida Marina Albiol consiguió acceder al expediente y fotografiar el que hasta ahora es el primer contrato de Calatrava con la Generalitat que se ha hecho público, dado que el Gobierno de Camps siempre alega la existencia de cláusulas de confidencialidad para evitarlo.

El contrato prevé que Calatrava cobre un 12,5% del coste total de la obra y que los honorarios aumenten en la medida en que se producen sobrecostes en la obra. Los sobrecostes han sido uno de los aspectos reiteradamente denunciados por la oposición en las Cortes valencianas. Solo en la Ciudad de las Artes y las Ciencias, el proyecto emblemático de Calatrava en Valencia, superan los 600 millones de euros, según datos de la Sindicatura de Comptes.

"Las cantidades de las que estamos hablando", señaló la coordinadora de Esquerra Unida del País Valencià, Marga Sanz, "son astronómicas, y lo más grave es que las obras finalmente no están hechas ni está garantizado que puedan hacerse. Queremos la máxima transparencia sobre cada uno de los proyectos encargados por Camps a Calatrava".

La Generalitat valenciana explicó que no tiene notificación alguna de la fiscalía y defendió la legalidad de los contratos de Calatrava con la Sociedad Proyectos Temáticos de la Comunidad Valenciana, a la que corresponden los tres denunciados, y con la Ciudad de las Artes y las Ciencias.

Según el Gobierno de Camps, la paralización del proyecto de Castellón está causada por problemas urbanísticos y la de las torres en Valencia por la crisis inmobiliaria. La Generalitat quiere sacar a subasta la parcela y el proyecto de las denominadas Torres de Calatrava.

www.elpais.es 05.05.11

LA FISCALÍA INVESTIGA AL GOVERN POR EL PAGO DE 2,5 MILLONES A CALATRAVA

Por presuntos delitos de prevaricación, malversación y fraude en un proyecto de rascacielos no ejecutado

La Fiscalía de Valencia ha abierto diligencias de investigación penal por supuestos delitos de prevariación, malversación y fraude fiscal en el pago de la Administración valenciana al arquitecto Santiago Calatrava por un proyecto de rascacielos que ha quedado sin ejecutar.

Así lo ha anunciado hoy Esquerra Unida (EU) en un comunicado, formación que el pasado mes de marzo denunció ante el Ministerio Público el pago de 2,5 millones de euros a Calatrava por la redacción de un anteproyecto urbanístico que se iba a construir junto a la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia.

El arquitecto está imputado, junto con el expresidente balear Jaume Matas, tras haber cobrado, en un plazo meteórico, 1,2 millones de euros por un proyecto fantasma auspiciado por el PP, el de la Ópera de Palma. Calatrava es, desde ayer, embajador "honorario" de la Marca España. 

El proyecto, conocido como las "torres de Calatrava", no fue ejecutado y el Gobierno valenciano anunció que el terreno sería subastado públicamente.

Según la candidata de EU a la presidencia de la Generalitat, Marga Sanz, la Fiscalía "ha estimado" que estos hechos "podrían ser constitutivos de delito" y por ello confía en que la investigación "llegue hasta el final".

En su opinión, la Administración valenciana ha pagado "cantidades millonarias" a este arquitecto por "varios proyectos fantasma" que no se han llegado a ejecutar, entre ellos, además de éste, la construcción del Centro de Convenciones de Castellón o la reforma de la dársena del puerto de Torrevieja.

"La Fiscalía ha abierto diligencias por el primer proyecto, y esperamos que en los de Castellón y Alicante -en los que la Generalitat habría invertido 2,7 millones y 600.000 euros, respectiamente- también se abra una investigación", ha añadido.

En un comunicado remitido el mes pasado, Santiago Calatrava aseguró que los honorarios de los trabajos de arquitectura e ingeniería realizados para la Generalitat corresponden a contratos suscritos "dentro de la legalidad" y que han sido cumplidos por su parte "en todas y cada una de sus cláusulas".

Por su parte, la Administración valenciana aseguró que los contratos adjudicados a este arquitecto se han hecho con "pleno respeto a la normativa que resulta de aplicación".

www.publico.es 04.05.11 

CALATRAVA Y EL CONSELL SE DEFIENDEN AL UNÍSONO DE EU

El Consell y el arquitecto Santiago Calatrava se defendieron ayer al unísono de las acusaciones de Esquerra Unida que la semana pasada reclamaron al Fiscal Anticorrupción que investigue los contratos del también ingeniero con la Generalitat al considerar que existen "serios indicios de posibles delitos".

Los tres diputados de EU presentaron el pasado 25 de marzo una denuncia ante la fiscalía por el pago de, al menos, 5,8 millones por parte de la Generalitat a Calatrava por proyectos no ejecutados, como la dársena de Torrevieja, el Centro de Convenciones de Castellón y las torres de la Ciudad de las Ciencias de Valencia. Esquerra Unida considera que en los citados contratos hay "serios indicios de posibles delitos de prevaricación, malversación de fondos públicos, fraude a la Administración y fraude a la Hacienda pública".

El Consell, tras varios días de silencio, emitió ayer un largo comunicado en el que aseguró que todos los contratos adjudicados a Calatrava han respetado la normativa, que los proyectos "responden al trabajo encomendado" y que se reservan el derecho a emprender acciones legales por la denuncia de los diputados de Esquerra Unida.

En su comunicado, el Consell asegura que "no existe incumplimiento de la normativa fiscal" y admite que "las posibles discrepancias que puedan haber existido" con el despacho del arquitecto no pueden confundirse con el hecho de que se han entregado unos trabajos que hay obligación pagar.

Contacto frustrado

Por su parte, el arquitecto Santiago Calatrava emitió su propio comunicado en el que recalcó que los honorarios cobrados a la Generalitat están "dentro de la legalidad" y que su despacho profesional ha cumplido "en todas y cada una" de las cláusulas de los contratos.

El arquitecto afirma sentirse "lesionado en su derecho fundamental al honor" y considera que los diputados de Esquerra Unida, con un "temerario desprecio a la verdad", demuestran un "total desconocimiento de los hechos sobre los que se está opinando". Calatrava intentó ponerse en contacto con la diputada de EU Marina Albiol a través de su abogado Francisco Vega, pero esta delegó la interlocución en su letrado José Luis Romero por lo que ambos no se llegaron a reunir.

EU insistió ayer en que no se dejará coaccionar y seguirá denunciando la corrupción.

www.elpais.es 03.04.11

El Govern valenciano y Calatrava amenazan a IU con querellas

Francisco Camps pagó 5,5 millones al arquitecto por obras que no se iniciaron

La Generalitat Valenciana y el arquitecto Santiago Calatrava amenazaron a IU con acciones legales contra varios de sus miembros. Es la respuesta a la denuncia que la formación presentó ante la Fiscalía, en la que relatan presuntas irregularidades en la adjudicación y pago de tres proyectos encargados por la Administración a Calatrava. El arquitecto fue contratado sin concurso público y cobró 5,5 millones de euros aunque las obras no se iniciaron.

En dos de los proyectos (el Centro de Convenciones de Castellón y las llamadas Torres de Calatrava, en Valencia) hay problemas en la disponibilidad del suelo que ya se conocían cuando se hicieron la mayoría de los pagos. En el proyecto de Castellón, el pago se produjo en contra del criterio de los técnicos encargados de supervisar al arquitecto, que consideraron que no había cumplido el contrato. IU apunta los posibles delitos de prevaricación, malversación de caudales públicos y fraude fiscal.

La Generalitat y el arquitecto coincidieron en hacer públicos sendos comunicados, ocho días después de que IU formalizara su denuncia. En ellos afirman que los pagos son legales. Por su parte, el arquitecto siente "lesionado" su honor. En su nota, la Generalitat reconoce que los contratos con Calatrava establecen que sus honorarios crecerán en función de los sobrecostes, pero afirma que es algo legal y "habitual en este tipo de contratos". En cuanto a las presuntas irregularidades fiscales (el arquitecto emitió facturas sin IVA), afirma que se cumple la ley porque la empresa de Calatrava no está en España (está afincado en Suiza), de forma que "la entidad pagadora de los honorarios debe autorrepercutir el IVA".

La Generalitat alardea de transparencia porque IU pudo acceder a uno de los contratos y afirma que Calatrava cobró porque entregó la redacción de los proyectos, que "responden al trabajo encomendado". El Gobierno valenciano fía el inicio de las obras a la resolución de los problemas urbanísticos.

http://www.publico.es/espana/369375/el-govern-valenciano-y-calatrava-amenazan-a-iu-con-querellas 02.04.2011

EU DENUNCIA ANTE LA FISCALÍA LOS CONTRATOS DE CALATRAVA

Insta a investigar los proyectos de las torres de la Ciudad de las Ciencias y el Centro de Convenciones de Castelló indicios de prevaricación, malversación y fraude

EUPV ha presentado ante Fiscalía Anticorrupción una denuncia para que se investigue los contratos de la Generalitat Valenciana con el arquitecto valenciano Santiago Calatrava porque considera que hay "serios indicios de delitos de prevaricación, malversación de fondos públicos, de fraude a la Administración y a la Hacienda Pública.

La coordinadora de EUPV y diputada autonómica, Marga Sanz, junto con los parlamentarios Marina Albiol y Lluís Torró, firman la denuncia que este viernes han presentado en la sede del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV).

En este sentido, Sanz ha explicado que "puede haber personas aforadas" implicadas como "el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, el consejero de Economía, Gerardo Camps, y la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá".

De esta manera, le han entregado a Fiscalía una serie de documentos relacionados con los proyectos de la dársena de Torrevieja (Alicante), a las torres frente a la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia y al Centro de Convenciones de Castellón. Según ha explicado Marga Sanz, la Generalitat ha pagado al arquitecto cerca de seis millones de euros por estos diseños.

En estos proyecto "hemos encontrado una serie de denominadores comunes entre los contratos de la Administración y Calatrava: contratos sin publicidad, pagos millonarios por los proyectos y obras no realizadas". En opinión de Sanz, se trata de una situación "realmente grave y de falta de transparencia" en la gestión del dinero público.

"Confiamos en que la Justicia dé trámite a la documentación que hemos presentado" y "obligue a decir algo a un presidente del Consell que está callado y a un Consell que está callado", ha agregado.

"Paralelismos"


A preguntas de los medios sobre el "paralelismo" entre este asunto y el 'caso Palma Arena', la dirigente de EUPV ha apuntado que "los paralelismos vienen derivados de los propios delitos que pensamos que existen".

Así, ha subrayado que "hay unos contratos sin publicidad, unas cantidades desorbitadas que se han pagado y van vinculadas a los sobrecostes", una cláusula que "no está permitida en los contratos públicos", y "obras que no se han realizado".

En la denuncia, EUPV señala que en el caso del contrato de la dársena del puerto de Torrevieja, no se conocen las razones que avalen la ausencia de la concurrencia de otros licitadores. Por lo que se refiere al de las Torres de CACSA, la formación indica que "once meses antes de la suscripción del contrato, el propio presidente Camps anuncia la adjudicación a Calatrava", con lo que la justificación del procedimiento negociado sin publicidad "se agota en la mera voluntad política".

En dichos contratos "no consta" la existencia del pliego de prescripciones técnicas, "no ha quedado acreditada" la capacidad de obrar del contratista", ni la "solvencia técnica" del mismo y "tampoco se justifican las causas que motivan la dispensa de la constitución de garantía", tal y como exige la Ley de contratos de las administraciones públicas. Esto "apunta a la comisión de un delito de malversación de caudales públicos".

En cuanto al proyecto del Centro de Convenciones de Castellón, la empresa pública Sociedad de Proyectos Temáticos de la Comunidad Valenciana (SPTCV) le paga la redacción del Proyecto Básico a pesar de que reconoce el "incumplimiento" del contrato.

De igual modo, en la denuncia se destaca que "en todos los casos, se trata de proyectos que no se han ejecutado y cuya efectiva realización se muestra poco menos que imposible".

Estos hechos, según señala la denuncia, "resultan indiciariamente constitutivos de la comisión de un delito de fraude a la administración pública".

Asimismo, en los pagos realizados por los contratos de las torres de CACSA y en Centro de Convenciones de Castellón "no se ingresó el IVA correspondiente", ya que el domicilio fiscal de Calatrava se encuentra en Suiza. Para EUPV, esta situación, atendiendo a las Reglas Especiales de la normativa de la Ley sobre el IVA, podría suponer que se ha cometido un delito de "defraudación a la hacienda pública estatal".

www.levante-ev.com 25.03.11

CALATRAVA RECURRIÓ A CAMPS PARA COBRAR SU PROYECTO EN CASTELLÓN

El arquitecto envió al jefe del Consell copia de sus exigencias

En plena polémica con la Sociedad Proyectos Temáticos de la Comunidad Valenciana para cobrar los honorarios por el proyecto básico del Centro de Convenciones de Castellón, el arquitecto Santiago Calatrava recurrió al presidente de la Generalitat, Francisco Camps, quien estuvo al tanto de la negociación como consecuencia de la cual el arquitecto cobró 2,7 millones de euros pese a que la empresa pública de la Generalitat dejó constancia de que el proyecto "excedía" todo lo previsto en el contrato original. Así lo constata la documentación, a la que tuvo acceso la diputada de Esquerra Unida Marina Albiol, del expediente del complejo encargado a Calatrava, ahora paralizado por una sentencia que anula el plan urbanístico en el que debería ubicarse.

Proyectos Temáticos consideró que había una "modificación unilateral"

"Queremos saber qué gestiones políticas se hicieron", dice Esquerra Unida

La discusión con Calatrava costó el cargo al director general de Grandes Proyectos, José Luis Villanueva, y al director general de la Sociedad Proyectos Temáticos, Eusebio Monzó, que fueron sustituidos en agosto de 2009 por Cristina Morató y Nicolás Figueras, respectivamente, cuando la polémica con el arquitecto alcanzaba el máximo de intensidad.

La correspondencia entre la oficina o los abogados de Calatrava y la Sociedad Proyectos Temáticos o la Consejería de Economía y Hacienda, reflejada en 13 cartas, arranca en diciembre de 2008, cuando el director general de la empresa pública, Eusebio Monzó, comunica al responsable de la oficina de Calatrava en Valencia, Fernando Benzo, que el proyecto básico presentado por el arquitecto unos días antes supone "una modificación unilateral" del contrato que no cuenta con el visto bueno de la Generalitat. A partir de ahí, y hasta finales de febrero de 2009, se produce un cruce de cartas en las que ambas partes reiteran sus posiciones. Cuando el representante de Calatrava exige el 12 de febrero de 2009 a José Luis Villanueva que "se hagan las gestiones oportunas para el pago pendiente de 1,35 millones de euros" (el arquitecto había cobrado ya una cantidad similar al firmarse el contrato, en diciembre de 2007), anota que ha enviado copia al director general de la Sociedad Proyectos Temáticos y al "molt honorable señor don Francisco Camps".

Tras la sustitución en agosto de Villanueva y Monzó, es Manuel Alcaide quien escribe el 3 de septiembre en nombre del despacho de Calatrava al consejero de Economía, Gerardo Camps, con copia a Francisco Camps y al también vicepresidente de la Generalitat Vicente Rambla.En esta carta de la que tienen conocimiento Francisco Camps y dos de sus vicepresidentes, el despacho de Calatrava atribuye a la dirección de la Sociedad Proyectos Temáticos, en ese momento ya relevada, una "interpretación errónea" del contrato y de "la negociación del mismo con Luis Lobón", que fue director general de Grandes Proyectos y hoy es secretario autonómico de Empleo. Según el arquitecto, el coste de 60 millones reflejado en el contrato "se acordó de común acuerdo". Para justificar el aumento de las dimensiones y los costes del proyecto, Calatrava atribuye al Ayuntamiento de Castellón, que preside Alberto Fabra, un "aumento del programa" que implicaba pasar de 16.000 metros cuadrados de superficie construida a 62.000 metros cuadrados. Al final, tras una negociación, se deja, según la oficina de Calatrava, en 48.240 metros cuadrados, lo que implica un "lógico aumento de costes".

"Entendemos que los continuos cambios entre los representantes de la propiedad", alega el despacho del arquitecto, en alusión a los responsables de la Sociedad Proyectos Temáticos, "pueden haber contribuido a difuminar los objetivos y las prioridades relativas a este proyecto que nos han conducido a esta situación". A lo largo de las semanas siguientes, Calatrava insiste en sus reclamaciones, hasta que el 11 de noviembre de 2009 sus abogados advierten al nuevo director de la Sociedad Proyectos Temáticos, Nicolás Figueras, que han recibido el encargo de actuar judicialmente contra la empresa de la Generalitat. "Nos dirigimos a usted, por última vez, para evitar tener que recurrir a los tribunales", amenazan.

Cinco días después, los abogados de la empresa pública comunican por burofax a los abogados de Calatrava que se le abonarán los 1,35 millones de euros, pero puntualizan que consideran que el arquitecto ha incumplido las previsiones del contrato original y añaden que los pagos responden a la "voluntad de entendimiento" con Calatrava. Todavía envían dos días después a la Sociedad Proyectos Temáticos otra carta los abogados del arquitecto en la que advierten que se niega a aceptar objeción alguna a su proyecto mientras no se le paguen los honorarios.

Esquerra Unida ha comparado el proceso de este encargo a Calatrava, por el que ha cobrado 2,7 millones pese a incumplir el contrato, con el caso Palma Arena, en el que están imputados el ex presidente balear Jaume Matas y el propio arquitecto valenciano. La formación de izquierda presentará esta semana ante la fiscalía una denuncia sobre el Centro de Convenciones de Castellón y otros dos proyectos de Calatrava que ha cobrado y están paralizados.

La documentación del expediente "evidencia que los consejeros Camps y Rambla y el propio presidente de la Generalitat eran conocedores de las exigencias del arquitecto pese a su incumplimiento del contrato", señaló ayer la portavoz parlamentaria y coordinadora de Esquerra Unida, Marga Sanz. "Queremos saber qué gestiones políticas se hicieron por encima de los directores generales para que Calatrava cobrara indebidamente 1,35 millones de euros".

www.elpais.es 23.03.11

Calatrava usó el nombre de Camps para forzar pagos

Mandó copia al president de las cartas en las que exigía 1,35 millones

El arquitecto Santiago Calatrava envió a Francisco Camps, president valenciano, la copia de dos cartas en las que exigía a la Generalitat Valenciana que le pagara honorarios millonarios por uno de sus proyectos. Durante meses, los técnicos y altos cargos de la Administración se habían resistido como gato panza arriba a pagarle porque, según afirmaron, había incumplido el contrato y exigía mucho más dinero del pactado. Dos meses después de la última carta enviada a Camps, los técnicos y altos cargos cedieron y se avinieron a pagarle.

Así lo muestra el expediente de contratación del proyecto en cuestión, el Centre de Convencions de Castelló, al que ha tenido acceso IU (Esquerra Unida del País Valencià, en territorio valenciano). Marga Sanz, líder del partido, afirmó ayer que Camps "era conocedor de las exigencias del arquitecto a pesar de su incumplimiento del contrato". "Queremos saber qué gestiones políticas se hicieron (...) para que finalmente Calatrava cobrara indebidamente 1,35 millones de euros", exigió.

IU denuncia que la Generalitat desplazó a los técnicos que no querían pagar
El tira y afloja entre técnicos y arquitecto duró casi un año, desde diciembre de 2008 hasta noviembre de 2009. En ese tiempo, los responsables del despacho de Calatrava enviaron al menos diez comunicaciones en las que se exige el pago de los 1,35 millones de euros. Antes, ya había recibido otros 1,35 millones.

Los destinatarios de las diez cartas en las que Calatrava exigió los pagos fueron la Sociedad de Proyectos Temáticos de la Comunidad Valenciana (SPTCV), la empresa pública de la Generalitat encargada de impulsar las obras, y también la Conselleria d'Economia. Hay cartas, faxes e, incluso, un requerimiento notarial. El recurso al president autonómico aparece en dos de estas cartas, adornadas con un pie de página discreto en apariencia pero elocuente en significado: "C. C. Molt Honorable Sr. D. Francisco Camps".

La anotación quiere decir que una copia del texto se enviaría al president autonómico, aunque en el expediente no hay constancia explícita de que Camps recibiera la carta ni de que contestara de forma oficial. Lo que es seguro es que los altos cargos que debían tomar la decisión final quedaban advertidos de que Camps estaba al corriente de las cuitas del arquitecto. La primera misiva fue enviada el 12 de febrero de 2009, y el destinatario era José Luis Villanueva, entonces director general de Grandes Proyectos en la Conselleria d'Economia. La segunda carta está fechada el 3 de septiembre del mismo año y se dirigió al conseller d'Economia, Gerardo Camps.

La Generalitat acusa a IU de interpretar de forma errónea los documentos

Poco más de dos meses después, el 16 de noviembre de 2009, la SPTCV dio su brazo a torcer y anunció a Calatrava que le pagaría. Lo hace a través de un fax en el que los responsables de la SPTCV dejan constancia de que no están de acuerdo con el proyecto enviado por Calatrava, que este ha incumplido el contrato y que, además, no le autorizan a seguir avanzando en la ejecución del proyecto, a pesar de lo cual autorizan el pago. En los cinco meses siguientes, la empresa pública extiende tres cheques que completan la cantidad requerida de 1,35 millones de euros.

IU destacó ayer que en el transcurso de las negociaciones fueron apartados de sus puestos los dos hombres que más se resistieron a pagar a Calatrava. Fue el caso de José Luis Villanueva y también de Eusebio Monzó, director de la SPTCV, que fueron trasladados a otros departamentos de la Administración en agosto de 2009.

En los meses anteriores a su relevo, ambos fueron objeto de las presiones del despacho de Calatrava para cobrar y firmaron varias cartas en las que repitieron sus argumentos para no pagar. Relataron que el arquitecto había enviado un proyecto en el que de manera unilateral triplicaba la superficie pactada en el contrato. Consecuentemente, el presupuesto se dispararía hasta exceder ampliamente los 60 millones de euros que habían sido acordados como presupuesto orientativo.

Contrato a medida
En comunicaciones internas de la SPTCV, los técnicos apuntan a que, de aceptar los planes de Calatrava, el precio total quedaría triplicado. En comunicaciones posteriores enviadas al arquitecto, Monzó rebaja la cifra estimada hasta los 90 ó 100 millones. Monzó exige a Calatrava que le entregue un "proyecto ajustado al contenido contractualmente establecido" como condición previa al pago de los honorarios.

Según el despacho del arquitecto, fue la SPTCV la que pidió el aumento de superficie, algo negado por la empresa pública. Además, Calatrava esgrimió el contrato firmado con la Generalitat, que le era verdaderamente favorable. El documento dice, por ejemplo, que si la SPTCV no pone objeciones a las propuestas del arquitecto, estas se consideran automáticamente aceptadas. También establece que los sobrecostes, lejos de causar penalizaciones, aumentarán los honorarios finales.

La Generalitat emitió la pasada semana un comunicado en el que negó cualquier irregularidad en la contratación y acusó a IU de estar interpretando de forma errónea la correspondencia analizada. En la actualidad el Centre de Convencions está paralizado por problemas urbanísticos ya conocidos cuando Calatrava cobró
 

http://www.publico.es/espana/367572/calatrava-uso-el-nombre-de-camps-para-forzar-pagos 23.03.2011

LA CONEXIÓN DE CALATRAVA CON EL PP "SALTA A LA VISTA", DICE ESQUERRA UNIDA

El Consell elude responder a Compromís sobre el Ágora de la Ciudad de las Artes

"La conexión entre el arquitecto y el partido salta a la vista", dijo ayer el portavoz de Esquerra Unida del País Valencià, Ignacio Blanco, en relación con los contratos de Santiago Calatrava con el Consell que preside el popular Francisco Camps. La formación de izquierdas presentará esta semana una denuncia ante la fiscalía por tres proyectos no realizados, que califica de "proyectos fantasma" y que han reportado al famoso arquitecto al menos 5,8 millones de euros. La denuncia ha adquirido especial relevancia al hacer público la diputada de Esquerra Unida en las Cortes Valencianas Marina Albiol uno de esos contratos, el del Centro de Convenciones de Castellón, por el que Calatrava ya ha cobrado 2,7 millones de euros pese a que la Sociedad Proyectos Temáticos de la Comunidad Valenciana declaró explícitamente que se había excedido en superficie y costes. Calatrava, de acuerdo con el contrato, el primero que se conoce públicamente, cobra más si hay sobrecostes.

"El 'modus operandi' en Baleares y en el País Valenciano es el mismo"

EUPV apunta la relación con el PP del director de la oficina de Calatrava

"El modus operandi de Calatrava y el PP en las Islas Baleares y en el País Valenciano es el mismo: adjudicación a dedo y honorarios multimillonarios por proyectos virtuales", señaló Ignacio Blanco, que volvió a comparar el del centro de Convenciones de Castellón con el caso Palma Arena, por el que están imputados judicialmente el expresidente balear Jaume Matas, del PP, y el propio Calatrava. "¿Quién, desde el Consell, desbloqueó el pago de 1,35 millones de euros a Calatrava cuando la sociedad Proyectos Temáticos de la Comunidad Valenciana acusaba al arquitecto, ni más ni menos, que de incumplir el contrato?", se preguntó el portavoz de Esquerra Unida sobre el proyecto del Centro de Convenciones.

Según Blanco -que ocupa el segundo puesto en la lista por Valencia de la formación de izquierdas para las elecciones autonómicas, tras la coordinadora y portavoz parlamentaria, Marga Sanz-, uno de los elementos destacados de la relación de Calatrava con el PP valenciano es la figura del director de su oficina en Valencia, Fernando Benzo, que, de acuerdo con la documentación revelada por Esquerra Unida, era el interlocutor directo con el Consell en los contactos sobre el proyecto del Centro de Convenciones. Benzo ocupó altos cargos en el Ministerio del Interior durante el Gobierno de José María Aznar, cuando el actual vicepresidente tercero de la Generalitat, Juan Cotino, fue director general de la Policía. Posteriormente, explicó Blanco, fue repescado por Jaime Mayor Oreja como uno de los coordinadores de la campaña del PP a las elecciones europeas de 2009. "Parece claro que entre los Gobiernos del PP y Calatrava no existe una simple relación de adjudicatario y contratista, sino unos lazos más estrechos que pueden ayudar a entender los numerosos encargos, algunos más que sospechosos, recibidos por el arquitecto de Benimàmet", afirmó el dirigente de Esquerra Unida, que añadió: "Estamos ante unos señores del PP convirtiendo la contratación pública en un negocio millonario".

El contrato del Centro de Convenciones de Castellón que ha hecho público la diputada Marina Albiol prevé que Calatrava facture sus honorarios en Zúrich, donde reside, pero la dirección de contacto a efectos profesionales es la de Id Hoc Signo Vinces, SL, una empresa de su propiedad con sede en Valencia vinculada a otra con sede en Madrid denominada Calatrava & Family Investments, SL.

Por otra parte, la diputada de Compromís Mònica Oltra explicó ayer que el Consell ha evitado darle acceso a la documentación sobre la construcción del Ágora, en el complejo de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, al solicitar el consejero de Economía y Hacienda, Gerardo Camps, una prórroga del plazo para responder a su petición, lo que evita tener que responder antes de que se disuelvan las Cortes Valencianas. Oltra había reclamado copia del proyecto de las obras del Ágora y de los planos correspondientes a la visera del edificio.

"En esta ocasión no han tenido que recurrir a la existencia de cláusulas de confidencialidad para no permitirnos el acceso a esa documentación", señaló la diputada, "solo han tenido que solicitar una prórroga para conseguir que nuestra petición de documentación decaiga".

La oposición ha tratado a lo largo de la legislatura de conseguir los contratos y los costes de los proyectos encargados a Calatrava pero el Consell ha alegado que se trata de documentos confidenciales o ha dado largas al acceso a la información.

www.elpais.es 22.03.11

EL CONSELL RECHAZA EXPLICAR CUÁNTO HA COBRADO CALATRAVA POR SUS PROYECTOS

Se ampara sistemáticamente en la confidencialidad de los contratos

¿Cuánto ha cobrado el arquitecto Santiago Calatrava por las grandes obras que ha diseñado y dirigido por encargo de la Generalitat? La pregunta, que se hace más insidiosa tras la revelación por Esquerra Unida de que el contrato para el Centro de Convenciones de Castellón le otorga un 12,5% del conjunto de la obra, con los incrementos correspondientes en función de los sobrecostes, no es nueva. El Consell ha rechazado responderla en las Cortes Valencianas a lo largo de toda la legislatura que ahora termina.

"Desde el año 1995 y hasta el día de la fecha, ¿qué cantidad, detalladamente y por conceptos, ha satisfecho el Consell al arquitecto Santiago Calatrava, o a cualquiera de las sociedades que haya indicado éste como destinatarias de los ingresos, en concepto de honorarios profesionales (anteproyectos, proyectos básicos, proyectos de ejecución, dirección facultativa, etc.) por sus trabajos en la Ciutat de les Arts i les Ciències y en el Ágora?", preguntaba el 29 de abril de 2008 el entonces diputado socialista José Camarasa al consejero de Economía y Hacienda.

Camarasa preguntaba también por la cantidad que adeudaba el Consell el famoso arquitecto valenciano. Al año siguiente, en agosto de 2009, pedía copia de los contratos suscritos con él. Y la respuesta del consejero, Gerardo Camps, fue invariable: o bien "la información que solicita se considera confidencial" o bien "facilitar esa información a un tercero supondría la vulneración de los derechos de secreto profesional de las partes".La salida de Camarasa de las Cortes Valencianas no hizo que la oposición dejara de preguntar. El portavoz socialista, Ángel Luna, optó por eludir el asunto de los contratos y los honorarios y pidió en junio de 2010 "copia completa" de los expedientes de adjudicación y realización, de los proyectos de modificación y ampliación del proyecto inicial y del expediente de recepción de obra de todos y cada uno de los elementos de la Ciudad de las Artes.

El vicepresidente y consejero de Economía agotó todas las prórrogas posibles para contestar y, al final, Gerardo Camps alegó que "dado el amplio espacio temporal, así como el volumen de toda la documentación solicitada", el diputado tenía que concretar "de forma más específica" la información de los expedientes que quería revisar. "Será puesta a su disposición", concluía. En efecto, Luna precisó sus demandas, pero ya no ha llegado a tiempo de evitar que los plazos de respuesta se agotaran con la legislatura.

Las de los socialistas no fueron las únicas iniciativas. Toda la oposición ha insistido en el asunto, pero la diputada de Esquerra Unida Marina Albiol decidió centrarse en un caso un tanto lateral, el del proyecto paralizado del Centro de Convenciones de Castellón. De ahí ha surgido el único contrato con Calatrava al que se ha tenido acceso y que se ha hecho público. Un contrato en el que cobra un 4,5% por el anteproyecto y el proyecto básico, un 4% por el proyecto de ejecución y un 4% por la dirección de obra, todo ello sobre el coste definitivo, es decir, que a más sobrecostes más cobra el arquitecto.

Los sobrecostes han sido, precisamente, el caballo de batalla en las denuncias de la oposición. Unos sobrecostes que se han reflejado en los informes de la Sindatura de Comptes. "Las cifras", ha señalado en relación con la Ciudad de las Artes el órgano fiscalizador en su peculiar lenguaje de auditoría, "ponen de manifiesto desviaciones significativas entre el presupuesto de adjudicación inicial y el presupuesto actualizado con la aprobación de modificaciones y desviaciones en la ejecución de las obras sobre el presupuesto de adjudicación. Estas desviaciones ponen de manifiesto que el proyecto de obra licitado no ha sido suficientemente completo en sus definiciones y que las variaciones sobre el mismo han sido habituales y no excepcionales, como correspondería".

En su informe de 2009, el último hasta ahora, la Sindicatura de Comptes cifró en 1.282 millones de euros el coste total de la Ciudad de las Artes, con unos sobrecostes de 624,8 millones que, en algunos casos, como el del Palau de les Arts, se acercan al 300% del presupuesto inicial.

Si se calculan los honorarios del arquitecto, como ocurre en el contrato del Centro de Convenciones de Castellón, en un 12,5% sobre los costes totales de los edificios, Calatrava habría cobrado una cantidad muy superior a los 100 millones de euros. A ellos habría que sumar, entre otros, los 2,7 millones que ya ha cobrado del Centro de Convenciones, 2,5 de las torres junto a la Ciudad de las Artes, no ejecutadas, y 600.000 euros de la reforma de la dársena de Torrevieja, proyecto que se descartó.

www.elpais.es 21.03.11

ENTREVISTA: MARINA ALBIOL Diputada de Esquerra Unida en las Cortes Valencianas

"Hemos puesto en evidencia que el PP hace contratos para beneficiar a Calatrava"

Los contratos millonarios de la Generalitat con Santiago Calatrava, que la oposición ha reclamado reiteradamente, están en la picota porque la diputada ha sacado a luz uno de ellos, con incumplimientos y sobrecostes a favor del arquitecto

Ha revelado cómo la Generalitat pagó 2,7 millones de euros a Santiago Calatrava por el Centro de Convenciones de Castellón pese a que incumplió el contrato al elaborar un proyecto exagerado en coste y dimensiones. Esquerra Unida llevará a la fiscalía la semana que viene ese caso y otros dos de proyectos pagados a Calatrava y paralizados. Marina Albiol, nacida en Castellón hace 28 años, protagoniza la denuncia de sobrecostes y pagos millonarios en grandes proyectos al final de su primera legislatura como diputada.

"La seña de identidad del Consell es la falta de transparencia"

"Al PP le molesta que se hagan públicas las cosas que han de ser públicas"

"Los sobrecostes benefician tremendamente a Calatrava"

Pregunta. ¿Por qué empezó usted a interesarse por el proyecto del Centro de Convenciones?

Respuesta. En primer lugar porque soy de Castellón. Alberto Fabra y Francisco Camps anunciaron el Centro de Convenciones como algo que atraería a miles de visitantes y beneficiaría a la economía. Presentaron en 2008 una maqueta con Santiago Calatrava. Fue entonces cuando empezamos a sospechar que volvíamos a estar ante un proyecto que costaría muchos millones y estaría vacío de contenido, sin rentabilidad social alguna. Más tarde se conoció el informe de la Sindicatura de Comptes que ya hablaba de sobrecostes. A partir de entonces hicimos preguntas escritas, una pregunta oral en comisión al consejero que contestó el secretario autonómico, el señor Vela, y pedimos ver la documentación, primero los proyectos y después el expediente.

P. ¿Cómo lograron ver la documentación? ¿Por qué les dejaron?

R. Pedimos ver la documentación y al final lo conseguimos. Parece sorprendente, pero, en realidad, es lo que toca. Esa documentación tiene que estar al alcance de los diputados y diputadas para que podamos hacer nuestro trabajo de control al Consell.

P. Pero se ha convertido en una excepción...

R. Sí. La seña de identidad de este Consell es la falta de transparencia. Esconde contratos y expedientes. Por eso algo que debería ser normal parece excepcional.

P. El recorrido para acabar viendo el expediente ha sido un tanto rocambolesco, ¿no?

R. La primera vez, cuando pedimos el anteproyecto y el proyecto básico, para compararlos y comprobar si el sobrecoste estaba justificado, nos comunicaron que podíamos ir a consultarlos a la sede de la Sociedad Proyectos Temáticos. Acudimos a la plaza del Temple, en Valencia, y nos dijeron que no tenían allí el expediente y no podían trasladar las cajas. Así que tuvimos que ir a Alicante, donde nos encontramos que las oficinas de la Sociedad Proyectos Temáticos son unos barracones en medio de la nada donde están las maquetas y los planos en condiciones bastante precarias. Cuando fuimos la última vez a ver ya propiamente el expediente, estaba en otras oficinas, en la Ciudad de la Luz, entre platós de cine.

P. Usted ha dicho que el Centro de Convenciones de Castellón es otro caso Palma Arena. ¿Por qué?

R. Porque es un contrato a dedo, sin concurso público. En segundo lugar, porque pagaron por un proyecto que no saben siquiera si se hará. En el caso de Torrevieja, eso es evidente debido a que la reforma de la dársena ya se hizo siguiendo otro proyecto. Tampoco parece que vayan a construirse las torres junto a la Ciudad de las Artes en Valencia y, en el caso del Centro de Convenciones de Castellón, está en duda que se pueda construir, ya que los terrenos se ven afectados por una sentencia del Tribunal Superior de Justicia. Es decir, Calatrava está cobrando por unos proyectos que no sabemos si se llevarán a cabo o estamos seguros de que ya no se harán. En tercer lugar, por los sobrecostes. El Centro de Convenciones tiene un sobrecoste de 40 millones antes de poner la primera piedra. Hay muchas similitudes con el caso Palma Arena. Por eso lo llevaremos a la fiscalía y que evalúe si hay responsabilidades.

P. ¿Tiene usted la sensación de que los otros contratos de la Generalitat con Calatrava son similares al que usted ha hecho público?

R. Esa es la sensación que tenemos. Una de las cosas más llamativas del contrato es que los sobrecostes benefician tremendamente a Calatrava, dado que cobra un porcentaje sobre el coste final de la obra. Así, no nos extrañan en absoluto los sobrecostes en la Ciudad de las Artes y las Ciencias o en otros proyectos del arquitecto.

P. ¿Pedirán al fiscal que lo investigue todo o sólo que se limite al Centro de Convenciones, las torres y la dársena de Torrevieja?

R. Aportaremos documentación sobre esos tres proyectos. Eso no impide que la fiscalía decida ampliar su investigación.

P. El PP ha acusado alguna vez a Esquerra Unida de estar contra de la política de grandes proyectos que benefician a la sociedad...

P. En primer lugar, por lo que estamos es por la transparencia. Pensamos que todas estas cosas han de salir a la luz, que los contratos han de ser públicos, que la gente ha de saber en qué se gasta el dinero de todos. En segundo lugar, estamos en contra de los grandes eventos y los grandes proyectos que carecen de rentabilidad social y que lo único que hacen es llenar los bolsillos de un arquitecto estrella. Son proyectos que encarnan la megalomanía de Fabra, como el Centro de Convenciones, o de Camps. Cuando el PP hace estos grandes proyectos, se quedan en edificios sin contenido alguno. Ahí tenemos el Ágora de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, vacía 350 días al año. Ese dinero debería gastarse en sanidad, educación y atención a la dependencia, que es lo que hace falta a la gente.

P. ¿Quiénes son los responsables del caso que usted denuncia?

R. La responsabilidad política recae directamente sobre el consejero de Economía, Gerardo Camps, y sobre el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, que han tenido mucho interés en que Calatrava sea el autor de los grandes proyectos.

P. Por la documentación que usted ha revelado, los técnicos querían corregir el proceso porque se incumplía todo lo previsto en el contrato, pero llegó un momento en que se asumió que había que pagar de todas maneras a Calatrava... ¿Sospecha que hubo alguna intervención política?

R. No hay argumentos técnicos para que el proyecto básico de Calatrava sea aprobado ni para que se le paguen 2,7 millones de euros. Técnicamente no es posible porque el proyecto no se ajusta a las necesidades, porque Calatrava incumple el contrato, porque se le encargó una superficie de 16.000 metros cuadrados y la amplió a más de 60.000, porque el presupuesto era de 60 millones y lo elevó a 100 millones... Para que se le acabara pagando, parece que tuvo que haber una intervención de los responsables del Consell.

P. El vicepresidente Vicente Rambla dijo que se va a hacer cumplir el contrato....

R. Rambla no sabía cómo salir del atolladero. Son declaraciones electoralistas, pensando que en dos meses hay unos comicios y que, con un panorama de más de medio millón de parados, es inmoral que se gasten 100 millones de euros en un centro de convenciones. Sin embargo, tanto el secretario autonómico, José Manuel Vela, como el consejero Gerardo Camps asumieron el sobrecoste. Se contradicen. La verdad es que asumieron que el Centro de Convenciones costaría al menos 100 millones de euros. Digo "al menos" porque Calatrava tiene la costumbre de incrementar los costes en cuanto empieza a construir.

P. ¿Cree que tendrá ocasión de ver algún otro expediente?

R. Por falta de perseverancia y de trabajo no será... Es cierto que al PP le molesta profundamente que se hagan públicas las cosas que han de ser públicas. Esquerra Unida ha puesto en evidencia su forma de actuar, que hace contratos para beneficiar a Calatrava. Por eso no sabemos si volverá a producirse esa situación, pero exigiremos ver los expedientes. Los diputados y diputadas tenemos derecho a acceder a esa información y hemos de sacar las cosas a la luz para que la ciudadanía sepa en qué se gasta su dinero.

P. ¿Qué le ha parecido esta legislatura en la que no han dejado de surgir escándalos?

R. Estamos en un momento en que la corrupción salpica prácticamente a todas las administraciones públicas. De norte a sur, el PP está plagado de casos de corrupción. Es triste. Hace que la ciudadanía se aleje de las urnas y piense que los políticos no la representan, que son todos iguales. Eso es un peligro para nuestra democracia. Hay que decirle a la ciudadanía que no todos somos iguales, que hay gente como los hombres y mujeres de Esquerra Unida que queremos transparencia y que se gobierne con ética. Lo que hace falta es limpiar las instituciones del País Valenciano.

www.elpais.es 20.03.11

EL CONSELL DICE AHORA QUE VELARÁ PARA QUE CALATRAVA CUMPLA

Sánchez de León desautoriza a Gerardo Camps y José Manuel Vela

Paula Sánchez de León, portavoz del Consell, desautorizó ayer de un plumazo a Gerardo Camps y José Manuel Vela, vicepresidente económico y secretario autonómico de Economía y Hacienda, en torno al encargo a Santiago Calatrava de un Centro de Convenciones en Castellón. En la rueda de prensa posterior al pleno del Consell, Sánchez de León aseguró: "Hemos cumplido el contrato. Velaremos porque se cumpla y se desarrolle con normalidad".

"Velaremos porque se cumpla el contrato", dice la portavoz

La Generalitat pagó al arquitecto pese a que se excedió en el proyecto básico

Como ha revelado la diputada de Esquerra Unida Marina Albiol, la Generalitat pagó 2,7 millones de euros a Calatrava por los proyectos básicos de un Centro de Convenciones de Castellón, cuyo presupuesto orientativo inicial era de 60 millones de euros. El proyecto de Calatrava elevaba a 90 millones de euros el coste de solo uno de los tres edificios de los que constaba el complejo e incumplía las determinaciones del contrato, hecho que señaló la propia Sociedad Proyectos Temáticos cuando decidió pagarle los honorarios de todas maneras.

Tanto Gerardo Camps como José Manuel Vela asumieron en sede parlamentaria los sobrecostes de ese proyecto, como en todos los encargos al famoso arquitecto valenciano, cuyas condiciones contractuales se han ocultado sistemáticamente. "Quien ha tomado las decisiones ha sido don Santiago Calatrava", decía ya en 2005 el consejero de Economía ante el pleno de las Cortes para justificar los sobrecostes en sus proyectos. Gerardo Camps admitió el pasado mes de julio en las Cortes la modificación del proyecto inicial del Centro de Convenciones de Castellón, después de que la Sindicatura de Comptes desvelara que de los 60 millones de euros del anteproyecto presentado en 2008 se había pasado a 100 millones, es decir, un 80% más. Sánchez de León, sin embargo, sentenció ayer: "Velaremos porque se cumpla el contrato". Esta rectificación se produce tras el anuncio de Esquerra Unida, apoyada en documentos de los que la diputada Marina Albiol ha podido obtener copia, de que denunciará a la fiscalía ese y otros dos contratos por los que ha cobrado Calatrava pese a que están paralizados. Se trata de unos rascacielos junto a la Ciudad de las Artes y la dársena de Torrevieja.

El cumplimiento por el que ahora se compromete a velar el Consell contradice que se decidiera pagar 2,7 millones a Calatrava a pesar de que Javier de Diego, director técnico de la Sociedad Proyectos Temáticos, alertó por carta en noviembre de 2008 a Eusebio Monzó, entonces director general de la empresa pública, de que había negociado sin éxito con el estudio del arquitecto y el Ayuntamiento de Castellón para intentar que el proyecto básico del Centro de Convenciones respondiera "a unas dimensiones y usos ajustados al presupuesto aprobado de 60 millones de euros". Un informe de los técnicos de SPTCV sobre el proyecto de Calatrava en Castellón, también de noviembre de 2008, apuntaba que se multiplicaba por cuatro la superficie inicialmente prevista, que Calatrava pretendía ocupar una parcela de suelo no urbanizable que obligaba a modificar el Plan General de Ordenación Urbana de Castellón; que el proyecto se estructuraba en tres fases, la primera de las cuales ascendía a 89,9 millones (sin IVA), cantidad muy superior al "presupuesto orientativo de licitación" para todo el complejo, fijado en 60 millones; y que se planteaban en el proyecto básico dos versiones, sin que hubieran sido solicitadas.

Pese a ello, la Sociedad Proyectos Temáticos pagó los honorarios a Calatrava como señal de su "voluntad de entendimiento", en una línea mantenida por el Consell con Calatrava, cuyos sobrecostes y contratos nunca han sido explicados pese a las reclamaciones de la oposición. El propio presidente de la Generalitat, Francisco Camps, en respuesta al portavoz socialista, Ángel Luna, asumió llanamente las modificaciones planteadas por el arquitecto: "Les recuerdo que, cuando nosotros contratamos arquitectos, son ellos los que diseñan".

La portavoz del Consell también restó importancia ayer al acuerdo de la Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia de Madrid para que sean sus colegas de Valencia quienes decidan si los tres máximos jefes de la trama Gürtel deben ser juzgados junto al presidente de la Generalitat Francisco Camps, en relación con el regalo de los trajes que hizo la red corrupta al presidente valenciano y a otros altos cargos del PP de esa comunidad (Ricardo Costa, Rafael Betoret y Víctor Campos).

Sánchez de León aseguró no tener constancia oficial de tal acuerdo. "La realidad es que esa decisión la conozco a través de un medio de comunicación", dijo en alusión a EL PAÍS. "No tengo constancia de que exista un auto al respecto pero no puedo sino respetar una decisión judicial. Estamos ante el pronunciamiento de un tribunal que debe ser ratificado por otro", en este caso, por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana.

www.elpais.es 19.03.11

CAMPS: "SI CONTRATAMOS ARQUITECTOS, SON ELLOS LOS QUE DISEÑAN"

El Consell justificó los sobrecostes de Calatrava frente a la oposición y los técnicos

El arquitecto Santiago Calatrava ha cobrado 2,7 millones de euros por el masterplan, el anteproyecto y el proyecto básico del Centro de Convenciones de Castellón, una iniciativa de la Generalitat que está paralizada. Supone el 4,5% de los 60 millones del contrato. El conjunto de sus honorarios, con proyecto de ejecución y dirección de obra incluidos, superaría los 7,5 millones (un 12,5% del presupuesto), dado que su propuesta ya prevé sobrecostes (lo que incrementa proporcionalmente sus beneficios). Todo esto se sabe gracias a que la diputada de Esquerra Unida Marina Albiol ha revelado el contrato y la documentación de la Sociedad Proyectos Temáticos de la Comunidad Valenciana.

Luna preguntó al jefe del Consell si evitaba que pusieran pegas al arquitecto

Sin embargo, no es el más voluminoso de los encargos ni de los sobrecostes protagonizados por Calatrava, que, además de suscitar la impugnación de los técnicos -como demuestra el caso del Centro de Convenciones, que "excedía" todas las previsiones, según el director técnico de Proyectos Temáticos- han sido reiteradamente denunciados por la oposición en las Cortes Valencianas. "A Eiffel le pusieron coto, a casi todo el mundo le ponían coto, excepto ustedes", exclamaba en noviembre de 2005 el diputado socialista José Camarasa al preguntar al consejero de Economía, Gerardo Camps, por qué el proyecto de las Ciudad de las Artes y las Ciencias, que los socialistas habían presupuestado en 35.000 millones de pesetas, lo que fue calificado por el PP en 1995 de "derroche", "obra faraónica" y "capricho de Lerma", costaba ya 120.000 millones de las antiguas pesetas.

Gerardo Camps respondió entonces algo que se ha convertido en una costumbre. "Quien ha tomado las decisiones ha sido don Santiago Calatrava", aseguró. "Cada modificación y cada obra accesoria tienen que venir determinada por la dirección técnica de las obras. Y sí que es verdad. El gobierno de la Generalitat podía no haberlas aceptado. Pero entendíamos que cuando la dirección técnica lo pedía, estaba suficientemente fundamentado para mejorar el proyecto".

Tal actitud ha llevado a que el complejo de las Ciudad de las Artes supere ya los 1.282 millones de euros (más de 213.000 millones de las antiguas pesetas) y acumule sobrecostes de más de 624 millones de euros, según la Sindicatura de Comptes, que ha advertido de la falta de modificados de obra que justifiquen los cambios en los proyectos. Unos modificados y sobrecostes sobre los que ha preguntado reiteradamente el portavoz parlamentario socialista, Ángel Luna, que, por ejemplo, en junio de 2010 pidió explicaciones a Francisco Camps sobre el tema. "Un destacado miembro de su gobierno ha dicho en alguna ocasión que, cuando al arquitecto se le ocurría algún capricho y le ponían pegas para hacerlo, bastaba con que se reuniera con usted para que esas pegas se eliminaran y el capricho del arquitecto se pudiera llevar a efecto. ¿Es verdad eso?", preguntó el diputado.

Camps le acusó de llamar caprichoso a Calatrava. "Que lo sepa todo el mundo, que sepa todo el mundo que el señor Luna acaba de llamar caprichoso al arquitecto más importante que ha tenido toda nuestra historia", exclamó el jefe del Consell, que añadió: "Les recuerdo que cuando nosotros contratamos arquitectos son ellos los que diseñan, no como ustedes, que intervienen incluso en el diseño de los propios arquitectos".

Contradicciones de Rambla sobre el contrato

Para Esquerra Unida, el asunto del Centro de Convenciones de Castellón es similar al caso Palma Arena, encargo de un auditorio por el que están imputados judicialmente el ex presidente balear, Jaume Matas, y el arquitecto Santiago Calatrava, que cobró 1,2 millones por un proyecto y una maqueta. La Generalitat trató de salir al paso el miércoles del escándalo que levantó la publicación del contrato con el arquitecto para el Centro de Convenciones, por el que la empresa pública Sociedad Proyectos Temáticos de la Comunidad Valenciana pagó 2,7 millones a Calatrava al tiempo que dejaba sentado que su proyecto no respondía a las previsiones. El vicepresidente Vicente Rambla aseguró en Castellón que el Consell no aceptaba los sobrecostes y exigía que el proyecto se ajustara al contrato, contradiciendo lo manifestado, entre otros, por el vicepresidente Gerardo Camps.

La portavoz parlamentaria y coordinadora de Esquerra Unida, Marga Sanz, acusó ayer a Rambla de evidenciar "cómo despilfarra el PP el dinero público". Según la diputada, Rambla "no hace más que dar bandazos e intentar justificar lo injustificable. Los documentos hechos públicos por Esquerra Unida hablan por sí mismos, y que Rambla niegue los sobrecostes del Centro de Convenciones de Castellón contradice, además, lo confirmado hace sólo unos meses por el propio consejero de Economía y presidente de la Sociedad Proyectos Temáticos, Gerardo Camps, y por el secretario autonómico José Manuel Vela". Sanz aludía a la respuesta a una pregunta de la diputada Marina Albiol, en la que Vela aseguró que el aumento de superficie de 16.980 metros cuadrados a 62.120 había supuesto una ampliación del coste de 60 a casi 90 millones de euros.

La portavoz de Esquerra Unida dijo que Rambla "se burla de los ciudadanos" y reclamó explicaciones urgentes en las Cortes Valencianas.

www.elpais.es 18.03.11

EL PROYECTO DE CALATRAVA "EXCEDÍA" TODAS LAS PREVISIONES DEL CONTRATO

Rambla dice, tras la denuncia de Esquerra Unida, que el Consell no acepta ahora sobrecostes en el Centro de Convenciones de Castellón

El director técnico de la Sociedad Proyectos Temáticos de la Comunidad Valenciana, Javier de Diego, le explicaba al entonces director general de la empresa pública de la Generalitat, Eusebio Monzó, el 5 de noviembre de 2008 en una carta interna, las negociaciones mantenidas sin éxito con el estudio del arquitecto Santiago Calatrava y el Ayuntamiento de Castellón para hacer que el proyecto básico del Centro de Convenciones de la capital de La Plana respondiera "a unas dimensiones y usos ajustados al presupuesto aprobado de 60 millones de euros" y que recogía el contrato original.

"No recordamos haber solicitado una segunda versión, y menos al alza"

La diputada de Esquerra Unida Marina Albiol reveló el martes ese contrato para denunciar el pago de 2,7 millones al arquitecto por un proyecto que lo incumplía. La diputada se basaba en su denuncia, que trasladará a la fiscalía, precisamente en documentos como la carta interna del director técnico de la sociedad Proyectos Temáticos, en la que citaba una reunión con el equipo del arquitecto el 12 de mayo de 2008 y se quejaba: "Dos semanas después Santiago Calatrava presentó en Castellón la maqueta y expuso públicamente un proyecto grandioso que excedía todos los números citados anteriormente en cualquier declaración de intenciones o en cualquier listado de necesidades".

Pese a los incumplimientos, el Consell pagó a Calatrava su porcentaje. El vicepresidente Vicente Rambla dio marcha atrás ayer y dijo que la Generalitat no acepta los sobrecostes.Rambla aseguró en Castellón que la pretensión del Gobierno que preside Francisco Camps es que Calatrava se ciña al encargo inicial para el Centro de Convenciones de Castellón y no suponga sobrecoste alguno. Con ello, el vicepresidente primero desmintió al vicepresidente segundo, el consejero de Economía, Gerardo Camps, que el pasado julio asumió en las Cortes el modificado del proyecto inicial después de que la Sindicatura de Comptes constatara que de los 60 millones de euros del contrato original se había pasado a 100 millones de euros.

"Ahora se está ajustando y definiendo el proyecto para dejarlo justo en lo que fue el compromiso inicial y llevar a cabo la obra", señaló Rambla. Sin embargo, como denunció Marina Albiol, -que comparó el asunto con el caso Palma Arena, en el que están imputados el expresidente balear, Jaume Matas, y el propio Calatrava-, la Generalitat pagó a Calatrava sus honorarios correspondientes a la redacción del masterplan, el anteproyecto y el proyecto básico, un 4,5% del coste total, en ese momento 2,7 millones de pesetas (el contrato prevé que Calatrava cobre más en proporción a los sobrecostes), pese a que la Sociedad Proyectos Temáticos manifestaba su desacuerdo con el trabajo del arquitecto porque había incumplido las condiciones del encargo. Por otra parte, "llevar a cabo la obra" es, de momento, imposible porque el plan urbanístico en el que se incluía el Centro de Convenciones fue anulado por el Tribunal Superior de Justicia.

La propia Sociedad Proyectos Temáticos emitió ayer un comunicado a través del servicio de prensa de la Generalitat en el que negaba "rotundamente haber realizado ningún pago indebido al arquitecto Santiago Calatrava" y desmentía algo que la diputada de Esquerra Unida no había afirmado: que Calatrava no hubiera entregado el masterplan, el anteproyecto y el proyecto básico. Lo que denuncia Esquerra Unida, y apoya en documentos que Albiol fotografió cuando se los dejaron consultar, son las condiciones "leoninas" del contrato y que la Generalitat haya pagado los diseños de proyectos no realizados que, como el del Centro de Convenciones, ya presentan sobrecostes antes de ejecutarse.

Entre los documentos que fotografió Marina Albiol están la carta interna del director técnico de la Sociedad Proyectos Temáticos a su director general en noviembre de 2008, ya mencionada, y un informe técnico sobre el proyecto básico presentado por Calatrava de ese mismo mes. "No entendemos los criterios que hacen que ahora uno de los tres edificios cueste un 50% más que lo que antes se estimaba costase el conjunto de los tres", se reflejaba en el informe, en alusión al complejo del Centro de Convenciones. El informe rechazaba que casi se multiplicara por cuatro la superficie inicialmente prevista, que Calatrava pretendiera ocupar una parcela de suelo no urbanizable que obligaba a modificar el Plan General de Ordenación Urbana de Castellón; que se estructurara el proyecto en tres fases, la primera de las cuales ascendía a 89,9 millones (sin IVA), cantidad muy superior al "presupuesto orientativo de licitación" para todo el complejo, fijado en 60 millones; y que se plantearan en el proyecto básico dos versiones. "No recordamos haber solicitado una segunda versión, y mucho menos al alza", señalaba el informe.

www.elpais.es 17.03.11

ALBIOL PIDE EXPLICACIONES A GERARDO CAMPS

La diputada de Esquerra Unida Marina Albiol pidió ayer la comparecencia urgente del consejero de Economía, Gerardo Camps, como presidente de la Sociedad Proyectos Temáticos para que explique en las Cortes por qué esa empresa pública "paga a Calatrava pese a que incumple su contrato, por qué se le paga en Suiza, por qué las cantidades son millonarias sin haber puesto ni una piedra y un largo etcétera de irregularidades más".

Dado que la legislatura está agonizando, la comparecencia es muy improbable, pero Esquerra Unida ya ha decidido llevar el asunto a la fiscalía, junto a los pagos de 2,5 millones y 600.000 euros al famoso arquitecto por unas torres en la Ciudad de las Artes y la reforma de la dársena de Torrevieja, proyectos que también están paralizados. El portavoz de Esquerra Unida, Ignacio Blanco, llamó ayer la atención sobre el hecho de que los responsables que pusieron pegas al proyecto básico de Calatrava que modificaba completamente las condiciones del contrato para el Centro de Convenciones de Castellón fueron relevados en agosto de 2009 -entonces sustituyó Cristina Morató a José Luis Villanueva como directora general de Grandes Proyectos y, poco después, Nicolás Figueras relevó a Eusebio Monzó como director general de la Sociedad Proyectos Temáticos-, justo antes de que la Generalitat pagara, en señal de su "voluntad de entendimiento", 1,35 millones que completaban los 2,7 millones de los honorarios de Calatrava. Y eso pese a que la empresa resaltaba que el proyecto no respondía "ni a la superficie prevista ni al presupuesto".

También ayer el portavoz socialista en las Cortes Valencianas, Ángel Luna, recordó que Francisco Camps se ha negado a responder a las preguntas sobre su relación con Calatrava y a facilitar los contratos, por los que inquirió reiteradamente. "¿Cuánto han supuesto para Calatrava 625 millones de sobrecoste en la Ciudad de las Artes y las Ciencias?", se preguntó Luna.

www.elpais.es 17.03.11

ESQUERRA UNIDA DENUNCIA OTRO 'CASO PALMA ARENA' DE CALATRAVA EN VALENCIA

Camps pagó 2,7 millones por un Centro de Convenciones en Castellón

Si en 2006 el entonces presidente balear Jaume Matas decidió pagar 1,2 millones de euros al arquitecto Santiago Calatrava por el anteproyecto, la maqueta y unos vídeos de un palacio de la ópera que ha llevado a abrir la investigación del llamado caso Palma Arena, en el que están imputados los dos, ese mismo año, la Generalitat valenciana, que preside el también popular Francisco Camps, firmó un contrato sin concurso con el arquitecto para el diseño y construcción de un Centro de Convenciones en Castellón por el que ya había cobrado a finales de 2009 un total de 2,7 millones de euros. Esa cantidad corresponde sólo a los honorarios del masterplan, el anteproyecto y el proyecto básico del centro, paralizado desde un año antes por la anulación del planeamiento urbanístico de la zona donde se iba a ejecutar. Así lo revela un contrato de la empresa pública Sociedad Proyectos Temáticos de la Comunidad Valenciana al que ha tenido acceso la diputada autonómica de Esquerra Unida del País Valencià Marina Albiol.

El proyecto básico "no responde ni al presupuesto ni a la superficie"

Albiol: "Queremos que la fiscalía investigue el asunto"

El contrato no tiene cláusula de confidencialidad

Se trata del primer contrato de la Generalitat con el arquitecto valenciano que sale a la luz pública, gracias a que la diputada fotografió los documentos con su móvil cuando se los dejaron consultar. En la mayoría de los casos, el Gobierno de Camps alega cláusulas de confidencialidad, inexistentes en este caso, para no mostrar los contratos. "El dinero público no puede servir para llenar los bolsillos de arquitectos estrella, ni para pagar los caprichos de Camps o de Carlos Fabra", dijo ayer Albiol, cuya formación llevará el caso ante la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana la semana que viene junto a los de dos torres en las inmediaciones de la Ciudad de las Artes de Valencia y una intervención en el puerto de Torrevieja encargados también a Calatrava y que están paralizados. En conjunto, por los tres "proyectos fantasma", en expresión de la diputada, el arquitecto ha cobrado 5,8 millones de euros.El contrato para el Centro de Convenciones de Castellón prevé que Calatrava cobre un 12,5% del coste total (un 4,5% por el masterplan, el anteproyecto y el proyecto básico, un 4% por el proyecto de ejecución y un 4% por la dirección de obra). Los porcentajes contrastan con lo habitual en proyectos de tanta envergadura, en los que se suelen reducir esos márgenes. El contrato especifica que "los honorarios se actualizarán en función del coste real de la obra para su abono en la proporción correspondiente a cada certificación", lo que implica que, a más sobrecoste, más beneficio para Calatrava. Es el propio arquitecto quien debe dar por finalizada la obra.

En los baremos profesionales que manejan las organizaciones colegiales y los estudios de arquitectura, los porcentajes del arquitecto se reducen cuando los proyectos son de mayor coste. Con la Administración pública, todavía pueden reducirse más. A título de ejemplo, en un proyecto tipo de colegio construido por la empresa de la Generalitat Ciegsa, de tres millones de presupuesto, el arquitecto puede cobrar alrededor de un 4%. No se contempla que cobre más por los modificados de obra. En los contratos públicos, cuando se pactan los honorarios, son definitivos y no prevén aumentos ante el incremento del coste de la obra, cosa que sí puede producirse en los contratos de carácter privado. Los sobrecostes son, precisamente, el caballo de batalla de la oposición en las denuncias contra los proyectos encargados por el Consell a Calatrava. Unos proyectos que se han canalizado a través de sociedades 100% de capital público pero regidas por el derecho privado.

Junto al contrato del Centro de Convenciones de Castellón, Esquerra Unida hizo públicos ayer los talones pagados al arquitecto y un burofax de los abogados de la Sociedad Proyectos Temáticos fechado en noviembre de 2009 en el que se comunica a Calatrava que "no ha cumplido" con el contrato dado que su proyecto básico "no responde ni al presupuesto ni a la superficie construible". Calatrava triplicó la superficie prevista al elaborar el proyecto básico y elevó el presupuesto de 60 a 100 millones de euros. Pese a ello, también se le comunicaba al arquitecto que se le pagarían los honorarios pendientes. Este hecho, puntualizaba el burofax enviado a los abogados de Calatrava, "únicamente responde a la voluntad de entendimiento que la Sociedad Proyectos Temáticos de la Comunidad Valenciana siempre ha mantenido con el señor Calatrava, pero en ningún caso, insistimos, implica la conformidad con el proyecto básico entregado".

Es decir, una sociedad pública de la Generalitat comunica que el arquitecto ha incumplido las condiciones del encargo, pero resuelve pagarle de todas maneras. Además, añade la advertencia de que "no procede el inicio del proyecto de ejecución del Centro de Convenciones de Castellón, habida cuenta de que hasta la fecha presente la mercantil Santiago Calatrava GMBH no ha entregado a la Sociedad Proyectos Temáticos de la Comunidad Valenciana el proyecto básico ajustado a las previsiones contractualmente establecidas". La advertencia tiene por objeto evitar que el arquitecto facture nuevas cantidades, en este caso por la redacción del proyecto de ejecución.

El de los pagos a Calatrava, pese al incumplimiento de las condiciones del encargo, es un aspecto que destacaron la diputada Marina Albiol y el portavoz de Esquerra Unida del País Valencià, Ignacio Blanco, que la acompañó en la conferencia de prensa en la que que dio a conocer los documentos. "Queremos que la fiscalía investigue el asunto", señaló Blanco, "porque, además de responsabilidades políticas muy claras, que revelan la estrecha relación de Calatrava con el PP, estamos ante un saqueo del presupuesto de la Generalitat por parte de Calatrava con la complicidad del PP".

El dirigente de Esquerra Unida calificó de "leoninas" para la Generalitat las condiciones del contrato con Calatrava, que cobró un millón de euros poco después de la firma y otros 350.000 euros a la entrega del anteproyecto, en diciembre de 2008. En noviembre de 2009, poco después de la comunicación por burofax, recibió tres cheques por un total de 1,35 millones de euros (dos cheques-pagarés de 472.500 euros y otro de 406.000 euros).

Además de las condiciones "leoninas", los "honorarios multimillonarios" y los "sobrecostes previsibles", Marina Albiol e Ignacio Blanco denunciaron lo que calificaron como "elusión de impuestos", ya que Calatrava, pese a tener oficina en Valencia, factura en Zúrich. "Se le adelanta un millón, no se le exige que deposite garantía alguna y hasta los gastos de viajes y las dietas van a cargo de la Sociedad Proyectos Temáticos", señaló Albiol, que calificó de "proyecto absolutamente oscuro y lleno de irregularidades" el encargo a Santiago Calatrava del Centro de Convenciones de Castellón.

La maqueta del proyecto, que pretendía dotar a Castellón de un edificio del famoso arquitecto, fue presentada en mayo de 2008 por Calatrava al propio presidente de la Generalitat, Francisco Camps, al presidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, y al alcalde de Castellón, Alberto Fabra. En octubre de ese mismo año, el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana suspendió el Programa de Actuación Integrada (PAI) de Els Mestrets, donde debía ubicarse el complejo arquitectónico. El asunto está recurrido ante el Tribunal Supremo, pero hace imposible que se construya el edificio.

La diputada Albiol ha insistido reiteradamente sobre este proyecto y finalmente consiguió que la Consejería de Economía y Hacienda, que dirige el vicepresidente del Consell Gerardo Camps, le permitiera consultar la documentación en las instalaciones de barracones provisionales que ocupa la Sociedad Proyectos Temáticos de la Comunidad Valenciana en Alicante. Blanco, por su parte, anunció que esta semana que viene Esquerra Unida presentará una denuncia ante la fiscalía tanto sobre el contrato del Centro de Convenciones de Castellón como sobre otros dos contratos relativos a proyectos encargados a Calatrava y que no se han realizado. Se trata de las denominadas "torres de Calatrava" que el arquitecto diseñó por encargo de la Generalitat para ubicarlas en las inmediaciones de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, y de la reforma de la dársena del puerto de Torrevieja. Por los rascacielos de la Ciudad de las Artes, Calatrava ha cobrado "al menos" 2,5 millones de euros, según Marina Albiol, y otros 600.000 por el proyecto de Torrevieja.

Esquerra Unida ha constatado que en el contrato del Centro de Convenciones de Castellón, al que ha tenido acceso, no hay cláusula de confidencialidad alguna (sólo se señala que los planos y maquetas son propiedad intelectual del arquitecto). El argumento de la confidencialidad ha sido esgrimido reiteradamente por el Consell para impedir que los diputados de la oposición pudieran acceder a los contratos con el arquitecto. "Sospechamos que ninguno tiene cláusulas de confidencialidad", comentó ayer Ignacio Blanco,nacio Blanco denunciaron lo que calificaron como "elusión de impuestos", ya que Calatrava, pese a tener oficina en Valencia, factura en Zúrich. "Se le adelanta un millón, no se le exige que deposite garantía alguna y hasta los gastos de viajes y las dietas van a cargo de la Sociedad Proyectos Temáticos", señaló Albiol, que calificó de "proyecto absolutamente oscuro y lleno de irregularidades" el encargo a Santiago Calatrava del Centro de Convenciones de Castellón.

La maqueta del proyecto, que pretendía dotar a Castellón de un edificio del famoso arquitecto, fue presentada en mayo de 2008 por Calatrava al propio presidente de la Generalitat, Francisco Camps, al presidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, y al alcalde de Castellón, Alberto Fabra. En octubre de ese mismo año, el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana suspendió el Programa de Actuación Integrada (PAI) de Els Mestrets, donde debía ubicarse el complejo arquitectónico. El asunto está recurrido ante el Tribunal Supremo, pero hace imposible que se construya el edificio.

La diputada Albiol ha insistido reiteradamente sobre este proyecto y finalmente consiguió que la Consejería de Economía y Hacienda, que dirige el vicepresidente del Consell Gerardo Camps, le permitiera consultar la documentación en las instalaciones de barracones provisionales que ocupa la Sociedad Proyectos Temáticos de la Comunidad Valenciana en Alicante. Blanco, por su parte, anunció que esta semana que viene Esquerra Unida presentará una denuncia ante la fiscalía tanto sobre el contrato del Centro de Convenciones de Castellón como sobre otros dos contratos relativos a proyectos encargados a Calatrava y que no se han realizado. Se trata de las denominadas "torres de Calatrava" que el arquitecto diseñó por encargo de la Generalitat para ubicarlas en las inmediaciones de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, y de la reforma de la dársena del puerto de Torrevieja. Por los rascacielos de la Ciudad de las Artes, Calatrava ha cobrado "al menos" 2,5 millones de euros, según Marina Albiol, y otros 600.000 por el proyecto de Torrevieja.

Esquerra Unida ha constatado que en el contrato del Centro de Convenciones de Castellón, al que ha tenido acceso, no hay cláusula de confidencialidad alguna (sólo se señala que los planos y maquetas son propiedad intelectual del arquitecto). El argumento de la confidencialidad ha sido esgrimido reiteradamente por el Consell para impedir que los diputados de la oposición pudieran acceder a los contratos con el arquitecto. "Sospechamos que ninguno tiene cláusulas de confidencialidad", comentó ayer Ignacio Blanco.

Proyectos fantasma

- Centro de Convenciones de Castellón: La Sociedad Proyectos Temáticos de la Comunidad Valenciana ya ha pagado 2,7 millones a Santiago Calatrava. El proyecto está paralizado.

- Torres de Calatrava: Los rascacielos debían construirse junto a la Ciudad de las Artes. Según Esquerra Unida, el arquitecto ha cobrado al menos 2,5 millones.

- Reforma de la dársena de Torrevieja: Calatrava ha cobrado unos 600.00 euros.

LA CIUDAD DE LAS ARTES HA COSTADO CUATRO VECES LO QUE SE PRESUPUESTÓ

Los sobrecostes del complejo arquitectónico ascienden a 625 millones

La Ciudad de las Artes y las Ciencias, el complejo arquitectónico diseñado por Santiago Calatrava que ha cambiado la imagen de Valencia, acumula un sobrecoste de 625 millones de euros. Más de cuatro veces lo presupuestado inicialmente. En total, el Gobierno valenciano que preside Francisco Camps se ha gastado en este monumental complejo un total de 1.282 millones de euros.

Todo este dispendio ha servido para levantar los siguientes elementos: un cine Imax, un museo de las ciencias, una ópera, un puente sobre el viejo cauce del río Turia, un oceanográfico y un gran edificio multiusos (L'Àgora). Todos los elementos -excepto L'Oceanogràfic que diseñó el fallecido Félix Candela- han sido proyectados por Calatrava y están en funcionamiento. Solo L'Àgora tiene pendiente de terminar los remates del edificio.

Los socialistas valencianos han reclamado con insistencia a Camps que explique cómo un complejo que iba a costar 308 millones de euros ya se acerca a los 1.300. Solo el edificio de la ópera -conocido como el Palau de les Arts-, que ha tenido un coste de 382,5 millones de euros, ya supera la cifra inicial prevista para el macroproyecto. Hasta la fecha los socialistas no han podido acceder a los expedientes relacionados con la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Camps justifica el gasto porque el impacto económico del complejo supera los 2.000 millones y ha sido visitado por 40 millones de turistas.

Las cifras conocidas producen mareo. El puente de l'Assut de l'Or sobre el viejo cauce del río se terminó en 2008 y costó 59,9 millones de euros según los informes de la Sindicatura de Comptes.

L'Àgora, un edificio que ha acogido desde competiciones deportivas como el Open 500 de tenis hasta espectáculos infantiles, tiene pendientes las obras de remate. Estas obras, consistentes fundamentalmente en la instalación de unas lamas en la cubierta, está previsto que se culminen a lo largo de este año.

El Consell previó inicialmente que el complejo de la Ciudad de las Artes y las Ciencias se cerrase con la construcción de tres imponentes rascacielos retorcidos, más otro cuarto tumbado. Un masterplan que diseñó también al arquitecto Santiago Calatrava y por el cual el Consell pagó 2,5 millones de euros. El sueño de Camps era que estas torres fuesen construidas por la iniciativa privada. El jefe del Consell llegó a especular con la idea de que los rascacielos se bautizasen como Valencia, Alicante y Castellón y que algún día hubiese un apeadero del AVE a sus pies.

Un lustro después, este sueño se ha desvanecido. El Consell ha decidido sacar a subasta la parcela de la Ciudad de las Ciencias destinada a uso terciario y residencial e incluir con los terrenos el proyecto comprado a Santiago Calatrava por si el futuro comprador tiene interés en llevarlo a cabo.

La Ciudad de las Artes y las Ciencias tiene su génesis en una iniciativa de 1986 del Consell de Joan Lerma. Los socialistas diseñaron entonces el cine Imax, el museo y una espectacular torre de telecomunicaciones. El PP tachó el proyecto de faraónico hasta ganar las elecciones en 1995 y modificar y ampliar el complejo hasta llegar a lo que conocemos hoy.

La confidencialidad como rutina

La fórmula se probó con éxito en Canal 9 Ràdio Televisió Valenciana y se extendió como la pólvora por todos los grandes eventos y proyectos faraónicos del Consell. La oposición socialista nunca ha podido conocer el coste de los derechos televisivos comprados por Canal 9 a los equipos de fútbol valencianos porque RTVV es una empresa pública que se rige por derecho privado.

Según el Consell, al tratarse de empresas públicas que se rigen por el derecho privado no es posible romper la cláusula de confidencialidad pactada con terceros. El argumento puesto en práctica hace más de una década sirvió para negar la información a la oposición y a los periodistas y, a partir de ahí, se ha repetido con insistencia hasta hoy. Tan lejos como la semana pasada la consejera de Cultura, Trinidad Miró, se negó a facilitar al grupo parlamentario de Compromís el coste que ha sufragado la Generalitat en el Open 500 de Tenis de Valencia. El argumento, el de siempre: "Ese dato tiene un carácter confidencial".

Es la misma confidencialidad esgrimida en la última década para no explicar cuánto dinero de las arcas públicas ha gastado el Consell en la Volvo Ocean Race, la prestigiosa regata que parte desde Alicante; la celebración de la carrera de fórmula 1 en Valencia; la visita del Papa en 2006; la contratación de arquitectos de renombre mundial o los derechos de retransmisión de espectáculos deportivos.

EL CONSELL PAGÓ 2,7 MILLONES POR UN PROYECTO DE CALATRAVA EN CASTELLÓN

EU denuncia que el arquitecto facturó en Suiza para eludir impuestos

La Sociedad Proyectos Temáticos de la Comunidad Valenciana (SPTCV), que depende de la Consejería de Economía, pagó 2,7 millones de euros al arquitecto Santiago Calatrava por el anteproyecto y el proyecto básico del Centro de Convenciones de Castellón, que no se ha iniciado y no tiene plazo para su construcción.

La diputada de Esquerra Unida Marina Albiol, que ha consultado esta semana el expediente tras obtener el visto bueno de la Consejería de Economía, denunció ayer que el arquitecto valenciano factura desde su despacho en Zurich (Suiza) para "no pagar impuestos ni seguridad social por los proyectos de la Generalitat".

Albiol explicó que las reuniones técnicas para preparar el proyecto del centro de convenciones de Castellón, según la documentación analizada, tuvieron lugar en Valencia. "Solo aparece la referencia Zurich en las facturas, lo que permite a Calatrava eludir las obligaciones fiscales y de seguridad social que marcan las leyes españolas". "Es lamentable que con dinero público de la Generalitat se realicen estas martingalas", añadió.

Para Esquerra Unida es escandalosa la cantidad abonada al arquitecto por un proyecto de centro de convenciones básico, sobre todo si se tiene en cuenta "que es muy posible que esta construcción nunca llegue a término -la aprobación del plan urbanístico está paralizada por el Tribunal Superior de Justicia y pendiente de sentencia del Tribunal Supremo- por lo que estaríamos delante de un nuevo caso de malbaratamiento de dinero público a escala masiva". "Habríamos pagado 450 millones de las antiguas pesetas, por nada", indicó Albiol.

Por contra, para la diputada de Esquerra Unida, si el proyecto sigue adelante, el despacho de Santiago Calatrava cobrará un mínimo de 7,5 millones de euros, "una cantidad desorbitada que prodría incrementarse con los habituales sobrecostes de las obras del arquitecto valenciano".

Marina Albiol reclama que se paralice cualquier pago al arquitecto valenciano y que la Generalitat estudie una "fórmula para recuperar el dinero invertido en un proyecto fastuoso" que no responde a las necesidades y posibilidades de la sociedad valenciana en estos momentos.

www.elpais.es 13.03.11

EU PREGUNTA AL CONSELL POR LOS PAGOS SIN IVA A CALATRAVA

El grupo parlamentario Esquerra Unida (EU) ha presentado en las Cortes Valencianas una batería de preguntas al Consell en las que pide "explicaciones claras sobre los motivos por los cuales el arquitecto Santiago Calatrava ha facturado y cobrado sin que le se aplique el IVA en varias de sus obras, entre ellas, el Agora". "Hemos detectado estas irregularidades y esperamos que el consejero Gerardo Camps nos dé una explicación respecto a las condiciones en las que se produjeron estos pagos y si el hecho de que no se haya cargado el IVA es porque Calatrava tiene residencia fiscal en Suiza, concretamente en Zúrich", señaló la coordinadora de EU y diputada autonómica, Marga Sanz.

La responsable de EU detalla, por ejemplo, que en el proyecto y dirección de obras del Ágora, Calatrava facturó y cobró a 31 de diciembre de 2006 un total de 3.962.125 euros sin IVA, "cuando el importe a facturar tendría que haber sido de 3.100.493 euros". "Queremos una respuesta del consejero y saber, obviamente, si este desfase se ha corregido", exigió Sanz.

Asimismo, aseguró que en el caso de las torres el pago que se realizó mediante cheque bancario, previa presentación de factura emitida sin IVA a 31 de diciembre de 2005, por 2.591.400 euros. EU solicita, además, conocer otros detalles como el domicilio fiscal de Calatrava durante la formalización de los contratos del Ágora y de las torres, o cómo se hizo el pago del IVA y si se ha cumplido la legalidad.

www.elpais.es 10.03.11

LA OPOSICIÓN VATICINA PROBLEMAS DE CAMPS CON LOS CONTRATOS A CALATRAVA

La denuncia de Esquerra Unida reaviva el debate sobre los grandes proyectos

Esquerra Unida llevará en los próximos días a la fiscalía los pagos millonarios efectuados por el Consell al arquitecto Santiago Calatrava por "proyectos fantasma" que no se han realizado. El anuncio que hizo ayer la coordinadora de esa formación y diputada, Marga Sanz, se refería a 2,5 millones por los rascacielos que habían de construirse junto a la Ciudad de las Artes, 1,3 millones por el Centro de Convenciones de Castellón y 600.000 euros por la reforma de la dársena del puerto de Torrevieja. La propia Sanz aludió a la similitud con el caso Palma Arena, que está investigando la justicia y en el que está implicado el expresidente balear Jaume Matas.

La iniciativa de Esquerra Unida reavivó el debate sobre los grandes proyectos entre los grupos parlamentarios. El portavoz socialista, Ángel Luna, se quejó de que el consejero de Economía, Gerardo Camps, ha retrasado la respuesta a unas preguntas suyas sobre la plantilla de empleados fijos y eventuales de la Ciudad de la Luz, en Alicante, y recordó que el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, amenazó con llevarle a los tribunales el pasado 10 de junio por denunciar los sobrecostes de más de 600 millones en la Ciudad de las Artes y las Ciencias, el gran complejo encargado a Calatrava. Luna reconoció que su grupo también se planteó llevar el asunto a la fiscalía, pero añadió que "es muy difícil cuando no se tienen los documentos", reiteradamente negados por el Consell. "Aquí va a pasar lo mismo que en Palma", vaticinó el portavoz socialista, "cuando pierdan el Gobierno y levantemos la alfombra".

"Eso revela la obsesión de Camps por el tema electoral", dijo por su parte el portavoz de Compromís, Enric Morera, que añadió que el jefe del Consell no quiere que le pase como a Matas, "embajador de la Comunidad Valenciana", que se ha visto imputado al conocerse, tras perder el poder, los pagos y los sobrecostes del auditorio diseñado por el arquitecto valenciano. Morera puso al ministro alemán de Defensa, Karl-Theodor zu Guttenberg, que dimitió ayer tras ser acusado de plagio en su tesis doctoral, como ejemplo de lo que debería hacer Camps para asumir responsabilidades.

"Pienso y quiero creer que todo se ha hecho correctamente", dijo el portavoz popular y consejero de Solidaridad y Ciudadanía, Rafael Blasco, en relación con los proyectos encargados a Calatrava. Y añadió que le parecía "un poco extraño que alguien quiera plantear dudas". Blasco aseguró que la documentación sobre esos proyectos está a disposición de quien lo pida, pero puso la salvedad de que los contratos tengan alguna cláusula que lo impida, "y si la tienen, será por alguna razón".

El Consell ha argumentado reiteradamente que los contratos con Calatrava están sometidos a un compromiso de confidencialidad que impide hacerlos públicos.

www.elpais.es 02.03.11

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